Aquí les traigo este nuevo capítulo, traté de demorarme poquito esta vez y como algo especial este capítulo tiene Lemon, así que auu, están advertidas/os.
Espero les guste y si pueden pasar por mis otras historias sería maravilloso
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Hay veces que la vida se encarga de que te des cuenta de lo que hay en tu alrededor, de lo que en verdad te rodea. La vida te envía personas que serán los encargados de que puedas darte cuenta como es en realidad tu mundo. Tu realidad. Tu misma.
No se sentía herida, bueno, no sentía tan herida, de alguna forma las palabras de Ronald no fueron la gran sorpresa, años conociéndolo y sabía exactamente como actuaba cuando estaba ebrio, la ponzoña que salía de su boca no era poca, y para las personas que lo conocían no fue sorpresa escucharlo, no obstante no porque sea esperado es menos doloroso.
Era casi medio día, había despertado hace quizás una hora y se encontraba tomando un té, aun en piyama en su sala de estar, observando como Crookshanks cazaba una mariposa en el balcón. La noche anterior la había dejado molida. No tenía más palabras para describir eso. Cuando llego desconectó la RedFlu de su casa y apagó su teléfono, el cual descansaba a su lado.
Suspiró.
Decidió prender el teléfono y enviarle un mensaje a Ginny, sabía que no lo había pasado para nada bien esa noche, le daba tanta rabia, todo iba excelente hasta que Ron tuvo que mostrar su cochi…-
Sus pensamientos fueron interrumpidos por el ular de una lechuza que entraba a su sala. Una lechuza negra como el ébano, completamente elegante, definitivamente no la conocía. – Se acercó y la lechuza le extendió un pergamino y quedó observando su alrededor, en definitiva esta estaba esperando una respuesta.
"Anoche saliste muy rápido,
espero que te encuentres mejor.
Si es así ¿Te gustaría almorzar conmigo hoy?
Draco M." – mordió ligeramente su labio inferior-
Creía conocer las intenciones de Draco Malfoy, de verdad que sí, pero no se sentía emocionalmente lista para esto, para tener a alguien más en su vida, Ron le había hecho mucho daño, y ella en verdad no se sentía lista para algo amoroso… - El suave sonido del vibrar de su teléfono la despertó, un mensaje de texto.
Ginny (11:58 am):
"Estoy bien, acabo de darle sus patadas al imbécil de Ronald, así que me siento mejor, mañana pasaré por tu despacho para almorzar a medio día y te contaré con detalles, espero que no estés rompiendo tu cabeza con pensamientos por ese idiota, anoche vi como Nott y Malfoy pedían tu atención a gritos. Sé que no quieres más "amor" en tu vida, pero creo que distracción no te sentaría mal. Hazme caso."
Y el mensaje había sido recibido justo en el momento indicado.
De verdad que aun no se hacia la idea de estar enviándose mensajes con Draco Malfoy, pero él no parecía el mismo chico con el que había compartido 8 años de eduación, no, era otra persona, un hombre nuevo. Si bien habían compartido un par de besos hace unas semanas atrás estaba segura de que no había sido la gran cosa, eran personas adultas, un beso no podría cambiar mucho. Y quizás un poco de distracción le sentaría bien, Así que, por qué no. – escribió una respuesta rápida y la amarró en la pata de la lechuza –
Eran casi las 3 de la tarde, un poco pasada la hora de almuerzo pero por ser domingo lo pasaría, había aceptado la invitación a almorzar de Malfoy pero solo con la condición de que el almuerzo fuera en su casa. No tenía ganas de salir. Malfoy aceptó rápidamente.
Así que ella decidió cocinar, la verdad es que le gustaba cocinar, preparó algo rápido, pastas con salsa boloñesa y ensalada.
Se vistió con una blusa gris de mangas cortas y un short de jeans, su cabello lo ató en una cola alta.
A las 3 en punto sintió un golpe en su puerta. Justo había terminado de arreglar la mesa.
- Buenas tardes – un galante rubio la esperaba fuera de la puerta, para su sorpresa estaba vestido con unos jeans desgastados y una polera negra, completamente Muggle.
- Buenas tardes – sonrió ella de vuelta dejándolo entrar
- Traje un vino – le comentó pasándole un botella –
- Oh, gracias – sonrió acercándose a la mesa – ya tengo todo preparado, así que ahí puedes lavarte las manos – Se sentía levemente incomoda, nada que una copa de vino pudiera quitar –
- Cómo estás? – se aventuró a preguntar el rubio –
- Bien … mejor – suspiró, mientras le indicaba al rubio donde se podía sentar – fue una gran escena la de anoche – comentó melancólica mientras le servía un plato al rubio –
- Si … lamento todo eso –
- Oh no – se sentó a su lado – no fue sorpresivo, para nada, de hecho estaba asustada que la noche fuera tan bien, Ronald es experto en arruinar celebraciones –
- Me imagino por qué – … - tu cocinaste?
