Rainbow Dash, Miro el medidor de gasolina, viendo que le faltaba un poco. Conduce Hasta el centro de la ciudad, para cargar más y merendar algo en una estación de combustible.
Durante todo el almuerzo, queda mirando hacia la ciudad, pensando: ¿Qué estaba buscando exactamente? ¿Dónde debía empezar a buscar?, sabía que estaba buscando parte de sus recuerdo que habían quedado en Cloudsdale pero también estaba preocupada de que la descubrieran ¿Debería llamar a alguien para avisarle? ¿Qué pasaría sí su madre, fuera hasta la plaza y preguntara por ella a Applejack o Pinkie, o llamara a las demás? ¿Debería decirles a sus amigas que la cubran, solo por hoy? ¿Pero qué tal sí, le piden una explicación, o le preguntan dónde está? Pero también recordaba parte de su infancia, y sentía nostalgia al recordar que su ciudad, casi no había cambiado desde que era una niña. Pero había algo curioso con mucho de estos recuerdos. Muchos de ellos, eran "después" de que se había mudado a Poniville cuando ella tenía 7 años, y solo recordaba las cosas de cuando estaban de visita en la casa de su abuela, cuando ella tenía 7 y medio. Pero no recordar, exactamente, el tiempo que ella había vivido "antes" de mudarse, y solo podía recordar muy escasas cosas, y fragmentos de historias de sus padres, que contaban de que ella había hecho en esa época. o cosas muy puntuales: Como un "Unico" recuerdo de cuando tenía 3, lugo nada, despues, un "Unico recuerdo cuando tenia 4 años, y nada más hasta que ella cumplio los 7, pero ya cuando vivia en Poniville.
Primero pensó, que era algo común, ella era muy chica, en ese entonces, en fin las típicas explicaciones. Pero debía haber algo más, de porque ella no podía recordar casi nada, debido a que algunas personas tienen recuerdos, incluso cuando tenían 4 años, de su infancia como Pinkie Pie, que recordaba perfectamente toda su vida, desde los 3 hasta el presente. Pero para ella, su vida empezaba a los 7 años, en adelante, exactamente cuando empeso la escuela primaría, y peor aún, se dio cuenta que en esa epoca, ya conocía a Fluttershy, pero no recordaba exactamente como se conocieron, simplemente ella ya era su amiga cuando empezaron las clases. Su madre, siempre solía contar que ellas se habían conocido en Cloudsdale, cuando tenían 5 años, " Cuando Estaban en guardería, luego ella se mudo a Poniville, un año antes que nosotros", pero ella nunca se lo había preguntado a Fluttershy si era verdad. Aunque, su madre tubiera fotos de esa epoca de cuando se habían conocido, para respaldarlo.
Todos estos pensamientos, mezclado a estas preguntas, le hacían doler la cabeza. Pago su cuenta y salío. Dejo el auto estacionado en la estación de combustible se dirigió a la ciudad, necesitaba centrar su mente, y concentrarse, antes de que pudiera saber que tenia que hacer. Bajo y camino por la ciudad, mezclándose con las personas que caminaban alborotadas por el festival, entre los vendedores ambulantes, y peatones.
Ese día llovía a cantaros, y Rainbow Dash y su madre, había llegado empapada en el orfanato. Las hermanas, al llegar les trajeron unas toallas, donde empezaron a secarse en el pasillo.
-Valla clima el de hoy ¿No?- dice la madre superiora.
-Sí, es la verdad. En las noticias dijeron que llovería durante todo el día, pero que a la noche, se detendrá.
-Eso espero. Sabe, pensé que hoy no iban a venir.
-Casi no venimos, pero Rainbow Dash, seguramente me hubiera insistido durante todo el día.
Iris, toma una toalla, y seca el pelo de Rainbow con fuerza.
-Basta mamá-dice ella.
-Quédate quieta un momento, que si sigues empapada, te vas a resfriar- ordena Iris, mientras batalla con Rainbow.
