Capítulo 9 - El Dragón de Llamas Azules.

El Calor con el cual se llevaba la batalla hacía ver al ardiente Sol de aquel Desierto como una vela al viento. La situación se encontraba dividida en 2 planos…

Del lado del entrenador peli-negro se hallaba el lado dinámico de la batalla puesto que su Charmeleon se las veía en choques por todo el paraje. Choques con el movimiento Carga de Fuego contra aquel Houndoom que generaban ciertas ondas de calor, pero ninguno de los 2 desistia en su intento de prevalecer. El y Mable se las veían duras.

Por parte de la Rubia, la forma de proceder era otra. Ya sea por terquedad de ella o porque simplemente las cosas terminaban así, haciendo énfasis en su mala suerte, Se encontraba manteniendo las cosas a raya. Increíblemente Drapion y Bisharp no lograban ejercer un control total de la batalla contra Absol, o al menos nada fácil les resultaba. Celosia y Bryony solo podían apretar los dientes, Astrid desempeñaba un buen estilo táctico mientras que al mismo tiempo sostenía el cuerpo del pobre Pokémon que había sido la causa de toda la Situación.

Lo que no se sabía por parte de nadie, dado a la concentración y seriedad de la batalla, era que tal espectáculo era observado desde las alturas. Específicamente desde una meseta de Rocas. Sus binoculares sobresalían dando la oportunidad de poder ver con más detalle el acontecimiento. Sus Peinados Rosados y Morado acompañados de los Pokemon Gato y… ¿Sin forma específica? revelaban su identidad.

¿Los Recuerdan?. El Team Rocket no despegaba los ojos ni para parpadear. La batalla sin dudas era de alto voltaje y obviamente el intervenir sonaba a una muy mala idea. Así que, optando a lo seguro, se encontraba ahí compartiendo la adrenalina del enfrentamiento… o al menos en presencia. Una muy lejana Presencia.

-El Torpe de la otra vez si que se mete en problemas- dejó escapar el comentario James.

-Y con este Calor tener un batalla de fuego no es precisamente lo mejor- compartía Meowth mientras el sudor resbalaba por su frente.

-Al parecer su Novia tampoco disfruta el momento-

-¡Wobbuffet!-

(...)

-¿Entonces?- preguntó el que siempre cargaba consigo una Rosa.

-¿Entonces qué?- le respondió su compañera sin despegar la vista de sus binoculares.

-¿Nos quedaremos aquí Tomando "Agüita de Tamarindo" sin hacer Nada?- masculló por fin despegando la vista de la batalla el peli-morado mirando a Jessie incrédulo.

-Pero claro, ¿Que no es obvio?, esperamos que se agoten entre ellos y ahí tomaremos a todos los Pokemon- respondió sonando a la cosa más lógica del mundo.

-Además de que la chica rubia trae consigo al Gusano Verde a la Chiquilla- aportó Meowth a la conversación -imaginen la expresión del jefe si le llevamos un Pokemon super raro como ese- dijo esto último sin poder evitar imaginarse tal escenario con su Líder.

-Pero se ve diferente- debatió James - Su pancita ahora es Azul.

-Seguro fue que comió algo en mal estado- concluyó sin importancia Meowth.

-¿Pero no que se alimentaba del Solecito?-

-¿Y qué más si se trago una Luz en mal estado?, eso no nos importa así que concentren a que se nos dé la Oportunidad Tontos- terminó el inusual debate del color del hexágono Jessie un tanto molesta de lo distraídos que eran sus compañeros mientras por fin giraba su vista a ellos.

-Jessie tiene razón, por suerte tenemos mucha Agua si esto se demora- dijo el Pokemon Gato para fijar la vista en la batalla. Acción que será imitada por Jessie y por último por James. Este último con una duda en la cabeza.

-¿Y si quiero ir al Baño?- dijo de la nada otra vez girando en un tono curioso hacia sus Amigos que nada más pudieron hacer que pensar en las tonterías del Peli-Morado como algo molesto.

-¡Wobbuffet!-

Mientras…

-¡Carga de Fuego! ¡Combina con Garra de Metal!- ordenó Jason la mezcla de los ataques como en su batalla anterior. Charmeleon obedeció casi al instante mientras salía disparado envuelto en llamas y con la energía plateada potenciado sus brazos.

-¡Usa Mordida y Carga de Fuego también!- comando de vuelta la Peli-Azul.

-Copiona…- pensó Jason viendo ahora que su ataque era anulado por la Mordida imposibilitando la oportunidad de finalizar el combate en la brevedad e ayudar a Astrid. Ella era fuerte, de eso no tenía duda, pero eran 2 contra 1, y el hecho de saber que al parecer sus oponentes eran parte de una misteriosa organización, solo agravaba su preocupación.

Pensando detenidamente una idea surgió…

-¡Usa Otra Vez Garra de Metal con Carga de Fuego!- dijo generando una pequeña duda en su Pokemon, Pero que confiando en él obedeció para luego volver a ser engullido por la llamas.

-¿Que intentas?, eso no funcionará- gritó Mable confiada mientras Houndoom se preparaba -Usa Mordisco y Carga De Fuego Houndoom- ordenó.

