DISCLAIMER: Sakura Card Captor, sus personajes y datos similares con el manga y/o anime pertenecen a CLAMP. La historia es producto de mi ingenio, las personalidades y el resto de los personajes. :)

¡Hola queridos lectores! Letra en cursiva hace referencia a un recuerdo y en negrita a un mensaje escrito/virtual. Nos vemos en las notas. ;)


CAPITULO VIII

"San Valentín"

Íbamos rumbo al billar, era sábado por la noche, caminábamos tranquilos por el centro de la ciudad, al llegar Eriol y yo vimos a Takashi y Shigeru, que ya habían comenzado un partido, se podría decir que en lo que va del año es la primera vez que salíamos los cuatro.

Habían pasado tres semanas desde que hablé con Sakura, cuando me enteré lo que pasaba entre Sudo y ella.

- Podemos ser lo que tú quieras que seamos Sakura.-

Abrió sus ojos y junto sus cejas - ¿qué quieres decir? – y dio un paso hacia mí, el árbol nos cobijaba bajo su sombra.

También avance hasta rozar su mejilla con la mía, baje mi cabeza para que mis labios estuvieran a la altura de su oreja y le susurre – creo que lo sabes Sakura, pero lo que yo no sé, es qué piensas. –

Se puso rígida, y la vi pasar saliva, comenzó a balbucear, y bajo su cabeza, entonces deduje que podía estar incomoda, tome eso como una negativa, suspire, me erguí, quería consolarla pero mi presencia era lo que la había perturbado por lo que simplemente le hable – tranquila, te entiendo, pásala bien hoy. –

Ni Eriol ni yo fuimos ese día, lo que fue una suerte, porque como bien había sospechado Eriol, mi tío me llamó al departamento, y pese a que Eriol persistía bebiendo le contesto con regularidad, pero nos mantuvimos a la expectativa de que podía visitarnos, sin embargo no ha pasado. Eriol y Spinel solo fueron mis inquilinos por 5 días, dos veces lo descubrí llorando pero no comentamos nada. Por un tiempo lo veía aferrado a su celular haciendo llamadas constantes, aunque a mi percepción la profesora Mizuki se veía inalterable, como si lo que me contara mi primo que estaba viviendo no hubiera sido con ella.

En cuanto a Sakura, al día siguiente de hablar me mandó un mensaje, invitándome a un picnic que harían todos, rechacé la invitación porque al parecer a Eriol no lo habían invitado y al estar en mi departamento no me pareció apropiado irme, no obstante aproveche esa oportunidad para iniciar pláticas entre nosotros, hablábamos de cualquier cosa, gustos musicales, la escuela, incluso las noticias de la ciudad, había descubierto tanto de ella y como ya me lo imaginaba era una magnifica persona, optimista, inocente hasta el punto de ser ingenua; notaba que se sonrojaba cuando la veía muy directamente, el único problema es que en la escuela Sudo estaba casi todo el tiempo en nuestro salón, cada vez que lo veía sentía como si me tirarán agua helada, no me acostumbraba a su presencia, por lo que me debía conformar con hablar con ella por mensajes y entre clases. Creo que a excepción de Daidouji nadie se había percatado de mi acercamiento con Sakura.

Para mi sorpresa, Airisu seguía persistente en que saliéramos, incluso una vez me lo pidió frente a Eriol y Shigeru, que no entendían porque no aceptaba.

- Syaoran nos tocan lisas, ¿me estas escuchando? – Shigeru me hablaba.

- Ah, sí está bien –

- ¿Ya terminaron su traje para el festejo de San Valentín? – nos preguntó Shigeru.

