Cap9.- La Cita

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No vi ni oí de Ino hasta que llegué al salón de clases el lunes.

Ese no fue el período más largo sin hablarnos la una a la otra, pero habían sido los días más agitados de mi vida y al parecer los suyos también. Ninguna fuerza en el universo podría habernos encerrado en el aula esa mañana. Una vez que terminamos peleando, por supuesto.

—¿Dónde has estado? —le pregunté después de que tropezara en el aula. Cuando digo tropezara, quiero decir que literalmente tropezó con sus pies. Lucía como si no hubiera dormido desde que me dejó en el festival.

Cuando me vio, su rostro se iluminó. Al principio no fue más que un chillido vertiginoso. Cuando por fin pudo hablar sonó algo así como:

—¡SantamierdaSakuranovasacreeresto!

Es una buena cosa que hable con Ino. —Déjame hacer una conjetura salvaje —me quejé—. Saliste con Sai después del espectáculo y te quedaste afuera toda la noche bailando en el club. Luego, pasaron toda la mañana siguiente mandándose mensajes el uno al otro hasta que finalmente colapsaron. Te despertaste unas horas más tarde, fueron a almorzar juntos donde decidiste que eran almas gemelas y que son ahora oficialmente una pareja. —Me reí cuando Ino frunció el ceño—. ¿Dejé algo fuera?

—En camino a robar todo mi trueno, S.

—Lo siento. Pero lo merecías por no llamarme de vuelta. ¡Te llamé y dejé mensajes como un millón de veces!

—Estaba un poco ocupada.

—Estabas ocupada —repetí— Tu mejor amiga tiene una canción escrita sobre ella, es invitada por Neji Hyuga, termina en las noticias de máxima audiencia, queda totalmente ridiculizada en un blog escrito por el mejor amigo de tu nuevo novio, que genera cientos de comentarios de odio de enojadas niñas fanáticas de todo el mundo y tiene tres entrevistas para iniciar su propia línea de joyería, ¿pero no puedes parar cinco segundos para contestarme?

—¡Oye! ¡Eso no es justo! Sabes lo que Sai es… espera ¿Qué?

—Deberías haberme llamado de vuelta —espeté y luego me di la vuelta en mi silla como si fuera a prestar atención en aula por una vez.

En el momento que le di la espalda a Ino, Karin estaba allí y parecía muy determinada en una especie de forma molesta. Me pregunté que había hecho para merecer la ira de Karin esta vez, pero, sorprendentemente, no estaba ahí para ser maleducada conmigo.

Estaba ahí para desahogarse conmigo. —Lo siento, Saku —dijo—. Tenías tanta razón sobre Sasuke.

—¡S! —susurró Ino, empujando mi hombro—. ¡S!

—¡Hablando! —le espeté.

Ignorar a Ino por Karin era un poco duro, pero me molestó bastante que no devolviera ni una sola de mis llamadas. Ni siquiera un texto. Sólo pisó fuera del concierto y vino esta mañana pensando que le debía toda mi atención.

—¿Qué pasó, Karin? Pensé que iban a salir el sábado.

—¡S! —siseó Ino de nuevo, esta vez con un poco más de actitud.

La ignoré.

—Me plantó —dijo Karin incrédula— ¡A !

Podría haberme imaginado que lo haría, considerando que estaba probablemente muy ocupado escribiendo en su blog lo mucho que apesto. Aun así, sentí una extraña sensación agradable por lo sucedido y exclamé en falsa sorpresa. —¿Cómo alguien puede dejarte plantada a ti?

Como siempre, Karin estaba demasiado involucrada consigo misma para notar mi sarcasmo. —Lo sé —dijo—. Seh, es un cantante popular y todo, pero no es tan famoso.

—Lo siento, Karin. Estaba realmente apostando por ustedes juntos. — Estaba realmente haciéndolo. Si Karin y Sasuke se enganchaban, podría haberme liberado de ambos. Un que últimamente no me agradara del todo esa idea.

—¡SAKURA HARUNO! —explotó Ino — ¡Deja de ignorarme en este instante! Lo siento, ¿está bien? ¡Sabes que tengo una obsesión! ¡No pude evitarlo!

