Sus ojos recorrían una y otra vez sus curvas, como si estuviera grabándolas en su memoria, cualquiera en su lugar estaría haciendo lo mismo ante semejante espectáculo.
Miró de reojo a su rubio amigo y lo vio casi o tan embobado como lo estaba él, todos los sábados eran iguales desde que su amigo casi hermano se había enterado de la inauguración de un "bar" donde había bailes un poco subidos de tono, pero nunca llegando a nada serio…simplemente para amenizar la velada.
Y allí estaban ellos, un moreno y un rubio observando la actuación especial de la mejor bailarina del local "Jade". Todos los fines de semana les sorprendía con algo nuevo, y esa noche no era la excepción…desde su posición podía observarla sin ser visto ya que se encontraban en una de las mesas que había en una parte del bar mas oscura, aunque bien podía estar con los viejos verdes que se agolpaban junto al escenario para aclamar a la diosa que estaba sobre el…una diosa con unos ojos jade que le habían hipnotizado desde la primera vez que los vio, una melena hasta más debajo de la cintura negro como la noche, una piel de porcelana digna de admirar, un busto ni grande ni pequeño cubierto por un sujetador de encaje negro con detalles plateados, vientre plano y terso que acababa con un pequeño tanga, para su sorpresa, del mismo color que el sostén, este dejaba a la vista un pequeño tatuaje, nunca antes visto por el pelinegro…y si mal no veía era una pequeña hilera de estrellas que empezaban en la cadera y se perdía por la parte delantera…
El moreno la miro con mas detenimiento…nunca le había visto ese tatuaje, pero le sonaba familiar…
- hoy Jade estuvo bien verdad teme? – dijo el rubio entrando por la puerta del departamento.
- hmp…"bien dice…estuvo mejor que nunca" – mientras tiraba su chaqueta en su cama desde la puerta.
- Sakura! ya hemos vuelto! – el rubio no obtuvo respuesta alguna. – Sakura! – se dirigió al cuarto de la nombrada. – Sakura?
- creo que no fuimos los únicos que salimos hoy… - el moreno apareció tras él…en ese momento se oyó la puerta cerrarse.
- Oh! Ya estáis aquí… - con cara de sorpresa. – hoy no os quedasteis tomando nada en el club…digo en algún pub? – tirando su bolso en el sofá.
- has dicho club? – dijo el moreno levantando una ceja. – como sabes tu que vamos a ese club?
- y que chico de la universidad no va a ese club? – la pelirrosa puso cara una cara como si fuera la cosa mas obvia, los otros dos no dijeron nada más. – bueno me voy a dormir…buenas noches.
- hasta mañana Sakura. -
-Hmp…yo también me voy. – el moreno se fue a su habitación.
- pues yo me quedo a ver la tele un rato. – dijo el rubio para si mismo.
Ya eran las 12:30 de la noche y el rubio se había quedado dormido en el sofá…se sobresaltó al sentir el bolso de su amiga caer.
- mierda… - dijo al ver todas las cosas de este fuera. – uh? Qu-que es esto? – con cara desencajada. – no…no puede ser. – dijo en susurro después de guardar todo e irse a su habitación.
El fin de semana paso rápido, y una pelirrosa ya se encontraba echando café en tres tazas un lunes a las 7 y media de la mañana.
- buenos días… - dijo un serio moreno entrando en la cocina.
- hola… - le paso una de las tazas. – Naruto no se ha levantado?
- si…esta en el baño. – los dos se quedaron en silencio hasta que el rubio apareció en la cocina, los otros dos lo miraron raro.
- y a este que le pasa? – le preguntó en susurro el moreno a la chica, a lo que esta se encogió de hombros.
- Naruto… - acercándose a él, este hizo un amago de apartarse, la chica y el moreno se sorprendieron. – te…te pasa algo?
- lo que había dentro de tu bolso…era tuyo? – la pelirrosa palideció.
- no…ni siquiera era mi bolso. – el moreno escuchaba la conversación sin saber de que iba.
- se esta haciendo tarde. – decidió romper la conversación.
Recogieron sus libros y salieron del apartamento en dirección al coche. Después de dejar a Sakura en la universidad en la que estudiaba (Artes Escénicas) ellos se dirigieron a la suya, pero en ese momento al rubio se le ocurrió algo.
- oye…hoy solo tenemos una clase no? – el moreno asintió. – bueno pues nos la vamos a saltar…vete a esta dirección… - le paso un papel al moreno, y miró al rubio sorprendido.
-lo siento, pero no puedo guardarlo… - pasándole la bolsa a la chica que tenía delante.
- tienes que hacerlo, de momento no tengo sitio. – se quejó la chica.
- no puedo…ya vieron que tenía el bolso, y no puedo mentirles…ya son suficientes mentiras.
- pero hazlo por mi, no tienes porque mentirles, díselo. – le rogó agarrándole las manos.
- no puedo, lo siento...vendré más tarde… – la chica salió del local.
- escóndete que sale alguien. – dos chicos se encontraban en un coche mirando hacia una de las puertas del Pub más famoso de la zona.
- no puede ser… - susurro el moreno al ver quien había salido del local.
- a la salida iremos a buscar a Sakura… - el moreno asintió.
- no puede ser ella…es…imposible. – pensó el moreno.
Sobre las dos y media de la tarde los chicos fueron a buscar a su compañera de piso a la salida de la universidad, pero ella nunca salio así que decidieron ir hasta casa haber si de casualidad estaba allí.
- Sakura? – preguntó el moreno entrando en el apartamento, cerró la puerta detrás de él.
Había venido solo ya que Naruto recibió una llamada de Kakashi diciéndole que tenía que hablar con el urgentemente, y ahí estaba el Uchiha dirigiéndose silenciosamente hacía la habitación de su compañera de piso.