- Ni me lo recuerdes que pienso reportarme enfermo con tal de no trabajar ese día – le respondió Eriol, y es que el profesor Yamamoto ahora nos había dicho que como proyecto del mes íbamos a elaborar el uniforme que nos pondríamos para atender una cafetería simulada en la cancha de atletismo por el día de San Valentín que era el viernes próximo, el diseño lo había hecho Daidouji y Sasaki, ya nos habían dado copia del boceto, el de los hombres consistía en una pantalón y chaleco de color gris, con camisa rosa, moño rojo y delantal. Mientras se quejaba era el turno de Takashi, que golpeo la bola blanca tan mal que había salido de la mesa, siendo el mejor de nosotros en el juego, nos sorprendimos - Takashi ¿estás bien? – lo cuestionó Eriol mientras yo recogía la bola.

- Chicos, hay algo que quiero comentarles – un serio Takashi nos hablaba, dejando el taco en la mesa – Chiharu al parecer terminó nuestra relación. –

El silencio se apoderó de la mesa, comenzando porque solamente una vez Takashi había usado su tono serio de voz, fue cuando se nos extravió su laptop en primer año, donde teníamos el trabajo final para la clase de Computación, habíamos diseñado un programa educativo de la tabla periódica que teníamos que exponer en la secundaria Tomoeda, la olvidamos en el taxi que habíamos tomado para llegar, lo bueno es que el conductor, se dio cuenta y regresó a los 20 minutos entregándola en la dirección, la directora de la secundaria dio un sermón a todo el salón y exhibió nuestra irresponsabilidad, ese día hablamos seriamente a ser más comprometidos.

- ¿En serio? – Eriol siempre era el más valiente para romper la tensión.

- Al parecer sí, ha estado con un humor muy cambiante, me pidió que nos diéramos un tiempo. –

Sabíamos cuánto Takashi quiere a Mihara desde la primaria, siempre han estado juntos, su apego era visible, en primero de Preparatoria empezaron a actuar más como una pareja, y aunque a veces nos parece que es muy mandona con él, no cabe duda que se quieren, no me explico por qué estén pasando un mal momento.

- ¿Qué piensas de eso? – me atreví a preguntarle, supongo que la situación le traía malos recuerdos a Eriol por lo que ya no dijo nada.

- La verdad no tengo idea, conozco bien a Chiharu para saber que de momento no quiere estar cerca de mí, la amó y debo respetar lo que ella me pida – su rostro que parecía estar eternamente apacible, se veía afligido.

- ¿Quieres que le pregunte a Naoko del tema? – comentó Shigeru mientras recargaba su mano en el hombro de Takashi.

- No gracias, se los comento porque no puedo concentrarme, creo que lo mejor es que me vaya a mi casa. –

- Estamos aquí para lo que necesites, hablar o desahogarte – Eriol había tocada su otro hombro, Takashi volteo a vernos, de igual forma asentí, poco después nos marchamos del lugar.

Había puesto mi alarma, un cuarto de hora antes de lo usual, quería llegar más temprano para molestar a Sakura, ya que hoy le tocaban los deberes del salón. Ayer había sido un día demasiado tranquilo, me dediqué a terminar el uniforme de mesero, era muy diestro en las manualidades, pero igual me lleve tiempo con el delantal.

Prepare hot cakes para desayunar, también con el propósito de llevar a la escuela, anteriormente tenía la costumbre de hacer mi almuerzo para los recesos, pero con el paso de los años se me hizo más cómodo comprar en la cafetería, tuve tiempo para comer mi porción en la casa.

Para cuando llegué al instituto, había muy pocos alumnos, y fui el primero en llegar al salón, sonreí ante la situación, comencé por cambiar el agua del jarrón que estaba sobre el escritorio, dejé mis cosas en mi asiento, y escuche chillidos.

- Nooooooo. –

Ya reconocía hasta el timbre de su voz, me giré divertido – buenos días. –

- ¿Cómo es posible que llegarás primero? Puse tres alarmas – se quejó para acercarse – ni si quiera me peine para no perder más tiempo – y aún con la mochila puesta se acercó para tomar el jarrón.

Observe su cabello y se veía bien, calmado, pero no traía los broches o listones que normalmente lo adornaban, y se lo expresé – pero si te ves muy bien – un poco de calor subió a nuestros rostros.