- Por supuesto – enarcó una ceja – tan mal está?
- Para nada – hizo una pausa – de hecho está delicioso – observó mientras servía una copa de vino para él y para Hermione
- Gracias – se ruborizo levemente –
- Sabes … cuando te invité a almorzar no era mi idea que tu cocinaras para mi, se supone que te llevaría a algún lugar lindo, donde nos tratarían bien … -
- Hey! Te estoy tratando bien, además si quería verte, pero la verdad es que no tengo muchas ganas de salir –
- Te entiendo …
- Además es un buen momento para hablar un poco más, sin la presión de que algún periodista nos esté acechando – le quitó importancia bebiendo un poco de su copa
- Es cierto – sonrió – tenía muchas ganas de verte … digo, ayer poco fue lo que hablamos en verdad
- Entre tanto ajetreo fue difícil hablar – suspiró –
- Hace un rato hablé con Blaise, y me dijo que la coma… Ginny, está mejor –
- Si – rió un poco – está mejor, recibí un mensaje de ella –
- Anoche te veías hermosa –
- Tan mal me veo hoy? – bromeo riendo-
- Para nada, también te ves muy bien, digo … acabo de arruinarlo
- No, no, está bien –
- No, déjame explicarme mejor – la vio directo a los ojos, y por un momento, Hermione Granger no tuvo palabras – anoche te veías esplendida, no hubo momento en que no pude quitar mis ojos de ti, lo único que quería era bailar contigo toda la noche y quizás llevarte conmigo, pero hoy, hoy es diferente, puedo observarte más de cerca, más tranquilo y en verdad … te ves hermosa – sin darse cuenta tenía la mano del rubio encima de la propia, se movió incomoda –
- Wow – bebió un poco de su vino – vaya ... Draco, gracias –
- Solo digo la verdad – sonrió de medio lado,tal como lo hacia en el colegio –
- Y ahí está la misma sonrisa Malfoy, creo que la extrañaba –
- Extrañabas algo de mí? No lo puedo creer, si se lo contara a mi yo de 15 años probablemente se desmayaría –
- Tan mal nos llevábamos en el colegio? – rió la castaña rememorando – recuerdo que nuestro último año estuvimos … mejor
- Es cierto … de hecho, creo que no compartimos un almuerzo desde ese año -
- Te encantó vivir conmigo – la castaña guiñó el ojo – admítelo – rió
- Por qué negarlo, fue un buen año después de todo… gracias a ti
- Gracias a McGonagall, ella nos puso como premios Anuales –
- Ay la ironía, casi destrozo esa escuela y fui premio anual –
- Fue bueno para ti – sonrió – y bueno para mí, me permitió conocer al verdadero Draco
- Y a mí a conocer a la ratita de biblioteca –
- Oye – rió y le tiró un poco de pan – … parece un tatuaje– observó con la vista la marca tenebrosa en el brazo de Draco –
- Si … es un recordatorio- suspiró – gracias al pasado somos lo que somos el día de hoy
- Si – observó su propia marca – una vez me preguntaron qué significa – rió levemente- estuve haciendo un semestre en la universidad de Oxford y un grupo de muggles me lo preguntaron –
- Que respondiste?
- Dije que había pasado por un momento de rebeldía cuando era adolescente …
- Toda una rebelde – ambos rieron suavemente -
Sin darse cuenta el almuerzo se les terminó, y la botella de vino había bajado considerablemente, ahora ambos se encontraban sentados en la suave alfombra de Hermione, entre risas compartiendo la última copa de vino.
- … No te rías, hay veces que aun me duele la nariz por tu culpa –
- El mejor golpe que he dado – ambos reían con los ojos llenos de lagrimas –
- Me lo merecía, al fin y al cabo … pobre animal – su mirada se ensombreció –
- Creo que nunca te lo conté – mordió su labio – Buckbeat no fue asesinado esa tarde, Harry y yo lo salvamos –
- Han pasado tantos años y aun me arrepentía de eso … ahora podré estar más tranquilo – rió levemente – como lo hicieron?
- Y es una gran historia … quizás en otro momento te lo cuente
- Verdad o reto? –
- Enserio Draco? – rió nuevamente
- Qué? Es solo para amenizar el momento –
- Pues … verdad
- A qué edad diste tu primer beso? Y con quien-
- Auu … - rió – en cuarto año, en el baile de navidad, con Viktor Krum –
- Me lo imaginaba, te veías hermosa, tampoco me hubiese resistido – recibió un almohadazo – auch
- Verdad o reto?
