En el calabozo del casillo, el pegaso nocturno que capturaron la noche anterior es encontraba encadenado y sentado sobre una vieja mesa de madera. Frente a él estaba Flash leyendo un folder en amarillo.
-Knocturn, miembro de la Guardia Nocturna, hace poco encargado de vigilar el cuarto del tesoro- Flash puso el folder con fuerza sobre la mesa. –¡Que fue lo ue contaste a tu jefe!-
-En realidad sólo trabajaba para uno de sus generales, mi trabajo era de informar sobre cualquier objeto valioso, escuché los rumores sobre de una gema mágica y se lo informé de inmediato a mi jefa-
-No lo entiendo- Dijo Flash –Tu eres pony como nosotros, por estas del lado de estos patanes-
-Porque pagan bien estos patanes-
-Claro-
Sunburst entró por la puerta -Flash-
-…-
-Ya es hora-
Capitulo 9: La batalla por Canterlot
Luego de encargarse todos los guardias que custodiaban Ponyville que yacían inconscientes en las calles, las ponies junto a Capper y los piratas estaban en Sugar Cube Corner horneando pastel. Pinkie sacó el pastel de horno, y Capper y Rarity se encargaron de adornarlo -¿Seguro que esto funcionara?- Preguntó Capper.
-¿A quien no le gusta el pastel?- Dijo Rairty, Dash que estaba detrás miró con recelo a la unicornio mientras ella, las otras ponies y los piratas estudiaban los planos arquitectónicos de Canterlot.
-Las únicas formas de entrar a la ciudad es por la entrada principal, por tre o volando
-No olvidemos la vigilancia- Explicó Rarity -Luego del incidente en la boda de Cadance, colocamos postes mágicos sobre los muros de la ciudad para detectar cualquier hechizo de camuflaje y hacer sonar la alarma, también cuentan con cámaras de vigilancia integradas-
-Ustedes saben de tecnología- Dijo Celaeno.
-Somos más avanzados de lo que imaginas- Dijo Rainbow –Por eso hay que recurrir a la discreción-
-Nosotras nos encargaremos de buscar el rubí mientras ustedes se encargarán de rescatar a Twilight- Dijo Starlight
-El problema es que no creo que haya suficiente harina para todas nosotras- Comentó Daring.
-Descuiden niñas, nuestra amiga se esta encargando de eso- Dijo Applejack.
Desde la ventana del cuarto de Pinkie, ella y Trixie observaron el cielo como si estuvieran esperando a alguien.
-¿Seguro que podemos confiar en ella?- Preguntó Trixie.
-Desde luego, es tan lista y creativa como yo.
-Por eso me preocupo.
Pinkie vio algo aproximándose -¡Ahí viene!- El punto se acercó más tomando la forma de un pony con alas y cabeza de pájaro de color amarillo con creta azul. cargando un saco sobre la espalda. Esta entró por la ventana a abrazar a Pinkie.
-¡Pinkie!
-¡Skystar!
Las dos amigas se abrazaron con afecto, la hipogrifo le dio unos cuantos besos a la pony rosada ante la mirada atónita de Trixie.
-Tu debes ser la princesa de los hipos.
-Y tu debes ser… No importa quien seas, es un placer conocerte- La hipogrifo saludó a Trixie agitando su casco.
-¿Qué tal te fue?
-Velo por ti misma- La hipogrifo puso su costal sobre el piso y poco a poco empezó a sacar lo que parecían ser pedazos de armadura de los guardias tormentosos diseñados para la fisionomía pony.
–Con esto podrán entrar sin ser descubiertas- Explicó Pinkie.
La unicornio se probó la mascara –Que suerte es de mi medida-
-Desafortunadamente sólo encontré 2 de estos- Dijo Skystar.
-Descuida plumífera, la grandiosa y poderosa Trixie también tiene un plan
La nave de Ventisca y Lightning Dust se estaba aproximando a Canterlot –¿Alguna noticias de mi agente?- Preguntó la capitana
-La comunicación se cortó, sospecho que fue descubierta- Informó un guardia.