- Muchas gracias, yo cambiaré el agua – y salió corriendo, aún con la mochila.

De igual forma, la ayude aseando el pizarrón, poniéndole fecha, para cuando volvió me encontraba colocando el proyector y se puso a trabajar en el resto, terminamos en diez minutos, calculando la hora de llegada de mis compañeros, tendríamos un poco de tiempo antes de que alguien apareciera.

- Gracias por ayudarme Syaoran – Sakura me sonreía, ya desde su asiento.

- Oyeeeeee, tengo algo para ti – me preguntaba si los sonrojos continuos eran algo común hoy en día.

- ¿En serio? –

- Sí – saque mi traste envuelto en mi furoshiki favorito de color verde para entregárselo – espero que te gusten. –

Su cara estaba desconcertada, esperaba que de manera positiva, lo abrió para ver tres piezas de hot cakes de tamaño mediano, con dos rebanadas de durazno – ¿De verdad es para mí? - asentí.

No reaccionaba, tal vez no fue algo apropiado - ¿Tú no vas a comer? – me preguntó.

- Desayuné antes de venir – ya que lo pensaba, lo ideal hubiera sido comer con ella.

- ¿Me acompañas? –

Sonreí para nuevamente confirmarle con mi cabeza, uso mi mesa y giro su silla improvisadamente, me senté a hacerle compañía – buen provecho – y comenzó, se mostró muy entusiasmada y me dijo que recordaba que cuando llevábamos la clase de cocina yo era muy bueno, estaba complacido, no por sus comentarios del pasado sino porque parecía que le habían gustado.

- Oye no te pregunte si Touya ese día si te entregó un desayuno. –

- Sí me lo entrego, ¿tú lo preparaste? – tenía esa incertidumbre pendiente en mi cabeza aunque creía saber la respuesta.

- No, era mi intención pero la fiebre no me bajó hasta ya casi las 6, a esa hora empecé a quedarme dormida y Touya se ofreció – me explicó.

Estaba sorprendido, su hermano debía quererla mucho, pese a su seria actitud, ya que dudaba que lo hiciera por mí – ¿Tú hermano está acostumbrado a cuidar de las personas? –

- Sí, es doctor… -

- ¿Sakura? – una voz gruesa e irritante proveniente de la puerta nos interrumpió, y una parte de mí sabía que esto pasaría, Sudo entro frunciendo sus cejas, desvié mi mirada hacia Sakura que estaba terminándose un bocado aprisa – Satoshi… - nuevamente dejaba inconclusa su frase porque Sudo la saludo con un beso en sus labios, me tensé y como acto reflejo empuñe mis manos, no resistí, me levanté precipitadamente para salir del salón.

- ¿Qué haces aquí tan temprano? – escuché la irritante voz de Sudo a mi espalda.

Caminé a grandes pasos en el pasillo, baje las escaleras, para salir del edificio, me saltaría un período a propósito, sentí arder mi cuerpo de ira, era diferente a la calidez que sentía cuando la tenía cerca, cuando me había soplado su aliento, cuando la bese en su ventana, estaba encolerizado, llegue al patio opuesto al que daba con la ventana del salón, cerca de donde se encuentran los tableros de ajedrez, me situé a un lado de unos baños que casi nadie frecuenta.

Paso el tiempo hasta que escuché el timbre del inicio del día escolar, tentado a seguir mi lado más responsable para volver al salón opté por sentarme mientras veía mis zapatos, suspire.

- ¿Qué estoy haciendo? – expresé en voz alta con la esperanza del que silencio aclarara mis dudas.

- Te estás saltando un período. –

Me sobresalte y giré bruscamente, encontrándome con una cara ya familiar – ¡Te espante! – la carcajada femenina de Airisu se hizo escuchar.

- ¿Qué haces aquí Airisu? – la cuestioné hoscamente.

