Y después de cómo mil años… ¡aquí esta una actualización! Podría aburrirlos con mis mil excusas para no actualizar, ¡pero prefiero solo pedirles una enorme disculpa!
Gracias a mis reviewers: meli98, ela1224, Tetra Zelda, Mars Team Galactic y a todos los que pacientemente han esperado la actualización.
Los padrinos mágicos son propiedad de Butch Hartman. La inspiración del título viene de la canción de Kany García con el mismo nombre.
Para volver a amar
Mírame ya me vez/creyéndome tan fuerte tan llena de vida/ dibujando sonrisas ante las miradas/ llevando tanto adentro y mil historias atrapadas.
Es increíble la facilidad con la que puede disimular el tumulto de emociones que diariamente libran batallas en su interior. Frente a sus compañeros se muestra sereno, tranquilo, inmutable. Nadie sospecharía que por dentro está muriendo lentamente.
La verdad es que había creído que iba a estar bien. Con Clarisse a su lado, se había convencido de que su corazón herido se repondría. Sin embargo, las heridas de amor jamás sanan y si bien es cierto que llegan a cicatrizar, era claro que, en su caso, aún estaba muy lejos de ser así.
Se había engañado a sí mismo y ahora estaba pagando las consecuencias. Haber ido a visitar a AntiWanda unos días antes había sido su peor error. Había reabierto una herida y lo estaba destruyendo en su interior.
Observo a Clarisse, absorta en sus lecturas y ajena a toda su confusión. Hasta el momento ha disimulado bien, pero sabe que no podrá hacerlo mucho más tiempo. No es justo, ni para él, ni para ella, continuar con esta farsa.
Pero es mucho más sencillo seguir así, que enfrentar la verdad…
Para volver a amar debo sentir que vivo/ Y no andar huyendo/ Para poderte dar lo que un día fue mío/ Y hoy ya no lo encuentro
Al salir de la escuela, se dirigieron a la casa de Clarisse. Durante todo el trayecto, AntiCosmo se mostró distraído y distante, pero eso es algo que viene ocurriendo con tanta frecuencia a últimas fechas, que Clarisse ni siquiera se sorprende. Sabe que algo no está bien, pero tampoco quiere presionarlo a decirle que sucede.
Y la verdad es que teme cuál será su respuesta.
Él se siente culpable, a sabiendas de que debe decirle a Clarisse que no puede seguir con esto. La quiere, claro, pero no está enamorado y jamás podrá amarla. Su corazón pertenecerá por siempre a una sola antimadrina, aún cuando ella no lo sepa y a pesar de que ella este con alguien más…
Él la amará por siempre.
Sé muy bien que intenté/poder recuperar los trozos que me quedan/de este corazón que amó sin ver medida/Y que hoy vive con miedo y anda a escondidas
Puede seguir intentándolo. Puede seguir mintiéndose. Pero no es lo correcto. Esto tiene que acabar, por su bien mental y porque es lo justo. Porque no está bien seguir en una relación solamente para no enfrentar en solitario el dolor de un corazón roto.
Todos los días se promete a si mismo que lo hará. Que hoy dejara de fingir, que confesara toda la verdad y afrontara las consecuencias. Sin embargo, al final del día, vuelve a su casa sin haber logrado nada. Tiene demasiado miedo.
¿Qué hacer?
-¿Estas bien?- le pregunta Clarisse, su preocupación evidente en su voz. Él la observa y una vez más abre la boca para confesar todo lo que lo atormenta, pero inmediatamente se arrepiente, sacude la cabeza y sonríe.
-Claro, ¿Por qué no lo estaría?
Ella trata de sonreír, pero es más bien una mueca triste. –Me preocupas, niño- se acerca y lo abraza- sabes que cuentas conmigo, ¿verdad? ¿Qué te apoyare con lo que necesites?
Sí, lo sabe. Pero no sabe qué hacer con ese conocimiento. Se siente tan mal por arrastrarla en esta mentira, a sabiendas de que ella cree en él, confía en él…
No obstante, ¿Qué otra cosa puede hacer?
Yo sé que de apariencias no se vive/A quién engaño yo /No puedo amar, yo aún no puedo/No puedo…
Y finalmente llega el día en que debe enfrentar la verdad. Han pasado la tarde en casa de Clarisse, con ella leyendo y él pensando. Después han comenzado a charlar y por unos minutos, él se ha olvidado de sus preocupaciones. En ocasiones ocurre eso; se inmergen tanto en sus pláticas y se siente tan a gusto, que por unos minutos, él se olvida que esta no es la chica a la que ama. Que Clarisse le agrada y le gustaría que sigan siendo amigos, pero no pueden seguir siendo novios.
Ella se está riendo de algún chiste, cuando de pronto se le queda viendo fijamente y, aun sonriendo, suelta la bomba. –Te amo, AntiCosmo.
Y es así como su mundo se derrumba y arde a su alrededor. Porque no puede decirle que él siente lo mismo, porque esa es una mentira demasiado grande. Esto esta terriblemente mal y él se arrepiente tanto de no haber dicho nada antes…
-Clarisse, yo…
No hay palabras para expresar lo que siente. Es culpa, es tristeza, es rabia, es dolor. Es algo que quema y mata. ¿Qué puede decir para hacer esto menos doloroso, menos injusto?
Nada.
Nada que hacer, nada que decir. Nada que sentir.
Estas son las consecuencias de sus silencios.
¿Y qué les pareció? Dramático, ¿no? Me preocupa un poco la estructura del capi, no estoy muy segura de que este bien redactado… ¿opiniones?
¡Gracias por leer!
