Y no me dejaste otra opción que arrancarme la piel y aguantar el dolor. Y no escuche al corazón si borre de mi memoria el recuerdo de tu voz para no decirte adiós… Porque yo sé que vas a estar mejor cuando me vaya. Y sé que todo va a seguir como si nada, yo seguiré perdido entre aviones, entre canciones y carreteras, en la distancia no seré más tu parte incompleta.

Y sé que vas a estar mejor cuando me vaya. Y sé que todo va seguir como si nada mientras escribo sobre la arena la frase tonta de la semana, aunque no estés para leerla en esta playa.


Para "Tú sabes quién"…

Para Kendall.

Kendall, esto es solamente y únicamente para ti.

En ti dejo la opción de leerlo en voz alta o cuando estés solo en nuestra… en tu habitación. Pero en realidad me gustaría más que la leyeras ante todos, para que al fin quede libre el secreto que he estado guardando desde hace ya mucho tiempo y los ha tenido a todos ustedes algo nerviosos, creo.

Lamento mucho haberlos dejado. Seguramente te dirás Kenny. "Si lo lamenta tanto ¿Por qué lo hizo?" Te conozco tan bien que se lo que estás pensando en estos momentos, ahora creo que no importa mucho. Y esa respuesta, ya está muy clara, o eso creo y espero.

Aunque parezca ilógico de alguna forma, me duele dejar a todos y sobre todo a ti, pero estas acciones eran necesarias para poder vivir con tranquilidad y no ser un peso más en su vida… El hecho de que me parezca ilógico es el simple hecho de que no siento mucha culpa al irme de sus vidas, la verdad es que me siento bien.

Quiero contarlo todo de la manera que fue realmente, por eso esta carta será de las más largas.


Todo comenzó en Minnesota…

Katie y yo nos encontrábamos muy apurados para terminar con nuestras tareas y las de ustedes tres. Nos las habíamos dividido. Tú estabas haciendo la de James y Carlos, mientras que yo hacia la tuya y la mía… creo que ahora es un poco más claro por qué hacía tus tareas ¿no crees?

Nos apresuramos tanto, que terminamos antes de lo esperado, en realidad habíamos exagerado un poco los deberes que teníamos… pero al ser multiplicados por cuatro, además de tu tarea, era una crueldad de deberes.

Tu pequeña hermanita y yo estábamos en la sala descansando del hecho de haber terminado nuestras tareas y después de un pequeño lapso de tiempo nos dio algo de sed y frío a la vez por lo que decidimos ir por un chocolate caliente.

Comencé con la preparación de los chocolates, mientras que Katie estaba mirando como hacía todo desde el comedor. Estaba en el lugar central de la mesa camine hacía la mesa una vez estuvieron listos los chocolates. Había servido dos tasas llenas, por lo que una la deje enfrente de Katie para luego sentarme en el lado derecho de mi pequeña hermanita comenzando a beber de mi taza.

-Logie ¿te puedo preguntar algo?- Katie me miraba y sonaba insegura, por lo que quiso disimular dándole un sorbo a la taza.

-Por supuesto, aunque en realidad ya me preguntaste algo.- brome un poco, dejando escapar una leve risa que se fue tan rápido como llego.

-¿Tienes novia?- La pregunta me dejo algo impactado, pero le di un sorbo al chocolate, creo que también quería disimular.

-No ¿Acaso es una propuesta?- Seguía bromeando, la verdad si no bromeaba, explotaría por lo frustrado que me sentía por el exceso de deberes.

-¡No seas bobo! Pero ¿Te gusta alguien al menos?- La insistencia en el teme me comenzaba a poner algo nervioso.

-No, hasta ahora no me gusta ninguna chica.- Conteste con seguridad y a la vez algo de miedo ¿Qué me preguntaría tu hermanita a continuación?

-¿Y chico?-

Ahora en mi mente se debatía una leve guerra ¿me gustaba algún chico?

-No.-

-¿Estás seguro? Porque creo que te gusta un chico pero aún no lo reconoces.-Katie sonaba de lo más segura, eso creaba en mi mente una nueva preocupación, porque cuando Katie habla con seguridad es porque habla con la verdad y siempre acierta.

"¿Qué le pasa a Katie?" Fue lo siguiente que paso por mi mente, tal vez era lógica su curiosidad ¿pero a que venía tanta insistencia?