- ¿Sabes? Me gustaría que me llamaras por mi nombre, apuesto que en tu voz se escucharía genial – acto seguido se sentó a mi lado, a una distancia que me hacía sentir incómodo – pero mejor dime ¿qué haces tú aquí? –

- No es asunto tuyo. –

- Eso no quiere decir que no me interese. –

- ¿Por qué habría de interesarte?-

Meditó un poco – si quieres saberlo este fue mi lugar de encuentro con alguien en la mañana. –

Me tomó un momento analizar que contestaba la primera de mis preguntas - ¿Frecuentas mucho este lugar? –

- La verdad no, pero este chico solo accedió a verme en un lugar casi desértico y me resulta divertido haberme encontrado con otro chico muy apuesto aquí, así que ahora rondaré más seguido – se había movido para colocarse frente a mí sobre sus rodillas y me miraba con sus grandes ojos azules, los cuáles no había notado que estaban rojos – Li, no te muevas – eliminó la poca distancia que nos separaba, y deposito sus labios sobre mi mejilla, ya que había desobedecido sus órdenes al ladear mi cabeza, sentí su risa y con su mano giró mi rostro nuevamente para estar apartados por escasos centímetros, no me moví pero no por ser condescendiente, ya que si veía nuevamente su intención trataría de evitarlo, no obstante no me movía para dejar en claro que su presencia no me perturbaba.

- Nos vemos Li, ya casi es San Valentín, ojalá que si te animes a invitarme a salir – se levantó para marcharse.

Volví un poco antes de que comenzara la segunda clase, tomé mi lugar y trate de evitar a Sakura, lo cual me funciono bastante debido a que Takashi y Shigeru se nos unieron en los recesos, ya que el primero no lo iba a pasar con Mihara y el segundo no quería quedarse con puras mujeres, la escuela culminó con Diseño gráfico y entrenamiento.

No había hablado con Sakura solo me había escrito "¿Todo bien?", a lo que conteste "Perfectamente", era consciente que no tenía razón para estar enojado pero aun así me mantuve distante, permanecí así los siguientes tres días, ya era jueves en la noche, acaba de llegar a mi casa, la semana se había reducido a estar con los chicos, enfrentando los diversos panoramas: Takashi decaído por la situación con Mihara; Eriol que se dividía, por un lado pensaba en mañana cortejar a la profesora Mizuki y por el otro Daidouji estaba tensa con él, por último Shigeru estaba bien con Yanagisawa pero casi no comentaba nada por no hacernos sentir incomodos al resto. Buscamos la manera de acomodarnos juntos para los turnos de atender la cafetería y lo habíamos logrado, yo estaría con Takashi dos horas por la mañana de mesero y Eriol estaría con Shigeru en el área de cocina más tarde; la escuela entera se transformaría para elogiar la festividad, en la cancha de atletismo se llevaría a cabo un bazar con diversas actividades, esta fecha me resultaba un poco embarazosa porque los dos años pasados he recibido más presentes de los que me gustaría aceptar, incluso mis amigos hacen una competencia secreta para saber si soy el que más chocolates recibe, que es lo que usualmente más se otorga en este día, afortunadamente no he ganado nunca pero si me posicionó en los 5 primeros lugares, firmemente esperaba que este año sea más tranquilo, sin embargo yo tenía pensado regalar un chocolate casero y me debatía en cómo hacerlo.

Sudo se la pasaba en el salón, incluso permanecía hasta que los profesores entraban al aula, razón extra por lo que no he hablado con Sakura, aunque el martes, me hablo pese a que Sudo estaba ahí.

- Syaoran, ¿no quieres acompañarnos en el siguiente receso? Rika trajo una deliciosa tarta de frutas para compartir – me invitó después de que sonó el timbre, mientras su engreído novio llegaba a su lado.

- No, gracias. –

Y pese a que no me convencía del todo, Sakura era algo similar a una amiga, aunque no me gusta ese título para ella.

