El noveno oneshot está escrito por Sasorichyan y se titula "Rape me", en inglés. Aviso: este oneshot tiene un contenido muy explícito, es un lemon puro y duro, así que los sensibles que se abstengan.
Noveno oneshot: Viólame
Pronto llegaría. Lo sabía. En cuanto llegó su comida, le dijo al sirviente que no la probaría. Era igual que la noche anterior y todas las demás, desde que había llegado a Hueco Mundo… hasta Las Noches. Orihime Inoue había decidido ir allí voluntariamente, para ayudar al ex capitán de la Quinta División, Sousuke Aizen, a revivir el hougyouku; un objeto que permitiría a un hollow tener las habilidades de un shinigami. Pero la chica de pelo naranja ya no sabía qué pensar. ¿Estaba haciendo algo bueno o malo? ¿Cuál era su objetivo, en realidad? Todo lo que quería era ser útil y ayudar a los demás, pero, hiciera lo que hiciera, nada era efectivo ni ayudaba.
Pronto se abrió la puerta y él entró. Ulquiorra Schiffer, el Espada número cuatro del ejército de Aizen.
- ¿Siempre tengo que hacer lo mismo?- preguntó, con su melancólica expresión.
- Ya te he dicho- contestó Orihime despacio- que no voy a comer.
Ulquiorra se acercó a la obstinada chica y la miró directamente a los ojos.
- Come- ordenó. La observó mientras ella clavaba la vista en el suelo. Entonces la cogió del brazo, decidido a llevarla a otra parte.
- ¡Suéltame!- le suplicó, mientras intentaba zafarse de él- ¡Déjame!
- Cállate- contestó él. Ulquiorra aceleró el ritmo, mientras la llevaba por los pasillos y giraba en muchas esquinas. Al llegar a la habitación que buscaba, inmediatamente abrió la puerta y la lanzó dentro.
Orihime observó aquella zona, que no había visto antes. Había una cama, un colchón, encima de la cama, inmensos. ¿Por qué la había llevado a un sitio así? Su pregunta se vio rápidamente contestada cuando escuchó el ruido de la puerta al cerrarse, aunque el Espada siguiera allí.
- ¿Qué…?
- Ahora, ésta será tu nueva habitación- dijo Ulquiorra, acercándose a ella- Si tienes alguna queja, guárdatela- dio un paso más hacia ella. Ella dio uno hacia atrás. Otro paso más. Otro paso menos. Él siguió haciendo lo mismo hasta llegar al colchón, empujándola contra él. Miró a la asustada chica y habló- ¿Por qué estás asustada? ¿Por qué sigues igual?
- ¿Igual?- preguntó Orihime. No comprendía lo que quería decir- ¿A qué te refieres?
- ¿Por qué sigues esperando a tus salvadores? ¿Qué te mantiene atada a ellos?- sus fríos ojos miraron los suyos.
- So… ¡Sólo quería ayudar!- contestó- ¡Soy… Soy su amiga! ¡Y ellos son los míos! ¡Son mis compañeros!- las lágrimas escaparon de sus ojos, al decir esas falsas palabras. Era verdad. En el fondo, sabía lo que pensaban de ella. Lo inútil que era. Justo cuando ella lo miró, dispuesto a contestarlo, el Espada sin emociones se había sentado a su lado, colocando una mano sobre su húmedo rostro. Recorrió el camino de una lágrima y se lamió el dedo.
- Sabe a tristeza- dijo Ulquiorra. Llevando las manos a su rostro, el Espada empezó a lamer los mojados trazos que habían dejado sus ojos. Orihime, al ver lo que estaba haciendo, trató inmediatamente de librarse de él. Pero él no se movió. Tenía su rostro en sus manos y el tacto de su lengua sobre su piel, despertó una sensación rara dentro de ella. Sintiendo que estaba disfrutándolo, él unió sus labios a los de la joven doncella y la cogió entre sus brazos. Entonces, se sorprendió de que no se rebelara, pues ella posó sus manos sobre sus hombros. Sus labios contra los de él, una sensación conocida empezó a aparecer dentro del Espada, aunque no sabía cuál.
