Disclaimer: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen.
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.::Parte de Lily::.
IX
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La abuela Molly no la deja mirar mucha televisión, porque dice que esos aparatejos muggles funden el cerebro, pero cuando se lo permite, por lo general, se queda con ella y termina igual de perdida en las imágenes de ese objeto que tanto critica.
Lily se recuesta sobre la alfombra para más comodidad, con los pies en el aire y la cabeza recargada sobre las manos, mirando con atención la conclusión de la película, maravillándose con el hermoso vestido de novia de la protagonista mientras camina hacia el altar. Y entonces, de la nada, una idea la asalta.
―Abuela, abuelo… ―mueve la cabeza y mira a sus abuelos, que le brindan una afectuosa sonrisa, indicándole que tiene toda su atención ―Cuando crezca, quiero casarme con Teddy ―suelta, y sin decir más se vuelve hacia la televisión para seguir mirándola en silencio.
Ni Molly ni Arthur saben cómo responder a eso, así que solo se quedan en silencio.
...
Con la cercanía de los últimos partidos antes de las vacaciones de Navidad, las prácticas de Quiddicth del equipo de Slytherin se intensifican, y Teddy, como siempre desde que eran niños, no se pierde un solo entrenamiento del equipo de Higgs. No por gusto, sino porque esa es una de las épocas del año en que Tadeus se vuelve más paranoico, así que insiste en que él siempre esté ahí para cuidar sus libros de jugadas y organizar la agenda del equipo, cosa que debería hacer alguien de su propia casa, pero el capitán no confía en nadie más que en él. Además, según dice, su nobleza Hufflepuff le impediría traicionarlo.
Teddy se entretiene unos minutos viendo las escobas ir de un lado a otro, compiten entre ellos, se arrojan Quaffles para esquivarlas y practican los tiros al arco, nada fuera de lo normal, así que el joven Lupin rápidamente pierde el interés y saca un pergamino para escribirle una carta a la pequeña Lily, usando su libro de botánica como apoyo. Sin embargo, pasados unos minutos escucha gritos que no son usuales en las prácticas, así que vuelve a llevar la mirada al campo y observa la pequeña conmoción que se ha formado.
Higgs y los demás chicos del equipo bajaron de sus escobas, y ahora están sobre el césped, discutiendo con Artemis Hardy, la capitana del equipo de Ravenclaw, el cual está formado, a diferencia del de Slytherin, casi en su totalidad por chicas, a excepción de los dos Golpeadores. La pelea parece ser grande, pero desde su lugar Teddy no puede escuchar porqué discuten; y, sorprendido, parpadea al reconocer la alborotada cabellera de rizos pelirrojos de Cathy McGregor entre las jugadoras de Ravenclaw, vestida con la túnica azul de Buscadora, pero ella no repara en él hasta que Higgs lo llama con una seña para pedirle que se acerque al conflicto.
―¡Por última vez, maldita sea, Artemis! ¡Apartamos el campo durante todo el día con el profesor Slughorn! ¡Ustedes son las que deben irse! ―exclama su amigo, molesto, lo cual no es extraño. Higgs puede ser muy alegre y divertido la mayor parte del tiempo, pero su carácter cambia drásticamente en el campo de Quidditch.
―¡Claro que no! ¡Yo aparté el campo con la profesora Edgecombe hace semanas! ―refuta Artemis Hardy, una chica del último año, alta como un poste, casi tanto como Higgs, y con una mirada que sin duda intimidaría a cualquiera, pero no al capitán de Slytherin, que solo se peina el cabello rubio hacia atrás con exasperación.
―¡Eso es imposible, porque nosotros tenemos la autorización hace un mes! ¡Un maldito mes! ―exclama, conteniendo su enojo por ser Artemis una mujer ―¡Enséñale, Teddy!
Teddy rueda los ojos, porque Higgs nunca sabe dónde deja las cosas; ahí es donde siempre entra él. Con calma, revisa en la libreta de jugadas del equipo hasta sacar la autorización firmada por la directora y el profesor Slughorn, que le alcanza a la chica de Ravenclaw con mucho respeto.
―¡¿Lo ves?! ―exclama Tadeus ante los ojos atónitos de Hardy ―¡Ahora llévate a tus arpías lejos de mi práctica!
