ADVERTENCIA: INICIO NOTA DEL AUTOR
¡Hola! Bienvenidos al noveno capítulo.
Con este capítulo empezamos la recta final de la historia. En pocos capítulos habremos terminado este largo viaje que comenzó en 2009, gracias a todos los que no perdieron la Fe en mí. Aun quedan unos cuantos, pero no demasiados.
Al final del capítulo hago una leve aclaración que me gustaría leyerais, no puedo hacerlo ahora para no adelantar nada.
Por cierto, tengo muchos más lectores que reviews… muchos… MUCHOS más. Agradezco a todos que le dediquéis unos minutos para leerlo, pero quiero que si tenéis cualquier duda, queja o pregunta no dudéis en comentarlo. Sé encajar las críticas, de verdad, así que sin miedo que no me vais a ofender.
Bueno, sin más dilación, empecemos con este capítulo. ¡Cuidaos mucho y hasta pronto!
ADVERTENCIA: FIN NOTA DEL AUTOR
CAPITULO 9 – JUEGO DE TÉ (PARTE 1)
EN EL CAPITULO ANTERIOR…
G: "¿Qué demonios quieres de nosotros? ¿Por qué quieres matarnos?"
S: "¿Mataros…? No. Yo no quiero mataros. Si así lo quisiera, ya lo estaríais"
G: "Entonces ¿Qué…?"
S: "No tengo porque responderte… " – Señala al ahora inconsciente simio – "Él consiguió que derramara el contenido de mi taza… no tu" – Vuelve a mirar a Grulla – "Pero lo cierto, es que al final esto ha sido más entretenido de lo que esperaba…" – Se aleja de Grulla, que preferiría mil veces morir a sus manos que dejarle marchar, pero no puede apartarse de Víbora. Ahora no. Siang recoge la taza de la mesa, y le da un sorbo a la sangre de la serpiente, mientras sonríe – "Mucho más" – Grulla comenzó a comprender que nunca tuvieron ninguna oportunidad contra él… está jugando con ellos. Son piezas de ajedrez, que seguirán en el tablero mientras jueguen un papel… ¿Pero cuál? Hacía mucho que no se sentía tan impotente, como un niño castigado contra la pared, solo le resta esperar…
A LAS AFUERAS DEL VALLE
Mientras tanto, un panda al que le cuesta mucho creer todo esto, tiene su cabeza contra un tronco… mientras escucha todo acerca de su padre. Su auténtico padre. La historia del Sr. Ping, lo sucedido al Oso Pardo, todo tan resumido como Shifu puede sin perder esencia de nada de lo importante. Tigresa no le quita ojo al rostro de su oso amado, su eterna sonrisa no está, tampoco llora ni se lamenta. Solo escucha, respira y espera a que termine el relato de Shifu. Como si no creyera nada de lo que dice, o si lo creyera todo ciegamente. Ella no puede, o quizá no quiere, imaginar los miles de pensamientos que bombardean la cabeza del panda, solo escucha y espera el momento en que pueda dar un poco de alivio a su amado… cualquier cosa que parezca necesitar. Pero Po no parece alterado, no parece feliz, no parece dolido… parece de madera, inanimado. Quieto, apoyado sobre el tronco, escuchando, esperando…
MS: "…Y fui a buscaros. Desconozco hasta donde llegan los poderes de tu padre… tal vez el fuera capaz de encontrarte de algún modo… Pero me equivoqué. Ahora, creo que está en el Palacio de Jade. Tal vez… tal vez este matando a los furiosos" – Tigresa siente el impulso de decir algo, pero esté pasando lo que sea que esté pasando en el Palacio, sin Po no podrá hacer nada. Se muerde el labio, y espera.
