DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen.
Adictivo
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Coqueteo.
¿Cómo sabes si estás apta para saludar a alguien por su cumpleaños? Bueno, digamos que un ex tuyo cumple años, ¿le tienes que saludar o no? O peor aún, una amiga con la que se pelearon arduamente y desde entonces no se hablaron, ¿la saludas? O alguien que no te cae para nada bien pero que tienes que hacerlo por educación, como por ejemplo alguna novia de tus hermanos. Lily se mordió el labio inferior mientras observaba a Scorpius guardando su escoba. Definitivamente el caso de saludar a alguien que te gusta, que es un enemigo de tu hermano y mejor amigo de otro más el novio de tu prima es el caso más complicado de todos. Ah, y si le sumamos el hecho de que te ha estado buscando desde antes de que saliera con tu prima e incluso ahora lo sigue haciendo es bastante obvio que nadie tiene la respuesta.
Ella necesitaba la respuesta en ese mismo instante. Era eso o quedarse en el vestidor masculino del campo de Quidditch y que Zabini aprovechara para intentar seducirla.
Se acercó, casi podía sentir como sus piernas temblaban ligeramente. Debía de verse como una maldita idiota. No importaba el hecho de que Black Zabini le esté diciendo que se veía realmente bonita ese día y que si lo estaba buscando él. Bueno, en realidad sí importó, porque eso hizo que Malfoy girara y que, primero con sorpresa y luego con una sonrisa, la mirara directamente a los ojos. Mierda, ¿cómo hacía? Si ella hasta no podía sostenerle la mirada a un muñeco y ahí estaba él, intentando hipnotizarla casi sin pestañear, sin saber que no hacía falta que sus ojos se posen en ella para provocar que su corazón latiera con ferocidad.
—Malfoy —Lily sonrió apenas y juro que a Scorpius le encantó verla allí.
—Hola Potter —dejó su escoba a un lado.
Lo de llamarse por los apellidos había vuelto cuando, probablemente al tercer o cuarto día de ponerse de novio, Rose le había dicho que no le gustaba la manera en que le decía "Lily" a su prima, y aunque él había con ironía jurado que no era un piropo si no un nombre, Rose se lo había dejado en claro. Y se dedicó a darle unas cuantas miradas duras a Lily para que entendiera. Lily no quería hacer enojar a su prima y es por eso que se alejó de Scorpius todo lo posible. Pero hoy era su cumpleaños...
—Feliz cumpleaños —sonrió, nerviosa, sin saber si debía mostrar los dientes o no verse tan amistosa.
Scorpius se quitó los guantes y, a pesar de estar sudado, le dio un fuerte abrazo a Lily. Totalmente desprevenida, ella quedó inmóvil con los brazos a los costados, Scorpius se permitió abrazarla pero ella estaba segura de que no era la única a la que le invadió el miedo de que justo entrara Rose, aunque las posibilidades eran pocas.
—Oh, por Merlín —susurró Black, que sólo estaba en pantalones— ¡Lily, también es mi cumpleaños! ¿No me vas a saludar? Ven conmigo.
Scorpius bufó muy cerca del oído de la pelirroja, quien aún permanecía inmóvil, y se tuvo que separar. Miró a Black con el ceño fruncido y éste simplemente levantó los brazos y señaló a Lily.
—¿Qué quieres que haga? Sólo mírala, todo ella me dice que quiere que la conquiste —Black suspiró—. Está bien, me largo. Pero estoy en las duchas por si necesitan algo, especialmente tu Lily, lo que necesites me lo pides.
—Perdona a ese idiota —dijo Scorpius, Lily solamente sonrió e intentó ocultar el sonrojo en sus mejillas por lo del abrazo—. Y a mí por eso, perdón, no debí abrazarte. Lo siento.
¿Cómo demonios le decía que, a pesar de su prima, aquello era lo que realmente quería? Que él volviera a abrazarla era simplemente un deseo enorme. La había abrazo otras veces, pero fue hace semanas, y cuando no salía con Rose.
—No... No te hagas, no te hagas problema por eso —se sintió completamente estúpida y cualquiera que no la conociera miraría su insignia de Prefecta y luego pensarían si realmente era de ella o se la había robado.
—Bueno —levantó los hombros. Sonrió—, no creí que me saludarías. Gracias.
—No te compré el regalo porque el fin de semana no fui a Hogsmeade —se disculpó rápidamente.
—Créeme es el regalo que más quería —Scorpius le sonrió con ternura, se notó triste.
—¿De qué hablas?
—Un abrazo tuyo.
—Oh.
—¿Por qué no la besas y listo? —preguntó Black, mientras levantaba una mano llena de burbujas que sobresalía de la regadera.
—Qué idiota —susurró Lily, aunque las mejillas se le tornaron aún más rojas y por algo quería agradecer a Black.
—Sí... —Scorpius no se vio sincero, ni siquiera lo intentó— ¿Qué dices si vamos a Hogsmeade este fin de semana?
—Yo... no Scorpius, no —negó con la cabeza, aunque esta le estuviera diciendo que dijera que sí.
—Descuida, Rose no se enojará —aseguró Scorpius—. Y podrás comprarme mi regalo.
—Está bien —dijo Lily, aunque tuvo que sonreír porque Scorpius reía.
—Bien, definitivamente esto acaba de superar a todos los regalos.
—¡Oye!¿Qué hay del mío? —gritó Black, ofendido.
—El tuyo lo usaré para ir a Hogsmeade —dijo Scorpius, Lily rodó los ojos.
—Oh, sí, y ahí podrás conquistarla de una vez por todas, esa camisa es simplemente genial.
Lily volvió a ponerse colorada, y Scorpius fingió reprenderlo.
Drabble Número IX
Bueno, no sé qué es esto exactamente, pero me vi en la obligación de escribirlo y espero les haya gustado, al menos un poco, pero quiero que me lo hagan saber, recuerden dejar su comentario, por fis :)
