Hola a todos :P

Pues como siempre he dicho, tarde pero nunca dejare de escribir y terminare todas mis historias

Mil gracias por su apoyo y el seguir leyendo estas loqueras mías

Y agradezco todos su reviews y espero seguir contando con ellos.

Su amiga Maryhamatogirl ;)

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Los ruidos de golpes y quejas sofocadas inundaban aquel enorme y frio lugar, minutos de silencio siguieron al momento.

Destructor sale furioso, ya le había dejado claro quién es el que mandaba y a quien debía absoluta disciplina.

Karai al verlo salir y alejarse entra rápidamente y se detiene en seco al ver a Leonardo mortalmente inmóvil.

-Leo - se le acerca rápido inclinándose para incorporarlo un poco – Leo háblame por favor…. ¿es... estás bien? –

El rostro de Karai se ve preocupado al ver el estado de Leonardo, los golpes eran visibles.

-¿Tú… lo… estás? –Toca la mejilla donde recibió la mano de Destructor.

-Por favor Leonardo, ahora el que está mal eres tu –lo levanta con cuidado y más al escucharlo quejarse un poco – vamos a tu habitación, te curare –

Leonardo sonríe débilmente.

-Hay muchas cosas que no...no recuerdo... - Leo dice con la mirada baja mientras era guiado por Karai – pero… ¿por qué nos trata así?–

Karai Frunce el ceño, está tentada a decirle la verdad, pero teme perder ese sentimiento genuino y puro que apenas está surgiendo y cobarde baja la mirada.

Leonardo toma ese gesto como miedo y semisonríe con tristeza

-Hey…-le susurra- yo te protegeré-dice con sinceridad y sin miedo, Karai solo aprieta los ojos

-Vamos, te curare y descansaras, mañana será otro día… -

Dicho esto ambos jóvenes con paso lento llegan hasta su habitación, pero se detiene en el umbral de la puerta.

-Perdóname Leonardo – Dice con sinceridad la chica.

-No…veo el…porque – Leonardo trata de caminar solo.

-Espera – Karai trata de ayudarlo de nuevo.

-Tranquila, ya…ya paso - se sienta en la cama – ya casi no duele – bufa un poco.

-De igual forma deja curare- se acercó pero Leonardo levanto una mano en señal de que se detuviera.

-El maestro estaba demasiado molesto y si se da cuenta que estas aquí ayudándome, no sé qué más pueda pasar – sonríe un poco – ve a descansar…no pasa nada –

-No quiero dejarte así –

-Karai, no resistiría otro castigo de el por ahora – suspira – por favor, mañana hablamos – mueve su cuello – ya casi no me duele nada, obedéceme por favor –

Karai se queda en silencio y comprende que por una parte Leo tenía razón ya que si Destructor los encontraba así despertaría más su ira, y la verdad le preocupaba más Leonardo que ella misma.

-Por esta vez ganas – pone las manos en la cintura y trata de poner su misma pose arrogante de siempre – pero solo por esta vez, no te confíes - enarca una ceja – buenas noches –

-Buenas Noches Karai – Leonardo asiente observando que sale y cierra la puerta.

-Por…fin – regresa su mueca de dolor tocándose el hombro y el brazo herido, observa como la sangre empieza a empapar aquellas prendas que tenía en su brazo, se pone de pie y comienza a buscar en el botiquín algo para el dolor, bufa al no saber qué hacer exactamente – miserables tortugas, debí…acabarlas antes de permitir que me hirieran – sonríe de lado – pero es de admirar que son tercos y muy…bien entrenados – hace gesto de dolor – tendré que ir con Stockman –

Junta las fuerzas necesarias y sale de su habitación caminando por los pasillos hasta detenerse al escuchar una voz conocida.

-La nueva droga ya se ha estado suministrando, se nota más agresivo – Stokman observa un líquido blanquizco.

Destructor observa el frasco que a diario se a suministrado a Leonardo y frunce el ceño no muy complacido.

-Hoy mostro debilidad, no acabo con esas miserables tortugas – dice con voz profunda – yo no tolero ese tipo de fallas -

-Que se puede esperar - Stokman se burla - se dice que la sangre llama - ríe mas fuerte - después de todo son hermanos – dice como si nada.

