Capitulo 9

Pasaron tres semanas, veintiun dias, en los que no volvio a hablar con Draco Malfoy. La realidad era que seguia tan confundida como se habia sentido cuando su alumno llamo a la puerta.

¿En que estaba pensando? Besar a Malfoy en el aula de clase... cualquiera podria haber entrado.

Por momentos sentia la irrefrenable sensacion de que si no se lo contaba a alguien iba a explotar. pero enseguida recordaba que eso no era posible, contarle a alguien no era una opcion. Ademas... ¿Como se lo iba a contar a alguien cuando no podia ni admitirselo a ella misma en voz alta?

"¡Hermione!" sintio a Ginny a su lado. Estaban en el callejon Diagon buscando algo para que la pelirroja usara en un evento realizado por la federacion internacional de quidditch. El rumor decia que iban a entregarle un reconocimiento por el desempeño que habia tenido el año anterior con las holyhead harpies.

"¿Que pasa?" pregunto ella intentando sacarse a Malfoy de la cabeza.

"¡¿Que si te gusta este?!" chillo Ginny frustrada, sujetando un largo vestido azul francia que de la cintura hacia abajo caia en delicados volados.

"Tendrias que probarlo, asi me gusta, pero puesto por ahi te hace ver como una lampara" la menor de los Weasley se quedo pensando un momento antes de asentir.

"Me gusta como pensas Granger" Hermione sonrio pensando en como Malfoy la llamaba asi... ¿Que habia pensado cuando ella volvio a besarlo? ¿Podria alegar locura transitoria? ¿le creeria alguien? La verdad era que probablemente mucha gente creyera eso.

"¡Hermione, por las barbas de Merlin!" volvio a gritar Ginny "¿En que pensas? Te he visto varias veces en las ultimas dos semanas y no estas... bien. Estas ida, ausente, me estas preocupando"

Bese a Draco Malfoy, yo tambien estoy preocupada.

"Son las clases, es epoca de examenes Gin, no te das una idea... es igual de terrible para los alumnos que para los profesores" la nariz de Ginny hizo un ruido que daba a entender encontraba el comentario gracioso.

"lo dudo... pero esta bien" Hermione sonrio "Cualquier cosa que te pase sabes que podes contar conmigo ¿verdad?" la mayor de las dos asintio "enserio. Cualquier cosa"

"Lo se Gin y lo aprecio muchisimo" aseguro "ahora... anda a probar ese vestido que tenes que estar hermosa esta noche. Mas de lo normal" Ginny chillo de emocion antes de correr al probador ignorando a la empleada que intentaba decirle que no podia pasar asi como asi.

Sus ojos comenzaron a vagar entre todos los largos vestidos de seda y gaza. No pudo evitar pensar que le gustaria comprarse uno, pero no tenia un evento al cual asistir que requirriera uno.

"Granger... no pense que usaras algo aparte de esos jeans muggles" Todo el cuerpo de Hermione se volvio rigido. Esa voz habia sonado detras de ella... Pero... ¿Como? ¿Por que? lentamente comenzo a voltear. No se equivocaba, ahi estaba parado Draco Malfoy. Su rostro anguloso la juzgaba. Desde sus ojos grises, su nariz arrugada y la mueca en la boca. Todavia recordaba como el solia encontrar una ofensa que ella se siquiera animara a dirigirle la palabra cuando eran pequeños. Y ahora el le daba tanta conversacion como ella a el. Bueno... Tal vez no tanta, pero si la suficiente.

"No es que sea de tu incumbencia, pero estoy acompañando a Ginny" respondio Hermione rogando que la voz no le temblara.

"Ah... la hermana menor de la bola roja que solia ser tu amante, que tierno" su tono indicaba que no lo encontraba tierno para nada, mas bien repulsivo.

"Señor Malfoy, ya le pusimos los vestidos para su madre en las cajas. Estan listos para que los lleve cuando guste" Draco asintio, pero no se concentro en la joven empleada que parecia ser sorpresivamente cordial con el. En cambio siguio mirando a Hermione.

