¡Hola! Por fin muestro señal de vida. Quiero agradecerles a todos por leer mi historia :') me hacen super feliz. Pues quiero también disculparme por tardar en actualizar pero les explicare to en esta canción. La inspiración no esta, la inspiración se fue, la inspiración se escapa de mi vida y tu que estas me preguntas porque la espero a pesar del abandono. Hahaha a ver si alguien sabe de que canción es haha. En fin, vamos con los agradecimientos de hoy!
catalinux: Gracias, yo también llore cuando la escribir :') y si no te preocupes aunque me tome años acabare esta historia! Gracias y mil gracias por seguir leyendo y tambien gracias por recomendarla.
katleen-la-punta: Gracias y si ya la seguí hahaha
sakura uchiha: Gracias hehe y la accion se hacerca :3
: Gracias hahaha y si ya casi duro contra el muro (if you know what i mean)
: Gracias hahaha lo del pan con nutella me hizo sentir super bien :3
Pues aqui les dejo la conti y espero sea de su agrado.
Capitulo 9
Dulce Pecado
¿Cómo describir ese momento? O si, el mejor momento de su vida. Si valla que lo era. Apenas sus labios hicieron contacto con los de la pelirosa, su cuerpo se estremeció como nunca, juraba que había visto y sentido fuegos artificiales. Ninguna sensación que antes había sentido le llegaba a los talones a esta, ni siquiera la primera vez que tuvo sexo, o aquella vez que en su cumpleaños 17 tuvo un trio. Nada, absolutamente nada, se comparaba a ese momento.
Los rosados labios de su hermana sabían a fresas y eran igual de suaves que la seda. Sintió que su pequeño cuerpo se estremeció y aferro más su mano a la pequeña cintura. Al principio ella se sorprendió pero a los segundos se llenó de la mejor sensación que había sentido en su vida y cerró los ojos para disfrutarlo de lleno. Él, por su parte, pensaba separarse de ella al ver el error que había cometido, pero al sentir que su cuello era rodeado por los pequeños brazos de su hermana algo en su interior hizo chispa. Ella le estaba correspondiendo. ¡LE ESTABA CORRESPONDIENDO! Aferro ambas manos en la pequeña cintura de su hermana y pego su cuerpo al de él. Sentía un hambre que nunca había sentido, un hambre de ella. La necesitaba y la necesitaba ya, pero sabía que estaba yendo demasiado rápido y que a este paso la asustaría. Separo sus labios de los de ella y ambos tomaron un respiro. Él inhalo su dulce aroma, pego su frente con la de ella y acaricio su suave mejilla. Ella se sonrojo y le sonrió.
—Te amo —había dudado en decirlo, pero al final se armó de coraje y lo hizo. Él la había amado desde el día en el que ella llego a su vida. Desde que él era solo un crio había sabido que ella era la indicada pero dios lo había maldito al ponerla como su hermana. Si tan solo no fuera su hermana. Si tan solo ella lo amara…
—Yo también te amo hermano —le sonrió tímidamente.
Espera, ¿había escuchado bien? ¿Ella lo amaba? ¡Lo amaba! Corregía lo dicho, dios lo amaba y le había dado el amor de ella aunque esta fuera su mayor tragedia. El pelirrojo sonrió y la volvió a besar pero esta vez con mayor pasión. Todo el miedo que había sentido durante toda su vida de no ser correspondido, desapareció. Todas las veces en las que se sentía un asqueroso habían desaparecido. Su hermana lo amaba y eso era lo mejor que le había podido pasar en la vida.
—Debemos parara —dijo el pelirrojo mientras terminaba el beso. —No quiero ir demasiado rápido —la pelirosa le sonrió y asintió. Él le dio un beso corto y se dio la vuelta para salir del cuarto.
