ENAMORADOS POR PRIMERA VEZ
(Falling In Love A First Time)
Por LavenderGoddessV
Traducido por Inuhanya
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Capítulo 9: Un secreto revelado?
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"Mujer."
Una enojada voz interrumpió a Bulma casi inmediatamente después de haber logrado dormirse de nuevo. Gruñó, conocía la voz muy bien. "Ya te he fornicado por Kami sabe cuántas horas Vegeta. Eso no es suficiente para ganarme algo de plácido sueño?"
Vegeta rió agarrando las cobijas envueltas alrededor de su cuerpo para retirarlas rápidamente. "Has olvidado que la cámara de gravedad está destruida? Si no la tengo para entrenar no estaré lo distraído suficiente de mi celo. Así que si piensas que estás cansada ahora, ciertamente no te gustarán los resultados si no estoy ocupado."
Bulma gruñó en su almohada mientras sacaba perezosamente su muy desnudo cuerpo de la cama. "Déjame decirte algo idiota egoísta." Siseó ella dando un paso hacia él. Eso fue todo lo que logró hacer antes de que perdiera el equilibrio y comenzara a caer. Inconscientemente Vegeta se adelantó y envolvió su brazo alrededor de su cintura, apoyándola contra su pecho.
"Qué demonios pasa contigo mujer?" Siseó él intentando averiguar lo que estaba haciéndola moverse casi ebria.
Bulma gimió mientras se aferraba a sus hombros por apoyo. "Sólo estoy adolorida." Ella intentó sonar fuerte al esconder exactamente lo adolorida que estaba. "Digo, seriamente dudo que el cuerpo femenino esté destinado para durar tanto con un hombre tan grande y con tanta energía como tú."
Vegeta sonrió ante el comentario del tamaño, pero no encontró divertida su evaluación de lo que podía manejar. Siempre podría continuar compartiendo su ki con ella, pero eso hacía poco para disminuir el dolor después, por lo cual se sintió extrañamente preocupado. "Tienes alguna de esas píldoras verdes mujer?"
Bulma parpadeó mientras lo miraba confundida. "Oh… las semillas del ermitaño… Um… Sí, creo que me queda una. En mi cajón."
Vegeta asintió soltando a la mujer para sentarla en la cama. Bulma lo hizo, dolorosamente, esperando por algo que aliviara ese dolor. Cuando Vegeta regresó con la semilla en la palma de su mano Bulma soltó un profundo suspiro. Rápidamente agarró la semilla, pero se detuvo antes de comerla. "Tal vez deba esperar hasta después que termine tu celo para comerla." Pensó ella en voz alta. Imaginó que si estaba así de mal después de una mañana, mañana y pasado mañana estaría peor.
"Cómela ahora." Demandó Vegeta mientras recogía la semilla de su mano y literalmente la metía en su boca. Bulma casi vomita, pero de todas formas se tragó el agente curativo. Tan pronto como sintió desvanecer su dolor entró en un ataque de rabia. "Qué demonios fue eso?! Era mi decisión cuándo tomarla, no la tuya! Es mi cuerpo el que está adolorido! Preferiría haberla guardado hasta que esto terminara!"
"Se acabó." Siseó Vegeta mientras continuaba su intento desesperado por desviar sus ojos de su desnudo cuerpo. "Has probado claramente que una criatura tan débil como tú es muy frágil para acostarse con un hombre tan poderoso como yo. No te llevaré a la cama otra vez."
Bulma sintió sus ojos abrirse. Se sintió extrañamente herida cuando habló, pero su rabia fue todo lo que mostró. "En realidad Vegeta, si recuerdo correctamente, yo te llevé a ti a la cama. Yo comencé esto. Ahora, sé que te gusta hacer cosas solo, pero ambos sabemos que no tienes muchas opciones en este caso. Puedes ser capaz de controlarte en el día pero en la noche ni tu propia mano te ayudará! Me necesitas, y paso a ser tan estúpida en ayudarte, así que por una vez en tu vida deja que alguien te ayude!"
Su preocupación sorprendió a Vegeta, pero no titubeó. "Olvídalo mujer. Siéntete honrada de que tuvieras el privilegio de experimentar mi cuerpo, pero eso no pasará de nuevo." Dijo él con convicción mientras se giraba y salía de la habitación.