-Bingo- pensó para sus adentros Jason feliz de haber adivinado el movimiento de Mable con su acción. Esperando el momento oportuno mientras colisionaban los Pokemon de Fuego entres las llamas, con la Garra de Metal y el Mordisco intentando vencer. Justo cuando parecía que terminaría en un empate, mientras ambos Pokemon se dirigian hacia el otro en una última colisión de fuerzas, puso en práctica su idea.

-¡Lanzallamas Ahora!- grito cuando Charmeleon estaba a escasos centímetros de chocar, logrando convertir en éxito su idea, ya que al obedecer y logrando expeler con éxito las llamas de su hocico, estas se vieron potenciadas por la carga de fuego y, por contraste, generaron aún más daño en Houndoom que nada pudo hacer recibiendo el ataque totalmente sorprendido y causandole un gran dolor aun estando envuelto en las llamas de Carga de Fuego.

-¡NO!- Gritó impotente Mable viendo a su Pokemon estrellarse en la Arena.

-¡Terminalo!- Prosiguió el entrenador ya que que la Carga de Fuego y la Garra de Metal seguían Presentes en Charmeleon, quien se lanzó de inmediato a Houndoom quien apenas se ponía en pie.

-¡Char...Meleon!- entonó el grito de Guerra el Pokemon acabando de una estocada con suma velocidad. Aterrizando detrás del Pokemon Sabueso, deshaciendo la energía de Fuego y de Metal dándole la espalda a su adversario, quien después de recibir el ataque cayó sin fuerzas al suelo, quedando fuera de combate.

-Grrr- Escapaba de los labios de Mable. Era la segunda vez que aquel entrenador la derrotaba, la furia interior no hacía más que crecer en ella. El que un Pokemon pudiera hacer 3 ataques a la vez era algo que muy pocos entrenadores podían hacer, el Pokemon necesitaba de un gran control de sus poderes para hacer tal cosa. Ese Charmeleon era realmente fuerte.

-¡Maldita Sea!- gritó iracunda por fin mientras caía de rodillas y golpeaba la arena con su puño. Cuando alzó la vista vio que aquel entrenador ya se encontraba corriendo junto a su Pokemon hacia donde Bryony y Celosía combatían con aquella chica. No se había percatado, pero al parecer las colisiones con Carga de Fuego habían hecho que se separan de la otra batalla, quedando una grieta de 20 o 25 metros entre una batalla y la otra. Tan solo pudo llamar a su Pokemon de vuelta a su Pokebola y Esperar mientras pensaba -Ese Chico… me las pagara-

En la otra Batalla…

Absol esquivaba los ataques con cierta facilidad, el Veneno X y la Cabeza de Hierro resultaban ineficaces ante su velocidad y agilidad, y al mismo tiempo lograban acertar un Psicocorte de vez en cuando en ambos así como también hacer que los ataques de uno impactaran en el otro.

-¡Maldita Ramera!- Dejó salir el insulto Celosia perdiendo los estribos viendo como otro ataque por parte de ellas resultaba en un fracaso -Si tan solo pudiera atacarla con Tóxico- susurro para si mientras Bryony comandaba a su Bisharp usar Cuchillada en un intento de asestar un golpe en aquel ágil Absol. Cuando vio que lo intentaba sin éxito una vez más, una siniestra idea se apareció en su mente.

-Sigue Esquivando- Ordenó Astrid mientras Absol obedecía evadiendo con simpleza. Bisharp tan solo continuaba por la Furia de no poder acertar en el blanco ni una sola vez. La peli-verde tan solo le ordenaba que no parara.

y Mientras todo esto sucedía, nadie era capaz de visualizar la aparición de un objeto al horizonte que se acercaba a ellos a una velocidad alarmante.

El Sufrir se acercaba…

-Sigue Asi Absol-

-¡Bisharp no pares de Atacar!- ordenó Bryonny buscando que la presión tuviera éxito. Llegado un momento, Absol esquivo un último Ataque y al mismo tiempo aterrizó hacia atrás llegando a poner distancia de Bisharp, estaba totalmente concentrado hacia el Pokémon Siniestro, quien una vez más se dirigía hacia el. Por lo que no llegó a ver como Drapion había estado preparando un Potente Movimiento de Tóxico y que debido a Bisharp, no se enteró, al igual que Astrid.

-¡Tóxico!- Dijo escapar el comando Bryonny tomándolos por sorpresa, que tan eficaz fue que sin duda acertaría en su objetivo.

-¡Cuidado Absol!- Aviso tarde la Rubia a su Pokemon que miro perplejo al Drapion con la energía acumulada.

-¡Carga De Fuego!-

POOM

Se escuchó la orden de Jason a la distancia logrando a tiempo su cometido. Golpeando a Drapion y desviando la Energía tóxica haciendo que esta se perdiera en el cielo debido al impacto sufrido y, al mismo tiempo, haciéndolo rodar por la arena. Todo mientras Charmeleon deshacía su ataque quedando suspendido a unos pocos centímetros en el aire.

Todo eso ocurría dando la impresión de como si el mismo Tiempo se hubiera Alentado. Por una Lado Astrid sonreía involuntariamente por como Absol había evitado una grande. Sin duda le debía una a Jason, quien aún se encontraba corriendo hacia ella quedando ya a tan solo de unos 4 metros de distancia. Por el otro lado, las comandantes del Team Flare. Incrédulas de como aquel entrenador aparecía. Observando a la distancia una Mable hundida en su pensamientos. Llegando a la conclusión de que había perdido contra el. Parecía que todo estaba a favor de los defensores de Z2, Sin embargo...