-¿Qué hay de la comandante Tempest?-
-Nos informaron que capturó a la Princesa de la Amistad, una buena noticia al menos- Esta información hizo que los ánimos de la capitana se fueran a pique -¡Vaya suerte!- Tomó el rubí para mirarlo una vez más. –Esta gema sería mi boleto hacia la grandeza, pero…- Volvió a ver esa luz fantasmal –Esta gema es demasiado preciosa para dárselo a alguien como ese simio-
Ventisca se presentó en la sala del trono postrándose ante la presencia de su señor -¿Me llamó usted señor?-
El rey estaba ocupado acariciando una versión suya en peluche –Escuche ciertos rumores sobre tu actuación en el Monte Aris ¿Es cierto que la reina escapó?-
-Si su señoría-
-¿Y es cierto que escapó junto con la perla? -
Ventisca no quiso responder
-¡HABLA!-
Ventisca sintió un sensación de temor que le erizó el pelo -Es cierto mi señor-
El rey retomó su temple –Desde que te encontré fuiste un gran elemento para mi ejercito, nunca me has decepcionado, hasta ahora claro. Creo que es momento de cederle tu puesto a alguien más capaz, tal vez a esa pony Tempest, me recuerda un poco a ti en tu buenos tiempos-
-Pero señor, apenas y es una recién llegada, no tiene ni el más mínimo gramo de experiencia. En cambio yo le servido fielmente desde has 10 años ¡Deme otra oportunidad!-
-Es cierto que me has sido fiel y por eso tendrás tu oportunidad, sólo espero que me consigas algo que me satisfaga. Ahora retírate, estoy muy ocupado- El rey volvió a acariciar su peluche, Ventisca hizo un saludo militar y se fue. Luego de aquella incómoda conversación, se puso a estudiar algunos libros de la biblioteca y encontró algo que podría ayudarle.
-El Rubí Fantasma… Es justo lo que necesito-
-¿Capitana?- Preguntó el guardia.
Ventisca pareció haber despertado de un sueño -¡¿Que?!-
-Estamos llegando a Canterlot-
Ventisca sabía de los problemas que tendría con Tormenta en cuanto le dijera de lo ocurrido en Ávilon, con el rubí en sus manos no tendría de que preocuparse, sin embargo con la princesa ahora en poder del rey, tal vez el rubí no le importe. –Si al rey ya no le interesa lo que haga yo, tengo porque darle esta preciosa joya. Yo la conseguí, ¡ES MIA! ¡Mi…PRECIOSA!-
Arriba de la ciudad, una pequeña flota de naves cubría con su sombra las derruidas calles que hace unos días eran redes de jubilo y alegría. A la distancia se aproximaban una nave, una pequeña nave se aproximaba con Lyra y Bon Bon a bordo vestida de mecánicas. –Nos estamos aproximando al objetivo- Informó Lyra a Flash desde su radio.
-¡Bien! Sólo apéguense al plan y no hagan nada atrevido- Contestó Flash mirando con un telescopio junto a un equipo de ponies armados en los árboles al pie de la montaña cerca de la ciudad.
Lyra quien estaba la mando recibió un comunicado en un lenguaje extraño. –Creo que te están pidiendo la clave- Dijo Bon Bon. Lyra no tenía idea de que era lo que tenía que decir, así que se arriesgo a mencionar una frase al azar. –Eh… El Rey Tormenta es el mejor-
-(Cerca, pero es válido)-
Un gruñido de tono amable era señal que tenían paso libre. La nave continuó acercándose hasta estacionarse cerca de la nave principal, la que tenía la pancarta del rey. La nave pequeña se quedó suspendida a un lado de la nave principal, la cual extendió un puente para conectar ambas. Ambas ponies salieron acompañadas del doctor también vestido de técnico portando una maleta enorme de color negro con amarillo en su lomo, al cruzar hacia el otro lado se encontraron con los guardias, uno le extendió su mano.