- Verdad
- A qué edad tuviste tu primera vez y con quien – el rubio sintió atragantarse con un poco de vino por la pregunta –
- A los 15 con Pansy Parkinson, el peor sexo de la vida – rieron nuevamente, quizás porque era gracioso, o quizás porque ya se sentían un poco ebrios – verdad o reto?
- Verdad -
- Pensé que escogerías Reto esta vez Granger, ya sabes … la valentía Gryffindor y eso –
- Cállate y pregunta –
- Está bien, está bien …
- Has pensado en el beso que nos dimos en tu oficina? –
- Si – contestó sin controlar sus propias palabras – y tú?
- También – contestó igual de rápido el rubio –
- Verdad o reto? –
- Reto –
- Bésame.
Lo que había comenzado por un par de besos ahora estaba siendo algo más incontrolable, o así lo sentía la castaña cuando los besos del rubio se trasladaron desde sus labios a su cuello y ella no pudo hacer más que sentir.
Las manos del rubio estaban en sus hombros, en su cintura, en su cadera. Ella solo se había dedicado a abrazarlo desde el cuello y responder sus caricias con suaves gemidos. Pero pronto quiso corresponderle de la misma forma, o quizás fue su cuerpo que habló por ella, y dirigió sus manos al comienzo de los pantalones de este. Y se miraron a los ojos, por un par de segundos, justo antes de que Draco quitara su blusa, se sobresaltó un poco, puesto que no llevaba sujetador y quedó a su merced así de rápido.
No fue mucho tiempo que tuvo que lamentarse puesto que sintió la boca del rubio apoderarse de uno de sus pezones, y luego del otro, logrando darle más espacio mientras se apoyaba un poco más en el sillón, instó a Draco a que quitara de igual forma su polera y este lo hizo, mostrando claramente su cuerpo trabajado, y aunque fuera imposible, se sintió un poco más húmeda con solo verlo.
Sintió como la tomaba en brazos y la sentaba en el suave sillón, y con cuidado le quitaba el short de jeans, sintiéndose ella en una clara desventaja, no pudo protestar pues los labios del rubio la hicieron callar nuevamente. Arrasador, apasionado, exigente, así se sentían los besos de Draco Malfoy y le encantaba.
De pronto sintió su boca deslizar desde la base de su cuello hacia abajo, pasando por el valle que formaban sus senos, su ombligo, su bajo vientre y encontrándose con sus bragas. Y volvió a observar ese par de ojos color mercurio, justo mientras le quitaba las bragas con los dientes.
Y su mente no emitió más palabras, pues la ola de placer que estaba sintiendo fue mucho más que sus pensamientos, Ron había hecho esto un par de veces, un par de destrozas veces, puesto que nunca halló gran placer, pero ahora, no podía creer que se había privado de sentir esto.
Sintió la lengua del rubio tocar más fuerte su clítoris, mientras que uno de sus pálidos dedos entraba y salía. Sentía fuertemente su orgasmo a punto de estallar, no podía detenerlo más, y antes que de que pudiera hilar un pensamiento más, estalló en un gran y sonoro gemido.
Sintió los labios del rubio atacar su boca nuevamente y ella solo pudo responder. Aventuró sus manos a bajar un poco más y sentir la erección del rubio. Dios.
Hizo que el rubio se sentara en donde ella estaba, y comenzó a quitarle el pantalón, dejándolo en su bóxer negro, sonrió al notar lo bien dotado que estaba y el punto húmedo que se había formado ahí. Observándolo a los ojos bajó el bóxer. Y vio al rubio morder su labio inferior.
Comenzó a dejar suaves besos en su pecho, para luego ir descendiendo más hasta encontrarse con su erección, lamió sus labios y lamió la punta, quitando la gota que se había formado – sintió un gruñido de parte del rubio – y más excitada que antes comenzó a lamer toda la extensión, hasta ponerlo en su boca y succionar suave y fuerte. Se detuvo un momento en que sus miradas se cruzaron. No había necesidad de palabra alguna.
Con cuidado se sentó encima de Draco y fue dejándolo entrar de manera lenta y tortuosa, sentir las suaves maldiciones del rubio solo la hacía sentir más y más.
Sin apuro comenzó a moverse, las manos del rubio se encontraban en su cintura ayudándola a acentuar el movimiento. Era exquisito, no podía concentrarse en algo que no fuera sentir al rubio en su interior. Paulatinamente los movimientos se hicieron más fuertes y más rápidos, sentía un nuevo orgasmo formarse en su vientre bajo. Un par de movimientos más y ambos llegaron al orgasmo casi al mismo tiempo.
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Hasta aquí, debo decir que este "Lemon" fue un poco más suave de lo que estoy acostumbrada a escribir o a imaginar (jiji) como era la primera vez de ambos juntos, lo hice así, para la otra será mejor.
Espero les haya gustado. Saludos.
