Bueno… he aquí otro LenxSheila… pero algo cortito ^^ y a los amantes de HaoxSheila… tranquilos… os juro que el futuro habrá de sobre^^. Que disfruteis el cap 9!

CAPÍTULO 9: "SOLOS TU Y YO"

-Y supongo que también serás el manda más ¿no es así?

-El mismo carácter de tu madre…-Kaname sonrío-No. Te equivocas al decir eso, yo solo soy un shaman amigo de tu familia, solo que todos los aquí presentes me siguen y me consideran su jefe por decirlo de alguna forma, cosa que yo no me considero.

-Que considerado…-dijo ella con ironía que él no pareció captar.

-Gracias. Creo que ya echas las presentaciones, será mejor que empiece la cena.

Todos los invitados entraron al gran comedor donde a Sheila no la dejaban entrar nunca todo estaba adornado según los gustos de los invitados. Por orden de sus abuelos, ella se tenía que sentar unos o dos asientos más cercanos a Kaname. En aquella cena solo había personas que cuchicheaban y cenaban a la vez, pensó Sheila, y a la vez miraba de reojos a Anna que parecía que tampoco se lo estaba pasando muy bien, mas bien ninguno de ellos se lo estaba pasando realmente bien.

-Esto… Sheila me gustaría que me contaras sobre ti-dijo Kaname que la había estado mirando durante toda la cena con la misma expresión de sinceridad e intento de comprensión.

-Realmente no tengo nada que contar, mi vida solo está basada en el entrenamiento y alguna que otras cosas-Len al oír esto rió para sus adentros, pensó que esa frase "algunas que otras cosas", solo pensó en dos posibilidades sobre a lo que la muchacha se refería: una era sus continuas visitas a Hao y la otra era algunos momentos que ellos dos pasaban juntos.

-Si entrenas continuamente, tendrás mucha concentración en tus peleas, supongo. Algún día me gustaría comprobarlo.

-Será mejor que no me subestimes Kaname.

-Tranquila no lo hago-las miradas entre ambos ahora eran extrañas, mientras que Kaname sonreía, Sheila seguía mostrando se distante respecto a él-Creo que será mejor que el baile comience-dijo sin cambiar su expresión y levantándose de su asiento.

Al llegar al mismo salón en el que ella conoció a Kaname sonaba música lenta perfecta para bailar. El tío de Sheila no dejaba de llevarla de un lado para otro presentándole gente de ya una cierta edad y de todas partes del continente. Todo, para ella, toda aquella estupidez de presentarla ante todos los amigos de los Asakura era realmente aburrido, y todo, ¿Porqué? Por ser la única hija de Andrea y Sensey, los dos grandes Shamanes de la familia, ella sabia a la perfección que nadie esperaba nada de ella y que los únicos de los que podía confiar en aquellos momentos eran sus amigos… sus primeros y únicos amigos. Entonces un niño de no más de cinco años estaba correteando y jugando con otro chiquillo-de su misma edad probablemente-cayó justo a los pies de Sheila. Instintivamente ella se agachó para levantar al niño y al darse cuenta de que se había hecho daño y estaba a punto de llorar, ella lo consoló diciendo cosas como:

-No te preocupes y no llores, no te hiciste nada solo te diste un golpe, y los hombrecitos como tú solo podéis hacer una cosa… y es que cuando te caigas no importa lo que pase, solo levántate y sigue jugando-ella sonrió mientras lo consolaba y el chico se secó las lágrimas.

-Gracias… Señorita Sheila-y como si nada hubiese pasado el niño volvía a correr. Solo un mínimo detalle ahora toda la sala miraba a Sheila. Su tío la llamó y ella obedeció y se puso a su lado después de una excusa: disculpad, haber interrumpido vuestros bailes me apena, ahora disculpadme todo aquello para quitarse las miradas de encima.

Otra vez metida en otro grupo de gente que solo hablaba de sus difuntos padres y del parecido, ya estaba más que harta de que todos dijeran lo mismo, hasta que "un haz de esperanza llamó a su puerta". Len se acercaba a ella y cuando hubiera estado a su lado, este le extendió la mano pidiendo que bailara con él, ella miró a su tío que asentía con la cabeza y dijo otro de los muchos disculpad de la noche para aquel grupo de gente que miraba a los dos adolescentes. Al alejarse del grupo, ella le dijo a Len:

-Gracias por sacarme de allí, Len.