Leonardo abre grandes los ojos y respinga al escuchar semejante declaración, su corazón comenzó a latir con fuerza como si quisiera salir de su pecho, se lleva una mano a él y respira agitado.

-¡QUE NO LE BORRASTE TOTALMENTE LA MEMORIO IDIOTA¡ - le grita al asustado científico -¡CREO QUE LOS CASTIGOS SEGUIRAN ESTA NOCHE! – lo toma de la camisa alzándolo a lo alto sin ningún esfuerzo.

-Tenemos que aumentar...las dosis amo - dice tartamudeando de miedo –tres…tres veces más sobre la dosis y estará bajo su control –

-El no debe recordar que el era uno de ellos – frunce el ceño – creo que eso a quedado mas que claro –

-Si…si…amo -

-Lo necesito totalmente libre de pensamiento o sentimiento alguno que le recuerde su familia - lo deja caer al piso - por otra parte usare a karai - da unos pasos y se para en la ventana – he notado que la protege demasiado, si no me obedece ella pagara su rebeldía -

-¿Su... su hija? -se horroriza- Pero usted es su padre-

-Te sorprendería saber muchas cosas Stokman - suelta una risa siniestra – Miwa siempre ha sido un as bajo mi manga –

-¿Miwa? –el hombre se pregunta contrariado.

-¡PONTE A PREPARAR ESA DOSIS Y DEJA DE HACER PREGUNTAS INUTILES¡ -

Ante el grito Stokman corre y comienza a preparar aquella sustancias, mientras destructor rie al tener todo bajo control, la enorme y profunda risa de Destructor hacía eco en la agobiada mente del chico.

Leonardo se retira tembloroso por todo lo que alcanzo a escuchar sosteniéndose por la pared llega a su cuarto y cierra la puerta al entrar, da un paso más y se deja caer de rodillas con la mirada desenfocada…¡SOMOS TUS HERMANO¡…Esas palabra taladran su mente, las memorias del ataque momento antes, llegan a su mente y se horroriza pues estuvo a punto de matar a alguien de su propia sangre.

Repentinamente abre los ojos y recuerda una persona… Hamato Yoshi, recuerda sus palabras de afecto y la mirada de cariño hacia él, las enseñanzas y los regaños dedicados siempre a mejorar técnicas y otras muestras de afecto, el chico comienza a resollar y jadea pues todo recuerdo le llega cómo un tornado en furia.

-No…no… - su estómago parece revolverse, siente unas nauseas inundar su ser, se pone las manos en la cabeza y respira agitado y es cuando llega el recuerdo de la batalla de los krang y de cómo era arrastrado hacia el fondo del mar, aquella asfixia aquella opresión por la presión del mar, los rostros de sus hermanos al ver que se quedaba atrás con ese horrendo extraterrestre y como lo llamaban desesperados y agobiados por que regresara con ellos, y descubre de nuevo que no lo querían muerto -Dios... mío.. -murmura ante el horror de que deseaba matarlos por una mentira.

Como un pequeño niño comienza a llorar, no sabía por primera vez que hacer o cómo actuar, tenía miedo, si...miedo ¿qué haría ahora como saldría de ese lugar?... y sus hermanos... Destructor lo primero que haría sería destruirlos...al sensei...a Karai.

-Dios...mío que hago... –aprieta más su cabeza llorando con fuerza – mis…hermanos…Rafa…Mike…Doni…Sensei…papà…ayúdame –

El tiempo es lo que menos se sentía en esa habitación, lloro por largo tiempo hasta que junto fuerzas…más de las que podía en esos momentos, se pone de pie y va al baño donde se escucha el gua correr del grifo, un romper de espejo acompañado de un grito desgarrador, levanta la cara y se observa en lo que queda de ese espejo a si mismo con esa bandana negra, la toma y estaba por arrancarla cuando recordó porque era el líder en su equipo…por qué protegió a sus hermanos - pensar con frialdad – se dice a si mismo, primero no debía dejar que sus emociones lo traicionen y luego una forma de contactar a sus hermanos sin que ellos corran el peligro que ahora el corre sabiendo la verdad.