-Es que creo que estás enamorado de uno de los chico, específicamente de mi hermano mayor.-Me quede congelado de alguna forma.- Estás enamorado de Kendall.

Esas palabras aún resuenan en mi cabeza, se quedaron grabadas como la tinta en el papel, porque en mi subconsciente y tal vez en una mínima parte del consiente siempre había estado enamorado de ti Kenny.

-Siempre lo estás mirando. Recuerdo que hace rato los chicos te estaban pidiendo que hicieras sus deberes y no aceptabas. De pronto él te lo pidió a solas y aceptaste de inmediato ¿Crees que sea solamente una buena amistad? Tal vez yo este mal y solamente es una buena amistad, pero será bueno que te lo preguntaras.-

Comencé a recordar cómo se habían dado los hechos en realidad.

-Logan por favor ¿Nos haces la tarea?- Dijo Carlos haciendo una cara de cachorrito.

-¡Por supuesto que no! Quieren salir al centro comercial ¿Verdad?- dije yo con firmeza al principio de mis palabras, intentando sonar enojado, pero la verdad creo que soné divertido por las suplicas de Carlitos, en serio que me causaban gracia.

-Pero es que no le entendemos.- Habló James desesperado.

-¡Me podrían pedir que les explique! ¡No que les haga la tarea!- Dije algo molesto. Por si no lo recuerdas Kendall, estábamos en el comedor de tu antigua casa en Minnesota, todos alrededor de ella, tu madre había salido desde temprano y el sol aún se podía ver por las ventanas, era media tarde.

-Pero es que no te entendemos a ti tampoco.- Argumento Carlos, ahora se podía ver algo de seguridad en su voz, en realidad no me entendía cuando le explicaba.

-Logie.- Dijiste tu mirándome a los ojos directamente.- ¿Podrías hacer nuestras tareas?- Me iba a negar, cuando de repente escuche.- ¿Por mí?- En ese momento caí en el chantaje.

Katie y yo terminamos nuestros chocolates antes de lo que queríamos, en realidad habíamos creado un silencio cómodo, pero que ambos queríamos romper por alguna razón y de la misma manera, no sabíamos cómo romperlo.

Sin decir una sola palabra, mi pequeña hermanita se levantó de la mesa y se llevó ambas tazas vacías, Mientras ella estaba perdida en la cocina, me puse a meditar un poco y cruzo una pregunta muy importante por mi mente ¿Me gusta un chico? Pero aún más importante ¿me gusta Kendall?

Katie regreso a su asiento sin decir nada.

-Katie, creo que si estoy enamorado de Kendall.- Dije finalmente. Sé que en la carta de Katie, dije que los chicos llegaron antes de que lo aceptara, pero eso fue un pequeño cambio en la historia de mi vida.

En ese preciso instante en que estaba confesando mis sentimientos, llegaron Kendall, Carlos y James.

-No te preocupes, intentare ayudar.-

-¿Ya terminaron con nuestros deberes?- Carlos nos causó un leve enojo y aún siento ese enojo.

-Por supuesto.- Conteste.

-Gracias. Dijeron los tres dedicándome una sonrisa y una de esas tres sonrisas pero me perdí en tu sonrisa y en esos ojos verdes que envuelven a cualquiera… por fin acepte que sentía algo por ti.

Esa fue la vez que me ayudo Katie.


Otra vez…

Era uno de nuestros primeros días aquí en Los Ángeles. Ustedes tres estaban como siempre con sus malditos infantilismos… que adoro y que gracias a ellos he tenido una vida mejor, divertida y con algo de emoción y que me hace recordarlos a todos y cada uno de ustedes con mucho cariño…

Recuerdo que los cuatro llevábamos solamente el traje de baño, cosa que luego cambiamos, poniéndonos también una playera delgada para no llamar tanto la atención.

También puedo recordar con mucha claridad que los tres estaba lanzándose agua y una que otra vez a mí, que estaba sentado en una silla solitaria tomando el sol… la verdad es que estaba leyendo un libro, esquivando el agua y para mi sorpresa mis reflejos eran claros y no se mojó el libro para nada.

Podía escuchar sus risas, ver sus sonrisas y sentir su cariño cerca de mí y eso me hizo sonreír a mí también, porque en esos momentos me sentía de lo mejor.