-¡Lanzallamas!- se escuchó por parte de una nueva voz al escenario.

Nadie pudo hacer nada. Charmeleon recibió totalmente sorprendido el ataque. Ataque que cuya potencia fue tan abismal que lo terminó enviando con suma facilidad hacia una pared de Roca en el fondo para Sorpresa de todos.

POOM

-¡Charmeleon!- Freno en seco el portador del Mega-aro mientras giraba su cabeza hacia donde el Inicial de Kanto se había estrellado. Horror fue el sentimiento que lo invadió cuando vio como Charmeleon caía inerte hacia la Arena seguido de la propia Pared de Roca, y que esta se Derrumbaba en miles de Piedras de varios Tamaños sepultando a Charmeleon en el proceso. -¡NO!- Cerró los ojos con fuerza no creyendo que eso hubiera pasado. Astrid tan solo pudo sentir la angustia en su interior.

-¿No es divertido cuando eres tú quien recibe el ataque sorpresa, verdad?- otra vez aquello voz habló mientras una fuerte de ráfaga de viento lo acompañaba, teniendo que forzar tanto a Astrid y Jason como los miembros del Team Flare cubrirse para evitar que la arena levantada entrara a sus ojos. Cuando se disipó aquel ventarrón, todos pudieron la figura erigirse. Se trataba de la evolución final de Charmeleon. Más grande y con una poderosas Alas. Una Ornamenta alrededor de su Cuello donde se alojaba una Mega-Piedra era el distintivo de este en específico. Respondía al nombre de Charizard de tipo Fuego/Volador.

-¡¿QUE?!- dijo un muy molesto Jason a la voz sobre aquella pregunta anterior. Resultando que provenía de un joven que se encontraba bajando de la espalda del susodicho Dragón. Justo entre Bryonny y Celosia.

-Yo me haré cargo desde aquí- les dijo a secas a las Mujeres de peinados coloridos sin siquiera saludar e ignorando a Jason -Yo recuperare a Z2. Ustedes vayan por la que está arrodillada en la Arena- dijo en referencia a Mable.

-¿Pero qué dices?- dijo una incrédula Celosia a lo que escuchaba.

-Ya me oiste- respondió dándoles la espalda mientras ponía ahora su vista en la Rubia y Peli-negro al otro lado del campo de batalla.

-Si crees que…-

-Dejalo- Interrumpió Bryonny a su compañera. En cuanto vio la frialdad en los ojos de Alan sabía que no tenía caso. Nunca lo había visto en Persona, pero había escuchados de varios agentes, e incluso del Líder Lysandre de su potencial. Siempre se refería a él como su arma secreta. Y a pesar de que no había sidos informadas de su inclusión en la misión, en cierta forma sabían que él podría ser llamado. Tenía un rango alto en la organización, incluso si las misiones donde participaran fueran muy escasas. No tenían más opción que obedecer...

-Pero…- callo Celosia convencida de no dejar la misión en manos de alguien más, pero la cara que su compañera le daba reflejaba lo que no quería aceptar. Se mordió el labio inferior con tanta fuerza que por poco lograba que le sangrara. Acto seguido regresó a Drapion y masculló Barbaridades en tono bajo siendo seguida por Bryonny, que de igual forma llamó a su Pokemon a su Pokebola. Ambas se dirigían hacia donde estaba la Peli-Azul. Les tocaba ser espectadoras…

Ahora la Batalla seria entre Alan contra Jason y Astrid.


Ya había dejado atrás a aquellas Mujeres de raros Dopajes, su concentración estaba en sus rivales. Visualizo un Absol con una Mega-Piedra y que al parecer la entrenadora de ese Pokemon era el que sostenía a Z2 en sus brazos. Seguía Inconsciente. Su sorpresa al reconocer el rostro de Astrid pasó desapercibida, en cuanto al otro entrenador, (Que ya se hallaba al lado de la chica) no lo conocía. Pero su Mega-Aro revelaba que se podría tratar de un duro rival. No solía subestimar sus retos.

-Alan…- se escuchó en el viento por parte de Astrid mientras ondeaba su cabello con una mirada fría -¿Se puede saber qué haces?- respondió conteniendo su ira por creer que Alan no era parte de aquella organización. Si, su último ataque y el que le hablara a aquella mujeres resultaba contradictorio. Pero Aun así, contemplaba la diminuta posibilidad de que se tratara de una mala broma.

-Lo que se tiene que hacer...Astrid- respondió con expresión fría y en calma -Ahora te pido que me entregues a Z2-

Jason por su parte solo observaba callado. Sin duda Astrid no le había dicho MUCHAS cosas, pero el des concentrarse por eso podría ser un error garrafal. Ahora no era el momento de preguntas y respuestas.

-Entiendo…- dijo secamente la Rubia mientras bajaba la cabeza y su pelo ocultaba sus ojos. Apretó al pequeño que descansaba en sus brazos y comenzó a temblar ligeramente. Su compañero se preocupó por esto, pero cuando quiso poner una mano en su hombro para darle apoyo...

-¡ERES UN MALDITO BASTARDO TRAIDOR!- grito a todo pulmón dando la cara y logrando por fin romper el semblante de Alan y ocasionado una cara de sorpresa en Jason. Al mismo tiempo le había quitado tensión al momento la osadía de sus palabras, eran muchos los sentimientos por descubrir a Alan en parte de esto. Pero tendría que digerirlas luego.

