Disclaimer 1: Fanfic escrito sin ánimos de lucro. The Loud House es propiedad intelectual y material de Chris Savino y Nickelodeon Intl, y licenciado por Viacom y Jam Filed Entertainment.
Disclaimer 2: The Ninth Hour y las canciones de dicho álbum son propiedad intelectual de Sonata Arctica bajo la autoría de Tony Kakko, bajo licencia de Nuclear Blast Records.
La Novena Hora
Prados iluminados
(Candle Lawns)
Saliendo de Windhoek, Namibia
Solsticio de verano austral de 2047
A campo abierto frente al mar.
Éramos los mejores, nunca pensamos que hubiera un límite... Pero ahora se ha desatado el caos...
Luego de cerca de varios años desde el deceso de Lynn sr, le tocó la hora a Rita. La orgullosa madre de diez chicas y un chico no sufrió mucho, pues trató de pasar tanto tiempo con su numerosa prole tanto como fuera posible.
De hecho, el último año de vida fue lo que le costó la misma, pues algunos de los viajes que deseaba hacer de toda la vida los realizó durante el mismo. Lo mismo pasó una temporada con Lori y Bobby en el centro de México que en la convulsa tribuna del New St. James Park en una final de copa con Lynn. Lo mismo pasó unos elegantes días en la Semana de la Moda de Milán con Leni y Lola que cuidando cachorros de panda junto a Lana o en un espectáculo subido de tono en Las Vegas cortesía de Luan y Maggie.
Fue durante su estancia en el festival de rock y metal más grande de Alemania en el que Luna tocaba que se dio la orden del geriatra que condenaba a la viuda a pasar sus últimos días postrada en cama. No habría más viajes para Rita.
Qué equivocado estaría ése hombre dos veces más.
Con Lucy (quien la llevó a Budapest, en Hungría), conoció varios castillos, e incluso Bela, el único hijo de Lucy y Rocky, le mostró las fallas estructurales de un castillo. Incluso se había sacado una espina de décadas atrás, al convertirse en co-autora de "La malevolencia del Voivoda", el canto de cisne del subgénero de vampiros en toda la historia.
Tras haber recorrido Hungría y el viejo territorio de Transilvania y Valaquia en Rumania, había tocado turno a Lisa, quien optó por un lugar tranquilo e idílico como lo es Nueva Zelanda... el hogar de animales estrafalarios como tuataras, keas y kiwis, y el lugar al que Lincoln habría querido llevarla por ser donde grabaran "El Rey de los Aros", hace ya mucho tiempo atrás.
Un lugar tranquilo para una muerte tranquila por la madrugada, a horas de regresar a suelo continental americano.
A petición de Rita en su testamento, y también por razones sanitarias de protocolo internacional, su cuerpo había sido cremado y distribuido en once partes rigurosamente iguales. Que su prole hiciera lo que considerasen necesario, era algo que tuvo muy en cuenta. Así, quienes quedaban de la familia Loud original se habían reunido como pudieran, bien por una videollamada en conferencia o haciendo acto de presencia.
De común acuerdo, solo dos partes se utilizaron en formas poco convencionales. Lana enterró su parte en un manzano sembrado en un rancho a las afueras de Royal Woods, mientras que Lola había convertido la correspondiente en un diamante que usaría en un anillo. El resto de las cenizas fue enviado al único Loud con quien no pasó tiempo fuera del país antes de morir.
Y ahí estaba él, Lincoln Loud, saliendo de Windhoek tomando la carretera que llevaba a uno de los accesos del Parque Nacional Desierto de Kalahari, en Namibia, al sur del continente, con 9/11 partes de las cenizas de su querida madre, sin más compañía que Lisa y los niños, a quienes recientemente expulsaron de la primaria de Royal Woods.
Manejando por el árido desierto, Lincoln lucía más bien deprimido. De niño, él tenía que esperar pacientemente por tener un poco de atención de sus padres, dos de las personas que más había amado en toda su vida. Años atrás, no pudo despedirse de su padre, pero ahora, con su madre tenía una pequeña oportunidad, aunque ésta ya no le pueda escuchar.
-¡Deja mi gorra! -Lancelot protestaba porque su hermana menor le quitó la misma, una gorra verde con detalles en rojo.
-¡No me obligues a dejarte con una sordera crónica, tarado subdesarrollado! -la amenaza de Lyra se dejó sentir.
-¡¿Crees que no puedo fastidiarte, cara de perro?!
-¡Por lo menos tengo la cara de un perro lindo, ignorante!