En un momento te comencé a mirar con detenimiento Kendall, tus facciones, tu torso desnudo, tu cabello mojado que te hacia ver sexy y todo lo que eras en general, o sea hermoso. Todo daba vueltas… bueno al menos en mi mundo de enamoramiento eso estaba ocurriendo. De pronto llego una chica algo dramática, venía vestida con una peluca rubia, los labios pintados de color rojo y un vestido del mismo color, además de unas pequeñas zapatillas, de bajo tacón del mismo color.

-¿Camille?- Pregunte inseguro, ya que no estaba del todo seguro de que fuera la nueva chica que había conocido hace poco, cuando llegamos a Los Ángeles.

-Hola Logan.- Contesto la chica. Por su voz y la sonrisa que me dedico me di cuenta de que estaba en lo cierto, era Camille. Ella se sentó en una silla contigua y se me quedo mirando, podía sentir su mirada clavada en mi rostro, pero a pesar de todo yo seguía perdido en ti.

-¿Tienes novia?- Camille me pregunto de repente eso me recordó a la conversación que había tenido con Katie algún tiempo y en esos momentos pensé que me resultaría con lo mismo, con una confesión pero a diferencia de la charla con la pequeña Knight, ahora estaba seguro de mis sentimientos.

-No ¿es una propuesta?- ¡Por qué demonios conteste eso! ¡¿Qué no se supone que si pruebas con cosas nuevas, tienes nuevos resultados?! Creo que siempre caigo en los mismos errores, pero con diferentes personas.

-¡Claro que no Logan! ¡Te acabo de conocer!- Camille, sonaba con algo de sorpresa en sus palabras, cosa que me causo algo de risa, porque fue el mismo tono en que me hablo Katie en nuestra charla.

-¿Pero te gusta alguien al menos?- Esa pregunta me helo el alma, la verdad es que a pesar de saber qué dirección tenía la conversación, no pude evitar sentir esa sensación de pánico.

-¿Por qué lo preguntas?- Creo que soy algo rutinario y aunque Camille no lo supiera, esto ya había pasado, pero en otra ciudad y con otra persona igual de inteligente que ella… o yo muy obvio con mis pensamientos.

-Porque creo que te gusta uno de los chicos.- Ahora si estaba muerto y salvado al mismo tiempo.

-¿Por qué lo dices?- ¡¿Por qué dije eso?! ¡Que no me podía quedar callado para tener que evitar la charla y la pregunta que me delataría!

-Es que solamente te lo pasas observando a Kendall.- Es oficial, me declaraba muerto en estos instantes.

-¿Soy tan obvio?- ¿Para qué negarlo? Pensé en esos momentos.

-La verdad es que si ¿Necesitas ayuda para declarar tu amor?

-¿Cómo me podrías ayudar?

-Podríamos fingir un noviazgo y tal vez él se ponga celoso.- Dijiste muy decidida.

-Pero tal vez no.- Mi pesimismo salió a relucir.

-¿Qué tienes que perder?

Y sigo pensando ¿Qué puedo perder? Salvo la poca autoestima que me queda y la vida que tenía con mis seres queridos… ¡Oh! Creo que perdí todo.

Esa vez fue la que me ayudo Camille.


Otra ocasión, Carlos, James tu y yo estábamos jugando videojuegos.

Pronto y sin motivo alguno comenzamos a pelear.

-¡James! Porque no nos cubres.- dijiste, con algo de rabia, ya que por culpa de James, al estarse contemplando en el espejo perdimos, justo antes de terminar el nivel.

-¡Es cierto James! ¡Solamente te la pasas viéndote en el espejo! ¡Se supone que somos un equipo!- dijo Carlos.

-Para empezar… Yo me contemplo en el espejo porque soy guapo. Y tu Carlos no sabes jugar videojuegos y Kendall… eres horrendo.- dijo James y en ese preciso instante sentí que la sangre subía a mi cabeza.

-¡Cálmense ya!- grite y los tres se me quedaron viendo.

-Carlos si sabes ver videojuegos y Kendall.- NO me di cuenta de que mamá Knight estaba entrando.- Eres hermoso.

-¿Qué es lo que pasa?- Sentí las miradas de todos en mí, sobretodo de mamá Knight.

-Los chicos están discutiendo porque perdimos en un videojuego.- conteste ahora con voz normal, pero algo nervioso.

-Chicos deben de comportarse.- empezó mamá Knight.- Los gritos se escuchaban desde el departamento "A"

-De acuerdo.- dijeron tú, Carlos y James.