-Olvidaba que no debería preocuparme por ella- pensó Jason luego de pasar el susto. Luego observo la cara de aquel entrenador. La serenidad volvió a él. Sin vacilación alguna y con una temple impresionante, levantó su brazo. Aquel donde ahora Jason descubría que un Mega-aro descansaba para súbitamente activar… la Mega-Evolución.

El Despliegue de colores era algo majestuoso. De no ser el por como se daban las cosas se hubiera tratado de algo magnífico y misterioso, el contemplar una mega-evolución siempre era algo que Embelesaba a cualquiera.

Terminando de ser cubierto por aquellos Lazos con su entrenador el Dragón de llamas Azules emergió…

Imponente con su piel de color negra y detalles en azul. Las llamas azules que salían de su hocico solo le daban un aire más poderoso. Un Mega-Charizard X que ahora pasaba a ser de tipo Fuego/Dragón. Listo para Batallar.

-Será por las buenas o por las malas- volvió a tomar la voz Alan logrando cambiar el gesto de sorpresa de sus rivales, esperando que invocar la Mega-evolución fuera suficiente para hacerlos desistir o debería decir... ¿Enemigos?.

-Será por las Malas, Pantalones Caídos- dijo en burla Astrid dejando a la vista su oído derecho revelando su Piedra Llave y seguir la acción de Alan. Una vez más, el color y los lazos aparecieron envolviendo al Pokémon de Hoenn en ella haciendolo transformarse. Con ahora lo que parecía ser unas alas a ambos lados y logrando alboroto en su pelaje que solo hacían verlo más poderoso, culminando con su conocido cuerno tomando una forma más llamativa. Mega-Absol aparecía en el combate siendo aun de tipo Siniestro Puro -Esta vez será diferente- dijo en alegó a su último combate.

-Ya quisieras que sea así- respondió el entrenador de Charizard X.

-Puede serlo…- dijo Jason por fin tomando valor -Puede que no entienda que pasa pero si ese entrenador de Charizard piensa que le daremos a Z2 o como lo llamen sin pelear esta muy equivocado…- pensó tomando una Pokebola y llamando a la batalla al Pokemon Aura. Su Lucario.

-Quizás no te conozca pero en vista de lo que has dicho y la posición de Astrid, no tengo más remedio que, como dicen, hacerlo por las malas- dijo totalmente serio -Ademas… ¡TE HARE PAGAR POR LO QUE LE HICISTE A MI CHARMELEON!- grito al tono de batalla provocando de nuevo una tensión aplastante -¡Mega-Evoluciona Lucario!- exclamó levantando su muñeca y también preparándose para una mega-batalla mientras que los Lazos se unian dando pie a la Mega-Evolución.

Tomaba una postura más intimidante. Parte rojas ahora adornaban su piel, su mirada ahora mostraba más seriedad. Mega-Lucario, que conservaba su tipo ahora era el blanco de la miradas.

-¿Lista Astrid?- preguntó. Dejando para después cualquier duda sobre aquel entrenador y el porqué de sus acciones mientras apretaba sus puños. El choque de sus miradas demostraba que no sería una justa batalla en buenos términos.

-Siempre- respondió esta en contagió a la seguridad que su amigo desprendía mientras volvía apretar aún más su agarre al débil Pokemon en brazos.

(...)

-Que así sea entonces- pronunció con algo de pesar Alan. Y con los Pokemon totalmente listos procedió...

-¡Charizard Lanzallamas!-


Sus piernas ya no daban más. Fue inevitable caer al suelo con su parte posterior y rodillas flexionadas. Habían buscado ya un buen rato.

-Es inútil- dijo con bastante cansancio un científico de cabello rubio mientras respiraba agotado de tanto andar.

-¡Ay Hermano! ¡No podemos Parar!- le recrimino su hermana siendo apoyada por el pequeño Pokemon eléctrico en su cabeza. Blandito tan solo tenía la vista perdida en el bolso de la muchacha -Tiene que estar por aquí, estoy segura- dijo con los puños apretados controlando el deseo de renunciar a la búsqueda.

-Pero Bonnie…- dijo.

-¿No tienes ningún invento que nos pueda ayudar?- pregunto de la nada a Clemont. Realmente los inventos de su hermano podrían ser bastante...malos. Pero de cierta forma terminaban siendo de ayuda de una forma u otra.

-La verdad...es que este momento no tengo nada- dijo muy a pesar -con todo lo que ha sucedido ayer y hoy no he podido trabajar en mis invenciones- concluyó levantándose y apoyándose en sus rodillas cuando se puso de pie.

-¡AH Que Mala Suerte!- dijo escapar su inconformes la pequeña. Dedenne tan solo entristecía por esto -No podemos dejarlo solo…- dijo en susurro al fin siendo influenciada por la negatividad de la situación.

Para Clemont era doloroso ver a su Hermana así. El corazón siempre se le encogía al no verla con esa sonrisa adornando su cara. Ya sea porque era un niña usualmente alegre, ya sea por descubrir un nuevo Pokémon que ella denominara lindo, o que estuviera tratando de conseguirla una virtuosa esposa; Bonnie casi nunca reflejaba tristeza. No pudiendo soportarlo mas, optó por darle una abrazo fraternal. Uno que demostraba que el jamas dejaría de apoyarla. Acto seguido, y sin deshacer el abrazo. procedió a hablarle.