-¡¿Ah, si?! Tu... tu... ¡Pedazo de gnomo feo!
-¡¿Cómo puedes pensar ofenderme con el mediocre uso de una figura mitológica, oso bruto!
-¿Donde está Luna cuando uno la necesita? -Lisa parecía recrearse en viejos recuerdos de los viajes de infancia, mientras Lancelot y Lyra peleaban entre sí.
-Niños, tranquilos. De verdad necesito hacer esto -Lincoln apenas alzó la voz, pues lo único que él había querido era llevarla a ver alguno de los espectáculos más grandes que la naturaleza podía seguir ofreciendo-. Es algo que... le debo a mamá.
Los dos hermanos vieron con sorpresa a su padre, pues en su vida han visto al padre, el hermano, el amigo, e incluso el cónyuge. Nunca habían pensado en su propio padre como hijo de familia.
Caso contrario, y mucho más comprensible, fue la mirada de Lisa. Lo conoce de toda su vida, y nada le produjo más desazón que ver a buena parte de todo su mundo agrietarse de la forma más cruel. De hecho, a ella tocó el dudoso honor de ser la última persona en verla con vida, preparar los documentos para la repatriación de los restos mortales y dar la fatal noticia al resto de la familia.
-¿Estás bien?
-Si, si... estoy bien, Lisa... es solo que... a ella, a papá y a ustedes les debo todo -el desgano del peliblanco era muy palpable, ya que apenas llegando al aeropuerto quiso terminar con esto cuanto antes.
-¿Como fue la abuela contigo? -Lyra mostraba una sincera preocupación por su padre.
-Estoy seguro que no quieres hablar de ello aún -Lisa se mostró comprensiva.
-Dudo mucho que con mamá y las tías tuvieras mucha atención suya -Lancelot se encogió de hombros, sin recibir respuesta.
Por desgracia, Lincoln tenía algo en mente.
~x~
Aunque la casa Loud original se mantenía e incluso se reconstruyó parcialmente, tenía ése encanto que toda gran familia veía en ella. Los primeros conciertos, las primeras citas, las buenas y malas noticias, los inevitables problemas de la estructura... inclusive la nostalgia que en todos suele despertar.
Fue la mañana que Rita Loud se preparaba para ir a Nueva Zelanda junto a Lisa que, en un arrebato de añoranza, decidieron limpiar el ático, ya no para vender lo que pudiera ser comerciable, sino simplemente por limpiarlo y mantener cierto órden.
Entre las cosas que aparecieron, encontraron algunas cosas interesantes como aquél traje de ardilla que usó Lincoln un tiempo, la vieja bicicleta que Lori heredara a Lincoln, el busto del vampiro Edwin a quien Lucy reverenciaba con amor, el tazón de agua para perro de Lana, las docenas de tiaras y cintas que ganó Lola de niña, el primer trofeo de Lincoln que llegó por mérito propio a la repisa... hasta la única tiara que Lana ganó gracias a que suplantó a Lola. Nada fue pasado por alto.
-¿Bitácora de experimento social LiL-061? -Lincoln encontró la vieja caja de audios que Lisa había dejado tras de sí cuando abandonaron la casa-. ¿Sabes que es esto?
-Solo sabía que Lisa usaba un viejo reproductor de 8 Gb como grabadora -respondió lacónica la anciana-. Si no hay forma de reproducirlo, creo que es inútil guardarlo.
-¿Sabes donde está mi vieja laptop?
Rebuscó en la cochera, esperanzado con que el viejo aparato funcionara aún. Dicha bitácora podía ayudarle un poco, pues sabía de sobra las nomenclaturas que Lisa empleaba con sus proyectos.
Luego de comprobar que el obsoleto dispositivo seguía funcionando bien, Lincoln se preparó para escuchar todo cuanto su amada almacenó sobre ése proyecto, mismo que Lisa confesó haber abortado, pero del que nunca le habló absolutamente nada.
-Bien, empecemos...
-Día uno del experimento. El sujeto de experimentación se prepara para lo que es una conducta social y biológica en extremo reprobable. La secreción de hormonas al lado del denominado "objeto de deseo" por parte del sujeto de pruebas es alarmante, lo que nos conduce al planteamiento. ¿Puedo, en un sentido biológico y emocional, amar carnalmente a mi hermano?
"La hipótesis basada en la lógica del impulso conocido como ética, obliga a que no es posible. Y estoy dispuesta a debatir eso con hechos".
Si Lincoln no sabía lo que significaba la traición, eligió el peor día para enterarse de ello.