—Hermano espera —se detuvo en seco y voltio a ver a la pequeña pelirosa que se debatía entre decir o no decir algo. El nerviosismo de su hermana le provoco ternura y sonrió. —¿P-puedes q-quedarte? —le dijo con la vista clavada en el suelo y mientras jugaba con el dobladillo de su falda.
—Me encantaría —acaricio su mejilla y esta sonrió. —, pero con lo que paso hoy no creo que sea lo mejor —beso su frente.
—¿P-porque? —replico en forma de berrinche y este sonrió. Ella era tan adorable. Puso su cabello detrás de su oreja y se inclinó a esta.
—Porque no podría contenerme —la pelirosa se sonrojo y este volvió a caminar hacia la puerta. —Descansa.
—T-te amo hermano —se volvió a detener en seco en la puerta y sonrió.
—Yo también te amo —la pelirosa sonrió y vio cómo su hermano salía y cerraba la puerta tras de sí.
Se recargo en la puerta y se mordió el labio. Ese era el día más feliz de su vida. Ocupo toda la cordura que tenía para no gritar y bailar de la felicidad. ¡Su hermana lo amaba! ¡Lo amaba! Camino hasta su cuarto y cerró la puerta. Toco sus labios y recordó la bella sensación de besar a su hermana. Ningún beso que haya dado antes se comparaba a los que había dado hoy. Pero eso también era malo porque ahora no iba a poder dejar de besarla y le sería difícil contenerse, pero tenía que hacerlo, por su hermana. Se metió al baño y empezó a ducharse.
La mañana llego y los rayos del sol, junto con la alama, despertaron al pelirrojo. Este gruño y se dio la vuelta para apagar el despertador. Otro día más de la rutina. Se levantó de la cama y caminos hasta el closet para tomar su ropa. Con un bostezo se tallo el ojo izquierdo y procedió a cambiarse de ropa. Al terminar se metió al baño y se vio en el reflejo. Con su mano alboroto su ya alborotado cabello. La verdad es que él nunca se peinaba, su cabello ya estaba naturalmente desordenado y así le gustaba dejarlo. Suspiro, la estúpida monotonía de siempre lo fastidiaba. Salió de su cuarto y bajo las escaleras mientras pensaba en todas las cosas que tenía que hacer, por lo que imaginaba su día no sería tan difícil, un par de trabajos en clases y su día se acababa. Entro a la sala del comedor y se sentó mientras mentalmente seguía organizando su día porque aunque ay veces no lo pareciera, Sasori era muy organizado.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos al ver la llegada de su pelirosa hermana con un plato de comida en cada mano. Y fue entonces, cuando la vio, que los recuerdos de la noche lo golpearon. Se había despertado con esa sensación y el vago recuerdo pero había pensado que había sido un simple sueño pues él ya estaba acostumbrado a soñar tales cosas con la pequeña Akasuna. Pero cuando la vio sonreírle con un tenue carmesí en sus mejillas supo que todo aquello había sido realidad. Se paró de su lugar en cuanto su hermana dejo su plato y se disponía a sentarse. La abrazo y la vio esperando alguna respuesta negativa antes de basarla porque en el fondo dudaba aun de que todo fuese un sueño. Y sus dudas desaparecieron cuando una vez más su hermana rodeo su cuello con sus pequeños brazos. Llevo ambas manos y las aferro firmemente a su pequeña cintura en un intento de no dejarla ir pues sentía que hasta la más leve brisa la apartaría de él. Después de unos segundos se despegó poco a poco dejando que su hermana tomara aire.
—D-deberíamos de almorzar o se ara tarde —Sasori le sonrió de lado y la pelirosa le devolvió la sonrisa con ese característico carmín en sus mejillas.
—Esta bien —le dio un corto beso y se sentó seguido de su hermana.
El desayuno se podría decir transcurrió de una forma normal sin contar las miradas picaronas que le daba el pelirrojo a la de ojos verdes provocando que esta se sonrojara. Sasori amaba su nueva vida, ya no tenía que esconder sus sentimientos nunca más ya podía decirle a la pelirosa libremente cuanto la amaba sin vivir con el miedo del rechazo. Al finalizar ambos lavaron los platos y subieron al auto rumbo a la escuela de la pelirosa.