P: "Una madre…" – Dice fríamente, mientras un relámpago sobre sus cabezas, anuncia el inicio de la lluvia que hace rato se esperaba. Las gotas caen sobre el panda y sus amigos, que no se mueven ni un milímetro – "Y… una hermana…"
MS: "Si Po…" – Dice con un tono tan tranquilo como se lo permite su viejo corazón – "Eso me temo" – Sobre ellos el sonido del trueno se hace estremecedor, pero nada parece ser más sobrecogedor que el relato del viejo Maestro – "Po… sé que no es justo, sé que no mereces esto, pero necesito que aceptes lo que te digo… y necesito que lo aceptes ya. No puedes caer en depresión ahora… hemos perdido demasiado tiempo, no tengo idea de lo que Siang puede estar haciéndoles a los furiosos… pero no creo que estén jugando al Mahjong" – Po parece estremecerse un momento, cierra los ojos, y piensa… piensa en que confía en su Maestro, y confía en su padre adoptivo, el Sr. Ping, de modo que no le queda otra opción que aceptar que todo es cierto, y aceptar lo que tiene que hacer.
P: "Maestro… tengo… tengo que matar a mi padre… ¿Verdad?" – Shifu guarda silencio un momento, antes de responder.
MS: "Po, te prometo que averiguaremos la verdad juntos, y que si tu padre biológico resulta ser inocente por cualquier razón, seré el primero en admitir estar equivocado, pero Oogway siempre decía que debemos esperar lo mejor… y prepararnos para lo peor" – Y allí, bajo la lluvia, Po comprendió que no sería capaz de creer el relato hasta que no viera a su padre con sus propios ojos. Necesitaba verle, necesitaba saber… pero sobre todo, necesitaba evitar que se lo quitara todo otra vez.
P: "Vamos… Maestro, Tigresa" – Dice girándose para mirarles al fin – "Se nos acaba el tiempo, y no permitiré que me… ese… mi padre… me arrebate lo que más quiero de nuevo"
T: "¿A qué te refieres Po?" – Dice mientras empieza a ponerse en marcha, siguiendo el ritmo del panda.
P: "Mi familia… si esa historia es cierta, ya me la ha quitado una vez…" – Comienza a acelerar – "¡No me la quitará de nuevo!" – Da otro acelerón. Tigresa se pone a cuatro patas, y Shifu que aún no se ha recobrado del todo se agarra al cuello de su alumna.
T: "¡PO! ¡Debemos darnos prisa!" – Entonces ve como le está sacando una enorme ventaja, de echo casi está llegando ya a la mitad del Valle, mientras alcanza tal velocidad que sus piernas no parecen moverse – "Parece… como si levitara"
MS: "No puede ser… nadie es capaz de hacer eso a su edad"
Pero Po estaba muy lejos para oírles, solo oye los truenos, y el sonido del destino, que ha decidido convertir lo que tenía todo el aspecto de ser un día maravilloso, en una pesadilla de la que no podía escapar. Comienza a subir la eterna escalera, apenas toca un peldaño de cada 20… 30… 40… cada vez salta más alto, cada vez le cuesta menos esfuerzo, cada vez está más cerca de su destino. Alcanza la cima, y sin detenerse, echa abajo la enorme puerta de entrada a la Galería de los Héroes. Con gesto serio y los ojos muy abiertos, contempla a su padre, sentado en el suelo junto a las escaleras situadas bajo la estatua donde estuvo el pergamino del dragón. Sujeta el cuello de mono bajo uno de sus pies… parece que no se mueve. Grulla está cerca de él, sujetando entre sus brazos a una inerte Víbora. Mantis es el único que está un poco lejos de ellos, pero tampoco se mueve. Siang da un sorbo a la taza, mientras Po comprueba que la Galería está destrozada. Incluso una columna esta tirada por el suelo, y hay sangre en las paredes. Frunce el ceño con fuerza y mira a su padre. Ahora lo sabe, todo es cierto, su padre es un monstruo que ha venido a robarle su vida. Y no va a permitirlo. Mientras tanto, llegando casi a la base de la escalera, Tigresa comienza a preocuparse.
T: "Temo lo que le pueda pasar Maestro, es evidente que está desarrollando su Don, pero no creo que pueda él solo… además, en su visión…" – Dijo con voz temblorosa.