-Que ovo- La unicornio le estrecho la mano.
-Creo quiere una identificación-
-¡Oh!- Lyra sacó de su uniforme una credecnial falsa que la acreditaba como empleada del imperio, en la foto sacaba la lengua. Los yetis asintieron y les devolvieron las credenciales.
Los ponies bajaron por una escalera hasta encontrar la puerta de hacer que conducía a la fuente de energía, movieron la válvula para abrir la compuerta y entrar a un cuarto lleno de máquinas, en especial una que parecía ser una especie de linterna gigante que emanaba una luz azul que se ardía como fue entre nubes, parecía magia artificial.
-Increíble- El Doc bajo su maleta al suelo, de su contenido sacó varias piezas para empezar a ensamblar su dispositivo.
-Francamente esto no me parece buena idea, ni siquiera sabemos si va a funcionar- Dijo Bon Bon.
-Funcionara, espero-
Un yeti que iba pasando vio la puerta de la sala de máquinas abiertas y hecho un vistazo a ver que estaba pasando. Con gruñidos preguntó que estaban haciendo. Las ponies estaban perturbadas por no saber que decir, así que el doc decidió intervenir.
-No es nada, sólo estamos armando un ventilador para regularla temperatura de este lugar, de lo contrario, la maquinaria podría sobrecalentarse y eso no es bueno, usted sabe a lo que me refiero, así que déjenos trabajar por favor- Dijo mientras empujaba al guardia fuera del lugar. –Espero que no tengamos más visitas por el momento-
Cerca del arco que marcaba la entrada a la ciudad, Capper vestido de cocinero llevaba un pastel enorme, banco betunado de rosa con corazones arrastrado por las 5 mane restantes encadenadas unas con otras. Desde un arbusto lejano, Trixie y Maud vestidas con las armaduras que trajo Skystar observaban como metían el paquete.
-El equipo de rescate acaba de entrar, ahora nos toca a nosotros- Dijo la maga. Se pusieron en marcha cuando un extraño fenómeno se estaba llevando a cabo en el cielo, el día y la noche cambiaban en continua sucesión como si se tratara de una película acelerada.
-¡Pero que…!- Dijo Daring confundida.
-¡Oh no! Tal vez el Rey Tormenta ya tenga control sobre la magia de las princesas-
-Mejor hay que darnos prisa- Dijo Maud.
Trixie y Maud se acercaron a la entrada llevando encadenadas a Daring y Starlight tal y como estaban sus amigas cuando hace un momento. Un guardia gruñó preguntando a donde iban.
-Son fugitivas del rey, las llevamos junto con los demás prisioneros. A menos que tengan una objeción- Los guardias se miraron mutuamente antes de ceder el paso –Gracias guapos-.
Una vez dentro de Canterlot, el grupo de Starlight se escondieron en un callejón, fuera de la vista de los guardias, se quitaron las cadenas y los uniformes -Ahora que estamos aquí ¿A dónde hay que ir?- Preguntó Maud.
-Mientras los otras rescatan a Twilight, nosotras iremos por el rubí- Dijo Starlight.
La nave de Ventisca aterrizó en el aeródromo, recibida por su guardia personal, Ventisca descendió acompañada por Ligtning Dust camino a la sala del trono del Rey Tormenta consiente del castigo que el esperaba, pero parece que la tigresa ya tenía un plan en mente. A unos pasillos del salón, ambas se detuvieron, voltearon hacia delante y hacia atrás y dieron la vuelta en otra dirección, Siguieron por aquel pasillo hasta llegar a la entrada de la biblioteca del palacio.
-¿Podrías decirme que estamos haciendo aquí?- Preguntó la pegaso.
-El otro día vi un libro sobre gemas legendarias, tal vez me diga como liberar las propiedades del rubí-
Luego de unos minutos desordenando y buscando, Ventisca pareció encontrar el libro que buscaba -¡Mire jefa!- Lightning Dust le mostró uno con ilustraciones de los Elementos de la Harmonía. Ventisca la tomo y le echó un vistazo a su contenido.
