Disclaimer: los personajes son propiedad de la increíble Suzanne Collins. Esto solo forma parte de mi alocada cabeza.Aviso/Danger:Abstenerse mentes puras e inocentes, algunas frases o situaciones pueden dañar vuestra sensibilidad. Nos leemos abajo :D

Música de acompañamiento: toda la música de "fiesta" que conozcáis.


Séptimo capítulo: I´m Peeta and I know it

Peetas´s POV

- ¡Es muy sencillo Peeta! Te repito: equiscírculocuadradocuadrado equisarribacuadradoderechaci rculoequisarribarribaequisde rechacuadradocirculocuadrado circuloarribaarribaderechaeq uis ¡Y listo!

- Finnick, eso es más imposible de aprender que las matemáticas.

- Pues entonces voy a seguir paneándote en este juego, rubio de bote.

Y, efectivamente, me gana cinco a cero en la segunda parte del juego. Los videojuegos sobre fútbol no son lo mío y mi mejor amigo siempre se aprovecha de esto. Cuando terminamos la tercera partida de la tarde y vamos encendiendo el Resident Evil aprovecho para tomarme otra cerveza. Finnick, cerveza, y videojuegos. ¿Puede haber una tarde mejor?

- Por cierto, ¿al final que has decidido que vas a ponerte para la fiesta de Tresh? –pregunto a Finnick mientras poso mi bebida en la mesa.

- La verdad es que no he decidido nada –me contesta mi amigo desde el suelo donde está la videoconsola- supongo que… -Finnick se lleva la mano al mentón y se sienta a mi lado- ...improvisaré.

- Todos los años dices lo mismo y siempre nos acabas sorprendiendo.

- Sobre todo a las tías –replica, guiñándome el ojo y bebiendo él también.

- No empecemos.

Estamos a principios de febrero asique, como cada año, nuestro amigo Tresh organiza en su casa una fiesta de magnitudes gigantescas para celebrar el Carnaval. No es que me gusten mucho las fiestas, pero esta es realmente importante. ¿Qué por qué? Pues porque Katniss va a venir conmigo. Katniss es… Bueno, digamos que nos conocimos de forma "bastante curiosa", no me voy a poner a relatarlo ahora. A lo que íbamos, como mi amiga no tiene muchos conocidos me he propuesto llevarla a la fiesta de disfraces para presentarle a mis compañeros. Os confieso que estoy verdaderamente nervioso pues no sé cómo reaccionara la gente al conocerla, sobre todo Finnick, ese me da realmente pavor.

- ¿Y tú, de que te vas a disfrazar este año?

- Pues igual me tienes que dejar algo –contesto, comenzando a dar a una partida nueva- Había pensado vestirme con tu ropa de socorrista y pintarme un par de heridas por el cuerpo.

- ¿Mi ropa de socorrista?

- No tengo mucha pasta como para gastarla en disfraces, sino te importa claro…

- Sin problema, además eso de salvavidas pone a las tías que no veas. ¿Y lo de las heridas, qué es, vas a ir de zombi?

- Socorrista atacado por un tiburón –puntualizo- ya verás que guay van a quedar las heridas. Llevo meses practicando para pintármelas.

- Como te queden como los brazos que tenias el año que fuiste de árbol seguro que sorprendes.

- ¡No iba de árbol! Iba camuflado.

¿Por qué me llama árbol? Hace dos años me vestí de marrón entero y luego me pinté los brazos como si fuera el tronco de un árbol. Aparte, me puse una cinta de guerra en la frente y me hice rayas negras en la cara. ¡Iba de soldado camuflado, no de árbol!

Pasamos el resto de la noche jugando y bebiendo cerveza hasta que nos vamos a cenar con los padres de Finnick a un restaurante indio. Tengo que dar las gracias a los padres de Finnick por dejarme "vivir" en su casa. No es que no pise la mía pero… También es algo complicado de explicar.

- ¡Y nada de beber alcohol! –nos dice Thomas, el Señor Odair, mientras aparca la furgoneta que usa la familia.

- Entendido –respondemos Finnick y yo al unísono.

Finnick me lanza una mirada con la que quiere decir que va a cogerse una cogorza monumental, como en todas las fiestas a las que voy con él. "Tengo que presentarle a Kat antes de que este vomitando por la calle", me digo. Aprovecho la cena para soltarle la bomba de Katniss a mi amigo.

- Finnick, mañana voy a presentarte a Katniss.

