Aviso
La mayoría de los personajes de este anime "Candy Candy" pertenecen a Mizuki e Igarashi y TOEI Animation; pues yo al igual que todas ustedes solo los tomamos prestados para escribir nuestras historias con ellos.
La siguiente historia está escrita solamente con el fin de entretener, es totalmente salida de mi imaginación y cualquier parecido con otra es pura coincidencia
NOTA:
¡Hola! ¿Cómo están?
Espero que bien y pues si no, echándole ganas por seguir adelante jejeje; ante todo:
¡Mil disculpas! De verdad sé que no tengo derecho a seguir publicando por dejar de publicar así de repente (¿más al ver que yo escribo comentarios en otras historias y pensaran por qué? No publica en vez de comentar jeje). Sepan que no es por falta de inspiración, pero pasa que la computadora es de mi hermano e iba a avisarles al día siguiente de publicar el capítulo 8, pero paso que mi hermano se llevó la computadora ese mismo día porque la iba utilizar él y pues también la usa su novia, es por eso que me apure a publicar varios capítulos y tratar de no dejarlo en algo tan malo. Y también que he tenido que salir a buscar trabajo y ocuparme de otras cosas.
De verdad lo lamento y comprendo que quizás quieran lincharme y ahorcarme por hacerlas pensar que abandone la historia (y más porque para muchas es traunmante y no tener final como que peor todavía) pero si la voy a terminar para que nadie quede traumada jajaja.
Quiero agradecerles sus comentarios, opiniones y sugerencias (buenas y malas) crean que las leí y tomé en cuenta, unas me dan risa y otras me hacen reflexión; pero igual gracias.
Les quiero aclarar unos puntos antes de seguir con el fic.
Quiero que sepan que con esta historia yo quise romper con varios parámetros y de la misma trama que es casi siempre "felices, problemas, felices y otra vez problemas y hasta el final felices jaja" (de las que todas estamos acostumbradas me incluyo también jiji) entonces por eso lo comencé con problemas y pues la felicidad ya vendrá, aunque no pronto, pero llegara
La historia digamos que está ambientada en esa época donde hay reglas, un protocolo de sociedad y pues también donde muchos hombres y mujeres tenían restringidos sus sentimientos emociones, provocaciones, etc…, ustedes me entienden incluso mejor.
Sé que a muchas no les ha de haber parecido la diferencia de edad entre Candy y Albert (11 años; debo admitir que ni a mí me gusta tanto, pero la utilice en este caso para darles más motivos al Albert de mi historia) y también porque no se sabe a ciencia cierta cuál es la diferencia de edad exacta (8 o 11); he leído varios análisis opiniones, publicaciones de diferentes páginas; hasta yo misma y pues esta confusa la respuesta, aunque por todo lo que vi, llega a conclusión que son "11 años", pero saber jeje. Entonces me dije ¿Por qué no 11? Aparte de que me convenía jijiji, también sabía que en esa época muchos hombres se casaban con una mujer llevándose hasta 20 años de diferencia (obligados muchas veces) y me pareció romántico 11 años de diferencia y más por amor entre Candy y Albert (así nos acostumbramos por si algún día se nos rebela toda la verdad jajaja).
Voy a estar publicando una semana cualquiera por mes, ya que es el tiempo que me la presta mi hermano. Ahora si ya que explique unas cosas ¡empecemos de nuevo!
Atte. Wall-e17
Escocia, enero 21 de 1822
Kate estaba sentada en unos de los tantos bancos del jardín; era blanco casi parecido al de las nubes; no se podía decir que era un mal día, de hecho, pareciera que algo extraordinario iba a pasar, lo decían de forma silenciosa las flores, los árboles junto a todo lo verde que se podía admirar y hasta los pocos animales que se encontraban.
Pero Kate parecía no prestarle atención a nada de eso mientras observaba a su hija queriendo atrapar a una mariposa.
Evelyn – llamó con tono dulce Kate a su hija, la niña atendió el llamado de su madre y fue directo hacia ella demostrando que ya podía caminar, aunque trastabillara un poco; al estar cerca de su madre y a punto de caerse Kate la tomo rápidamente en sus brazos, sentándola sobre sus piernas, acogiéndola con todo el amor de una madre a su hija, mientras la niña decía "mamá" y balbuceaba palabras poco entendibles.
