Ningún personaje que aparece en este fic me pertenece, le pertenecen a Disney y los que no le pertenecen a Disney le pertenecen a DreamWorks y viceversa. La historia sí es de mi autoría. No lo hago con algún fin de lucro, cualquier parecido con la realidad suele pasar ;)
Creo que es todo.

Capitulo VIII

Elsa no recordaba hacia cuanto tiempo no sentía tanta ansiedad como la que estaba sintiendo en esos momentos, desde que había comenzado sus dichosas prácticas en esa escuela era presa de la ansiedad constantemente, ni que decir en esos instantes, aún no sabía ni tenía la más mínima idea de cómo iba a actuar Jack y por ende tampoco sabía cómo actuaría ella, llegó así a la conclusión de continuar actuando como si nada estuviese pasando entre ellos. Pero para su desgracia y salud mental necesitaba por todos los medios distraerse, fue por eso que decidió dirigirse temprano a la escuela llevando un libro, eso con facilidad la ayudaría a dejar de pensar tanto en cierto chico peliblanco.

— Le tienes que decir. Sabes que de cualquier forma se va a enterar— Después de mucho tiempo de haber llegado y estar leyendo su libro, escuchó la voz de Kristoff que se acercaba hasta la sala de profesores donde ella se encontraba.

— Pero no de mí, es decir, tengo miedo— Era ahora la voz de Eugene haciendo pucheros la que se oía detrás de la puerta del lugar— No sé si se va a enojar… Hola Elsa, no esperaba verte aquí todavía— Cuando entraron ambos hombres a la sala no esperaban ver ahí a la rubia en esos momentos, tenían entendido que ella llegaría en algunos minutos más, es por ese motivo que el rubio se sorprendió y el castaño se asustó un poco.

— Buen día chicos— saludó sencillamente la joven maestra con educación y ese toque de elegancia que era tan característico en ella— Bueno, quise aprovechar un poco del espacio de la sala para leer cómodamente sin reparar en el tiempo, es por eso que vine antes de mi hora— Confesó mostrando el libro que se encontraba en sus manos.

— Muy bien pensado. Oye Elsa y… ¿Hoy saldrán nuevamente tú y las chicas? — Preguntó como si se tratara de un tema al azar, el castaño.

— No, hoy tendremos esa noche de chicas donde tan sólo hablaremos, veremos películas y comeremos comida con altos contenidos en carbohidratos—Al escuchar eso el castaño ensanchó su sonrisa y le dio una mirada muy significativa a su amigo.

— ¿Qué sucede? — No pudo evitar preguntar la rubia al ver como actuaban extrañamente los dos hombres ahí.

— Nada, es solo que me intriga saber de qué pueden platicar tres chicas que no se han visto ¿En cuánto? ¿Un día, dos días? — Habló Eugene cruzando los brazos no sabiendo cómo actuar.

— Una semana— corrigió sin darle importancia la rubia, a pesar de que el joven de la barba de chivo se mostraba inquieto y nervioso.

— Una semana, ¿Qué podría haberles pasado en una semana? — En ese punto el castaño ya no sabía ni porque continuaba hablando, así su amigo el rubio en una petición silenciosa le ordeno que mejor dejara de hablar.

— Que raro estas comportándote hoy— Dijo Elsa mientras lo veía con una extraña cara al ver como estaba actuaba el castaño— Mejor iré a checar mi hora de entrada, ya vengo— salió de ahí dejando sus cosas, pues aún faltaban algunos minutos más para el inicio de su clase.

No cabía duda alguna, ese día era su día de suerte, mientras deambulaba por los pasillos de la escuela cierto peliblanco, vio como la chica dueña de sus sueños salía de las oficinas administrativas y caminaba aparentemente sin rumbo fijo, echó un vistazo rápido a la hora para descubrir que aún faltaban unos quince minutos para entrar a la clase de dibujo. Volteó rápido a todos lados cerciorándose de que nadie anduviera por ahí y se acercó a ella sigilosamente tomándola velozmente en un abrazo delicado tapando su boca con suavidad y desapareciendo dentro de uno de los laboratorios que oportunamente se encontraba vacío.

— ¡Jack me asustaste! — Fue lo primero que dijo Elsa cuando se vio libre del repentino agarre del peliblanco.

