Yuzu entro a casa después de haberse despedido de Nina. Aún tenía esa sensación de ausencia en sus labios que le hizo suspirar. La había dejado tan extraña ese encuentro que se recargo en la puerta apenas habiéndola cerrado. Creyó poder escuchar el golpeteo de su pecho y poder sentir aun sus labios sobre los suyos. Detuvo a su activa imaginación de golpe cuando noto cuan vergonzoso había sido.
"Mantén la calma, mantén la calma…"
Seguido de eso la calma se fue con la llegada de la realidad. El tiempo que habían compartido hasta ese momento estaba terminando. Ella enamorada de su hermanita y Nina siendo su amiga, ¿todo eso había sido solo un sueño? Si es que en verdad lo era, no quería volver a soñar con ello de nuevo.
Corrió a su habitación a cambiarse. Cerró rápido las cortinas normalmente abiertas e hizo su desorden de siempre. Arrojando su ropa ala cama sin ninguna prisa. Esta vez ella parecía ser la adormilada vistiéndose mal. Colocándose la blus del lado equivocado como si no le hubiesen enseñado a vestirse correctamente.
Tomó su mandil y comenzó a preparar la cena aun con la imagen de ese encuentro molestando una y otra vez. Yuzu no podía evitar volver a caer en esos pensamientos. Tenía que pensar bien en su respuesta.
-Si sigues en las nubes te cortaras un dedo.
-¡Whaa! ¿Qué haces aquí?
Yuzu termino soltando el cuchillo y casi tiro la tabla para cortar. Mei solo la miro indiferente. Sabia exactamente que causaba sus torpes reacciones o el que su rostro estuviese colorado. No tenia que preguntar cosas como "¿Paso algo?" Obviamente habia ocurrido algo. Pensar en ello le revolvió el estómago.
No era el "quien" si no el "por qué" lo que más le interesaba.
-Dios, no te acerques así de pronto es muy…
-Es tu culpa por estar distraída.
-Bueno... si. Deberías estar en…
-Termine mi trabajo.
Hablándole tan fácilmente como si se tratase de dar un paseo por el parque. El recordar que Nina le había robado un beso le hacía mejorar su memoria con respecto a Mei. Miro sus labios con interés, había pasado poco tiempo desde la última vez que se habían besado, pero aun así parecía tan irreal.
Mei no paro de acosarla con la mirada y de nueva cuenta se acercó a ella como si adivinara algo con solo cruzar miradas.
-De nuevo tienes esa cara.
-¿eh? ¿Que? ¿yo que?
Mei mantuvo la mirada con Yuzu.
-Me miras como si me desearas. Justo en este momento lo hiciste de nuevo. Como aquella vez.
Esa alteración en su pecho le hizo apartar la mirada de ella. ¿Por qué siempre tenía que decir cosas así?
-… no bromees.
Ni siquiera ocultó su molestia.
-¿Una mala broma?
-Sin duda.
Cualquiera se equivocaría, no pensaba en besarla realmente. El mirarle de esa forma tan cerca le trajo algunos buenos recuerdos. Después de todo ella robo su primer beso y fue su primer amor.
El simple hecho de cenar en la misma mesa se le hacía incómodo. Como si eso no fuera suficiente. Su celular comenzó a vibrar.
"Olvide preguntar si estarías sola hoy en casa. Si es así solo tienes que decirlo y me tendrás ahí en un abrir y cerrar de ojos"
Sonriendo torpemente frente a la pantalla. Mei no soportaba ver nuevas reacciones en su rostro.
-Es de mala educación atender el celular cuando estas comiendo.
-Ah, lo siento.
Tecleando lo más rápido posible logro contestarle, logro enfurecer a su hermana.
-… pudiste contestar después de comer…
-Solo fue un mensaje.
-Acaban de verse ¿no? Debería ser suficiente.
-¿Disculpa?
"No es nada"
Yuzu en serio esperaba esa respuesta. Incluso Mei abrió la boca con esa idea en mente, pero de nuevo estaba ese dolor de cabeza al pensar en la torpe escena que vio en la entrada de su casa. No podía sonreír y pensar que nunca harían esas cosas, pero ¿Por qué tenía que verlo en ese momento? Lo único que quería era llegar temprano a casa para ver a Yuzu.
-Dije "acaban de verse, debería ser suficiente" Suenan como una estúpida pareja.
Dijo mientras se paraba de la mesa como si su intención fuera hacer todo el ruido posible.
-¿De qué demonios hablas?
-Eres una estudiante, no deberías hacer ese tipo de cosas.
-¿eh?
-Hablo del beso que se dieron.
-Repito ¿De qué demonios hablas? Tú has hecho eso conmigo sin importar que. Y varios fueron a la fuerza.
-¡Pero éramos tu y yo!
Mei en un movimiento acelerado tomo a Yuzu por el cuello de su camisa y le beso a la fuerza. La rubia quedo atontada por la serie de acontecimientos que habían ocurrido en solo un par de segundos. ¿Qué era lo que realmente pasaba por su cabeza? Sintiendo aquel tacto dulce que siempre ocultaba su fría hermana. Sintió ganas de llorar al descubrir que aquel beso ya no era tan mágico y alucinante como antes.