-Ahora salgan a pasear un rato.- dijo tu madre.

-¡Piscina!- gritamos todos al unísono y corrimos por nuestra ropa para entrar al agua.

-Logan, espera un momento.- me dijo tu mamá.

-¿te espero?- preguntaste.

-No, necesito hablar algo importante con Logan.- contesto mamá Knight

Me miraste algo inseguro, pero de todas maneras accediste a la petición de tu madre saliendo del departamento dejándonos solos a mamá Knight y a mí.

-Quiero hablar de algo serio contigo Logan Mitchell- Ahora todo sonaba mal, porque tu madre me había nombrado por mi nombre completo.

-¿De qué se trata?-Intente que mi miedo no se notara… y en realidad funciono.

-Seré directa contigo Logan -¿Te gusta Kendall?- me pregunto con una voz algo sorprendida pero en su rostro podía ver una sonrisa, de alegría.

-¿C-c-o-mo se d-d-dio cu-cu-cuenta?- dije con voz tartamuda, me había pillado.

-Lo acabo de ver. Tu solo entraste a la pelea para defenderlo y le acabas de decir que es hermoso de una manera exageradamente sincera.

-Por supuesto que no.- Trate de arreglarlo todo con una vil mentira sencilla.

-Me acabas de decir "Como se dio cuenta" Esa es suficiente prueba.- Y de nuevo mis nervios me habían traicionado lo suficiente como para delatarme solo.

-Prométame que no le dirá a nadie, por favor.- suplique de una manera dramática, pero en realidad siempre fue muy importante para mi guardar mi amor en secreto.

-Por supuesto que guardare el secreto, pero me gustaría más que se lo contaras, tal vez y él también siente algo por ti.- A pesar de escuchar esas palabras de la madre de quien amaba… no me podía convencer, más bien no me quería convencer….

-No lo sé… pero le prometo que lo intentare.

Y vaya que lo intente muchas veces, pero todos fueron casos fallidos, creo que debería de ser más directo con mis sentimientos, pero pues así soy.

Esta vez fue mamá Knight quien me ayudo.


Un tiempo después.

Era un día común y corriente en Los Ángeles, en Palm Woods. Camille y yo estábamos sentados en la orilla de la piscina con nuestros pies dentro de ella.

-Creo que esto no está funcionando.

-Tienes razón Camille, él no responde a los celos que le quiero causar contigo, es más ¡Parece muy feliz por todo!-

-No te preocupes, podemos hacer algo mejor, como que seas algo más provocativo cuando estemos frente de él…

-O puede también que finjamos nuestro rompimiento y me demuestre devastado…

-¿Y qué más? ¿Vas a utilizar a James, comportándote más cariñoso con él para que tu amorcito sienta celos de verdad?-

Mis ojos tuvieron un leve brillo y Camille me miro asustada.

-¡Ni siquiera se te ocurra!-

-Pero James no se enterara de nada, solamente necesito comportarme cariñoso con él para que Kendall sienta algo, al menos que se sienta avergonzado. ¿Qué puedo perder?

Esa pregunta no podía ganarle a nada, porque Camille fue la primera en decírmelo, y por constante era su consejo el que seguía y se sentía obligada a seguir con esto, creo que también la utilice para mis actos egoístas… y lo peor del cuento es que no funciono para nada.

-Tenemos que fingir nuestro rompimiento frente a los chicos… ¡Ahí viene! Digo vienen…

Camille tuvo una sonrisa al saber que solamente me interesaba en esa persona, cuando los chicos estuvieron lo suficientemente cerca, Camille me dio una cachetada, dejándome impactado y algo asustado.

-¡Eres el peor novio del mundo! ¡No sé cómo me vine a enamorar de ti!- Camille en realidad era muy buena en esto de la actuación

-¡Tú eres aún peor! ¡Estás loca!-

-¿Qué ocurre?- Ustedes tres se nos acercaron asustados, fuiste tú el que hablaste.

-Hemos terminado Logan Mitchell, maldito estúpido.- Ustedes tres miraron con rabia a Camille, y quiero creer que tú con mayor rabia que los demás.

-¡HEY! No le hables así a Logie, maldita zorra.- ¡Me defendiste! Bueno ofendiste a mi mejor amiga, pero en serio, no me importaba el insulto con tal de que me defendieras.