— Discúlpame esa no fue mi intención— Habló con alegría sin soltarla del todo, pues en ese momento la rubia se dio cuenta de que él aún la tenía tomada de la mano, la cual parecía que no tenía la intención de soltar.

— ¿Qué no deberías de estar en clase? — Preguntó la rubia con sorpresa de verlo ahí en esos momentos.

— Se supone, pero terminé antes el examen y me sacaron para no distraer a los demás— Confesó un poco apenado del motivo de estar ahí— Pero me alegra de que así hubiera sucedido— mientras terminaba de hablar la acercó más a él lentamente para no asustarla de nuevo.

— Que travieso eres— Se dejó arrastrar inconsciente mientras cerraba los ojos y sonreía imaginando a un Jack molestando a sus compañeros en un examen por haber terminado antes que ellos, y claro, también no siendo consciente de que en esos momentos estaba cómoda en esa situación a solas con él.

— No, es solo que me aburría sin hacer nada y comencé a tratar de platicar con Hiccup y Tooth, por poco y les recogen el examen— Confesó Jack aún más apenado por eso.

— Entonces ya no están peleados tú y tu amigo— Hizo una declaración la chica que le sonó muy parecida a la que había hecho su amiga Tooth la noche anterior.

— No sé de qué me hablas— Dijo el peliblanco aún más avergonzado de que hasta ella se hubiera dado cuenta de eso.

— ¿Y a que se debía su pelea? — hasta ese punto ninguno de los dos se había percatado de que se encontraban hablando con suma confianza como si fueran los mejores amigos en la vida.

— Me apenaría mucho confesar eso, especialmente a ti— declaró dedicándole una mirada muy significativa.

— No me digas, algo no te gustó y le echaste la culpa a él— Indagó sin dejar de lado esa atmosfera de comodidad y confianza que habían creado ellos dos.

— Que brillante es profesora Arrendel — Exclamó divertido el peliblanco al escuchar las palabras de la rubia.

— Es "de Arendelle" y si, no lo puedo evitar— le contestó de igual forma siguiendo su juego.

— Disculpe mi lady, mi torpeza — Exclamo haciendo una leve reverencia, tomando de nuevo su mano y depositando un suave beso en el dorso.

— Se nos va hacer tarde para ir a clase—Dijo la rubia sin soltar su mano ni moverse de ahí.

— Deja asomarme para ver que no esté nadie — Tampoco hizo él el amague o intento de moverse de ese lugar pues sabía que si se movían de ahí se rompería ese escenario que habían creado entre ellos dos.

— Vamos—Después de unos segundos de haberse quedado solo observándose a los ojos, la guió aún tomados de la mano hasta la puerta e hizo algo que la volvió a dejar sorprendida, la tomó con sus dos manos por ambos lados de la cara y depositó sus labios en los de ella en un suave, lento y cálido beso.

— No hay nadie a la vista, ve tú primero— La rubia estaba tan sorprendida que ni siquiera se dio cuenta de cuando se rompió el contacto de sus labios.

— Ah, sí, no vayas a llegar tarde a la clase— Se espabiló y lo siguiente no se lo esperó ni ella, antes de abrir nuevamente la puerta, volteó a ver al peliblanco mientras lo jalaba de la camisa y le dio un fugaz beso que lo dejó completamente idiotizado a él y sorprendida a ella por tal atrevimiento.

— Cuenta con ello— Fue lo que escuchó antes de salir corriendo de ahí a la sala de profesores por sus cosas para dirigirse al aula de dibujo, siendo consciente de que no pudo hablar de eso con el peliblanco, no quería montar numeritos en hora de clase. Solo esperaba que él fuera prudente y no hiciera nada de lo que ninguno de los dos se pudiera arrepentir.

Mientras que Elsa esperaba a que llegaran todos sus alumnos y pasara el tiempo de tolerancia, se encomendó a todos los Dioses habidos y por haber para que Jack no actuara con esa confianza con la que se trataron unos momentos atrás, en definitiva ella estaba consciente de que se había vuelto loca al encontrarse en esa situación, pero solo por una vez en la vida quería hacer, lo que seguramente en otro tiempo nunca se hubiera animado en consentir. ¿Qué le dirían sus padres si estuvieran ahí con ella?

— ¡BUENAS TARDES MAESTRA! — Entró en esos momentos gritando a todo pulmón su alumna extrovertida y escandalosa de cabellera extravagante, sí, la amiguita de Jack, Toothiana, seguida de sus dos amigos.