Me levante más tarde, era lo bueno de los eventos escolares, la hora de entrada se recorría, me coloqué mi uniforme y guarde el vestuario en mi mochila, junto al chocolate en forma de estrella que había colocado en una caja café con dos listones, uno blanco y uno rojo.

Al llegar, la entrada estaba decorada con globos, había letreros que señalaban el camino a seguir para la cancha, ayer habíamos armado el puesto y colocado unas mesas desplegables, Daidouji ya había llegado y extendía unos manteles sobre ellas, estaba sola, por lo que me acerque a ofrecerle ayuda.

- Buenos días Daidouji, ¿necesitas que te ayude? –

- Buenos días Li, sí por favor, me ayudas a poner el estandarte en la parte de arriba – me entregó una tela mucho más larga, donde había puesto "Cafetería" y en una esquina nuestro curso.

Iban llegando más compañeros, colocamos servilleteros, flores en jarrones para adornar las mesas, Takashi llegó al poco rato, nos fuimos a cambiar para empezar a atender, ya que el bazar abría formalmente a las nueve y faltaba media hora.

Fuimos a los vestidores con Takashi que traía un regalo, iba a tratar de dárselo a Mihara; al salir Saya se interpuso en mi camino, por lo que mi amigo se adelantó.

- Li, quería darte algo, toma – me extendió una caja circular – feliz día de San Valentín.

- Gracias pero no tenías que molestarte – recibí la caja, se me hacía descortés rechazarla y le sonreí de medio lado – me tengo que ir, nos vemos luego. –

Al llegar Takashi se burló, puse la caja en una de la esquinas del puesto, ya había civiles, abrimos unos minutos antes; debido a que el puesto era pequeño solo éramos cuatro meseros Takashi, Furuhata y Makoto, la única chica, y yo, estuvo bastante movido, dos veces perdí tiempo porque dos chicas me dieron presentes, una era de la escuela y la otra parecía muy joven para estar en el bachillerato, ya que faltaban diez minutos para acabar mi turno, apareció Airisu con Saya.

- Li, esas chicas quieren que seas tú quien las atienda - me dijo Makoto - ya les traté de explicar que nos dividimos las mesas pero sinceramente ya me hartaron. –

Tenía un presentimiento que lo que se avecinaba sería incomodo – buenos días, ¿puedo tomar su orden? –

- Hola Li, podrías traernos dos cafés y una rebanada de pay de limón – me dijo Airisu.

Asintiendo fui por lo que me pidieron a la barra, al regresar trate de no hablar mientras les entregaba los alimentos, y la nota para que pasaran a pagar en caja, así era la dinámica.

- Li, date una vuelta por nuestro puesto al rato, es un laberinto para parejas, puedes entrar con Saya – Airisu siempre se me hacía muy directa, me aleje.

Ya era el cambio de turno, habían llegado los relevos, pero Shigeru y Eriol llegaban para el tercer y último turno, fuimos con Takashi a dar la vuelta.

En la cancha de soccer se habían puesto las dianas del equipo de tiro con arco y se otorgaban premios, decidimos probar suerte, había una pequeña aglomeración que vitoreaban a una chica, Nakuru Akizuki, tenía ya tres muñecos de felpa, pero al parecer iba a competir contra un civil, lo reconocí, entonces al mover un poco mi mirada vi a Touya Kinomoto, discretamente busque a los alrededores a su hermana, pero no la vi.

- ¿No lo quiere hacer más interesante? Joven… - menciono Akizuki.

- Tsukishiro, ya es interesante con solo competir pero ¿qué propone señorita? – le contestó el chico pálido y rubio.

- Si yo gano, su amigo entrara conmigo al laberinto de parejas, si usted gana puedo entregarle los premios que ya he ganado. –

- ¿Escuchaste Touya? Me parece bien señorita – rió calmadamente Tsukishiro, mientras veía como Kinomoto ponía una expresión contrariada al escuchar como decidían por él.