"¿Que haces aca? ¿Como te dejaron salir de Hogwarts?" el elevo los hombros y no dijo nada. En respuesta ella elevo su nariz en el aire y volteo. Si el pensaba no responderle, ella lo iba a ignorar.

"Muy maduro Granger..." hablo con claro sarcasmo. Ella siguio sin decir nada "como prefieras..." lo escucho irse y cuando volvio a verlo estaba saliendo de la tienda levitando unas seis cajas blancas rodeadas con delicadas cintas de seda lila.

"¿Con quien hablabas?" No escucho a Ginny acercarse y se encontro saltando del susto.

"Nadie importante..." eso era verdad. Lo era. ¿Lo era?

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"Señorita Parkinson ¿se queda un momento, por favor?" Pidio Hermione al ver a todos sus alumnos tomando sus cosas y comenzando a salir del aula. Enseguida vio a las gemelas mirar a su amiga confundidas. "No se preocupen, no hizo nada malo" les dijo la profesora con una sonrisa. Ni Luma, ni Lima, parecian muy convencidas, pero fingieron una sonrisa y se retiraron.

"si no hice nada malo... ¿Por que estoy aca?" Pregunto la menor de las Parkinson con cara de poker. Era claro que estaba acostumbrada a esconder lo que sentia y pensaba.

"¡Feliz navidad!" saludo Hermione extendiendole un paquete.

"Profesora... ¿usted sabe que esta por terminar Enero, verdad?"

"Si, lo se Crisselda, lo que no estaba al tanto es que habias pasado las fiestas aca en el castillo y le hice regalos a todos los que se quedaron, me parece injusto no darte uno a ti tambien" la alumna bajo sus enormes ojos marrones al paquete que tenia entre sus manos, y se quedo ahi en silencio, mirando.

"Gracias" volvio a hablar

"No hay problema" aseguro la mayor de las dos "Tambien queria... se que no es de mi incumbencia, pero si alguna vez necesitas hablar con alguien... las puertas de mi oficina estan siempre abiertas" Ella recordaba en su epoca de alumna, Flitwick era uno de esos profesores que siempre estaba dispuesto a escuchar y ayudar. Ahora, siendo el director, el tiempo se habia reducido para que eso fuera posible, asi que le tocaba a ella. Era su deber estar ahi para sus alumnos.

"Muchas Gracias, profesora" al decir eso Crisselda dio media vuelta y abandono el aula.

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"¡No se olviden que el lunes que viene hay examen!" Grito Hermione para que sus alumnos la escucharan por sobre el ruido que todos hacian en lo que juntaban sus plumas, pergaminos y libros.

El lugar se lleno de un gruñido de queja colectivo. Siempre hacian eso, ya estaba acostumbrada. Ella volteo para empezar a ordenar sus pertenencias, tenia un par de horas libres y queria ponerse al dia con su sueño.

"Granger" No. No, no, no. No. No podia ser ¿por que no la dejaba en paz de una vez por todas? Seguro que tenia ganas de pelear, de hacerla enojar, pero ella estaba harta de ser su saco de boxeo. No soportaba un golpe mas. Aunque fuera por un tiempo.

"¿Que queres Malfoy?" El rostro de el la miro con expresion de asco. Sus ojos estaban fijos en ella. Hermione habia notado que tenia esa costumbre. La odiaba. La hacia sentir como que estaba bajo escrutinio, que la estaba separando parte por parte en su cabeza y descubriendole todos los defectos.

"¿sos tan simpatica con todos los alumnos o soy un caso especial?" Pregunto Draco con notorio entretenimiento.

"Sos especial Malfoy. Sos al unico de mis estudiantes que dejo que me llame granger y sos hacia el unico que dirijo mi fastidio y malestar" respondio ella sonriendo. "¿Que necesitas?"

El la miro fijo, con expresion de completo aburrimiento antes de volver a hablar.