- ¿A quién? –suspiro y pongo los ojos en blanco ante su preguntas.

- Katniss, la chica que te dije que conocí, la que…

- Ah, la del baño.

Tanto Thomas como Charlotte giran sus caras y me miran alucinados. Vale, eso ha sonado muy mal.

- La que encontré –puntualizo bien la última palabra- Voy a llevarla a la fiesta de Tresh.

- ¿Llevarla?

- Digamos que no tiene… Muchos amigos. Entonces la voy a llevar a que conozca a un par de amigos míos, como tú Finnick.

El resto de la cena cuento a los padres de Finnick mi encuentro con Katniss, los problemas que tiene en el instituto, y el "contrato" que tenemos entre ambos. Yo a ella la ayudaría y ella a mí. Soy un caballero, tengo que cumplir mi palabra, asique mi plan de ayudarla comienza con que tenga otros amigos que no sea los libros.

- Eso es muy bonito cariño –me dice Charlotte mientras terminamos de cenar, siempre me llama "cariño" o "cielo".- Seguro que esa chica se lo pasa genial teniéndote de acompañante.

- A ver, espera –nos interrumpe Finnick, abriendo los ojos como si acabara de descubrir la pirámide de Keops- ¿Katniss Eveerden, no es la puta del instituto?

- ¡Finnick! –protesta su padre.

- Es mentira –contesto yo serio- Lo acabo de explicar Finnick, ella no ha hecho nunca nada, es todo culpa de Helena.

- De la PUTA de Helena, querrás decir cariño –dice entonces la madre de Finnick, ya sabemos a quién ha salido mi amigo.

Para las doce de la noche volvemos a la casa de los Odair, aprovecho para llamar a mi padre pero (como siempre) no responde. Supongo que tenga que pasar mañana a limpiar, la casa debe de estar hasta arriba de mierda. Como no me cogen en mi casa, llamo a Katniss.

- ¡Diiiiiiiiiiiiiiiiiiga! –me contesta una voz estridente al otro lado del teléfono.

- Esto…. –toso- ¿Está Katniss? Soy Peeta, Peeta Mellark.

- Mira –otra voz suena por otra línea, ¿estoy hablando a tres bandas? Esta voz suena a una de hombre, con un toque de borracho- Si eres otro de esos que quieren que mi hija le haga cosas extrañas, ¡ya estas colgando CHICO!

- ¡Haymitch!

- No, señor, yo…

Estoy flipando lo que se dice bastante, ¿qué ha querido decir con hacer cosas extrañas? ¿Con quién demonios estoy hablando?

- Papá, Mamá, colgad ya los teléfonos –suena entonces la voz de Katniss, agitada, como si hubiera salido corriendo a coger el aparato- Lo siento Peeta…

- Tranquila, ¿esos eran tus padres? –parece que ya han colgado los otros dos.

- Sí – suspiro aliviado y me siento en la cama, todavía sorprendido- Mi madre Effie y mi padre Haymitch, ambos adoptivos como ya te conté.

- Oh, es verdad, bueno… Parecen, interesantes –por no decir "pirados" a mi amiga- ¿Qué ha querido decir tu padre con eso de pedirte cosas extrañas?

En ese momento Finnick entra con el pijama puesto, me ve hablando por teléfono pero con un gesto de la cabeza le indico que no es mi padre, asique sonríe y coge el portátil para sentarse a mi lado en el sofá de su habitación. Katniss no parece responder a mi pregunta. Al minuto de silencio me doy cuenta.

- Oh, vale, Helena… ¿Real?

- Real… Peeta, ¿por qué siempre me preguntas las cosas con eso de "real o no real"?

- Entiendo –contesto, pasando de su pregunta- Ella dio tú número a tíos y ellos te llaman para que les hagas favores sexuales –Finnick saca la cabeza de un vídeo de golpes de gente y me mira perplejo.

- Sí, pero cambié de número hace un par de semanas asique dejarán de llamar, supongo.

- Vaya…

- Sí… -otro silencio- ¿Qué querías Peeta?

Demonios, casi se me olvida.

- Ah, sí, quería confirmar lo de mañana.

- Peeta, no creo que sea buena idea.

- ¿Por qué? Es una idea genial, seguro que les caes bien a todos.

- No soy buena haciendo amigos.

- Yo te enseñaré.

- ¿Me enseñarás a hacer amigos?

- Sí, si es necesario –respondo intentando sonar serio, pero más bien debo de parecer un loco. Ella no responde.- ¿Katniss?

