ya... se que no tengo perdon por la demora... pero es que de verdad no sabia si continuarlo...

muchas cosas han pasado en este tiempo que me han ocupado... como por ejemplo la escuela... (que horror y eso que me gusta aprender y estudiar)

la verdad es que habia leido un comentario que me dijo que continuara todas mis historias y me dije "vamos no hay que dejar nunca un trabajo a medias" asi que aqui estoy con esta historia que voy a terminar! no la dejara a medias...

millones de gracias a todas ustedes lectoras por leer TODOS mis fics... no saben los animos que me dan para seguir, a veces pienso que no tengo talento para estas cosas y me rindo con facialidad otras... pero ustedes me tiran para arriba y me animan con sus comentarios...

les doy las gracias y espero no decepcionarlas con los proximos capitulos.

gracias por darme animos! UN BESOTE A TODAS POR SER TAN LINDAS!


Cap.9: "no quiero estar solo"

-has sabido algo de Kagome?- dijo Shippo mirando a la exterminadora, quien parecía afligida con la pregunta del pequeño.

-no he sabido nada y eso que ya paso una semana entera…- Sango se veía de verdad angustiada y en aprietos. Desde que Kiyoshi se había llevado a Kagome… no habían sabido nada de ella era como si la tierra se la hubiera tragado. Ni Shippo ni Inuyasha eran de ayuda ya que el olfato estaba totalmente descartado desde que Inuyasha dijo que el olor de Kagome parecía haber desaparecido. Lo único que lo podía ayudar era la marca que él tenía en su espalda. No quería pensar en eso a pesar de ser tonto ya que sus amigos se habían casado de la manera tradicional y de la manera youkai, pero eso no quitaba que era vergonzoso saber que como Kagome era humana y no podía morderlo a falta de colmillos, le había enterrado las uñas y le dejo unos arañazos, los cuales según Inuyasha ardían cada vez que ellos estaban cerca o a veces cuando se veían a los ojos parecía que ardieran mas. Esa era la única pista, ya que parecía que Kiyoshi había camuflado demasiado bien el olor de ambos- pero… creo que Inuyasha tiene derecho a saber que, bueno…- Sango no sabía si decirle eso a Shippo a pesar de que estaba presente el día que la sacerdotisa Hiromi dijo que Kagome había estado embarazada y perdió al bebé, Shippo aun era un niño y no podía hablarle de esto como si fuera cualquier cosa.

-yo creo que…- dijo el pequeño con aire serio- que lo mejor es decirle eso cuando Kagome ya esté con nosotros… si lo dices ahora lo vas a descontrolar, no solo perdió a su mujer ahora, si no que si sabe que por culpa de Kiyoshi perdió otra cosa, destrozara el bosque completamente- Sango miro al Kitsume boqui abierta. Shippo siempre la sorprendía, era tan sabio algunas veces, incluso más que Inuyasha que le llevaba más de 2 siglos de edad.

-Shippo tiene razón…- dijo el monje Miroku- ahora lo más importante es Kagome sama…- todos estaban preocupados por su amiga, pero por sobre todo por Inuyasha. Kagome había demostrado en el reencuentro que no quería nada con ellos y que no los recordaba, parecía de verdad feliz en este lugar, pero… Inuyasha era otra cosa, cuando la perdió, esos meses sin ella habían sido una tortura para el Hanyou. Aunque Inuyasha pensaba que nadie lo veía todos se percataron de las muchas veces que se había puesto a llorar, como había destrozado los arboles de la aldea cuando perdió el control pensando que algo le había pasado a Kagome y él no había estado ahí. Pero cuando la vio otra vez, parecía tan feliz, tan en paz y completo que cuando ella lo trato de matar lo había dejado en shock la Kagome de ahora no era como la anterior, e Inuyasha se negaba a verlo, estaba tan ciego ante su felicidad de tenerla otra vez que aun no se daba cuenta que Kagome no era la misma y que ya no albergaba ningún sentimiento por él- solo espero que ella aparezca pronto…

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-Kagome! – Inuyasha estaba tan desesperado y frustrado… su olfato era inútil, no lo había ayudado a encontrarla y se sentía vacio. Tenía la misma sensación que el día que encontró el trozo desgarrado de su Gi blanco. Sentía lo mismo… esa soledad, esa sensación de no estar completo… ella era su mujer… era su todo, sin ella no tenia absolutamente nada… pero como si su mente estuviera en su contra muchos recuerdos comenzaron a pasar por su mente…

FLASH BACK

-toma Kagome- dijo Inuyasha extendiendo un ramo de flores silvestres y abrazándola por la espalada.