Me olvidé de Karin. —¡No es una excusa! —grité de vuelta a Ino —. No tienes permiso para echar fuera a tu mejor amiga por un novio, nunca. Es la regla número uno. ¡Y lo deberías de saber porque eres la que la hizo!

Ino y yo nos miramos la una a la otra hasta que cedió su enojo.

Ya que peleamos tanto como nos llevamos bien, ambas sabíamos el momento en que la había perdonado. —Si recuerdo bien —bromeó cuando era seguro hacerlo—, la regla que hice era que nunca podías ignorar a tu mejor amiga por un novio. No tenía nada que ver conmigo.

—Sólo porque no tenías novio en ese entonces.

—¿Y? Técnicamente, no rompí ninguna regla. No tienes permiso para estar enojada conmigo.

—Bien, pero a partir de ahora, la regla número uno se aplica para ti también y dado que tu novio es tu obsesión de toda la vida, va doble.

—Nunca más, te lo prometo.

La miré.

—Lo juro por mi vida. Te permito que rompas por mí con Sai si sucede otra vez.

—No creas que no lo haré —le advertí, pero me reía ahora.

La campana sonó, liberándonos de la clase pero enviándonos a una clase donde no seríamos capaces de hablar dentro. Ino me miró con cara de total pánico y dijo—: Habla rápido y camina lento.

Nos llevamos bien.

—Bien, así que ¿dónde quieres que empiece?

Ino abrió la boca para decir algo, pero antes de que pudiera, Tenten, Konan y algunas de las otras animadoras me miraron.

—Hola, Saku —llamó Konan. Ella y Tenten tenían puestos sus collares vírgenes. Habían logrado combinar sus atuendos con ellos.

Ino se sorprendió por el saludo de Konan, pero entró en shock total cuando inicié una conversación con ella. —Hola chicas —dije—. ¿Cómo estuvo Rubi's?

—Oh. ¡Deberías haber venido! Nagato pagó a Kiba cinco dólares para que tratara de obtener el número de la camarera que tenía como cuarenta. Fue muy gracioso.

—La próxima vez —le dije, haciéndome eco de las palabras que Neji había dicho antes.

—Definitivamente —concordó Tenten—. Entonces ¿Cómo fue el resto del festival? ¿Vendiste más luego de que nos fuimos?

—Absolutamente, todo agotado.

—¿Todo agotado? —jadeó Ino.

Al mismo tiempo Tenten dijo—: Guau ¡Eso es genial!

—Aparentemente la canción de Sasuke hizo que la gente los quiera —dije en respuesta a ambas.

Llegamos al final del pasillo, entonces Tenten y Konan tomaron la dirección opuesta. Ino esperó hasta que estuvieran fuera del alcance del oído y luego me agarró la manga de la camisa. —¿Qué fue todo eso?

—Oh, por cierto, creo que podría estar en la Lista A ahora.

—No es posible —argumentó Ino.

—¿Por qué no? No es como si fuera friki ni nada. Ya era semipopular.

—Seh, pero no estabas en la Lista A. Nadie es simplemente adoptado en el círculo de Tenten. Tienes que nacer en él.

Traté de no ofenderme demasiado con los comentarios de Ino, pero seguía sonando a la defensiva cuando dije—: Bueno, me metieron. Ni siquiera pienso que tenga nada que ver con la canción y las noticias, porque habló conmigo antes del show. Neji incluso abandonó el concierto para hacerme compañía.

—¡No lo hizo!

—Así es. Estuvo conmigo todo el espectáculo y luego se ofreció a comprarme un batido de Ruby's.

—¡S! ¡Eso es básicamente una cita! Espera, ¿Neji Hyuga te invitó y no fuiste?

—Me hubiera gustado. Salvo que alguien nunca regresó a la cabina después del concierto, así que tuve que quedarme.

—Soy la peor mejor amiga de la historia —se reprendió Ino a sí misma mientras se dejaba caer en su asiento.

—No podrías haberlo sabido —le dije con simpatía—. Sin embargo, si hubiera sido por alguien más que Sai…

—¿Así que me perdonas? —preguntó Ino.

Fingí pensar en ello. —Te perdono.

La clase comenzó y luego Ino y yo no tuvimos oportunidad de hablar en todo el día de nuevo. Bueno, no de la manera que queríamos de todos modos porque siempre había gente alrededor de nosotras. En el momento en que la escuela terminó decidimos que teníamos que ir a algún lugar donde tener una gran e ininterrumpida fiesta de chismes.