Bulma abrió su boca para llamarlo, pero nada salió. Qué podría decir? Que tenía que aceptar su ayuda? Por qué la molestaba tanto? Bulma sacudió su cabeza en un intento por deshacerse de todas las preguntas. 'Qué estoy pensando? No tengo que presionar. Una vez que caiga la noche Vegeta va a tener que regresar. Si algo más el idiota necesitará otra inyección.'
Bulma sonrió mientras entraba en su baño. Haciendo de lado el dolor, anoche fue una sorpresa. No había esperado que el príncipe Saiyajín fuera tan… intoxicante. Ella olió el aire, aún podía oler la fuerte esencia de su sexo mezclado con el suyo. 'Oh, a quién engaño? Al demonio con ayudarlo! Él necesita ayudarme!' pensó ella sintiendo ya el calor entre sus muslos. 'Maldito! Por qué demonios tenía que sentirse tan asombroso!? Juro que es como que el malo siempre es el mejor dotado!' Bulma se estremeció al recordar ver su solidez por primera vez. 'Domínate niña. De ninguna forma va a ignorarte esta noche, aún si tengo que dar unos pasos para asegurar que no pueda resistírseme.' Pensó ella traviesa antes de entrar en la ducha. Primero arreglaría la cámara de gravedad y luego trataría con el príncipe Saiyajín.
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Era media tarde cuando Bulma finalmente tuvo reparada la cámara de gravedad para el molesto príncipe Saiyajín. Había intentado evitar mirarla mientras trabajaba. Aún con Bulma completamente cubierta en overol y grasa, se sentía reaccionar a ella. 'Maldito celo.' Se mantuvo siseando en su mente mientras se paseaba por ahí esperando por ella. Cuando finalmente terminó prácticamente la tiró de la cámara de gravedad y cerró la entrada. Canceló su prisa por estar entrenando, pero ambos lo sabían mejor.
Vegeta gruñó luchando por sacar de su mente todos sus pensamientos e imágenes de la mujer de cabello azul. Tuvo que admitir que nunca experimentó nada tan intenso como lo de anoche. Había sido criado en el dolor y la derrota. El placer fue algo que nunca le enseñaron o le permitieron tener. Si algo, creció sabiendo que placer significaba dolor. Había visto incontables número de mujeres violadas, hombres y niños perturbados; incluso sufrió sus propias humillaciones por placer. Su celo a los quince fue humillante por decir lo menos, pero nunca nada como tener violada su cola.
Los dientes de Vegeta se apretaron al recordar cómo le gustaba a Freezer la cola Saiyajín. Sabía que cuando la halaba producía dolor, pero cuando la consentía significaba placer. Frecuentemente usaba eso contra los tres restantes Saiyajín. No fue suficiente para él golpearlos sin sentido, sino tenía que añadir a su dolor el tomar sus flácidas colas y acariciarlas a un paso seductoramente gentil. Incluso con su principesca fuerza de voluntad se encontraba indefenso para detener sus gemidos de gratificación. Nunca olvidará las risas que Zarbon y Dodoria soltaban mientras lo observaban retorcerse de un lado a otro entre el dolor y la excitación. No, el significado del placer era producir dolor. Eso era por qué se había aislado de eso completamente.
Él no necesitaba el dolor físico y emocional que venía con al casamiento. Muchos recuerdos que no necesitaba y que nunca quería realizar. Le gustaba estar solo; mantener sólo lo que era necesario en la vida, sus metas; matar a Kakarotto y volverse un súper Saiyajín. Todo lo demás era inmaterial, o eso pensaba.
Se preguntó por qué ella tenía que sentirse tan maravillosa. Se había dicho que simplemente era un factor del celo, todo intensificado, pero por qué tenía esta molesta sensación de que había más que eso? Que no era sólo su belleza, su cuerpo femenino que sacaba su naturaleza masculina, sino que era su cuerpo. Ella era la que gritaba su nombre cada vez que se liberaba. Era su imagen la que en este momento estaba endureciéndolo al punto donde consideró destruir la cámara de gravedad en espera de perderse en la inconsciencia.