-¿Qué te parece si hacemos una pausa para comer?- sugirió - Ya es más de medio día y seguro Ash estará muerto de hambre- intentó hacerla reír con ese comentario.

-Luego de reponer fuerzas seguiremos buscando, ¿Está bien?- dijo esperando poder convencer a su terca Hermanita.

-Está Bien- respondió la pequeña con pequeñas lágrimas y la voz algo quebrada sin querer despegarse de él, ocultando su rostro en las ropas de Clemont. Habían buscado por Horas.

Luego de unos segundos más en ese afecto de Hermanos, se separaron, y luego de intercambiar miradas, emprendieron la marcha en búsqueda del resto de los integrantes del grupo.

Lo que no sabían era, que desde la rama de un árbol, disfrazado, se hallaba un pequeño androide. Su cuerpo pequeño y diversas patas combinadas con su coraza de color amarillo daban el camuflaje perfecto para hacerse pasar por un Joltik. Pokémon de Quinta generación y de tipo Bicho/Eléctrico. La pequeña cámara que se asomaba por donde debería estar su diminuta mandíbula delata su intención, El de Grabar. Precisamente espiaba… pero ¿Por que específicamente a esos hermanos?.

En algún otro lugar del Bosque.

El dividir y vencer podía resultar efectivo. Sin embargo esto no parecía del todo cierto ya que el Entrenador Azabache, junto a su inseparable Amigo Pokemon, y la artista Pokemon se encontraban al borde de la exasperación. Puesto que la búsqueda del "Blandito Azul" tampoco parecía ir hacia algún lado.

-¿Dónde podrá estar?- dejo salir la Peli-miel luego de volver al fracasar al asomarse hacia un arbusto en busca del pequeño fugitivo -Esto empieza a tornarse Molesto- no pudo evitar decir pero al mismo tiempo buscando generar conversación con su Azabache favorito.

-Pika Pi- fue lo único que oyó como respuesta por parte de Pikachu que tampoco había tenido suerte indagando en otros arbustos. El Oriundo de Kanto se mantuvo callado antes las palabras de Serena.

-¿Qué le ocurre?- pensó Serena por un momento mientras se giraba preocupada por lo taciturno que se había encontrado Ash últimamente. De hecho desde que se separaron para buscar al Amiguito de Blandito casi no había dicho ni Mu. Parecía muy disperso en lo que pensaba.

No soportaba verlo así… No podía… Ni Quería... Si bien el encuentro con Jason había mostrado la seriedad que Ash podía portar ante sus rivales, este no era una de sus principales características en torno a su personalidad. El Ash Líder seguía ahí, Pero el Ash que siempre mantenía el optimismo, el de la sonrisa más encantadora, parecía desvanecerse. Simplemente no podía ser…

Y Armándose de valor, camino hacia el.

No fue hasta que por fin coloco una mano en su hombro que pareció que el Entrenador de Kanto despertaba de su trance.

(...)

Su mente procesaba la imagen una y otra vez. No le encontraba la respuesta a lo que había presenciado. Debía admitirlo, Greninja se había transformado cuando la ira por las Palabras de Jason resonaron en el punto más alto dentro de su cabeza. La Cólera, Ira e Impotencia había abarcado todo su espacio mental. De ser cierto eso, pensaba mientras poco a poco parecía convencerse a sí mismo, el descubrir que podía sacar ese poder especial de un sentimiento negativo solo lo hacia claudicar. No sabía si era correcto aprovecharse de la energía negativa que sentía y usarla a su beneficioso, no se sentía nada bien… pero ¿Estaba bien? ¿Debía seguir intentando obtener más poder a consta de la ira?. Su cabeza era un torbellino.

De extraña forma pareció encontrar la paz al sentir un suave tacto que lo reconfortó. Se sentía como una especie de liberación de sus pensamientos. Volteo sin dudar hacia su espalda para ver a Serena. Su cara reflejaba una profunda preocupación. Sentía el tacto de ella volverse más pronunciado mientras empezaba a mover la boca para hablar.

-¿Ash?... ¿Estas bien?- era genuina su preocupación por su, en secreto, Amado. Empezaba a dolerle el hecho de que quizás Ash sufría por algo. Tampoco sabía si era doloroso que él no compartiera sus preocupaciones con los demás, Con ella en especial. Quería demostrarle que ella estaba para el.

El Azabache se congeló ante la mirada de la Peli-miel. Ahora se sentía mal porque a lo mejor su preocupación estaba siendo notada por ella. Serena era especial para el. No sabía de qué forma en especifico, aun se encontraba indagando sus pensamientos por la Artista Pokemon. Todo pasaba demasiado rápido.

Se dejó llevar, sin saber como, y dejo de pensar en cualquier cosa mientras acercaba su rostro al de ella. No pensaba, solo se movía como si su mente tuviera mente propia -Serena…-pronunció débilmente pero igual siendo escuchado por la aludida -Yo…-

Perdiendo todo rastro de Pena Serena lo miraba fijamente, mientras también acercaba su cara a la de el. No sabían qué les pasaba en ese momento. Solo se dejaban llevar por sus emociones. Quería Recordar el cómo se habían conocido. El cómo aquella sonrisa y palabras de aliento cuando eran niños habían despertado algo profundo en ella. Lo Quería...