-Día treinta y nueve del experimento. Desde el día doce no había realizado avances tan significativos por la falta de oportunidad. Este fin de semana, sin embargo, se presentó una pequeña ventana de posibilidades al ser la fecha de un deleznable baile. Reconozco, sin embargo, que en bailes modernos estoy falta de práctica. De momento, es todo. Los resultados se registrarán a la brevedad, toda vez que la mascarada haya finalizado.
"Perfecto... toda una jodida mentira"
-Día cuarenta y tres del experimento.
"Hoy, el sujeto de pruebas tuvo grandes avances con el "objeto". Por un lado, la secreción de endorfina y oxitocina registraron niveles nunca antes vistos. Por el otro... los planes que él tiene pueden interferir seriamente. Aunado a ello, la visita del resto de nuestras unidades fraternas proyectada para Acción de Gracias podría entrañar un riesgo grande. Si bien no cuento con la asistencia de Lynn y Luan, el que Luna y Lori se presenten podrá presentarse como un reto al experimento -dio un sorbo a su bebida antes de seguir-. En cuanto se disponga de mejores datos, no puedo avanza nada".
-¿Con quién hablas? -escuchó la juvenil voz de Lily, interrumpiendo la grabación.
-Es para mi bitácora. Vuelve a dormir.
"Confome avanza la prueba, el sujeto de pruebas no puede evitar atarse a las necias emociones humanas. Lisa Loud... fuera.
"Si... toda una puta mentira".
Así, Lincoln Marie Loud, el hombre del plan, el fotógrafo con el que Lisa tuvo su primera vez y concibió a dos maravillosos niños, el perfecto padre, amante y hermano, descubrió que vivió una mentira, una maldita mentira junto a una persona que amó como una novia cuando era su hermana menor.
Por su mente resonaron muchas palabras, ninguna de ellas amable.
Monstruo
Bestia putañera
Animal incestuoso
Cerdo
Bastardo
Enfermo
-Día ciento setenta y dos. El objeto de deseo se va tomar una noche con amigos. Rusty, Liam, Tabby y Penélope son sus únicas compañías, y con todo temo que podría arrancarles la cabeza si no fuera porque iré al teatro con Clare. Dijo que sería algo de Ibsen, cosa que despertó mi interés.
"Anotación posterior: apenas siendo las 3:59 am, GMT -6 Hora del Centro, desper... el sujeto de pruebas despertó con la mano izquierda en el área genital brindando estímulos táctiles en dicha parte de su anatomía...
Apagó la reproducción y fue a buscar a su madre, quien estaba bajando del ático.
-Ma... ma... ma...
-¿Que tienes, Lincoln? ¿Estás bien?
Lincoln esperaba de todo en ese momento, pues si bien hacía ya tiempo que Lily dejó el hogar familiar, cualquiera de sus hermanas tenía las puertas abiertas para volver, por lo que sus viejas habitaciones volvieron a estar como antes. Dos camas o una litera (en el caso de Luna y Luan). En cambio, el armario de blancos que fungió como habitación no podía ser una habitación de nuevo, por lo que el viejo estudio se convirtió en la habitación de Lincoln.
Él nunca se consideró preparado para enterarse de que su vida, todo por lo que desde algún punto de su juventud, se fue directo por el drenaje. Peor aún: no estaba preparado para enterarse que él podría haber sido, en un muy largo tiempo, un conejillo de Indias.
Miró a los ojos a su madre, como si de un condenado a muerte buscara a la suya en medio de un mar de odio, aquél que busca amor donde solo hay una ira y un odio implacables.
-T-t... todo...
-¿Lincoln? ¿Qué tienes? -se preocupó la madre del peliblanco- ¿Estás bien?
-...mentiras... Todo han... sido... mentira sobre mentira... Un... monumento... a mis... pecados.
-Lincoln Loud, me extraña que...
Más por la necesidad de hallar consuelo, se arrodilló y abrazó la cintura de su aún rubia madre.
-¡Perdóname, madre! ¡Te he humillado! -sollozó mientras bajaba su rostro, lamentando un error sin remedio.
-¿Por qué me pides perdón, Lincoln?
-He... te he fallado, madre... ¡Toda mi vida! ¡Toda mi puta vida es una mentira!
-¿Tienes idea de lo que dices? -la matriarca trató de acariciar la cabeza de su vástago, a lo que éste rehusó.
-¡La tengo, madre! ¡Soy un maldito monstruo! ¡He tenido sexo con Lisa! ¡Sus hijos... son mis hijos!