Empezamos mirando vidrieras en el centro de Huntington Beach. Después de permanecer en la puerta de una tienda durante tanto tiempo que nos pidieron irnos, porque estábamos tan metidas en nuestra conversación para notar que nos encontrábamos en el camino, terminamos sentadas en el banco más cercano.

Ino estuvo bien ignorando los constantes mensajes de texto que recibía de Sai. Tenía que darle algo de crédito porque Sai era para ella como Tom Cruise es para mi mamá y puedo decir que la mataba no poder responderle.

Finalmente, ignoró sus mensajes lo suficiente para que la llamara.

Me miró con sus grandes y desesperados ojos de cachorro y cedí.

—Oh, está bien. Respóndele. Iré por algo de Coca-Cola. Mi voz está seca por hablar de todos modos.

—De dieta para mí —me dijo en voz alta.

Aunque sabía que Sai era su novio ahora, seguía sonando extraño escucharla decir—: Lo siento cariño, sólo estoy pasando el rato con mi chica, S. —Mientras me alejaba.

Cuando volví estaba sorprendida de encontrarla colgando el teléfono. —Guau, pensé que tendría que escuchar diez minutos de "No, yo te quiero más" antes de que colgaras —bromeé, entonces me di cuenta de su mirada culpable—. No —acusé, ya adivinando lo que había hecho.

Tenía que invitarlo. Ya estaba casi aquí. Condujo todo el camino a Kioto con la esperanza de llevarme a cenar.

—Está bien —suspiré—. Deshazte de mí. Una vez más.

—No, S. Ven con nosotros.

—No voy a sentarme alrededor y ser la tercera rueda de la pareja de dos días de edad. Bruta.

—No va a ser así, te lo prometo.

—Sí, lo harás.

—S —se quejó—, tienes que hacerlo. Quiero que lo conozcas.

—Lo conocí. ¿Recuerdas?

—Como por dos segundos. Estabas demasiado ocupada coqueteando con Sasuke para incluso notar su presencia. Es un chico dulce, S. Te encantará. No es como una estrella de rock en lo absoluto.

Es una estrella de rock.

—Sé cómo te sientes sobre las estrellas de rock, Saku y sobre mi teniendo citas con ellos.

—Porque sé cómo eres a su alrededor. Tienes algún tipo de reacción química extraña que evita que tu cerebro pueda tener cualquier pensamiento lógico en lo absoluto. Te vuelves loca. No se puede confiar en ellos por lo perros que siempre son.

—Mira —dijo Ino en una rabieta—, sé que tendríamos que tener esta conversación al menos una vez, pero no quiero seguir manteniéndola. Esa es la razón por la cual tienes que venir a la cena con nosotros. Tienes razón, soy totalmente parcial, pero sé esta vez, Saku. Lo sé. Sai puede ser una estrella de rock, pero no es como una estrella de rock. Sé que nunca vas a tomar mi palabra sobre eso, así que tienes que verlo por ti misma. Es realmente un buen chico.

Tenía un punto aquí. Necesitaba conocerlo un poco, así podría ver por mí misma cuan gran basura podía ser y esperar parar o al menos disminuir, el desengaño inevitable de Ino.

—Está bien, pero si ustedes chicos se ponen todos con cara de nueva-pareja-cariñosa-besitos sobre mí estoy fuera.

—Voy a estar en mi mejor comportamiento. Lo juro.

Tuve diez minutos más de tiempo de mejores amigas y luego…

Sai apareció.

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Con Sasuke.

—Bueno, bueno, bueno, si ese no es mi par favorito de piernas. ¿No es esto una sorpresa?

Obviamente estaba siendo sarcástico, así que respondí—: En realidad, lo es. —Y miré maliciosamente hacia Ino cuando pude.

—Saku —susurró— juro que no lo sabía.

Si no fuera por el hecho de que Ino estaba un cien por cien seria, sin una pizca de desafío, diversión o sarcasmo en su voz, la hubiera matado. La simpatía que mostraba —como si fuera apenas capaz— hace imposible no creerle. No puedo estar enojada con ella.