-están preciosas- le dijo ella mirándolas con devoción.

-no como tu…- dijo bajito muy bajito porque la verdad es que le daba vergüenza decirle lo que quería- Kagome- le dijo con nerviosismo. Se dio valor y dijo lo más seductoramente posible-quiero que estemos en casa para tenerte…- le dijo rozándose con su cuerpo al moverse hacia delante para estar frente a ella, para decirle con su cuerpo lo que quería.

-serás tonto- le dijo Kagome con una mueca de fingida indignación- no puedo creer que digas esto, sabes que no puedo acompañarte ahora… además que este sucia no es mi culpa y que me quieras ahí solo dice que me estas chantajeando con las flores para que te ayude…

-pero es que- se sonrojo terriblemente al tratar de explicarse- de verdad quiero que vayamos juntos…-Inuyasha quería darse a entender pero ella no parecía entenderlo, al parecer ella creía que quería que lo acompañara para limpiar. Porque no entendía bien la palabra "para tenerte" era muy ambigua? O significaba que la quería para que limpiara?

-pero con esto- dijo indicando las flores que tenía en sus manos- que hago con esto? No puedo ir contigo…- dijo fingiendo inocencia- y esto no ayudara en nada, para qué es esto? Si solo iremos a ver y luego volveré?- Inuyasha miraba de manera inquieta el suelo- y además no sé para qué quieres que vaya y porque me das esto… no puedo ayudarte con la cabaña con la flores no ayudan a limpiar, y no tengo un jarrón para dejarlas…-en los ojos de Kagome brillaba algo parecido a la maldad. Se estaba haciendo pasar por desquiciada hablando incoherencias para confundir al pobre Hanyou quien no sabía que decir-que estas tramando Inuyasha?- le dijo levantando una ceja.

-no sabía qué hacer para que supieras que… bueno- carraspeo tratando de darse a entender, pero aunque Kagome sabia de lo que hablaba, no quería hacerle las cosas fáciles.

-qué?- le insistió con una cara inocente.

-que… quería que supieras… que supieras que yo quiero repetir… bueno "eso"- le dijo rascándose la cabeza y dándole énfasis a la última palabra.

-que es "eso"- le dijo ella con malicia disimulada haciendo lo mismo que él, marcar la última palabra.

- por todos los diablos!- exclamo exasperado- quería repetir el hacerte el amor!- cuando lo dijo se dio cuenta que las hijas de Miroku, junto con este estaban ahí mirándolo. Kagome soltó una risita y Miroku lo miro sugestivamente con una sonrisa pervertida.

-perrito? Que es hacer el amor?- le pregunto una de las gemelas. Sango quien llego justo para escuchar eso miro a Miroku pensando que él había dicho eso.

-Inuyasha le decía a Kagome sama sus intenciones Sanguito- le dijo con inocencia- nosotros solo pasábamos por aquí y escuchamos su proposición, yo no fui- le dijo justificándose. Sango enrojeció y miro al Hanyou interrogante.

-perrito!- le dijo la otra niña- que es hacer el amor!- volvió a preguntar lo que su hermana.

-bu-bue-bueno- le dijo nervioso- y-yo…

- es algo que hacen los grandes pequeña- le dijo Kagome acariciando su cabeza. Las niñas la miraban fijamente- es un juego que nosotros hacemos, pero la verdad es muy aburrido…

-pero porque perrito quiere jugar?- le pregunto extrañada la niña.

-porque a él le gusto el juego- le dijo con una sonrisa el padre de las niñas- algún día cuando sean más grandes, mucho, mucho más grandes su madre les dirá como se juega- Sango lo miro con cara de "claro y por qué yo y no tú?". Miroku la miro con inocencia.