La cara de Rita Loud, la siempre amable madre de once niños, parecía haber perdido todo el color en su rostro.
~x~
Mientras conducía, no dejaba de ver por el retrovisor a sus hijos. Hasta antes de enterarse, veía a Lancelot como un buen músico capaz de compartir escenario junto a Luna si quisiera, y a su hija menor ya la imaginaba siguiendo el ejemplo de otras tantas personas, Lana a la cabeza de todas ellas. Los amaba... ahora, sin embargo, los veía con una mezcla de amor y piedad.
Llegaron al atardecer a una zona relativamente vírgen del desierto, en una zona cercana a la frontera meridional del país. Allí, junto a un matorral, se encontraba una curiosa manada de cebras con los cascos curvados, engordando mientras la luz se difuminaba.
-¡Vergüenza debería dar a las autoridades por permitir que existan aberraciones! -gruñó Lisa, molesta por ver a semejantes equinos vivir como si nada-. ¿Quién habrá sido el ignorante que permitió semejante abuso? -veía con una brutal mueca de desaprobación.
-Supongo que algún excéntrico potentado inglés que decidió experimentar con endogamia -la voz de Lincoln denotaba algo que Lisa nunca había empleado con ella.
Frialdad.
-¿Te ocurre algo? -Lisa estaba sinceramente preocupada.
-No, no... estoy bien -sonrió con fingida jovialidad, sin disimular que algo andaba mal con él-. Estupendamente bien.
-Te conozco lo suficiente como para saber que estás mal. Puedes... sincerarte conmigo.
Trató de abrazar a su hermano, mas éste la rechazó asqueado consigo mismo.
-En serio, Lincoln, ¿qué rayos pasa contigo?
-¿Que pasa conmigo? -empezó a reír... aunque era una risa maliciosa que fue aumentando a una estruendosa carcajada- ¿Qué pasa conmigo? Creo que esto -sacó un viejo reproductor y unos audífonos para dar sus motivos- Creo que la pregunta es ¿qué demonios cruzó por tu cabeza? ¡Ésa es la maldita pregunta!
Al instante, la pantalla del aparato se encendió en una pista de audio.
-"Bitácora del Experimento social LiL-061"... ¿Cómo es que... obtuviste esto? -la mujer se intrigó, pensando que había quedado todo eso en el olvido.
-Tal vez esto lo explique. ¿Acaso solo somos esto para tí? ¿Otro experimento?
-Lincoln, yo...
-Creí que habíamos madurado como para hablar de eso... pero creo que tu nunca vas a superar tu manía de buscar "el bien de la humanidad" -dijo éstas palabras con particular desprecio, motivado por su rabia-. Creo que me equivoqué.
-Escucha... eso fue en un principio, pero luego...
-¿Luego qué? -la urna que sostenía con las cenizas de su madre parecía querer doblarse ante la fuerza de los brazos de Lincoln- ¿Un Nobel de la Paz? ¿O tal vez otro de Medicina?
-Te estás poniendo pesado con todo eso, Linc.
-Lisa Marie Loud... nuestra vida ha sido una mentira. ¡Un maldito delirio de una megalómana miserable y ególatra!
-¿Ah, si? -el rostro de Lisa perdió toda templanza y sintió un oscuro fuego correr en sus venas- ¡Pues todos tus estúpidos planes de vida no fueron nada sin mí!
La bofetada fue rápida.
-T... ¡Te odio! -gritó Lincoln antes de ir al norte con la urna.
Para Lisa era algo extraño. Ella, que nunca había golpeado a su hermano desde la niñez de ambos si no era para quitarle algún cigarrillo de la boca o por algún pleito familiar, le soltó una feroz bofetada en la sien izquierda, dejándolo con el rostro adolorido. Un hermoso lugar había sido mancillado, y todo por la oscura revelación que, indirectamente, le hizo a su hermano.
Algo que floreció en el lugar más seco de la tierra, empezó a morir en el más contradictorio.
-¿Que pasó con papá? -Lyra preguntó con inocencia, pues ella y su hermano se habían apartado prudentemente a explorar los alrededores.
-Al auto -bufó molesta-. Ya.
-¿Acaso pelearon?
-Lyra -su hermano la contuvo-, mejor no discutamos.
Los dos chicos entraron en la todoterreno, mientras su madre se alejaba.
Lisa había empezado a maldecirse a sí misma y a golpear la suave arena, ahuyentando a los animales que estaban cerca en medio de una estampida. Mientras soltaba la enorme retahila de insultos que conocía, de sus ojos salían gruesas lágrimas.