'Suficiente.' Vegeta deshizo todas las imágenes de la belleza azul. Ella era un perfecto ejemplo de cómo el placer causaba dolor. Usó su cuerpo al punto de lastimarla anoche. Tenía que contenerse esta noche. No se permitiría terminar como Nappa, dejando un rastro de cadáveres de mujeres golpeadas tras él. No tocaría otra vez a la mujer. Duró por él una noche, lo cual fue más afortunado de lo que podría haber esperado experimentar. No se atrevería a regresar por más. Orgullo o no, él era un hombre de honor. No ganaba nada al lastimar una mujer, particularmente esta mujer. Esta noche, manejaría las cosas solo.
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Bulma lo observó desde su balcón mientras su confiado Saiyajín entrenaba justo antes del anochecer. Asumió que quería tener una sólida cena antes de encerrarse en la cámara de gravedad durante la noche. Sonrió mirando su reloj. El pequeño cachorro necesitaba otra inyección. Ella rió traviesa mientras entraba en su armario y sacaba un vestido que no había usado en años. Lo presionó contra su cuerpo mientras se miraba en su espejo. 'Estás tan tostado mi príncipe.' Sonrió ella antes de entrar al baño para cambiarse. Esto iba a ser divertido.
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Vegeta estuvo complacido de que la mujer fuera lo inteligente suficiente para tener la cena preparada para él. Observó que el sol estaba cerca a ponerse cuando terminó de limpiar la mesa llena de la comida que Bulma había ordenado. Estuvo más que aliviado que no hubiese intentando cocinar. Podría ser un genio en las ciencias, pero no tenía idea cuando se refería a la cocina.
Una vez terminó, Vegeta sintió en los alrededores por el ki de la mujer. Necesitaba otra dosis de lo que sea que le hubiese dado anoche si quería sobrevivir otra noche. "Mujer!" Gritó él menos que excitado por la idea de subir a su habitación para hacerla salir. Imaginó que los resultados serían ardientes. "MUJER!" Gritó de nuevo cuando se estaba demorando en bajar. El sol casi estaba fuera de vista y sus hormonas lentamente comenzaban a trabajar en exceso. "MUJER!!!!!"
"Cálmate Vegeta, aquí estoy." Ronroneó Bulma usando las escaleras traseras para escabullirse hacia el guerrero.
Vegeta inmediatamente se giró para gritarle a la mujer por su demora, pero en vez se detuvo en seco. Vegeta tomó un brusco respiro mientras sus ojos subían y bajaban lentamente por su cuerpo. Dejó salir un amortiguado gemido mientras asimilaba la provocativa vista de la corta versión de dos piezas de un uniforme de enfermera que lucía la mujer. Ella permaneció confiada ante él sosteniendo tímidamente una jeringa entre su dedo índice y medio. "Ves algo que quieras?"
Vegeta sabía que literalmente se estaba refiriendo a su inyección, pero también hizo una pregunta de la que tuvo que admitir estaba impresionado que tuviera las agallas de hacer. "Bueno, ya que claramente no quiero el horrible cuerpo ante mi, debe ser el suero." Entregó él perfectamente.
Bulma rió, no iba a permitir que su sarcasmo tuviera lo mejor de ella. "Muy bien." Ella caminó seductoramente frente a él presionando su impresionante pecho contra el suyo. "Es todo tuyo." Pasó su lengua por su mejilla antes de administrarle el suero. Bulma sintió su cuerpo despertar cuando se alejó un paso, pero Bulma fue rápida en contraatacar al mover una mano hacia su nuca, forzándolo a quedarse cerca a ella.
Dio un rápido vistazo por la ventana y vio que el sol finalmente se ocultó. Escuchó a Vegeta liberar un gruñido casi animal. No podía recordar escuchar un eco más seductor. En un parpadeo sintió los labios de Vegeta contra su pecho comenzando a roer a través de la tela del disfraz de enfermera. "Vegeta…" Gimió Bulma fuertemente mientras buscaba sus spandex para comenzar a retirarlos.
Acompañando este movimiento sintió el calor alejarse bruscamente cuando Vegeta se giró para desviar la mirada. "Detén esto mujer!" Ordenó él. "Te dije que no quiero acostarme contigo otra vez." Habló él con poca convicción.
Bulma se sorprendió de que tuviera la fuerza de voluntad para alejarse de ella, pero estaba lejos de rendirse. "Eso no es lo que tu cuerpo está diciéndome Vegeta!" Siseó Bulma caminando frente a él; sus senos saliendo por doquier. "Dejarás de jugar y toma lo que necesitas, y dame lo que necesito.'