- De acuerdo, confirmado lo de mañana.

- Así me gusta soldado Everdeen, paso a buscarla a las ocho.

- Entendido soldado Mellark. Hasta mañana.

Antes de que pueda despedirme también me cuelga, dejándome con la palabra en la boca. Esta chica cada día me sorprende más. Al instante Finnick me pregunta sobre lo de los "favores sexuales" y nos marchamos a dormir intentando no contarle nada, mi mejor amigo siempre quiere enterarse de todo.

El día siguiente pasa si ninguna novedad, paro por casa para limpiar todo y por suerte no me encuentro con mi padre asique puedo dedicarme a hacerme algo de comer. No he sabido de Katniss en todo el día, según me dijo se iba a vestir junto con Madge Undersee. Tengo ganas de ver que disfraz tiene Madge, y espero que a ella le guste el mío y "pueda surgir algo". Sí, Madge es mi proyecto de novia qué ocurre. Finnick dice que le gusto y ella a mí la verdad no mucho, pero tiene buen cuerpo y por intentarlo no ocurrirá nada. Además, Madge es amiga de Katniss, la única que tiene esta, asique Katniss puede ayudarme a hablar con Madge. El plan perfecto.

Tomo la ropa de Finnick y me la pongo. Camiseta blanca que luego mancho de sangre, pantalones rojos cortos (y demasiado pegados al cuerpo, he de decir), y un silbato que me pongo al cuello. Hago un par de heridas falsas por los brazos, la cara, y las piernas. Pero el punto estrella se lo llevan los mordiscos que me pinto. Es un poco sucio hacerlo, pero me encanta, desconecto totalmente del mundo cuando pito. Mientras me arreglo un trozo de carne que se me cae de la rodilla pongo música a todo volumen, como estoy solo en casa me permito el lujo de cantar en alto. Termino al cabo de una hora más o menos, me miro al espejo del baño para ver como he quedado.

- Mellark, molas –me digo a mí reflejo.

Perfecto, simplemente perfecto, aunque en realidad sí que parezco un zombi o una mezcla extraña entre socorrista y zombi. Una pasada con mis manos por mi pelo para revolverlo y ya estoy listo. Cojo el teléfono, cartera, llaves, y salgo a por Katniss en mi Vespa. Algunas señoras me ven salir de casa y se asustan, pero cuando las sonrío y me ve subir en mi moto roja ya me saludan. Debo de estar irreconocible. Para las ocho exactas estoy en la puerta de casa de Katniss. Se supone que iba a arreglarse con Madge, tendré que hacer turnos para llevarlas en moto hasta la casa de Tresh. Miro el teléfono para darle una llamada perdida a Katniss y que sepa que estoy aquí, tengo un mensaje de Finnick.

- ¡CHACHO! Ya estamos pozos aquí, ya llevro tres cerezas, date pizza. Finnick (8:03)

No sé si me habla un Finnick borracho o que su corrector ortográfico del teléfono le trolea, opto por la primera opción. Maldita sea, tengo que presentarle a Katniss antes de que se emborrache más, sino no la recordará. La puerta de casa de mi amiga se abre y veo una sombra gigante aparecer. ¿No serán los padres otra vez, verdad? La luz proveniente de la casa me da en la cara asique hasta que Katniss no me tapa la luz no consigo ver su disfraz.

- Perdón, me ha llevado tiempo meterme en este vestido imposible –me dice Katniss, dando un par de vueltas para que vea su conjunto.

¿De qué se supone que va disfrazada? Katniss trae puesto un vestido tipo medieval en colores verdes claros y oscuros, parece de licra tal y como lo tiene pegado al cuerpo, no se la ven los pies. Todo bien si no fuera por el pelo. ¡Trae un pelo gigantesco! Debe ser la peluca pelirroja más grande que he visto en mi vida, está llena de rizos.

- ¿Qué cojones? –no puedo evitar preguntar en voz alta. Katniss me mira sorprendida entre el montón de pelo que tiene en la cara.

- Soy Mérida, la de la película de Brave, ¿no la conoces?

- Esto…

- Mérida, Disney, Brave. Mira, si llevo su arco y todo.