Después de tres tiros, Tsukishiro gano por dos puntos según los que atendían el juego, Akizuki hizo muchos pucheros, pero entrego sus tres peluches, una pantera, una mariposa y un león, la multitud se disipó, al parecer Kinomoto no me había visto, lo vi alejarse con su amigo; Takashi y yo jugamos una ronda, al terminar nos arribaron dos niñas de primer año y nos entregaron chocolates en una bolsa transparente a cada uno, mi amigo primero se mostró entusiasmado con los dulces, pero después se puso pensativo y se excusó para irse al salón.

Quería almorzar pero temía que al estar solo me abordará alguna chica, mirando un poco alrededor, me fije que Daidouji estaba sola nuevamente, me acerqué.

- Es raro verte sola – le dije.

Sin inmutarse volteo para encontrarse conmigo – Sakura y Chiharu no han llegado, Rika y Naoko tienen compañía, vino mi primo pero también está acompañado. –

- Oh vaya, ¿te gustaría almorzar conmigo? – Vi como abrió los ojos brevemente pero mire hacia el cielo tratando de restar importancia a mi petición – puedo hacerte compañía mientras llegan tus amigas – regresándola a ver observe que asintió y nos encaminamos al único lugar que vendía alimentos no dulces, su menú no era amplió por razones obvias, no se podía instalar demasiados artefactos de cocina en una cancha, las cosas estaban ya preparadas únicamente las calentaban, por lo que pedimos dos órdenes de takoyaki y dos refrescos de limón, nos sentamos en una de las mesas y empezamos a platicar.

- ¿Cuántos regalos has recibido? – preguntó Daidouji.

- Ehhh, creo tres – me sonroje un poco, no llevaba una cuenta exacta y en mis manos traía la última bolsita que me habían dado.

- ¿Tienes pensado darle algo a alguien? –

Al parecer Daidouji quería ver hasta que tono del color rojo podía alcanzar, soltó una risita picara – sí creo sí, no estoy seguro ¿Y tú? –

Meditó un poco – sí pero ninguno de interés amoroso. –

- Hola Daidouji ¿has visto a Sakura? – Sudo se había acercado, me desconcertó su presencia, observe que traía un el uniforme que usaban los del local.

- Hola Sudo, no le toca el último turno no ha de tardar. -

- Vi a Touya, igual ya llego, gracias – empezó a caminar pero giro para agregar en un tono un poco más alto y tocando el hombro de mi compañera - por cierto, disculpa por interrumpir tu cita. –

Las personas voltearon a vernos, y Daidouji junto sus cejas e hizo una sonrisa de medio lado.

- Vaya, Sudo se siente muy intimidado por ti – comentó, saco su celular para revisarlo, la vi juntar nuevamente su cejas, era una chica bonita, esbelta, delicada, su piel era blanca que hacía contraste con su largo cabello negro ébano, con claros ojos azules que daban destellos similares a la amatista – Li, discúlpame, pero debo hacer una llamada y buscar a alguien, gracias por el almuerzo – y se levantó a prisas – por cierto deberías animarte a dar tu regalo. –

La observé irse, cheque mi reloj, faltaba poco para que hicieran cambio los del último turno, decidí ir a esperar al salón, tomaría una pequeña siesta, en lo que acababan, mande un mensaje al grupo que compartía con los chicos para hacerles saber dónde estaría, encaminándome hacia el edificio, me interceptó Airisu.

- Li, ¿podemos hablar? – la observé pero no sabía que contestar – por favor – agregó.

Nos sentamos en una banca cercana, a una distancia considerable, y por primera vez la vi con un ligero tono rosado en su rostro, me entrego una caja cuadrada, plana y relativamente pequeña.

- Sabes Li, quiero pedirte una disculpa por mi arrebato del otro día, estaba un poco susceptible y me deje llevar por el momento – me miro a la cara.