Fue en esos momentos cuando unos toquidos lo regresan a la realidad, la puerta es abierta, él se pone tenso en alerta cuando una voz lo hace retomar la calma.

-¿Leo? – escucha una voz conocida.

Leo se relaja un poco y sale del baño caminando hacia la chica.

-¿Karai?- se extraña -¿qué paso… estas bien? -

-Si - mira la pálida tez del mutante -mejor dime tu - se acerca y toca su frente - ¿estas bien...te vez pálido? -

-Si, es solo que me sentí mareado -le quita la mano con suavidad -Será mejor que regreses a tu habitación, Des... padre podría enfadarse -

-Lo sé, es solo que estaba preocupada ya sabes...la preocupación de una hermana - enarca una ceja - nada fuera de lo normal, solo quería saber si te duelen los golpes...eso es todo - pone las manos en la cintura.

-Estoy bien, descuida-sonríe esa sonrisa que mostro las primeras veces de haberlo conocido.

-Bueno - cambia la expresión un poco - mañana nuestro padre estará furioso, solo quería prevenirte será duro el entrenamiento -

Leonardo bufa y niega con el rostro.

-Ni lo menciones, padre estaba furioso y más conmigo -

-Sí, y la verdad temo cuando se pone así - Karai suelta el aire - se pone de malas y nadie lo aguanta -

Leonardo se acerca a ella y la toma de la mano y comienza hablarle con suavidad.

-Karai, somos hermanos - sigue el juego - sabes que no recuerdo mucho, pero padre siempre nos...¿Te pegaba? -

La chica baja la mirada, sabía perfectamente que contestar.

-Si... siempre me... nos pegaba -pasa saliva- sobre todo cuando no obedecemos-

Leonardo siente una molestia que no había sentido antes, le levanta el rostro con afecto.

- Descuida Karai, yo te protegeré- le dice con sinceridad – te lo prometo, jamás dejare que vuelva a poner una sobre ti -

-Gracias - se quedan mirando hasta que ella vuelve a su pose normal - bueno no me gusta estar en desventaja ya lo sabes, mejor con cuidamos las espaldas entre ambos -

-Lo haré...- Leo le sonríe de nuevo.

-Bueno, me retiro a dormir - karai se despide con una señal con la mano - ya no hagas tanto ruido o te pateare yo misma - sonríe - sayonara -sale de la habitación cerrándola.

Al verla salir respira aliviado de que no lo descubriera…"qué buen actor soy" un repentino mareo llega nuevamente y con esfuerzo visual llega a la cama.

-¿Que...sustancia me están induciendo? - sacude un poco la cabeza -lo peor es...que la necesito – comienza a sentirse un poco más mal -... Oh... no... Por favor. ..-se concentra en no desmayarse – ella…es Miwa…será que es la hija de… - el mareo empeora, respira hondo varias veces, Se recuesta y el dolor aumenta en la cabeza se concentra para mantenerlo lo más bajo que pueda, no supo cómo fue pero se quedó dormido, cansado física y mentalmente.

Mientras tanto en la guarida el sensei se sentía angustiado y extraño.

- ¿Están seguros que Leonardo estaba bien?- pregunta una vez más a sus hijos.

-Si sensei- Donatello que seguía en la computadora responde al angustiado padre.

Splinter se pasea un poco por el laboratorio, con las manos hacia atrás había algo que realmente le preocupaba, el sabia el carácter de su enemigo de antaño, sabia de sus reacciones.

-Esto no está bien, Oroku Saki no perdonará esto, castigará a su hermano de la peor manera posible – termina diciendo lúgubre.

Donatello separo el rostro de la pantalla, y Rafael dejo de golpear el saco, Mikey se había quedado dormido en el sillón.

- Ya logro ponerme más nervioso - Rafael con un último golpe descarga la frustración del momento –si antes estaba preocupado ahora lo estoy peor – camina y toma a su pequeño amiguito sentándose ambos al lado de Mikey que seguía durmiendo.

