Capítulo 9: La boda

-Juvia-chan… ¿estás lista?- pregunto Levy mientras la guiaba por un pasillo. Al parecer ninguna de sus amigas aceptaba que él último día de soltera Juvia se quedara en casa, así que decidieron, en contra de su voluntad, llevarla a un boliche. No era uno de strippers, a decepción de algunas de las chicas que las acompañaba, era más bien tranquilo, aunque no les impedía ver a un que otro hombre.

-Eh… Juvia quiere saber en dónde estamos- pregunto la chica que tenía los ojos vendados.

-¿No confías en nosotras?- pregunto haciéndose la herida Kana.

-En este momento no puedo decir que sí.

-¡Que mala Juvia-chaaan!- dijeron Lucy y Kana al mismo tiempo.

-Bueno, creo que ya puedes ver…- dijo Levy mientras le quitaba el vendaje, dejando sorprendida a su amiga al ver que estaban en un are VIP, así no serían molestadas.

-Debo decir que me sorprende…- empezó Juvia.

-Nos que más que claro cuando Gray nos advirtió nada de lindos chicos haciendo un baile sensual…- dijo Kana casualmente, como si estuviera hablando del clima- así que al menos estamos aquí y si una quiere puede bajar abajo y buscara alguien con quien bailar…

-Yo quiero, nos vemos unos minutos Juvia… ¡disfrútalo!- dijo una chica, que era una amiga de ella, mientras bajaba velozmente a la pista de baile.

-Okei… creo que estaba un poquito desesperada, pero quién soy yo para juzgar…- dijo Kana encogiéndose de hombros- vámonos a sentarnos y a beber algo… esta noche va a ser larga.

Todas empezaron a tomar asiento. El lugar daba vista a la pista de baile, aunque por suerte no había tanto ruido como pensaban. Los sillones estaban acomodados en forma de "U" y en el centro de esta una mesa redonda. Ya había un par de copas puesta en ella, al igual que algunos tragos pedidos anteriormente por Kana.

Pasaron los primero minutos bromeando y hablando sobre sus épocas de secundaria, pero a medida que pasaba el tiempo y las copas se vaciaban y llenaban, hablaba de cualquier cosa, más aprovecharon para centrarse en Juvia, haciendo que esta se sonroje más que una vez.

-Juvia, lo que tú tienes que hacer es hacer que él pida por ti, ¡no al revés!- dijo Kana mientras bebía una cerveza.

-Juvia no es así…- dijo ella mientras sus mejillas se tenían de un tono rojizo suave.

-¡Pero Juvia tiene que serlo!- apoyo Levy- Gray tiene que arrastrarse por ti… al menos igual que tú por él- dijo sorprendiendo a todas las presentes- ¿Qué? Recuerden que ya bebí más de 3 cosas de estas- apuntando a su mano que contenía una bebida de color verde.

-Ves, hasta Levy lo admite- dijo Kana.

-Pero Juvia ama mucho a Gray-sama…

-Y otra cosa… ¿por qué siempre lo llamas Gray-sama?- pregunto nuevamente Kana acabándose lo último de bebida en su vaso.

-Es que… yo… etto…- Juvia empezó a ponerse más nerviosa.

-Es que nuestra Juvia-chan es así y siempre sentirá mucho amor y respeto a Gray…- comento Levy.

-Me acuerdo que cuando Gray se mandó ese error se te olvido el "sama"- dijo bromeando Kana.

-Yo… eso… ¡puedo explicarlo!- se apresuró en decir Juvia.

-Jajajajajaja, solo bromeábamos Juvia, sabemos que amas muchísimos a Gray y que lo llames así no cambia en nada- le tranquilizo Kana- ¿o no Lucy?

-Sí, estoy de acuerdo- dijo Lucy, no había hablado mucho, mejor dicho, no había hablado casi nada en toda la noche.

-Lucy… ¿te encuentras bien?- pregunto Juvia, ya que desde que la vio noto que algo andaba raro en ella.

-Sí, claro que si… perdón si mi cara dice lo contrario- dijo ella mostrando una sonrisa algo forzada, pero queriendo tranquilizar a sus amigas.

-¿Sigues estando así por Sting?- pregunto Levy.

-Ya sabes que cuenta con nosotras para lo que sea- aseguro Kana.

-Gracias chicas… pero no es por eso. Lamento estar distraída esta noche… pero eso ya pasó, sigamos por lo que vinimos aquí- dijo levantándose de su asiento con una copa en su mano- Juvia, como amiga, organizadora y madrina de tu boda… te deseo lo mejor, a ti y a Gray. Sé que serán más que felices juntos, fueron hechos el uno para el otro… Felicidades por tu boda tan soñada que será un gran momento de tu vida y te agradezco por dejarme ser parte de ella. Gracias por todo Juvia y nada, te deseamos lo mejor.

Juvia al escucharla no aguanto más y la abrazo. Estaba lanzando un par de lágrimas y Lucy estaba a punto de quedar como su amiga.

-Gracias a ti Lucy, por siempre estar allí, ayudándome y por presentarnos a Gray y a mí…- dio mientras le abrazaba más fuerte.

-Juvia-chan…- dijo Lucy al borde de ponerse a llorar.

