Disclaimer : Inuyasha no me pertenece :)
aquí les dejo otro capitulo espero que les guste y no me consideren cruel por hacer sufrir un poco a nuestra querida Kagome
gracias a todos por sus comentarios y apoyos, espero con ganas sus opiniones sobre este capi :)
Capitulo 9
La escena ante sus ojos era algo que jamás olvidaría, por mucho que viviera eso quedaría para siempre tatuado en su corazón.
Donde una vez estuvo su casa ahora solo habían cenizas, no quedaba nada de la casa, Kagome cayó de rodillas al suelo aun en shock, sin creer lo que sus ojos veían, sentía como si su corazón hubiese dejado de latir, mientras por su mente pasaban imágenes de su familia, su abuelo sonriendo orgulloso de que su nieta era una miko, su madre siempre alegre esperándola con los brazos abiertos y su hermano al que ella tanto amaba con sus ojos siempre curiosos haciendo miles de preguntas para saciar su enorme curiosidad, pero ella seguía allí de rodillas en completo shock, hasta que unas voces la sacaron poco a poco de su letargo para sumirla en el dolor.
- Pobre gente que manera más horrible de morir- decía una voz de hombre
- Si qué horror dicen que murieron todos- dijo ahora una voz femenina - vámonos o llegaremos tarde
Ella escucho pasos alejándose mientras las lagrimas comenzaban a caer, poco a poco el dolor y el horror de lo visto y oído fue introduciéndose dentro de ella, casi como si de un extraño se tratase oyó gritos de horror y angustia, sin darse cuenta de que eran de ella, se tapó los oídos y cerró los ojos en un intento de alejar de ella una realidad que era demasiado dura para poder aceptarla.
Al otro lado del pozo en el pasado.
Toga estaba llegando al pueblo cuando su bestia se comenzó a volver loca dentro suyo, parecía furiosa y en completa agonía solo repetía " compañera en dolor, déjame salir tenemos que ayudarla", " ¿qué pasa? cálmate solo fue a su tiempo a ver a su familia" le dijo él a su bestia pensando que era por no sentirla cerca, " compañera en dolor, maldito seas vamos con ella, le duele, muévete! " siguió gritando su bestia que peleaba con furia por tomar el control.
Sesshomaru fue el primero en percatarse que algo le pasaba a su padre, a juzgar por lo que veía, la bestia de su padre peleaba duro por salir aunque no sabía porque, pero si su padre perdía el control podrían estar en grave peligro.
- Inuyasha - llamó Sesshomaru a su hermano, intentando no perder de vista a su padre
- Que quier...- Inuyasha no terminó de hablar asustado por ver lo mismo que su hermano - ¿qué mierda está pasando?
- No se pero como pierda el control estaremos en problemas- dijo Sesshomaru con voz tensa
Inuyasha miró a su padre y sintió su corazón encogerse, pero no de miedo por su padre sino porque a su mente vino la imagen de Kagome rota de dolor
-Kagome, algo anda mal con ella - dijo el hanyou
Toga lo miró y un gruñido que de su boca salió pudo escucharse en varios kilómetros a la redonda y presagiaba terribles torturas para el causante del dolor de su compañera, Inuyasha había echado a correr hacia el pozo olvidando todo y a todos, en su mente solo estaba presente la pequeña miko, mientras saltaba al pozo sintió la presencia de su padre saltando con él, nada ni nadie impediría a Toga ir en ayuda de su amada compañera, cuando llegaron al otro lado del pozo oyeron los gritos de dolor de ella y olieron sus lagrimas ambos se apresuraron a ir hasta ella , Inuyasha sintió las lagrimas caer al contemplar el horror ante él.
- Noo , porque - gritaba Kagome rota de dolor - he hecho siempre cuanto me pedisteis , he arriesgado mi vida miles de veces por el bien del mundo y así me lo pagáis - siguió gritando sin sentir los brazos de Toga que ahora la rodeaban de manera protectora
-Kagome mírame mi amor ¿qué pasó? - Inutaisho intentaba inútilmente que ella reaccionara
- No puede ser , no pueden haber muerto todos - dijo llorando Inuyasha
- Me lo habéis quitado todo y aun esperáis que cumpla vuestra voluntad verdad - siguió gritando ella - iros al infierno kamis , o me devolvéis a mi familia o bajad vosotros y matad a naraku ,¿ me estáis escuchando!?
