Noveno capitulo de esta historia, las cosas ya se van desarrollando... disfrutenlo
CAPITULO 9
…EN PEOR
Abrí los ojos, la noche ya había pasado y entraba luz por una ventana rota, alrededor mío habían muchos pedazos de cristales rotos. Ahora comprendía todo, hace poco los Lutece dijeron que las dimensiones eran como hojas de papel: todas eran iguales, pero en cada una de ellas se escribían cosas diferentes, pero algunas de esas cosas se traspapelaban de hoja a hoja. Este era el traspapelamiento de esta dimensión, Columbia volvía a existir ¿Cómo? Aun no lo sabía, ahora todo encajaba… los dirigibles, los cañoneros, los soldados Founder… todo estaba conectado a esto, todo había regresado.
Me reincorpore tratando de no hacerme daño con los cristales rotos ¿Dónde estaba? Al parecer yo había entrado por una ventana a una tienda de ropa, era domingo y al parecer la tienda no abría ese día, lo que ya era algo pues necesitaba cambiar mi ropa ensangrentada y rota. Trate de escoger ropa idéntica a la que llevaba puesta, no fue difícil, en poco tiempo estaba listo y parecía renovado, lo único que cambio en mi vestimenta fue que las sobaqueras las puse sobre mi camisa, debajo del chaleco procurando que no se viera ni mi pistola ni mi gancho aéreo, la carabina la había perdido durante la pelea en el dirigible.
Salí al exterior evitando ser visto, pero las calles estaban desiertas, las campanas repicaban y los fuegos artificiales detonaban en el cielo en colores rojo, blanco y azul. Camine un rato por las calles desiertas y apacibles, era extraño no verlas repletas de cadáveres, escombros y carteles de los Vox, pero entonces hubo algo que llamo mi atención: un cartel pegado a una pared con un dibujo y una inscripción en el
-¿Qué carajo?- dije al ver el cartel
En el cartel estaba el dibujo de una mano diabólica con tres letras en ella: "AID" y debajo de ella decía "Reconocerás al Falso Pastor por su marca". El cartel era el mismo que en la Columbia anterior, pero las letras en la mano eran lo único que cambio, la letra "I" era la cicatriz del cuchillo que había entrado entre la "A" y la "D". ¿Falso Pastor? ¿De nuevo? Pero ¿Falso Pastor de quién?
Seguí caminando y entonces finalmente encontré a los ciudadanos. Estaban amontonados alrededor de un escenario alto en el cual había una persona hablando por un micrófono, la persona era algo así como un presentador y me intereso lo que estaba diciendo por lo cual me acerque a escuchar. Detrás del presentador se hallaban los restos de un dirigible, el dirigible que las fuerzas de Reader habían derribado
-"Así es hermanos y hermanas"- Decía el presentador sobre el escenario-"El Falso Pastor arribó ayer por la noche a Columbia"-
Todos los presentes empezaron a murmurar cosas entre si
-"Sin embargo, las valientes fuerzas de nuestros soldados Founders dirigidos por el joven Reader, Capitán de la Guardia, derribaron el dirigible con el que el Falso Pastor planeaba aterrorizar a nuestra bella ciudad"-
Todos aplaudieron y algunos más silbaron, al parecer Reader si era un estratega importante, un Capitán de la Guardia. Pero experiencia cuenta más que rango, y yo tenía mucho más que experiencia
-"Pero también, las fuerzas del Capitán Reader lograron capturar a la acompañante del Falso Pastor. Una joven que se hace llamar Elizabeth y que ahora mismo está siendo interrogada para luego ser juzgada por el Profeta, y el dictará su sentencia, la cual será ejecutada por el Reader en persona"-
No lo podía creer ¿Profeta? ¿Reader ejecutaría la sentencia? Nada bueno… no tenía sentido, Comstock ya había muerto, yo mismo me encargue de ello, y Reader ya había mencionado lo que le planeaba hacer a Elizabeth. No lo permitiría
-¡"El Falso Pastor ha muerto"!- gritó el presentador
-¡Eeeehhh! ¡Viva el capitán Reader y el Profeta! - gritaron todos los asistentes al unísono
-¡Muerte a la Falsa Pastora!- gritó refiriéndose a Elizabeth
-¡Muerte!- volvieron a gritar todos en coro
-¡NO!- yo grité sin saber si mi plan funcionaria o no
En el pasado, la sola mención de mi nombre o de mi apodo hacía temblar y estremecer a la ciudad entera ¿Por qué no aprovechar ahora? ¿Por qué esconderme? Quería que todos sintieran miedo, ya no me importaba, solo quería que Reader supiera que yo estaba vivo y rescatar a Elizabeth, de paso tirar algunos dientes y romper unos cuantos huesos.