Kate la observo por un momento detallándola como siempre solía hacerlo, Evelyn a sus casi dos años de edad se miraba que iba a llegar a ser toda una belleza cuando creciera, la verdad era que si alguien se enterará de cómo fueron las cosas, no podían saber tan fácilmente si la niña era de William o Esteban ya que era una copia fiel a ella "Por supuesto que tenía que parecerse a ella" – Pensó Kate con entusiasmo, arreglando el cabello de la niña.
Recordaba con gran alegría, hace un tiempo después del día en que naciera su hija, exactamente un mes después, el día que le aviso a William que no era suya, si hubiera sido muy diestra para la pintura habría hecho un retrato de William en ese momento fue como si le quitaran cientos de elefantes de sus hombros haciéndole solo peso "un gran peso" reconoció la joven madre al tiempo que también reflexionaba que William pocas veces dudaba que "no" fuera su hija; ella también podría dudar que en verdad fuera hija de William, pero aunque su hija fuera bien parecida a ella. Hubo algo en su cuerpo que le confirmo que era hija de Esteban; un lunar en forma de corazón en su espalda justo en el mismo sitio donde Esteban tenía el suyo, del cual una vez él muchacho le había comentado que era una herencia genética de parte de su madre, cuando ella rozaba con sus dedos la espalda de él.
Esteban Wellington. – pronuncio la joven, haciendo que su corazón sintiera una punzada de dolor; se había enterado del casamiento con su hermana cuatro meses después de que ella llegará a Escocia, del primer hijo que tuvieron y de lo felices que se les veía; hizo amago de limpiarse las lágrimas que empezaban a salir de sus ojos, no quería que nadie la viera así; desde que recuperaron su amistad con William, ella le había contado toda su historia con Esteban y también sobre lo que habían planeado hacer los dos el día de la fiesta eso sumado a todo el dolor sentido después de lo sucedido; muchas veces se había echado a llorar cada que recibía una noticia que le informara sobre Esteban (claro que de las cartas que recibía de sus padres ya que no podían viajar) y William siempre le daba ánimo, confianza y apoyo para que ella no se dejara vencer por todo eso; gracias a él, se había prometido guardar a su amado como un hermoso recuerdo y luchar por la felicidad de su hija y del todo a quien la rodeara.
William…- suspiro la dama con gran pesar y en realidad con un gran sincero pesar.
Habían pasado tres meses desde que ella se prometió así misma ayudar a William a reconocer su amor por la dama llamada Candy, pero ¡Por todos los cielos! nunca se imaginó que alguien tan dulce, bondadoso, inteligente y responsable como el joven patriarca de la familia Ardley, pudiera ser tan testarudo, firme y bruto en reconocer lo evidente.
Había tratado de todo: Había agarrado valor y le había contado de la manera más dolorosa su historia otra vez, haciendo énfasis en lo mucho que ella lastimo a Esteban con ese embrollo y preguntándole, si él no tenía a una dama por allí a quien pudiera lastimar.
Otra vez le hablo soñadoramente del amor hacia otra persona y lo bien que se sentía reconocerlo.
Otra fue cuando ella por casualidad se encontró una foto de Candy en una de las gavetas del escritorio bien enmarcada en un cuadro (reconoció que era bella) ese día lo cuestiono tanto sobre cómo se conocieron, sus vivencias juntos y la relación que llevaban – recordaba con satisfacción los gestos en su rostro – La mirada tan dulce y soñadora – una que ella no le conocía, al igual que muchas otras que descubrió esa tarde – Su sonrisa tierna y cálida, la forma en como cerraba los ojos y suspiraba inconscientemente suavemente cada que empezaba a hablar de ella nuevamente.- reconoció con profunda admiración toda la historia de ellos dos juntos y se dio cuenta que también Candy debía tener sentimientos fuertes hacia él, más cuándo William le dijo que Candy solía decirle a él que la razón por la que se encontraban siempre era por "El hilo misterioso que los unía"
Solo esa frase ya era una declaración – reflexiono la joven.
Si, ese día estuvo a un pelo de sacarle la verdad de sus labios, pero en cuanto ella pregunto "¿Es amor lo que sientes por Candy?" él cambio de repente su semblante de tonto enamorado a frío y corazón de hielo; contestándole de manera indiferente:
"Ella es mucho menor que yo, si me hubiera enamorado seria egoísta de mi parte quitarle toda su libertad y experiencias que le harían falta por vivir, además era mi pupila y ahora soy un hombre casado".