Katniss se da la vuelta y me enseña un carcaj y un arco que lleva colgados a la espalda. Asiento como si reconociera de qué película va disfrazada y la paso el casco para que se monte. Me río mientras intenta atarse el casco con tanto pelo encima, se ve guapa con ese tono rojo. Por el camino me cuenta que Madge al final se ha disfrazado en su casa, puesto que la pilla bastante cerca de casa de Tresh. Noto a Kat algo nerviosa pero intento hacerla sentir bien hasta que llegamos a donde es la fiesta. La música se escucha desde la calle donde aparco y ayudo a Kat a bajar.

- Dios, es imposible moverse con este vestido –comenta, estirándose del atuendo y dándose un gomazo- Hoy acaba mal.

- Podías haberte puesto otra cosa menos incómoda.

- En Carnaval siempre se va de: puta más el nombre del disfraz normal –me contesta, poniendo los ojos en blanco- Esto será, por lo menos, lo más curioso que vean hoy.

- Sobre todo con ese pelo de leona, ¡pareces los Bee Gees!

- ¡Tú calla, universitario zombi!

- Soy un socorrista zombi –protesto mientras Katniss se me adelanta a la casa.

Cuando estamos casi llegando y ya vemos a más gente Katniss toma mi mano y la aprieta con fuerza, esto me hace dar un salto por la sorpresa. Tiene las manos heladas y temblorosas, pero por alguna extraña razón el cuerpo me pide que no se la suelte sino que la apriete con fuerza, demostrando que estoy con ella en esto y que todo saldrá bien.

Entramos por la puerta de la casa de Tresh entre una masa de gente disfrazada de todo tipo de cosas. La casa está a reventar, y eso que es de tres plantas y con jardín. La música de la banda sonora de Project X suena a más no poder de volumen mientras pasamos, cogidos de la mano, entre enfermeras, vampiros, abejas, perros, Charles Chapplins, travestis, y todo tipo de disfraces imaginables. Todo el mundo tiene un vaso en la mano, o incluso dos algunos, con cerveza, vodka, whisky, y toda clase de bebidas alcohólicas. Con tanto ruido no oigo casi nada, pero echo vistazos cada pocos segundos hacia Katniss, que mira al suelo y está roja como un tomate. Doy un apretón fuerte y levanta la vista para clavar sus ojos grises en los míos, casi noto parárseme el corazón.

- ¡Tranquila, confía en mí! –grito parándonos frente a las escaleras.

- ¡Yo confío en ti! –me responde ella.

Eso hace que se me forme una sonrisa de bobalicón que sería para fotografiarla, no sé por qué Katniss me produce eso, que sonría o que tenga un revuelto en el estómago nada comparado a una indigestión, es un dolor extraño, como mariposas. Parpadeo unos segundos y retomo la subida por las escaleras, intentando pasar las piernas entre parejas metiéndose mano o grupos bebiendo sentados. En el piso de arriba el ambiente es el mismo, gente disfrazada bailando y bebiendo como si no hubiera mañana. Camino por el estrecho pasillo que lleva al cuarto de Tresh mientras intento buscar a alguien conocido y preguntarle por Finnick, él tiene que ser el primero en conocer a Katniss, tiene que ser Finnick. Justo cuando doblo la esquina de la casa una humareda me da en la cara, lo que me hace pararme y quitarme todo el humo de la cara. También toso porque me ha entrado por la garganta, y odio totalmente el tabaco.

- ¡Gracias por el humo! –protesto, pasándome la mano por la cara.

- ¡Perdón, Peeta, no sabía que eras tú!

Consigo abrir los ojos que me pican un poco por el humo y distingo una cosa de color carne delante de mí. Es Madge.

- ¡Katniss, has venido!

Katniss suelta mi mano y abraza a una casi desnuda Mage. Cuando ya veo del todo contemplo por detrás el disfraz de la rubia, va de fresa, sí es que puede llamarse así.

- ¡Al final has venido de Mérida! –conversan las chicas, cogidas de las manos y dando vueltas una a la otra.

- ¡Y tú de puti-fresa! –contesta Katniss, mirándome un segundo y sonriendo tímida.

- No voy de puti-fresa, ¿verdad que no Peeta?

Madge se gira a mí y observo que su traje es tan corto como por detrás. La rubia trae puesta una mini falda (cinturón ancho) y la parte de arriba de un bikini, ambos con estampados de fresa en rojo y negro. Todo a juego con una boina verde y unas botas de punta negras con tacón. Me quedo algo embobado, pero un tosido de Katniss me despierta. Miro un segundo a "Mérida" y veo que me mira con saña, esperando a ver qué digo, como si estuviera… ¿celosa? No, no puede estar celosa, es Katniss.