—Sakura —hablo el pelirrojo mientras manejaba. —, lo nuestro… —lo interrumpió.
—Lo se hermano —le sonrió. —, no le diré a nadie.
El pelirrojo sonrió y paro el coche a una orilla de la carretera. Él sabía que la escuela ya quedaba muy cerca y estado cerca ya no iba a poder besarla por lo que lo aria antes. Tomo la mejilla de su hermana con su mano y la beso sabiendo que durante las siguientes 8 horas le sería imposible. Después de un rato se separaron y ambos se sonrieron para después retomar el camino a la escuela de la Akasuna No.
—Ten un buen día hermano —le dijo mientras salía del coche y cerraba la puerta.
La pelirosa camino hasta el patio para encontrarse con su grupo de amigas que platicaban alegremente y sonrieron al verla acercarse. La verdad es que amaba a sus amigas, eran el mejor grupo de amigas que podía existir, amigas como de esas que lees en los libros y vez en las películas. De esas que te apoyan en todo, te regañan por tu bien, te hacen reír en los momentos más tristes y te protegen cuando lo necesitas y valla que la pelirosa necesitaba ser protegida de la arpía de Kazuha y sus amigas. Sakura estaba muy agradecida de haber tenido tan buenas amigas pero al mismo tiempo se sentía mal porque no era capaz de protegerse por si misma y eso le hacía sentir coraje consigo misma, si tan solo no fuera tan débil.
—Buenos días Saku —saludo la castaña de moños y todas las demás sonrieron.
—Buenos días chicas —les sonrió.
—¿Le dijiste a tu hermano? —la pelirosa la vio con cara de no entender lo que decía. —Lo de dejarte salir y todo el discurso de la libertad.
—Si Saku, cuéntanos —dijo la rubia de ojos azules. —¿O será que no le dijiste? —la pelirosa negó con la cabeza y todas esperaron a que hablara.
—Si le dije, pero fue el mismo resultado de siempre —le sonrió.
—Si fue lo mismo de siempre, ¿Por qué sonríes? —arque una ceja la rubia de coletas. Sakura se sonrojo, sin querer se había acordado de la "reconciliación" con su hermano.
—P-porque me arme de ¿valor? —lo último lo dijo con algo de duda pero ellas no lo tomaron en cuenta y lo dejaron pasar.
—En fin da igual Konan lo convencerá después —hizo una señas con las manos y volteo a ver a la peliazul que hasta el momento se había mantenido callada. —¿Hiciste la tarea de Azuma? —le pregunto.
—Sí.
Y así comenzó la plática sobre cosas de la escuela. Sakura sonrió, no solo por el hecho de que sus amigas eran muy divertidas sino que también por el recuerdo de su hermano. ¿Desde cuándo había amado a su hermano? ¿La primaria? ¿Antes? No lo sabias pero sabía que siempre que lo veía algo en su interior se encendía y que sin importar que tan mal la tratasen al ver a su hermano sonreía y se olvidaba de todo. Su hermano era su todo, su mundo y su razón de ser pero siempre se deprimía al saber que lo que ella sentía por su hermano no estaba bien y que obviamente él no le iba a corresponder porque ella era una enferma de la cabeza. Pero cuando su hermano la beso fue como si todos sus sueños se hubieran vuelto realidad, como si hubiese sido trasportada a un mundo de dulces y colores. Todo era perfecto pero aún tenía en cuenta que lo de ellos era prohibido, tabú. El incesto no está bien, recordó haber leído en algún libro alguna vez.
Sacudió su cabeza tratando de borras esos pensamientos, no tenía caso pensarlo ya, ella era feliz con su hermano y al final era lo que importaba. Sabía que tendría que mantenerlo en secreto, valla no era tonta, obviamente no iría por la calle gritando que ella y su hermano compartían una relación más allá de la fraternal.