-Mejor me voy.- Camille camino enojada hasta las puertas de vuela al lobby, se dio la vuelta y me hizo una señal de suerte.

-¿Qué le pasa a tu novia?- Carlos estaba asustado.

-Ex.- Dijo James algo divertido.

-No lo sé, simplemente no lo sé.- Comencé a fingir llanto, era mi mejor opción para que alguien me consolara.

Dejaron sus cosas cerca de una silla, para poder entrar a la piscina conmigo. Se sentaron a mi lado, tú de uno y James y Carlitos del otro.

Me abrace al cuerpo de James, para poder sentirme querido por un momento, y para causar celos, ¿sabes algo? Creo que funciono.

-¿QUÉ LE HACES A JAMES?- Gritaste al ver que mis manos recorrían el cuerpo de James, que solamente se dejaba querer.

-Solamente le estoy dando un abrazo reconfortante.- Dijo James antes de que yo dijese algo.

-¡TE ESTA MANOSEANDO!- Seguía el enojo presente.

-¿Qué quieres que haga? ¿Qué te abrace a ti?- Me sorprendió de sobremanera que Carlitos fuese el que hablo,

Este es el momento que cambia de la historia, seguramente lo recordaras…

-¡Sí!- ¡No puede ser! Pensé en ese momento emocionado por lo que estaba pasando.

James me soltó y yo me abrace a tu cuerpo, esperando que me consolaras por mi "rompimiento" con Camille.

De alguna forma en esta vez me ayudo James, algo indirectamente pero me ayudo.

BUENO, esta vez fue la que me ayudo James.


En otra ocasión.

Era un día muy soleado, habíamos llegado de despedir a Jo seguramente lo recordaras con claridad.

Tuve una charla fuerte contigo, que pronto será explicada con claridad, ahora hablaremos de lo que paso después de ella.

Yo con lágrimas en los ojos, con dolor en mi corazón y con la sensación de que todo se caería en pedazos en mi vida, poco a poco corrí para mi habitación y me encerré en ella.

Me tumbe en mi cama a toda prisa, tome mi almohada y la abrace como si fuera una persona, para luego dejar salir toda mi tristeza por el único medio que me quedaba ahora, el llanto.

De pronto escuche que llamaban a la puerta.

-Logie ¿Estás bien?- Mi hermanito hablo con miedo, no quería preocuparlo de más.

-Sí.- Mentí, a pesar de que no me gustaba decir mentiras y de que estaba llorando resulto que mi voz se aclaró y se volvió normal y mis sollozos dejaron de escucharse, creo que aprendí algo de Camille.

-¿Seguro? ¿Puedo entrar?- Antes de que contestara la perilla ya se estaba moviendo "Demonios" pensé algo enojado conmigo mismo. "Deje la puerta sin el pestillo"

-Hola Carlitos.- Pude tartamudear cuando vi a mi mejor amigo entrar para la habitación. Cuando abrió la puerta, el lugar lleno todo de color, de luz solar, pero enseguida de que Carlitos cerró la puerta todo volvió a la normalidad.

-¿Seguro que estas bien? Te ves muy afectado.- Creo que no solo yo soy quien conoce bien a mis amigos.

-Claro que estoy bien ¿Por qué no debería de estarlo?-

-Acabas de pelearte con uno de nuestros mejores amigos, pero puedo sentir que hay algo más escondido en todo esto.-

-¿Algo más?- Me hice el inocente.

Otro momento en el que cambie la historia, espero que nadie les haya dicho que cambie partes de mi vida, pero aquí está la versión original.

-¡Por supuesto!- Carlos quiso denotar lo obvio que era todo.- Y no te culpo, en serio lo que te acaba de decir Kendall fue algo duro.- Bien, esto me estaba poniendo mal al recordar todo lo que paso.

-Carlitos, esto no me ayuda mucho.- Lágrimas de nuevo en mis mejillas.

-Todo se pondrá bien Logie, ¿No somos los mejores amigos?- Es cierto, no debería de estar tan dolido, bueno esas palabras me siguen doliendo.- Además, debe de ser solamente por el dolor que siente por la partida de su novia.- Bueno eso no está mejorando, pero tengo que fingir a que sí.

-Tienes razón ¿Quieres ir a la piscina?- Me tenía que zafar.

-¡Por supuesto! ¿Quieres que te espere?-

-No, ve primero con James, yo los alcanzare.- Era media tarde, casi de noche pero nunca era tarde para la piscina… como nunca es tarde para "hora de chicas" según Gustavo.