Ella solo podía sentir su dolor, le daba igual en ese instante todo, por ella Naraku podía apoderarse del mundo que le era indiferente, pues ella no tenía nada ni nadie por quien pelear, eso era lo que sentía en ese instante, no recordaba a sus amigos que la esperaban en el otro lado del pozo, ni veía a su lado a Toga y Inuyasha , solo había dolor y rabia.
- Hermanita, regresaste - dijo un niño que echo a correr hacia ella llorando
Kagome levanto la cabeza, pensando que el dolor la había echo perder la cabeza, y estaba imaginando a su pequeño hermano correr hacia ella, hasta que sintió su peso sobre ella y sus lagrimas mezclándose con las de ella, en ese instante comenzó a regresar a la realidad lentamente.
- Souta, eres tú, estás vivo, gracias al cielo- dijo ella entre sollozos mientras abrazaba a su hermano aun con miedo a descubrir que no era real
- Hermanita - lloraba el pobre niño - ha sido horrible, pensé que no te vería mas - dijo el niño entre lagrimas- no me dejes hermanita, llévame contigo por favor
- Souta no te voy a dejar cálmate - intentó ella consolarle a pesar de que ella misma seguía llorando - ¿qué fue lo que pasó, como ocurrió todo esto?
- No sé, de pronto apareció ese tipo, ni siquiera parecía real, era como una proyección y dijo llamarse Naraku, el dijo que tu serias suya y que nosotros solo éramos una molestia- contó el sin dejar de llorar- lo siguiente que recuerdo es que todo estaba en llamas no podíamos salir, le oíamos reír y decir que esto rompería tu alma.
Escena retrospectiva
- Souta , la cena esta casi lista ven a ayudarme - dijo Sakura a su hijo y suspiró pensando en su hija y deseando que estuviera bien
- Ya voy mama - gritó el niño mientras ponía en pausa el juego
Mientras se dirigía a la cocina Souta pensó en su hermana, el no estaba preocupado, pues sabía que Inuyasha la protegía, pero la extrañaba y a el también pues sentía adoración por el hanyou, en ese instante oyeron una risa que les puso a todos los pelos de punta, todos corrieron hacia la entrada de la casa y allí vieron a ese extraño ser, ni siquiera parecía real, era más como un fantasma.
- kukukuku, así que este es el tiempo y vosotros sois la familia de la miko, interesante - dijo ese extraño ser - oh que maleducado soy no me presente, soy Naraku y vine a mataros, eso romperá el corazón y el alma de Kagome, cuando vea que no le queda nadie, el dolor la matará por dentro y será por fin mía- dijo Naraku y volvió a reír , si en su mente su plan era perfecto
- Maldito demonio! - grito el abuelo
- Por desgracia no tengo tiempo para jugar con vosotros y mataros lentamente, una verdadera pena- dijo poniendo cara de tristeza- bueno lo importante es que moriréis y con eso me daréis a Kagome- volvió a reír Naraku
Una extraña energía los empujó dentro de la casa, antes de poder reaccionar toda la casa estaba ardiendo, no había por donde salir, Souta abrazaba asustado a su madre, el abuelo buscaba una posible salida desesperadamente, mientras Sakura abrazaba fuerte a su hijo
- Que alguien nos ayude, por favor mis pobres hijos- lloraba ella resignada a su destino pero no al de sus hijos- perdóname Kagome, por favor no caigas en la trampa de ese maldito se fuerte hija mía
- kukukuku, ahora será toda mía, su alma se llenará de odio ante tal injusticia- se oyó a Naraku pronunciar antes de desaparecer
Fin Flashback
- no sé qué paso después, todo lo que recuerdo es despertar en brazos de un hombre y ver que no quedaba nada ni nadie, solo yo- dijo Souta finalizando su relato entre lagrimas
Kagome abrazó fuerte a su hermano, llorando de rabia y dolor
- ¿Como pudo llegar hasta aquí ?- preguntó ahora furioso Inuyasha - ese maldito me las pagará
- No sé como lo hizo, pero ahora lo mejor sería regresar al pasado y bloquear el pozo, no podemos dejar que lo vuelva a usar Naraku- dijo Toga aun con un brazo rodeando a su miko de manera protectora, ese engendro del mal pagaría cada lagrima que su amada compañera derramo " pagara caro lo que hizo a nuestra compañera " dijo furiosa la bestia, "si, deseará no haber nacido"
Todos vieron acercarse a un hombre, alto, cabello largo y negro, por su manera de caminar y su ropa se veía que era alguien con clase, los miró y sonrió.