-creo que es mejor que nos vayamos- dijo Sango tomando a sus hijas de las manos. Tenía que ir a ver a su pequeño bebé al que había dejado con la anciana Kaede. Se marcharon de ahí, no sin antes mirar a Inuyasha con una expresión picara (Miroku y Sango)

-jajajaja- Kagome se empezó a reír a carcajadas a costa del pobre hombre quien todavía seguía rojo por la mirada de sus amigos- no puedo creer esto! La primera vez tu habías tomado la iniciativa y te veías tan seguro! Y ahora para proponérmelo te ha dado vergüenza y es más! El gran Inuyasha no sabía que responderle a una niña de casi 4 años!- Kagome se siguió riendo e ignoro la mirada de su esposo quien la veía con ganas de estrangularla.

-si! Anda ríete!- le dijo enojado, pero eso era una máscara para ocultar su vergüenza- lo que paso esa vez es… que… bueno- no quería decirle a ella que esa vez el no tenía idea de lo que hacer. No sabía que tenía que hacer, no era experto, la verdad era que nunca había estado en esa situación antes, con Kikyo solo había llegado a unos besos muy castos, pero esa vez la pasión lo había dominado y actuado por él. No quería decírselo, porque no podría explicar entonces como es que había sabido tanto en ese momento, aunque a pesar de que Kagome tampoco había estado con otro, también había hecho lo mismo que él, pero aun así no quería quedar en ridículo frente a ella- keh!- dijo a falta de mas palabras.

-perdóname- le dijo Kagome arrepentida- la verdad es que desde un principio sabía que era lo que querías…

-como es que…- pero no le dejo continuar.

-porque yo hace mucho que quiero lo mismo Inuyasha- le dijo con la mirada brillante- y hemos pasado tan poco tiempo juntos que… me había sentido muy sola sin ti…- Inuyasha tomo su cara entre las manos y la beso con lentitud.

-malvada- le dijo con una sonrisa- yo pensando de verdad que no entendías…

-como no saber de lo que hablabas? Si me insinuabas que querías ir a nuestra cabaña para estar conmigo? Que más claro que eso?- Inuyasha la miro indignado y ella soltó una risita- desde que llegaste con las flores y me dijiste "quiero que estemos en casa para tenerte"…

-bruja…- le dijo besándola otra vez pero con una sonrisa.

-pero aun así me quieres…- le dijo ella devolviéndole el beso haciéndolo mas intenso.

-con mi vida…

FIN DEL FLASH BACK

-no quiero perderte otra vez Kagome…- de repente un sonido lo alerto. El sonido de una flecha al ser disparada y no era lejos. Corrió sintiendo como su espalda comenzó a arderle- es Kagome- dijo sonriendo con alegría. Corrió más rápido y sintió el olor a Youkais. Gruño y saco a Tessaiga de la vaina para defenderla- Kagome!

-largo de aquí!- le grito ella. Inuyasha quedo estático. Kagome tenía el Gi un poco desgarrado y sucio como si se hubiera caído, pero aun así sintió un latido en su pecho al ver que se veían sus hombros, los Youkais que la atacaban, miraban fijamente su cuello donde su marca estaba llamando a su dueño con el color rojo intenso de esta.

-así que eres la perra de un Hanyou- Kagome apretó el arco y sintió una ira tremenda recorrerla y no era por lo que le dijeron a él, sino mas bien por como la trataron.

-soy una sacerdotisa engendro- le dijo ella tensando su flecha. Inuyasha sintió un escalofrió en la columna al sentir como el aura de Kagome se intensificaba- así que no me trates así!- disparo la flecha y dio en el blanco. Aparecieron otros, pero aunque ella los sintió, se veía agotada. Inuyasha no lo pensó más.

-Kaze no Kizu!- los destruyo con su técnica y Kagome lo miro fijamente.

