Sunday
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By R. S.a.s.u.N.a.r.u.H.o.t.s
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Una cálida mañana de domingo acompañaba al diestro grupo de alumnos del club de Arquería. Cada uno concentrado en su próximo tiro o en las indicaciones del profesor. La práctica dominical era un poco más tarde de lo habitual, comenzaba a las diez de la mañana y terminaba al medio día. Rukia llegó temprano, no esperó a Kurosaki porque no estaba segura si asistiría, nunca lo veía esos días. Él entró un poco después cuando todos sus compañeros ya estaban ahí. Durante la clase no se habían dirigido una sola palabra, pero sentían que no sería el momento indicado para hablar. Ella suspiró levemente al rememorar toda esa semana de locos, ese día en especial se terminaría.
Desvió ligeramente la mirada al extremo en donde Ichigo permanecía sentado sobre el tatami mirando las dianas del exterior como si fueran lo más importante del mundo. Dejó de observarlo para ponerse en pie, era su turno de tirar. Con toda esa elegancia que la caracterizaba, tomó una flecha y alzó su arco para acomodarlo a la altura indicada, mantuvo una pose erguida, con la espalda derecha y la mirada en el punto amarillo del centro. Su rostro se mostraba relajado, sus dedos soltaron la flecha dando justo en el centro.
—Buen disparo, Kuchiki. Parece que estás muy tranquila —le felicitó Kensei-sensei.
La morena asintió, dando una pequeña reverencia.
—¡Sí! Gracias.
Al sentarse en su lugar, volvió a sonreír al escuchar unos aplausos por su excelente tiro. Esa mañana parecía realmente cómoda. Recordó el porqué, la decisión que tomó la tarde anterior la dejó dormir por la noche. Seguía sosteniendo su pensamiento de no ser una persona indecisa, aunque no sabía qué pasaba por la mente de Kurosaki. No era tonta ni despistada, había notado que Ichigo no tenía intención de mirarla a los ojos, casi parecía evitarla. Imaginaba la razón: su próximo rompimiento. ¿Cómo manejaba Ichigo esas situaciones? ¿Con un simple "no te amo" y un apretón de manos? ¿Con un último beso? O tal vez sólo una mirada de indiferencia y las mismas palabras vacías de siempre. No estaba segura, pero ninguna parecía convencerle. Sin embargo, sus pensamientos fueron vueltos a la realidad al escuchar la fuerte voz del profesor dando la orden para el próximo grupo de alumnos. Los nombrados se levantaron hasta posicionarse en su lugar frente a los blancos.
—Prepárense a tirar a mi indicación.
Los jóvenes asintieron. Ella no perdió detalle, dentro de los miembros del segundo grupo estaba Ichigo. No pasó ni un minuto para la indicación. Al disparar, la única flecha que ni siquiera dio dentro de la diana fue la de Kurosaki. Kensei frunció el ceño ante tal falta de disciplina.
—¿Qué pasa contigo, Kurosaki? —preguntó el profesor, entre sorprendido y molesto.
Ichigo no respondió, frunciendo el ceño volvió a tomar una nueva flecha. La acomodó, estiró el arco y la soltó al instante. Para sorpresa de todos, volvió a fallar. El de cabellos blancos negó ligeramente mientras apretaba el puente de su nariz en un acto de relajación.
—Parece que no puedes concentrarte, trata de nuevo.
Un nuevo intento, y otra vez volvió a fallar.
Rukia alternaba su mirada de los tiros fallados a la mala cara de Kurosaki, parecía que el cualquier instante podría agarrar el arco de ambos extremos y partirlo a la mitad, o en el peor de los casos, tirarlo al suelo y salir del salón. Sus facciones denotaban enojo, pero también frustración entremezclada con cansancio. Le parecía sorprendente cómo en poco tiempo había desarrollado la habilidad de leer sus gestos. Pero la morena sabía por qué sus flechas fallaban, una vez a ella le pasó igual.
"Durante toda la tarde sus tiros no dieron en el centro en ninguna ocasión, Kaien se acercó y colocó una de sus manos sobre su hombro.
—Sé que estas preocupada por el accidente de tus hermanos.
Su cuerpo sintió un escalofrió al recordar el accidente de auto que un día antes sus hermanos sufrieron. Pareció sólo un susto nada grave. Al llegar al hospital su hermano Byakuya le dijo que regresara a la casa y no perdiera su entrenamiento con Kaien. Shiba podía darle el día libre pero ella le había prometido a su hermano que entrenaría para la próxima competición. No obstante, no podía concentrarse, estaba asustada y molesta por no ser de ayuda.
—Recuerda bien esto Rukia; el arco, es un espejo que refleja el corazón del arquero.