Levante mi mano derecha a la altura de mi pecho, todos voltearon a ver y se quedaron atónitos con lo que vieron: la marca del Falso Pastor. De modo que ahora me convertiría en una especie de terrorista, no me agradaba la idea, pero si era con tal de salvar a Elizabeth así seria.
-¡Es el, el Falso Pastor!- decían unos
-¿Sigue vivo, cómo?- exclamaban otros
Lleve mi brazo derecho hasta introducirlo por debajo de mi chaleco hasta encontrar la empuñadura de mi pistola y la desenfunde de la sobaquera. Luego extendí mi brazo empuñando firmemente mi arma apuntando al presentador que se encontraba todavía en el escenario frente a los restos humeantes del dirigible. Todos ahogaron un grito y se cubrieron la cabeza o se tiraron pecho a tierra. Se escuchó un estallido y una bala viajó velozmente por el aire en línea recta con punto final en la cabeza del presentador. Su cabeza fue empujada hacia atrás por la fuerza del impacto, había sido un tiro limpio, la sangre escurrió por su rostro y la parte de atrás salpicó de rojo el escenario, su cuerpo cayó al suelo boca arriba y luego comenzó a crearse un ligero charco de sangre alrededor de su cráneo. Todos gritaron ante lo que acababan de presenciar
-¡Silencio!- ordene mientras daba un tiro al aire
Yo sabía cómo causar terror entre las masas, el trabajar en Pinkerton me lo había enseñado. Escogí a un hombre de mediana edad al azar entre toda la multitud agazapada, lo arrebaté de los brazos de su esposa, quien impedía que yo me lo llevase. Cuando logre separarlo de ella, lo lleve hasta un punto en el que toda la multitud me veía y lo arrodille frente a la multitud, dándome la espalda a mí. Entonces puse el cañón del arma en la parte de atrás de su cabeza, causando que se asustara y que su esposa llorara a gritos, solo los brazos de otras personas cercanas impidieron que se acercara con su marido
-¡Tienen diez segundos para decirme a donde se llevaron a la chica!- ¿Me había convertido en un monstruo… por ella? -¡O comenzare a ejecutarlos uno a uno al azar, sin distinción! ¡Diez! -
Todos comenzaron a murmuran, asustados. Mi rehén solo temblaba y sollozaba de terror, quien no lo haría con un arma cargada apuntándote en la cabeza, empuñada por un ex-agente de Pinkerton. Me sentía realmente mal haciéndolo, pero no podía preguntar por las buenas… no en este punto.
-¡Nueve!-
Mas gritos, sollozos y murmullos de pánico
-¡Ocho! ¡Lo hare, se los advierto! -
La mujer de mi rehén solo lloraba, sujetada por otras mujeres, consolándola.
-¡Siete!... ¡Seis!... ¡Cinco!... ¡Cuatro!... ¡Tres! -
-¡NOOOOO!- gritó la esposa
-¡Dos!- entonces presione más el arma contra su cráneo, haciendo que bajara la cabeza, sus sollozos aumentaban
-Por favor… por favor… por favor no lo hagas…- suplicaba mi rehén, llorando
-…¡Uno!... -Grité a la multitud, y luego dije a mi rehén- Lo siento-
Respire profundamente… todos gritaron…
-¡La Casa del Profeta!- se escuchó entre la multitud, mi mano se relajó y mi vista se dirigió hacia el lugar de donde venía la voz -¡Allí es a donde la llevaron, a Casa del Profeta! ¡Déjelo ir por favor! -
-¡¿Cómo sé que es verdad?!- pregunte a la voz, no había dado con quien era su dueño
-Porque el Profeta mismo la va a interrogar- se escuchó de nuevo la voz
Levante a mi rehén por el cuello de su camisa, lo lleve de nuevo con su esposa y lo deje caer en el suelo frente a ella, los dos se abrazaron mientras lloraban desconsoladamente. Yo ¿lloraría cuando encontrara a Elizabeth? ¿Qué pasara? ¿Lo lograre?
