Disclaimer: todos los personajes pertenecen a JK Rowling...

Noveno Capítulo

Harry se removió inquieto en la cama. Una vuelta, otra.

Dos sombras oscuras… Un recinto cerrado, cristaleras. Un gran cuadro en un pared frontal. Luces verdes, líneas rojas…

-Harry! – unas manos le sacudieron – llegamos tarde!

Harry sentó en la cama, intranquilo. La luz de sol le hacía entrecerrar sus verdes ojos. Tomó sus gafas y fue al baño.

Mientras tanto, Hermione Granger terminaba de poner un pañal a su hijo adormilado, sin embargo el niño abrió grandes ojos cuando unos golpes sonaron en la puerta. Hermione tomó a Alex y preguntó:

-¿quién es?

-el monstruo pelirrojo – unas risas se escucharon

Hermione le abrió la puerta a Ginny.

-Buenos días – dijo Ginny y dirigiéndose al niño -¿cómo está mi pequeñín?

-Anda, toma, cógelo. Me tengo que peinar aún.

Hermione terminó de arreglarse algo apurada. Ginny, con su ahijado en brazos, la observaba. La Premio Anual estaba algo torpe esa mañana. Se le cayó el peine un par de veces, se quiso meter el zapato izquierdo en el pie derecho y tuvo que vaciar su cartera dos veces por meter los libros equivocados. Avisaron a Winky y juntas bajaron.

-¿se puede saber que te pasa Hermione?

-Nada, nada Ginny. Mira ahí bajan los chicos.

Los cuatro se reunieron en la Sala Común y se fueron hacia el Gran Comedor. Ambos hermanos Weasleys discutían sobre la última carta recibida de La Madriguera. Harry, en su mundo, caminaba en silencio junto a Hermione. Tropezó con un Huflepuff.

-Perdón – le dijo Harry

-Harry¿te encuentras bien? – le preguntó Hermione, extrañada por la actitud de su amigo.

-Ehh.. si, claro

-¿seguro? – le tomó del brazo - puedes contarme lo que quieras¿sabes?

-Es que he tenido un sueño…

-¿Qué? – alzó un poco la voz la castaña, Harry rápidamente puso su mano sobre los labios de ella y miró hacia todos los lados, buscando alguna señal de que alguien la hubiera oído, pero de repente se dio cuenta donde tenía su mano y la quitó corriendo

-Pero no se suponía que dominabas la occlumancia? – le espetó Hermione en un susurro

-Si, y la domino- Pero es que no soñé con Voldemort, ni me dolió la cicatriz. Simplemente soñé algo muy raro, no lo recuerdo bien – se refregó la frente.

-Bueno, entonces no te preocupes – le acarició el brazo, queriendo tranquilizarlo – no será nada de lo cual alarmarse, seguro que ha sido un sueño típico de los chicos de tu edad! – Hermione soltó unas risitas graciosas, Harry la miró ceñudo.

El día iba viento en popa hasta que llegó la odiosa hora de pociones. Snape los hizo sacar a cada uno su caldero y trabajar en una complicada poción individualmente. Se trataba de una poción para recordar.

-Shist, Shist, Hermione – Ron entre susurros intentaba llamar la atención de su compañera –Hermione! – la chica se encontraba un tanto ida, en su mundo. Su cuerpo temblaba – Hermione¿cómo se arregla la poción si he echado una gota de agua de lluvia de más?

-¿qué decías Ron? – la chica abrió mucho los ojos, como si acabara de despertar.

-¿qué como…

-Vaya, vaya, vaya, el sr. Weasley anda perdido – el cetrino rostro de Snape estaba delante del humeante caldero de Ron – 15 puntos menos! Y siga con lo suyo, Sr. Weasley!

Hermione miró a su compañero, intentándole pedir disculpas por su falta de atención. Estaba nerviosa. Hace un año…

Se recostó en su silla y dejó caer la cabeza hacia atrás. Sentía nauseas, temblores. Miedo. Un olor como a manzana un poco podrida le llegó a la nariz. La poción de Neville, que estaba justo detrás de ella, le llegó a ella. El vapor impacto en ella.

miedo. Pánico. Un hombre. Una voz modificada. Forcejeos. Su túnica rota. Unas risas estridentes. Sus lágrimas quemando sus mejillas, sus piernas abiertas a la fuerza. Miedo .Pánico…Dolor…

-Srta. Granger!