"El hechizo... lo he practicado y no consigo que funcione" Hermione solo pudo pensar en cuantas veces debio haberlo intentado para aceptar pedir ayuda.

"A ver... hacelo asi veo en que puede estar fallando. Es un hechizo complejo" no se entendia ni ella misma ¿Por que se preocupaba en hacerlo sentir mejor?"

Draco se quedo estatico un momento antes de hablar.

"¡Avis!" Exclamo con vehemencia. De la punta de la varita de el salio una simple pluma negra que cayo en suaves ondulaciones al suelo.

"Ah... esta en el movimiento de la muñeca. No completes la segunda vuelta, cortala a tres cuarto" Ella lo sabia. Filius le habia enseñado ese secreto.

"Pero el libro dice dos" hablo el tan pausadamente que parecia le queria explicar algo a una nena de tres años.

"Lo se. Confia en mi. Una y tres cuarto" insistio Hermione.

"Se que ahora sos profesora y toda la cosa Granger, pero me parece que un texto de cien años te puede llevar una ventaja" Ella rodo los ojos antes de tomar su varita.

"¡Avis!" De la punta del fino palo de madera salieron disparados mas de seis pajaros y en direccion a Draco. Cuando por fin ella noto la escena habia un ave picoteandole la oreja derecha, dos luchando con su pelo platino y el resto concentrados en su tunica.

"¡Granger!" Chillo malhumoradamente el antes de lanzarle una mirada asesina. Hermione rio ruidosamente por un momento antes de terminar el hechizo.

"Lo siento" se disculpo ella. Pero no habia podido evitarlo.

"¡Avis!" Exclamo el y esta vez cuatro aves negras, de un tamaño mas grande que las de ella salieron volando a toda velocidad hacia Hermione. No lo pudo evitar y se encontro gritando y cubriendose el rostro con las manos, solo que las aves nunca llegaron.

Un segundo. Dos segundos. Tres segundos. Nada.

Lentamente empezo a remover las manos de su cara unicamente para encontrar a un muy arrogante Draco Malfoy mirandola con una ceja elevada y una media sonrisa.

"Una y tres cuarto" hablo el sorprendiendola.

"¿Por que no... los pajaros?" Pregunto ella confundida.

"Te veo el lunes Granger... a menos que se te ocurra volver a invadir mi espacio en la mitad de la noche" la torre...

"¿Por que? ¿Por que no dejaste que me ataquen?" insistio. El no dijo nada y solo se retiro del aula.

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"Señorita Granger ¿puede pasar por la oficina de Filius un momento?" pregunto la profesora McGonagall mientras se cruzaba a Hermione en el pasillo.

"¿Paso algo?" Si bien habia estado teniendo pesadillas, recordaba todas las noches poner un hechizo silenciador antes de acostarse.

"Nada malo querida, todo lo contrario" El prospecto de tener buenas noticias la emocionaba de manera absoluta.

"Enseguida voy, muchas gracias" saludo antes de avanzar a toda velocidad por el pasillo hasta donde se encontraba la enorme gargola de piedra que revelaba la escalera que necesitaba tomar. Dijo la contraseña y estaba subiendo.

"¡Oh, Hermione! ¡Adelante, adelante!" La recibio el director con una amplia sonrisa. "¿te encontro Minerva" Ella asintio. "Queria presentarte a la señorita Elizabetta Raggi" fue recien ahi que ella se percato de la esbelta mujer parada en la habitacion.

Alta, mucho mas alta que ella, delicada piel bronceada que rezaltaba dos enormes ojos verdes, eL cabello lustroso y ondulado caia en una cascada brillante por delante de su hombro derecho.

"¡Ciao, bella!" Exclamo la mujer que tendria unos veintiocho años y que Hermione no entendia como no estaba concursando en algun reality de brujas top models.

"Hola, mucho gusto" saludo dando una enorme sonrisa.