MS: "Calma tu mente Tigresa, debemos tener Fe en él, es el único que puede detenerle. Además, Oogway me dijo una vez que en el corazón de un hombre que ha tenido una visión, está la fuerza para cambiarla. Yo temo otra cosa… temo que Siang intente manipular a Po… al fin y al cabo, Po sigue siendo un oso que nunca ha conocido a su padre con una forma de ser más bien infantil, y Siang podría emplear eso en su contra"
T: "¿Usted piensa que Po se dejaría convencer? ¿Cree que se iría con Siang?"
MS: "Esa no es la pregunta correcta… la pregunta correcta sería, con todo lo que ha sufrido Po, y tú debes entenderlo mejor que nadie pues tampoco has conocido nunca a tus verdaderos padres… ¿Podrías reprocharle el que lo hiciera?" – Tigresa guarda silencio, teme responder, aunque querría hacerlo… pero no sabe si estaría siendo sincera consigo misma. Intenta despejar su mente, mientras comienza a subir las escaleras. En lo alto, Siang mira a los ojos de su hijo, y sonríe complacido.
S: "¡Al fin! Has venido" – Po da un paso con decisión hacia Siang – "Am, no. Detente hijo" – Mientras dice eso, aplasta un poco la cabeza de Mono, que suelta un leve quejido. Po se detiene de inmediato y mira de nuevo a su padre.
P: "¿Qué…?"
S: "Po… hijo, no quiero pelear contigo…" – Se para un momento, y mira al techo pensativo – "'Po', que estúpido nombre. Así quería llamarte tu madre, yo tenía pensado algo más apropiado… tal vez Chen, o Hao" – Esto hace a nuestro amigo mirarle con aún más furia mientras Siang solo sonríe – "Tus amigos aún viven… todos. Y que eso siga así depende solo de ti" – Po aprieta los dientes.
P: "¿Qué quieres?"
S: "Pues… una tetera"
P: "¿Qué?" – Dijo casi sin inmutarse.
S: "Quiero que tú y yo, nos sentemos y compartamos una tetera. Beberemos y hablaremos. Cuando el té se haya terminado, si aún deseas luchar será un placer complacerte… pero no antes de explicarte el porqué de cuanto ha sucedido, el porqué de que yo esté aquí" – Po aprieta los dientes mirando a sus amigos en el suelo antes de contestar.
P: "Y… ¿Esta es en tu opinión la forma más agradable de pedirme que 'charlemos'? ¿¡Irrumpiendo en mi casa y matando a mis amigos!"
S: "Po… me creas o no, yo solo quería tomarme un té y esperarte tranquilamente. Fueron tus… 'amigos' quienes no me dejaban en paz, haciéndome preguntas y faltándome al respeto. Ellos querían esta pelea, y me provocaron hasta obtenerla. ¿Acaso estoy mintiendo emplumado?" – Se giro hacia Grulla que guardó silencio con la boca entre abierta, ya que al menos en parte todo aquello era cierto – "Quien calla… otorga. De todos modos, he tenido mucho cuidado de no matar a ninguno, todos están vivos y con los cuidados apropiados vivirán muchos años, bueno. Si accedes a mi humilde petición" – Dice haciendo a su hijo una leve reverencia.
Po pensó que no tenía muchas opciones, y tal vez así le explicara porque mató a su madre y su hermana. En cualquier caso, no tenía más remedio que aceptar el ofrecimiento, no podía dejar morir a sus amigos solo para intentar cobrarse su venganza. En ese momento, Tigresa llega y ve lo mismo que Po. Siendo más visceral que Po se dirige directamente a atacar a Siang, pero es detenida por el enorme brazo del panda.
P: "Aún no Tigresa. Por favor lleva a nuestros amigos a la enfermería y que se ocupen de ellos. Mi… 'padre' y yo, tenemos mucho de qué hablar" – Shifu mira a Po con incredulidad.
MS: "¡No Po!" – Se pone ante nuestro amigo panda – "Eso es lo que él quiere"
P: "Maestro, está decidido. Si no lo hago, matará a Mono" – Pone su mano sobre el hombro de su maestro y la otra sobre el de Tigresa – "Confiad en mí, lleváoslos a la enfermería y preparaos. El combate no se ha cancelado… solo aplazado"
S: "¿Y bien hijo?" – Po mira ahora a su padre – "¿Qué va a ser?" – Po intenta relajar su mirada.