-¡SI! ¡Esto es justo lo que estaba buscando!- Ventisca levantó el libro sobre sus hombros –¡Ahora debemos irnos de aquí!- Pero antes de salir de la biblioteca, sintieron un fuerte estruendo que sonó afuera de la ventana
-¡¿Qué fue eso?!-
En las calles de Canterlot, la batalla por la ciudad había comenzado, los piratas y las ponies peleaban contra los yetis, Rarity con ayuda de Capper enredo a unos de hecho con un pedazo de tela rosado que encontró en uno de los puestos de la calle, Rainbow Dash agarró a do2 y los arrojo desde el mismo puente cerca de donde ellas cayeron, Applejack le tiró un árbol encima, Pinkie los atacó con un súper ataque de cupcakes y Flutteshy simplemente habló con ellos. Luego las ponies, el dragón y el gato corrieron hacia el castillo donde fueron recibidos por otro contingente de guardias. A Capper se le ocurrió usar al pobre de Spike como lanzallamas. Al ver esto, el Rey Tormenta usó su báculo para invocar un gigantesco tornado que cubrió casi toda la plaza llevándose parte del escenario algunas tiendas, las columnas y a los propios guardias. Desde la ventana de la biblioteca Ventisca y Lightning vieron aquel espectáculo y temieron que en su intento de limpiar la zona de intrusos, el rey se las llevara a ellas con todo y castillo. –¡Es momento de marcar la salida!-
El doc había terminado de armar su dispositivo, tenía la forma de un pequeño faro cónico de color plateado con una esfera ovalada roja en la punta y una base triple de forma circular –Bien chicas, hora de ver lo que este bebe puede hacer- El científico apretó el botón rojo de encendido, pero para desgracia suya, no ocurrió nada-
-Te dije que esto no iba a funcionar-
Creo que no ajusté bien los cables, al dañarse la conexión por el sabotaje tuve que recurrir a una nueva, pero el modelo es diferente- El doc abrió un panel en la parte de abajo y empezó a reconfigurar la conexión, en eso llegó el yeti que vino anteriormente, esta vez acompañado de un regimiento. Al escuchar los toquidos de la puerta, el científico interrumpió sus intentos de hacer funcionar la máquina para ver quien era. -¡No podemos abrir, estamos ocupados!- Obtuvo unos gruñidos poco amigables como contestación –Parece ser que tenemos compañía- Dijo a sus amigas-
-¡Entonces sácalos!- Reclamo Bon Bon.
Al doc se le ocurrió una excusa que podía resultar -¡Hay una enorme fuga de CO2, les recomiendo que se abstengan de pasar!- Pero esta excusa no convenció a los guardias y siguieron empujando.
-¡Ahora que hacemos!- Dijo Lyra desesperada
-¡Ayúdenme a detener esta puerta en lo que hago funcionar esa cosa!- Ambas yeguas sostuvieron la puerta mientras el doc seguía intentando arreglar la conexión -Creo que ya encontré el problema- Fue un alivio que dijera eso porque las yeguas no pudieron resistir más, los guardias empujaron la puerta aplastando a la pareja contra la pared. El doc cambió los cables verde y rojo de lugar, en ese instante una onda roja brillante salió expelida de la esfera apagando la fuente de energía, la onda se extendió hasta el exterior deshabiltando las naves a su alrededor que poco a poco empezaron a caer hacia el abismo debajo de la ciudad. -¡Hora de irnos!- La nave se inclino haciendo que los guardias cayeran por la entrada, la puerta se movió liberando a Bon Bon y Lyra que quedaron como wafles embarrados, el doc las despegó de la pared y con algo de dificultad, corrieron hacia fuera de la escalera que los llevaría hacia la salida dejando a los yetis colgados unos de otros de un tubo. Al vera las naves caer de lejos, Flash dio la orden a sus ponies para atacar la ciudad, los pegasos comandados por Soarin se dirigieron volando mientras que los unicornios y los ponies terrestres entraron por el arco abatiendo a cuanto enemigo que se cruzaba por su camino.