Y todas las veces que lo siguió intentando de maneras diferentes después de esa, parecía que él se sintiera incomodo, es más a partir de entonces pareciera que él evitara toparse con ella.
¡Diablos! – dijo Kate, su hija que se había quedado dormida se removió un poco por la manera tan abrupta en que hablo su madre y esta trataba de mecerla suavemente, para que siguiera durmiendo.
"Demonios" siguió Kate internamente, tenía que hacer algo, habían recibido hace un poco más de medio año una invitación a la boda de su sobrino Archivald Cromwell y Annie Brighton para el siguiente mes, sabía que esa sería una buena oportunidad para que se vieran y aclararan las cosas porque "tal parece que a Señorita Candy es una de las damas de la novia" le había dicho una criada cuando recién habían recibido la invitación y ella le pregunto a William de manera inocente claro, si su ex pupila asistiría.
Suspiro suavemente e inhalo todo el aire que podía para darse valor, esta noche sería la última de todas que lo intentaría ¡Al diablo! con la propiedad, delicadeza y el decoro para hablarlo, lo haría y contestaría a todos sus comentarios y hoy no se iría a dormir hasta obtener lo que quería escuchar.
Luego exhalo y se dedicó a admirar la hermosa tarde aún con Evelyn dormida en sus brazos.
"Hombres, cuando se les metía algo en la cabeza sí que podían llegar a ser ciegos" fue lo último que pensó Kate.
Toc, toc, toc – llamaron a la puerta
Adelante – se escuchó una profunda voz masculina
Kate entro con toda la propiedad de una dama al despacho de William, lo había estado esperando durante todo el día a que llegara de las oficinas, su hija ya se había quedado dormida y ella ya había cenado hace casi dos horas cuando el ama de llaves le informo de la llegada de William, sabía que estaba cansado y estaba segura de que lo que le iba a hablar no era nada sencillo, pero ella tenía respuesta para todo lo que le digiera – Buena noche, William – saludo con entusiasmo.
Kate –dijo Albert con sincera alegría, todo el día había sido un caos de documentos que revisar y firmar, mas con el proyecto que iba a comenzar en África – Adelante, que se te ofrece? – siguió el rubio, aunque la verdad no estaba seguro si quería escuchar lo que le fuera a decir, ya que últimamente siempre le hablaba del "Amor" y todo lo que oía, lo llevaba a pensar o a recordad a "Candy…" y por esa razón trataba de evitarla muchas veces, más aun después de que ella le preguntara en una ocasión, cuales eran sus verdadero afectos hacia Candy y él no estaba dispuesto a responder algo de lo que no estaba seguro.
¿Ocurre algo con Evelyn? – pregunto a modo de quitarse a Candy de sus pensamientos, los cuales estaban empezando a colarse en su mente.
No – respondió la joven – No te preocupes por Evelyn, se encuentra de maravilla, ¿Cómo estuvo tu día?
Bien, gracias por preocuparte – contestó el rubio, algo en su interior le decía que no era sobre eso que la joven madre quería hablar, ya que notaba como su rostro se fruncía por segundos ¿Quizás tratando de preguntar otro asunto? – Vamos Kate, ¿Qué ocurre? Si no es sobre Evelyn y por lo que veo tampoco es sobre mi día en el trabajo, ¿De qué es lo que quieres hablar? – pregunto Albert con un tono de confianza en su voz, aquel que siempre usaba con ella.
La morena lo miro por un momento, siempre admiro esa parte tan suspicaz de él y pues ya que le había dado la confianza para hablar, no iba a dudar en desaprovecharla.
William – empezó con tono decidido Kate – He de confesar que lo he intentado por y de todas las maneras posibles, sin embargo, siempre ha resultado lo mismo, por lo que me veo en la necesidad de preguntártelo directamente - la morena elevo un poco más su rostro para ver a un contrariado rubio directo a sus ojos - ¿Es amor lo que sientes por Candy, verdad? – afirmó, más que una pregunta.
