Capítulo 8: Clase de pociones con los Snape

En la casa de los Snape la tranquilidad era la protagonista del lugar mientras en la habitación matrimonial una mujer castaña realizaba un tierno masaje de espalda a su marido.

-Cielo, Son cosas de adolescentes-susurró Hermione dando un corto beso en la nuca de su esposo.

-No, tu no entiendes, ¡me dijo suegro!, algún mocoso de esos...de esos… ninguno es tan bueno para Jolly, ¿crees que sale con algún tonto?-preguntó con un dejo de locura.

-Que yo sepa no, solo la he visto con Albus, es su mejor amigo, yo también pasaba casi todo el tiempo con Harry así que no me mires de esa forma-le dijo su mujer.

-Sí, Albus es buen chico, es educado, callado, conocemos a sus padres…-fue interrumpido por la mujer de ojos miel.

-Nadie dijo que Jolly y Albus salían, además te conozco tan bien que sé que otro punto a favor es que él está en Slytherin-le culpó su mujer.

-Sí, tienes razón, Jolly es muy pequeña aún-la señora Snape hizo una mueca de desaprobación- pero no me digas que las mejores parejas surgen si ella es de Gryffindor y él de Slytherin-sonrió el hombre de las mazmorras.

-Puede ser-dijo la castaña dejando las palabras en el aire para entregarse a un apasionado beso.

-¡Hey Jo!, hay que hablar de negocios estrellita-murmuró Fred antes de ver a la chica saliendo disparada hacia la abertura del retrato.

-Ahora no, tengo que llegar a las mazmorras-gruñó corriendo a toda velocidad.

Apresurada tomó uno de los atajos que se sabía de memoria para llegar al lúgubre lugar y presentarse ante su nuevo profesor que para su desgracia era Severus Snape.

Agitada llegó hacia la puerta con la mano en el pecho.

-Veo que llega puntual señorita Snape-murmuró su padre haciendo un ademán para que la adolecente se adentrara al salón.

Se sentó en el lugar de siempre, exactamente en el medio del salón, pero este año habían menos alumnos, se sentó en una mesa junto a Albus, Octavius y Scorpius Malfoy, esto le parecía raro, antes eran tres personas por mesa y este año tendría que compartirla además con el amigo de su hermano del que no se había hecho un juicio personal.

Vio a August quien estaba un poco nervioso y le saludaba con la mano, sentado junto a unos Hufflepuff.

Y para su desgracia a la izquierda estaba la pandilla apestosa, los hermanos idiotas junto a sus amigotes.

El profesor entró haciendo ondear su capa negra y miró a todos como si los examinara con rayos X.

Octavius le dio un codazo a Sophia que se paró correctamente.

-Mi nombre es Severus Snape y seré su profesor de pociones hasta que encuentren alguien que de verdad le interese volver al colegio- dijo con una sonrisa extraña, que sus hijos sabían que era para intimidar.

Un alumno de Ravenclaw levantó la mano.

-¿Si?-preguntó el profesor.

-¿Entonces no estará con nosotros todo el año?-murmuró cohibido ante la mirada del hombre.

-No, solo acepte porque la directora no encontraba otro profesor competente y –por un segundo posó sus ojos en Octavius y Jolly-porque se les acercan los EXTASIS-concluyó.

-¿Nos enseñará algunas pociones que ha creado con la sanadora Hermione Granger?-preguntó Regina Dunne una fanática de su madre, debido a que su mayor ambición era convertirse en medimaga.

-Su nombre es Hermione Snape-Jo y Tavius contuvieron una risita ahogada y Albus sonrió-pero aún no lo sé, todo depende del tiempo que me quede aquí-murmuró con suficiencia.

-Dejemos de perder el tiempo y comencemos con la clase, ¿alguien sabe los ingredientes que se debe usar para tener un antídoto de venenos comunes?-por principios Jolly no contestaba a menos que se dirigieran especialmente a ella, el mismo criterio que tenía ese chico, Scorpius Malfoy quien era muy bueno en las materias que eligió para cursar luego de sus TIMOs, a lo que ella no podía decir lo mismo porque no era la alumna más brillante pero tampoco la más mediocre.

Como era habitual Octavius levantaba la mano con tranquilidad.