Luego de limpiar el camino, Celaeno y los suyos llegaron a donde estaban encerrados los ponies, entre ellos estaban las Crusaders. –Descuiden pequeñas, he venido a salvarlas- Celaeno usó su espada para romper el candado y liberar a las potrillas, las Crusaders salieron de la jaula eufóricas como peces escurriéndose de una red, la pirata hizo lo mismo con las demás jaulas -¡Sois liberes pequeños ponies!- Una vez liberados todos los ponies, se reunieron alrededor de la libertadora para escuchar lo que tenía que decir. -¡ECUCHEN BIEN PONIES DE CANTERLOT!- Alzó su espalda a lo alto -¡LA PRINCESA TWILIGHT LOS NECESITA, ES MOMENTO DE COMBATIR A AQUELLO QUE OS PRIVARON DE SU LIBERTAD! ¡QUIEN ESTA CONMIGO!- Todos los ponies gritaron al unísono y siguieron a Celaeno a combatir a los invasores, al poco rato se le unieron las tropas de la Resistencia. Ni con su tecnología los guardias fueron capaces de enfrentar a todo un ejercito de ponies determinados, los yetis no tuvieron opción más que correr hacia sus naves y salir de ahí para nunca volver, otros quedaron atrapados por la muchedumbre.
Starlight y su equipo habían entrado a palacio a través del pasaje secreto que Sunburst había usado en su intento de rescatar a las princesas. -¿No hay trolls en la costa?- Dijo Maud. El resto del Team Starlight salieron del pasadizo para adentrarse a palacio.
-Si el rubí esta por aquí, probablemente lo pusieron en el cuarto del tesoro- Dijo Starlight. Las ponies se dirigieron al cuarto del tesoro cuando se toparon con Ventisca y Dust mientras doblaban una esquina, al recuperarse del golpe, ambos equipos se vieron de frente.
-¡TU DE NUEVO!- Ventisca sacó sus garras para enfrentar de nuevo a las ponies, pero antes de mover las patas, los pasillos junto con una buena parte del castillo salieron volando a causa del tornado que el Rey Tormenta invocó. Las ponies y la tigresa estaban siendo arrastrados por la fuerza del ciclón, todas gritaron, Maud se quedó volando sin mover ni un musculo como si se tratara de una estatua, mientras que a Trixie le dieron ganas de vomitar. Lightning teniendo experiencia en volar por tormentas, se ajustó a la fuerza del viento y tomó a Ventisca con sus patas delanteras -¡Sujétese bien jefa!- , la pegaso y la tigres volaron en dirección hacia la corriente hasta salir de la ventisca; por su parte Starlight uso su magia para transportarse a ella y a sus amigas fuera del ciclón apareciendo al lado de una columna sujetándose fuertemente, poco a poco el tornado empezó a menguar hasta que desapareció dejando la plaza quedo limpia y blanca como un desierto de sal que refleja la luz de sol.
-Creo que ya paso- Dijo Trixie. Las ponies vieron como las nubes cedían su lugar al sol, con sus cascos cubrieron sus ojos del brillo, obstruyendo la ceguera lo suficiente para notar un minúsculo punto poco a poco tomando contraste con el blanco resplandeciente hasta pasar del negro al rojo al cambiar de fondo hasta precipitarse hacia el mármol del piso haciendo "click" repetidamente hasta caer a los pies de la aprendiz de maga. -¡El rubí!- Starlight tomó la gema, era claro que voló de los bolsillos de Ventisca durante breve viaje dentro del tornado, pero la tigresa no andaba lejos y no estaba dispuesta renunciar tan fácilmente.