- Estás genial Magde, aunque mejor sin el cigarrillo –contesto, haciendo que Katniss mire la mano de su amiga.

- ¿Fumas?

- Sólo en las fiestas –nos cuenta la rubia, intercambiando miradas entre ambos- Ah, por cierto Peeta, Finnick está en la habitación de Tresh. Me dijo que te estaba esperando.

- Genial, vamos Katniss.

Inconscientemente vuelvo a tomar la mano de Katniss y la llevo hasta el cuarto de Tresh. Noto una corriente eléctrica pasar entre nuestras manos cuando están unidas, definitivamente me gusta tenerla agarrada. Me paro en la puerta y oigo a Finnick reírse tras esta. Vamos allá. Tomo aire. Una, dos…

- Finnick, tío dónde…

- ¡PEETA!

Levanto la vista ante el grito de Katniss y me fijo en que Finnick está tumbado en la cama metiéndose mano con Sarah. Están a oscuras, y casi sin ropa. Mierda. La novia de mi amigo nos mira con los ojos como platos y se queda helada, como Katniss y yo.

- ¡Joder, Peeta, dame un segundo!

La voz de Finnick y el cojín que me lanza a la cara hace que destrabe y salga corriendo de la habitación, Katniss lo hace delante de mí. Cerramos la puerta y nos posamos en esta, todavía con el shock en el cuerpo. Tras unos minutos Katniss y yo estallamos en una carcajada conjunta. Acabo de pillar a mi mejor amigo follando con su novia, increíble.

Bajamos al salón de la casa y consigo hacerme con dos vasos rojos con cerveza. Katniss rechaza la cerveza asique me bebo el suyo y la paso otro de vodka negro con coca-cola, que parece gustarle más. Saludo a un par de personas a lo lejos, pero nadie parece acercarse a Kat y a mí, no sé por qué.

- Peeta… Debería irme –me confiesa mi amiga, acercándose a mi oreja para poder oírla bien. Su voz en mi oído mi provoca un ligero escalofrío- No pinto nada aquí, ya lo estás viendo como nos miran.

Paso mi vista por el salón como si fuera el periscopio de un submarino y contemplo que varias personas nos miran de reojo y cuchichean. ¿Será por Katniss?

- Tonterías Kat, estás disfrazada nadie va a reconocerte con esa pedazo peluca –contesto yo, mirando los grisáceos ojos de mi amiga- Además, que piensen lo que quieran, yo estoy genial a tu lado.

Katniss agacha la cabeza y veo que se pone tan roja como su peluca, ¿por qué siempre se ruboriza ante mis elogios? Yo sólo la digo la verdad. Si la gente se cree lo que dice Helena, es que son idiotas, y ellos se pierden a una excelente compañera como es Katniss. Por mi derecha veo pasar a Tresh disfrazado de Michael Jackson, debería presentarle a Kat pero decido esperar todavía a Finnick. Hablando del Rey de Roma, Finnick baja justo entonces las escaleras y viene caminando a nosotros.

- ¿¡QUÉ COJONES!?

Toda, y cuando digo toda es toda, la gente de la fiesta se gira a ver a Finnick y su "disfraz". Está cubierto en una red dorada que está estratégicamente anudada en su entrepierna para que no se pueda decir técnicamente que está desnudo, pero está tan cerca de eso cómo es posible. Aparte de eso, no trae nada más. Varias chicas se muerden los labios y le lanzan miradas más que lascivas a mi amigo, que se acerca a nosotros y nos mira sonriente. "Tiene sonrisa de haber follado de lo lindo", pienso para mis adentros.

- Hola.

- Hola, Finnick esta es Katniss –digo, al fin, intentando no fijar la vista en su entrepierna casi desnuda.

Mi amigo da dos sonoros besos en las mejillas de Katniss, la cual tiene el rostro serio, como si no la importara como va vestido mi mejor amigo. "Bien, eso es un comienzo", pienso otra vez.

- ¡Joder, vaya par de tetas tienes Katniss!

A la mierda todo. Katniss abre los ojos como platos y le suelta una cachetada bien sonora a mi amigo. Mierda, mierda. Mi cuerpo no reacciona hasta que la risa de Finnick me despierta.

- ¡Vaya con la pelirroja, tienes bastante fuerza! ¿Verdad?

- ¡Finnick! –digo yo, al fin, poniéndome delante de Katniss, que le sigue mirando como si echara fuego por los ojos.

