Creo que este es uno de los capítulos más grandes y de los más significativos.

Twilight pertenece a Stephenie Meyer

Capítulo 9

Madrugada del sábado, dos días después de día de gracias 2007

¿Nunca has pensado porqué la gente que camina por las calles le gusta escuchar música?, la teoría de Edward es que mientras tus pies arrastran tu cuerpo por cemento o cualquier camino, estas sólo, realmente sólo, el cielo arriba, la tierra abajo y el aire que te separa de los demás es tan fino pero tan fuerte que corta los invisibles hilos que nos conectan. Cuando caminas por las calles tu cuerpo se arquea, tus manos se meten a tus bolsillos y tu mirada baja. La mente divaga y está en un limbo de pensamientos cíclicos y recurrentes, de preguntas malsanas y preocupaciones imaginarias. Edward se sentía sólo, pero más que nada pensaba en su destino y sus preguntas mal sanas tenían una sola respuesta.

Sus pies se detuvieron frente al primer árbol que indica que estas en terreno Cullen, luego tímidamente el pie derecho oficialmente había atravesado el umbral que juraron no atravesar nunca. El resto de su cuerpo junto con su poco sentido de la preservación lo llevaron a la entrada de la casa en donde alguna vez fue un ser feliz.

En realidad Edward no tenía nada planeado, sólo sabía que debía llegar ahí, era suficientemente tarde como para que su padre estuviera dormido y también sus huéspedes, sin embargo Edward necesitaba entender algo...

-¿Edward?-Edward jamás admitiría que gritó como chica y que brincó como gato, pero lo hizo, tuvo que haberlo hecho para que Bella empezara a reír como maniática. El pobre imbécil todavía tenía cara de susto cuando Bella bajaba las escaleras del porche.

Bella entendía la importancia del buen sueño pero este le evadía horrorosamente. Después de su "desvirginización" Jasper había caído dormido como piedra y ella necesitaba un cigarro; así que a las 3 a.m. decidió tomar sus últimos 3 cigarrillos y hacer un acto celebratorio de su paso de niña a mujer o lo que sea que pasó hace 4 horas. Sin embargo ver a Edward escabulléndose por su antiguo hogar era inesperado. El hombre gritó como niña, Bella no podía dejar de reírse.

-¿Qué haces escabulléndote?- Bella habló entre susurro y grito, cosa que al parecer las mujeres sólo pueden hacer porque Edward no bajó su volumen.

-¡No me estoy escabullendo!- Bella levantó una ceja. Edward la miró de reojo y caminó un poco más cerca.

-Es una larga historia-

-Tengo tiempo-Dijo Bella terminado su primer cigarro.

-Pensé que lo ibas a dejar -

-Yo pensé que tenías prohibido venir a esta casa- Todo Forks sabía que él no era bienvenido en la casa Cullen desde ese día hace 5 años, pero que Bella lo supiera se le hizo extraño.

-¿Cómo sabes...-Entonces Edward recordó la plática del estacionamiento y supo que Carlisle había estado abriendo la boca.

-Carlisle- Dijo Bella y Edward apretó sus puños.

-¿Qué haces aquí afuera?-Pregunta Edward un poco indeciso si quedarse o irse.

-No podía dormir-Edward no sabía que decir así que hizo lo que cualquier hombre en su posición haría.

-Es mejor que me marche, no fue buena idea venir-Dijo Edward dándose la vuelta bruscamente. Ella sólo aceptó su explicación en forma automática, Bella no tenía mucho humor de hablar con Edward, estaba cansada y tenía frío; justo cuando iba a meterse se dio cuenta que la puerta principal estaba cerrada, por lo tanto ella estaba atrapada en el frío de Forks a las 3 a.m.

-¡Edward!-Gritó Bella, no muy fuerte, no quería despertar a Jasper o a Carlisle.

Edward que ya estaba a unos buenos 5 metros de ella volteó a verla y la vio con sus brazos cubriendo su torso titiritando de frío y en su pijama, que hasta ahora Edward estaba notando, era un termal masculino, y podría haber sido tan poco sexy en cualquier persona pero en Bella se veía especialmente indecente. Bella redujo la distancia entre ambos y Edward pensó que ella al fin iba a demostrar que tan puta era, él juro que ella iba a besarlo. Edward jamás se sintió más feliz y aterrado en su vida.

-Me quedé fuera-Dijo suspirando y frustrada- La maldita puerta tenía seguro y ahora no puedo entrar- Dijo gestionando con su dedo pulgar hacia la puerta.

Edward sorprendido por el desarrollo de acontecimientos tan, tan diferente a lo que él había imaginado volteó a Bella luego a la puerta y al fin el hámster en su cerebro pareció reaccionar.

-Oh...-Contestó Edward en toda su perfecta e inmensa elocuencia.

-¿Oh?, ¿es todo lo que vas a decir?-Bella frustrada se da la vuelta pero Edward la detiene con una solución.