Iris, seca un poco más, y quita la toalla y mira a Rainbow. Ella Queda con el pelo desarreglado y de puntas.
-¿Bien?
-Bien, puedes irte-dice Iris.
Rainbow Dash corre por los pasillos, del orfanato, hasta la biblioteca, donde Encuentra a Soarin que está leyendo frente a una mesa. Se acerca sigilosamente, hasta detrás de él. Cuando está a unos centímetros, a punto de saltar sobre él, escucha:
-Vas a asustarme otra vez Rainbow ¿No es cierto?
-Como sabias, eso.
-Es tú costumbre.
Soarin cerró el libro, y se da vuelta en la silla. Miro a Rainbow Dash con su pelo todo despeinado. No pudo contenerse y se empezó a reír apuntando hacia ella.
Ella le saco la lengua.
Se dirigió hasta la plaza principal. Ve que la plaza está totalmente repleta de gente. Mira a lo lejos, la multitud que disfruta de los juegos, a los niños corriendo, personas comiendo algodón de azúcar o helado. Camina hasta una tienda de helados y pide uno pequeño de vainilla, frutilla y menta granizada. Camina, dirigiéndose hasta el centro de la plaza. A pesar de que había venido por algo importante el día de hoy, eso no le impide de jugar a algunos juegos, y de paso ganar algunos premios.
-¿Qué vamos a hacer hoy?-dice Rainbow. Acostada en la alfombra de la biblioteca, y con los pies levantados en una silla.
-No lo sé, ¿Tú que quieres hacer?-dice Soarin.
-No lo sé, ¿Tu qué quieres hacer?
Quedaron repitiéndose la pregunta por unos 2 minutos, hasta que hubo un apagón. Se escucha unos gritos mientras Quedan en la oscuridad.
-Ya sé que quiero hacer-Sonrió maquiavélicamente Soarin- Vamos por los demás.
Rainbow pasa por distintas tiendas de juegos, ganando muchos premios, (La mayoría era comida de la celebración) hasta que decide que es suficiente. Ya habían pasado 2 horas.
Decide caminar un poco y se dirige hasta el centro de la ciudad. Mira las vidrieras de tiendas deporte y música. Camina sin rumbo, doblando por las esquinas, deteniéndose cada tanto a mirar el lugar por donde pasa, recordando y distrayéndose, hasta que termina su helado. Ba hasta un bote de basura y tira el cono.
Las hermanas, habían dicho a los chicos que el apagón era causado por la fuerte lluvia, y que la luz volvería en pocas horas, que permanecieran tranquilos y pacientes. Un grupo de 5 chicos y 4 chicas estaba reunido en la biblioteca del orfanato.
-Damas y caballeros, Se preguntaran ¿porque los he traído aquí?-Dice Soarin.
Los chicos lo miraron.
-Es simple, como estamos cerca de la noche de brujas, he decidido que hoy contaremos historias de terror y luego jugaremos a las escondidas en la oscuridad. Así, veremos quién es el más valiente de todos nosotros. Los que decidan participar, quédense, los demás, se pueden ir-Todos se quedaron-bien entonces empezare-termino Soarin, sonriendo maquiavélicamente.
-Bueno, esta historia es real, y sucedió en este mismo lugar, en un día igual a este. Ese día, había venido un pequeño ser, de la parte más oscura de la colina de atrás del orfanato. Este ser, se llamaba "Beheaded", no tenía cabeza, porque se lo habían cortado, pero como él había hecho un pacto con el demonio antes de que sea ejecutado, no murió, pero había pasado una semana enterrado, en el cementerio local. Cuando al fin despertó, salió de su tumba. Beheaded, no quería llevar su cabeza, cargándola en la mano como si fuera una linterna, pero no podía ver sin ella. Pero él tuvo una pequeña idea: Él, arranco su cara, de lo que quedaba de su cabeza decapitada, y la coció en el centro de su pecho, junto con sus ojos, que los cocio en una palma de su mano.