~o~
Mientras se alejaba de Lisa y el sitial del campamento, Lincoln se estaba arrepindiendo de haber discutido de semejante manera con Lisa, preguntándose cuando había perdido la dirección de su vida.
Ya las estrellas empezaban a iluminar el cielo nocturno austral, y el escaso refugio que le proporcionaba una terrera abandonada de hienas no era de mucha ayuda. Ni hablar del incipiente fuego que hizo con matorrales y madera que encontró en un sitio y otro. La madera estaba humedecida por el contacto con el agua de mar y la humedad que se desató durante el crepúsculo, por lo que el fuego se negaba a darle apenas luz y calor.
Sosteniendo contra su pecho la urna, empezó a llorar, amargamente arrepentido de la discusión que llevó a querer golpear a su hermana. Si cruzó la línea del amor carnal, ¿por qué no pudo hacer lo mismo con su momentáneo odio?
Al mismo tiempo que se planteó esa pregunta, obtuvo la respuesta. Le era imposible odiarla, pues la amaba de todas formas humanamente posibles. No le importó ser usado como conejillo de Indias no pocas veces en su infancia. No le importó ya que él haya sido un sujeto de pruebas... lo que le dolió de verdad fue saberse el sujeto de un experimento social a todas luces reprobable.
-¿Qué hice mal? -sollozaba mientras sujetaba la urna- Te necesito, mamá... quiero ir a casa.
~o~
Candle lawns... ¿Que puedo pensar de esa canción? Apenas recuerdo la letra, pero la melodía me recuerda a una separación por la que uno llega a sentir añoranza y arrepentimiento.
No es una canción que me guste dado el contexto, tanto de la melodía como del final plasmado aquí. Otra cosa que me recordó a mí mismo. Hijo de padres divorciados, mi padre, el hombre que se supone debía ser mi modelo de vida, abandonó a mi madre cuando yo apenas tenía año y medio, y encima le negó el divorcio hasta que yo cumplí los dieciocho, momento en el que no me encontraba tan bien que digamos.
Lincoln al fin descubrió, parcialmente, una verdad que tomó por amarga. No sabe, empero, lo que llevó a tomar decisiones definitivas en su vida. Y ello, cerca del final, solo puede tener una de dos salidas.
La siguiente cita va a ser un descanso relativo de los Loud. No... estaba previsto en un principio, pero dada la naturaleza de la siguiente canción del tracklist, hay que retroceder un poco en el tiempo, de la mano de un gran ausente en ésta obra.
Hora de responder las reviews, gente:
pirata, si es un creepypasta y no las iniciales de Hora de Aventura, no tenía idea. Si Lana y Luan sospechaban, ello se fue por la borda. ¿Bubis? ok, el departamento de suculencia no se abrirá en un tiempo.
imperialwar1234, emotiva y todo, pero ¿adivina qué, viejo? Justo hoy acabamos de llegar al evento principal. Y el que me pongas a la altura de Banghg y MontanaHatsune92 me halaga, pero dudo siquiera ser peso fragata, si a embarcaciones vamos. Saludos desde la apestosa y mojada Ciudad de México.
DESTACADO117, si escuchaste el disco completo antes de haber llegado a éste punto, una cosa es más que segura. Va a doler. Así que si, ve por una cerveza. Y no... No le saques la tapa aún.
Arokham, la idea era, desde un principio, humanizarla. Ponerla OoC poco a poco, una pequeña (ajá) deconstrucción-reconstrucción, y es la primera vez que saco a alguien de su molde. Descuida, que acabamos de pasar el penúltimo salto. Sigo preguntando, ¿quien es Quilla? Realmente necesito ponerme al día en mitologías americanas.
Julex93, hay ideas que, ciertamente, debiera explicar en un apéndice. Si escuchaste el disco completo, entonces ya puedes hacerte una idea de cómo va a terminar. Pero esto... va a doler. Y, asumo la posibilidad de error con las fechas, escudandome en el vacío que hay sobre sus fechas de cumpleaños.
Sir Crocodile222, es un gusto verte por acá. No entendí bien eso del modo machine gun, pero espero que el drama que se presenta en esta, la cita del día, haya dejado el suspenso al filo de la navaja... hum... ya me planteo algo sobre Avantasia, pero... meh, paso. Hay proyectos en puerta, entre moteles de segunda, prisiones y... el final y la precuela del buque insignia. Estar saturadísimo de ideas no es bueno, y algunos autores por aquí son prueba fehaciente de ello.
Con afecto, Sam the stormbringer.