Pikachu y la búsqueda del Blandito Azul había desaparecido de sus pensamientos. Solo estaban ellos 2 con sentimientos que no controlaban o conocían. Tenía su Misticismo y/o belleza la acción que llevaban a acabo. Como si eso pudiera borrar cualquier duda y pasar a la Alegría que buscaba que su Amado no perdiera. Menos por el mismo. El pensaba de cierta forma igual.

-Ash…-dijo cuando ya la distancia ahora era muy corta. La respiración de uno llegaba a tocar la piel del otro. Todo apuntaba a que seguirán acortando distancias. Pero…

-¿Ash? ¿Serena? ¿En donde están?- se escuchó a la distancia. Clemont sin duda rompía con creces los pensamientos de los 2 jóvenes.

Serena era la primera en reaccionar y bajar la vista totalmente sonrojada cuando se dio cuenta cómo había quedado con su Azabache Favorito.

Ash por el otro lado, llanamente parpadeo varias veces intentando comprender lo que estaba pasando… o más bien lo que iba a pasar. ¿Que había sido eso?. Ni siquiera noto como su pecho se había acelerado e, intentando componerse; Masculló.

-Parece que Clemont nos llama- atajo a decir lo más obvio del mundo.

-S-s-sí, tienes razón- le respondió Serena girando aun sin darle la vista mientras empezaba a caminar hacia donde creía haber escuchado al científico -Mejor volvemos con el y con Bonnie-

-De acuerdo- respondió mecánicamente totalmente desconectado de sí. Al parecer Pikachu no había notado nada, era mejor, no sabría explicar si su compañero se ponía en modo Detective Pikachu (NDA: se que no viene al caso, pero el chiste encajaba con el más reciente juego).

Empezó a seguir a su amiga en dirección de la voz con el roedor eléctrico ya en su hombro. Una vez mas tendría dudas que aclarar...más adelante.

La cámara de otro… ¿Robo-Joltik? parecía que había sido el único que había atestiguado el evento entre los adolescentes.


No sabía por cuánto tiempo había sido. Resumió que ya habían pasado unas cuantas horas. Su mente empezaba a mostrar signos de agotamiento. Ni que decir de su Amiga, con el sudor de la frente y una cara que mostraba la angustia a flor de piel.

Lucario respiraba con dificultad. Sabía que era una total desventaja pelear contra aquel Charizard X, pero era necesario emparejar el poder de la Mega-evolución con otra. Agradeció el apoyo de Mega-Absol en el combate, la experiencia del combate anterior ante el dragón daba sus frutos y esta por suerte, y por el hecho de no ser vulnerable al fuego, había logrado que la batalla no hubiese terminado en casi al inicio de esta; Al menos por parte del Pokemon Aura. No podía refutar, El tal Alan lo estaba masacrando. Su Pokémon Alado apenas si había recibido ataques. ¡Incluso siendo 2 contra 1! y el hecho de sobreponerse a la desventaja del número de fuerzas, solo le daba a entender que también era un Entrenador Muy Estratégico. Aun así, el joven de aquella bufanda azul parecía perder la paciencia…

Sus ataques se volvían más violentos. De hecho, hubo momentos donde el y la Rubia había tenido que retroceder unos pasos de sus Pokémon debido a ciertos restos de los Ataques que el dragón había dirigido hacia Mega-Lucario y Mega-Absol. Mas de una vez las llamaradas del Pokemon inicial de Kanto por poco provocaban quemaduras en su piel.

-¡ESQUIVA!- grito fatigado saliendo de su pensamientos y tomando realidad de la batalla. Había sido por poco, Una Garra Dragón había fallado por muy poco en el cuerpo de su Compañero -¡Puño Incremento!-

Lo consiguió. 1 de 17 no estaba mal…

¡Mierda! todas sus estrategias habían fallado. Tan solo podía esperar una Contra… Que Mal…

-¡Psicocorte Absol!-

SLASH

Agradecia eso. Astrid parecía estar más metida en la batalla que el. No obstante, el poderoso Dragón tan solo retrocedió por la magnitud de la energía psíquica. Sin casi ningún daño. El muy Animal parecía sonreír confiado.

-¡No Pares!- le animo -¡Pulso Umbrío!- ordenó la entrenadora.

-Charizard, Lanzallamas- dijo logrando que el aliento de fuego anulara la energía oscura que viajaba como anillos por el aire. Lo que no atajó a predecir fue que su otro adversario aprovechó tal acción, y saliendo de entre la columna de humo que se había formado por los ataques antes mencionados, Lucario emergió.

-¡Puño Incremento!-

-¡Puño Trueno!- Dijo Alan a tiempo -Muy Lento- pensó complacido. Habia conseguido lograr que su compañero no recibiera daño. Es más ahora se encontraba ensartados en una fiera lucha entre Golpes-

-¡No Pares!- se escuchó en sincronía por ambos jóvenes en orden hacia sus Pokemon. Lucario lograba golpear con fuerza el hocico del dragón, buscando desorientarlo mientras Charizard atacaba a la zona del tronco del Pokémon Lucha intentando generar Parálisis.

PAAM

Se escuchó resonar con fuerza. Lucario, luego de haber recibido un Golpe Trueno poderoso en la zona abdominal se había compuesto a tiempo para elevarse, solo un poco, quedando su icónica Púa de metal en el pecho a la Altura de los ojos de aquel Charizard y desde ahí Encestar un poderoso Golpe que lo hizo tambalear.