- Tenemos que actuar lo más pronto posible - Donatello observa a su familia- Leonardo estaba muy agresivo en combate, estaba irreconocible - da un tecleo más - quizás la droga está actuando en el sistema nervioso-

-Explícate- Rafael se pone de pie y camina hacia su hermano - en algo entendible, no estoy de humor para tonterías -

- La droga ataca el sistema nervioso, si en ese momento se le incita a la violencia actuara así pero en potencia - frunce el ceño - pero si se le incita miedo...- guarda silencio

-¿Que pasaría… Huira… Se desmayara? –Rafael pregunta impaciente.

-¿Que...podría pasar? – Esta vez pregunta atento Splinter.

-Caería en un estado de pánico, alucinaciones, paranoia, esquizofrenia entre otras- Donatello contesta con suma preocupación.

-Dios... -Splinter no cree soportar más el saber que su hijo quedaría irremediablemente enfermo… lo aterroriza, con todo el dolor de su alma decide efectuar su plan – Mañana mismo iremos a por su hermano, -da un golpe con su bastón al piso como si acentuara así su orden

Los chicos asienten serios y decididos

En la sede Sakí no había pasado una hora cuando Leonardo es despertado por un dolor en el brazo entreabre los ojos y se da cuenta que es Stokman quien está ahí junto a destructor, trata de enfocar y no reaccionar ante la presencia de ellos

- Es hora de tu medicamento- dice como si nada - es por tu bien, ayer fallaste y no admito eso bajo mi mando-

Leonardo trata de enfocar la vista pero todo se oscurece y cae desmayado en la cama.

- Más te vale por tu bien que esa droga esté funcionando- observa a Stokman – y sobre todo que no muera –

El pobre hombre solo tiembla más bajo la mirada de su amo y ruega a Dios que esa tortuga resista lo suficiente y no muera un día de esos.

Mientras tanto el Sensei meditaba en la guarida, ya había ordenado el rescate a su hijo y si se daba la oportunidad también lo haría con su hija.

-Sensei - Donatello se acerca - perdón por interrumpirlo...pero ¿cree que podremos solo nosotros con todo el clan e incluso con Leonardo? -

Splinter abre sus ojos y mira a su hijo y entiende muy bien su pregunta y más aun entiende su miedo y preocupación.

-Debemos tener Fe Donatello, tu hermano nos necesita más que nunca y la misión debe cumplirse, no importa qué o quién se sacrifi... - calla al recordar las mismas palabras que le dijo a Leonardo. .. Las mismas que lo han condenado, baja la mirada con culpabilidad y remordimiento.

-¿Sensei? -

-Lo siento Donatello, pero...me siento culpable por el destino de tu hermano - niega con la cabeza - será mejor planear todo paso a paso para que no tengamos peligro que correr y salgamos victoriosos de esta batalla -

Donatello suelta el aire y baja la mirada

-Como usted diga Sensei, buscare planos y lo que sea que nos de más datos de ese edificio -

Splinter solo asiente y sigue meditando.

Esa noche nadie durmió con tranquilidad en la guarida si las noches eran terriblemente largas al tener el peso de la muerte de uno de ellos, ahora era mil veces peor al saberlo vivo y en peligro y con la zozobra de que ahora si muera a manos de su enemigos y ellos no pudieran hacer algo para evitarlo.

En la sede Sakí a la mañana siguiente Karai despierta con un golpeteo en el corazón, como un presentimiento, limpia restos del sudor y bufa molesta.

-Leonardo está destrozando mi temple - frota su cara - pero porque ¿rayos me importa lo que hace o lo que le pase? - bufa y se levanta, necesita una ducha fría para despejarse, bajo el chorro piensa en esos ojos y su sonrisa tan cálida -Argh! Deja de pensar en él! -se da golpecitos en la cabeza, más de pronto no puede evitar una sonrisa - definitivamente es lo menos aburrido en esta ciudad - cierra la regadera y sale del baño a poner su uniforme.

Al poco tiempo recobra su pose rebelde y autoritaria y sale rumbo al cuarto de Leonardo, toca levemente.