—¿Estas bien Sakura-chan? —pregunto la peliazul que caminaba junto a ella a la siguiente clase. Sin darse cuenta ya habían volado las 2 primeras clases y ahora se dirigían a la tercera para después ir al receso.
—Sí, ¿Por qué? —pregunto mientras le regalaba una sonrisa, tal vez se había metido mucho en su cabeza y estaba comenzando a levantar sospechas. La pelinegra negó con la cabeza y le sonrió.
—Imaginación mía no te preocupes —la pelirosa le sonrió y ambas entraron a el salón de Japonés y tomaron sus asientos.
—Buenos días —salido la maestra mientras entraba.
—Buenos días —saludaron todos al unísono.
—El día de hoy los asignare en parejas para hacer un proyecto —todos pusieron cara de fastidio pero la maestra continuo. —Les asignare sus parejas y de ahí les explicare de que trata el proyecto —después de unos minutos la maestra volvió a hablar. —Bien, Hyuga Hinata y Omeda Noemi —ambas chicas se sonrieron y procedieron a sentarse juntas. Después de decir varios nombres por fin le toco a la pelirosa. —Akasuna No Sakura y Uchiha Sasuke.
La pelirosa se congelo en su lugar y lentamente volteo a ver a su derecha donde no muy lejos se encontraba un moreno sonriendo de lado. ¿Tan mala era su suerte que después de ser advertida por Kazuha en todos lados se lo encontraba? ¿Y ahora que iba a hacer? El moreno camino hasta posicionarse a un lado de esta y procedió a esperar direcciones de la maestra como todas las demás parejas. Al terminar de nombrar a las últimas parejas la maestra retomo la palabra.
—Bueno ya que están en parejas les explicare de que tratara el proyecto —todos escucharon atentamente mientras los más aplicados sacaban libretas para tomar apuntes. —Les voy a otorgar una obra teatral a todos ustedes y quiero que escojan algún acto en especial para interpretar —las voces de entusiasmo y aburrimiento comenzaron a escucharse pero al momento se callaron al ver que la maestra volvía a hablar. —Si la escena que escogieron cuenta con más de dos personajes eliminen a los menos importantes y adáptenla para dos. Tendrán 2 semanas para ensayar y después presentaran su acto en clase. También quiero que lean toda la obra y escriban un ensayo sobres esta y que le cambiarían o mejorarían. El ensayo, a diferencia de la obra, se entrega la próxima semana. Tendrán los días de clase para ensayar libremente pero si se quieren juntar fuera de la escuela, lo cual les recomiendo para aprendérselas mejor, lo pueden hacer si ambos están de acuerdo. —Tomo el plumón y comenzó a escribir en la pizarra. —En cuanto a la actuación los voy a calificar en la manera de interpretar y expresar los sentimientos, que puedan trasmitir a la audiencia la sensación de estar ahí o sentirse como los personajes y la correcta forma de usar la lengua después de todo es la clase de Japonés —termino de anotar en el pizarrón y saco de un cajón un montón de libretos. —Comenzare a repartir los libretos —entrego un par de libretos a cada grupo y se sentó en su silla. —Comiencen y no pierdan tiempo este proyecto es una gran parte de la calificación.
Él moreno tomo asiento y enseguida la pelirosa hizo lo mismo con algo de nerviosismo. No quería estar con él en un grupo pero no podía pedir un cambio y si se reusaba a hacer el trabajo sus calificaciones se verían afectadas. Solo le rezaba a kami que Kazuha no se enterara. Abrió con nerviosismo el libreto y leyó el título "Via en rose."
