Algunos meses después…

-¡Hagamos una fiesta por Natsu, por su recuperación! –Makarov miró al peli-rosa-

-Te tardaste en recuperarte, idiota –Gray le dio un leve golpe en el brazo-

-Silencio –Natsu rió-

Cualquiera pensaría que planificar una fiesta al último momento sería un poco problemático, pero no para Fairy Tail. En menos de una hora ya había bebidas, bailes, risas, lo típico en el gremio. Sin que nadie del gremio se diera cuenta, Erza salió del gremio.

Recordar el momento en el que Lucy me dio la noticia de Jellal es horrible.

-Flashback-

-¿Está…muerto? –Incontables lágrimas rodaban por las mejillas de Erza-

-No exactamente, pero el doctor no sabe su estado…Está muy grave –Lucy trataba de explicar con pocas palabras-

-Quiero ir a verlo –Erza trató de levantarse de la cama, pero Levy no la dejo-

-¡No, Erza! –Levy gritó- Debes descansar, te desmayaste por mucho tiempo.

-Tú no entiendes –Erza bajó la mirada- Yo…

-¡Sí te entiendo! Debes descans-Levy escuchó lo que Erza tenía que decir-

-¡YO LO AMO! –Erza apretó sus puños- ¡Todo esto pasó por mi culpa!

Levy mantuvo el silencio por un momento.

-¿Te culpas por amarlo? –Levy se tranquilizó-

Erza suspiró.

-Esto no pasó por tu culpa –Levy la abrazó- El pasado ya no se puede remediar, Erza.

La puerta se abrió.

-Tenemos noticias sobre el Sr. Jellal Fernándes –Un hombre alto y de bata blanca se dirigía a las chicas-

-¿Pasó algo? –Lucy miró al Doctor-

-No sabemos dónde está. Lo dejé solo por un momento y cuando volví, ya no estaba. –El Doctor tenía un aura de culpa a su alrededor-

-Fin del Flashback-

Sin darse cuenta, Erza llegó a una pequeña casita cerca de un lago. A un lado estaba un bello jardín, con muchas flores y una gran estatua de una pareja de Ángeles. Erza se acercó a un columpio que se hallaba cerca de esa casita.

Jellal… ¿A dónde fuiste? Me dejaste aquí…sola.

Una lágrima recorrió la mejilla de Erza, inmediatamente se la secó.

-Dónde sea que estés, siempre te amaré…Jellal –Erza elevó su mirada al cielo-

Erza se quedó un rato más en ese agradable jardín, columpiándose como una niña pero con una expresión triste en su rostro.

Una pareja de ancianitos salió de la casita.

-Oh, querida –La ancianita se acercó a Erza- ¿Por qué estás tan triste? –La miró sonriendo- ¡Es un día precioso para estar triste!

-Oh –Erza volteó a mirarla- Disculpe por entrar a su jardín, me pareció muy lindo

-No tienes que disculparte, nos alegra que alguien venga a nuestro jardín –El ancianito se acercó a su esposa- ¿Porqué estabas triste?

Erza dio un leve suspiro.

-Perdí…a la persona que amo.

La ancianita se acercó a Erza.

-Querida, no lo perdiste. Si de verdad lo amas, lo tendrás siempre en tu corazón.

Esas palabras hicieron un poco feliz a Erza. Antes de poder decir algo, una gota se posó en la nariz de Erza, miró al cielo, las nubes grises se apoderaron del cielo.

-Entra a nuestra casa para que no te mojes –La anciana tomó la mano de Erza-

-¿No seré una molestia?

-¡Claro que no! Vamos, entremos.

La pareja de ancianos entraron después de Erza. La casa era pequeña, pero acogedora. Una chimenea iluminaba una parte de la habitación, el olor que inundaba la habitación era de un Té acompañado de unas galletas en un horno. La lluvia duró más de lo que se esperaba. Erza se colocó de pie.