- No soy pelirroja, es una peluca –dice entonces Katniss, escrutando a mi compañero con una sonrisa de lado- Poseidón.

Espera, ¿qué? Esto no es normal. Esta no es la Katniss tímida, y esto no es PARA NADA la reacción que me esperaba al presentarlos.

- Oh, perdóneme usted, chica en llamas.

- Peeta, voy a buscar a Madge, necesito saber si voy a su casa a dormir –Katniss gira la cara y me mira a los ojos recuperando la cara de niña buena de antes.- Ahora vengo -asiento y mi amiga vuelve a mirar fanfarrona a Finnick- Un placer, Odair.

- Lo mismo, Everdeen.

Katniss se marcha de mi lado sin poder evitar llevar mis ojos a sus caderas, que se mueven perfectas al salir del salón. Soy un hombre, es normal que se me vayan los ojos. Pero es que tiene un cuerpo perfecto. ¡Peeta, basta!

- ¡Mira quien ha aparecido, Mellark´s baguette! –me despierta la voz de Finnick, que mira mi entrepierna. Bajo los ojos y me doy cuenta de que tengo una ligera erección.

- ¡Finnick! –contesto, tapándome con el vaso como puedo- ¿Por qué llamas a mi pene baguette?

- ¿Y tú al mío trucha? Es algo que nunca sabremos –dice mi amigo, tomando mi segundo vaso y bebiendo- Asique esa es Katniss.

- Ya, es verdad, eres un capullo Finnick –salto entonces- ¿Por qué narices le has dicho eso de las tetas?

- Porque las tiene, y más con ese vestido tan apretado. Y no me lo niegues que tú baguette opina lo mismo que yo.

- Da igual Finnick, la has asustado.

- Pues mi mejilla no dice lo mismo –responde el cobrizo, sonriendo de lado y tocándose la enrojecida mejilla.- Además, lo que dije ha sido para comprobar una cosa.

- ¿Qué cosa? ¿Qué eres un capullo?

- No, que es una persona fuerte aunque se haga la tímida. Ya lo has visto tú también.

Me quedo helado unos minutos mientras un par de chicas vienen donde nosotros y nos piden que nos saquemos una foto con ellas. ¿Ha hecho eso para descubrir cómo es Katniss? ¿Por qué? Bueno, en parte me alegro de saber que tras esa personita tan tímida hay alguien capaz de darle una torta a Finnick Odair nada más conocerle. De hecho, me encanta.

Finnick y yo vamos en busca de Tresh mientras seguimos bebiendo y contemplando la fiesta, hay gente que no conozco del instituto. No me preocupo de Katniss, supongo que estando con Madge se lo esté pasando mejor que con un tío que la primera vez que la ve dice que tiene unas tetas estupendas.

Para cuando dan las dos de la mañana todo el equipo de béisbol está ya dando tumbos por la casa, pero la música y el baile no para de ser frenético en toda la noche. Yo llevo ya bastantes cervezas en el cuerpo, aún soy consciente de mis actos pero no deslumbro con totalidad las cosas. Me siento junto a Gloss, Finnick el semidesnudo, y otro chaval que no conozco a charlar mientras seguimos bebiendo como cosacos. La música se para cuando estoy terminando mi vaso de Vodka con limón bien rico y oigo entonces a Tresh informando que el karaoke está ya listo en la parte de arriba. No puedo evitar reír ante la idea de ponerse a cantar en medio de una fiesta de disfraces, aparte que llevo bastante alcohol en el cuerpo y eso me hace reír hasta con el aire.

- ¡Peeta, vamos a cantar venga! –me despierta entonces la voz de Madge, que se abalanza contra mí y se agarra a mi brazo. Está casi tan borracha como yo.

- No, no, Peeta no canta –contesto yo, negando con la cabeza y cogiendo otro vaso.- Espera, ¿qué haces aquí Madge, y Katniss?

Madge toma mi silbato y se lo mete en la boca, haciendo que suene fuerte. La chica disfrazada de fresa posa la cabeza en mi hombro y ríe nerviosa. No, nerviosa no, borracha. Aunque yo tampoco me quito dado que también estoy considerablemente ebrio.

- Kat se ha… Puf, volatilizado –me contesta la rubia, haciendo movimientos lentos con sus brazos. Obviamente, esto hace que me ponga bastante nervioso, pero Madge se sigue riendo- Tranquilo, está con Brutus, estará bien.