-"algo… algo de eso me es familiar"- cuando pensó en ello, sintió como su espalda ardía como si la estuvieran quemando con un fierro caliente, no era como cuando ardía su marca del cuello, eso era suave y ponía a su cuerpo alerta, pero no se sentía mal, pero lo de su espalda le dolía como si estuviera en el infierno-"aunque Kiyoshi es de ahí no?"- se dijo tratando de darse ánimos. Soltó su arco abruptamente cuando una imagen paso por su mente. Era ella reflejada en un rio y tras ella estaba ese sujeto, el Hanyou que ahora se acercaba a ella rápidamente, en el reflejo se veían felices y el le acariciaba el estomago con cariño mientras movía su nariz de forma juguetona- "que es esto?"- pregunto y sintió una enorme calidez rodearla. Parpadeo varias veces y se vio de rodillas en el suelo pero con Inuyasha sujetándola de la cintura evitando que ella se cayese y se lastimara- "por qué esto me es tan familiar?"- se dijo mirando a los ojos a Inuyasha. Y lo que vio hiso que un temblor la recorriera, era la misma mirada que en su visión, como si ella fuera única, pero en seguida de pensar eso lanzo un grito- ahhh!-la herida le dolió mas e incluso le saco lagrimas, siempre pasaba eso, cuando recordaba algo… siempre le dolía. Miro al Hanyou quien la veía desesperado y cuando quiso decir algo sintió un profundo dolor en su pecho y otra imagen, de él besando a otra, de él estando con otra, de él yéndose con otra y dejándola atrás, de él en una situación comprometedora con otra, de él, siempre de él pero lastimándola. Y sintió como sus ojos se llenaban mas de lagrimas- no quiero…- dijo en un sollozo tratando de soltarse con sus pocas fuerzas. Le había costado librarse de Kiyoshi, y en los 4 días que estuvo inconsciente después de su enfrentamiento, solo había peleado con Youkais y estaba agotada- no quiero…- volvió a decir sintiendo ese dolor emocional mezclándose con el de su espalda- "no quiero recordar… por favor"- la petición, había sido con el mismo tono de voz de la antigua Kagome, con un matiz de inocencia y ternura como lo era su voz antes de perder la memoria.

-Kagome- le dijo el sintiendo entre sus manos el cuerpo lastimado de su mujer. Pero veía en sus ojos dolor, mucho dolor- Kagome… mírame…- le pidió con voz ahogada al ver que ella se negaba a mirarlo y movía la cabeza soltando quejidos.

-"no quiero recordar… por favor… no quiero sufrir otra vez"- volvió a pedir. Le llego la imagen de ella despertando a las orillas de un río, se había mirado entre las piernas y tenía mucha sangre, enseguida supo lo que había pasado y sintió dolor… había gritado al verse y no se había percatado que una mujer estaba junto a ella, no la escuchaba, solo podía mirarse… y ahora que sabía que el Hanyou era su pareja sabía que no era una violación como lo había pensado, había perdido a un bebé… sintió más dolor- no quiero recordar!- grito con su voz. Inuyasha sintió una punzada al reconocer ese tono tan frágil. La Kagome con la que se había encontrado hablaba con seguridad y con frialdad, pero esa voz… era de la Kagome que él amaba, frágil-"mi bebé… mi bebé…"- pensaba haciendo crecer su aura. Inuyasha ya no pudo sujetarla ya que comenzó a expulsarlo y a quemarlo. La soltó y se quedo impotente al ver como lloraba y se revolvía en el suelo gritando con dolor-"no… mi bebé…"

-fue la culpa de él pequeña… él hiso que lo perdieras… él te dejo sola por otra mujer… te dejo a tu suerte y desprotegida… él no te quería… veía en ti a la mujer que él de verdad quería… él mato a ese bebé al no estar contigo… al no quererte…

-"no es cierto… Inuyasha me quería…"-ahora se veía a sí misma en un lugar oscuro. Cuando la luz la rodeo, se vio llena de sangre entre las piernas, su traje estaba roto y tenía sangre corriendo por su cuerpo. Se vio con espanto pero cuando miro hacia el frente vio a Inuyasha junto a Kikyo… de la mano mirándose con devoción y…. se besaron. Kagome sentía como las lagrimas la mojaban- "no Inuyasha! Tú me quieres a mí! Me lo dijiste! Me ves a mí en ella!"

-no es al revés?

-"no! Inuyasha… el dijo que me quería… que me amaba… él me amaba…"- dijo con un nudo en la garganta y sintiendo dudas.