— Buenas tardes— Contestó con su característica educación pero desconcertada por la mirada que le dedicaba esa chica y su amigo el tímido y medianamente introvertido Hiccup, confirmando así sus sospechas de que el peliblanco claramente les había contado a sus dos amigos lo que estaba pasando entre ellos.

— ¿Cómo esta maestra? ¿Nos extrañaba?— Preguntó con su habitual sonrisa. A decir verdad, ya anteriormente Tooth le había hablado con esa familiaridad a ella, era por eso que ya no sabía si actuaba así siempre y con todo el mundo, o actuaba así con ella a casusa de Jack.

— Bien gracias, por favor pasen a sus lugares que la clase va a comenzar— Ordenó mientras veía como pasaba frente a ella Jack y le sonreía mientras le guiñaba un ojo, algo muy característico de él, a lo que ella solo rolo los ojos pidiendo por un poco de paciencia al cielo, pero divertida ante la situación.

En esa clase, Jack le dejó muy en claro que él no tenía la intención de hacer a un lado su coquetería hacia ella, y ella le mostró a él que no permitiría que actuara así en clase, lo que se traducía a que todo seguía igual entre ellos dos a los ojos de los ignorantes de su relación, pero que eran muy buenos actuando a los ojos de los que si sabían lo que en realidad había entre ellos dos.

— Muy bien, eso ha sido todo, pueden guardar sus cosas e irse— Anunció la joven profesora al final de la clase— Que tengan un excelente fin de semana— Guardo sus cosas y se despidió de sus alumnos saliendo de ahí con dirección a las oficinas administrativas para checar su hora de salida.

— Guo Jack, ustedes sí que tienen algo intenso— Exclamó Hiccup saliendo del edificio escolar en compañía del peliblanco y la chica de cabellera extravagante.

— ¿Qué quieres decir? — Preguntó viendo al frente en su camino con su ya acostumbrada sonrisa de tonto embobado.

— Si no supiéramos lo que dices que hay entre ustedes, no lo sospecharíamos ni en sueños, pero como ya nos contaste, si los observan bien y con detenimiento se podrían dar cuenta de que si hay un algo entre ustedes— Alegó Hiccup caminando a su lado izquierdo mientras que Tooth lo hacía al derecho.

— Es cierto— Concordó la chica— Sólo porque nuestros compañeros no son buenos observadores, sino probablemente se percatarían de lo suyo.

— Creo que están exagerando— Apuntó el peliblanco ligeramente fastidiado de que sus amigos lo estuvieran algo parecido a estar reprendiendo.

— Ya que tú comenzaste con eso, debes de tener en cuenta que no puedes darte el lujo de meter a la maestra en problemas. Tú sabes que a ella si le podría perjudicar si las autoridades se llegasen a enterar de lo suyo.

— Eso también es cierto — Volvió a concordar la chica— Lo mínimo que debes hacer es tratar de no meterla en problemas— Sentenció Tooth.

— Hoy no te despediste de ella— Comentó Hiccup recordando como su amigo se había despedido de la maestra el viernes pasado, a lo que las palabras de su amigo fueron: lo hice porque no la veré hasta el lunes — Y ya es viernes y por lo que sé, hoy no te "despediste" de ella— Dijo haciendo énfasis en la palabra despediste.

— No lo creo. Miren quien va ahí— Habló Tooth mientras apuntaba la dirección en donde se encontraba caminando su profesora a paso lento no muy lejos de ahí.

—Gracias Dios — Exclamó emocionado Jack mientras aceleraba su paso para darle alcance a la rubia. Sin duda, ese día estaba de suerte.

— ¿A dónde cree que se dirige señorita? — Le susurró Jack despacio en el oído derecho a su joven profesora.

— ¡Ay! Jack, ¿Qué siempre me tienes que asustar?— Estaba tan absorta en sus pensamientos que se asustó de verdad a la aparición del peliblanco provocando que le soltara un golpe en el brazo.

— No me dolió— Aun así sobó su brazo con una mueca disimulada por su radiante sonrisa— Pero es que no te despediste hoy de mí y no te veré hasta el lunes… a no ser que quieras que nos veamos fuera de la escuela— Propuso Jack mientras la rubia veía como no muy lejos de ahí se encontraban los amigos de él.