-Esto se volvió muy emotivo… y hermoso- dijo Levy mientras sonreía al ver esa imagen.

-Ni que lo digas… pero vamos chicas, dejemos las lágrimas para mañana, hoy solo será un día para reír y pasarla bien, mañana dejaremos que salgan todos los sentimientos, emociones y amor… - dijo Kana con una sonrisa y con los ojos algo cristalinos, al igual que todas- bien, ¡que siga la fiesta!

Pasó más de una hora, eran a las 12:45 de la noche o mejor dicho 0:45 de la madrugada, Kana y Levy habían bajado abajo a buscar a algunas de las demás chicas que las acompañaron, pero al parecer, y por lo que podían ver Juvia y Lucy, fueron a bailar.

-Ah… estoy cansada- dijo Juvia.

-Uf… creo que el día de hoy en el centro de belleza fue en vano- bufó Lucy- ¿Nerviosa?- le pregunto.

-Mh…- Juvia solo tarareo algo incompresible.

-Vamos Juvia, no tienes que estarlo, todo va a salir perfecto…

-La perfección no existe- empezó a decir ella nerviosa.

-Las personas perfectas no existen, aunque puede que para cada quien puede ser o acercarse a ser perfecto… pero hablando de tu boda, todo saldrá bien. Me asegurare de ello y haré cualquier cosa para que mañana sea unos de los mejores días de sus vidas. No tienes que preocuparte de nada, solo déjamelo a mí, que ya tienes demasiadas cosas en tu cabecita que te estas complicando.

-Pero y sí Gray-sama por alguna razón…

-Juvia- la interrumpió Lucy a su amiga- Gray quiere casarse contigo tanto como tú con él. No te creas que él está de lo más tranquilo, porque no lo está. Muere de los nervios y seguramente piensa lo mismo que tu… "y si ella se arrepiente en el último momento" o cosas parecidas, pero tanto como tú y él no se tienen que preocupar. Se aman y se nota a kilómetros y kilómetros de distancia.

-Gracias Lucy…- dijo con una mirada más tranquilizada Juvia.

-Solo te digo la verdad- le guiño un ojo. Después de esa charla, empezó a buscar a sus amigas con la vista en la pista de baile- No las encuentro… y yo también quiero ir a casa, tenemos que dormir perfectamente, hoy es el gran día y de ninguna manera tienes que verte trasnochada.

-No me preocupo por eso, tengo bastantes nervios que no me dejaran dormir- aseguro Juvia.

-Somos dos, pero te haremos dormir aunque sea con una pastilla, te queremos más fresca que una lechuga mañana ¿entendido?- hablo Lucy como una sargento, haciendo que Juvia asintiera sin crispar.

Ya eran a las 1 de la madrugada y todavía ni rastro de querer irse sus amigas.

-Juvia…- empezó a hablar despacio Lucy- la verdad tengo que contar esto a alguien porque creo que me voy a ahogar… Sting… me pidió matrimonio- soltó muy despacio para no causar una gran sorpresa, aunque fue en vano. A Juvia se le cayó su bebida, mojando toda la mesa, que por suerte no tenía mucha.

-P… Q… ¿¡QUÉ!?- pregunto Juvia sin esconder cualquier rastro de sorpresa, haciendo algo de escándalo sin llamar la atención- Como que Sting… no puede ser.

-Eso pasó Juvia… ayer, antes de irse de viaje me invito a cenar y… empezó a hablar de cuando nos conocimos, de que ese no fue un buen día para él y…- Lucy cayó, ya no podía hablar, no salían las palabras.

-No digas más Lucy, sé muy bien como lo conociste y la verdad no entiendo cómo te encontraste con él en vez de con tu cita. Si hubiera sabido todas las consecuencias no te habría pedido que vayas…- dijo arrepentida Juvia.

-No tienes por qué sentirte mal Juvia- le tranquilizo su amiga al ver su cara que reflejaba tristeza absoluta- yo fui ese día, a ese restaurante y lo encontré a él en la mesa junto a una chica, no iba a interponerme, así que me fui de allí. Justo cuando salía choque accidentalmente con él, me ayudo a levantarme y bueno… una cosa llegó a la otra y me invito a tomar una copa por el percance. Fueron situaciones de la vida, no tuviste la culpa. En todo caso yo fui la tonta en aceptarlo… pero bueno, eso ya paso y no puedo cambiar lo que pasó.

-Y… ¿aceptaste?- pregunto Juvia haciendo que a Lucy se congelara en su lugar.

-Yo… no tuve oportunidad de decirle que no o que sí. Se fue rápidamente para tomar su vuelo y Rogue lo estaba esperando, pero pensándolo mejor, fue mucho mejor que se haya ido, así no tenía que estar presionada a contestar…

-¿Pensabas aceptar la propuesta Lucy?- pregunto asombrada al escuchar su amiga que pudo haber dicho que sí.

-No… no lo sé- dijo mientras se agarraba la cabeza en señal de estrés- Últimamente se ha comportado maravilloso, no he tenido razón por desconfiar, excepto un par de veces… la verdad es que llegue al punto de pensar porque estoy haciendo todo esto.