-¡Alto allí o disparamos!- se escuchó detrás de mi
Me di la vuelta, solo para encontrarme a 5 soldados Founder armados con ametralladoras apuntándome. Rápidamente mi brazo reacciono apuntando y disparando el arma tres veces, las tres balas dieron en el blanco: la cabeza. Corrí apresuradamente a la barandilla de la ciudad, que delimitaba el vacío, del suelo flotante de Columbia. Sin pensármelo dos veces, me sujete de la barandilla mientras pasaba todo mi cuerpo por encima lanzándome al vacío ante el asombro de todos. Por suerte, no me arrojé a lo idiota: ya había visto que un aerocarril pasaba cerca de la barandilla para luego subir sobre la pequeña plaza en donde estaba la muchedumbre. Mi mano empuño mi gancho aéreo que estaba enganchado a mi sobaquera y presione el gatillo haciendo girar sus garfios para que se sujetaran al aerocarril, y así paso, el gancho se adhirió al riel metálico y comenzó a transportarme por él, en un movimiento rápido de mi cuerpo di media vuelta enganchándome al carril adyacente para regresar de nuevo a la pequeña plaza desde la que me había arrojado en donde estaba el escenario y el punto de impacto del dirigible, los dos soldados Founders restantes se habían asomado por la barandilla para verme caer pues no pensaban que yo poseyera un gancho aéreo. Extendí mis piernas mientras viajaba velozmente hacia los expectantes soldados, mis dos pies impactaron fuertemente contra sus barbillas mandándolos al suelo ¿Muertos? Tal vez.
Mi travesía por el aerocarril continuo con rumbo a la "isla" de enfrente, abandonaba una "isla para dirigirme a otra, por lo que la distancia que las separaba eran nubes y vacío de varios kilómetros de altura. Hace mucho tiempo que no sentía la adrenalina de estar suspendido en el aire a kilómetros del suelo… era magnifico, increíble… justo cuando comenzaba a disfrutar de la velocidad y de la increíble vista de Columbia divise unos vagones de carga que viajaban directamente hacia mi por el aerocarril. Aprovechando una curva me desenganche del riel metálico antes de impactarme, la fuerza que traía y al soltarme en una curva provoco que me fuera contra una ventana. Extendí las piernas para romper el cristal y entrar, los soldados Founder que venían persiguiéndome por el aerocarril (No sé desde donde) trataron de evitar los vagones, dado que el aerocarril conectaba dos "islas" de la ciudad donde ellos se encontraban viajando era vacío, no había nada abajo ni a los lados, por lo que no podían entrar por alguna ventana a una casa como yo. Trataron de dar la vuelta, pero era varios y chocaron entre ellos ocasionando que cayeran, otros mas trataron de detener los vagones con las piernas o los pies, pero lo único que consiguieron fue ser arrollados por el vagón, también tirándolos de Columbia.
Mis pies tocaron el cristal de la ventana, rompiéndola. Me introduje en el departamento aterrizando en el suelo, dos gritos hicieron que me reincorporara rápidamente, una mujer y un hombre estaban en la cama tratando de esconder su desnudez entre las sabanas
-Lamento interrumpir… -les dije una vez estuve en dos piernas -Lamento lo de la ventana, pero hacía calor aquí… me voy-
Ambos, ella y el me miraban asustados. Salí por la puerta cerrando tras de mí y me dirigí al ascensor que me llevaría a la planta baja, no tenía ganas de usar las escaleras, guarde mi pistola y mi gancho aéreo en mi sobaquera bajo mi chaleco, en la planta baja estaba una pequeña recepción, todos me miraban extraño, como si fuera un huésped más que se había puesto una borrachera terrible pues mi ropa estaba desarreglada, otra vez.
Por suerte había un espejo en un rincón de la recepción, aproveché para acomodarme el cuello de mi camisa, ajustar mi pañoleta roja, sacudir el polvo de mi pantalón y de mi chaleco, arreglarme el cabello y otras cosas menores, en poco tiempo estuve listo para salir al exterior como una persona decente de nuevo. Supongo que ahora caminaría hasta la Casa del Profeta sin levantar sospechas o hacer matanzas, a no ser que la situación así lo quisiera.
Caminar hasta la Casa del Profeta era algo practico, pues iba a parecer un Columbiano mas y no tendría trabas en mi camino, excepto tal vez la lentitud. Esto era lo que se conoce como "Lento pero seguro".
Por otra parte, estaba la forma "Rápido pero inseguro/peligroso" en la cual me abría paso a tiros y me transportaba por los aerocarriles, quitando cualquier traba del camino. Esto era algo riesgoso, era rápido, pero las fuerzas de los soldados Founder serían más numerosas cada vez, reforzarían sus filas o tratarían de impedir que me reuniese con Elizabeth.