-Hey Leo... ¿ya despertaste? - Espera un momento - ¡no seas flojo! - al ver que no responde, abre la puerta y lo halla en la cama, pero nota que no está en una pose natural-¿Leonardo? -lo mueve un poco-¡Leonardo! -lo llama con más vigor moviéndolo con fuerza, Karai frunce el ceño y observa que de verdad no responde -¡Stokman! - grita -¡padre! - sacude más violentamente al chico - Vamos Leonardo no me asuste, no estoy para bromas pesadas -

Karai estaba por salir cuando encuentra recargado en el marco de la puerta a Stokman

-Que gritos son esos - enarca una ceja - suerte que estaba despierto, yo no soy tan obsesivo en despertar temprano a esos dichosos entrenamientos -

karai camina hacia él y lo toma de la camisa empujándolo hacia adentro

-¡Revisa a Leonardo¡ - le apunta con la katana - si le pasa algo, despídete de tu cabeza -

-Tranquila Karai, déjalo vivir un poco más - Destructor llega igual - solo está asimilando la nueva droga suministrada -

-¿Nueva droga? - Baja la katana sorprendida - ¿pero...cómo? -

-Es una nueva sustancia que lo hará mas fuerte - cierra el puño - más deseoso de poder, de sangre - camina hacia él y con la punta de la daga mueve un poco su bandana negra - justo como lo necesito -

-Pero... ¿no será difícil de controlar después?- la chica pregunta preocupada.

-Eso lo tengo resuelto karai - la mira con un deje de maldad - muy bien cubierto -

La chica por primera vez teme por la maldad de su padre y sus consecuencias.

-No lo dejes solo - suelta una carcajada - es una buena hermana - comienza a retirarse - dudo mucho que te haga daño, así que no temas – ríe profundo -Stokman sígueme - ordena y el hombre va tras el como un perro fiel.

Karai al verlos salir corre rápido y cierra la puerta con seguro al momento.

-Vamos Leo - llega hacia él y trata de despertarlo - por favor trata de reaccionar...no te dejes arrastrar - quita la bandana y afloja algo sus ropas negras, trata con esfuerzo y logra levantarlo hacia el baño, como puede abre el grifo del agua -Leo - lo llama -¡vamos déjate ayudar caramba¡ -

Mira que Leo aun dentro de su inconciencia trata de luchar y considera que Destructor ha ido demasiado lejos.

-Ggggnnnn- trata de hablar.

-Debo contactar a los hermanos de Leonardo - murmura para sí misma – esto tiene que acabar -

Leonardo comienza a despertar de a poco.

-No...- cierra los ojos con fuerza -que...me..pa..sa.. - respira con dificultad, Karai abre la llave de la tina y comienza a llenarla metiendo a Leo en ella.

-Algo te inyectó Stockman -le dice mientras lo ayuda a incorporarse - Ven te ayudare a salir de aquí -

-No - se suelta un poco de ella - es..tare bien - la aleja un poco - Destru...padre se moles...tara si nos...Vamos -

-¡Leonardo Estás en peligro! -Karai trata de hacerlo razonar, más Leonardo la aleja un poco y se separa de ella aunque un súbito mareo hace que se sostenga nuevamente de Karai

-Escucha... estoy bien...solo llévame a mi cama...un momento -

-Eres muy terco Leonardo - suspira –te daré ropa seca -

Sin creerle lo lleva a la cama, ahí el joven trata de despejarse

- Mira...ya solo...tenemos que...- se agarra la cabeza – no quiero que padre…no quiero...que te haga...te haga daño-

-Pero él te está dañando -dice desesperada

- ! Pero no permitiré que te dañe a ti!- eleva la voz sin pensarlo - ¡entiéndeme!- niega con la cabeza -¡yo pro…tejo a quien yo quiero!-

Las palabras llegan hondo en el corazón de la chica y la hace sentir miserable por haberlo engañado, por permitir que sigan martirizándolo cuando desde un principio solo quiso protegerla

-Leo... no creo merecer esto... -murmura

- ¿Esto?... Descuida...ya se la verdad...- respinga por el dolor- ¿antes...te procuraba...no es así...por. Que ahora no?-

-Leo - se sorprende - eres un idiota y si ya lo sabes pues qué demonios hace aquí- frunce el ceño -!Escapa!-