"Elizabetta viene de Italia para enseñar cooperacion internacional de la magia" era la nueva materia que habian agregado al programa para inculcar a los alumnos la colaboracion entre naciones magicas en caso de conflicto "pense que tal vez podias enseñarle la escuela y ayudarla a adaptarse" hablo Flitwick.

"No quiero causar ningun incoveniente" intervino la bruja extranjera con un notorio acento.

"¡Para nada!" Exclamo Hermione "no es molestia. Yo encantada de ayudar" era verdad.

"¡Grazie!"

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"¿No estas en el partido?" Fue lo primero que se le ocurrio preguntar a Hermione al ver a Draco entrar en el aula. Este nego con la cabeza.

"No puedo. El ministerio no me permite asistir a eventos sociales por seguridad. La de ellos, no la mia" Ella no pudo evitar sentirse molesta. Le parecia excesivo e innecesario.

"¿Entonces decidiste que si no podes ver quidditch vas a practicar encantamientos?" Pregunto esta vez sonriendo, mientras seguia sentada en el escritorio revisando los examenes, la parte teorica.

"No precisamente" respondio en un tono con el que Hermione no estaba muy familiarizada. Era oscuro pero no peligroso... aunque si la ponia nerviosa y hasta le causaba miedo, o tal vez era ansiedad.

Levanto la vista del examen de Ignatius para concentrarse en Malfoy por un momento. Habia algo raro... el se veia normal, como siempre, pero su aura era diferente, algo en su manera de moverse. Ella intento dejarlo pasar y se volvio a enfocar en el escrito.

"si venis a averiguar tu nota ya te aviso que no te la puedo dar, la sabras con todo el resto"

"Para nada" aseguro Draco. La curiosidad mato al gato, dice el dicho, pero ella se sintio mas bien como un ciervo cuando volvio a mirarlo, un ciervo parado delante de las luces de un vehiculo que avanzaba a toda velocidad. El se movia normalmente, pero ella estaba atontada, sin reaccion. Los usuales ojos grises de Malfoy parecian haberse vuelto negros y destilaban vertigo y deseo, la estaban devorando por completo, le estaban advirtiendo.

Dejo el examen a un lado, sobre el mismo escritorio, aun concentrada en el mago que se movia hacia ella. No hubiera podido apartar la mirada ni aunque hubiera querido.

"Draco..." solo una palabra, una palabra que jamas habia utilizado para dirigirse a el. La unica cosa que pudo decir antes de sentir su boca devorandola. Las manos grandes pero delgadas de el la sujetaban de la cintura y de detras del cuello, la tenian atrapada, como un aviso, el no la iba a dejar salirse facilmente de esa.

Los brazos de Hermione volaron a toda velocidad hasta quedar rodeandolo detras del cuello, sus dedos enredandose en su pelo. En el momento en que los cerro y tiro levemente, un gruñido primitivo salio de el. No supo si fue por castigo o como agradecimiento, pero la boca de el se abrio obligandola a ella a hacer lo mismo. Penso en negarle el privilegio, pero concluyo que iba a ser tanto una pena para el como para ella, y cuando sintio como la reclamaba, dominandola por completo, se encontro segura de que habia tomado la decision correcta.

Un minuto. Dos minutos. Tres minutos.

Eso fue lo que ella se imagino, aunque podrian haber sido horas en los que besos, gemidos, tirones y arañasos eran la moneda de cambio.

No pudo evitar casi ronronear cuando su labio inferior fue tomado entre los dientes de el. No entendio que estaban haciendo, por que no lo detenia, pero no le importaba... El hilo de pensamiento fue interrumpido por una mano, la mano de el deslizandose debajo de su blusa blanca. La sensacion era extraña, podia sentir la dureza en la palma de la mano, pero al tacto seguia siendo suave, liso, impecable. Con cada centimetro que avanzaba su piel se encendia mas y mas. Podia sentir un perfecto camino de llamas, su corazon latia a mil por hora.

Bum, bum, babum. Bum, bum, babum.

Su respiracion acompañaba el ritmo como una pista de discoteca. Jadeante, expectante, desesperada...