-incluso tu misma dudas… en el fondo sabes que él no te amaba de verdad… esa mujer era su primera opción… por eso cuando tuvo la oportunidad te dejo por ella… protegerla porque estaba débil era una escusa para dejarte Kagome… él siempre la amo a ella… tú eras el remplazo a falta de la original…

-"no es cierto… él me veía a mi…"- pero recordó cómo se besaba con otra y la explicación que le había dado. "te vi a ti cuando la besaba" solo era una escusa para justificarse-"maldito… te odio… te odio… no quiero volver a verte en mis pensamientos… no quiero verte más… no quiero recordarte más… maldito seas… Inuyasha…"-la sangre se borro de su cuerpo y vio a una oscura figura tenderle la mano.

-no lo harás mas pequeña… no recordaras a ese hombre nunca más…ya no sentirás el dolor que él te produce…

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-mmm- gimió llevándose una mano a la cabeza- donde estoy?- pregunto confundida mirando una cabaña que enseguida reconoció.

-por fin despiertas Kagome!- dijo la voz alegre de Inuyasha. Miroku, Sango, Hiromi y Shippo estaban ahí mirándola aliviados. Se sentó lentamente mirando a todos, aun no podía recordarlos pero algo le decía que no debía intentarlo y ella tampoco quería, su pasado no importaba, lo que importaba era su presente. Inuyasha le extendió la mano para tocar su mejilla con una expresión de ternura. Pero ella sintió asco y golpeo su mano con fuerza como si tuviera peste.

- no me toques con tus sucias manos- le dijo fríamente mirándolo a los ojos- nadie te dio permiso- odio a su cuerpo en ese momento. La marca de su cuello le ardía, era como si reclamara a su dueño, pero ella ignoro lo que le pasaba.

-estaba preocupado- se justifico con la mirada herida. Sus amigos miraban la escena con la boca abierta, incluso la anciana mujer que nunca había visto a Kagome actuar así.

- preocúpate de tus asuntos… no necesito a alguien como tu- le dijo con desprecio. Sentía un profundo odio por ese sujeto que creía que tenia derechos con ella, ella no lo recordaba y tampoco estaba interesada en hacerlo, ese hombre no le gustaba, se lo decía algo en su mente, odiaba como la miraba, como su tuviera pena o dolor… como si fuera única… ella odiaba que la viera así… y lo odiaba desde la primera vez que lo vio.

-Kagome sama…- dijo Miroku- no diga eso…

-usted cállese Houshi sama- le dijo fríamente. Miroku se sorprendió de ese trato. Sango quería intervenir, pero tenía miedo de que ella la tratara igual- no sé que se creen diciéndome lo que tengo que hacer… entiendan de una buena vez YO NO LOS CONOSCO- exclamo poniéndose de pie- y por ende no tiene ningún derecho sobre mi… no sé quiénes son y no me interesa recordarlo… lo mejor que pueden hacer es irse de aquí o si no me iré yo- dijo mirándolos a todos con desprecio- no sé que se creen, no sé que eran, no sé porque creen que pueden venir aquí e interrumpir mi vida… no sé cómo era yo antes y no quiero recordarlo porque lo único que veo es que convivía con unos estúpidos- Sango se llevo la mano a los labios dolida, Miroku sintió dolor, Shippo soltó unas lagrimas e Inuyasha estaba estático sin decir nada- me doy cuenta que vivía como pareja de esta cosa despreciable- dijo mirando con odio a Inuyasha- y que mis supuestos amigos me lo permitieron…

-tú nos uniste Kagome- dijo llorando Shippo- tu nos juntaste a todos y nos diste cariño…

-tu elegiste vivir con Inuyasha y nosotros- dijo Sango con un nudo en la garganta- eras feliz con él… tu lo elegiste…

-prefirió vivir su vida unida a él…- dijo el monje mirándola a los ojos para ver si había algo de la antigua Kagome. Ella se dio cuenta de la mirada y lo vio con ojos fríos para que no se atreviera a usar sus conocimientos con ella- era la sacerdotisa de la aldea y la mujer de Inuyasha… lo amaba con su alma…

-diste muchas veces tu vida por salvarlo… y él siempre iba por ti y te cuidaba y- Sango no pudo seguir ya que Kagome hablo.