Orihime no podía creérselo. Un nuevo sentimiento afloró en ella, un sentimiento de calor y necesidad. Las olas apasionadas de lujuria chocaban contra ella, logrando que quisiera más de ese hombre. Sabía que él no sentía nada, pero quizá, a través de aquello, fuese capaz de hacerle entender el sentimiento del amor. ¿En qué estoy pensando? Pensó, sorprendida. ¡Esto no es amor! ¡Debería parar ahora mismo! ¡Idiota! ¡Detén esto ahora mismo! Pero no pudo. La mente y cuerpo de Orihime se habían separado de ella y pronto se vio dejándose llevar por lo que su cuerpo quería. La chica se sobresaltó cuando sintió su lengua abrir y explorar cada rincón de su boca. Lo sintió todo, desde la superficie de sus labios hasta sus dientes. Tímidamente, ella dejó que su lengua tocara la de él y se alegró al ver que se retorcía y jugaba con la suya. Una nueva ola de calor creció en sus regiones más profundas y no pudo evitar desear que acercara su mano o, al menos, uno de sus dedos.
Ulquiorra, por su parte, tenía ideas diferentes. Al cogerla entre sus brazos, rompió el beso por unos momentos y la arrastró a la cama. Nada más empujarla contra el cómodo colchón, empezó a desnudarla. Sus manos trataron de frenarlo, pegándole y apartándole, pero él apenas las sintió, mientras proseguía.
- ¡Para! ¿Qué estás haciendo? ¡Para!- gritó ella.
- ¿De qué estás hablando?- contestó Ulquiorra- ¿No es lo que querías?
Orihime no tuvo tiempo para responder, pues, casi al instante, sintió que la empujaba y que le quitaba la ropa; con una mano la mantenía contra la cama y, con la otra, le quitaba el vestido. Las lágrimas brotaron de sus ojos, pues sabía lo que estaba ocurriendo y lo que vendría después. La estaba violando. Orihime le vio cogiendo la zanpakutou entre sus manos, pero, en lugar de desenvainarla, la mantuvo en su funda.
- Sólo falta una cosa- le dijo a ella. Orihime pronto se dio cuenta de que la única prenda que le quedaba eran las bragas que le tapaban la entrepierna. Con ojos suplicantes, deseó profundamente que fuera a dejarla así. Pero no lo hizo. Con un rápido movimiento, el Cuarto Espada las rompió, dejándola desnuda ante él.
Dejando la espada a su lado, empezó a deslizar sus pálidos y finos dedos dentro de ella. La chica arqueó la espalda y Ulquiorra pudo sentir el calor que empezaba a emanar de ella. Al apartarlos, Orihime se relajó. Al tocarla de nuevo, volvió a arquearse hasta que toda su mano se vio cubierta del húmedo, deslizante y pegajoso fluido. Pero haber sentido sus dedos dentro de ella fue simplemente maravilloso. Sus ojos se fijaron en el pequeño reguero de sangre que salía de su dulce entrada. Así que era virgen. Bueno, eso ya no importaba nada.
Orihime miró con preocupación, mientras el Espada cogía su arma. Seguramente o la mataba con ella o se la metía. Observó cómo la bajaba, preparándose para ello, mientras sentía su tacto. Sin embargo, simplemente se deslizó y resbaló por su feminidad. Ella gimió al sentir aquello y continuó disfrutando de aquella nueva sensación, mientras él seguía molestándola con su espada desenvainada. Entonces, ella empezó a mover la parte inferior de su cuerpo, mientras él giraba su arma por su húmeda entrepierna. Orihime observó cómo levantaba la espada y la deslizaba por los bordes de s apertura, haciendo pequeños círculos.
Sus gritos y gemidos aumentaron las ganas de jugar con ella, hasta que Ulquiorra estimó que había llegado el momento. La colocó boca arriba y el Espada la levantó por la cintura, hasta ponerla en la posición que buscaba. En cuanto se desabrochó los pantalones, el Espada se fijó en su sexo y empezó a introducirlo en la llorosa chica. Pronto, el llanto se transformó en gritos mientras la embestía con violencia, aumentando el ritmo poco a poco. Ulquiorra se fijó en que estaba tratando de llegar al cabecero de la cama, pero él simplemente la cogió y devolvió a su sitio.