Para cuando se apartaron Yuzu observo como la máscara fría de su hermanita desaparecía con la mirada frustrada y los ojos cristalinos que tenía. Le dolió el pecho al verla triste, pero no podía… no quería hacer nada por ella. Como si fuese lo más natural ya no querer ayudarla diciéndole las cosas que quería escuchar.
-Lo siento Mei… yo…
Mei tomo algo de su bolsillo y azoto la mano dejando una hoja maltratada en la mesa. Haciendo eso se retiró a prisa a su habitación.
-Mentirosa
Dijo antes de desaparecer de su vista dejando a Yuzu en medio del silencio y el ambiente tenso que se había creado.
Yuzu tomo la nota que reconoció en seguida. Aquella que le había dejado en medio de sus cosas. ¿Cuántas cosas podían cambiar en un par de días? "Te quiero" decía aquel pedazo de papel. ¿En qué momento Mei lo había recogido de la basura? Como si lanzara un vaso de vidrio e intentara recogerlo fingiendo que no está roto.
"¿Te parece que esto es un juego?"
Aun con lo duras que eran sus palabras. Las lágrimas corrieron por sus mejillas.
-Lo siento.
Una horrible costumbre de encerrar todo como si se tratase de una caja fuerte. Una inexpresiva mirada que ocultaba todo. Su pésima actitud que ahuyentaría a cualquiera.
Aun así… ella la observo entre tantas posibilidades. Solo a ella. Habiendo declarado la guerra en el instante en que sus labios se atrevieron a manchar a su hermana mayor. Mei abandono su rutina de estudio diario y fue directo a dormir. Intencionalmente se colocó en el lado de Yuzu y abrazo su almohada.
-Solo vuelve a preguntarlo.
Susurro entre la oscuridad que parecía querer tragarla.
Yuzu entro a mitad de la noche a hurtadillas. Dejando a Mei de su lado descansando, se acostó suavemente dándole la espalda. Poco sabia ella sobre la chica que fingía tener un profundo sueño. Sintió que le estrujaban el corazón y aun así logro conciliar el sueño.
Ese fue el momento perfecto para que la chica de pelo negro acercara su cuerpo a su hermana y la abrazara por detrás en busca de su conocida fragancia y su abrigadora calidez. El aroma cítrico del shampoo se hizo presente y Mei hundió más su rostro en el rubio cabello de la delgada chica a su lado.
-Te amo.
Una frase breve. Tan efímera que uno bien podía fingir nunca haberle escuchado.
La voz que jamás se imaginó soltaría esas palabras.
"Solo vuelve a preguntarlo" Los deseos no son cosas que se cumplen con facilidad. Si tan solo hubiese contestado ese "¿Qué es lo que somos?" con sinceridad. Tantas posibilidades surgiendo de una simple respuesta. Lamentablemente no era como si ella pudiese decir lo que sentía. Algo como un "no quiero pasar ni un segundo lejos de ti" ¿era repulsivo ese sentimiento? Nadie le dijo que podía ser capaz de amar tanto a alguien. Aquella vez no pudo llegar y decir esas palabras cursis que su hermana adoraba decirle.
Nuevamente con el rostro sonrosado y una que otra lagrima escapando. Mei hablo.
-Te amo Yuzu
Volvió a repetir como si supiera que esa chica se había despertado conteniendo el aliento ante esa declaración. Teniéndola tan cerca que incluso podía abrazarla… estando tan lejos que apenas y podían mirarse.
Con temor a mirarla. La rubia dejo que su hermana descansara tras de ella mientras escuchaba el ruido de su modulada respiración y lo que creyó reconocer como el llanto de la chica.
"Lo siento"
Pensó para sí misma antes de entregarse al sueño.
o-o-o-o-o
-¿Y bien?
Nina se cruzó de brazos al observar en la salida de la escuela a la hermana menor de las Aihara. Con ese aire de superioridad como siempre alrededor de ella.
-No esperaba ver a Mei san aquí.
-Largo.
Un ataque inesperado. Nina no había visto como un obstáculo a Mei en ningún momento. Tal vez como uno pequeño cuando todo inicio, pero no en esos días.
-¿Disculpa? Estoy esperando a…
-Yuzu no vendrá contigo hoy. Ira conmigo. También puedes olvidarte de recogerla todos los días. Me buscare un tiempo para ir con ella.
-Am… lo lamento Mei san. Realmente no me gustaría hacer lo que dices. Yuzu saldrá a verme. Estoy segura. Me ha mandado un mensaje.
-Creo que no comprendiste bien algo.
Pareciera que Mei tenía la horrible costumbre de acercarse al espacio personal de todo ser que le causara molestia. Lo mismo había ocurrido con Matsuri e incluso con Yuzu cuando se conocieron.
Nina había retrocedido un poco, pero freno sabiendo que no debía hacer eso. Ambas se miraron como si admitieran saber que ambas eran rivales.
-Nina, desde este momento te lo digo. No te entregaré a Yuzu.
No era una mala persona. Nina se sintió un poco amenazada, podría ser porque pensaba que en el interior de Yuzu aún se encontraba Mei, pero en serio tenía que admitir algo. Tener tan cerca a alguien con un rostro inexpresivo daba miedo.
Hey! En sábado 7u7r
(aun cuenta cómo sabado si no son las 12 TT-TT)
