¿Dónde está la luz?

SAINT SEIYA NO ME PERTECESE, SOLO HAGO SUFRIR A SUS PERSONAJES


¿A eres?

Brizas corrientes superior,

La eternidad mas zafiro

Con nuestros recuerdos vagos,

El vidrioso lago obscurece,

El salmo canta sagrada inocencia,

Nos despierta y abre los ojos solo para ti.

Fragmento de Sanctus

Ost angel sanctuary.


Atenas, Grecia.

Lunes, 6:00 am


Los días soleados son comunes en esta época del año.

La joven de cabellos castaños observa atentamente el amanecer desde su ventana. Escucha con atención el piar de las aves, cierra sus ojos y escucha con atenta cada murmullo que se cuela por las paredes.

Afuera, del recinto sagrado, Kanon se acerca con su imponente andar, intimidando a los guardias y a las musas que hay en su camino, sin mas hace reverencia a su amada Diosa y le muestra sus inquietudes...

- Buen día Kanon, ¿que es lo que te molesta? - pregunta su diosa que observa al mundo exterior desde su ventana.

- He venido a informarle que el Arconte de Cáncer ha salido ya en su misión... - guarda silencio por un momento...

- ¿Pero te preocupa algo cierto?

- Me temo que si mi señora. He observado que las estrellas no favorecen en nada a nuestra camarada, señales de mal augurio aparecen surcando cerca de la constelación de Cáncer... - dice aun inclinado ante su diosa.

- También lo he notado mi querido Kanon, por eso le he pedido al Santo de Aries que baya en compañía de Rene, seguramente estará tomando su vuelo en estos instantes...

A Kanon no le parece la idea en absoluto, suspira y luego pide retirarse, Saori percibe ese enigmático toque en el, esa sensación de que le oculta algo...

- Debo recordarte que Rene y yo somos muy cercanas, y se lo de sus sospechas a tu hermano, sin duda es idéntica a el. Despreocúpate, sabe lo que hace... En cuanto a lo de Milo...


TIJANA, B.C.

03:00 pm.


La lluvia comienza a golpear cada segundo más. En la carretera que sale desde Tijuana, la canceriana se pone los audífonos, prende la laptop y se pone a seguir leyendo los informes acerca de la familia que tiene que proteger, poniendo especial ahínco al niño.

Un correo electrónico mandado desde Grecia, le hace saber que el arconte de Aries estará cerca de reunirse en unas horas más. Suspira y luego cierra la sesión en la computadora. Sabe que esta misión será muy larga en todos los aspectos.

Cierra los ojos, sabe que tardara en llegar de tres a cuatro horas a su nuevo destino, se deja llevar por las notas que palma Debussy, dejando que luego la guié hasta la entrada del templo de Géminis…

Esa tarde después de mi reunión con Saori, fui a merendar con Salem, las dudas me carcomían, pero tenia que hablar con Kanon, sé que es la única persona con la cual puedo contar...

- ¿Entonces tomaste ya tu decisión?

No me miraba directamente. El aire comenzó a ponerse tenso durante un momento, respire lentamente y conteste.

- Sé que alguien sospecha de mi, así que tendremos que pos ponerlo hasta que regrese...

Posponer nuestro plan maestro era lo único que nos quedaba, Saori sabia muchas cosas ya, no puedo ocultar le del todo la información, pero lo importante es difícil que lo saque de mis labios.

Kanon se puso de pie, se sirvió una copa de vino (como es costumbre) y lo manejo lentamente, luego con su toque sarcástico agrego.

- ¿Pero te has puesto a pensar más allá de tu persona?

No quise entender su comentario, voltea a verme y levanta una ceja en espera de repuesta, lo cual dije simplemente.

- ¿Cómo qué?

Ok, tengo que admitir que su reacción fue algo esperado, parecía que quería perder los estribos, tratar de hacerme entender el error en el que estoy cayendo, se paro frente a mí con la copa aun en la mano y dijo.

- Como que te estas convirtiendo en un maldito fantasma de Cáncer o de Géminis...

Posiblemente este siguiendo los pasos de Cáncer, pero poniéndome a remembrar la frase completa... "Cáncer o Géminis"...

- Seguramente. Esa es la opción que me dejaron.

Suspiro profundamente. Creo que hago que la gente pierda los estribos muy fácil, pero Kanon empezó con otra de sus amables discusiones.

- ¿Y quién te la dejo? Ninguna persona te dio a escoger nada, tu sola te haces la mártir.