- Porque si me...voy con quien...recalara primero...será contigo y después...mi familia...mis hermanos...mi padre...Hamato yoshi-

- El asesino a mi madre -

-¿Qué?- Leonardo parpadea confundido- Splinter no es un asesino, jamás haría algo así -

-¡Mi padre dijo que él asesinó a mi madre a sangre fría!-

- Eso...eso no puede ser posible...- Leo sigue haciendo un esfuerzo por controlarse- tu mama... como se llamaba...-

- Ella se llamaba Tao sheng -

Leonardo jadea al escuchar el nombre de la esposa de Splinter un nuevo remolino se vino a su mente, atando cabos, nombres y fechas abre los ojos grandes y observa a Karai con asombro –

-Karai... tu eres... Miwa...-

- ¿Qué?...de nuevo ese nombre - dice llena de ira- !tu maestro me llamo por ese nombre!- frunce el ceño - ¡el asesino de mi madre me llamo así!-

Esas palabras terminaron de confirmar su sospecha, si Splinter la había llamado así era porque ya sabía la verdad.

-Escucha…solo trata de mantenerte…lejos de Destructor y yo estaré bien – respira cansado – y cuando…te diga algo – la toma de la mano – por lo que más quieras… créeme y no dudes, por muy duro que sea… - entrecierra los ojos con dolor – yo me quedo por ti… así que me debes el creer en mi –

Karai lo mira sin entender nada, pero asiente sin dudarlo pues siente que se lo debe de verdad, además había algo en el que la hacía sentir tranquila.

-Lo hare – Karai semisonrie – confio en ti –

-Gracias…no esperaba menos de ti…. Pero Destructor no es bueno y temo que te haga daño solo…solo aléjate de él y quita la idea de que mi padre mato a tu madre…por qué…el…es…tu… - la obscuridad lo está arrastrando nuevamente.

-Ya no te esfuerces – Karai nota que el chico no puede más – ayúdame un poco - se pone de pie y le quita la camisa mojada – deja te pongo esto seco y trata de dormir – le pone la camisa y quita la bandana observando sus ojos azules cansados y llenos de dolor, no puede reprimir un sentimiento llamado remordimiento.

-Espera….debes saber que él es tu… -

-Tranquilo – lo guía a la cama y al sentir su cabeza sobre la almohada no hace nada por evitar quedarse dormido al instante.

Karai observa a Leonardo dormir y con indignación sale de la habitación en busca de Destructor

-¿Donde esta...mi padre? - se encuentra con cara de pez.

-El maestro esta con el loco de Stokman - sigue su camino.

Karai enarca una ceja y se dirige hacia donde habían mencionado se encontraba su padre, camina llegando hasta donde está su padre.

-Necesito hablar contigo Padre -lo mira a los ojos.

-Yo también necesito hablar contigo Karai, es sobre esa relación que están empezando tú y Leonardo – dice con voz profunda

Karai enarca una ceja y lo mira seria

-¿A qué te refieres? – Finge no saber nada.

-¡No finjas conmigo! – Eleva la voz - Sé muy bien que te interesa Leonardo, y si te conviene su seguridad física y mental tienes que hacer lo que yo te diga – aprieta el puño - De lo contrario, mataré yo mismo a Leonardo – enarca una ceja – y no sabes de qué manera ni mucho menos en que momento -

-No te atreverías - susurra con odio, aprieta los puños con ira - ahora él es muy fuerte, tú mismo lo hiciste así - trata de controlarse - pero a mí que me importa la suerte de esa tortuga – miente.

-Karai -sonríe de lado tras su máscara-Recuerda con quien estás hablando -

La chica siente un hueco en el estómago, pero…¿de verdad valía la pena un sacrificio por el?...¿por Leonardo?... que pasaba por su mente, porque estaría más bajo sus órdenes por el bien de Leonardo...por su bien, desvía la mirada y asiente

-Hare lo que digas - frunce el ceño - pero no le hagas nada -

-Eso solo dependerá de ti mi querida Karai -

Con el gesto molesto solo hace un tipo de reverencia y le da la espalda alejándose, dejando a Destructor muy pero muy complacido.