Albert al escucharla se quedó de piedra, dentro de todo lo que pensó, nunca se imaginó que era sobre ese tema que ella quisiera hablar; saliendo de su estupor, tomo aire profundamente para contestar - Kate hemos hablado sobre eso una vez, "Ella es mucho men…"
Si ya lo sé, es menor que tú – habló Kate, cortando la respuesta del joven patriarca – Y que más, que hubiera sido egoísta arrebatarle parte de su juventud, que era tú pupila y las más importante ¡Que estás casado! – la morena no dio tiempo a recibir respuesta y siguió utilizando sus manos para expresarse mejor – Por favor William, ambos sabemos que esos son solo pretextos para ocultar lo que los dos ya sabemos, en especial tú – ella seguía sin dar tregua, mientras él acorralado rubio trataba de hablar – Además, que es tan grave; sus diferencias de edades ¡11 años! sabes bien que hay parejas con más años de diferencia; arrebatarle su juventud, no lo creo yo estaba dispuesta a dejarlo todo por Esteban – sintió como le tembló la voz al pronunciar ese nombre, pero se trago la nostalgia y siguió – Que era tú pupila, William como tú mismo dices "Era", que te lo impide ahora? y por último ¡Que estas casado! Sabes bien que no estás obligado a hacerlo, Evelyn no es tú hija y se…
¡Basta! – contesto un Albert molesto ¡Cielos! Nunca había conocido ese lado de Kate: Además de George jamás le había permitido a otra persona cuestionarle sus palabras, se tranquilizo al instante y modulando su voz habitual contesto – Kate agradezco mucho tus opiniones debo admitir que todas son ciertas, pero…
Por favor, William… – lo corto de nuevo, sabía que hoy si había sobrepasado las líneas de la educación que exigía la sociedad, pero si quería alcanzar su objetivo tenía que cortar todos sus pretextos por lo que la joven voz suplicante prosiguió – Sé que te preocupa mi reputación y sobretodo Evelyn; créeme que de lo más profundo te agradezco todo lo que has hecho por nosotras, pero puedo conseguir un trabajo o cualquier otra cosa, por ella estoy dispuesta a enfrentar todo y a todos por salir adelante - se detuvo un momento para tomar aire y escoger bien sus palabras – Pero no puedo dejar que sigas atado a mi lado, sabiendo que tú corazón le pertenece a una dama que quizás te amé de la misma manera en que tú siempre o has hecho, si William sé que siempre la has amado, me basto con escucharte el día que encontré su foto y hablamos de ella, tenías un rostro de alguien enamorado, sé que te da miedo admitirlo; sé que quizás te da miedo que no te corresponda y sé que tienes otros tantos miedos y argumentos, pero si en tú corazón esta ella y tratas de negarlo con tu mente solo te engañas y te haces daño a ti mismo, por lo que te pido que aceptes con todo tu ser que la amas; luches por ella y no los condenes a los dos a vivir una vida sin el otro (como me paso a mí y a Esteban pensó Kate ya con algunas lágrimas en su rostro) aclara todo lo que paso contigo en este tiempo y ábrele tú corazón porque algo me dice que ella te ama también. – termino diciendo ella ¡Listo! ya se lo había dicho todo, por lo menos hoy si podría decir que intento de todo para abrirle los ojos.
Gracias Kate – la muchacha elevo su rostro sorprendido, no se había dado cuenta que él rubio estaba frente a ella, sosteniendo su mano con delicadeza y mirándola con profundo agradecimiento, como si la batalla entre el corazón y la mente hubiera terminado; y saliera victorioso el corazón – Tienes razón, no puedo seguir negando lo que mi corazón siente e ir a buscarla o a intentar a encontrarla – termino contestando Albert que aún no recibía información de donde pudiera estar Candy y su tía, mientras se dirigía hacia la ventana y miraba a lo lejos un punto perdido, la verdad era que más que los suyos le preocupaban los sentimientos de Candy y que tanto le pudo afectar todo lo sucedido.
Ella estará allí, en la boda de tú sobrino ya lo veras – le dijo la joven madre con una sonrisa franca de entusiasmo en su rostro – Y sé que te comprenderá – al tiempo que limpiaba sus lágrimas.
Albert suspiro, ahora tenía que pensar bien las cosas.
Mientras tanto la joven no dejaba de sonreír con triunfo, había logrado derribar todas las barreras del joven rubio, solo esperaba que Candy lo comprendiera porque si no, también sería otra batalla campal, pero de todas maneras ella era Kate Jasmine Callagan Bride y siempre obtenía lo que quería "Pero eso sería por si acaso" ahora lo que en verdad necesitaba era ir dormir.