Con su Rodilla Izquierda, el dragón se había ayudado a no caer, decidido a devolverle el golpe X10 que acaba de sufrir. Repentinamente…

-¡Megacuerno!-

-Ratas…- pensó Alan intentado formular una reacción. Aquel Lucario aún se dirigía hacia su Pokemon intentando Dar con éxito otro Golpe por la derecha.

A la izquierda, Absol corría hacia él a gran Velocidad con su cuerno envuelto en una poderosa Energía Verdosa. Debía pensar Rápido…¡Eso Es!

-¡Usa Tus Alas! ¡YA!- ordenó por fin algo tenso a lo dificultad.

POOOOM

Con tal fuerza y velocidad el daño tenía que ser grave, no podía fallar… tenía que serlo. La colisión había levantado realmente alto la Arena a los pies del Dragón. El polvo nublaba la vista y provocaba el no poder ver claramente cómo había quedado todo. Después de bajar los brazos por el viento y arena levantados, Observaron la conclusión de su esfuerzo.

Era Imposible…

Daba la apariencia de una especie de…¿Capullo Negro?, Mala descripción quizás, pero era a lo que más parecía.

Mega-Charizard X había cubierto su cuerpo con sus alas. Aquella poderosas Alas estaban de lado a lado mientras usabas las fuerzas de sus brazos para que mantuvieran la posición. Las había usado como Escudo, bloqueando satisfactoriamente ambos frentes de ataque. La Pata y el Cuerno de Mega-Lucario y Mega-Absol respectivamente había sido frenada en seco, el poder de sus movimientos ya había cesado con claridad. Las alas de Charizard, por otro lado, había sufrido poco daño; quizás solo le provocarían un poco de dolor si intentaba volar. El arma de secreta de Lysandre sonreía complacido.

-¡Sujétalos!-

-¡¿?!- no acataron a entender que decía con esto. No hubo forma de actuar…

A una velocidad fugaz, que ni tiempo les dio de parpadear, vieron Como aquel Charizard hacia fuerza extendiendo sus alas con relativa facilidad, desbalanceado a Absol y Lucario que nada pudieron hacer.

Una vez liberado de la opresión en sus puntos Este y Oeste, plantó sus patas con fuerza en la arena, y desde esa misma posición usó las fuerzas de sus manos para tomar del cuello a ambos contrincantes en el momento. La fuerza abismal que ejercía en su agarre imposibilitaba la posibilidad de liberarse. Empezaban a sufrir por falta de aire.

-!Arrojalos¡- exclamó con fuerza decidido a que la fuerza del aviento fuera suficiente para acabar con la batalla.

Sabía que Astrid no poseia más Pokemon que pudieran Mega-Evolucionar, así que si Absol quedaba fuera, cualquier otro Pokemon que enviará simplemente no tendría posibilidad. El otro entrenador era una duda en cuanto al tema, pero intuía que podría sobreponerse a cualquier contratiempo. Debía hacer todo lo necesario…

Por Mairin.

-¡ABSOL NO!- gritó horrorizada como absol había sido arrojado como un simple trapo. Actuó por inercia… corriendo hacia su Pokemon.

-¡NO! ¡ASTRID!- Las piernas no le dieron para correr y detenerla a Tiempo. Vio con el Miedo en sus ojos como su amiga se ponía en medio de la trayectoria en la que iba Absol. Estiraba uno de sus brazos en un intento de detenerlo, en el otro aun sostenía al inconsciente Pokémon del Hexágono Azul.

El tiempo una vez más se había alentado. Sus ojos se dilataron a más no poder cuando la vio ser arrastrada junto con su Pokemon por la fuerza del Lanzamiento. El punto de impacto fue a varios metros detrás de él. La arena quizá podría haber amortiguado y suavizar el golpe, No lo sabia, Muchas emociones sentía en aquel preciso momento. De Igual forma no fue capaz de seguir viendo el que fue de su Amiga, el extraño Pokemon y Absol. Porque...

El cuerpo le dolió como nunca. No proceso que pudo haber sido la causa del dolor. Apenas por haber sido capaz de mirar en un espacio de menos de un segundo fue que acato a descubrir que había sido. Charizard había arrojado a Lucario sin vacilaciones y casualmente él se encontraba en el camino del viaje de este.

Sin más remedio, instintivamente, y por proteger a su compañero, envolvió su brazos alrededor de su abdomen posicionando en su espalda mientras era arrastrado junto con el, hacia un feo aterrizaje en la Arena.

(...)

CRACK

Cayó mal sobre su muñeca. Lo sentía, podía estar rota. Ni idea de cuánto tiempo pasó, ojala solo hubieran sido unos segundos. De cualquier manera, apenas empezaba a abrir los ojos luego de cerrarlos antes de impactar. La luz que surgió justo a su lado lo cegó temporalmente.

¿Que era esa Luz? Ni idea, Pero estaba a punto de averiguarlo.

Palideció cuando sus ojos enfocaron que había sido esa extraña luz. Lucario…, quien estaba sobre él, había vuelto a su estado base, quedando fuera de combate.

Por el rabillo del ojo fue capaz de ver otra luz surgir. Absol también había perdido su estado de Mega. Sin energías yacía en la arena...justo al lado del cuerpo inerte de su Amiga.