Rainbow Dash, camino unos metros y llego hasta un gran cercado. Primero pensó que se trataba de una mansión. Camino por la vereda, viendo aquella mansión a lo lejos.
-Malditos ricos-dijo ella.
Hasta que llego a la reja de entrada. Se quedó parada en la reja de entrada, mientras leía el nombre de aquella institución que estaba en un cuadro de mármol: "Orfanato los milagros".
-Beheaded, arrastraba su hacha oxidada por las tablas del Orfanato-contaba Soarin, arriba de la mesa de la biblioteca, actuando de manera improvisada mientras todos los chicos del orfanato estaban aterrados mirando como la sombra de Soarin, se tambaleaba en la ventana de atrás, con cada rayo que estallaba-Dejando una línea de sangre que lo seguía, ya había matado a hachazos a las monjas, y seguían los niños más pequeños.
-Vengan-decía beheaded- vengan pequeños niños, quiero jugar con ustedes
"Caminaba por las escaleras y llego hasta la biblioteca, tocando la puerta. Toc, Toc, Toc,-
Saorin golpeaba la mesa de madera
- estoy del otro lado, saben que las escondidas me fascinan.
"y entro en la biblioteca, donde estaban los niños escondidos"
- vamos escóndanse, dense prisa y corran rápido, que no tienen salida, su miedo no sirve de nada
"se escuchaba el sonido del hacha oxidada por las tablas del suelo"
-Tontos, sé que están aquí
"golpea con todas sus fuerzas un estante de libros derribándolos, los chicos corren"
-Ya los encontré-
Beheaded, empieza a correr detrás de los niños.
-Así que gane, mejor que empiecen a rezar.
"Beheaded lanza su hacha, golpeando contra el suéter de Little orange, que queda atrapada, Él se acerca, y siente el miedo de Little orange, y se ríe"
-Ja, ja, ja. Te atrape, yo gane,-se acerca más a ella-Ahora, te castigare.
En ese momento, un rayo atraviesa el cielo, haciendo que todo quede muy iluminado, tanto que todos cierran los ojos. Soarin, aprovecha para esconderse debajo de la mesa que, afortunadamente tenía un mantel, y escucha todos los gritos de los demás.
-¿Dónde está Soarin?-preguntan algunos.
Soarin, golpea las tablas del piso y escucha como todos se quedan callados. Soarin aguanta la risa por un momento, y en el tono más siniestro que puede dice:
-Estoy del otro lado.
Los chicos gritan de terror, y empiezan a correr hacia las salidas, o esconderse donde pueden.
Soarin estalla en risa, que los chicos intermpretan que es la risa de Beheaded, y gritan peor, alertando a todos los demas.
Rainbow Dash, sentía un fuerte latido en su corazón, dándole una sensación de que se le fuera a salir del pecho, mientras una gran tristesa la albergava, pero no sabía porque. Camino unos metros, y queda mirando un pequeño árbol al fondo de la mansión. Mientras imágenes despertadas al azar, surgían en su mente al igual que voces de niños jugando, como otras voces que ella desconocía. Era todo muy confuso para ella. Al igual que le empezaba a doler fuertemente la cabeza.
-Es extraño-piensa ella para sí, mientras mira hacia abajo- este lugar me hace sentir muy triste, como si fuera un lugar donde paso algo muy malo, pero yo no he estado aquí antes. Hasta creo que es la primera vez que estoy aquí.
Camina unos metros y se sienta en una banca cercana, esperando a que le pase esa sensación.
En frente de la acera, un hombre con una guitarra, sentada en la acera la mira.
Soarin sale de debajo del mantel y mira alrededor. No había nadie.
-Perfecto- dice él.
Camina lentamente, arrastrando el palo de una escoba que encuentra por el camino y sale de la biblioteca.
-Corran, corran pequeños niños, escóndase mientras puedan que no tienen escapatoria-decía él, con voz siniestra.