Seguía sin estar muy contenta. —Te llamo más tarde —me quejé y por una vez Ino no discutió.

Una mano se disparó delante de mí, bloqueando el camino que iba a tomar. —¿Vas a alguna parte? —preguntó Sasuke.

—¿Tú qué crees?

—No vas a dejarme solo con ellos. —Sasuke señaló con su pulgar a Ino y Sai, quienes se besaban con sus dulces saludos en un tipo extremo de expresión en la cara de nueva-pareja-cariñosa-besitos.

—Tuve que pasar el rato con ellos toda la noche del sábado porque me plantaste. Me lo debes ahora.

—No planté a nadie. Tus planes eran con Karin el sábado por la noche.

—¿Quién?

—¿La chica a la que invitaste a salir? Alta, peliroja falsa de mi escuela —le recordé—. ¿Gran perra de la región de Kinki?

El reconocimiento brillo en sus ojos. —Oh, Seh —dijo con una especie de mueca—. ¡Oops! —Se sintió mal por su lapso en la memoria por medio segundo. Luego se encogió de hombros y negó con su cabeza hacia mí—. Como sea. Sabes que tenía grandes planes para ti el sábado por la noche.

—¿Querrás decir conmigo?

Sasuke intentó tragar una sonrisa. —Así es.

Sentí tranquilidad al darme cuenta que no pensaba en Karin. Pero ni siquiera me molesté en responder. Lo empujé fuera de mi camino, sólo logre dar dos pasos antes de que saltara en mi camino de nuevo

—Relájate, piernas —se rió—. Sólo estoy bromeando contigo.

—Escribiste un blog entero sobre lo mucho que apesto.

—Apestas —argumentó—. Dijiste que vendrías a verme cantar.

—Mentí para que te fueras.

—Por lo tanto el blog.

—Bueno, bien. Tienes razón. Apesto. Así que, ¿Por qué estás aquí?

Sasuke se encogió de hombros. —¿Emoción de caza?

—¿Eso significa que si en este momento acepto una cita contigo me dejaras en paz en el futuro?

—Es muy posible —reflexiono Sasuke—, es lo que usualmente sucede.

No habría accedido a esto, excepto que Sasuke lucía completamente serio y según las probabilidades, una vez que dejara de ser difícil era posible que fuera a perder interés rápidamente.

—Está bien. Tú ganas. Me quedo. ¿Qué quieres que haga? —Sasuke comenzó a sonreír, así que me apresuré a añadir—: Cualquier cosa NO pervertida, se lo que piensas Uchiha.

Y así es como terminé en una cita con Sasuke Uchiha.

Una hora más tarde fallaba en comer mi almuerzo en un restaurante mexicano bastante desierto mientras veía a Sai e Ino reír y susurrarse palabras de amor el uno al otro. Fue francamente repugnante.

Lo único sorprendente de la situación es el hecho de que Ino tenía razón acerca de Sai. Si no supiera ya que Sai estaba en una banda, nunca me lo habría creído. Parecía un tipo bastante agradable y Ino lo tenía envuelto alrededor de su dedo. Ya estaba demasiado azotado para ser, bueno, como Sasuke.

Después de ver a Ino y Sai besarse de nuevo, Sasuke finalmente se hartó de mi silencio. —Estás de pocas palabras hoy, Piernas —dijo, dejando caer su brazo sobre mi hombro.

Me encogí de hombros debajo de él. —No sabía que te interesaba hablar.

—Eso depende de si la conversación es estimulante o no.

—Y, ¿qué conversaciones consideras estimulantes?

—Bueno, casi cualquier cosa que alguna vez haya salido de tu boca me ha estimulado en múltiples niveles.

Puso su brazo alrededor de mí otra vez y otra vez me lo quité de encima. —¿Por qué todo es siempre sexual contigo?

—No lo es. Por ejemplo, eso —señaló a Ino y Sai—, no está haciendo nada para mí. Hay que irnos.

Su oferta era una total captura 22. La idea de alejarse de los tortolitos era más que atractiva, pero ¿valía la pena tener que estar a solas con Sasuke?

—Ni siquiera se dará cuenta —dijo Sasuke, entendiendo mi vacilación.

Miré a Ino de nuevo y decidí correr el riesgo. Probablemente cometía un gran error, pero me sentí un poco mejor cuando Sasuke estaba realmente sorprendido de que me levantara.