―¡¿Arpías?! ―la capitana vuelve a explotar de ira, igual que varias de sus jugadoras, que empiezan a elevar comentarios de rabia, volviendo a provocar un caos e iniciando una nueva discusión. En ése momento, la mirada de Teddy se encuentran con los brillantes ojos castaños de Cathy, que le sonríe, y él le regresa la sonrisa, encogiéndose de hombros mientras su amigo y la capitana Hardy continúan gritándose sin pausa hasta que el profesor Urquhart aparece, terminando con el conflicto y ordenando a todo el grupo dispersarse. Y, finalmente, el equipo de Ravenclaw no tiene otra alternativa más que regresar a los vestuarios, y Teddy a las gradas con su libro de botánica, tratando de terminar la carta para Lily, asegurándole que irá a verla en Navidad, mientras Tadeus y su equipo vuelven a elevarse por los aires.
―Hola ―escucha de pronto, y levanta la mirada con curiosidad, topándose con la sonrisa de Cathy McGregor una vez más.
―Hola, Cathy ―la saluda, correspondiendo el gesto. En los últimos meses, ella había empezado a saludarlo en los pasillos, así que era bastante habitual que lo hiciera, aunque nunca habían hablado más de dos palabras ―No sabía que jugabas en el equipo de Ravenclaw.
―Es mi primer año jugando Quidditch ―sonríe ella. Tiene una bonita sonrisa, algo pícara, como la de Lily ―En general me gustan todos los deportes, pero prefiero el básquetbol. El Quidditch se le parece.
―¿Básquetbol?
―¡Oh! Es que mis padres son muggles ―Cathy sonríe nuevamente, simpática ―Mi padre es cirujano, y mi madre abogada. Fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta. Mi madre quería demandar a la directora por estafa.
Teddy ríe porque ella lo hace. En realidad no entendió nada de lo que acaba de decirle, ni lo que se supone que sea un cirujano o una abogada, pero decide que lo más cortés es no preguntar.
―Dos de mis abuelos eran muggles ―dice él también, y Cathy se muestra sorprendida por esa información ―Pero murieron antes de que pudiera conocerlos, así que no conozco nada del mundo muggle…Bueno, solo algunas cosas, como las películas y la televisión. Creo que esas son mis preferidas.
―¡Oh, yo adoro las películas de terror! ―dice ella con alegría, y Teddy la mira con sorpresa, sintiendo una emoción absurda invadiéndolo.
―¡También yo! ―dice, olvidándose de la carta para Lily.
―¡¿De verdad?! ¿Cuál es tu preferida?
―Me gustan las de Jason, el asesino de la máscara blanca. ¡Merlín! Ya no pude ver ningún lago de la misma forma después de ver sus películas.
Cathy ríe con una risa tan clara y musical que también le recuerda a Lily. Es como si toda ella fuera una copia mayor de la hija de su padrino. Eso hace que Teddy se sienta aún más extraño que como se siente con Victoire.
―¡No puedo creerlo! ¡La saga de Viernes 13 es mi favorita también! ―exclama ella, tan absurdamente emocionada como él ―Pero dime, ¿algunas vez has ido a un cine muggle?
―No. ¿Qué es eso?
―¡Ah, ya lo verás! Tenemos que ir un día. Hay una película americana de terror que es estupenda que se exhibirá en Londres en Navidad. Te gustará.
―Suena bien. No conozco el Londres muggle.
―Pues yo puedo enseñártelo.
―Me gustaría ―sonríe, antes de darse cuenta de que estaban planeando una cita; entonces baja la mirada, viendo como su cabello imita solo el color de la túnica de Ravenclaw.
―¡Estupendo! ―dice ella, pero entonces también parece darse cuenta, ya que también se sonroja, mirando fijamente sus guantes, como si fuera lo más interesante del mundo, durante varios minutos ―¿Por qué ves las prácticas de Slytherin? ―pregunta después de un momento, lo cual Teddy agradece, porque ayuda a que su cabello vuelva a su castaño usual.
―Por Higgs ―explica, sonriendo de nuevo ―Cuido sus cosas. Es algo paranoico con eso. De seguro se volverá loco cuando me vea hablando contigo. Pensará que quieres sacarme sus jugadas o algo así...