-¿Me estás diciendo que te arrepientes de haber hecho sufrir a Sting estas últimas semanas?

-No, de eso no. Se merecía que yo me distanciara de él y que le hubiera puesto más presión, sin mencionar otras maldades…- dijo Lucy con media sonrisa en su rostro al recordar lo que le hizo pasar a Sting.

-¿Entonces?

-Es que ya no sé si seguir con esta farsa… no sé si darle punto final a todo o…

-¿O?- insistió Juvia.

-O darme una oportunidad con él, pero claramente no me hare la estúpida. Le dejare bien en claro que desde hace tiempo sé que me está engañando y qué es lo que realmente siente por mí- dijo decidida Lucy.

-¿Cómo llegaste a esta conclusión?- pregunto Juvia- pregunto porque pensé que querrías hacerlo sufrir aún más, que pida de rodillas que vuelvas a hacer como la de antes. Aunque no niego que me siento feliz de escuchar tu decisión. Esto no solo lo daña a él, sino que a ti también y no quiero verte sufrir por alguien que no sabemos si vale la pena…

-Creo que… en este viaje de negocios se encontrara nuevamente con esa.

-¿Y cómo sabes eso?- pregunto Juvia sorprendida.

-Lo presiento Juvia…- contesto Lucy por no decir que sabe que la otra ya está en ese lugar.

El silencio reino, sin contar con el bullicio que hacían las personas al igual que la música. Juvia no hizo más preguntas, solo se procuró a decir…

-Sea cual sea la decisión que tomes, te apoyo… te apoyamos en todo Lucy, cuenta con nosotras para lo que sea- afirmo abrazándola. Lucy solo contesto con un casto gracias, dejando que ella la abrazara. Derramo tan solo una lágrima y nada más, pero esto no paso únicamente por lo de Sting, sino fue por algo más que no podía contar nada a nadie.

-Vamos Gray, relájate…- le aconsejo Gajeel.

-Exacto- apoyo Loke- esta es tu última noche de soltero… y para celebrarlo, te traje una sorpresa- dijo y aplaudió un par de veces, y las luces se apagaron. Estaban en un bar de hombres, lo cual ya saben lo que significa, en algún momento iba a aparecer una chica con poca ropa.

-Tu regalo Gray- dijo Max, quien le saco las manos de los ojos y dejo que viera a una chica vestida de policía, claramente con las ropas ocultando apenas lo que debe.

-Oigan…- trato de reclamar Gray, pero fue inútil, la chica ya estaba a su lado bailando.

-¡Vamos Gray!- le apoyaban sus amigos y otros hombres que estaban en el lugar, disfrutando del espectáculo de lejos.

-Yo… lo siento, pero mejor vete a bailar por allí- dijo Gray mientras se levantaba del asiento y amablemente empujaba a la chica.

-Pero ven con migo- dijo la chica agarrándole la mano.

-No, gracias. Prefiero bailar con mi futura esposa… sin ofender- dijo tratando de no sonar tan grosero que pensaba en su mente la manera de gritarle a sus amigos.

-Vaya, serás un gran esposo- la chica le sonrió y se fue a bailar en el escenario para que los demás hombres se le quedarán mirando embobados. Gray soltó un suspiro de alivio.

-Oye Gray, sabes que nos costó demasiado esa bailarina… dejaste tu regalo para otros- dijo Loke.

-Ustedes… ¡están muertos!- aseguro él mientras los miraba con ganas de empezar la masacre.

-Yo no hice nada, aunque me quedo más tranquilo que no hayas caído en los brazos de la mujer…- aseguro Gajeel.

-¡Claro que no iba a caer!- aseguro furioso Gray.

-Calma, calma Gray…- pidió Alzack- no fue para tanto…

-Lo dice el que está casado y que tiene una hija- acuso Gray.

-Bisca sabe cómo son Loke y Max, al igual que los demás… por lo que ya sabe que esto iba a suceder.

-Ay, no…- dijo Gray agarrándose la cabeza- ¿Y si le dijo a Juvia? ¿Y si ella está enojada con migo? ¿Y si me deja plantado?- empezó a preguntar cualquier cosa.

-Bisca se quedó en casa cuidando de Asuka, así que no creo que le haya dicho algo a Juvia…

-Y además si Juvia te planta, es lo mejor para ella- dijo Gajeel bebiendo su bebida.

-No estas ayudando Gajeel- le acuso Max.

-No pretendo ayudarlo- dijo este.

-Ya cubo de hielo, Juvia vio algo en ti que nadie sabe qué es, pero por esa cosa quiere estar contigo- intervino Natsu- ella te quiere, algo raro de una persona, pero lo hace.

-Wow, gracias por las palabras de apoyo…- dijo muy sarcásticamente Gray.

-Tranquilo amigo, Juvia te ama, no pasara nada malo- aseguro Max- además…- se quedaba cada vez callado al ver a la chica que estaba bailando.

-Anda, ve, al igual que tu Loke, los dos son unos pervertidos…- le aseguro Gray.

-Volvemos en unos minutos- aseguraron ambos antes de irse.

-Max tiene razón Gray, hoy te casaras y nada malo pasará… recuerdo un día antes de casarme que estaba igual que tú.