— Jack ¿Qué le dijiste a tus amigo? — Preguntó mientras veía como ellos se veían dudando en si acercarse a ellos o quedarse al margen.

— La verdad ¿Hice mal?

— ¿Que es la verdad para ti? —Preguntó un poco preocupada de que la metieran en problemas ese trio de adolescentes.

— Que no me diste un sí, pero tampoco un no— Contestó a medias tintas después de pensarlo un momento— No te preocupes, ellos no le dirán a nadie, son gente de confianza— Le guiñó su tan acostumbrado ojo con su radiante sonrisa.

— Si, por nosotros ni se preocupe — Dijo Tooth mientras llegaba hasta donde se encontraban, mientras que Hiccup a diferencia, agachaba lo más que podía la cabeza y negaba lentamente con pena por el atrevimiento que tuvo su amiga al ir hasta donde se encontraban su amigo y su profesora.

— Bueno, no sé qué decir— Pues eso sí que no se lo esperaba, cuando en ese momento comenzó a sonar su celular viendo que se trataba de una llamada de su todavía novio Hans— Disculpen, tengo que atender la llamada— se disculpó con los tres presentes ahí, mostrando su educación— Aló— Fue lo único que salió de sus labios, pues no se encontraba muy lejos de un trio de pares de oídos atentos a lo que ella decía.

Hola amor, no estoy lejos de la escuela ¿Quieres que pase por ti? — escuchó del otro lado de la línea.

— No, no es necesario ya casi llego a casa, gracias— Mintió no dejando claro quien estaba del otro lado de la línea, pero ellos no eran tontos pues tenían una idea de quien era la otra persona con quien se encontraba hablando por teléfono.

— Oye Jack, creo que es tu… rival— Le susurró muy despacio la chica de la cabellera extravagante para que no la escuchara su profesora a su amigo, quien estaba muy atento a lo que hablaba la rubia.

¿Quieres que llegue a tu casa o donde nos vemos para hablar? — Escucho Elsa que le hablaba del otro lado su novio.

— No, hoy no puedo. Mejor yo te envío un mensaje para decirte cuando— Si los tres estudiantes ahí presentes se sorprendieron por las palabras de la rubia, no podían ni imaginar la cara que ha de haber puesto la persona que se encontraba del otro lado de la línea.

¿Mensaje?... está bien como quieras. Te amo— se despidió el pelirrojo esperando una respuesta parecida por parte de su novia.

— Ok, bye— se despidió y colgó provocando que el pelirrojo comenzara a sospechar de ella, de que probablemente había otro.

— Entonces, ¿vienes con nosotros a ir por un helado? — Improvisó Jack en ese momento la invitación esperando que le diera un sí.

— Lo siento chicos, quedé con mis amigas de que tendremos tarde de chicas — Se disculpó la rubia con educación por la invitación que no podía aceptar— Pero otro día con mucho gusto— Ni Hiccup ni Tooth podían creer la actitud de su profesora, era algo tan surreal que creían que se encontraban soñando.

— Ese es mi numero— En un rápido movimiento, Jack tomó el celular que aún se encontraba en una de las manos de la rubia que para su fortuna no se encontraba bloqueado y se marcó a su teléfono para que se registrara el número de ella en el suyo y viceversa — Llámame— se acercó a ella lo suficiente para susurrarle al oído y besarle el cachete dejando un trio de pares de ojos desorbitados por la osadía que había hecho.

— Hasta el lunes — Se despidió aun sorprendida Tooth siguiendo a Jack mientras Hiccup solo habría exageradamente sus ojos y se despedía silenciosamente con la mano.

La rubia estaba tan desconcertada que no supo que hacer y después de un tiempo de ver el camino que habían seguido sus alumnos decidió que ella también tenía que irse a su casa.

— Elsa, que bueno que llegas, Rapunzel está en la cocina ordenando pizzas— Fue Anna quien la recibió cuando llegó a su casa.

— Va enserio lo de tarde de chicas— Apuntó divertida al ver a su hermana emocionada con un bol lleno de palomitas de maíz.

— Claro que si ¿Hace cuánto que no hacemos esto? ¿Diez, doce años? No lo recuerdo, pero que emoción— Exclamó con felicidad a flor de piel su hermana.