- Me alegra ver que tu hermana regreso Souta - dijo el hombre ese
- Si, gracias por todo Maru- dijo Souta mirando al hombre ese - hermana él es quien me salvó y a cuidado de mi mientras esperaba tu regreso
Kagome se acercó lentamente a ese hombre, le debía no solo la vida de su hermano sino la suya también, pues de no ser por él , Naraku habría tenido éxito en todo su plan.
- Gracias, jamás podre pagar lo que hiciste - le dijo la miko haciéndole una pequeña reverencia
- ¿Eres un demonio verdad?- preguntó Toga a aquel hombre, algo en el le era muy familiar pero no sabía el que
- No podía esperar menos del Gran Toga, si lo soy, por desgracia no puedo explicar mas- dijo el hombre
-¿ Y cuál es el motivo de que no quiera decirnos nada de usted? - volvió a preguntar Toga
- El motivo es simple, tú me lo prohibiste - dijo el mirando fijamente a Toga
Esto sorprendió a todos, el desconocido parecía conocer a Toga, al menos a su yo futuro
- Sería aconsejable que se marchen ya y sellen para siempre el pozo - y con eso el hombre se alejo
- Hermana ¿me llevaras contigo verdad? - preguntó Souta aferrándose a Kagome
- Si Souta, vámonos - dijo la miko
Todos se dirigieron hacia el pozo, justo antes de llegar Souta y Kagome se giraron una última vez, despidiéndose de todo y de todos
- Mama te juro que seremos fuertes y viviremos como nos enseñaste, mirando al futuro y no enterrados en el pasado, os vengare, mataré a ese malnacido por lo que os hizo - dijo la miko a modo de promesa, una promesa que cumpliría aunque le costase la vida
- Si, mama , abuelo seré fuerte, seré el hombre de la familia- dijo Souta, apretando fuerte la mano de su hermana, se juro a si mismo que a partir de mañana no lloraría mas por la ausencia de ellos, el seria fuerte por su hermana tal como su madre habría querido
Pero hoy ambos llorarían hasta quedar sin lagrimas, con eso todos saltaron al pozo y regresaron al pasado, allí les esperaban todos.
cuando salieron del pozo vieron a todos, incluso Sesshomaru estaba allí, preocupado por lo que pudiese haber pasado en el tiempo de la miko, cuando les miraron, a todos se les encogió el corazón , al ver a la miko rota de dolor lanzarse a los brazos de su amiga Sango, vieron a ese niño que se aferraba a Inuyasha llorando desconsoladamente también, nadie se atrevía a romper ese silencio en el que solo había el llanto desconsolado de dos hermanos, que habían visto su mundo caer en pedazos frente a ellos
Sesshomaru miró a su padre y vio en sus ojos el dolor y la impotencia, no sabía que sucedió pero incluso a el que se caracterizaba por su frialdad, el llanto de la miko consiguió que su corazón se encogiese de dolor, cerró los ojos y suspiró pesadamente, cuando supiera que causo ese dolor él se prometió a si mismo que si en sus manos estaba el con gusto ayudaría a su padre a que el causante de tal dolor lo pagara muy caro.
Inuyasha cogió en brazos a Souta quien se durmió del mismo agotamiento de tanto llorar, Kagome estaba en los brazos de Toga, seguía llorando pero ahora su llanto era silencioso, todos se sentaron dentro de la cabaña de Kaede y escucharon como Toga y Inuyasha relataron lo sucedido.