—¿Qué te parece si nos vemos en mi casa el lunes para empezar a ensayar?, así tenemos el fin de semana para hacer el dichoso ensayo —Sakura lo volteo a ver. Apresar de todo no esperaba que el Uchiha fuese tan preocupado por sus notas, claro si sabía que tenía calificaciones perfectas y ya tenía garantizada la entrada en las mejores universidades de todo Japón pero jamás pensó que cuando hablaban del trabajo se lo tomase tan enserio.
—C-creo que está bien —asintió y volvió a clavar su vista en el libreto. A pesar de la seriedad con la que el Uchiha hablaba del proyecto aún mantenía su mirada seductiva e intimidante sobre ella. ¿Es que esa es su manera normal de ver a la gente?
—Dame tu numero —la pelirosa lo volteo a ver con un muy claro color carmín en sus mejillas y el morocho soltó un par de risas —, por si pasa algo y necesito llamarte. La de oves verdes asintió levemente y en un pequeño papel anoto su número telefónico. La campana sonó apenas termino de escribir el último número y todos comenzaron a salir para ir rumbo al receso. El morocho se paró y se inclinó hasta la oreja de la pelirosa y le dijo —Yo te llamo —tomo el pequeño papel lo guardo en su bolsillo y se fue con una arrogante sonrisa adornando su cara.
Camino hasta la mesa donde siempre se podía encontrar al grupo conocido como "Akatsuki." El día se le estaba pasado demasiado lento y más para su paciencia. Ya quería largarse de la escuela para poder ver a su hermana. Sabía bien las consecuencias de besarla, ahora le iba a costar demasiado despegarse de ella porque ella era su nueva droga y como todo drogadicto adicto la necesitaba todo el tiempo. Suspiro algo fastidiado, tendría que ser paciente y esperar.
—Amor —lo llamo cierta rubia y este desvió su vista de sus amigos y el clavo en la muchacha. —Te he estado llamando y no me contestas —la rubia se cruzó de brazos y lo vio esperando una respuesta.
—No encuentro mi celular —se encogió de hombros y la rubia arqueo una ceja en duda.
—¿Qué no ya lo habías encontrado? —el pelirrojo rodo los ojos. Rei podía llegar a ser muy enfadosa y empalagosa y él no estaba de ánimos para una tonta discusión sin sentido. Había veces en las que odia cuando Rei se tomaba enserio el papel de novia.
—En fin Rei ya estoy aquí, ¿Qué querías?
—Quería saber si saldremos hoy —pregunto con una sonrisa olvidando el tema del celular. Ella tampoco tenía ganas de empezar una pelea. Sasori por su parte se quedó pensativo, claro que no saldrían hoy, el día de hoy iba a ser dedicado enteramente a besar a la pequeña de oves verdes que tendría en casa pero también sabía que si le decía a la rubia que se quedaría en casa corría con el riesgo de que esta fuese a buscarlo y le arruinara el día.
—Saldré con los chicos —mintió. La rubia frunció el ceño por unos segundos pero luego recupero la sonrisa.
—Está bien, así puedo ir al centro comercial con mis amigas —Sasori asintió importándole poco lo que su novia fuese a hacer. —Pero —la rubia se hacerco y rodeo el cuello de su novio con ambas manos. —, podemos vernos si se te antoja —el pelirrojo sonrio y la aparto lentamente de él.
—Yo te llamo —y volvió a retomar el camino hacia sus amigos dejando a la rubia ahí parada.
No sabía porque sentía un pequeño vacío al verlo irse después de todo solo estaba con él por el sexo, ¿verdad? Pero en el fondo tan vez ella quería lo que toda chica buscaba, una bonita relación con el pelirrojo. Lo vio llegar y saludar a sus amigos y ella también tomo rumbo para buscar a sus amigas. Tal vez simplemente se estaba imaginando las cosas y no era para tanto.
—¿Problemas en el paraíso del amor mi Saso? —le pregunto el rubio de ojos azules. El aludido sonrió.
—Es solo que a Rei le ha dado por enfadar últimamente —se alboroto el cabello.