-¿Si Snape?-dijo el príncipe mestizo dándole la palabra a su hijo.

-Esporas de Vainilla de viento, moco de gusarajo, y rocío de luna-contestó con seguridad el castaño y en un breve instante pudo ver orgullo en los ojos de su padre.

-Esos son los ingredientes-asintió, aunque Jolly sabía que el sargento Snape deseaba darle puntos pero por principios no le daría los primeros a su hijo.

-Muy bien cabecilla-murmuró Jolly desordenando el cabello del chico, el murciélago la fulminó con la mirada y esta soltó al castaño con aire de suficiencia en los ojos.

-Bueno, a trabajar, tomen sus ingredientes y realícenla -ordenó Snape sentándose en su escritorio.

Jolly ya tenía un plan, ojeó su última revista de quidditch y luego pondría en práctica una de las anécdotas del viejo Sluggy, tenía un bezoar en la mochila y lo pondría sobre la mesa antes de terminar la clase, eso le daría una hora y media de ocio.

La primera pasada del profesor fue tal y como se la había imaginado, haciendo comentarios maliciosos, arrugando la nariz y con total indiferencia a los que iban por buen camino.

Un brillo de asombro momentáneo apareció en la cara del hombre de piel cetrina cuando vió que efectivamente August solo tenía el apellido de su padre en pociones, debido a que le iba bastante bien en la preparación del antídoto y esta era de color amarillo oscuro, al igual que la de Scorpuis y Octavius.

-¿Qué haces Jo?-susurró Albus arrojando el rocío de luna con un gesto apesadumbrado porque dentro del caldero u poción era de un color lila.

-Remueve dos veces a la izquierda-le advirtió-tengo todo listo, un bezoar en la mochila-y le guiñó un ojo al moreno.

El adolescente negó con la cabeza.

-Este no es Sluggy-le susurro- tu padre te va a regañar y eso solo va a alentar a los tontos-dijo señalado a la mesa de los Stiemberg.

-Pero es un antídoto a casi todas las pociones-murmuró la chica molesta, a veces Albus podía ser tan molesto como Octavius.

Pronto vieron a Bárbara decir algo en voz baja al pocionista.

-Profesor, ¿usted formará un Club de las Eminencias como lo hizo su predecesor?-Tavius y Jolly rieron por lo bajo cuando divisaron la crispada cara de su progenitor.

-Señorita Stiemberg-hizo una pausa-¿usted me ve cara de tener preferencia con los alumnos destacados?-preguntó peligrosamente.

La chica negó con la cabeza mientras fingía volver a leer el procedimiento.

-Pues no, y si lo hiciera no la invitaría-siseó echando un vistazo a su caldero- y eso va para todos, las cosas han cambiado por aquí-advirtió- y a menos que se saquen un extraordinario no van a poder realizar su EXTASIS en pociones.

Hizo la segunda pasada y lo oyó susurrar un "bien" cuando pasó frente a Malfoy y este siguió trabajando casi con indiferencia.

-Señorita Snape, ¿por qué no estás trabajando?-Octavuis observaba la escena con temor.

-Porque tuve una idea mejor profesor-dijo Jolly muy animada y revisando su mochila, sacó ese de riñón disecado y lo colocó cuidadosamente en la mano del profesor.

-¿Y?, ¿genial verdad?-exclamó Sophia con suficiencia.

Severus dejó el bezoar en la mesa y la miró con desafío.

-Te pondré un cero-siseó ofendido.

-¿Cómo?-preguntó Jolly con un brote de cólera-el bezoar es el antídoto a la mayoría de los venenos, lo sé desde que tengo memoria-gruñó la adolescente.

-¡Pero yo dije que realicen el antídoto y esto es una desfachatez! Snape tienes un cero y se acabó la conversación-siseó el hombre.

-Le dije a mi madre que esto iba a ser un infierno- murmuró para sí juntando sus cosas-¡ME VOY!-refunfuñó dando grandes zancadas con los ojos de sus compañeros clavados en ella.

-Diez puntos menos para Gryffindor-resolvió Severus, Tavius intercambió una mirada lúgubre con Albus y llenaron sus botellas del antídoto ya terminado para ir a buscar a una furibunda Jolly.