Los ojos de Vegeta destellaron levemente confundidos, pero también con rabia. "Tú no me necesitas mujer. Ve con uno de tus débiles hombres terrícolas. Ellos son más de tu manejo." Gruñó él intentando dirigirse tambaleante a la cámara de gravedad. Estuvo casi en la puerta cuando Bulma logró detenerlo. No se molestó más en hablarle; simplemente forzó sus labios contra los suyos mientras presionaba su cuerpo en su erección, rozando rudamente contra él.
La mente de Vegeta estaba gritándole empujarla, pero también tuvo que preguntarse por qué. Si la mujer estaba dispuesta a entregarle su cuerpo entonces por qué detenerla? Sus heridas eran su problema, no el suyo! Qué demonios le importaba si se lastimaba? "Esta es tu última oportunidad mujer." Gruñó Vegeta entre profundos respiros. "Si no te vas ahora voy a fornicarte hasta el amanecer, y si piensas que estabas lastimada esta mañana, no podrás caminar mañana."
"Estoy conmovida por tu preocupación, Vegeta." Bulma rió contra sus labios mientras regresaba a sus spandex. "Pero es mi cuerpo, mi elección. Te deseo."
"Que así sea." Dijo él a modo de advertencia antes de cargarla sobre su hombro y llevarlos a su habitación. Vegeta, oh tan urgentemente, dejó caer su carga en la cama mientras gateaba sobre su mujer. Los juegos previos parecían estar fuera de pregunta para el hambriento Saiyajín mientras reducía su ropa a pedazos. Bulma mostró irritación por tener destrozado su disfraz, pero tuvo poco tiempo para protestar cuando Vegeta la tuvo sujeta bajo él con su lengua ocupando su boca.
Bulma sintió un titubeo similar al que expresó la noche anterior, como si pareciera preocupado por estar arriba. Vio la graciosa ironía en un hombre que se enorgullecía al dominar a otros, sintiéndose más cómodo siendo montado, pero intentó ser seria en el asunto. "Sólo sé gentil Vegeta, no me lastimarás." Ella intentó sonar motivadora.
"Como si me importara." Dijo él, no convenciendo a ninguno de los dos. "Simplemente eres una criatura muy frágil."
Bulma levantó la mirada hacia los ojos de Vegeta, estuvo por responder a su insulto cuando vio algo en sus ojos que la detuvo. Mostraba miedo como lo hizo ayer, pero no era sólo por su seguridad. Era algo más. Habría cubierto su boca para esconder su shock si sus manos ya no estuvieran clavándose en su bien tonificada espalda. "Ah… Vegeta… Has hecho esto antes verdad? Digo, has empujado dentro de una mujer antes, no es así? Anoche no podría haber sido tu prim--"
"Por supuesto que he fornicado mujeres antes!" Gruñó Vegeta indignado, muy defensivo para que Bulma se desviara de su teoría.
Ella decidió no hacer más preguntas. Si tenía razón sólo lo avergonzaría más, y si estaba equivocada sólo lo molestaría más de lo que estaba. "Bien." Concedió ella bajando una mano hacia su palpitante miembro. "Te guiaré." Ofreció ella, si sus suposiciones eran correctas o equivocadas se condenaría si se mantenía haciendo todo el trabajo. Él necesitaba liberar sus inhibiciones de una vez.
Vegeta no tuvo la fuerza para resistirse cuando su cálida mano envió sensaciones por su cuerpo que lo cegó con lujuria. Lentamente siguió su guía llevando su punta hacia su entrada. "Empuja dentro de mi, Vegeta." Jadeó ella muriéndose ante la tortura de tenerlo tan cerca y aún tan lejos de su entrada.
Vegeta tenía ambos codos plantados a cada lado de sus hombros mientras lentamente entraba en ella. Bulma gimió con placer mientras su cabeza se echaba hacia atrás, entrelazando sus brazos alrededor de los suyos por apoyo. "Más rápido." Demandó ella; su paso era demasiado lento para su gusto. Pensó que estaba intentando cobrarle por lo de antes. "Más duro." Continuó ella con sus demandas buscando en los ojos de Vegeta la sonrisa que tenía que estar exhibiendo mientras la torturaba de semejante manera.