Ser mártir.

Puedo llegar a ser lo que quieran pero jamas un Mártir. Seiya es el mártir... ¡Yo no! Y si, me molesto ese comentario tanto que eleve la voz...

- ¡Yo no soy ningún mártir! ¡Milo tiene que pagar de alguna forma!

Y no solo Milo, el maldito francés es el que caerá primero... Camus tiene que detenerse antes que yo lo haga...

- ¡Sí, claro! ¿Embarazándote y triturando a esos niños? Porque no te dejas de estupideces de una vez, vete con Shaka o Aiolia, de igual manera los destrozaras a todos….

El nivel de tono comienza a elevare, me siento ofendida por el comentario, en pocas palabras me ha dicho mujerzuela...

- Claro. Shaka tiene otras cosas en las que pensar. Y con Aiolia no ocurre nada. Jamás debió de ocurrir.

Me duele pensar que le he dañado alguna vez, solo Atena sabe que es lo que ocurre en mi cabeza, solo ella se da una idea del dolor que ocurre aquí dentro... Kanon apretó la copa de vino y ahora estamos frente a frente...

Y vamos de nuevo con los gritos

- ¿Y qué hay de Salem? ¿También tiene que sufrir?

En definitiva ya perdimos los estribos, ahora va por Salem. Mi niño no puede estar en peligro...

Sin dejar de bajar el volumen le respondo.

- No hagas de esto un maldito drama griego, Kanon entiende, esto tiene un maldito objetivo...

Y ahora que lo pienso mejor... ¿Realmente tiene uno?

- ¡Como la rebelión de Saga! Eso también llego a tener un puto objetivo... Y mira que desastre

Me compara otra vez con su hermano, odio que haga eso, ese hombre y yo no tenemos parecido alguno... ¿O sí?

- El único objetivo de saga era la codicia y el poder!

¿Oh si lo tenemos?

- No, te equivocas, ese hombre siempre tuvo en mente convertirse en pontífice para poder cederme la armadura y tener respeto y la individualidad que merecía...

¿Oh si hay algún parentesco entre nosotros?

- Claro, defiende a tu hermano...

No quiero darme cuenta de ello, Saga y yo somos completamente diferentes en todos los putos aspectos...

- Fallent deja de decir idioteces!...

Absorta de escucharlo decir el nombre de mi mama...

- ¿Como sabes que mi apellido es Fallent y no Kido?

Por primera vez mis labios y mi pensamiento funcionan como una sola.

- Porque eres igual que tu madre... Terca, obstinada... Siempre queriendo hacer lo que quiere

Comenzó a bajar el tono.

¿Sabía de la existencia de mi madre? Obvio, todo el santuario lo sabía, era una de las más cercanas a Shion.

- Ahora resulta que la conoces... Y que me dirás... ¿Que soy tu hija?

Yo no puedo dejar de gritar, ni pensar que el sea mi padre, pero luego me dieron otro golpe y aun no creo poderme recuperar del todo

- Solamente soy el reflejo de aquel que lo es, yo en cambio soy tu único tío...

Sus facciones se comienzan a relajar, en cambio las mías se ponen mas rígidas, el procesar esa información es difícil y mas dificultoso con lo que le siguió...

- Saga sabe de tu existencia, siempre la supo, mas nunca supo como acercarse a ti, ni como dejar todo por tu madre... Es un idiota, lo admito, pero ahora que lo pienso muy bien eres completamente una...

No quería saber mas, pero tuve que preguntar.

- ¿Cuando fue la ultima vez que viste a mi madre?

... Aun sigo en shok...

- después de la rebelión de Saga, ella fue a Cabo Sunion y me ayudo a escapar, me contó de tu existencia, de la estupidez de mi hermano, de muchas cosas mas y me hizo prometer le que cuidaría de ti, que por lo menos viera que no te metes en problemas... Y es lo que ahora hago...


Atenas, Grecia

Lunes, 10:00Am


Kanon camina lentamente mientras llega a su templo. Aun no encuentra el modo de como decirle a Saga que su hija descubrió su parentesco con ambos.

Salem se encuentra en Cáncer, tocando el piano y relajándose, sabe que ocurrirá algo, lo precinte. Solo se enfoca a sus interlocutores que pasan y desaparecen, siente la presencia de alguien conocido, cambia completamente la tonada y ahora hace de esta un chiste.