―Oh, rayos, mi plan se arruinó ―Cathy ríe de nuevo; parece que le gusta mucho reír. A Teddy le gusta ―La capitana Artemis es igual. Incluso sus notas han bajado por planear jugadas. ¿Y sabes qué? ¡Me ordenó hacer su ensayo para Pociones!
―Sorprendentemente Higgs puede planear todas sus jugadas y aun así seguir siendo el mejor de nuestra clase. Aunque no lo parecería la mayor parte del tiempo ―se ríe también, porque es reconfortante poder hacer ese tipo de bromas con alguien que entienda de lo que está hablando. Victoire es simpática, pero bastante distraída, y para nada fanática del Quidditch.
―Lo sé. Es por eso que admiro la forma en que ha llavado al equipo a ganar cinco copas seguidas. Algo como eso no había pasado desde que Harry Potter estudiaba aquí, pero no creo que cuente, porque, según el escritor Zacharias Smith, él era el favorito del director de ése entonces, así que muchas veces fue beneficiado sin mérito y aún después de romper las reglas de la escuela docenas de veces. Parece que tenía demasiados privilegios, y así cualquiera llega a ser un héroe, ¿no? ―bufa, y Teddy sonríe.
―¿No te gusta Harry Potter?
―No sé porqué debería gustarme o no ―responde Cathy, encogiéndose de hombros ―Yo ni siquiera había nacido cuando él asesinó a ese tal Voldemort, y admito que su historia es interesante, pero creo que más bien fue un chico con mucha mala suerte y demasiada ayuda. Al menos según todo lo que he leído sobre él. Es algo difícil ser objetivo cuando todo el mundo lo adula tanto. Por eso me gusta Zacharias Smith; él es el único que dice las cosas como son. Por eso no me derrito por el señor Potter. Porque, digo, ¿no se cansa de jugar al héroe aún después de tanto tiempo? ―suspira como si acabara de decir algo que tenía guardado desde hace mucho tiempo, levantando y bajando los hombros.
Su postura al respecto es clara, y aunque Teddy quiere a su padrino, no puede culparla por no adorarlo como casi todo el Mundo Mágico.
Así que suelta una pequeña carcajada.
―No lo sé... Se lo preguntaré cuando lo vea en Navidad ―dice, y Cathy se pone tan pálida que incluso sus pecas desaparecen.
―¿Qué? ―pregunta, confundida y algo temerosa. Teddy entonces amplía su sonrisa.
―Harry Potter es mi padrino ―admite, y el rostro de la chica ahora se pone tan rojo como las túnicas de Gryffindor, al mismo tiempo que se lleva las manos a la boca y sus ojos se abren con horror.
―¡Oh, lo siento! ¡Por Dios, te juro que no lo sabía! ―exclama, rápidamente, y después parece darse cuenta de algo, ya que sus ojos se abren aún más ―¡Oh por Dios! ¡¿Tú eres Edward Lupin, el hijo de los héroes de guerra Nymphadora y Remus Lupin?!
―Así es, pero todos me dicen Teddy, como a mi abuelo muggle ―comenta, y Cathy McGregor se cubre el rostro con ambas manos.
―Lo siento tanto...Yo no sabía... No tenía idea... ¡Pero claro! ¡Si te apellidas Lupin! ¡Pero creí que sólo era casualidad! ¡Que idiota! ―refunfuña, regañándose ella misma.
Teddy ríe con más ganas.
―Está bien. Tu familia es muggle, no tenías porqué saberlo... Pero, en realidad, Harry no es tan malo como lo pinta Zacharias Smith. Aunque tampoco es un santo...―suspira ―Es...solo una persona ―ríe, también cubriéndose el rostro con una mano, divertido ― Y yo creí que por eso te agradaba...
―¿Por ser ahijado de Harry Potter? ―pregunta ella, incrédula. Teddy asiente.
―No tienes idea de la cantidad de personas que querían ser mis amigas solo por eso, y no las culpo ―se encoge de hombros ―En realidad no soy muy interesante por mi cuenta.