Después de haber visto dos películas y haber comido pizza con helado llegaron al punto que atañía a Elsa, lo que era el hablar seriamente con Anna y Rapunzel para escuchar dos puntos de vista diferentes al suyo propio. Sólo que no sabía cómo comenzar con esa platica.

— Oye Anna ¿Y a qué vino Hans en la tarde? — Preguntó Rapunzel mientras tomaba otro trozo de pizza.

— ¿Hans? ¿Vino Hans a la casa? — Preguntó extrañada Elsa.

— Vi que se estaba yendo cuando llegué yo— Alegó Rapunzel.

— Si, vino a ver si ya habías llegado a casa pero al ver que no se marchó— Contestó Anna mientras masticaba un bonche de palomitas de maíz lo cual dejó desconcertada a la rubia pues si los cálculos no le fallaban a esa hora ya había hablado por teléfono con él y nuevamente su alarma se encendió.

— Voy a terminar con él— Declaró abruptamente Elsa sin mucho interés, como si hubiese dicho cualquier otra cosa.

— ¡ ¿QUEEEEE?! — Exclamaron ambas chicas al mismo tiempo y en el mismo tono de sorpresa.

— He decidido finalizar mi relación con él.

— ¿Pero cómo? No entiendo, es decir, llevan juntos alrededor de dos años y medio, creí que en cualquier momento formalizarían la relación— Puntualizó Rapunzel sorprendida por la declaración de su prima.

— No sé, últimamente no me he sentido cómoda a su lado y repasando los hechos, aun no entiendo cómo fue que comencé una relación con él— Mientras hablaba observaba atenta a las otras dos jóvenes que se encontraban ahí para descubrir lo que pensaban ellas de eso.

— ¿Lo dices de verdad?—Preguntó aun desconcertada Anna por la declaración de su hermana.

— Claro, sabes muy bien que yo no les mentiría nunca.

— Que bueno, la verdad nunca me gustó que anduvieras con él, yo creo que era poco para ti— Confesó Anna feliz de que finalmente su hermana dejara de estar con el arrogante de Hans.

— Bueno ya que estamos en confesiones tengo que decirles que esta semana he salido con Eugene—Confesó de repente Rapunzel provocando que su prima Elsa se sorprendiera por tal declaración.

— ¿Eugene, quien es ese Eugene? — Preguntó extrañada Anna, pues pareciera ser que su hermana si sabía de quien se trataba por la cara que hizo al escuchar a su prima.

— ¿Estás hablando del Eugene que nosotras conocemos? — Preguntó mientras apuntaba a su hermana y después a ella misma.

— Si creo que sí, él mismo— Contestó Rapunzel comenzando a incomodarse por la situación.

— ¿Cuál Eugene? Yo no conozco a ningún Eugene— Hablaba ya desesperada Anna de que la estuvieran ignorando, pues ella estaba segura de que no conocía a ningún Eugene.

— Claro que si Anna, solo que tú no lo conoces por su nombre, Rapunzel dice estar saliendo con Flynn— Le contestó la rubia ya a su hermana respondiendo a la gran duda que embargaba a Anna.

— ¿Cuál Flynn? Espera, ¿Estás hablando del mismo Flynn que es tu compañero en la escuela y salimos la semana pasada con él? — Anna no podía pensar como era eso posible.

— La verdad es que comenzamos a hablarnos por Facebook y ayer salimos, creí que saliendo con él vería algún defecto algo que me hiciera ver que no podríamos ser algo más, pero la verdad es que saliendo con él me di cuenta que me interesa y mucho— Esa declaración sí que no se la habían esperado sus primas por lo que no supieron que decirle u opinar.

— Ahora entiendo la actitud de Eugene el día de hoy— Fue lo que dijo Elsa meditando después de un silencio profundo entre ellas.

— La verdad yo no lo recuerdo bien— Confesó apenada Anna de lo cual se arrepintió momentos después al escuchar como su prima hablaba hasta por los codos de él.

Y así paso el tiempo entre las tres chicas, una hablando y hablando de lo que habían platicado ella y el susodicho Eugene y las otras dos escuchándola con atención y algo de felicidad, pues era la primera vez que veían a su prima tan emocionada por un chico, era claro que había tenido sus conquistas, pero ninguna tan intensa como lo hacía ver esa.

— Oye Elsa, ¿Y qué pasó con tu alumno? — Preguntó repentinamente su prima cambiando por completo el rumbo de su plática.