- ¿Brutus, el del equipo de rugby? –pregunta Finnick, riendo a través de su vaso.

- Sí, han congeniado bastante bien –responde Madge, inclinando su cuerpo por delante de mí y poniendo sus manos en mis rodillas- Poseidón.

- ¿Qué? –salto yo, obviando el mote que antes dijo Katniss y que ha vuelto a usar Madge.

Esto hace que me enfade bastante, salto de la silla dejando a Madge tirada por el suelo y a Finnick ayudándola a mantenerse en pie. Camino mosqueado por la casa en busca de Katniss. En serio, luego querrá que no la llamen tíos a su casa para pedirle sexo, pero en cuanto ve a uno se marcha con él. Luego la llamarán puta y se cortará los brazos, ¡si es que es idiota! Sé que esto no debería importarme, pues Katniss es libre para hacer lo que quiera, pero mi grado de alcohol es amplio y cuando estoy bebido suelo mosquearme con facilidad. Como no encuentro a Katniss por ninguna parte, voy cogiendo todos los vasos con bebida que encuentro a mi paso y los vacío como si no hubiera mañana. Cuando llego al baño para hacer pis me arrodillo y termino vomitando sobre la taza. Joder, que asco. Me limpio con la camiseta ya no tan blanca de Finnick y salgo, decido a encontrar a Katniss. No puede ser, Peeta, tienes que dejarla hacer lo que quiera. Igual Brutus luego se hace novio suyo y así ella será feliz. ¡Qué demonios! Brutus la echará un polvo y adiós Katniss. No puedo permitir que la haga eso, tengo que encontrarla. Salgo del baño aguantándome en el marco de la puerta y mirando otra vez, alguien me da otra cerveza y me la tomo sin aspavientos.

Camino y camino entre el tumulto de gente, que ya veo difusa, he bebido demasiado. Sin darme cuenta doy donde está el karaoke, el cuarto está reventar de gente, que ríe y bebe al igual que todos. Ahora está Madge en el escenario cantando "Girls who wanna have fun", pronunciando como puede, y moviéndose en eses sobre el improvisado escenario. ¿Cuándo ha llegado ahí, cuánto tiempo he estado dando vueltas en esta casa de locos? Finnick aparece a mi lado y pasa su brazo por mis hombros, él también está muy borracho pero no tiene cara de haber vomitado como he hecho yo.

- ¿Has visto a Katniss? –consigo pronunciar como puedo.

- No, pero Madge lleva todo el rato buscándote. Me ha dicho que quiere chuparte toda la polla amigo –me contesta mi amigo, sonriendo y señalando a la rubia que ya está terminando de cantar- Se ha subido a cantar para que la encontraras, tiene los ovarios bien puestos la fresa esa.

Bufo a mi amigo y camino enfadado al escenario, mientras dos chicos ayudan a Madge a bajar cuando termina de cantar. Cojo el micrófono con enfado y me subo al escenario. No soy consciente de que me he puesto delante de un montón de gente, micrófono en mano, y con un pedo increíble, hasta que la música empieza a sonar. Decido dejar todo de lado y disfrutar de la canción que suena. Dejando de pensar en Katniss, en Finnick, y en nadie. Sólo yo, Peeta. El ritmo inicial empieza a sonar y me muevo dando giros al micrófono con la mano. La gente parece crecer en la sala, pero yo sólo veo borrones que me señalan y me graban. Una parte de mi cerebro dice que pare, que estoy demasiado borracho para esto y que no soy yo, pero la otra me hace comenzar a mover las caderas al ritmo de "I´m sexy and I kwnow it". Por supuesto que voy a cantarla, pero soy Peeta Mellark, voy a hacerlo a mi modo.

When I walk on by, poor be lookin' like they gonna die.

They need to be fed; to the rescue - the boy with the bread!

This is how I roll, pants on fire outta control

The baker's son with strong ass arms.

When the cameras go up I turn on my charms

Camino por el improvisado escenario mientras me dejo llevar por la música, haciendo incluso movimientos con mis caderas y pasándome la mano por el pelo intentando ser "sexy". La gente empieza a aparecer para verme.

Girl look at that rye,

Girl look at that wheat,

Girl look at that sourdough,

I BAKE BREAD.

Girl look at that bagel,

Girl look at that crust,

Girl look at that pumpernickel,

I BAKE BREAD.

Veo un par de teléfonos asomar y grabarme, pero me da igual, yo sigo. Aprovecho para buscar con la mirada a Katniss.