-Sé como entrar-Bella voltea y se da cuenta que Edward está examinando la parte lateral de la casa.

-Antes había un truco que usaba para entrar cuando Carlisle me cerraba la puerta cuando llegaba tarde, no sé si funcione todavía.

Sin esperar a que Bella contestara o reaccionara siquiera, Edward caminó hacía a un lado de la casa. Bella lo siguió.

-Es…

Edward no terminó la oración, estaba muy ocupado desatornillando un tornillo suelto que hacía que la ventana de la sala se abriera aún si tenía seguro por dentro.

-...listo, sólo tengo que meter la mano y quitar el seguro...

Edward lo hizo forcejeando con su mano, ahora mucho más grande que hace 10 años que fue la última vez que usó el truco. Una vez abierta la ventana Edward volteó con Bella con una gran sonrisa de satisfacción.

-¡Gracias!-Dijo Bella en un grito-susurro.

Luego en un silencio amenazante Edward pensó que Bella no podría entrar sola, la ventana era demasiado alta, él siendo mucho más alto que ella siempre batallaba y no fue sino después de varios raspones y golpes que pudo entrar hace tantos años atrás por primera vez. Bella por su parte trataba de examinar como entrar ahí sin quebrarse algo.

-Voy a meterme primero y luego te ayudaré a entrar, es más fácil así- Bella asintió y esperó a que Edward entrara.

Sus movimientos eran como si los hubieran hecho miles de veces, en el primer intento Edward estaba dentro en la sala de su padre. En ese momento Edward se tomó unos segundos para mirar la sala que no había cambiado en más de una década; fotos de su madre, Jasper, incluso de él, el arma de cazar de Carlisle en la repisa, la sala deslavada y gastada, el televisor viejo y la mesa de madera donde solía hacer su tarea de chico. Era raro estar ahí y no sentir nostalgia...

-¡Hey!, ¿te perdiste o qué?-Dijo Bella tratándose de asomar por la ventana, apenas si podía ver algo estando de puntas, pero pudo ver la silueta de Edward que se agachaba hacia su nivel.

-Toma mi mano y yo te jalaré- Bella subió su brazo y Edward la jaló, pero ambos se atoraron con la cortina y cayeron al piso. Hubo un silencio. Es el silencio que se espera cuando entras a un lugar y sabes que estás interrumpiendo, el silencio que hay cuando alguna mala noticia viene, o en este caso cuando Edward y Bella esperaban a que Carlisle o Jasper se despertaran, bajaran corriendo y los descubrieran. No había que ser un genio para saber que ambos tenían cosas que esconder y que al menos necesitarían dar una explicación. Pero después del silencio, siguió más silencio, a excepción de la respiración trabajosa de Edward y el corazón acelerado de Bella.

Sé que es cliché, de hecho como narrador traté muchas maneras de evitar describir esa escena, pero suele suceder que estas cosas si pasan en la vida real. El chico y la chica caen uno arriba del otro, luego se miran y el mundo cambia. Suena estúpido si no lo has vivido, de hecho Bella era una de esas personas cínicas que se ríen en el cine de ese tipo de escenas, y aquí estaba arriba de un hombre con ojos verdes, barba y cabello en todas direcciones, pero él la miraba, la miraba con anticipación, con miedo y algo más que ella no entendía. Sin embargo la familiaridad de esos ojos la hizo reaccionar y con algo parecido a frustración sexual mezclado con frío la hizo levantarse, dejando a Edward en el piso, respirando como si hubiera corrido un maratón.

Lo demás de la historia es básicamente lo que te puedes imaginar, hubo una despedida incómoda, caminatas largas hasta una casa, introspecciones sobre que chingados significó eso y remembranzas de ojos cafés y verdes, blah, blah, blah. Ahora adelantemos eso y pasemos con Bella Swan 30 minutos después del "evento de la ventana" como se conocerá más adelante.

Bella seguía sin dormir no por falta de ganas sino porque Jasper había abarcado toda la cama, así que tomó una cobija que él había tirado y se dirigió a la sala; en un impulso en vez de tirarse en el sillón se tiró en el piso justo donde ella y Edward habían caído y cerró sus ojos. Detrás de ellos estaba Edward sobre ella, no abajo como originalmente había pasado, Bella no pensó dos veces lo siguiente; metió su mano debajo de sus panties hasta tocarse justo donde Jasper había tomado su virginidad, no sintió adolorido, sólo sintió placer; mientras metía sus dedos Bella pensó en el hombre que la había llamado puta, que juraba que iba a romper el corazón de su novio y que la miraba como una basura. Ella sabía eso, estaba completamente consiente que Edward Cullen era un maldito cabrón misógino, sin embargo, cuando cerraba los ojos todo eso no importaba, porque el orgasmo que causo su imagen imaginaria arriba de ella era suficiente para olvidar por un instante que a la mejor Edward tenía razón. Ella rompería el corazón de Jasper.

Kilómetros a distancia Edward Cullen tenía su segunda noche seguida de sueño ininterrumpido.

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