Tenia miedo. No, miedo no. Estaba aterrada, completamente invadida por el panico de no saber que hacer.

Sus labios se separaron de los de el, pero estos siguieron por su cuello. Un sendero humedo y calido hasta el lobulo de su oreja. Un beso, un mordisco, un beso, un circulo vicioso. Por mas que queria detener la situacion se encontro gimiendo de vuelta.

"No te das una idea como me pone ese sonido Granger" confeso el con voz grave y rasposa, caragada de ganas.

"No, Malfoy... no" pidio ella de una manera que parecia que iba a llorar en la brevedad. Ambas manos se descenlazaron del cuello de Draco y rodearon la que estaba debajo de su blusa, empujandola hasta que volvio a quedar a la vista. "No quiero llegar a... eso" este asintio "perdon"

"Jamas, Granger, te disculpes por marcar tus limites" la frase la tomo por sorpresa, por alguna razon esperaba que se enojara.

"Tengo que terminar de corregir los examenes" la verdad era que podian esperar, pero queria y necesitaba una excusa para acabar con el momento. Draco asintio seriamente antes de voltear y emprender camino hacia la puerta.

"Por cierto, no necesito que me digas la nota, se que mi examen esta perfecto" ella solo sonrio y nego con la cabeza. Igualmente, tenia razon, ya lo habia corregido y no habia encontrado ni una coma fuera de lugar.

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Hermione le mostro la escuela a Elizabetta. La encontro encantadora, pero le puso incomoda que opine fisicamente de los alumnos masculinos. Sintio vergüenza de ella misma porque no tenia ningun derecho a hablar.

La bruja italiana le hizo prometer que la iba a llevar a conocer la noche londinense. Ella acepto muy a su pesar.

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Cinco de cada siete dias a la semana Hermione se encontraba besandose con Draco. De alguna manera siempre encontraban un momento. A veces eran minutos, a veces eran horas. No estaba segura de que estaba haciendo, ni de porque no paraba, pero se planteo que tal vez la respuesta era mas sencilla de lo que ella queria aceptar 'porque no queria'.

Era una ironia, estaba segura, de todos los hombres del mundo tenia que ser el. Sin embargo, se entendian, aceptaban los limites, no hablaban demasiado y no complicaban las cosas.

No discutian, pero tampoco se tomaban el tiempo de conocerse. Lo unico que investigaban era el cuerpo del otro. Habia una confianza y una familiaridad que a Hermione por momentos la alteraba.

No pensaba cambiar nada.

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"¿Señorita Granger, puede acompañar a Hagrid y a Minerva a Hogsmeade? Iba a ir Sybill, pero no se siente bien" explico el director.

El rechazo hacia Trelawney solo crecia de parte de Hermione.

"Por supuesto director" aseguro ella.

Era San Valentin y todos los estudiantes estaban desesperados por salir de la escuela e ir a besuquearse en el pequeño pueblo, salir a tomar algo caliente, o para los solteros llenarse los bolsillos de delicias de Honeydukes.

"Llevate abrigo, aseguran que nevara toda la tarde" ella asintio una vez mas antes de dirigirse a su pequeña oficina y dormitorio.

El director habia tenido razon, desde el momento que salio por la puerta principal del castillo, gruesos copos de nieve caian en cantidad. El invierno en Febrero estaba siendo mas despiadado de lo que habia sido en el mes anterior.

"¡Hermione!" Escucho un grito de efusividad que venia de una voz grave y bonachona. Antes de que pudiera reaccionar Hagrid la tenia apretujada en un fuerte abrazo.

"¡Es bueno verte a ti tambien!" Exclamo ella entre risas. El profesor de cuidado de criaturas magicas la solto e intento acomodarle torpemente el gorro y la bufanda roja que habia torcido. "No te preocupes Hagrid" aseguro ella terminando de arreglarse el vestuario.

"No es que deseo que la profesora Trelawney no se sienta bien, pero me alegro que seas tu la que viene" ella sonrio ampliamente.