Hermione estaba encogida en su asiento, temblando de arriba abajo, estaba entre la conciencia y la inconsciencia. Ese fatídico día en su mente. Sentía que se caía….

-Hermione! – la voz en grito de Harry. Ron la había cogido antes de que cayera al suelo y la apoyó de nuevo en su silla, sumida casi en la inconciencia.

Snape se acercó y sacando su varita, susurro Enervate. Hermione medio abrió los ojos. Expresaban puro terror.

-Déjeme! – comenzó a sollozar – no me toque! No me haga daño!

-Hermione! – Harry se había levantado de su asiento. Toda la clase estaba muda

-Siéntese Sr. Potter! – con un movimiento de varita hizo que Hermione cerrara los ojos de nuevo – La Srta. Granger simplemente aspiró un poco de la poción, entre demasiado en contacto con la esencia de la poción. Sr. Malfoy, venga. Lleve a la Srta. Granger a la enfermería. Mme. Pomfrey sabrá que hacer.

Malfoy se levantó y ante la furiosa mirada de Harry, tomó a una inconsciente Hermione entre sus brazos y salió del aula.

-Muy bien – dijo el profesor Snape – y ahora 10 puntos menos Potter, por levantarse sin permiso. Harry, derrotado, se concentró de nuevo en su poción.

Draco Malfoy iba por los pasillos de Hogwarts viendo el pálido rostro de Hermione Granger. Sus brazos inertes colgaban de su cuerpo, sus ojos cerrados suavemente, sus labios entreabiertos.

Entró en la enfermería y llamó a Mme. Pomfrey. La enfermera le dijo que recostara a la muchacha en una de las camas. La mujer entró en una habitación en busca de soluciones.

-Granger… - Malfoy pasó sus dedos derechos por la mejilla blanca de la chica, observó su cuerpo tumbado y salió de la enfermería.

> > > > > > > > >

Harry y Ron corrían hacia la enfermería. Habían salido los primeros de la clase y estaban preocupados por Hermione. Cuando Malfoy volvió, no dijo nada de su estado.

-¿A dónde vais? – Ginny Weasley salía del pasillo de Encantamientos.

-Hermione está en la enfermería! – le gritó Ron mientras seguía corriendo. Ginny les siguió, murmurando que sabía que algo así iba a pasar.

Entraron corriendo y Mme. Pomfrey les ordenó guardar silencio.

-¿Cómo está Hermione?

-Bien, Sr. Potter. Ella está dormida – señaló a una cama. La figura de Hermione reposaba tranquilamente.

-¿Qué le ha pasado? – preguntó Ron

-Ella aspiró demasiada esencia de la poción y durante horas estará recordando sucesos de su pasado que ella no recordaba al máximo. Por ello, lo mejor es que duerma, así no estará recordando. Bueno y ahora – los empezó a empujar hacia fuera – déjenla descansar. Pasara aquí el día y parte de la noche.

-Pero, entonces no podrá ir mañana a Hogsmeade! – dijo Ron – es nuestra primera visita del año!

-No, Sr. Weasley, lo mejor será que esté en reposo. Venga, iros a almorzar – tomó a Ginny del hombro - ¿me podría ayudar a cambiarla de ropa, srta. Weasley?

Los varones salieron de la enfermería.

> > > >> > > > > >

La mañana del sábado amaneció despegada y luminosa. Una pelirroja iba hacia la enfermería a ver a su amiga. Había pasado una noche bastante movidita. En su papel de madrina de Alex, le había tocado bañarle, cambiarle y darle de comer a base pociones que le entregó la enfermera, ya que ella no estaba capacitada para dar de mamar a niños, aún. Su ahijado la había despertado un par de veces llorando, seguro que el bebe notaba la ausencia de su mama, pero a cambio de todo ese jale, Ginny había dormido en la cama tan confortable de su amiga.

-Buenos días Mme. Pomfrey¿se puede ver a Hermione?

-Buenas Srta. Weasley. Pase – bajó la voz de repente - ¿algún problema con el niño?

-No, no, no se preocupe. Hermione! – gritó al ver a la castaña recostada en la cama.

-Ginny, y Alex¿cómo está?

-Tranquila, yo me he encargado. Ahora está con Winky, aunque debo decirte que añora la leche materna. Y tú¿cómo estás?

-Bien – Hermione suspiró

-¿qué te pasó?

-Digamos que no tuvo recuerdos muy agradables. Recordé cosas que creía olvidadas, cosas que sucedieron hacen un año.