- ¿Se te perdió algo Camus? - parece que su odio futransmitido bien

- Simplemente pasaba a ver como estas, pero veo que te envenenaron totalmente, mi hielo no puede ayudarte ahora - sereno, y ni una octava de voz mas

-Si vienes a buscarla no se encuentra, es mas si quieres saber si su trato se ha cumplido al pie, no te preocupes, no se acerca a Milo o a Aiolia o Hyoga o ni a ningún otro, se recluyo completamente...

Salem se levanta de su asiento, luego pasa a un lado de Camus y le dice

- Tu cuota a sido muy alta, ahora que sabes de tu pago deja a mi maestra tranquila, no te permitiré que te lleves lo poco que queda de su alma...

- Yo... - Camus se quedo mudo, Salem descubrió que el fue el que condeno a su maestra - simplemente pasaba por aquí...

- Eres libre de pasar, por mi mejor...

En ese momento Aiolia estaba apunto de entrar al cuarto templo, observa que Camus esta apunto de salir y no le pone importancia, se detiene en la puerta y pide permiso para transitar, Camus mira al León de nemea que también tiene cara de quererlo asesinar, se marcha y no dijo nada.

- ¿Que quería Camus por aquí? - pregunta el gato

- Simplemente pasaba. Realmente quería dance cuenta si mi maestra ha cumplido con su trato, se lo deje claro y se molesto.

- ¿Y Rene como sigue? ¿te ha escrito o marcado?

Salem le ofrece una copa de vino, luego lo invita a sentarse a la mesa y platicar un poco sobre Rene

- Ni una, ni otra. Seguramente debe de estar en pleno viaje aun, dijo que mandaría un correo electrónico, pero aun no llega. Me preguntaba... ¿Has hablado con ella antes del viaje?

- No he sabido nada de ella desde que enfermaste, creo ni se despidió de Hyoga y lo único que se es que Atena acaba de mandar a Kiki a su encuentro...

- ¿Porque mandar a dos Santos de oro?

- Parece que tienen mal presentimiento, por eso la misma Athena le pidió a Kiki que se encuentre con ella

Eso para el futuro arconte de Cáncer no le suena del todo bien. Aiolia se pone de pie y luego agrega

- Solo esperemos que regrese con bien.

Salem asintió y regreso a sus tareas.


ENSENADA, BC

Lunes, 7:00 pm


Llega a la estación, luego de tomar todo su equipaje, Rene comienza a caminar, marca el numero que su protegido le a proporcionado horas atrás.

Prende un cigarrillo y espera sentada en una banca, sabe que Kiki esta por llegar también así que decide esperarlo ahí mismo.

Mientras lo hace, toma nuevamente el móvil y le marca a Salem para cerciorarse que esta bien.

- Bueno...

Escuchar la voz del chico le remueve la conciencia.

- Hola Salem...

- Maestra... ¿Cómo te encuentras? El viaje... ¿Como estuvo?

- Bien, ahora espero a Kiki que llegue, y ¿Tu como estas? Dime que no te metiste en problemas...

- Nada de eso, hace un momento Aiolia bino a ver si he tenido noticia tuya...

- Y... ¿Qué le has dicho?

Suspira un momento, luego escucha atenta todo lo que el holandés le ha dicho.

Colgó la llamada y ahora piensa en seguir, sabe que regresando terminara en el exilio por el espectáculo que tiene planeado ofrecer y que Camus terminara por lo menos de dos a tres semanas en el hospital, la idea le ha dejado una agradable sonrisa.

Después de esperar por lo menos una hora, de la puerta de la estación sale un chico de rasgos tibetanos, de ojos color lila y cabello color café. Kiki logro visualizarla en la banca, ahora carga sus maletas y se sienta a un lado de ella.

- No te dijeron que fumar es dañino para la salud... – agrega el recién llegado

- Bueno, de algo tengo que morir... ¿Cómo te fue en el viaje? - pregunta Rene apagando el cigarrillo

- No me puedo quejar, solo estoy cansado y con mucho sueño – reprime un bostezó – acababa de regresar de otra misión y me mandaron a llamar para que viniera a cuidarte, así que empaque nueva ropa y vine de inmediato, tu tomaste el vuelo a las 4:00 am y yo el de las 5:00 a.m.

- Pobre sito... ahora toma tu equipaje, ya llegaron por nosotros... – Rene se pone de pie y luego sube al auto

Ambos están observando el vasto océano, Kiki le manda un texto para que le informe cual es la misión, a lo que ella le responde que llegando a su destino entenderá que es lo que ocurre.