Dos horas después, Leonardo ya había despertado lentamente, se pone de pie con calma y se siente un poco más revitalizado y con energía.

-Vaya… me siento más fuerte –

-Y eso te gusta ¿no es así? – La puerta se abre y entra Destructor – necesito que tengas muy claro esto – se pone frente a el – vas a obedecer y destruir a esas malditas tortugas, un fallo más y Karai pagara las consecuencias –

Leonardo frunce el ceño y lo observa contrariado

-De que hablas…maestro – arrastra las palabras con enojo – no sé qué tiene que ver Karai en tus órdenes hacia mí –

-Mi querido Leonardo, lo tiene que ver todo – camina hacia el – me he dado cuenta de cómo se están relacionando últimamente y siempre es bueno tener algo que motive a mejorar – enarca una ceja – y que mejor motivo que Karai –

-Eso no es justo – aprieta los puño -¡no te atrevas a dañarla! – grita molesto y sin pensar salen las palabras de su boca -¡ella no es tu hija! –

Sakí deforma la mirada al escucharlo y de un solo movimiento lo toma del cuello y lo aprisiona en la pared.

-Hablas de más Leonardo – susurra con odio – en cualquier momento ella puede morir y eso jamás podrás evitarlo – hace más presión haciéndolo quejarse – obedecerás –

Leonardo siente la falta de aire, siente la necesidad de luchar…de pelear, pero tenía que esperar y ver el momento adecuado para sacarla de ahí, ahora no cabía duda de que ella era la hija de Splinter.

-Como digas...padre, se hará como tú dices - levanta la mirada llena de rencor

-Lo sé – lo suelta – sé que así será – comienza lo mira sentado en el piso tratando de respirar – hoy mismo quiero que acabes con esas malditas tortugas – aprieta los puños - ¡sin fallas! –

-Ya… lo se… - Leonardo se pone de pie sosteniéndose de la pared – así será maestro –

Sin mediar más palabra sale de la habitación dejando al pobre chico más agobiado de la mente, Leonardo con la mirada baja y temblando de impotencia, se tragó las ganas de gritarle que sabía toda y absolutamente toda la verdad, pero ahora karai era su prioridad en esos momentos, siempre trato de ayudarla y ahora que sabía que ella era Miwa no le fallaría a ella al Sensei y al el mismo.

-Dios mío… que voy a hacer - suspira pesadamente y cierra los ojos tratando de encontrar tan solo un poco de paz, su estado anímico estaba desmejorando sus músculos estaban fuertes por entrenamiento y la droga pero estaba bajando de peso, el cambio también lo había notado Karai, no sabe qué hacer, la situación es angustiante.

Las horas habían pasado y con ellas la angustia de ambos jóvenes, uno preocupado por el otro.

Leonardo camina por uno de los pasillos y siente un mareo repentino haciéndolo detenerse, se recarga en una de las ventanas y la abre para tomar un poco de aire, aspira el aire fresco pero algo repentinamente llama su atención, una sombra en el edificio de frente llama su atención.

-¿Qué…será? -Mira detenidamente y piensa que sea uno de sus hermanos -Maldición - se tensa pensando que estar aquí es un suicidio.

Observa a lo largo del pasillo que nadie lo vea y con rapidez se para en la ventana y de un salto llega al edificio de frente, oyendo los pasos logra alcanzar la figura que está mal ubicado entre las sombras.

-Ojos en la espalda - dice tras aquella sombra misteriosa

La sombra tiembla un poco al oírlo se gira con temor mirando los ojos de aquel que lo descubrió, Leo reconoce los lindos ojos celestes de Mikey.

-Hola hermanito -saluda algo nervioso, Leo estuvo a punto de estrecharlo en sus brazos pero se contiene y prefiere mantener la distancia.

-¿Qué haces aquí? - dice en tono frio - aléjate o te atacare - le da la espalda, al estar sin que su hermano lo vea cierra los ojos ante la impotencia de no poder llamarlo como antes.