—¿En serio? —preguntó cuándo me colgué el bolso en el hombro.

—¿Te quieres quedar?

Sasuke salió rápidamente fuera de la cabina. —No. Simplemente no creí que tendrías las agallas para salir sin tu compañera.

—Bueno, no me está siendo de mucha utilidad en este momento, ¿verdad?

Sasuke levantó las manos a la defensiva. —Oye, no me quejo.

Abrió la puerta para mí cuando salimos del restaurante. Me dio una mirada inquisitiva mientras caminaba adelante de él y me reí.

—Se te olvidó la gran reverencia —pensé "se ah acordado" esto me puso de un excelente humor, tal vez no estaba del todo destinada al fracaso al aceptar esta cita con Sasuke.

—¿No te estás desmayando entonces? —preguntó, alcanzándome con decepción.

—Ni siquiera en el interior.

Empezamos a vagar por la calle y giramos hacia la playa. Hacía un poco de frío, pero decidimos ser valientes y caminamos a lo largo del muelle tranquilo. Metí mis manos en los bolsillos de mi chaqueta y caímos en un silencio cómodo.

—Por lo tanto, Virgen Saku —dijo Sasuke después de unos momentos. Sonaba tan relajado como me sentía—. ¿Qué hace que te desmayes?

Sonreí. —Esa es información que se supone un chico debe averiguar por su cuenta.

—Al igual que una mujer —Sasuke suspiró—. Entonces dame algo que no tenga que averiguar.

—Está bien. Um, bueno, juego voleibol.

—¿De playa o regular?

—Ambos.

—Muy caliente. Eso explica las piernas.

Rodé mis ojos y me moví a lo largo de la conversación. —También me gusta leer y dibujar. Trabajo en una tienda de joyería en el centro comercial, estoy en el consejo estudiantil y paso la mayor parte de mi tiempo libre estudiando. Espero que me acepten en la Universidad de Stanford. Mi consejero dice que piensa que tengo una buena oportunidad.

—Y eso explica el estado de virgen. Misterio resuelto.

—Oh, cállate.

—Sólo estoy bromeando. Acabo de cavar en la chica inteligente. Los cerebros son calientes.

—¿Qué hay de ti? ¿Alguna vez piensas en volver a la escuela?

Sasuke se encogió de hombros. —En realidad no. Ya hice lo que me gusta, así que no veo el punto de un título universitario.

—Pero ¿qué pasa con la escuela secundaria? ¿No te molesta que la hayas abandonado?

—¿Puedes guardar un secreto? —preguntó Sasuke dándome una mirada astuta. Cuando asentí, sonrió—. No la abandoné. Cuando la banda llegó al contrato discográfico me transferí a una escuela secundaria en línea para que pudiera terminar mi educación mientras viajaba. Incluso he tomado algunos cursos universitarios al azar como contabilidad y entretenimiento básico de la ley material que me ha ayudado a mantenerme al día con el final del negocio de mi sector.

Me detuve a mirar a Sasuke con asombro.

Se rio de mi shock, luego unió su brazo con el mío y me empezó a tirar hacia adelante. —La ignorancia es peligrosa en mi línea de trabajo —explicó.

—¿Entonces por qué decirle a la gente que eres un desertor de la escuela secundaria? ¿Realmente es tan importante contar con la imagen del chico malo, rebelde, estrella de rock?

Sasuke suspiró. —La imagen es casi tan importante como el talento, por desgracia. Cuando "Pasiones rotas" salió en la radio y parecía que Tralse tenía una oportunidad real de convertirse en éxito, mis directores sugirieron la desactivación. Me hicieron romper con mi novia también.

—¿En serio?

Sasuke se encogió de hombros como si no fuera gran cosa.

—Eso es espantoso.

—Esa es la fama. Tienes que ser sexy. Tres de seis puntos GPA* y el fiel novio devoto no es exactamente un encanto de sexy estrella de rock.

—Bueno, eso explica el estado de hombre-ramera. —Sólo medio bromeaba.

—Hay peores papeles que hay que desempeñar, Virgen Saku. Además, no es como si estuviera haciendo nada malo. Chicas guapas se lanzan sobre mí todos los días. Lo quieren. Ruegan por ello. Ambos llegamos a tener un poco de diversión, nadie sale herido y vendo más discos. Es un ganar-ganar.