Ella se sorprendió al verlo sin sonrisa, en vez tenía una mirada de profunda preocupación. 'Está así de preocupado por que su celo absorba tanto de su control que me lastimaría?' Tuvo que preguntarse por qué un fuerte guerrero como Vegeta podría volverse tan débil en la habitación. "Vegeta." Ella intentó llamar su nombre en forma de pregunta, para presionar el asunto, pero su nombre salió en forma de un gemido cuando él hizo caso a su petición antes de que pudiera hablar. "Síííí…" Gimió ella excitada mientras envolvía sus piernas alrededor de su cintura y movía su cuerpo para encontrar cada empujón suyo. "Vegeta…" Gimió de nuevo sintiendo el calor creciendo dentro de ella. 'Kami, esto es mejor que con Yamcha…'
Vegeta había escuchado sus gemidos por movimientos más rápidos y más duros, pero él no quiso, no todavía. Quería absorber cada momento de dicha dentro de su cuerpo antes de derramarse dentro de ella. Quería memorizar cada grieta que producía su éxtasis. Quería entender su cuerpo, conocerlo aún mejor que el suyo. Por qué? Instintos, asumió. El segundo celo triple está destinado para ser compartido por una pareja casada o al menos unida. El macho se supone que se preocupa por las necesidades de su mujer; así que asumió que sus instintos estaban levemente perturbados en este caso. Asumió falsamente que la mujer de cabello azul era su pareja. Casi hace una mueca ante la horrible idea.
El sonido de su nombre rebotando de las paredes regresó a Vegeta a la realidad dándose cuenta que había comenzado a moverse a un paso increíblemente rudo dentro de ella, y aún no parecía adolorida. Él tomó sus continuos gemidos y gritos de excitación como una confirmación de su éxito. Sin más ideas, se hundió dentro de ella con un final y poderoso empujón que los llevó a ambos a sus liberaciones. Vegeta escuchó su nombre escapar de sus labios una vez más mientras hundía sus labios en la curva de su cuello para amortiguar el suyo. Ella nunca sabría del placer que su cuerpo le producía.
Los dos se relajaron por unos breves momentos antes de que Vegeta saliera de Bulma y se acostara junto a ella con su palpitante erección. "Cansado ya?" Gimió Bulma exhausta preguntándose por qué no estaba haciendo otro movimiento sobre ella cuando su erección se pronunciaba muy claramente a través de las sábanas.
"Duerme." Ordenó él. "Puedes descansar antes de que te tome otra vez."
Bulma sintió una sonrisa cruzar sus labios mientras rodaba en su costado para encararlo. "Es mejor que te cuides Vegeta. Si continúas actuando así podría comenzar a pensar que te preocupas por mi bienestar."
Vegeta frunció ante la sugerencia mientras se giraba lejos de ella. Ella asumió que lo hizo para 'ocuparse' mientras descansaba unos minutos. "Creo que es algo increíble, sabes." Susurró ella cerrando adormecida sus ojos.
"Qué?" Vegeta decidió preguntar por lo que asumió se arrepentiría después.
"Un virgen de treinta años. Creo que es honorable esperar tanto tiempo." Susurró Bulma después de un leve bostezo.
"No soy virgen, mujer." Gruñó Vegeta en tono insultado.
"No más." Bulma rió mientras se giraba para no encararlo. Él comenzó a murmurar algo después de eso. Captó algo sobre 'delirios de grandeza' y 'mujeres fornicando a los quince.' Bulma lo ignoró sin embargo, cuando supo que nunca obtendría una respuesta directa del hombre. Pero eso no la detuvo de sentirse privilegiada de saber algo sobre él que nadie más sabía. De alguna forma la hizo sentir especial.
No fue mucho el tiempo que tuvo Bulma para descansar antes de que Vegeta se girara y se preparara para penetrarla otra vez, lo cual hizo con asombrosa precisión. Estaba más que lista para mostrarle lo que podría ser estar con una verdadera mujer.
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Nota de LGV: Hmmmm???? Así que Vegeta era virgen? Vamos, siempre es al contrario; quería ir en contra de lo típico con esto! Así que nuestra pareja se está acercando un poco más, qué pasará la mañana siguiente cuando despierte el par? Quién sabe, pero como siempre, las cosas serán interesantes entre la pareja.
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