Escuchaba como algunos chicos gritaban y se escuchaban que corrían a esconderse.
Soarin estaba muy feliz.
Caminaba, arrastrando los pies, y abriendo lentamente las puertas.
-Salgan, salgan pequeños, quiero que juguemos todos juntos. Ja, ja, ja.
Se escuchaban que venían las hermanas, buscando a los pequeños. Algunos chicos gritaban a las hermanas: "cuidado, que los va a oír Beheaded "; "ayúdenos hermana".
Entre las sombras, Soarin vio como una sombra atravesaba corriendo de una habitación a otra que estaba en frente. Esa figura la conocía muy bien, sabía que era Rainbow Dash. Soarin, sonrió y pensó: "voy a jugarle una gran broma, a la más valiente de todas".
Se acercó hasta la puerta y la abrió lentamente.
-te encont…-dijo él, sin terminar la frase.
Sintió como un trozo de madera, se rompía contra su rostro. Soarin cayó al suelo, todo el lugar le daba vueltas, luego sintió otro golpe y una voz que gritaba.
-¡detente, detente Rainbow Dash!, ¿Qué haces?
Rainbow Dash vio que una luz alumbraba el lugar, era una hermana que los estaba buscando. Vio al suelo, y vio como Soarin, escupía un diente y sangre de su boca. Ella, soltó el trozo de madera y se tapó la boca con las 2 manos. Estaba paralizada de miedo por lo que había hecho.
-¡Rainbow Dash! ¡¿Cómo pudiste hacerle eso a Soarin?!
Rainbow Dash, se fue corriendo atravesando a la hermana, tratando de no llorar.
Soarin la vio correr, y le grito.
-¡Rainbow Dash, espera, espera!
Rainbow Dash, cerró los ojos y sintió como se tranquilizaba lentamente y las imagenes y voces iban disminuyendo, mientras respiraba profundo sentía un leve dolor de cabeza. Abrió los ojos y vio a aquel sujeto del otro lado de la acera. Vio que le sonreía. Estaba, literalmente sentado en la acera, con una guitarra en la mano, y un sombrero en frente de él, con algunas monedas y billetes dentro. En ese momento, no había nadie que pasara por esa calle, estaban solo ellos 2. El sujeto le guiño un ojo.
Luego de que volviera la luz, las hermanas habían encontrado a todos los chicos en la sala principal. Preguntaban ¿por qué estaban tan asustados? Y ¿porque se habían escondido por todo el orfanato? Pero todos, les contaban la misma historia de un loco con hacha que mataba niños. Decían que Soarin se los había contado. Ellas, reprendieron a Soarin, mientras curaban sus heridas. Soarin estaba sentado en una butaca en silencio, mientras ellas lo reprendían y pedía disculpas a todos los niños. Le colocaban alcohol, y unas vendas. Soarin, miro hacia la puerta entreabierta, viendo que Rainbow Dash lo miraba semi escondida por un minuto, luego corrió hacía la derecha sin hacer ruido y sin que nadie la viera.
Luego de un tiempo, Iris les conto a las hermanas que no habían encontrado a Rainbow Dash. Luego la hermana superiora mando a todos los niños que ayudaran a buscarla. Todos lo hicieron. Pero con nada de éxito.
Soarin estaba en las habitaciones, debido a que estaba castigado. Una de las chicas, llamada Green Flower le conto que no estaban pudiendo encontrar a Rainbow Dash, y de que Iris estaba preocupada.
Soarin, se puso su abrigo para la lluvia y salió por una ventana, mientras la niña se acercaba a la ventana.
-¿A dónde vas Soarin? ¿Recuerda que estas castigado?
-A disculparme, volveré pronto, asme un favor, y no cuentes nada de esto.