"Sabes Hagrid, hoy es San Valentin y no tengo un enamorado ¿que dices si te invito una cerveza de manteca?" Pregunto Hermione.

"Hecho, pero pago yo" no pudo responder cuando Minerva salio con cientos de alumnos detras de ella. Los dos profesores esperando se pusieron en sus respectivos roles y ayudaron a organizar.

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"¿Y usted profesora? ¿No le dejan traer a su pareja o no tiene ninguna?" Pregunto Arsenio Nott en un tono que Hermione creia, intentaba ser seductor, o tal vez caballeroso. Aun asi, no pudo evitar sentirse incomoda.

"Eso me corresponde saber a mi Arsenio" respondio ella cordialmente mientras avanzaban por la calle principal de Hogsmeade. El alumno de Slytherin volteo a verla antes de darle un guiño y seguir su trayecto mas rapidamente, hasta quedar a la par de las gemelas.

"¿Que queria ese monigote?" La voz la tomo por sorpresa, haciendola saltar del susto. Su rostro volteo hasta quedar cara a cara con un fastidiado Draco Malfoy.

"Nada, haciendo preguntas que no le incumben. Como tu" agrego ella al final. Fue cuando volvio a verlo que se dio cuenta que el pelo platino de Malfoy estaba cubierto por un grueso gorro verde de lana que ella conocia muy bien, pues lo habia hecho.

"Debe ser una desilucion para la familia, es decir... ¿lo viste? Pobre Theo... menudo primo" ella no pudo evitar reir.

"Dejalo en paz. A mi me hace acordar bastante a un Slytherin rubio, pero no rubio normal sino rubio... blanco ¿lo imaginas? Rarisimo" para este entonces la cara de fastidio de el se habia intensificado. Hermione procuro no notarlo y siguio hablando "Bueno... este chico solia asistir a Hogwarts conmigo y Arsenio tiene bastantes similitudes, en especial la arrogancia"

"¿Te crees graciosa Granger? Porque francamente, no solo no sos graciosa, sino que sonas como la tia loca que todo el mundo tiene y que cuenta historias que a nadie le interesan" la respuesta mas rapida que se le ocurrio fue sacarle la lengua. "No hay mas que decir" esta vez rodo los ojos "te seguis hundiendo" muy a su pesar no pudo evitar reir, a lo que consiguio un gesto de confusion por parte de Draco. De esos donde levanta una sola ceja.

"Me encantaria seguir esta amena conversacion, Malfoy, pero tengo que ir a un lugar"

"Tanto misterio... no puedo evitar preguntarme que sera..." hablo con claro sarcasmo. Hermione rodo los ojos una vez mas. Tenia la costumbre de hacer eso en su presencia. "Pense que tenias una cita con Weasley en El Rincon de la Bruja" hablo con claro desprecio. Ese era el restaurante nuevo al que todas las parejas enamoradas asistian.

"No es de tu incumbencia, pero no tengo una cita con nadie" respondio con un tono que mermaba entre fatiga y malestar.

"Por supesto, me olvide que no tiene ni un galleon partido al medio. ¿Es verdad que no consiguio pasar el examen para volverse un auror?" ¿Por que la estaba torturando asi?

"¡Es suficiente, Draco!" Exclamo con autoridad. Cuando reacciono se dio cuenta que todavia estaban cerca del centro. No podia arriesgarse a que los vieran discutiendo como un viejo matrimonio. "Lo que sea que haya entre Ron y yo permanecera entre Ron y yo" hablo intentando sonar cordial pero firme.

"No pienso tragar saliva de un Weasley, Granger ¿Queda claro?" Queria gritarle en la car, decirle que entonces que no la besara mas, que la dejara en paz, pero la realidad era que no queria eso. Le gustaba besarse con Draco Malfoy, le gustaba y mucho. Le aceleraba el pulso y le agitaba la respiracion, la hacia sentir de su edad.