Detrás de su rostro vi a varios alumnos con miradas curiosas que se acercaban con sigilo, me imaginaba que para escuchar la plática, no obstante debía responderle – no hay cuidado – permanecí impasible.

Ella también pareció percatarse de los fisgones, por lo que se giró levemente para susurrarme al oído mientras tapaba levemente la boca con su mano – realmente quisiera que un día platicáramos con un poco más de privacidad. –

- ¡HIKARI! ¡¿QUÉ HACES?! – Saya se había puesto de frente a nosotros, se veía conmocionada.

Gracias a su grito, la gente se tomó la libertad de dejar a un lado la discreción e hizo un pequeño círculo alrededor.

- Saya, tranquila, no es lo que crees – Airisu se paró ipso facto.

- ¿QUÉ NO ES LO QUE PIENSO? ¿QUÉ ES LO QUE TRAE LI EN SUS MANOS? ¿SE LO DISTE TU? – continuo gritando y apuntando, la caja rosa con un listón azul y aparte traía la bolsita de chocolates que me habían dado previamente.

- Ehhh sí, pero es un símbolo de amistad, lo juro – se trató de explicar.

Yo permanecí sentado porque ciertamente no sabía qué hacer, lo peor fue que vi a Sakura junto a su hermano y su amigo, entre las personas que se encontraban a la redonda mientras seguía la discusión – ¡¿DESDE CUANDO TÚ Y LI SON AMIGOS?! LUEGO LO ESTABAS BESANDO EN LA OREJA – exclamó Saya, era el momento de actuar.

Me levante – este Saya tranquila, creo deberías calmarte…- fui interrumpido ahora por Airisu.

- ¡CLARO QUE NO! ¡ESTAS EXAGERANDO! ¡SOLAMENTE LE ESTABA DICIENDO ALGO AL OÍDO! -

- ¡¿QUÉ LE ESTABAS DICIENDO?! –

- Eso, ¡eso no es asunto tuyo! – pronunció en un tono más bajo pero aún firme, la muchedumbre emitió un "uhhhhh".

- ¡LI, DIME QUIÉN SE TE HACE MÁS BONITA! ¿A QUIÉN PREFIERES A HIKARI O A MÍ? – gritó una roja y exaltada Saya.

Cuando escuche eso, busque a la persona quién yo prefería pero ya no estaba, me disguste – a mí no me metan en sus asuntos, esto solo les concierne a ustedes – había dicho lo último para ver si las personas despejaban el área y fui a buscar a Sakura.


NOTAS: ¿Qué tal? ¿Cómo han estado? Primero que nada felices fiestas para aquellos que lo celebran, espero lo pasen muy bien. Se que he demorado en subir capítulo, hoy me hice un espacio específicamente para subir el capítulo, a mi parecer nuevamente tardare 3 fines en subir el siguiente episodio, he estado ocupada, pero la historia aún sigue, gracias por acompañarme hasta ahora. Quisiera agradecer los reviews más recientes:

- carmennj: yo también estaba como Syaoran en negación, realmente gracias por siempre comentar, es una gran sensación ver que continuas leyendo la historia y me dediques un momento para opinar. ¡Un gran abrazo!

- LoluS: aquí esta el capítulo, espero sea de tu agrado. :D

- Guest: (me parece que tenemos dos "Guest") espero que este capítulo aclare un poco el suspenso, pero todavía no se aclaran las cosas, un gran saludo. Y con respecto al otro Guest, espero puedan diferenciarse. c:

- AZULMITLA: ¡Bienvenida! Trato de mejor la redacción con cada capítulo, espero sigas leyendo y continúes diciéndome que te parece.

A todos en general, tenganme paciencia por favor, les aviso que nos veremos hasta el otro año (poniéndonos un poco dramáticos xD) Espero sus reviews, y a los que no dejan pero igual leen la historia, se los agradezco de corazón. Les he tomado mucho cariño. 3

¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo 2019!

Les mando un gigantesco abrazo.