¡¿INERTE?!.

-Por favor...Que solo esta desmayada…- de alguna forma fue capaz Jason de pensar eso.

Debía ser Una Maldita Pesadilla.

Su Muñeca derecha no respondía, debía ser por él como aterrizo. En la posición incómoda en la que estaba movió su mano sana hasta su cinturón, logrando sacar la Pokebola de Lucario y guardarlo de regreso. Ya sin ese peso encima, se arrastró como pudo hacia su Compañera Rubia. Rogaba al Dios Arceus que estuviera bien.

Cuando llegó a su lado vio como su Cabello había perdido la forma. Su cola de Caballo se encontraba deshecha y aquella cabellera dorada ahora libre, cubriendo su rostro.

Con la Mano sana, retiró los mechones que cubría sus ojos. Un pequeño corte se apreciaba sobre su frente. Tenía los ojos cerrados.

Respiraba… Gracias a Arceus.

Le impactó ver como en ningún momento el pequeño Pokemon Gusano Verde había dejado el refugio de sus brazos.

Lo había protegido…

-Astrid...Tonta…- pensó entre aliviado y molesto, con lágrimas amenazando con salir. Esto no debía pasar. ¡¿Por que esos Malditos Sujetos de Ropas Rojas y ese Entrenador de Charizard querían con tanto ahínco hacerse con el pequeño del hexágono Azul?!... ¿Que iba a hacer?

-Ab...Sol- escuchó un quejido débil.

Dejo de compadecerse en su tristeza al alzar la vista hacia donde escuchó ese diminuto ruido.

Absol se movía con mucha dificultad hacia su dueña, obviamente preocupado, colocando su mejilla izquierda en la de ella. El dolor y tristeza se podían tocar…

Su mente reaccionó en sobremanera al ver esto. No podía dejar las cosas así. Un fuerte sentimiento incontrolable lo invadió.

Definitivamente Iba a Salvarla a ella, iba a salvar al Pequeño llamado Z2, iba a Salvar a Absol e iba a salvarse a él.


Alan y Charizard, este último sin deshacer su Mega-Evolución, se mantuvieron expectantes a la definición de la batalla.

Observaban a aquel entrenador arrodillado frente al cuerpo de la Rubia.

Gracias al silencio repentino fueron capaces de escuchar lo que dijo a continuación:

-Absol...Cuidala, Yo me haré cargo-

Se levantó incandose en una rodilla y luego de girarse lo miro. Iba a barrer toda esta Arena con el.

Dio unos cuantos pasos hacia Alan para que el combate no fuera cerca del cuerpo inconsciente de su Amiga. Tomó una Pokebola de su cinturón y le habló.

-Desde el principio esta batalla no iba a ser normal- la determinación en la voz de Jason era palpable -Ahora me veo en la necesidad de pelear por mi vida y para eso debo vencerte- concluyó apuntando la Pokebola hacia el. Alan y Charizard seguían expectantes.

-¿Cual es tu nombre?- pregunto de la nada.

Lo pensó...No tendria nada de malo responder

-Mi nombre es Alan- respondió fríamente -¿Y el tuyo?-

-Jason...-

Sus miradas se mantenían fijas, el viento meciendo el cabello y ropa de ambos le daban un aire de confrontación. Mega-Charizard tomo posición frente a su dueño.

-Pues Alan, déjame decirte que serás derrotado aquí y ahora- dijo -No me importa cuales sean tus intenciones. De aquí no siguen-

Arrojó la Pokebola llamando a la Batalla a su Greninja de extraño Color. El susodicho se encontraba de brazos cruzados con una mirada impasiva. La batalla estaba servida…

-Entonces intentalo- sentenció Alan tomando posición de pelea sin notar como los ojos de Jason tomaban una tonalidad Azul oscura.

Esta era una de las batalla que definirá el futuro de Kalos…

Y el Team Rocket y las Comandantes del Team Flare serian los unicos testigos.


Santa Madre de Dios. Escribir este capitulo me puso de nervios. Paso de Romance a Angustia y Drama...Todo en un mismo Capítulo. Lo otro bueno es que pude actualizar esta historia a un tiempo decente. Doble Bono. Y es el doble de Larga... Triple Bono.

Si preguntan, el momento Amourshipping es mas como dejar que unos fuertes sentimientos actúen por ti aun sin haberlos identificado. Al menos por parte de Ash.

Decidí dejar la Batalla de Charizard X y Greninja Negro para el próximo. Con suerte en el próximo capítulo terminará la introducción de Jason a esta historia, hasta me vi en la oportunidad de darle Carencia y debilidades. Pobre Astrid…

El Misterio quizás lo que más fuerte se marcó. En serio adoro el como quedo y espero que ustedes también. Si es el caso dejen Review que no saben cómo motiva a continuar.

Y entre mis Pasantias y el cierre del estudio de mi Carrera buscaré tiempo para continuar. Y el hecho de me encuentre escribiendo esto en quizás la elecciones mas Mierdas de la historia de mi País (Venezuela. (¡MADURO NO SIRVES!)) da entender que el futuro de esta bella Tierra está muy en el Aire. Si me pase con los insultos en la historia Sorry, intento de hacerlo más maduro y un poquitin mas oscuro.

Yo soy A - El Eloy y me despido realmente esperando que disfrutaras de esto.

Bye.