-Entonces- dijo Kagome con burla que hirió a todos- porque es que Hiromi sama me encontró tirada a las orillas de un rio si mi protector siempre me cuidaba?- nadie pudo decir nada. Inuyasha apretó los puños y sintió como sus ojos se empañaban.

-él no pudo estar contigo en ese momento- le dijo Sango tratando de explicar esa situación.

-y por qué?- volvió a preguntar ella sin dejar ese tono de voz- no se supone que siempre iba por mi y me cuidaba?

-porque él tuvo que cuidar a otra mujer, porque no podía defenderse… si no hubiera tenido esa obligación, él hubiera evitado lo que te pasaba, además Kikyo era humana otra vez y no tenia poderes e Inuyasha se lo debía…- dijo Shippo inocentemente.

-así que me dejo porque había otra mujer… y yo que hice?- pregunto con una sonrisa falsa.

-no pudiste hacer nada… - dijo Sango no quería hablar de Kikyo, porque si lo hacía de seguro el odio que Kagome tenía por Inuyasha aumentaría mas si sabia porque tenía que cuidarla.

-o sea que lo deje con una mujer indefensa que, al parecer era mucho más importante que yo- cuando dijo eso Inuyasha la miro afligido. Ella sonrío. No era una estúpida, todos parecían hablar con cuidado de ella, como si no quisieran tocar ese tema, lo que le decía que esa mujer había sido importante para Inuyasha- no me crean idiota… se que me ocultan algo con respecto a ella, pero no me interesa, porque lo veo claro… esa tal Kikyo estaba con Inuyasha cierto? Y como estaban juntos y al parecer era tan estúpida eso me lastimo no?- al ver que no querían mirarla supo que eso había pasado- y mis amigos no hicieron nada por evitarlo cierto?- todos la miraban arrepentidos y querían decir algo pero ella los corto- pero me importa muy poco… todos hablan de mi como alguien comprensiva, y muy entregada, pero al parecer nadie hiso lo mismo por mi… lo que me dice que antes era muy tonta o me fallaba algo…- ella soltó una risa.

-eso no es cierto- se atrevió a decir Inuyasha- no eras una tonta…

-o claro que lo era… tenia unos desconsiderados por amigos, una pareja que se fue con otra y que no estaba conmigo cuidándome como lo sugirieron ellos- dijo indicando a los chicos- y que como estaba tan abatida por mi soledad- dijo con una risa burlona- aprovecharon de atacarme…o tal vez peor me deje atacar al darme cuenta la vida infeliz que tenia…- todos la miraron culpables pues presentían que eso mismo había pasado- así que eso fue…- dijo mirando el techo. Se sintió una estúpida y odio a su antigua persona que permitió todo eso.

-pero…- dijo Shippo mirándola a los ojos- esa Kagome era muy buena, y dulce, y siempre sonreía para los demás… amaba a todos incondicionalmente y

-y la mataron- dijo Kagome como si fuera una sentencia- ella ya no existe- dijo con seriedad. Camino hacia la entrada de la cabaña y se detuvo en la esterilla de la puerta y se volteo a mirarlos a todos- esa mujer de la que hablan murió cuando estaba en el rio… ya no existe… murió cuando la ataco un youkai y su guardián no estaba ahí para cuidarla, y sus amigos no la pudieron ayudar a curar sus penas- dijo con una nota de burla- se dejo matar y en lo que a mí concierne ya no existe, ahora solo soy yo, una sacerdotisa sin recuerdos que es feliz en este lugar sin ustedes… si tiene alguna consideración por aquella mujer de la que hablan… me dejaran tranquila, porque yo no soy esa mujer… yo no sería tan tonta de entregarle mi corazón a alguien que claramente no me amaba y que vivía para los demás que se supone la apreciaban y no hicieron nada por ella… esa Kagome no existe… solo existe esta que al despertar sabia su nombre y que era sacerdotisa… no hay más que eso… así que lárguense de esta aldea que su presencia no me gusta cerca de mi… sobre todo la de él- dijo indicando al Hanyou- ahora entiendo porque no me gusta que estés cerca de mi… la mujer que era antes parece que me advierte de acercarme a un sucio Hanyou como tu- sus palabras clavaron un puñal directo al corazón del Hanyou, quien nunca pensó que esas palabras que le decían desde que era un niño le iban a doler más que todo lo que vivió en su vida cuando Kagome se las dijo- así que olviden que conocieron a una mujer que se llamo Kagome porque yo ya lo hice- sonrío y luego se fue de ahí.