-Siento haber tardado tanto, pero ya veía que no podías soportarlo más.

-Eso ahora, no importa.

Al colocarse en el centro del salón rodeados de muchas parejas, Len colocó la mano en la cintura de Sheila acercándolo a él y ella posando la mano en el hombro de él, cuando tocaron pecho con pecho la mano que les quedaba libre la juntaron haciendo que quedaran en forma de inicio de baile. La música empezó a tocar y el baile entre Sheila y Len empezó, al principio había muchas parejas pero a medida que pasaba el tiempo iban dejando de bailar y contemplaban a Sheila y Len. Sheila se dio cuenta de esto y susurró a Len al oído que parara, pero este se negaba, le sonreía y la consolaba.

-Tonta, siempre dejas que ellos te intimiden con sus miradas curiosas, simplemente no dejes que eso ocurra.

Al final en la pista de baile solo quedaron ellos dos, y ella finalmente comprendió lo que él decía, por que solo le importaba él y nadie de las personas allí presentes, solo él y ella. Al acabar la música ambos pararon en seco y sus rostros quedaron muy próximos el uno con el otro, ambos se sonrieron y notaban el tono sonrojado en las mejillas del que tenían delante y tras ese preciado segundo que ninguno de los dos cambiaria por nada… otra de las llamadas del tío de Sheila.

-Muy bien Sheila, ahora te presentaré a la familia Kuran así que rápido querida-Sheila hizo una reverencia ante Len y este contestó de la misma forma.

Otra vez metida entre esos cansados grupos llenos de preguntas como: "¿ha aparecido el amor de tu vida?" o "Tengo un hijo guapo a quien le gustarías mucho como su futura esposa". Pero a las dos clases de preguntas tenia respuesta: a la primera: "Posiblemente halla aparecido o aun tenga que aparecer". Y a la segunda: "Solo podría entregarme si de verdad él me atrae, no físicamente, sino interiormente" Su tío ya la llevaba hacia otro grupo cuando ella advirtió que Len se encontraba sentado en una baranda enorme y ancha de piedra de un gran balcón. Dejando que su tío la perdiera de vista, ella caminó hasta donde el chico se encontraba y las dos miradas se encontraron, ella caminó y se sentó a su lado.

-¿Qué haces aquí solo?-dijo Sheila mirándolo.

-Tenía calor, me aburría y quería pensar.

-¿Pensar? ¿En que tienes que pensar a las doce de la noche?

-Bueno… exactamente no se en que pensaba en este momento. Solo pensaba en si debería…-su voz se fue apagando a medida que acababa la frase.

-¿Son cosas privadas tuyas verdad?-ella rió al ver que él asentía con la cabeza-Len… no sabia que bailaras tan bien.

-Hay muchas cosas que no sabemos el uno del otro-dijo girando la cabeza hacia el suelo y cerrando los ojos

-A mi me interesaría saber cosas sobre ti Len-él la miró sorprendido, ninguna chica en la vida de Len había intentado entenderlo nunca, y ella siempre le estaba sonriendo en los malos y en buenos momentos, sabia que ella lo tenia todo: valentía, ingenio, encanto, era compasiva, fuerte y… era realmente hermosa-Dime Len, ¿No te gustaría que te conociera?-ella se acercó mas a él.

-Sheila…-él posó su mano sobre la de la chica, acariciándola tiernamente, y ahora ella miraba sus manos juntas y como los dedos de él se entrelazaban en los de ella.

-Disculpad-la voz era de una chica de más o menos la edad de Len-perdone Señorita Sheila, pero me preguntaba si podría bailar con el joven que está a su lado-la chica era realmente bonita: morena, pelo castaño, ojos azul claro y un vestido del mismo color que el de sus ojos.

-Claro, pero… no tenías por qué pedirme permiso a mí, sino a él.

-Lo siento, creí que ustedes dos eran pareja-al decir esto los dos miraron sus dedos entrelazados y se soltaron al instante-joven ¿serias tan amable de invitarme a bailar?-Len ya iba a poner una excusa para no bailar con la chica cuando Sheila le dio un codazo, él captó el mensaje de ella y se incorporó poniéndose de pie junto a la chica.