-¿Y qué hiciste?- pregunto Gray.

-¿Qué podía hacer? Nada, solo decirme que todo saldrá bien y ces, eso paso, todo salió más que bien…- sonrío al recordar su boda junto a Bisca.

-Alzack y los otros pervertidos tienes razón, Juvia te ama y no te dejara- aseguro Gajeel.

-Tienen razón…- se tranquilizó un poco más Gray- pero para estar seguro la llamare- dijo mientas marcaba su número.

-Oye, no puede hablar con la novia antes de la boda- le dijo Gajeel tratando de quitarle el celular, pero él lo esquivo olímpicamente.

-No se puede verla, no hablar con ella.

-Es lo mismo.

-No, no lo es. ¿Hola Ju- fue cortado ya que Natsu le quito su celular y atendió él.

-¿Hola Juvia?- pregunto Natsu mientras luchaba contra Gray por el teléfono- tranquilo, ya le pregunto cómo se encuentra- gruño al ver que su amigo en este momento se estaba comportando igual que un niño cuando quiere algo.

-¿Hola?

-¿Lucy?- pregunto Natsu confundido- ¿este no es el número de Juvia?

-…- en el otro lado de la línea hubo un silencio, aunque en el fondo se escuchaba música.

-¿Sigue ahí?

-Sí, este es el celular de Juvia. ¿Por qué llamas con el móvil de Gray?

-Este loco quería saber cómo se encuentra Juvia y si aún quiere casarse con él.

-Jajajajajaja, perdón por la risa- se disculpó Lucy. Natsu al escucharla reír se sintió bien, completo y esa sensación de basura se le fue por unos segundos- Dile a Gray que sí, Juvia aún quiere casarse con él.

-¡Juvia quiere hablar con Gray-sama!- se escuchó en el fondo la voz de su amiga, al parecer también estaba tratando de quitarle el celular a Lucy.

-Veo que estamos en situaciones parecidas…- comento Natsu algo gracioso

-¿Situaciones parecidas? ¿A qué te refieres con eso?- pregunto Gray nuevamente intentando quitarle su celular.

-Creo que sí- contesto Lucy.

-Por cierto, por lo de ayer…

-Si solo era eso Dragneel, tengo que colgar o sino Juvia no me dejara en paz. Además es hora de que ya descanse. Adiós y dile a Gray que todo va a salir perfectamente.

-Adiós Lucy…- dijo Natsu y escucho como la llamada terminaba.

-¿Y qué te dijo? ¿Por qué hablaste con Lucy?- empezó a bombardearle de preguntas Gray a su amigo.

-Dice que Juvia igual quiere hablar contigo porque no quiere casarse…- dijo Natsu primero, haciendo que Gray se paralizara- Es broma Gray… dice que también quería hablar contigo, pero Lucy se le adelanto a contestar. También dijo que te quedes tranquilo que aún quiere casarse contigo y que todo saldrá perfectamente.

Al escuchar lo último le vino el alma al cuerpo a Gray.

-No… juegues con eso Natsu…- dijo Gray recuperando fuerzas, ya que por un momento pensó que eso era verdad por la forma que él lo dijo.

-Ya, ya, perdón- dijo Natsu con una sonrisa- sabes que Juvia te ama y está igual de nerviosa que tú.

-¿Ves? Haces un tornado en un vaso de agua- dijo Gajeel tomando tranquilamente su cerveza.

-¿Y Alzack?- pregunto Natsu al no verlo.

-Se fue, ya es demasiado tarde- contesto Gejeel.

-Es muy temprano- corrigió Gray- creo que es hora de irnos igual…

-Iré a ver a Loke y Max- informo Gajeel levantándose, dejando Gray algo aliviado y Natsu todavía estaba algo disperso en mente desde que colgó.

-Natsu- Gray llamo a su amigo- ¿qué quisiste decir con "por lo de ayer"?- pregunto sin ocultar el interés latente al saber que Natsu vio ayer a su amiga.

-Nada Gray… nada…- dijo Natsu tratando de restarle importancia, pero en el fondo se sentía más mal que antes al recordar lo que paso el día anterior.

Dieciséis horas más tardes se encontraban todos apresurados por la boda que se iba a celebrar a tan solo dos horas.

Juvia se encontraba en su casa, junto a Levy, Kana, Erza, que había llegado hace un par de horas principalmente para la boda de sus amigos, Bisca y su pequeña hija y otras personas más preparando a la novia. Lucy, por otro lado, tenía la necesidad y urgencia de ir a ver si todo estaba en orden para cuando las personas lleguen de la iglesia al salón.

-Necesito que la mesa principal, en la donde se encontraran los recién casados estén en el centro y a mirando hacia la pantalla- Lucy les informo a un par de hombres para que muevan el mueble un poco más- dos pasos más a la derecha… y… listo, está perfecto allí- aseguro- buen trabajo, solo faltan las sillas, los manteles…- mientras hablaba unas chicas, que iban a ser más tardes parte quienes se mantendrían sirviendo las bebidas y el resto, ya se acercaban con todo lo pedido.

Lucy las ayudo a preparar esa mesa, más pidió que se encargaran de las demás manteles.