-Oh, Hermione! – Ginny sentada sobre la cama, se lanzó sobre ella y la abrazó. Hace ya un año que fue ultrajada por un desconocido.

-Hermione! – dos voces masculinas hicieron que las amigas se separaran y que Hermione se quitará las lágrimas de la cara.

-Chicos! – sonrió Hermione intentando parecer alegre

-¿Cómo estás preciosa? – Ron se sentó en el otro lado de la cama y le tomó el rostro entre las manos

-Ya bien, aún un poco cansada, pero bien

-Me alegro – dijo un serio Harry

-¿no vienes entonces a Hogsmeade? –preguntó Ron

-No, prefiero recuperarme mejor, pero comprarme los palitos esos que me gustan!

-Si, Hermione – dijo Harry sonriendo – los que tiene sabor a miel.

-Gracias Harry! – sonrió.

Los muchachos se fueron y Ginny también salió al pueblo después de haberla dejado en su habitación. La pelirroja tenía una especie de cita con un Huflepuff. Alex estaba dormido, pero tenía tanta ganas de verlo y abrazarlo que lo cogió entre sus brazos. El pequeño entreabrió los ojos y los cerró después otra vez, fruncía la frente. Hermione le sonrió.

-Me alegró que se encuentre bien Hermione – le dijo Winky que estaba en la habitación.

-Si, ya estoy mejor gracias. Vete ya si quieres Winky, yo estaré todo el día con él. No voy a ir el pueblo – aún le traía malos recuerdos.

Winky desapareció y Alex, ya en brazos de su madre, se despertó. Le dio de comer y después le fue a bañar. Llenó la bañera, desnudo a su pequeño y luego, se desnudó ella. Se metieron los dos en el agua tibia. Con una suave esponja, limpió a su hijo y lavó cuidadosamente su cabecita. Salieron y los dos se cubrieron con grandes toallas calentitas.

-Bien, cariño – salió al cuarto de nuevo con su hijo – creo que es hora de utilizar el regalo de tus abuelos. Iremos a visitar a un amigo.

Hermione sacó un conjunto celeste para su hijo. Le puso los pañales y lo vistió. Le peinó y le echo un poco de agua de colonia para bebes. Luego, dejándolo en la cuna, se vistió ella. Se puso su capa y tomo un abrigo para cubrir a su hijo y protegerlo del frío.

-Ya estamos – se colocó al hombro una mochila pequeña con las cosas que necesitara su hijo y sacó la capa de invisibilidad. Tomó a su hijo con un brazo, lo lanzó un hechizo silenciador, no le fuera a dar por llorar por el camino, y echó la capa por encima de sus hombros. Nadie había ya visible.

Caminó entre los corredores de Hogwarts. Alumnos de primero y segundo salían al exterior o se dirigían a la biblioteca. Salió afuera y el aire frío le dio en la cara, apretujo a su hijo más contra ella.

Llamó a la cabaña de Hagrid. La puerta se abrió.

-¿Quién está ahí? – preguntó el semigigante mirando hacia los lados.

-Soy Hermione, llevó una capa de invisibilidad – susurró. Hagrid se hizo a un lado y la dejó pasar – vengo con compañía – dijo mientras se sacó la capa, ya dentro de la cabaña.

Hermione dejó la capa en el sillón y se acercó a Hagrid con Alex en brazos. El pequeño moviendo sus ojitos por toda la habitación.

-Ohh! – Hagrid se inclinó sobre el niño emocionado – que pequeño! Que lindo es! – Hagrid le hizo cosquillas con uno de sus grandes dedos bajo el mentón.

-Te presento a Alexander Michael Granger – dijo orgullosa

-Muchas gracias por venir Hermione, creía que sería el único profesor que no lo conocería. Siéntate. Ahora mismo traeré te.

Hagrid sirvió el té y ambos hablaron de trivialidades y de materias de la escuela. Hagrid cogió al niño con el permiso de la joven madre, y Alex se quedó dormido en uno de los grandes brazos de Hagrid, quien no se movió para no despertarlo.

-Me pasó los mismo con Harry – dijo alegre – cuando lo llevaba con sus tíos cerró sus ojitos verdes. Y hablando de Harry¿por qué no has ido con ellos a Hogsmeade?

-No me apetecía – miró al suelo – me trae malos recuerdos aún

-Oh, cuanto lo siento Hermione! – el semigigante la miró entristecido – no debí habértelo recordado!