Fue directo a la salida principal y entro. Sin que nadie lo viera, subió por las escaleras hasta la planta alta y salió a un balcón de la última habitación. Era un pequeño balcón, donde estaba unas plantas que cubrían una parte del mismo, dejando un lugar perfecto para esconderse. Soarin, removió un poco las plantas y encontró a Rainbow Dash que estaba sentada abrasando sus piernas, y con algunas lágrimas que sobresalían de sus mejillas. Él se acercó y puso una mano sobre su hombro. Ella levanto la mirada, dejando ver sus ojos lagrimosos.
-Te estamos buscando Rainbow, ven a dentro o te resfriaras-dijo cálidamente.
Ella vio los vendajes de Soarin, y de nuevo cubrió su rostro contra sus piernas. Él, se sentó a su lado.
-¿Qué pasa Rainbow?
-Soarin-dijo ella, con voz temblorosa-¿tú me odias verdad?
-¿Por qué debería odiarte?
-yo te lastime mucho, tú debes odiarme, y… no volver… a querer verme. Yo te golpee...yo…yo…yo lo siento-empieza a llorar.
Soarin la abrasa y levanta su rostro y la mira a los ojos. El rostro de Soarin, era muy amable. Él sonríe débilmente.
-Rainbow Dash, eso no importa. Tú tenías miedo, lo entiendo, y fue mi culpa por haberte asustado. Hacemos mal, sin convicción. Soy yo, el que debe pedirte disculpas. Rainbow, no me gusta verte llorar-seca sus lágrimas con un pequeño pañuelo blanco que saca del bolsillo de su abrigo- ¿Me perdonas Rainbow Dash?-dice Soarin dulcemente.
Ella queda mirándola, y lo abrasa fuertemente mientras llora. Él la abrasa y queda mirando la lluvia, como lentamente ve calmándose y lloviendo menos. Se saca su abrigo y la cubre.
-Rainbow Dash, yo te quiero mucho, y nada de lo que me hagas cambiar que yo te quiera. Somos amigos, Rainbow Dash, y los amigos se perdonan. Nunca olvides eso. Nunca olvides quien eres, y recuerda que siempre estaré ahí cuando lo necesites. Rainbow Dash, quizás me falte muchas cosas, y prefiero que me falte todo lo que aún no tengo, pero nunca quiero que me faltes tú. Pues siempre puedo conseguir todas las cosas, pues son materiales. Pero si te vas, nunca llenare el vacío que dejaras en mi corazón-indica su pecho con una mano.
Rainbow Dash levanta la vista, se seca algunas lágrimas y lo mira cálidamente.
-Soarin, yo te quiero mucho también, y no quiero perderte nunca.
Lo abrasa fuertemente y se levantan. Soarin, le da un pequeño beso en la mejilla a Rainbow, algo que hacia últimamente después de que ellos discutieran, de pequeñas cosas de todos los días.
Él, siempre había admirado esa mentalidad de Rainbow, de poder vivir entre la fantasía y la realidad, en la que Vivian los niños de su edad. Gracias a eso, Rainbow Dash podían pasarle esas pequeñas grandes historias, que habían echo de la vida de Soarin, más divertida. pero tambien admiraba lo buena que Rainbow Dash era, de perdonar con rapidez a alguien, luego de asustarse mucho con una historía y la inocencía de confundir un cuento con la realidad. Muchas de sus historias y aventuras, la habian vivido principalmente por la desbordante imaginación de Rainbow Dash, más que la de Soarin. Él, se limitaba a jugar en esos mundos de fantacía que Rainbow Dash creaba todos los días. Pero a pesar de todo, le gustaba más la realidad que los cuentos, debido a que en ella, siempre estaba Soarin para jugar con ella.
Soarin cubre a Rainbow Dash con su abrigo y la toma de la mano. Entran al orfanato y se dirigen hacia la sala principal.
-Espera Soarin-dice ella.
-¿Qué pasa Rainbow Dash?
Ella mete la mano en un bolsillo de su vestido y saca algo.
-Toma, es tu diente que se te callo cuando te golpee.