Media hora después se encontraban todas las mesas en posiciones, con los centro de mesas, todo bien ubicado.

-Señorita, ya llegó el pastel de boda- le dijo una chica.

-¿De verdad? ¡Es genial! En este mismo instante voy a verlo- dijo Lucy para correr hacia la entrada. Efectivamente, como anuncio la chica, allí estaban las personas cargando el pastel. Lo llevaron a la cocina en un lugar seguro para ponerlo en tan solo unos minutos.

-Señorita, hay un pequeño problema con…- de pronto se escuchó un gran ruido desde la cocina, lo cual alarmo mucho a Lucy, haciendo que fuera corriendo hacia el lugar.

-Oh, no…- dijo Lucy al ver que la escultura de hilo de dos cisnes que formaba un corazón y en medio de este estaba escrito el nombre de Gray y Juvia- que… ¿qué paso?

-La charola en donde se encontraba giro sin que nadie la empujara y choco contra la mesada, haciendo que se caiga…

-¿Y ahora qué hago?- pregunto Lucy un tanto desesperada- se supone que ahí deberían estar los regalos que cada uno se hizo…

-Señorita, perdón, es que nosotros no nos fijamos bien- empezó a decir un hombre nervioso y apenado.

-No, no se eche la culpa, no vale la pena… mejor limpiemos todo esto para que no haya más incidentes- dijo Lucy mientras se disponía a empezar a juntar cada trozo de hielo. La verdad podía mostrarse algo calmada, pero por dentro estaba muriendo, pensando a mil por segundo qué haría ahora. Saco su celular y marco a un número mientras alzaba cada trozo de agua congelada.

-¡Genial, ocupado!- dijo con frustración- son a las 18:34 de la tarde… tengo que conseguir a alguien que me haga otra escultura, no me importa si es la misma o no, pero la necesito…- estaba hablando sola mientras se levantaba bruscamente.

-Señorita, un joven la busca- le informo una chica- no se preocupe, nosotros limpiaremos todo esto en menos de un minuto- le aseguro para que ella fuera a ver quién era.

Camino por el corredor hasta llegar al salón todavía con el móvil en la oreja, cuando entro noto que las personas seguían haciendo lo suyo, algo que agradeció ya que no sabía si soportaría otro percance. En la entrada pudo ver a una persona y fue hacia allí, sin imaginarse o notar que esa persona no era nadie más que Natsu Dragneel.

-Hola Lucy- saludo Natsu entre apenado y temeroso al ver su reacción, hace dos días no la veía, más solo hablo fugazmente con ella y le colgó.

-¿Hola?- pregunto un hombre al otro lado de la línea.

-¡¿Hola, señor Cho?!- pregunto entre alegre y un poco aliviada, aunque a Natsu le dejo confundido- necesito una escultura de hielo en…- miro a su reloj de mano- ¡el menor tiempo posible!

-¿Lucy?

-Sí señor Cho… y dígame, ¿puede hacerme uno en una o dos horas?- pidió Lucy, ya que si no podía tenerla antes de que llegaran los recién casados y los invitados, tendría que ubicarlo justo cuando estén todos presentes.

-¿Pero por qué estas agitada niña…?

-¡Señor Cho, no cambie de tema!- grito sin ocultar un poco la frustración- necesito saber si tiene una escultura hermosa e impresionante para una hora o un poco más…

-Eso depende de qué modelo quieras…- dijo tranquilamente el señor.

-¿Eso significa que puede que tenga una en poco tiempo?- pregunto esperanzada.

-Eso depende el tamaño y si ya tengo unos en procesos…

-¿¡De verdad!?- pregunto más que alegre- en este momento iré hacía allí, no me importa cuánto me cueste, ¡quiero uno para hoy!

-No te preocupes niña, haremos todo lo posible. Te esperamos…- dijo antes de colgar.

-¿Qué…?- Natsu estaba a punto de preguntar algo, pero fue interrumpido por Lucy que lo jalaba del brazo.

-Trajiste tu auto ¿verdad? Yo no lo tengo en funcionamiento el mío y necesito llegar a un lugar prácticamente ya, así que conduce lo más veloz que puedas y no te detengas en un semáforo amarillo- dijo firmemente mientras lo empujaba a su propio automóvil.

-Oye, espera, ¿qué pasa?- pregunto deteniéndose, haciendo que perdieran tiempo valioso.

-Mira, necesito una escultura de hielo en una hora o menos, así que apresúrate Dragneel, te lo cuento en el camino, pero por lo que más quieres ¡vámonos ahora!- rogo. Natsu al verla no se resistió, solo salto rápidamente al asiento de conductor y Lucy al de co-piloto para ponerse en marcha hacia la tienda del señor Cho.

En medio del camino…

-¿Me puedes decir por qué estás tan alterada?- pregunto Natsu.

-Ya te dije, necesito una escultura de hielo. La que trajeron se calló al suelo, convirtiéndose en cientos de pedazos en miniatura.

-¿Pero por qué es tan importante eso?

-Gray y Juvia se van a hacer cada quien un regalo, el cual iba a estar ahí. Pero ahora que no tengo base no sé a dónde irán, y no pienso rendirme solo porque eso se destruyó. Aunque busque por toda la ciudad tendré algo que sustituya a esa estatua, ¡no me importa qué!- dijo- rápido… manejas como abuela- se quejó.