-No te preocupes Hagrid, lo que debería es empezar a olvidarlo y seguir al frente, pero es que cada que veo a mi hijo me recuerda el porque está él aquí. No se como puedo pensar eso, él no tiene la culpa, me siento como una mala madre.

-No digas eso Hermione! No eres una mala madre. Ya quisiera ver yo en tu lugar a mas de una compañera tuya. Y si Alex está perfectamente¿cómo vas a ser una mala madre?. Eres la mejor que he visto con tu edad. Estoy seguro que este niño de mayor se sentirá orgulloso de tener una madre como tú – le sonrió

-Gracias Ha… -Hermione se calló de repente y miró a la ventana del frente, inspeccionándola. Le había parecido ver un par de ojos. Se levantó corriendo y miró por la ventana

-¿qué pasa Hermione? – él también se levantó.

-Nada, es que me pareció… - Hermione miraba fuera. No había nadie – me estaré volviendo paranoica.

Se sentaron de nuevo y siguieron charlando amenamente. Al rato, Hermione se despidió y se colocó de nuevo la capa para regresar al castillo antes que sus compañeros. Hagrid abrió la puerta y dejó pasar a la invisible muchacha, pero lo que ninguno de los dos imaginaba es que desde la distancia, unos ojos grises veían toda la escena.

> > > > > > > > >

Hermione esperó en la entrada para poder pasar después de un alumno de segundo que entraba. Se dirigió a las escaleras, pero su vista se topó con la figura de Harry. Estaba sentado frente a la chimenea con la mirada pérdida y haciendo girar entre sus dedos uno de los palitos de miel de Honeydukes. Subió y dejó a Alex con Winky, luego bajo con su amigo.

-¿Qué te pasa? – dijo Hermione. Harry dio un bote. Hermione se había situado tras el sillón y le había hablado desde atrás, asustándolo.

-Hermione! No hagas eso nunca más!

-Vaya, vaya, vaya, el gran Harry Potter asustado – Hermione rodeó el sofá y se tiró junto a él, casi encima.

-Claro, sobre todo si me haces esas cosas

-No será para tanto – Hermione apoyó su cabeza en su hombro y recogió las piernas encima del sofá -¿qué te pasa?

-Na…nada – Harry se puso nerviosos por la repentina cercanía – sólo dejaba pasar el tiempo

-¿y cómo que no estás en Hogsmeade con Ron? – Hermione se acomodó mejor y Harry le pasó un brazo por los hombros para que se pudiera recostar en él, si ella estaba tranquila, él no tenía porque ponerse nervioso.

-Bueno, ya conoces a Ron. Al parecer está enamorado – Harry suspiró

-¿Qué? Jeje aunque viniendo de Ron yo no diría enamorado sino atontado por una chica guapa

-Claro, a mi no me importa, pero que me avise, que me he quedado allí de sujeta velas! Pero parece que va medio en serio. Creo que ya son novios.

-Y la afortunada es…

-Lavender

-Oh! Ella estaba enamorada de él al año pasado, que cosas!

-Pero la cosa es que si tenía planes de ligue me podría haber avisado, no me he aburrido más en mi vida

-Si te hubiera avisado podrías haber buscado tu otra chica y hacíais una cita doble!

-Si, claro – dijo Harry medio sarcástico – para eso estoy yo ahora –susurró

-¿Qué decías? – dijo Hermione, que había cerrado los ojos

-Nada. Anda toma – le dio una bolsa – como estaba aburrido te he traído mas cosas

-Oh, gracias Harry! – Hermione se incorporó y comenzó a ver el contenido – todo lo que me gusta! Como me conoces Harry – le sonrió - ¿cuánto ha sido?

-Nada, yo te lo regalo, no le voy a cobrar nada a mi mejor amiga – sonrió

-Pero...

-Ningún pero Hermione

-Muchas gracias Harry! – Hermione depositó un suave beso en la mejilla de su amigo y sacó una varita de miel que comenzó a chupar mientras se acomodaba de nuevo en Harry.

-De nada, Hermione, de nada – Harry besó su cabello y continuó mirando el fuego.

> > > > > > > > > >

La semana comenzó de nuevo con sus difíciles clases. Los profesores cada vez exigían más y más, y parecían que las vacaciones estaban aún muy lejanas. Alex crecía más rápidamente y ya, cumplidos tres meses, comenzaba a tener menos sueños y quería estar más despierto para conocer mundo. Ginny había descubierto que si le dejabas cerca un dedo meñique, el niño lo tomaba y lo apretaba con toda la fuerza que tenía, cosa que hacía reír a su madre y a su madrina.