- No pienses que vas a poder escaparte- murmuró, entre jadeos.
Orihime no pudo evitar morder las esquinas de la almohada, mientras el Espada seguía entrando y saliendo de ella. Sus paredes internas lo presionaban, causándole gran dolor y pronto sintió que algo salía de ella. Agarrando las sábanas con las manos, Orihime suplicó que aquello terminase pronto. Pero no fue así. Sintió que una de sus manos le cogía el tobillo, levantándola la pierna, mientras continuaba moviéndose con fuerza y brutalidad, haciendo que la chica gritara. Nuevas lágrimas escaparon de sus ojos, deslizándose por su rostro acalorado. Finalmente, pocas embestidas después, Orihime alcanzó por fin el clímax.
Ulquiorra observó cómo el líquido perlado salía de la prisionera y continuó. Estaba a punto de alcanzar el suyo. Orihime lo miró con unos ojos asustados, incluso suplicantes. Él supuso totalmente lo que decían. ¡Por favor, no hagas esto!, le gritaba. ¡Por favor, para! ¡Haré lo que sea, pero, por favor, detente! Pero esa expresión sólo le animaba a ir más allá. Embistiéndola más y más, Ulquiorra finalmente llegó y expulsó su líquido dentro de la chica, haciéndole gritar. En cuanto se hubo retirado y abrochado los pantalones, Ulquiorra se fijó en la agotada joven. Entonces, cogió su zanpakutou y la limpió con las sábanas, dejando atrás tanto a la habitación como a la llorosa Orihime.
Fin
¡Hola a todos! Qué tal? Bueno, como habéis podido comprobar, este oneshot no tiene mucha historia, es un lemon puro y duro, sin más miramientos… Aún así, espero que os haya gustado! La verdad es que tenía ganas de traducir algo así, algo "extremo" entre Ulquiorra y Orihime. No sé si lo he dicho ya, pero estos personajes no me parecen buenos protagonistas para una historia "bonita", sino para algo más duro. Quizá sea por esa relación tan extraña que tienen, llegando en ciertos momentos a ser más que sádica (Ulquiorra no deja de torturarla mentalmente y, aunque Orihime se resista, en algunos momentos parece a punto de volverse loca). Bueno, espero que la historia os haya gustado y espero encontrar más oneshots interesantes que traducir. Un beso!
Uchiha-Dani-Uzmaki: hola! Muchas gracias por todos tus reviews! Pues en el primer oneshot, sí, se supone que Ulquiorra y Orihime son esos arrancar que se quedan allí para siempre. En cuanto al cuarto, se supone que Orihime está tan deprimida y no soporta más la situación, que le pide a Ulquiorra que la mate, se supone que después de haber atacado a Aizen (eso entendí yo XD). Y, al final, se ve que todos la han olvidado, menos él, claro. Espero que este fic también te haya gustado mucho. Un beso!
Anónimo: hola! Siento mucho no haber subido más oneshots, pero ahora estoy con el de "Musa" y fansubs y tampoco he tenido mucho tiempo para buscar algunos interesantes. Pero bueno, espero que éste te haya gustado! (aunque no sea para "sensibles" XD). Un beso!
Yagami Vongola: hola! Ya, la verdad es que el fic estuvo un poco duro. Pero bueno, me gusta ver a qué extremo puede llegar esta relación. De hecho, para mí es la única de todo Bleach a la que puede darse tanta violencia y que, además, quede bien, incluso canon (bueno, quitando el NnoiNell, que directamente es autodestructiva xD). Un beso!
Kartemis: hola! Gracias, me alegra que te gustase el oneshot. Espero que éste también te haya gustado. Un beso!
Ori-chan23: hola! Gracias por seguirme y por los ánimos! Bueno, aunque la historia esté "completa", tengo pensado seguir actualizándola, pero está como completa por si acaso tardo demasiado XD. En fin, chorradas que hago a veces… Espero que el cap te haya gustado y un beso!