¿Qué opción era la correcta? ¿Qué hacer?
Me decidí por emplear ambas opciones: ir caminando pacíficamente y al encontrar algún obstáculo menor tratar de superarlo sin derramar sangre, pero si la cosa se ponía más tensa o encontraba un obstáculo mayor tendría que ensuciarme las manos… de cualquier forma una cosa era segura: yo la encontraría… fuera como fuera, costase lo que costase, de una forma u otra, sea como sea… pero yo la encontraría. Se hacía tarde, llegue en la noche a Columbia, desperté en una tienda de ropa a la mañana siguiente, tome rehenes y escape de los soldados al mediodía, ahora ya era el atardecer y mi plan de actuar normal estaba resultando pues hasta ahora todos me veían normal, ni siquiera parecían sospechar que yo era su "Falso Pastor".
Tres preguntas bombardeaban mi mente:
-Falso Pastor ¿Falso Pastor de quién? ¿Un nuevo Cordero?
-¿Quién era el Profeta? Hasta ahora no habían mencionado su nombre y Comstock ya no existía
-¿Elizabeth estaba bien?
El Sol ya se estaba ocultando, la noche seria fría dado que Columbia estaba varios miles de metros sobre el nivel del mar. Llegué a la Casa del Profeta, en Emporia ¿Cómo la encontré? Simplemente siguiendo los señalamientos y los mapas, preguntar se hubiera visto algo sospechoso. Al parecer había un enorme portón dorado para acceder a la plaza frente a la casa, el único problema era que estaba vigilada por soldados Founder blindados y bien armados. Todos los que querían acceder a presenciar el juicio del "Profeta" en contra de Elizabeth debían someterse a una revisión de seguridad en el enorme portón. Los soldados buscaban armas y revisaban las manos en busca de la marca del Falso Pastor, no había aerocarriles que condujeran a la casa, lo que ya era una desventaja. Me había colado entre la multitud tratando de eludir la seguridad, pero vi que los soldados no pasaban por alto a nadie, todos eran examinados exhaustivamente.
Di media vuelta para volver por donde había llegado y buscar otro modo de entrar, pero a veces las cosas no resultan
-¿A dónde vas hijo? El juicio es hacia allá- me dijo un soldado que me había visto dar media vuelta -Déjame ver tu mano-
Sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo y un sentimiento de fracaso al escuchar esas palabras
-¿Acaso no me oíste? Déjame ver tu mano- insistió
Cerré el puño y me volví a encarar al soldado
-Obsérvala muy de cerca- le dije para después darle un fuerte puñetazo en la cara, mandándolo al suelo
-¡Arresten a ese hijo de puta!- gritó desde el suelo señalándome con su índice derecho y masajeándose la barbilla con la mano izquierda para disminuir el dolor, tal vez no le di tan fuerte…
Desenfunde mi pistola y unos reflectores me iluminaron, cegándome, varios soldados Founder se dirigían hacia mi desde atrás, afortunadamente le di la espalda a los reflectores para proteger mi visión, gracias a eso pude ver a los Founder que se acercaban. Yo solo les disparaba, me hubiera encantado tener algo de sales para mis vigorizadores, las balas salían de mi pistola tirando el arma ligeramente hacia atrás, algunas daban en el blanco y otras se perdían en la noche, era difícil apuntar y esquivar balas… esta vez no estaba Elizabeth para ayudarme abriendo desgarros dándome autómatas, patriotas motorizados o armas mas poderosas.
Entonces recordé al soldado al que había golpeado, el aun seguía detrás mio, lo había olvidado por completo… quise volverme para rematarlo, pero antes de poder hacer cualquier otra cosa… sentí un fuerte dolor en la nuca, el soldado me había golpeado con su pistola, por alguna razón no me había disparado. El golpe fue mas fuerte de lo que yo hubiera querido, todo se puso negro, los oídos me zumbaron, la cabeza me daba vueltas… y entonces perdi el control de mi cuerpo y me desplome perdiendo el conocimiento.
Las cosas se ponen mas desesperantes para Booker, ¿Derramara mas sangre en el prox. capitulo? ¿Que sera de el ahora que lo tienen los soldados Founder? Cosas grandes vienen en el Capitulo 10... no se lo pierdan
PROXIMAMENTE SOLO EN FANFICTION
Hasta el prox. cap. entonces, que esten bien, no olviden dejar su review de que tal les esta pareciendo la historia
Salu2 a tod s !