P: "Tienes mi palabra…"
S: "¡BIEN!" – Dice levantando el pie de encima de Mono y levantándose para dejar espacio a Tigresa y Shifu que se acercan para cargar a Mono y a Mantis hasta le enfermería, mientras Grulla hace lo mismo con Víbora. Tigresa, que lleva a Mono en el hombro, mira a Po un momento antes de salir, quiere decirle algo, darle ánimos, darle esperanzas… pero no se le ocurre nada que decir. Solo baja la mirada, y sale de la habitación.
P: "Acabemos con esto…"
S: "Tranquilo hijo, tenemos todo el tiempo del mundo" – Dice el viejo panda con una enorme sonrisa, mientras rodea los hombros de Po, y se dirigen a la cocina. Po intenta fingir que no le importa, que todo está controlado, pero en su interior hay una tormenta de emociones. Siempre pensó que sería maravilloso conocer a su verdadero padre, y que este le llevara a pescar, a comer, a pasear… de ese modo. Rodeándole con los brazos, dándole el calor y protección que todo padre debería dar a sus hijos. No puede evitar pensar en la ironía de la situación, al fin se había cumplido, su padre le llevaba con él, abrazado… y sin embargo el tacto de su padre se le antojaba ahora como un veneno del que quería librarse. Tratando de no pensar en ello, desviar su mente y concentrarse en cualquier otra cosa, llegan a la cocina por fin.
Mientras tanto, Tigresa trata de acomodar tan bien como puede a Mono. Cada roce sobre su brazo destrozado hace que el simio se retuerza, aun desmayado. El brazo parece estar muy mal. Aparece un cerdo con una túnica blanca, parece una buena persona, y pone gesto de seriedad y tristeza al ver aquello.
MS: "Vamos a necesitar su ayuda Dr. Yong, me temo que están muy mal…"
Dr. Yong: "¡OH Dioses!" – Se dirige a la puerta – "Iré a por mis herramientas, vengo enseguida" – Y sale corriendo.
Shifu cierra los ojos, está aterrado por lo que tiene que hacer, o mejor dicho, por lo que tiene que volver a hacer.
MS: "Grulla, ¿Puedes volar?" – Grulla levanta la mirada y se mira las alas sin quitar la presión sobre la herida de Víbora.
G: "Si… eso creo"
MS: "Bien…" – Se le acerca y le da unas indicaciones que Tigresa no alcanza a escuchar, de repente se gira y mira a la felina – "Tigresa, ven aquí" – Tigresa se acerca rápidamente – "Presiona en la herida, como lo hace Grulla" – Grulla se aparta y Tigresa coloca su mano – "No dejes de presionar. Grulla ¡Vete! ¡Y date prisa!"
G: "Si Maestro" – Y salta por una ventana en dirección al Valle. El Maestro Shifu ve pasar al Dr. Yong que parece nadar en sudor, solo espera que Grulla sea rápido descendiendo al Valle y volviendo. Mientras se acerca a mirar el estado de Mono, Tigresa no puede seguir conteniendo lo que piensa.
T: "Maestro… ¿Vamos a dejar a Po solo… con él?" – Shifu la mira con cara de seriedad.
MS: "¿Y qué esperas que hagamos exactamente, Tigresa? Po le ha dado su palabra… De modo que si, por ahora tendremos que confiar en que sabe lo que hace y en que Siang no consiga manipularle" – Tigresa se muerde el labio de nuevo de desesperación, pero por ahora no puede hacer más. Y menos teniendo en cuenta que la vida de su amiga fluye de su cuerpo en cuanto aparta la mano… Odia sentirse así, odia sentirse tan indefensa e impotente. Ella suele tomar las riendas, suele ser quien ataca, no quien espera a ser atacado. Por ahora, no tiene más remedio que esperar, la tormenta ha llegado y aún no ha descargado toda su energía. En ese momento, en la cocina, Po está sentado a la mesa mientras ve a su padre aproximarse con la tetera.