-Muchas gracias por permitirme quedarme un rato aquí pero, si no me voy mis amigos se preocuparán si no llego pronto –Erza sonrió-

-Cuidado por el camino, cariño. –Los ancianitos se despidieron de Erza-

Erza salió de la casa, trató de correr hasta un pequeño puente, se acercó a una tienda que estaba cerca, recogió su cabello en una cola. Su camisa estaba empapada, al igual que su short. Se acercaba más y más al gremio.

-¡Erza!

La pelirroja volteó a ver quien la llamaba. Sus ojos se abrieron de par en par. Esa persona se acercaba a ella.

-T-Tú –Erza llevó ambas manos a su boca para evitar gritar-

La persona se colocó frente a Erza.

-Tanto tiempo sin verte –Sonrió-

-No puede ser –Una lágrima se asomaba por el rostro de Erza-

A pesar de la lluvia, esa persona supo diferenciar una lágrima con esa tormentosa lluvia, acercó su mano al rostro de la pelirroja y le quitó esa lágrima.

-Eres hermosa, no deberías llorar.

-¡Jellal!

Erza sin pensarlo dos veces, se lanzó hacia el peli-azul, abrazándolo tanto como pudo. Jellal le correspondió.

-¡¿Dónde estabas, idiota?! ¡Me dejaste sola! –Erza seguía llorando-

Jellal la agarró por las piernas, alzándola.

-Olvida el pasado.

-No, no puedo hacerlo. ¿A dónde fuiste? –Erza lo miraba-

-En ese hospital no saben cómo curar a alguien que usa magia, así que decidí que alguien que use magia curativa me ayudara –Jellal explicó-

-Te…extrañé –Erza se sonrojó-

Jellal sonrió.

-Yo también.

Jellal y Erza unieron sus labios, Erza colocó sus brazos sobre los hombros de Jellal, el aún la tenía alzada. Siguieron así durante un largo rato.

-Ejem –Una voz cercana los interrumpió-

Jellal bajó a Erza de sus brazos, esta última volteó a ver quién era.

-Maestro…

Makarov se acercó a Jellal.

-Felicidades, muchacho –Makarov rió- Más te vale no hacerle daño o te las verás con todos nosotros.

Erza miró la entrada del Gremio, la mayoría dejó la fiesta y se acercó a ver esa bella escena entre Erza y Jellal, Natsu se encontraba al frente de todos.

-Erza…tú…-Natsu no sabía que decir-

-Natsu…-Erza se acercaba a Natsu, Makarov la detuvo-

-No hay nada que decir –Makarov miró a la pelirroja, luego posó su mirada en Natsu- No hay nada que pueda combatir al amor, Natsu.

Natsu se dio por vencido con esas palabras. Se acercó a Jellal y le susurró.

-Te mataré si Erza llora por ti.

Jellal asintió.

-¡Ahora tenemos otro motivo para celebrar! –Makarov entró al gremio haciendo una seña con la mano para que todos entraran-

-Entremos, Jellal. Si seguimos acá nos mojaremos aún más –Erza se acercaba a la entrada del Gremio-

Ambos entraron. Todo el gremio bailó, bebió, entre otras cosas hasta el anochecer, para ese entonces la lluvia ya había parado. Master Makarov salió del gremio seguido de los demás, se acercaron a un gran árbol, esperando a la medianoche.

-¿Qué estamos esperando aquí? –Jellal se acercó a Erza-

-Espera y verás –Erza sonrió-

-Per-Jellal hizo silencio y miró el árbol-

El Gran Árbol se ilumino de todos los colores del Arcoíris, iluminaba toda la Ciudad. Todos los miembros del Gremio adoraban ese Gran Árbol.

-Es…hermoso –Jellal no tenía palabras-

-Lo sé –Erza sonrió-

Jellal se acercó un poco más a Erza, lo tomó por la cintura y culminó esa escena con un beso.

Juntos Por Siempre…Y Para Siempre. Por raro que suene, ese Árbol reflejaba esa frase. Porque NADA puede vencer al amor.

Ay, qué cursixD! Bueno, gracias a todos los que me siguieron con este fanfic, no es el mejor pero, me gustó escribirlo:3

Nos leeremos próximamente en otro fanfic de mi creación *u*