-De acuerdo ¿Me prometes que iras?-

-Te lo aseguro Carlitos.-

Otra promesa que roto, creo que es mejor que no hice nada mal con irme yo y mis falsas promesas.

Esa tarde, estuve cerca de dos horas durmiendo, para luego salir con otra persona que me ayudaría…

Pero esta vez quien me reconforto fue Carlitos.


Jo, ya te o había dicho antes, no te odio pero en esos momentos sentí exageradamente cruel las palabras que me dijo mi amado.

Los cuatro chicos de Minnesota estábamos en nuestro departamento del 2J, regresábamos de ver partir a Jo, la novia de mi amorcito, decía Camille.

-Kenny debes de ser fuerte, ella regresara pronto.- te dije mientras frotaba una de mis manos con tu espalda, luego solamente se escucharon tus sollozos en el lugar.

-Kenny pronto estarás bien, yo te ayudare.- te dije con una sonrisa.

James y Carlos estaban sentados en el sofá naranja, mirándonos con algo de ternura, seguramente se me unirían cuando tu respondieras algo.

Nosotros estábamos de pie, frente a la puerta, al lado de la mesa del comedor. De pronto levantaste tu mirada, dejando ver tu cara que estaba roja y llena de rabia.

-¿Tu? ¿Ayudarme? ¿De qué manera? ¿Nos volveremos novios o cuál es tu mejor idea? Sabes algo, tú jamás me podrás ayudar a nada…

¡PREFERIRIA QUE TU TE HUBIERAS IDO EN LUGAR DE JO!

Sentí lagrimas caer por mis mejillas, eso había sido demasiado. Corrí para mi habitación, dejando a todos en la sala… Después ocurrió lo de Carlitos.

Cuando me di cuenta de que no quería estar con nadie que supiera lo que me pasaba en realidad, por eso fui con la persona que tenía sospechas pero no me juzgaba a ciencia cierta. Lucy.

Golpe la puerta de su habitación y mi amiga roquera me abrió la puerta, al ver mi rostro, ella se preocupó.

-¿Estas bien Logie?

-Claro Lucy, solamente problemas con… Kendall.- Pude decir.

-Tranquilo todo se pondrá bien, nada malo puede ser tan malo para que una amistad no se reconstruya, además ¡son los mejores amigos!-

La mire con tristeza.

-El deseaba que fuera yo el que me iba en lugar de Jo.- Comencé a llorar con ganas, Lucy me paso a su pequeño departamento, en serio que me estaba ayudando y mucho.

-Mira, tal vez solo hablo por la rabia, ¿Quieres dormir hoy aquí?- Ofreció la pelinegra con rayos de color rojo.

-Gracias Lucy, me servirá mucho.-

Esa fue la vez que me ayudo Lucy.


A la mañana siguiente, llegue al departamento con serenidad, todos estaban preocupados, a lo que respondí que había dormido con Camille, cosa que era mentira, pero seguramente alguno de ustedes haría un escándalo si mencionaba a Lucy.

-Logie, lo siento.- Kendall ¿En serio creías que con un lo siento todo se repondría?

-No te preocupes.- Fingí estar normal, y en serio quería creer que no me pasaba nada. Al fin que al cabo el daño ya estaba hecho y como vez, lo sigo guardando muy fondo de mi ser, esas palabras me seguirán hasta mi muerte.

Y ahora tiempo después de que me dijeras esas palabras crueles, estoy cumpliendo tu capricho, Jo regreso y ahora me voy yo, para no ser un estorbo para nadie.

Tal vez te sorprendas con lo que te leerás en este momento, pero a diferencia de todas mis decisiones que son planeadas y organizadas, esto lo acabo de decidir hace poco.

De hecho, todas las cartas las escribí el mismo día de hoy, porque hoy es el día que decidí hacer todo este problema para ustedes.

Las escribí en orden, como ustedes las leyeron y me empeñe más en escribir la tuya, aunque en realidad creo que me falto mucho.


¿Quieres que te cuente la última anécdota buena que recordare de ti?

Aquí está, tal vez lo recuerdes, paso exactamente hoy en la mañana.

Antes de salir de nuestra habitación para poder escribir estas cartas, te mire, te contemple por… ¿segundos? ¿Minutos? ¿Horas? Qué se yo. Pero al mirarte el tiempo se detuvo en mí, porque mi alma se encontraba en ti.