S: "Espero que te guste el té verde. Tu amiga escamosa…"
P: "VÍBORA" – Siang levanta la mirada de la tetera sin dejar de sonreír – "Se-llama-Víbora"
S: "Comprendo… normalmente para que yo llame a alguien por su nombre antes tiene que ganarse mi respeto, pero haré una excepción con tu amiga… 'Víbora'" – Se sienta delante de su hijo con la humeante tetera en su mano mientras deja dos pequeñas tazas en la mesa – "Pues… Víbora me ha preparado un té verde esplendido. Puede que no tenga idea de Kung Fu pero podría ganarse la vida en una casa de té" – Sirve te en las dos tazas y deja la tetera sobre la mesa. Un silencio incomodo inundó la sala, mientras Siang tenía una sonrisa triunfante, como si ya hubiera vencido y Po solo una mirada sombría y sin sentimiento. El cariño y amor que el panda solía destilar estaba enterrado bajo mil capas de furia, y solo la muerte del único familiar que le quedaba parecía la salida del infierno. Po estaba preparado para cualquier cosa que su padre pudiera decirle – "¿Sabías que mi padre murió teniendo yo cinco años?" – Salvo eso. El padre de Siang era el único tabú que tenía para con el Sr. Ping, y sin embargo sus primeras palabras eran sobre él.
P: "No… no lo sabía" – Seca respuesta.
S: "Pues si" – Dio un sorbo al té y se apoyó con los dos brazos sobre la mesa – "Tenía el Don… pero no lo utilizaba. Decía, que estaba esperando a que iniciásemos un viaje… creo. No lo recuerdo bien. Casi todos los recuerdos de mi padre están envueltos en una niebla densa" – Siang resopla y por un momento pierde su sonrisa, pero en seguida vuelve a sonreír mientras mira a Po – "¿Fue Ping quién te llevó con él, verdad?" – Po queda paralizado un momento, sin saber que decir. Al cabo de un segundo, Siang sonríe aún más – "Eso es un sí"
P: "¡NO!" – Dice cuando al fin su cerebro reacciona a la situación – "No… sé quién es"
S: "No te preocupes Po. No voy a hacerle daño. Es más…" – Alza la mano derecha y acto seguido la deja reposar sobre su corazón – "Te doy mi palabra de que no solo no le haré daño nunca, si no que le defenderé si algo malo le sucede. Ping tiene mi respeto, no solo porque te ha hecho crecer fuerte y sano, sino incluso… por lo que hizo" – Da otro sorbo al té – "Ah… excelente té. Él no hizo algo malo… solo equivocado. Pensó que te estaba protegiendo de mí. Yo habría muerto por ti, hubiera aniquilado un ejército si su marcha te despertase de la siesta, a mi lado… estabas más seguro que en ningún parte. Sin embargo, él pensó, después de lo que pasó con tu madre y hermana, que te protegía llevándote con él. Os busque durante unos años, pero cuando no logré mi objetivo comprendí que era casi mejor si lo dejaba. Si le hubiera encontrado, Ping habría muerto protegiéndote… y… ¿Acaso podrías amarme después de matar a tu padre adoptivo? No… no lo creo. Me habrías odiado, y jamás lo hubieras comprendido. No… era mejor dejarlo. Di por sentado que un día tú me buscarías a mí, si deseabas conocerme. Si no, tal vez era casi mejor que no me conocieras… claro, que entonces yo pensaba de modo muy distinto a como pienso ahora. Ahora tengo la mente más clara, la edad me ha hecho ver lo que realmente importa, y por eso… cuando supe dónde estabas, vine enseguida" – Las palabras madre y hermana resuenan en la cabeza de Po, necesitaba saberlo – "Imagino… que tienes muchas preguntas. Adelante, pregunta lo que quieras, no te mentiré. Te doy mi palabra" – Otra vez la palabra, o bien significaba mucho para Siang o solo era una muletilla sin importancia. Sin embargo, Po no dudo mucho antes de hablar.
P: "¿Mataste a mi madre?" – Siang puso gesto serio, era una pregunta esperada pero no fácil.
S: "Si"
P: "¿Y a mi hermana?" – Dijo sin dejar pasar ni un segundo de pausa.