—Tal vez se enamoró —bromeo la peliazul y todos comenzaron a reírse. Todo ellos sabían lo zorra que era Rei y que solo estaba con su amigo por el sexo al igual que él también solo estaba con ella por esa misma razón. —En fin, dejando de lado a la señora Akasuna No. ¿Qué aremos hoy?
—Vallamos a ese nuevo bar del centro —Sasori negó y todos lo voltearon a ver esperando a que este hablara.
—No me siento bien como para salir.
—¿Sigues con resaca Sasori? ¿Pues cuanto tomaste? —se burló el albino y todos se rieron con él.
—No es eso, tengo que hacer un proyecto y la verdad también tengo mucha pereza —segunda vez que mentía en el día. No tenía ningún proyecto y mucho menos pereza pero si tenía una enorme hambre que solo su hermana podría calmar.
—Mmm está bien —y volvieron a discutir sobre el lugar en el cual se juntarían esta tarde.
Sasori recargo su mentón en la palma de su mano y los escucho discutir y pelear con cualquier tontería. Ese era su animado grupo de amigos y nunca pasaba un día sin que alguno de ellos peleara. Se divertía estando con sus amigos y le encantaba salir con ellos pero amaba estar con su pelirosa y ahora más que podía besarla a su gusto aunque también sabía que tenía que contenerse o la asustaría con un hambre feroz. Pero es que la había deseado tantos años y ahora que la tenía le era difícil contenerse.
El resto del día pasó lentamente pero ya se encontraba caminando hacia el estacionamiento. Ocupo toda su fuerza de voluntad para no salir corriendo y que sus amigos comenzaran a sospechar cualquier cosa. Se despidió normalmente de ellos y subió a su coche con rumbo a la escuela de su hermana. Le urgía verla, la necesita de ya. Cuando llego estaciono el coche en la entrada y espero a que esta saliera. Los minutos le parecieron horas pero toda esa desesperación desapareció cuando la vio salir de la escuela mientras se despedía de sus amigas y subía al coche. Arranco apenas esta se terminó de abrochar el cinturón y en tan solo unos minutos ya se encontraban esperando a que la puerta de la cochera se abriera para poder meter el coche.
Apenas la puerta se cerró él bajo del coche junto con su hermana y cuando esta camino hasta la puerta, que conectaba la cochera con la casa, su hermano la aprisiono contra la puerta y esta se sonrojo.
—Te extrañe todo el día —coloco su mano cercas de su cara y pego más su cuerpo al de ella.
—Y-yo también hermano —le sonrió sonrojada y este le devolvió la sonrisa. El llevo su mano libre a la cintura de la pelirosa y la beso. Sakura rodeo su cuello con sus brazos y el por instinto pego más su cuerpo al de ella provocando un leve gemido por parte de la de oves verdes, oportunidad que aprovecho el pelirrojo para deslizar su lengua dentro de la boca de la pelirosa. Sakura gimió levemente al sentir como la lengua de su hermano recorría cada parte de su boca y como pega más su cuerpo al de ella provocando que ella pegara su espala a la puerta. Inexpertamente ella comenzó a jugar con su lengua y eso prendió a su hermano haciendo que este pegara más su cuerpo al de ella y provocando que la puerta produjera un rechinido por la presión. Sasori se despegó dejando que su hermana tomase aire.
—Te necesito Sakura —pego su frente con la de ella y sintió su agitado aliento pegar en sus nariz mientras y lo aspiro. —Te necesito demasiado.
—Y y-yo a ti hermano.
¡Espero le haya gustado! Y lamento las faltas ortográficas y caligrafiaras la verdad no soy buena en ninguna de las dos de no se por word todo seria horrible haha. Pues ya empezo la accion SasoSaku! Tambien algo de drama SaoRei y SasuSaku ¿que pasara con su tarea? ¡Y les tengo una noticia! Proximo capitulo LEMMON! Asi que nos leemos hasta entonces :3