Sango lloró abrazada a Miroku, ella sabía el dolor que debía sentir en ese momento su amiga, pues ella paso por eso también y habría muerto del mismo dolor, de no ser por la que para ella era una hermana ya, Kagome la salvó, con paciencia, mucho apoyo y amor, era tan injusto que con todo lo que su amiga había sufrido ya, ahora tuviese que enfrentarse a esto, pero ella se juro que no la dejaría sola, era hora de que viera que aun tenia familia, ellas eran ahora y siempre hermanas, Miroku consolaba como podía a su amada Sango, pues el mismo se sentía mal por no saber como aliviar el dolor de su querida amiga la miko, ellos dos habían compartido muchas más cosas de las que el resto del grupo sabía, desde hace mucho tiempo en privado meditaban y se trataban el uno al otro como hermanos y ahora que ella mas necesitaba ayuda el no sabía que hacer, Shippo lloraba en brazos de Kaede y Rin hacia lo mismo en brazos de Sesshomaru, ambos amaban a la miko como a una madre y verla así les dolía mucho y despertaba en ellos recuerdos dolorosos.
Cuando se hizo de noche, todos cenaron menos Souta que seguía dormido aferrado a la ropa de Inuyasha , Kagome la cual ya no lloraba, pero tampoco hablaba con nadie, sus ojos solo miraban el cielo, completamente ausente a cuanto pasaba a su alrededor, tampoco cenó
Aquella noche nadie habló, todos estaban sumidos en sus pensamientos y cada uno a su manera compartía el dolor de la miko, todos sabían lo que era perder a alguien que amas y comprendían y respetaban el duelo de la pobre miko, de pronto el silencio fue roto por la voz de ella.
- Miroku mañana necesito que me acompañes a sellar el pozo - dijo Kagome , todos la miraron pues desde que regreso no había hablado.
- Claro sabes que estoy para lo que necesites -le respondió el monje, dejándole claro con esas palabras que él estaba allí para ella siempre, la miko lo entendió y le dio una sonrisa que aunque triste era una sonrisa de cariño y gratitud reales, que el monje correspondió.
- Deberíamos ir a descansar todos - dijo Kaede - dormir nos hará bien
Kagome se levantó para ir a coger a su hermano , pero Inuyasha la detuvo
- Tranquila, déjale así al menos esta noche- dijo el hanyou - está dormido y parece sentirse tranquilo aferrado a mí, así que dejémosle descansar a mi no me importa.
- Gracias Inuyasha, para el siempre has sido su héroe, creo que por eso sigue aferrado a ti, no quiere que veamos su miedo y contigo se siente a salvo - le respondió la miko
Todos se fueron a dormir, Inuyasha se sentó justo al lado de Kagome, con Souta en sus brazos, Toga se había dado cuenta del dolor de su hijo y viendo la escena, ahora sabía que de algún modo para su cachorro también había sido como perder a su familia, parecía que el no solo amaba a la miko sino al hermano de ella, así que dejó que permanecieran juntos dándose apoyo y amor ahora que más lo necesitaban, el se sentó a la derecha de su amada miko, ahora tenían un nuevo miembro que proteger en el grupo.
Aun faltaban unas horas para amanecer, cuando Inuyasha sintió que Souta se movía y pudo escuchar su suave llanto, el hanyou abrió los ojos y vio que el niño tenía una pesadilla, también pudo ver que su padre estaba despierto y le miraba.
- Souta despierta, todo está bien, nada ni nadie puede hacerte daño ahora- le susurró Inuyasha al oído del niño para no despertar a los demás, el pequeño abrió los ojos y miró a Inuyasha, quien le abrazó para calmarle
- Inuyasha no nos dejes por favor ¿ tu nos protegerás verdad , tu cuidarás de mi hermana y de mi, a que si?- dijo el niño aferrándose al hanyou en busca de protección
- Si, yo siempre os protegeré, duerme tranquilo Souta, yo cuido de vosotros- le dijo el hanyou con una sonrisa para calmar el miedo del niño
Toga miro a su hijo con orgullo, a pesar de lo mal que lo pasó en la vida, el encontró personas a las que llamar familia y estaba dispuesto a dar la vida por ellos, su cachorro menor hacia que se sintiera orgulloso de ser su padre.
A la mañana siguiente.