―No lo recuerdas, ¿verdad? ―pregunta Cathy, ya sin ninguna vergüenza. Teddy la mira, sin entender.
―¿Recordar qué?
―Cuando fue la selección de mi primer año... ―ella suspira, esbozando una sonrisa nostálgica ―Tú ya estabas en segundo. Estaba tan nerviosa...Todo era tan extraño y tan nuevo que me paralicé a mitad de camino, y varios se rieron se mí. Pero entonces tú me miraste, e hiciste crecer tu nariz y tus ojos para hacerme reír. Fuiste la primer persona amable conmigo, no solo em Hogwarts, sino en el Mundo Mágico.
―¿Eras tú? ―pregunta, sorprendido. Claro que recuerda a esa niña pelirroja, y el terror en su cara cuando dijeron su nombre. La niña le había recordado tanto a Lily que no pudo evitar hacerla reír para tratar de hacerla sentir mejor ―Tu peinado era distinto, por eso me recordaste a... ―Teddy ríe y se lleva una mano al rostro una vez más, dejándola sobre su barbilla, pensando en que ya es suficiente de meter a Lily en el medio ―Nada, olvídalo. No sabía que habías sido tú.
―Siempre me gustó tu habilidad de metamorfo ―ella le sonríe nuevamente, desviando la mirada hacia sus botas ―Y a veces te miraba desde mi mesa cuando cambiabas la forma de tu cara para hacer reír a otros niños de primero. Eres muy dulce ―dice en un murmullo, sonrojada, y Teddy se sonroja también, y su cabello se pone tan rojo como el de la chica Ravenclaw.
―Y tú eres muy linda ―le suelta sin pensar, y entonces ella levanta la vista, con los ojos bien abiertos. Teddy se avergüenza de inmediato, pero aun así no se arrepiente de su impulsividad. Cathy se ve increíblemente hermosa cuando sus mejillas se ponen tan rojas como sus rizos.
Y está tan concentrado en el momento que se olvida de la práctica, y no nota la Quaffle que llega volando hasta que siente el golpe en el rostro, obligándolos a separarse.
Teddy cae sobre las gradas, quejándose del dolor en su mejilla, y su libro y la carta de Lily vuelan por los aires. Cathy, luego de verificar que él esté bien, se levanta, y parece una chica completamente diferente cuando se gira hacia el campo, con las cejas pelirrojas fruncidas.
―¡Eres un maldito idiota, Flint! ¡Estúpido cabeza de moco de troll! ¡Si no te fijas a dónde demonios tiras esas Quaffles te meteré la próxima por el trasero, ¿me oyes?! ¡Sí! ¡Por el trasero! ―grita, con tal intensidad y pasión que Teddy se queda con la boca abierta, y sin embargo, cuando se inclina sobre él para preguntar de nuevo si está bien, lo hace como la chica más dulce del planeta. No obstante, Teddy solo puede verla como momentos antes, con ese furioso cabello rojo, esa mirada intensa y la expresión de su rostro...Ése fuego es como el de Lily cada vez que se enfada, pero en Cathy es distinto, porque no es una niña, y a Teddy le gusta lo que ve en ella.
Definitivamente cree que ha encontrado a su propia Ginny Weasley.
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N del A:
Hola!
No quería dejar pasar la oportunidad para agradecerles a todos por sus reviews. Esta es la primera vez que escribo sobre Teddy y Lily, así que estaba bastante inseguro desde el principio, pero sus comentarios han sido maravillosos, y de mucha ayuda para que la inspiración me siga acompañanado :)
Solo algo más, como ya saben, son muchos años los que separan a Teddy y Lily todavía, más porque ella sigue en la niñez mientras él ya está en plena adolescencia. Mi idea con éste fic era precisamente plantear eso mismo, todo el proceso por el que necesariamente tendrían que pasar antes de estar juntos, viviendo en el mismo tiempo pero en diferentes etapas de la vida. Que Teddy se enamore (y varias veces) también forma parte de todo eso.
Él quiere mucho a Lily, solo que la distancia todavía es demasiado grande entre ambos para que se dé cuenta o siquiera acepte sus sentimientos, así que paciencia.
Gracias de nuevo por seguir leyendo.
Hasta la próxima!
H.S.