-¡ESO ES MÍO!-
La tigresa y la pegaso aterrizaron frente a ellas listas para reanudar el duelo -Te propongo algo- La unicornio levitó la gema ceca de ella -Estoy cansada de jugar a esto. Te reto a un duelo, la ganadora se queda con la piedra ¿Qué te parece?- Sus amigas se opusieron –Descuiden chicas, se bien lo que estoy haciendo-
-¿Un duelo? No veo porque no, tanta ida y vuelta me ha dado hambre-
-¿Aceptas entonces?-
-En nombre de mi amiga acepto. ¡Lightning!-
-¡Oye, eso no es justo!-
La pegaso se elevó antes de lanzarse hacia la unicornio, pero Daring alzó el vuelo bloqueando a la pegaso verde –¡Nosotros nos haremos de esta, tu pon a esta gata en su lugar!-
-¡¿A QUIEN LLAMAS GATA?!-
-¡A ti boca de cepillo!- Así es como se reanuda el duelo que la unicornio y la tigresa iniciaron en Avilon. La tigresa lanza un potente rugido antes de lanzarse nuevamente en persecución de Starlight. La unicornio se esconde dentro de lo que queda del escenario, Ventisca con sus zarpas destroza la madera y las telas ya desechas que Rarity había colocado para decorar la tarima. Starlight sale del otro lado hacia la escalera, Ventesca la ve y va tras ella -¡¿No dijiste que querías enfrentarme?!-. Starlight desciende hasta el parque, ahí encontró un puesto de algodón de azúcar, entonces se le ocurrió una idea. Al ver a Ventisca llegar, Starlight llamó su atención -¡ME PARECIÓ HABER VISTO A UN LINDA GATITA!- Le sacó la lengua y le meno la cola, esto enardeció a la tigresa quien dio un brinco hacia donde se encontraba la unicornio quien segundo antes de caerle encima, uso su hechizo de teletransportación dejando a liberando el camino entre Ventisca y la maquina de algodón de azúcar. Al entrar a la máquina, Ventisca dio vueltas y vueltas hasta salir toda llena de dulce rosa, Starlight no se resistió en darle una probada -A juzgar por el sabor, el rosa no es tu color- Ventisca aún más enfurecida se liberó de aquella masa dejando solo unos cuantos residuos en su pelaje y en su armadura -¡EN CUANTO TERMINE CONTIGO, NO QUEDARÁ NI EL MORADO!-.
Mientras tanto Daring Do y Lightning Dust seguían forcejeado, Daring era físicamente más fuerte, pero la juventud estaba del lado de la pony cazarrecompensas –Estas fuera de forma aniciana0- Liightning le sujetó las muñecas y le aplicó la llave giratoria, luego de unas tres veletas, la lanzó en contra de Trixie y Maud, pero la unicornio utilizó su magia para detener el impacto y la levitó de nuevo hacia el suelo –Gracias Trix. Creo que ya no soy la pony que solía ser-.
-Descuida Daring, nosotras nos haremos cargo de esa abusiva-
-¡Ja! Ni las tres juntas son capaces de vencerme-
-¿Sabes algo?- Dijo Tirxie –Yo solía ser como tú, me creía superior a todas-
-Aún te crees superior a todas- Dijo Maud
-¡Estoy tratando de convencerla, así que silencio!- Repeló la unicornio en voz baja a la pony terrestre, Maud se disculpó y Trixie volvió a dirigir su atención a la pegaso –Deja esa vida criminal y únete a nosotras, queremos ser tus amigas-La pegaso se puso a reflexionar por un rato antes de dar su respuesta –Mmm… ¡NO!- La pegaso se lanzó hacia las ponies. Apenada de no haberla convencido, Trixie le lanza un rayo con su cuerno, impactó tan fuerte en la pegaso que la envió lejos. Agotada por usar todo ese poder, Trixie se desmayó en los cascos de Maud.