— ¿Cuál alumno?— Trató de sonar ignorante a quien se refería su prima.

— No nos digas que es por él que tienes los deseos de cortar con Hans— Soltó repentinamente su hermana, pues ella había presenciado algo entre ellos dos la semana pasada cuando habían salido con los chicos y ella involuntariamente había interrumpido algo entre su alumno y ella esa vez.

— ¿Es verdad eso? — Rapunzel no se había acordado del dicho alumno que coqueteaba con su prima hasta hacía apenas unos momentos en que lo recordó repentinamente.

— No, como creen. Lo de Jack no tiene nada que ver con Hans— Declaró Elsa haciéndose la desentendida y procurando que no se dieran cuenta de la realidad, pues a pesar de que no le agradaba la idea de no decirles la verdad aún no se encontraba lista para contarles, pues ni ella misma sabía a donde iba a parar todo ese asunto.

— Con que Jack— y de ahí Anna y Rapunzel vieron la oportunidad de bromear a costa de la rubia, pues era un acontecimiento que muy pocas veces sucedía y debían de aprovecharlo.

— Pero ya fuera de broma ¿No andarías con él? Si mal no recuerdo es un chico atractivo y se veía ser muy simpático— Indagó Anna como no queriendo la cosa.

— Aún estoy con Hans, soy su profesora y soy mayor que él— Puntualizó la rubia como si aquello no lo hubiese dicho antes.

—Dejemos tus pretextos a un lado, olvídalos y supongamos que no están esas tres cosas que al parecer son las que te detienen ¿Ni siquiera así tendrías algo con él? — Preguntó Anna dejando a su hermana y su prima extrañada por su pregunta, pero que al menos su prima también se encontraba deseosa de saber.

— No lo sé— Contesto después de unos momentos de estarlo meditando, respuesta que a su hermana y prima les sabía a un sí rotundo.

— Lo sabía— Expresó emocionada Anna apuntando a su hermana acusadoramente.

Después de mucho haber platicado las tres decidieron ir a dormir a eso de las dos y tantas horas casi tres de la madrugada, quedándose en el cuarto de Anna quien era la que contaba con una cama King Size, a lo que mientras se cambiaban las otras dos chicas Elsa se dirigió a su cuarto a hacer lo mismo y se dio cuenta que tenía un nuevo mensaje en su celular, lo abrió y vio que era de un numero sin guardar:

Que tenga dulces sueños hermosa señorita.
Jack
Recibido a las 12:38 AM

Cuando Elsa releyó por centésima vez el mensaje dudo brevemente en si contestar o no, pues ya era un poco tarde y no estaba segura si él aún seguía despierto o ya se encontraba dormido, después de pensarlo decidió contestarlo, total no pasaba de que se despertara.

Muchas gracias, espero que tú también los estés teniendo ;)

Enviado a las 2:57 AM

Cuando Jack escuchó que su celular emitía el sonido de un mensaje nuevo, imaginó que aún se encontraba soñando, quedando convencido cuando vio que se trataba de un mensaje de la chica que últimamente era la protagonista de sus sueños, fue por eso que después de leerlo volvió a cerrar sus ojos y quedar profundamente dormido retomando el escenario que estaba compartiendo con la rubia.

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Ooooooooooh por Dios, no estoy segura pero creo que este es uno de los capítulos más largo que he escrito hasta el día de hoy :O ¡guorales! Jajaja
El cual por cierto disfrute mucho escribiendo, si divago es porque no lo he revisado, lo que quiere decir que lo estoy subiendo tal cual lo he escrito; ay que temeraria me he sentido x) jajajaja

Espero haber compensado con este lo corto del anterior xP

Por cierto, ¿Ya vieron que le cambie la imagen al fic? lo hice un día que no podia conciliar el sueño jajajaja xD

Gracias a: Snow Heaven, Nastinka, TPATFan 16, sara elisa snow, RuzuChan Poly, al Guest desnombrado, lachulevidegaray y a Aury Mara Frost. Ustedes hacen que valga la pena continuar con esta locura de historia. y a los favs y follows tambien gracias

Como siempre espero que tengan un excelente fin de semana y nunca olviden

Always Be Yourself

y tampoco olviden dejar su comentario, nunca estan demás ;)

Besos y abrazos.