S: "Si…" – Po resopló y de un sorbo bebió el contenido de su taza – "Despacio… yo no bebo tan rápido, esto llevará un tiempo" – Po golpea la mesa con la taza.
P: "Quiero más té"
S: "Tranquilo…" – Rellena la taza de Po, y antes de que este la levante coloca su mano encima – "Si bebes demasiado deprisa, y no nos da tiempo de hablar, consideraré que no has cumplido tu promesa. No quiero hacerles daño a tus amigos, no me obligues…" – Levanta la mano y Po suelta la taza. Luego, levanta la mirada y mira a su padre, si no tiene más remedio que hablar al menos quiere respuestas.
P: "¿Por qué?" – Siang le mira y resopla, otra pregunta esperada otra respuesta compleja. Da un sorbo al té, terminando su primera taza, y rellena mientras comienza a hablar.
S: "El alcohol es… mal consejero" – Levanta la mirada hasta conectar con los ojos de su hijo – "Iba a matar a tu madre. Eso, es seguro. Lo hubiera hecho borracho o sereno, pero lo de tu hermana… fue un accidente. Cuando me acerque a tu madre, la niña se puso a llorar y entonces, ignorándome, fue a coger a la niña en brazos para calmarla. Le dije que dejara a la niña, y a eso contestó… '¿Es qué piensas matarla a ella también?'…" – Suspira – "No debió pasar así, pero la niña estaba en medio y tu madre me… estaba retando. Así que le… le di un golpe a la niña para que la soltara que la hizo caer al suelo… ni siquiera me di cuenta de que estaba muerta hasta más tarde. Se le rompió el cuello al caer… Luego, el modo de acabar con tu madre fue… inapropiado. Ella merecía otra cosa, pero estaba tan borracho Po… era necesario, pero merecía una muerte más limpia" – Mira a Po de nuevo – "¿Sabes que aquella fue la última vez que probé el alcohol? Y eso que me encantaba… pero no quiero que nada me aturda los sentidos. Nunca más…"
P: "No has respondido a mi pregunta…" – Vuelven a mirarse a los ojos – "¿Por qué tenía que morir?" – Siang da otro sorbo al té.
S: "¿Te he dicho como murió mi padre?" – Po se sintió algo contrariado por el nuevo cambio de tema, sin embargo podía ser interesante de modo que solo negó con la cabeza – "Creo que no se lo he contado a nadie nunca. Ni siquiera a Ping, que fue mi último amigo de borracheras… Veras, cuando yo cumplí cuatro años mi padre comenzó a advertir a mi madre de que teníamos que marcharnos. Que debíamos cumplir nuestro destino, y yo debía aprender sobre mi Don. Mi madre era cocinera en la aldea y no quería abandonarla, trato por todos los medios de convencer a mi padre que desistiera de sus intenciones, pero él seguía firme. Como mi madre no lograba convencerle, y no deseaba verme partir…" – Deja la taza en la mesa con fuerza y respira profundo antes de continuar – "Utilizó la confianza, y el amor que mi padre le profesaba… para envenenarle" – Po abre la boca en sorpresa, mientras Siang levanta la mirada de la taza y le mira – "Le dio arroz envenenado… y le dejo morir. Utilizo un veneno, un asqueroso veneno para matar a mi padre… y robarme mi destino, pues era el único modo en que alguien tan débil y patético como era mi madre podía herir al ser más fuerte de la tierra… mi padre. Además, en los días siguientes mientras se iba muriendo seguía hablando maravillas de mi madre y diciéndome que debía escucharla, y hacer lo que me dijera… ¡DIOSES! Cuanto lo había manipulado. Pero un día antes de morir, me llamó a su presencia. Me contó la verdad… sobre mi madre… sobre esta sociedad… sobre los débiles y sobre los fuertes. Me habló de mi destino, y me dijo como cambiarlo. Po… hice lo que hice porque, si no lo hago tu madre hubiera hecho lo mismo para evitar que nos fuéramos… hice lo que hice, para que fuésemos libres. Tú y yo, libres al fin. Lo hice por nosotros, lo hice por ti…"
Mientras, una Doctora que acaba de hacer un no muy deseado recorrido aéreo bajo la lluvia, entra en la enfermería llevando puesto un ancho sombrero para protegerse del agua, y ve como el Dr. Yong aproxima una sierra de huesos al brazo del inconsciente Maestro Mono.
