Los personajes de Naruto no me pertenecen, si no a Masashi Kishimoto.
Porquerías IND, presenta:
El juego mágico.
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Sexo
Había regresado a la habitación por una toalla, encontrándose a la chica en el suelo y gimiendo de placer. No pudo evitar que apareciera el bulto entre sus pantalones, su mente maquinaba nuevas y diversas posiciones para llevarlas a cabo en ese mismo instante. Hinata estaba mas que dispuesta, a pesar de que evitaba verlo, estaba seguro de que sentía su mirada comérsela, ¿Y como no? Si era una autentica Diosa, a la cual ya había tenido la oportunidad de saborear.
Más no le importaba comérsela cuantas veces quisiera, tal vez tenerla completamente en sus dominios seria la mejor idea que hubiese tenido. Que aquella hermosa mujer, fuera la madre de sus hijos. 'No seria mala idea', Hinata era una chica hermosa, de un lujurioso cuerpo y a esa velocidad su clan se iría restableciendo, era callada, inteligente, gentil y muy poderosa. Aseguraría que en unos años sus descendientes serian los más poderosos, incluso mas que el.
La cargo entre sus brazos, ganándose un gritito y gesto de asombro. Su negra mirada brillo al sentir su pezón contra su pecho, estaba deseosa. Pero no quería asustarla, tendría que ir poco a poco. La convencería con palabras de aceptarlo como compañero, y al final, ella aceptaría de buena gana pasar su vida con el. Tenía que mantener su control, bajar su libido y después, plantear sus deseos. Pero se le estaba haciendo difícil, ya la había dejado acostada en la cama, y estaba seguro, de que ella le suplicaba con la mirada que actuara. No necesitaba el Sharingan o cualquier jutsu para saber eso, pero sinceramente no le ayudaba. No quería parecer perro en celo.
Quería que ella lo tomara en serio.
—Hinata —menciono buscando donde posar su vista. Sus grandes tetas, su vientre o lo ojos, 'Mierda', cualquier parte de su cuerpo le haría aventarse a ella. ¡Oh! La cabecera de la cama se veía muy interesante.
—Sasuke… —murmuro inquieta, avergonzada, deseosa de su toque.
Sasuke solo asintió pero no la miro. Hinata se cubrió sus pechos con ambas manos, ganándose una mira de reproche de parte del chico. ¿Quién lo entendía?
—Escúchame bien —ordeno separando sus manos y tocando los pechos, sus callosas manos rodeando todo lo que podían—, yo busco algo más —entrecerró los ojos con deseo, Hinata jadeaba—. Algo que solo tú, podrás darme.
—Sexo —susurro entendiendo hasta donde iba el punto.
—¿Qué? No —aclaro posicionándose entre sus piernas—. Es algo más, no solo sexo.
—Ahh, ¿Entonces… hmmm, q-que?
—Una… —entonces sus caderas comenzaron a moverse, simulando embestidas lentas, pero potentes—. Familia.
Su pantalón comenzó a mancharse del líquido que aun quedaba en el sexo de la Hyūga. Hinata arqueo un par de veces su espalda, ensimismada en el toque del abultado miembro en su entrepierna, era una sensación gloriosa y deliciosa; alcanzo a escuchar perfectamente la ultima palabra. Su mente tardo un poco en digerirla para entender su significado, pareciese que su mente solo se enfrascaba en el roce en los labios de su sexo, aquel miembro empujaba ferviente en esa parte, como insistiéndole en contestar algo al portador.
—Yo… hmmm —abrazo con sus piernas las caderas masculinas, acercándolas mas y mas a ella.
Sus pantalones cayeron hasta sus muslos y su gran miembro fue descubierto impotente, duro y poderoso. Tomo sus caderas y detuvo sus candentes movimientos sobre su miembro, la sabia ansiosa pero el necesitaba escuchar una respuesta positiva y hundirse en las profundidades de su feminidad. Algo así como cerrar un trato.
La oportunidad de reclamarla.
—¿Cuál es tu respuesta, Hi-na-ta?
Sus oscuros y profundos ojos le quitaron el aliento, la hipnotizaron hasta tal punto de estar más que segura en responderle un si. El le aseguraba que jamás se arrepentiría, pero ella no quería y mucho menos deseaba una relación a base de sexo, como iniciaron. Como estaban a punto de hacer, y ella sabia que si le confirmaba la respuesta el se hundiría hasta el fondo, proclamándola como suya.
Y le pertenecería. No solo en cuerpo, en corazón y su alma se sumaria también en un futuro.
—Y-Yo…
Su glande acaricio sus pliegues, inconscientemente queriendo persuadirla con el placer. Nunca en su vida los microsegundos se le habían hecho tan lentos y los segundos convertirse en lentas horas, sentía como la impaciencia y el tiempo se burlaban de el, y quiso enterrarse y responder el la pregunta.
Cerro los ojos— No importa lo que respondas. Es tu decisión y yo la respetare.
Abrió completamente sus piernas y dejo que el aire saliera de su garganta de una forma lenta, aunque quería soplarla y volver a respirar para poder responder.
Continuara…
Jajaja XDDD Pido una disculpa. Habia subido el borrador :PPPPP Lol. Lo siento jeje. Espero les haya gustado ;)