"Es... maldita sea Draco, no estoy con Ron, no estoy con el ni con nadie" El se quedo en silencio, mirandola, como tenia costumbre de hacer, su rostro sumergido en bronca y fastidio. "¿No tenes una cita a la que asistir? ¿estar con alguien con quien yo tenga que compartir saliva despues?" Una vez mas solo se quedo mirandola antes de negar con la cabeza "¿queres venir conmigo entonces? Queda lejos, te aviso antes de que empieces a quejarte como se que lo vas a hacer"

"Granger, tenes que dejar de proyectar en mi, lo que eres tu"

"Blah, blah, blah ¿venis o no?" Pregunto ella comenzando a caminar una vez mas.

"Supongo... no es como que tenga algo mejor para hacer" ella no pudo evitar reir. Una vez mas se concentro en el.

¿era atractivo Draco Malfoy? Nunca se habia permitido preguntarse eso. Tal vez porque nunca le habia importado. Tenia rasgos particulares, el rostro anguloso, la nariz fina, esos ojos grises y el pelo platino. Era alto, pero no excesivamente, era delgado, tal vez demasiado, pero de las veces que habia pasado las manos por su cuerpo sabia que era musculoso. Se lo notaba cansado, extenuado, su humor siempre solia ser mas malo que bueno y era aun mas orgulloso que ella, lo cual era mucho decir. Era inteligente y decidido, astuto. Era muchas de las cosas que ella no. Hermione siempre habia opinado que el amor va de la mano de la admiracion y que tal vez por eso habia fallado con Ron, porque si bien lo queria, le faltaba ese deseo irrefrenable que nunca habia conseguido sentir.

Si, la respuesta era si. Draco Malfoy era atractivo, mas que atractivo, y por primera vez entendia a todas las chicas que suspiraban por el. Pero si bien era guapo, no era eso lo que la tenia atrapada, era otra cosa y ya iba a deacubrir que.

"Granger, esta helando ¿te importaria avanzar?" recien ahi se dio cuenta que habia frenado. El la miraba fastidiado. Su pelo era un desastre, saliendose del gorro y tapandole los ojos. Su nariz y mejillas estaban coloradas, dandole mas color de lo que jamas habia visto en el, y sus labio estaban palidos y temblando.

"Voy... pero primero..." sin pensar mucho en que estaba haciendo, se encontro acomodandole el pelo, corriendolo de los ojos y ubicandolo debajo del regalo que le habia hecho para navidad. Tenia guantes puestos, por lo que la tarea se demoro. Con cada segundo que pasaba, el gesto de fastidio se incrementaba en el rostro de el. "No podia llevarte asi. Ahi esta. Perfecto" en un movimiento rapido se encontro besandolo. Solo un beso, rapido, con la boca cerrada. Despues continuo avanzando. Era la primera vez que hacian eso, darse un simple beso, siempre eran sesiones largas o rapidas y cortas. Pero nunca asi. Los nervios comenzaron a invadirla ¿Y si le habia molestado? ¿Y si le decia que nunca mas se le ocurriera hacer eso? Se habia atrevido mas de lo que habian acordado en ese contrato implicito que los unia, lo podia sentir. Sus pasos aceleraron, no sabia ni donde venia el, pero queria perderlo, dejarlo atras.

"Me resulta comico que hables de mi pelo cuando el tuyo hace parecer que acabas de volver despues de tres meses perdida en el Amazonas, Granger" sus ojos se posaron en los de el. No estaba enojado. No lo estaba. De su garganta nacio una risa que estaba mas ligada al alivio que a lo comico del comentario. El no dijo nada mas y continuaron avanzando en silencio.

N/A: quiero empezar disculpandome, tarde diez años aprox en subir este cap y lo siento, pero por lo menos lo hice el mas largo de todos. Espero que les guste. Ahora dejenme decir gracias, porque en el ultimo cap mas gente comento y me pusieron la sonrisa mas enorme del mundo en el rostro. Ahora si, espero les guste el cap y prometo no tardarme tanto para el 10.