Dra. N: "¿QUÉ DEMONIOS CREE QUE ESTA HACIENDO CON MI PACIENTE?" – El Dr. Yong se gira para mirar a la intrusa en su enfermería.
Dr. Y: "¿Usted qué cree? Hago lo necesario para salvarle la vida"
Dra. N: "No tengo tiempo que perder discutiendo con un carnicero, aléjese de mi paciente AHORA" – Dice mientras se quita el sombrero y dejándolo en el suelo. Coloca su maletín sobre la mesa y comienza a sacar de él lo necesario mientras Shifu hace acto de presencia. Yong se gira hacia el viejo Maestro.
Dr. Y: "Maestro, no esperará que me quede de brazos cruzados mientras…"
MS: "Esta… es la Dra. Natalie" – Yong se queda paralizado – "La mejor cirujana del imperio, y anterior Doctora de este Palacio. Y usted, Dr. Yong" – Le señala con severidad – "Hará todo lo que ella le pida y se pondrá a sus órdenes, o de lo contrario lo enviare al Valle… pero por la ventana ¿Queda claro?" – El cerdito asiente y se aleja de Mono mientras ve como la Doctora se aproxima a mono con lo que parece una especie ampolla pequeña de piel muy fina… tal vez piel de muda de serpiente. La Doctora rompe la ampolla sobre la boca de Mono y se la cierra, masajeando luego su garganta para obligarle a tragar.
Dr. Y: "¿Qué… qué le ha dado?" – La Doctora le mira mientras acepta al ayudante impuesto que tiene y decide que tal vez convenga que esté informado de lo que hace.
Dra. N: "Eso, era un dosis diluida de Opio"
Dr. Y: "¿OPIO?"
Dra. N: "¡DESDE LUEGO!" – Le hace callar – "Le ayudara a dormir y me dejara trabajar, si quiero salvarle el brazo tengo que recolocar cada uno de los huesos…"
Dr. Y: "Eso es imposible, tiene ocho fracturas" – La Doctora le mira arqueando una ceja.
Dra. N: "¿Dónde ha aprendido medicina Dr. Yong? Tiene claramente catorce fracturas, y de todos modos eso no importa. He salvado brazos en peores estados, la amputación es el último recurso y el Maestro Mono es un luchador, por todos los Dioses, se gana la vida con sus brazos. No pienso destruir su vida si hay otras opciones… ¿Entendido?" – Yong asiente – "Bien, tardará un poco en hacerle efecto veamos cómo esta Víbora" – Camina hasta donde está la serpiente, mira su pálido estado y señala su maletín – "Dr. Yong acérqueme mi maletín por favor" – El cerdito le acerca rápidamente el maletín mientras la Doctora aparta suavemente la mano de Tigresa y observa el perfecto agujero que tiene en la vena la serpiente. Cuando llega el Dr. Yong con el maletín saca de su interior lo que parece un pequeño colmillo de serpiente. Introduce la parte más fina en el agujero y aprieta hasta que está bien ajustado, luego coloca unas vendas alrededor de la serpiente para fijar el colmillo donde está permitiendo que el otro lado del diente asome por fuera de las vendas. Repentinamente a través del colmillo comienza a salir un poco de sangre – "Maestra Tigresa tapone la salida del colmillo por favor"
Dr. Y: "Pe-pero ese colmillo deja salir la sangre… ¿De qué sirve?" – La Doctora vuelve a mirarle con gesto decepcionado.
Dra. N: "Cuan bajo ha caído la medicina estos días… los colmillos de serpiente están huecos para poder introducir veneno en las mordidas. Yo empleo estos colmillos para sacar sangre o pus de una herida infectada o como en este caso, para lo contrario…"
Dr. Y: "¿Va a meterle Pus?" – La Doctora empieza a cansarse del cerdito.