When I walk out the shop, yeah, this is what I see:

Katniss Everdeen is staring at me.

I got a loaf in my hands and I ain't afraid to throw it, throw it, throw it, throw it…

¿Por qué narices estoy diciendo todo esto? Peeta estás muy borracho. Me agarro con una mano mi entrepierna e imito el movimiento que hacen en el vídeo de la canción que canto.

I'M PEETA AND I KNOW IT.

I'M PEETA AND I KNOW IT.

La gente se vuelve realmente loca, ser ríen, me imitan el baile, mi vitorean. Yo continuo en mi mundo mientras oigo a una chica gritarme "guapo".

When I'm at the games, I'm painted like a rock trying to survive the days

And when i'm in a cave, I'm the guy Katniss is trying to save

This is how I roll, in camoflauge and ready to go.

Everyone's dying, but I stay alive.

No food, no shelter, but I still survive!

Dislumbro a Finnick entre la gente, está llorando de la risa al verme. Yo sigo y repito el estribillo mientras busco alguna bebida por el escenario, aunque soy totalmente inconsciente de mis actos.

Girl look at that rye,

Girl look at that wheat,

Girl look at that sourdough,

I BAKE BREAD.

Girl look at that bagel,

Girl look at that crust,

Girl look at that pumpernickel,

I BAKE BREAD.

When I walk out the shop, yeah, this is what I see:

Katniss Everdeen is staring at me.

I got a loaf in my hands and I ain't afraid to throw it, throw it, throw it, throw it…

I'M PEETA AND I KNOW IT.

I'M PEETA AND I KNOW IT.

Y la parte final llega, la habitación no puede estar más llena, pero sigo sin ver a Katniss. Bueno, no veo casi nada ya. Cojo un vaso de cerveza y me lo acabo de un trago antes de llegar al estribillo final.

Moki, moki moki moki mokingjay!

Moki, moki moki moki mokingjay!

Moki, moki moki moki mokingjay!

Sí, Peeta borracho Mellark se inventa palabras como "mokingjay". Porque yo lo valgo.

I'm in the Hunger Games yeah.

In the hunger games.

I'M PEETA AND I KNOW IT.

I'M PEETA AND I KNOW IT.

OH!

Girl look at that rye,

Girl look at that wheat,

Girl look at that sourdough,

I BAKE BREAD.

Girl look at that bagel,

Girl look at that crust,

Girl look at that pumpernickel,

I BAKE BREAD.

I'M PEETA AND I KNOW IT.

I'M PEETA AND I KNOW IT.

Antes de que pueda dejarme llevar por la masa de aplausos y risas veo a Katniss metiendo la lengua hasta la campanilla de Brutus, mi estomago vuelve a la batalla y me hace vomitar en medio del escenario, delante de todos.

Peeta Mellark, borracho y celoso.

Fin del séptimo capítulo.


UNA ISLA MUY CHAAAAAAAACHO CHACHO CHACHOOO Fin del séptimo capítulo, y no hay segunda parte. Lo siento, esto es una ida de cabeza que me dio y me parece que ha quedado bien. Pero irá ligada al siguiente shot que será SU PRIMER BESO No digo más :) ¿Qué tal, os ha gustado, todo bien detallado, os habéis reído? Decidme que no os encanta el I´m Peeta and I Know it, y Finnick vestido como en Cathing Fire, sí, genial :)

Gracias a todos los que leéis "All about Us", sois geniales, seguro que os gustará estas historias. Y también gracias a todos los que os pasasteis por los primeros relatos, creo que hasta incluso os gusta más los Antes que la otra en si jajaja MIL GRACIAS

Como siempre, decir, G-R-A-C-I-A-S a mis Mentalmente Desorientadas favoritas de twitter. Tanto a Kari/Glimmer/Rubia (HungerMuser),nuestra Johanna, la más drogada de todas nosotras jarcoirisdecolores (Caobacafé), a mi sol y mis estrellas, aquella luz en la oscuridad, mi esposa, mi Katniss, Carla (CarlaMellark), MI EFFIE GRITONA (que ya no me grita en sus reviews) obsesa de la caoba pupete mofletes de nube (torposoplo12 CHACHO, y nuestro Marvel/Mervel personal, Claudia (munloka) :D ¡Pan quemado ebrigüer!

Contesto reviews por PM, que no se si tengo xD and may the ods be ever in your favor!

Peeta Mellark