Él, mira la mano de Rainbow Dash, que deja ver una muela.
-ho, gracias Rainbow-Agarra su muela-es uno de mis dientes favoritos.
Rainbow queda mirando a Soarin, hasta que él se pone un poco nervioso.
-¿Qué sucede?-pregunta él.
-¿Por qué no te lo pones?
-Hem, no te preocupes por eso, vuelven a crecer con el tiempo- Dice Soarin.
Para su suerte, Soarin estaba en la edad en que empezaba a perder sus últimos dientes de leche, y el que Rainbow le había tirado, era uno de los que ya se le estaba por caer. Era, exactamente por esto que Soarin había escupido sangre, pero el golpe no había sido muy fuerte realmente, solo le había dejado un raspon en la cabeza, y que, Soarin, penso que las hermanas habían exagerado en ponerle una venda.
Aquel sujeto que estaba del otro lado de la acera dice:
-esta canción es para ti, preciosa.
Y empieza a cantar.
"Yo busco una princesa azul,
Que tenga el pelo de los colores del arcoíris
Que tenga un excelente traje
Te digo: Estas perfecta para, darte un masaje
Nada me importa, como se pueda llamar
Nada me importa, que no sepa ni hablar
Pero que en la cama sepa amar.
#####
Yo busco una princesa,
Que sea una linda dama
Que me diga: vamos derecho para mi cama
Que me presente a su amiga
Y que las dos, me hagan verle la cara a Dios
Y que me dejen bien enamorado
Que cumplan esta promesa sin que apaguen la luz
#####
Quiero una mujer, que me ame sin prisa.
Que tanga mucho dinero, en un banco de Suiza
Que Me invite una botella
#####
Que me dé, la llave de su corazón
Y lo más importante Que me de placer,
Que muerda con pasión mi cuello,
Y deje su rojo sello
Y que me diga que mía siempre será
Pues a ti mujer, como la guitarra
Sé, que Si no te toco no suenas
Así, como esta guitarra toco sus cuerdas
Peli-Arcoíris, a tí te tocare las piernas
Porque a la guitarra le tocas las cuerdas,
Y le vibra el diapasón
Ya verás que cuando te toque las piernas,
Te vibrara el corazón.
Ja, ja, ja".
Rainbow Dash se sintió muy ofendida, pero respiro profundamente y, con la mejor cara de actora, sonrió lentamente y se acerque con la cara más seductora que pudo a aquel sujeto. Él siguió cantando.
-"Que se acerque despacio con un lento andar
Moviendo su cuerpo con un suave ondular
Peli-arcoiris, contigo quiero envejecer
Mentira después de esta noche no te vuelvo a ver"
Rainbow Dash, se paró frente a él.
-Quizás yo pueda ayudarte con eso-Dijo Rainbow, en el tono más seductor que pudo.
El sujeto sonrió y dijo:
-Quizás estuviste con muchos chicos, pero ¿Alguna vez estuviste con un hombre de verdad?
Rainbow Dash, acerco lentamente su cara.
-Puedo acerté tocar el cielo, sin volar, ¡preciosa!-dice él sonrientemente.
Sus rostros quedan enfrentándose a pocos centímetros. Él sonrió seductoramente mientras ella se acerca. Él cerró los ojos y Rainbow Dash, rápidamente le saca la guitarra de las manos y, antes de que él se dé cuenta y pueda hacer algo, Rainbow Dash le rompe la guitarra contra el rostro, haciendo que vuelen algunos dientes y sangre, junto con astillas y partes de la guitarra. El sujeto queda tendido en el suelo, inconsciente y con algunos dientes menos.
Rainbow Dash queda con una parte del clavijero y el mástil de la guitarra mientras algunas cuerdas se enrollan y cuelgan como resortes, de lo que queda de la guitarra.
-Lo siento, pero no eres de mi tipo-Dice Rainbow Dash y tira el resto de la guitarra en frente del sujeto.