Ambos se quedaron dormidos hasta su nuevo destino, Kiki siente el cariño de Rene, la tranquilidad que quiere empezar a emerger en ella. Rene recuerda a su hermanito de siempre, ese niño pequeño que siempre les dio problemas y su ayuda... Más problemas que ayuda...

Cuando abrieron los ojos se dieron que era demasiado noche, la luna brilla intensa, dando paso a la poca visibilizada, el conductor les informa que ahora esta en la propiedad de los Frémon. Se quedaron viendo el hermoso sendero guiado por antorchas, es una hermosa y vieja mansión ubicada en la colina mas alta de un pequeño poblado a las afueras de la ciudad.

Kiki no puede dejar de tener la boca abierta, se asombra a ver la vieja mansión con diseño francés en todo su resplendor, a Rene le da lo mismo, no quiere saber nada de franceses, así que quiere terminar con esa misión y largarse a su casa lo antes posible.

Frente a la chimenea, los invitados de la familia Frémon, están esperando impacientemente a sus anfitriones, el señor estaba en la oficina tratando un asunto de suma importancia, la dama, dormía al pequeño hijo de este matrimonio mexico-europeo, Kiki comienza a platicar con Rene un momento antes de que lleguen.

- Entonces ahora me dirás que es lo que pasa. - pregunta el menor de ellos

- Es una misión de protección, tenemos que cuidar y proteger a la familia mientras que están en este viaje.

- ¿porque?

- ¿no te dijeron nada? - pregunta frustada

- En realidad no, simplemente me dieron la orden de venir, me dijeron que tu me pondrías al tanto... - dice apenado el chico

- ha esta bien... El señor Frémon es un arqueólogo de primer mundo, recientemente encontró algunos objetos que podrían cambiar el mundo, pero párese que terroristas quieren apoderarse de la investigación y venderla en el mercado negro... Por eso solicito ayuda al Santuario.

- Tu si que te enteras de todo...

Rene le dedica una sonrisa tierna a su hermano adoptivo, luego de entre las puertas que dan a las recamaras, sale un pequeño con maraña larga, color rubio, ojos aceitunados, piel pálida y tersa, como si un clavel se tratara, salio corriendo y llego a los brazos de la chica.

- Edruic Frémon d' la Flour, ven en este mismo instante señorito...

La dueña de aquella tranquilizante voz salio del mismo sitio que el pequeño, de los mismos rasgos que el niño, solo que ella tiene el cabello rojo y sus ojos son azul turquesa...

La primera imagen que le vino a la mente fue el jodido francés de Mierda.

- Disculpe señorita, no quise recibirla de esta manera... Edruic ven en este instante.

El niño esta aferrado a las ropas de la visitante, por algún motivo no le tiene miedo... De hecho hasta a la señora de la casa le parece extraño, pues su hijo es de un carácter especial.

- Descuide señora, me llamo Rene Fallent, y mi compañero es Kiki, ambos venimos por parte del Santuario.

- Mucho gusto y gracias por tomarnos en cuenta, me llamo Odette D' la Flúor, soy la esposa de Alexandre y este es nuestro pequeño hijo Edruic.

- Hola Edruic, mucho gusto, por lo que veo hiciste una travesura cierto.

Rene se pone en cuclillas para estar a la altura del niño, le sonríe y luego le extiende su mano, ver esta escena le trajo nostalgia al guardián de Aries, quien recuerda con gracia y anhelo la niñez que paso a lado de esta mujer.

Después de una agradable bienvenida por parte de la señora Frémon, el señor Alesandre se encuentra ahora platicando con ellos y contándole lo que ocurre y el por que pidió ayuda al Santuario, cosa que párese que no empieza a cuadrar hasta que hace mención que tiene un conocido entre las filas del Santuario y este lo contacto con Saori.

- Y que es su estudio tan importante como para pedir protección al Santuario - pregunta Rene mientras toma su taza con te

- Bueno señorita, he estado trabajando en unas ruinas que acabo de descubrir hace algún tiempo, vera, esta investigación realmente es para el Santuario. Acabamos de encontrar algunos indicios de viejas civilizaciones que le son de gran importancia, por desgracia hombres con malas intenciones se enteraron de estas y ahora quieren robarlas y venderlas al mejor postor

- Ahora entiendo. - agrega el joven tibetano

Después de una platica extenuante, los arcontes son guiados a sus habitaciones.

Rene abre su laptop y comienza a escribir su informe, después de un rato se recuesta en la cama y decide pegar el ojo.