La persecución de los autos chocones continuó hasta la zona de juegos, al llegar allá rueda de la fortuna, Starlight se subió a un módulo, Ventisca trepó hasta la cima a esperar su llegada, cuando el módulo estuvo lo bastante cerca, saltó sobre él, pero al abrirlo encontró que estaba vacío, la unicornio se había helitransportado al suelo. Ventisca tuvo que descender. Al aproximarse a los autos chocones, cada una montó uno, Starlight subió a un carrito color rojo y Ventisca a uno azul. –Veamos que tan buena eres conduciendo- Dijo la unicornio. –Estas hablando con la mejor piloto de la flota- Contesto la tigresa. Encendieron sus autos y empezaron a chocar entre sí. Parecían 2 canicas batiéndose en duelo como dos ciervos en época de celo –Esto no nos llevará a ningún lado- Stalright dirigió su auto hacia el barandal rompiéndolo hacia el exterior al igual que Ventisca convirtiendo la persecución en una carrera automovilística. A vista aérea, se notaban como los autos rebotaban en cada edificio mientras recorrían las calles de Canterlot, así continuaron hasta regresar a la plaza. Starlight intentó frenar pero el mármol del piso no se prestaba para eso -¡ECHEN PAJA!-. Ventisca también intento frenar, pero también había perdido el control resultando en que ambos autos chocaran contra el puesto de pociones de Zecora. El rubí salió volando del humo de polvo cuando se disipó, Starlight se encontraba encima de Ventisca en una posición realmente bochornosa, Ventisca fue la primera en despertar y al darse cuenta, aventó a la unicornio lejos de ella -¡UY, QUE ASCO!- Ambas se sacudieron las manchas de poción de encima, Stalight trató de encontrar el rubí, pero no lo tenía, levantó la mirada y encontró el rubí tirado a un par de metros de ella al igual que Ventisca. Ambas se lanzaron y tomaron la gema al mismo tiempo, forcejaban ella como un vestido en una rebaja. Starlight ya estaba harta de continuar con aquella danza interminable, así que optó por ponerle fin lanzando hechizo sobre el rubí. La tigresa soltó la gema que brillaba con un resplandor blanco brillante en lugar de su luminosidad fría, ese mismo resplandor se convirtió en un rayo que se elevó por los aires que a una determinada altura, abrió un agujero que succionó el rubí para desaparecer ante los ojos atónitos de Ventisca.
-¡NO, QUE HAS HECHO!-
-No lo se, pero era algo que tenía que hacer-
Ventisca estaba a punto de clavarle sus garra a al unicornio cuando desde el balcón central del castillo, vio con horro como el Rey Tormenta era convertido en piedra y desplomarse hacia el piso rompiéndose en pedazos, su cabeza resbaló hacia donde se encontraba Ventisca, viendo su expresión el horror de sus últimos momentos congelados en la eternidad, tomó la decisión de huir como un gato huyendo del agua.
-¡TROPAS!- Gritó entrando a su nave -¡VAMONOS DE AQUÍ- Las tropas obedeciendo las ordenes de la capitana subieron también a sus naves y emprendieron la retirada. Los ponies veían como los invasores se perdían en el horizonte, era la señal de que habían ganado. Lyra, Bon Bon y doc que lograron escapar de la nave y aterrizar en medio de las calles para reunirse con los demás miembros de la Resistencia gritaron de emoción, Lyra tomó a Bon Bon en sus brazos y le dio un enorme beso en la boca mientras eran fotografiadas por Featherweight, la fotografía era una parodia de aquella fotografía de un marinero besando a su novia luego de la rendición de Japón.
Starlight se reunió con sus amigas y miro detenidamente el cuerpo inconsciente de Trixie sostenida por Maud y Daring. Toda la plaza quedó tan desbaratada como la ciudad, pero de pronto, un brillo se escurrió del palacio que fluyó como rio entre la ruinas, poco a poco los edificios y casas destruidos se reconstruyeron como si algún pony estuviera retrocediendo el tiempo al momento antes e la invasión. Todos los ponies miraban maravillados este milagro, se dirigieron a la plaza para ver quien era le responsable y desde el balcón vieron a la princesa Twilight en compañía de sus amigas y de las demás princesas devueltas a la normalidad, todos vitorearon aquel momento, sobretodo Starlight quien con una lagrima felicitó a su amiga por salir victoriosa de su prueba más difícil hasta el momento.