Traté de mirar las cosas desde su perspectiva. Honestamente, ¿cómo se supone que un individuo resista ese tipo de tentación cuando eso era lo que la gente esperaba de él de todos modos? Sin embargo no me agrado nada lo que mi mente imaginaba.

—Si estás de acuerdo con vivir ese estilo de vida, entonces ese es tu privilegio —le dije—. Lo entiendo, supongo, es que no me resulta atractivo. Y definitivamente no tengo ningún deseo de ser la siguiente muesca en el poste de tu cama.

—¿Quién dijo que eso es todo lo serías?

—Oh, no lo sé. ¿Las ochenta mil chicas que han venido antes que yo?

Sasuke se río entre dientes. —¿Ochenta mil?

—Más o menos unas cuantas. —Logré una cara seria durante tres segundos y luego nos reímos.

—Créeme cuando te digo que podría llegar a mas, quién sabe, puede que al final seas tú la acosadora sexual —me soltó haciendo que callara mi risa.

Me quede meditando sus palabras, no sabía si insinuaba que quería algo serio conmigo o si simplemente estaba jugando de nuevo, no quería hacerme ilusiones tontas por lo que deje pasar el comentario.

Llegamos al final del muelle y me apoyé en la barandilla, disfrutando de la vista de la puesta del sol. Cerré los ojos y aspiré el olor del mar, amando el viento fresco que soplaba en mi cara.

Me quedé allí un momento y luego Sasuke se quitó el gorro de la cabeza y lo metió en la mía. —Te ves con frío —dijo, sonriendo mientras metía mi pelo bajo el sombrero—. Tu nariz está completamente rosa. Me conmovió el gesto. —Gracias.

—De nada. —Sasuke descansó sus antebrazos en la barandilla junto a mí y dio un codazo a mi brazo—. Gracias por tomar el día libre conmigo.

—Ha sido duro —bromeé—. Pero parece que voy a sobrevivir.

—¿Sobrevivir? Te gusto un setenta y cinco por ciento ahora.

—Veinte como mucho.

Me reí, pero luego incliné mi cabeza en su hombro mientras miraba el sol caer por debajo del horizonte. Sasuke deslizó su brazo alrededor de mí y me acomodó a su lado. Por primera vez, el gesto parecía natural y no impulsado por la lujuria. Me di cuenta que me sentía realmente comoda en esos brazos fuertes, el tiempo se me había detenido y no quería que empezara a avanzar. Quería estar a su lado, un poco más… sin indirectas ni peleas.

Nos instalamos en un silencio pacífico hasta que después de unos relajantes minutos, Sasuke dijo—: ¿Cuanto te gusta la canción?

No estaba segura de cómo responder. Había hecho la pregunta como si pensara que la canción era una buena cosa.

—Muy pegadiza —le dije, no guardando la molestia en mi tono. Estaba un poco decepcionada de que el ambiente que habíamos creado se estaba yendo—. Estoy segura de que será un éxito.

Sasuke me soltó para que pudiera mirarme a la cara. Frunció el ceño. —Eso no es lo que quiero decir. La escribí para ti.

—Sí —dije sarcásticamente—, me di cuenta.

Sasuke parecía sorprendido por mi reacción. —¿No te gustó? —me preguntó, confusión y decepción se arrastraban en su voz.

Me tenía en una pérdida total. —¿Se supone que debería? —le pregunté—. Pensé que la escribiste porque estabas enojado conmigo por no ir contigo. Pensé que era una especie de venganza retorcida.

Sasuke se echó hacia atrás. Le había sorprendido. —¿Por qué piensas eso?

—¿La has oído? Es una canción de enojo.

—Es una canción de amor.

—Es una canción de amor enojado. Estabas obviamente enfadado cuando la escribiste.

—No, ¡no lo estaba! Sexualmente frustrado y un poco desesperado por tu atención, tal vez, pero eso es lo que me haces. Escribí lo que sentía.

—¡Esa canción es acerca de que me quieres en tu cama!

—Exactamente. —Sasuke lucía confundido otra vez—. ¿Eso es malo?