Miraba cada una de tus características del rostro y luego de tu cuerpo. Recordé porque me enamore de ti.

Al ver tu cabello rubio, por alguna razón sentía que me derretía, al igual que cuando me comencé a enamorar de ti.

Cuando pensé en esos ojos verdes que tanto me gustaban, sentí un escalofrío al darme cuenta que no volvería a ver esos ojos tuyos.

Luego mire tus labios… siempre he deseado tener esos labios junto a los míos.

Me acerque a ti para poder verte más de cerca.

Abriste los ojos y pude ver esos orbes verdes de los que me enamore, pero me asuste pues tal vez me detendrías.

-¿Pasa algo?- me dijiste con voz automática, estabas hablando dormido como siempre y a veces me asustabas cuando lo hacías.

-No pasa nada Kenny, solamente duérmete.- te dije yo al saber que estabas dormido.

Y sin pensarlo mucho me acerque a ti y te di un dulce beso en los labios.

-¿Me besaste?- dijiste aun adormilado.

-Debes de estar soñando.- dijo con una voz triste alejándome de ti y saliendo de la habitación y probablemente en poco tiempo de tú vida.


Esto es difícil para mí, es algo que no quería hacer nunca, algo que nunca preví en mi vida, pero lo que más me pone triste es que me tengo que despedir de alguien que nunca tuve jamás y que nunca tendré en mi vida.

¿Sabes que es difícil dejar de imaginar que estoy a tu lado, que tenemos una vida juntos y cosas así? Mi mente seguirá vagando por esos rumbos inciertos de un futuro incierto.

Sabes, antes de terminar la carta, antes de si quiera empezar todas, tenía la ilusión de escribirte algo bonito, algo sencillo, algo que te llegara al corazón, que tal vez te dejara escapar una sonrisa de esas que tanto me enamoro, una lagrima de la cuál siempre quería ser yo el causante… pero no de esta forma.

Después de todo me gustaría encontrar algo que dijera que todo mejorara, que esto no acabara mal, pero creo que no existe tal cosa, no existirá nuestro final feliz.

¿Recuerdas aquella canción que nos gustaba cantar a dueto? Esa, la de un grupo español que es desconocido aquí, "La quinta estación"… la canción "Para no decirte adiós"

Creo que ahora es lo que quiero que pienses que hare, que sepas que con esa canción sabrás todo lo que siento.

Ahora solamente me gustaría que pensaras, con detalle lo que hare después de dejar estas cartas.

Mirare par el lugar en general, ya que todo lo estoy escribiendo desde la mesa del comedor, dejare las cartas en nuestra habitación, en mi cama.

Te mirare por última vez y saldré de la habitación, cerrando la puerta.

Me dirigiré para la salida y pensare en todos los momentos bellos, pasaran todos en pocos segundos, saldré con calma, dejando todo en completo silencio cuando cierre la puerta.

Bajare por las escaleras para el lobby, para que nadie se dé cuenta de que me estoy escapando.

Llegare a la salida y tomare el primer autobús que me prometa que me llevara lejos.

Espero que ese autobús me lleve a una bella playa Ahí podre estar sentado en la arena mirando el mar, sintiendo la arena en mis pies junto con las olas, y la brisa que estas mismas ocasionan, sintiendo algo de nostalgia al saber que no los volveré a ver.

De pronto me pondré de pie y escribiré en la orilla, la frase tonta de la semana, la frase tonta de mi vida entera.

"TE SIGO AMANDO KENDALL"

Las olas se llevaran esas palabras y sentiré menos carga en mis hombros.

¿Sabes algo? Acabo de recordar algo que dice la canción y me ha causado algo de gracia por que concuerda con lo que pienso…

"Y aunque no seas tú mi única droga, y aunque no me tomara esa última copa, no he podido dejar de pensar en tu boca, ni he perdido las ganas de quitarte la ropa"

Espero al menos haberte robado una sonrisa, aunque es verdad lo de la ropa.

Me despido Kendall, antes de que todo se acaba y de que me lances al olvido, espero haberte escrito algo bonito, algo que se te quedara grabado o al menos algo que te haga sentir diferente.

Logan Mitchell, tu mejor amigo y amor secreto que se despide de ti, intentando marcharse sin hacer ruido, para no decirte… adiós.