-Tranquilízate…- trato de calmarla, pero fue inútil.

-Solo conduce más rápido ¿sí?- rogo Lucy. Natsu al verla nuevamente con su cara y como rogaba no se resistió e hizo lo que le dijo.

-Hablando de los regalos… Gray me mando esta caja, dijo que tu sabrías que hacer- dijo entregándole.

-Pensé que tendría que ir a buscarlo…- Lucy dio un suspiro- genial, una cosa menos…- dijo sonriendo mirando la pequeña caja de color azul marino.

-¿Eso es lo que tenías que colocar en la escultura?

-Sí… solo espero encontrar una.

Pasaron alrededor de 12 minutos y llegaron a la tienda. Lucy bajo más veloz que un rayo, seguida por Natsu. Entraron corriendo a la tienda.

-¡Señor Cho! Por favor, dígame que tiene buenas noticias para mí…- pidió Lucy.

-Sí y no- contesto el señor, no tenía más de 45 años, tal vez menos.

-Sin rodeos por favor…- pidió Lucy.

-Bien, la mala es que no se me es posible hacer una escultura como la que ya te hice, pero la buena es que hay un par de proyectos que solo faltan terminar los detalles finales que te pueden gustar.

-¡Vamos a verlos!- las tres personas se fueron hacia un lugar más fresco.

-Este es el primero, una estrella, con un micrófono.

-No, esa parece más para un concierto…- dijo Lucy rechazándolo rápidamente.

-La segunda son dos esferas que puedes abrirlas, tiene un apoyador en donde estar ubicadas.

-Mh… no es mala idea.

-La tercera en de una casa como de los cuentos de hadas- era algo realmente hermoso, que ya estaba terminado.

-La cuarta en realidad es parte de la primera, pero si quieres puedes quitarla, es un corazón que tiene escrita la frase "Love Forever".

-La quinta es…

-No, no más- dijo Lucy mientras veía a las esferas y el corazón- quiero a las esferas junto al corazón- aseguro.

-¿Estas segura? Aquí tengo a un lindo cupido.

-No me interesa cupido, yo quiero a la opción segunda con la cuarta, es perfecto. Dentro de las esferas podría poner el regalo de cada quien…- dijo sonriente Lucy.

-Si gustas puedo ponerle los nombres de cada quien en las esfera…- dijo el señor Cho.

-¿De verdad?- preguntó Lucy mientras se le formaba estrellitas en los ojos.

-Claro, aunque eso tardara un poco, además que tengo que hacer unos pequeños detalles en el corazón, al igual que en las esferas.

-¿Cuánto?- pregunto rápidamente Lucy.

-El precio…

-No el precio, el tiempo- le interrumpió.

-Una hora y media o dos, tal vez un poco más- aseguro el señor Cho.

-Y son a las 19:00 menos dos 8 minutos- dijo Natsu.

-Y la ceremonia empieza a las 20:00 horas… tardaremos entre una hora, alrededor… mientras que los invitados quieran saludar a los recién casados…

-Querrás sacarse fotos y otras cosas más…- aseguro Natsu- puede que termine a tiempo, o cerca…

-Tienes razón, señor Cho las necesito impecables. Los nombres son Gray y Juvia.

-Muy bien, trabajare en ello.

-Se lo agradezco tanto…

-No te preocupes niña, cualquier cosa por la hija de un amigo.

-Usted es el mejor- dijo Lucy muy agradecida.

-Bueno, antes de irte necesito preguntarte un par de cosas sobre la decoración, sabes cómo es esto.

-Claro, no tengo problema. Natsu- dijo girándose para verle- gracias por traerme hasta aquí, pero será mejor que te vayas así no tardarás y Gray se puede quedar más tranquilo que su padrino está ahí.

-Gray ya tiene compañía, anda, terminemos de hacer esto que nos queda una hora para llegar a la iglesia, sin mencionar que debes vestirte…- le apunto Natsu.

-No es-

-Andando, no es momento de ponerse a hablar- dijo Natsu mientras iba detrás del señor Cho, dejando a Lucy con la palabra en la boca.

-Bueno, las luces de qué color serán.

-La misma que de los cisnes, color azul claro. Ellos aman ese color y queda muy bien, pero creo que estará muy vacío con solo las esculturas…

-Estoy de acuerdo contigo Lucy, quieres ponerle un fondo o…

-No, sería demasiado, las luces del salón impedían que lo vieran y de igual forma quedaría vacío…

-¿Y flores?- pregunto Natsu apuntando unas rosas rojas que estaban en el mostrador. Lucy y el señor Cho se miraron asombrados, ninguno había pensado en eso.

-Rosas… ¡azules! ¿Tiene rosas azules?- pregunto Lucy.

-Lo siento, pero rosas azules no… solo rojas y rosas…

-Eh… está bien, no importa. Yo las buscare y las traeré… en ese caso, quiero luces de color blancas, no tan fuertes para resaltar las rosas…

-Claro, no hay problema. Te llamare cuando este por terminar- le aseguro el señor Cho.