- Sota tienes que desayunar, no puedes seguir sin comer nada- dijo la miko a su hermano
- Esta bien, comeré si tu comes- le respondió el y la miro de forma desafiante - vamos hermanita que no tengo 2 años, se bien que tú no has desayunado, así que empieza por aplicarte el sermón a ti misma
- ¿Cuando te volviste un sabiondo? eh - preguntó con un suspiro ella
- Siempre fui más listo que tu hermanita, solo que lo ocultó para no hacerte sentir mal - respondió el y ambos rieron, los dos se estaban esforzando por amor al otro, el dolor seguía ahí dentro de ellos, pero si algo aprendieron de su madre, era que una actitud positiva es mejor que sentarse a lamentarse sobre las desgracias, y ellos sabían que al menos se tenían el uno al otro.
- Hermanito, mira te voy a presentar a todos, ella es Sango ya te he hablado de ella es mi mejor amiga, el que está junto a ella es Miroku, es un gran amigo también- dijo la miko señalando a donde estaban la asesina y el monje - junto con Inuyasha son mi familia aquí, ellos son mis hermanos y espero que los tuyos también a partir de hoy.
- Guay, ahora soy hermano de un monje, una asesina de demonios y de Inuyasha- dijo el niño con autentico entusiasmo - Me llamo Sota y tengo 10 años, hermanita ¿ quién es Shippo?
- Sota cálmate, que acabas de levantarte y ya me estas estresando- le dijo Kagome - este de aquí es Shippo y a su lado esta Rin, ellos son para mí como mis hijos aunque no lo sean realmente- comento ella mirando a los niños, Shippo sonrió y Rin hecho una mirada repleta de amor a la miko que acababa de incluirla como hija de ella
- Eso me convierte en su tío - dijo él con una sonrisa
- Si pero que no se te suba a la cabeza eh, bueno continuemos esta es Kirara una Youkaineko y una gran amiga- dijo la miko
el niño se agachó y acarició a Kirara mientras en sus ojos brillo la nostalgia recordando a su gato, Kirara que se dio cuenta salto a los brazos del niño en un intentó de darle consuelo.
- El que ves allí es Jaken , un sirviente del Señor Sesshomaru, el cual está allí- dijo la miko señalando un poco insegura a Sesshomaru pues sabía que no le gustaban los humanos
Sota miró a Sesshomaru, tomo aire y disparo sus mil preguntas
- ¿ Eres el hermano de Inuyasha?, ¿realmente eres tan frio como el hielo?,¿ puedo verte convertido en perro?- y habría seguido preguntando si no lo paran
- Si, no sé y no - respondió Sesshomaru antes de que siguiera preguntando, luego miró a Kagome y le dijo - realmente sois hermanos, al igual que a ti a él le cuesta callar
Kagome decidió que lo mejor era ignorarle
- Y por último el es Toga, es el padre de Inuyasha y Sesshomaru- dijo ella y sintió la mirada del como diciéndole ¿ es todo lo que soy? así que decidió intentar explicarle a su hermano lo demás- también es mi novio - añadió ella tímidamente
-¿ Eres la novia del papa de Inuyasha ?, espera ¿ eso no le convierte en algo así como tu hijo y mi sobrino?- dijo el niño causando la risa de todos
- no sueñes enano - le respondió el hanyou y Sesshomaru frunció el ceño molesto ante la idea
- A me olvidaba aquella es Kaede, es una miko, también es como de la familia y aquel de allí es Ah uh también es un youkai - finalizó ella
Toga se acercó al oído de la miko y le susurró - que es eso de novio, explícate mujer- preguntó curioso
- Es como se llama en mi tiempo al cortejo - dijo ella sin ganas de entrar en detalles, a él le valió con esa explicación.
Después del desayuno y las presentaciones, Kagome llamo a Miroku para que la acompañara a sellar el pozo, ella pidió que les dejaran ir a los dos solos y todos entendieron que para ella seria duro y decidieron darle lo que pedía, ambos caminaron hacia el pozo en silencio, el monje sabia que para su amiga, era como la última despedida a su tiempo y a todo lo que una vez fue su vida y decidió respetar el silencio, cuando llegaron cada uno se puso a un lado del pozo y comenzaron, dejaron fluir libremente su poder sagrado al mismo tiempo que recitaban un hechizo que poco a poco sello el pozo, el hechizo duraría al menos 400 años sino algo mas, pues era muy potente, una vez acabaron Kagome caminó hasta donde estaba Miroku y abrazándose a él lloro, él la abrazó y le susurró palabras de consuelo.