Dra. N: "No Dr. Yong, voy a salvarle la vida… solo haga lo que yo le diga ¿De acuerdo?" – El Dr. Yong asiente de nuevo – "Bien. De momento compruebe si Mono está ya completamente dormido y…"
T: "¿Qué pasa con Mantis?" – Dice la Maestra Tigresa mientras señala en una cama cercana donde está inmóvil nuestra querida mantis religiosa.
La Doctora se acerca y le echa un vistazo. Arquea las cejas y coloca una mano bajo la barbilla… Shifu se acerca preocupado no le gusta la cara que la Doctora está poniendo, en ese momento la cirujano suspira profundamente, y da una fuerte palmada junto a Mantis.
¡CLAP!
Dra. N: "¡DESPIERTA!"
Mantis: "¡Aaaaaaaaaaaaah!" – A todos los presentes que no estaban enfermos casi les da un infarto, mientras Mantis comienza a moverse torpemente, mientras se retuerce de dolor – "¿Dónde…? Aaaaaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuu duele…"
Dra. N: "Hum…" – Se queja la Doctora – "Tiene suerte, aunque le duela no le ha pasado nada. Es más duro de lo que parece Maestro Mantis, apenas tiene una torcedura en una pata. Se pondrá bien…"
Ma: "Gracias… Aaaaaaaaaaaah… Doctora… Uuuuuuuuuuu…" – El Maestro Shifu sonríe y sale de la enfermería para ver como esta Grulla que se ha retirado a descansar en su habitación. El ave está agotada, pues volar bajo la lluvia con el cuerpo dolorido y cargando con alguien no es fácil, ni siquiera para el poderoso Maestro. Shifu abre su puerta y le mira mientras Grulla trata de meditar.
MS: "Lo has hecho bien alumno, estoy orgulloso de ti"
G: "Gracias Maestro… pero… ¿Quién es ella?" – Shifu sonríe a su alumno antes de hablar.
MS: "Era medico aquí, lo dejó… poco antes de la traición de Tai Lung. Es la mejor Doctora que conozco, merecía la pena traerla, aun cuando se bien que no le agrada el palacio, supongo que le trae malos recuerdos. Pero me temo no poder hablarte de eso, es algo personal"
G: "Comprendo… ¿Cómo esta Víbora?" – Shifu sonríe un poco más.
MS: "La Doctora dice que puede ayudarla, esperemos que sepa lo que hace… Por cierto, Mantis está bien, solo dolorido, y también tratara de salvarle el brazo a Mono. En fin, si eso también te interesa"
G: "¿Qué?" – Dice advirtiendo la mirada del viejo Maestro – "Claro que me interesa Maestro, espero que haya servido el traerla… para ayudar a nuestros amigos… Maestro"
MS: "Desde luego que si…"
G: "Maestro" – Dice en un tono más serio esta vez – "¿Realmente está Po hablando con ese panda ahora mismo?" – Shifu pone la mirada más seria ahora.
MS: "Si… por ahora, Po nos ha conseguido tiempo. Solo lamento que no podamos diseñar una estrategia todos juntos… el equipo está incompleto"
G: "No creo que eso sirva de mucho…" – Shifu le mira ahora – "Jamás vi nada parecido, no nos trataba como adversarios sino como… niños con los que estaba jugando. Solo Mono logró ponerle en un pequeño aprieto y ya ve como lo ha pagado nuestro amigo. Recuerdo que dijo que aquello solo era una parte de su poder, y luego en unos movimientos más rápidos de lo que yo haya podido imaginar jamás agarró el brazo de Mono y se lo destrozó. Maestro…" – Le mira con mirada apenada – "Sinceramente, no sé cómo podemos derrotar un enemigo como ese. Está a otro nivel…"
FIN DE CAPITULO
Aclaración final: Como habéis observado, he puesto en este capítulo y en el próximo algunas ideas que se me han ocurrido combinando recursos naturales con la medicina moderna. Si pongo cualquier tontería médica, y hay algún doctor/a o enfermero/a en la sala (Siempre he querido decir eso :P), agradecería que me corrigieran. Un saludo para todos!