-Kagome sama tiene razón- dijo el monje sintiendo un nudo en la garganta- esa Kagome que conocíamos ya no está más… murió hace 2 meses cuando no pudimos comprender su dolor y ayudarla…- Sango abrazo a su esposo y se echo a llorar en su hombro. Shippo comenzó a llorar mas fuerte tapándose la cara con sus manos. La anciana sacerdotisa miraba a Inuyasha fijamente tratando de ver a ese hombre del que Kagome hablaba con tanto desprecio, pero solo veía a uno que estaba sufriendo y que apenas y podía controlar las lágrimas. Inuyasha no lo soporto más y salió corriendo de la cabaña. El olor de Kagome no estaba… corrió hacia el bosque que había ahí y se subió a un árbol. Cuando estuvo oculto entre sus ramas, soltó a placer las lágrimas y los sollozos contenidos. Golpeo el tronco con fuerza lastimándose la mano en el proceso.

-Kagome…- comenzó a agitar su cabeza negándose a creer que la mujer que amaba lo odiaba y estaba muerta- no me dejes…- pidió al viento. Sintió la presión en su pecho y golpeo su cabeza y puños contra el tronco llorando con más fuerza- no quiero estar sin ti de nuevo… no quiero estar solo… no quiero vivir sin ti… por favor- rogo deslizándose por el tronco- no digas que no existe esa mujer…- escucho las risas alegres de los niños, pero la que más le llamo la atención fue la de ella. Miro hacia donde provenían las risas y la vio acariciando la cabeza de una niña que la miraba con cariño. Todos los niños la rodeaban y ella se veía feliz, como cuando estaba con él en la aldea de Kaede. Kagome se veía como lo era antes. Ella se puso de pie y comenzó a correr siendo seguida por los niños que la llamaban entre risas- como puedes decir que esa mujer no existe…- dijo sin dejar de llorar- si la estoy mirando ahora…- y era cierto. La mujer que él amaba tenía una sonrisa deslumbrante y contagiosa, era tierna y dulce, preocupada y solidaria con todos. Y ahí, junto a esos niños la veía… a esa mujer que el amaba con su alma- y aun así…- dijo en un sollozo dándose la vuelta y apoyando su espalda contra el tronco- dices que no existe… me repudias… me insultas… me odias… y aun así yo la sigo viendo…- cayó en el tronco de manera pesada y apretó los puños. En su mente pasaban todos sus momentos juntos: las risas, los osuwari que le decía cuando se comportaba mal, los besos, las caricias, las infinitas tardes que se quedaban juntos, sus veces juntos en la intimidad cuando ella lo miraba con amor y pasión en sus ojos, las palabras que siempre decía para animarlo, el amor incondicional que ella le mostraba siempre. Todo eso revivía una y otra vez en su mente-no quiero estar sin ti otra vez… dos meses fueron un infierno… una vida sin ti es peor que eso… no quiero vivir sin ti a mi lado… no quiero vivir solo como antes de conocerte… no quiero estar solo nunca más… quiero que estés conmigo…- apretó con más fuerza los puños hasta sacarse sangre y grito con una voz desgarradora- NO QUIERO ESTAR SOLO NUNCA MAS KAGOME… NO QUIERO VIVIR SIN TI! KAGOME, NO ME DEJES!

- que es esto- dijo Kagome sintiendo un sentimiento de pena en el corazón. Había escuchado el grito desgarrador de Inuyasha a pesar de que era una humana y había mucha distancia. Sentía un fuerte dolor en el corazón al escucharlo… y no entendía porque le dolía. Miro hacia el tronco donde Inuyasha se perdió la mirada de Kagome. La misma que le daba cuando lo amaba y estaba preocupada… en ese momento cuando ella voleo a ver hacia el árbol… la antigua Kagome estaba mirando hacia la dirección del grito del hombre que amaba… pero él no pudo ver el brillo y la tristeza de esos ojos… no vio a Kagome…

CONTINUARA….