-Gracias nuevamente, y nos vemos, tengo que terminar con unas cosas…

-De nada y anda, ve tú y tu novio que deben estarlos esperando…

-¿Eh? Yo y él no so-

-Gracias señor Cho, nos vemos después- dijo Natsu arrastrando a Lucy del lugar. Él se subió a su auto, esperando a que Lucy hiciera lo mismo, aunque se quedó un poco sorprendida al que él haga eso- andando, sé a dónde podemos conseguir rosas azules.

-¿De verdad?- pregunto Lucy saliendo de su trance y subiendo rápidamente al auto.

Manejo alrededor de 3 minutos y llegaron a una gran florería.

-Aquí es, solo es cuestión de ver cuales quieres…- aseguro Natsu.

-¡Genial!- dijo ella bajándose del auto velozmente, haciendo que Natsu sonriera.

-Tranquilízate Juvia-chan, no es bueno para ti, tu vestido y maquillaje que te alteres tanto- trato de calmarla Levy.

-Pero Lucy no ha llegado y no contesta su teléfono…- dijo Juvia angustiada- y si le paso algo… y si…

-¡Juvia cálmate por el amor a Dios!- le dijo Kana- Lucy está bien, acabe de llamarla y dice que ya está en camino…- mintió, la verdad es que ni ella podía comunicarse con su amiga, pero no quería alterar a la pobre de Juvia.

-¿De verdad?- pregunto esperanzada.

-Si Juvia… cálmate y respira hondo… Lucy estará en cualquier momento- aseguro sin estar muy segura ella misma.

Faltaban tan solo 20 minutos para que el reloj marcara a las 20:00 horas. En la iglesia ya se encontraban algunas personas, junto al novio, que había llegado desde hace tiempo.

-Natsu no llega… solo le mande a que dejara el regalo, ¡no a que se perdiera!

-Natsu ya debe estar por llegar, sabes cómo es de despistado- le comento Gajeel, aunque a él también le parecía algo extraño que no éste ya junto a ellos.

-Recuerden, el señor Cho llegará antes o después de que los invitados lleguen, necesito que cuando llegue me llamen urgentemente. Necesito acomodar algunas cosas, no importa lo que esté haciendo, me tienen que informar que el señor Cho ya llego.

-¡Sí!- contestaron todos.

-Claro, no se atrevan a llamar de 20:00 a 20:35 o un poco más, porque estaremos en la ceremonia y allí no puedes contestar el teléfono o salir- dijo Natsu.

-Cierto…- se acordó Lucy.

-No se preocupe señorita, sabemos cuándo llamarla, y hablando de la boda, solo quedan 30 minutos, será mejor que vaya a arreglarse lo más pronto posible- Lucy solo asintió con media sonrisa y se fue junto a Natsu.

-Me tomare un taxi, tu ve con Gray- le dijo Lucy mientras se disponía a irse a la calle en búsqueda de un taxi.

-Espera, no conseguirás uno en este momento y llegarás tarde. Vamos, te llevo y desde allí nos vamos juntos.

-No- le aseguro.

-No es una opción, Lucy no llegaremos a tiempo sí.

-Natsu, tú aún debes ir a prepararte- le dijo Lucy.

-Claro que no- aseguro Natsu sintiéndose un poco ofendido- aquí tengo el saco con la corbata, anda y sube de una buena vez.

Lucy no dudo más, ya que tenía razón, nunca iba a llegar a tiempo si iba en taxi, así que ambos partieron al departamento de la rubia.

Al llegar, 25 minutos antes de la boda, Lucy no encontró ni a Virgo o Romeo.

-¿Ya se habrán ido?- pregunto Lucy. Fue a su habitación para ver si había rastros de ellos, pero nada.

-De seguro se adelantaron. Ve a cambiarte y yo llamaré a Gray o Levy para saber si están con ellos- le dijo Natsu para que ella se quedara más tranquila.

-Pasaron 10 minutos y Lucy salió de su dormitorio, lista y preparada.

-Wow, eso sí que fue velocidad…- dijo Natsu al verla salir, más ese signo de admiración no fue solo por la velocidad.

-Gracias, supongo- dijo mientras se terminaba de poner unos aretes- ¿y bien?

-Ah… eh… sí, Romeo con Virgo ya se encuentran en la iglesia, nos están esperando.

-Bueno, vámonos- dijo Lucy mientras tomaba su cartera y dos pequeñas cajas, ambas de color azul.

El día de hoy Natsu condujo con más desesperación que nunca. Y de vez en cuando miraba de reojo a Lucy, quien estaba mirando a su reloj de mano. No podía dejar de notar que estaba muy hermoza.

Tenía un pantalón vestido, de color azul marino, sin ningún detalle, solo el cinturón que estaba colocado es su cintura. Era grande, que cuando estaba parada normalmente parecía realmente un vestido. La parte de arriba era en forma de "V", con tirantes, dejando ver parte de su espalda. Tenía su cabello recogido en un medio rodete desprolijo, pero a la misma vez dándole un toque de elegancia moderna sin mencionar que su flequillo seguía como siempre. Tenía un colgante en forma de lágrima, ni tan grande o tan pequeño, sus aros eran del mismo modelo, pero más pequeños. En la mano un brazalete plateado. Su maquillaje era suave, pero hacía resaltar sus bellos ojos color chocolate claro. "Se veía verdaderamente bella", eso era lo primero que se le veía a la mente a Natsu.