—¿Decir que me estoy perdiendo porque no he tenido relaciones sexuales y que piensas que comprometer mis valores personales me salvaría?

Sasuke se volvió hacia el agua y se quejó—: Sólo lo llamaba como lo veo.

—¿No puedes pensar que eso es verdad?

—¿Qué? ¿Eso de que echarte un polvo te haría algo bueno? —Sasuke estaba tan enojado como yo ahora—. Lo creo absolutamente. Estás muy tensa. Eres una persona apasionada, Sakura, pero estás desviando totalmente esa pasión a una causa inútil. Es una verdadera lástima.

Estás perdiendo algunos de los grandes momentos de la vida porque tienes miedo de la intimidad. Podría salvarte. Podría despertarte. ¿Cómo encontrarás alguna vez el amor siendo un pez tan frío todo el tiempo?

—¿Eso es lo que piensas de mí? Esto realmente se trata sólo de la conquista para ti, ¿no? Porque si no, ¿por qué estar en absoluto atraído a un pez frío?

Pisoteé dándole la espalda hasta el muelle. Después de un minuto, Sasuke vino corriendo detrás de mí. —Sólo creo que eres fría en el exterior. Sé que no lo eres por dentro.

Giré sobre él para que pudiera gritarle en la cara. —¿Y crees que la única manera de llegar a la niña en el interior es a través de tu pene?

—Creo que lo de ser virgen está de pie en el camino de lo que realmente eres —gritó Sasuke a mi espalda—. ¡Creo que lo utilizas como escudo porque tienes miedo de ser lastimada!

—¡Error! No está en el camino de lo que soy. Es parte de lo que soy. Simplemente no puedes aceptarlo. ¡No soy un pez frío! Sólo estoy desanimada de ti porque no me gustan tus métodos de conocerme.

—Eres increíble.

—¿Yo? —Estaba tan enojada que físicamente temblaba. Negué con la cabeza y dejé escapar un suspiro enojado—. ¡No me respetas! ¡No respetas la elección que he hecho!

—¡Porque creo que estás haciendo una elección estúpida!

Suspiré. No vale la pena el argumento. —Es la gente como tú que hacen que V por Virgen y que el reto de la abstinencia sea necesario. ¿Sabes lo que es una verdadera pena llorar, Sasuke? Hay un tipo increíble dentro de ti en algún lugar, pero está tan colgado en el sexo que ni siquiera puede entender lo que es la verdadera intimidad.

—¿A dónde vas? —preguntó cuando empecé a caminar de nuevo.

—A casa. Lo siento, Sasuke. Estoy citando diferencias irreconciliables en este caso. Tú y yo nunca vamos a funcionar.

El rostro de Sasuke se sonrojó en un rojo furioso. —Tan terca — murmuró y luego enfurecido se fue en la dirección opuesta.

En cuanto como van las primeras citas, había tenido mejores.

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Continuara…

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*GPA=Promedio de Notas.

Bueno eh aquí la primer cita de estos dos tortolos! Si esperaban más romance lo lamento pero Sasuke es un baka todavía, no puede cambiar de la noche a la mañana (si es que algún día lo hace). Le puse todo lo meloso posible sin que afectara nada, gran decepción que se a de haber llevado Sakura con el final de la cita. En fin espero que les sea de su agrado este fic y como siempre ya saben que estoy para servirles ^^.

Buena noticia! Ya arregle mi laptop, para los que se lo imaginaron, si, es la razón por la cual eh podido actualizar tan rápido, jeje creo que me emocione mucho con el fic y estoy dando todo mi tiempo libre a el :S y bueno por fin podré contestar sus valiosos reviews.

Ahora… lo más importante del día es que… ¡hemos llegado a los 102 reviews! Mi agradecimiento especial a: "CARIDEE VON ROSS" que es el review num 100! Por supuesto que también aprecio a todos los que comentan, me ponen en alerta o favoritos y a aquellos que leen nada más. Me hacen muy feliz!

Tan emocionada que actualice con URGENCIA sabiendo que todos querían un poco más de acción, en fin, este cap el exactamente la mitad de la historia, creo que vamos muy bien! (bueno ya es mucho rollo de mi parte).

Nos leemos lo más pronto que pueda! Los quiero.

**Cualquier opinión de lo que quieran que pase es aceptada ^o^**

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