-Leo... -dice dolido - Vengo por ti, ven con nosotros, por favor-

-Como carambas puedo hacer que entiendan que nunca regresare - comienza a caminar hacia la orilla del edificio - quiero que te vayas ahora mismo - se detiene de improviso - y dile a sen...a tu maestro que se lo que le aflige en este lugar y que no se preocupe que yo velare por esa angustia que tiene -

La mirada de Mikey se hace más grande llena de sorpresa-

-¿Te refieres a... Miwa?-

Leo baja la mirada, pero se gira a verlo.

-Mikey no puedo volver a ustedes... si lo hago, correrán peligro y Karai morirá -

La sonrisa de Mikey se hizo enorme, sus ojos se iluminaron y casi corre a abrazarlo.

-¡Si nos recuerdas¡ - grita lleno de felicidad -¡solo quieres protegernos¡ -

-¡Calla! -sisea y espera que nadie los haya escuchado, mira a todos lados y respira aliviado de que no han sido descubiertos -Márchate Miguel y deja todo así -

-Me iré, pero les contare a todos lo que estás haciendo - pone mirada seria - te estas sacrificando por nosotros, por Miwa - frunce el ceño - por Karai no entiendo pero, tenemos que sacarte de esta hermano, como tú nos salvaste a nosotros -

Leo no puede evitar una pequeña sonrisa al ver la inocencia de su hermano, aquella que lo caracterizaba y que no había cambiado nada.

-Cuídate hermanito –trata de acercarse pero se detiene – márchate y por favor cuídense que yo los cuido desde aquí – corre y da un salto volviendo a la sede Sakí, al cerrar la ventana siente que también cierra su corazón - es mejor así- recarga su rostro en la pared y ahoga un doloroso sollozo – vamos… que valga la pena...cuídense…los quiero -

-Que quieres que valga la pena fenómeno - perrera se acerca en forma amenazadora.

Leonardo controla su reacción y solo sonríe con ironía

- De cuando acá el amo da explicaciones a las mascotas-

Perrera respinga y le gruñe amenazante, mas Leonardo le hace una seña con su mano para que se acerque, lo cual el perro mutante se le lanza pero Leonardo le da un codazo en la nuca, noqueándolo

-Anda a dormir mascota mala - camina tranquilo hacia la sala de entrenamientos.

En la guarida un Miguel con falta de aire llega a bocanadas tratando de respirar

-¡Chicos! - Grita nuevamente agarrando aire, Rafael y Donatello corren apurados, este último lo revisa con la mirada.

-¿Estas bien? - lo mueve un poco revisándolo.

-¡QUE TIENES CARAMBA! - Rafael grita desesperado.

-Vi... vi...a Leo -resuella - ¡y lo mejor es que nos recuerda! - se le forma una gran sonrisa.

Tanto Rafa como Doni abren grandes los ojos sorprendidos

-¡Estás seguro¡ - Grita Rafael - ¡que te dijo¡ - pregunta entusiasmado.

-¡Pues eso! –ríe gustoso -¡me dijo que nos recordaba y quería que nos cuidáramos y que el cuidará de Miwa!

-¿Miwa? - Donatello frunce el ceño - pero Miwa esta...muerta -

-Ya le estará afectando es Droga - Rafael se preocupa.

-Miguel Ángel - Splinter llega hacia el - ¿qué te dijo Leonardo sobre Miwa? -

-Sensei - se adelanta un paso emocionado - dijo que él no regresaría a casa porque estábamos en peligro y que usted no se preocupara que ya sabía usted algo y que el protegería ese algo... o ese algo...es un alguien que tiene que proteger por algo - se rasca la cabeza - ya me enrede -

Splinter no puede evitar una mínima sonrisa en su rostro al comprender lo que su hijo quiso decir.

-Leonardo ya descubrió la verdad - se dice a sí mismo - y...se está sacrificando nuevamente - frunce el ceño

-Hablo por los tres Sensei - Rafa enarca una ceja -¿qué demonios está diciendo?-

Splinter deja salir un suspiro y observa a sus hijos.

-Karai es Miwa – dice serio – Karai es mi hija… -

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Gracias por seguir con esta historia, que ya esta por llegar a su fin…con un gran y doloroso sacrificio.