Abrió la puerta sigilosamente y vio a la chica tumbada en la cama dándole la espalda…se acercó a ella y su cara se desencajó.
- no…no… - susurraba sin creérselo. – es imposible… - salio de la habitación y se fue a su habitación sin creerse lo que había visto.
La noche llegó pronto, y en la cocina de un apartamento se encontraban tres jóvenes cenando en completo silencio, un silencio un tanto…incomodo. El rubio decidió romperlo.
- hoy no has ido a clase…verdad Sakura? – los dos chicos la miraron serios, ella se puso nerviosa.
- si…si que he ido…porque lo preguntas? –
- hemos ido a buscarte a la salida… - hablo el moreno.
- y no estabas… - los dos la observaron con mirada acusatoria.
-ahh…eso…es que el profesor de la ultima hora ha faltado y me fui con Hinata a un café… - la miraron dudosos. – podéis llamarla si queréis…
El silencio volvió y cuando terminaron de cenar cada uno se fue a su respectiva habitación…
El resto de la semana paso muy rápido y el fin de semana se hizo presente y con él una de las nuevas actuaciones de "Jade"…
- quieres darte prisa? Llegaremos tarde! – dijo desesperado el moreno desde la puerta.
- mm…y desde cuanto interés por ir a ver a Jade?...no será que… - el rubio abrió su boca sorprendido. – te gusta Jade! Lo sabia!… - lo señalo con el dedo.
- no…bueno no se… - el rubio lo miro dudoso. – el no saber quien es…me vuelve loco…y me hace desearla aun más…
- pero ya sabemos… - el moreno lo interrumpió…
- no…no es fijo que sea ella…además…ella no me gusta…o eso creo – entre tanta conversación llegaron al club, se dirigieron a la mesa de siempre, pero estaba ocupada así que escogieron una mesa cercana al escenario, una de la primera fila.
Las luces se apagaron menos el foco que alumbraba directamente el escenario, donde salio una diosa reencarnada en persona…su cuerpo se movía sensualmente sin perder la inocencia y un cruce de miradas le dejo petrificado en la silla…nunca antes había visto directamente sus ojos jade, brillaban más que nunca gracias a la sombra negra que llevaba adornándolos…después de dejar a mas de uno con problema en sus pantalones, se perdió entre la cortina plateada que adornaba el fondo…
- bff…esa chica es brutal… - dijo el rubio saliendo del club, pero el sonido del teléfono le distrajo. Se aparto del moreno para hablar más tranquilo. – era Hinata… - volviendo junto al moreno. –hoy no ha salido así que he quedado con ella…para hablar.
- yaa…para hablar… - lo miro con picardía. – bueno te veo en casa.
Eran mucho más de media noche y una chica pelirrosa se encontraba entrando en su oscuro departamento, tiro sus llaves en una pequeña mesita que había al lado de la puerta y dirigió su mano hacia el interruptor de la luz, pero algo le hizo parar en seco…
- hola Sakura. – ella reconoció la voz y se quedo quieta en donde estaba. – que tal la salida nocturna?
- Sasuke…me-me has asustado. – respondió nerviosa. – bien…me lo pasé bien.
- que raro…no ibas a quedarte a estudiar? – se levanto tranquilamente y se acerco a la chica que aun seguía cerca de la puerta.
- he estado con…con Hinata. – la chica se tenso al sentir a su compañero de piso delante de ella. – hemos ido a dar una vuelta.
- que raro…Hinata le dijo a Naruto que no había salido hoy… - lentamente le fue quitando el bolso que llevaba en las manos. – Sakura…que ocultas? -
- ocultar? Na-nada…que debería ocultar. – cerró los ojos al sentir el contacto con la piel del chico.
-no se…eso deberías saberlo tu… - metió una de sus manos en el bolso y se aseguró de lo que había dentro. – sabes…hoy has bailado muy bien…cada día me sorprendes más…
La chica abrió sus ojos desmesuradamente. – desde cuando lo sabes?
- Naruto me lo dijo…al principio no le creí, pero vi tu tatuaje cuando dormías… - el chico coloco una de sus manos en una de sus mejillas acariciándola suavemente. – antes…antes me interesabas, pero ahora… - la chica se fue deprimiendo al escuchar sus palabras. – ahora que se que eres Jade…me interesas aun más… - la chica sonrió. – no se si es amor, pero es algo fuerte… - una idea cruzo la mente de la pelirrosa.
- se me ocurre algo para empezar a descubrirlo… - entre la oscuridad de la habitación pudo ver el destello de sus negros ojos mirarla directamente. – que tal un baile... – se acercó a su oído para susurrarle algo. – privado?
- yo no he dicho que quiera ningún baile. - El moreno apoyó la mano que tenía libre en la puerta para acorralarla, pero la chica fue más rápida y pasó por una lado de él arrebatándole el bolso de la mano dirigiéndose a su habitación… el moreno sonrió arrogantemente…
- pues tú te lo pierdes… - sintió que alguien la agarraba por detrás y le besaba el cuello.
- solo el baile? – preguntó entre beso y beso.
- lo que viene después es secreto de sumario. – se deshizo del agarre y salió corriendo hacia su habitación, el moreno sonrió y siguió a la chica con paso tranquilo…
Dos horas después un rubio entraba por la puerta del apartamento, al entrar sintió risas y murmullos en la habitación de la pelirrosa...este se acercó a la puerta y apoyó su oreja en ella para escuchar mejor…
- Te gusta? – se oyó a la chica jadeante.
- Sa…Sakura… - reconoció la voz ronca del moreno.
-Sabía que esos dos acabarían juntos… - el chico sonrió mientras entraba en su cuarto.