Ron, como dijo Harry, empezó a salir con Lavender para disgusto de Parvati y Harry, que veían como sus mejores amigos desaparecían. Por ello, Harry pasaba mucho mas tiempo en compañía de Hermione estudiando, tanto en la biblioteca como en la sala común.

-Harry, sabes que tienes que hacer – le decía unas semanas después Hermione – sal tu con Parvati y así, estáis los cuatro juntos

-Ni loco – Harry frunció el entrecejo – Parvati no es mi tipo de chica – Harry apretó los labios – o sino, a mi no me molesta estar contigo, a no ser que te moleste yo a ti

-¿A mi? –Hermione se señaló a si misma – no, para nada. Ya sabes que tú no eres molest... – pero Hermione se vio interrumpida cuando al girar la esquina se chocó de frente con Draco Malfoy

-Mira por donde vas – le soltó el Slytherin y siguió caminando

-Será… - Harry apretó los puños

-Déjalo Harry, parece que este año está dispuesto a ignorarnos, a ver cuanto tiempo más dura.

Harry resopló y ambos amigos siguieron con su camino a la sala común.

> > > > > > > >>

Las clases del día habían acabado. Hermione salió de Medimagia dispuesta a reunirse lo más rápido posible con su pequeñín. No quería perderse ni un minuto de su vida. Pero al pasar por un pasillo solitario, unas fuertes manos la agarraron de la cintura y tiraron de ella, la metieron en una clase y antes de que se diera cuenta, una voz masculina había cerrado la puerta con magia e insonorizado la habitación. Miró a su captor.

-Malfoy¿qué diablos haces?

-Nada Granger – Malfoy estaba apoyado contra una mesa y con los brazos suavemente cruzados sobre su pecho.

-Entonces, qué pasa¿no puedes seguir ignorándome como has estado haciendo hasta ahora? – dijo molesta.

-Desgraciadamente no Granger – dijo Malfoy descruzando los brazos – mira que si por mi fuera…

-bien¿qué quieres? – le gritó – déjame salir – sacó su varita – ¿qué ahora hay algo de mí qué te interesa? – apoyó sus manos en su caderas, con una expresión entre burlona y desafiante.

-Pues… -avanzó un paso hasta ella – si, precisamente eso. Tienes algo que me interesa – entrecerró los ojos

Hermione abrió mucho los ojos y lo apuntó con la varita, dispuesta a atacar en caso necesario, pero la actitud tan impasible de Malfoy la desconcertaba. El chico habló de nuevo.

-Quiero conocerle.


Notas de la autora:

Hola!

Ya han visto que no me he tardado mucho y que el capitulo es bien largo (espero que eso no les moleste). A partir de ahora pueden que los capitulos sean mas bien larguitos...

Bueno, nos vemos en el próximo! Muchos besos!

Contestación a los reviews:

Amsp14: Hola Ana María! qué tal? Bueno, espero que esta capítulo te sea muy revelador, aunque lo será más aún el siguiente. Y tienes toda la razón como respecto a Harry, él está en una etapa de ver lo que sinete por ella, ahora ha entrado en el momento de aceptación de sentimientos! jeje. Bueno, pues espero verte en el próximo capitulo! Muchos besos!

FranGilraen: Hola! Si lo del "secuestro" estuvo bien, fue por una buena acción! jeje Espero que tb te guste este capítulo. Besos!

Enigranger: Hola Eni! Gracias! Me alegro que te guste como está yendo el fic, poca la verdad estoy ahora en una etapa que no se como cordinar tantas cosas que quiero escribir y añadir, la consecuencia de todo esos embrollos míos es que me están saliendo capitulos muy largos, pero bueno... ¬¬ Con respecto a Draquito, ... es sorpresa! no te puedo decir, te chafaría el fic! lo siento! Y si Harricito ya se está aclarando, que ya es hora! jaja Mucho besos!

Isabella Riddle: Hola! muchas gracias por tu comentario! Me alegra saber q cada día tengo mas lectores! Espero q este capitulo te haya gustado tb. Besos!

Arissita: Hola! Bueno, en este capi ya habrás podido dislumbara varias cosas, como por ejemplo que el HHr empezará a plagar todos los capítulos! Adoro esa pareja!Bueno, no te puedo responder tus dudas, ya que los próximos capis hablaran por si solos! Besos!