-¡Aún no llegan!- dijo Juvia alterada.

-No se preocupe Juvia-sama, la princesa está a punto de llegar. Nos llamó hace un par de minutos y dijo que ya estaba a pocas cuadras y que por favor no se altere- dijo Virgo.

-¿Ves? Lucy no te defraudara nunca- dijo Erza- será mejor que todos nos preparemos. Iré a ver a Gray, seguramente esta igual de nervioso.

Erza salió de la habitación para ver al futuro marido, que justamente se encontraba con Gajeel y su esposo.

-Gray, te vez bien…- bromeo Erza.

-¿Bien? ¡¿Qué me veo bien?! El cabeza dura de Natsu no está y ¿me dices que me veo bien?- pregunto más que alterado.

-Justamente por eso vine, él está a punto de llegar, al parecer tuvo que ayudar a Lucy con algo… por lo que ambos están ya en camino- le tranquilizo- será mejor que estés preparado y que te dispongas a ya estar en el altar- Gray solo asintió dando un suspiro.

Pasó un minuto y Gray ya estaba en el altar. Juvia aún se encontraba en la habitación esperando a Lucy. Los invitados ya estaban sentados en la iglesia. Faltan exactamente 5 minutos para que Juvia haga su aparición, ya que preferían poner un par de minutos más hasta que lleguen Natsu y Lucy.

Gray, quien no dejaba de ver su reloj y a la puerta de la iglesia que se encontraba abierta aún, se ponía más nervioso.

Paso 2 minutos y las puertas se cerraron, haciendo que el corazón de él latiera más rápido.

-Muy bien Juvia, ya estamos aquí- dijo Levy mientras la tranquilizaba- no te preocupes- le sonrió- allí vienen- dijo apuntando en dirección donde Natsu y Lucy aparecían.

-¡Juvia-chaaan! Perdóname por tardarme…- dijo Lucy mientras la abrazaba- pero wow… simplemente ¡wow!- dijo cuando se separó y la vio de los pies a la cabeza- estas preciosa…

-Juvia, te vez hermosa- dijo Natsu.

-Gracias Natsu, Lucy… pensé que llegarían tarde…- dijo al borde de las lágrimas.

-No, no y no, sin lágrimas… al menos hasta que ya estén casados ¿entendido?- le pregunto Lucy de forma cariñosa y a la misma vez autoritaria.

-¡Hai!- dijo Juvia dispersando las lágrimas y con una sonrisa.

-Natsu, vamos, tienes que estar al lado de Gray- le dijo Levy- Juvia, ya estás aquí es tu momento… su momento- le abrazo y dejo a Natsu que haga lo mismo antes de que se vayan.

-¿Estás lista?- le pregunto Lucy a Juvia quien cerró los ojos y respiraba hondo.

-Sí- dijo sin titubear.

Lucy recibió un mensaje de Kana que le decía que todos estaban en posición.

-Bien, es la hora… ¡Ve por él Juvia!- le sonrió y miro al frente. Juvia respiro por última vez hondo y miro hacia adelante. Las puertas se abrieron y no podía ver más haya que a los costados, ya que Lucy iba delante de ella. Empezaron a caminar mientras los violines sonaban. La ceremonia ya comenzó.


Hola muchachos, muchachas *-*7 . okey, al fin... al fin puedo publicar! T-T ¡que alegría!

Emh... en cuestión fueron semanas difíciles, porque no podía escribir nada y recién el lunes me la arreglo mi hermano, así que aproveche todo el tiempo.

Las cosas malas de todo esto (que son varias cosas) fuer que: tuve que formatear el equipo, en conclusión perdí todo... los avances, ideas, etc. sin mencionar que nuevamente tenía que instalas word y todo eso, ya que no me acostumbro a escribir directamente desde aquí. Para sumarle estoy resfriada, cosa que me sorprende terminar este capítulo en... 3 días, sí, tres días, comencé el miércoles a escribir y termine hoy viernes.

En fin, me apresure a terminar este cap, tengo que ponerme al tanto y... bueno, se me ocurrió resaltar la boda, porque me encanta el Gruvia y al ver el capítulo 51 de Fairy Tail, que me trolleo mal, quise poner el Gruvia (por las dudas, en la parte que Gray abraza a Juvia y le dice que él la protegerá y al final el ya estaba transformado... trolleo al 100%)

Bueno, espero que les haya gustado, el cap que viene seguiremos con lo de la boda, pero me inclinare más a otras relaciones... :3 Y a revelar una que otros secretos... *-*

Por cierto, entiendan que trate de escribir velozmente y que seguramente habrá bastantes faltas de ortografía... xD

¡Miles y miles de gracias a todos los Favs, Follows y comentarios (que no recuerdo si los conteste... si no, perdónenme de verdad, no es que los haya ignorando, los leo más de una vez porque me hace feliz saber que piensan, pero no sé si los conteste a todos o al menos a uno...)! ¡De verdad, muchas gracias!

¡Hasta la próxima! n.n