Esas fueron las palabras de Kaien antes de volver a tirar."
La inquietud en el corazón del arquero significaba inestabilidad en los tiros, resultando en fracasos. Fue la explicación de Kaien durante el entrenamiento. Esa vez, ella estaba muy inquieta. ¿Ichigo también estaba inquieto? ¿Por qué? ¿Era su manera de comportarse antes de terminar con sus novias? Nunca lo había notado, pero tampoco le prestaba mucha atención antes de esa semana.
No lo sabía, y por ese momento deseaba no averiguarlo.
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I&R
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Después de dos largas horas de práctica, por fin había concluido. Sus compañeros salieron con prisa dejándola sola, Rukia era la encargada de cerrar el salón de prácticas después de haber limpiado entre todos. Antes de salir colgó su mochila al hombro y cerró con llave dispuesta a ir a su casa, pero no dio más de cinco pasos antes de notar la silueta de Ichigo al final del pasillo. Éste permanecía con los brazos cruzados sobre su pecho, recargado ligeramente contra la pared, cuando la vio se incorporó de inmediato. Ella llegó a su lado y ambos comenzaron a caminar.
—¿Qué te pasó? —preguntó de la nada para romper el silencio. Ichigo se encogió de hombros antes de contestar.
—Nada, solo estaba desconcentrado.
Kuchiki estuvo tentada a preguntar la razón, pero algo en su interior le decía que la respuesta no le gustaría. Decidió desistir. No podía sacarse de la cabeza la frase que todas decían. "Al final de la semana, le dirá a su novia exactamente lo mismo: No pude enamorarme de ti, rompamos".
—Yo estuve descentrado, pero tu práctica fue perfecta —volvió a hablar para atraerla de sus pensamientos. La miró de reojo—. Te concentraste en el arco y tu objetivo, pero yo no tenía nada de eso en la cabeza, pensaba en otras cosas.
Sin evitarlo la morena frunció el ceño.
—¿Ha pasado algo con Riruka?
Los ojos de Ichigo se abrieron sin comprender la cuestión.
—¿Por qué siempre metes a Riruka? ¿Ya estas con eso otra vez? —paró frente a Rukia deteniendo su camino—. ¿Cuándo he pensado en ella mientras estoy contigo?
No obstante, la respuesta de Kuchiki fue interrumpida por el siempre inoportuno sonido de un celular, para sorpresa de ambos, ésta vez no fue de Ichigo sino de Rukia. La morena lo sacó con prisa para leer el mensaje, descubriendo que su hermana le pedía que regresara a casa porque su hermano llegaba ese día. Sonrió ante la idea, pero borró el gesto al recordar que aún tenía pendiente cierto tema que finalizar. Seguía sin ser el momento adecuado. ¿Por qué lo estaba postergando tanto?
—Tengo que irme rápido a casa.
Kurosaki la miró a los ojos, frunciendo ligeramente sus cejas .
—Yo necesito hablar contigo, Rukia.
Kuchiki asintió ante la petición. Después de todo era el final de los siete días, y seguramente él no quería perder más tiempo.
—Lo sé, pero tengo que darme prisa, mi hermano regresa hoy a casa.
No era una cobarde, sólo pedía un poquito más de tiempo. Observó a su alrededor percatándose que habían llegado al parque, vio la hora de su móvil indicando la una de la tarde.
—¿A qué hora?
—¿Qué?
—¿A qué hora termina la semana contigo, Ichigo?
Kurosaki no pareció pensarlo mucho.
—Cuando tú decidas.
Nuevamente miró el reloj de su celular
—¿Qué tal a las cinco? ¿Podemos encontrarnos aquí a esa hora?
Y ante todo pronóstico, Ichigo aceptó.
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I&R
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Corría bajo la lluvia sosteniendo la sombrilla con ambas manos para no soltarla, chasqueó la lengua con disgusto, se le había hecho una hora tarde y por falta de saldo no tuvo oportunidad de avisarle a Kurosaki. Para aumentar su mala suerte no esperó que lloviera de improvisto. Aunque a mediados de agosto parecía bastante común. Sólo deseaba que no la estuviera esperando. Sin embargo sus manos casi dejan caer el paraguas al notar que Ichigo estaba ahí, esperándola entre la lluvia con la ropa pegada al cuerpo. Una punzada de culpa se apoderó de su pecho, el muy tonto seguía esperándola ahí con el uniforme escolar y su mochila. No había ido a casa.
Al notar su presencia se levantó de la banca. Optó por permanecer en el mismo sitio sin importarle la lluvia, en verdad necesitaba hablar con ella. Su rostro parecía relajado, contrario a su estado interior.
La morena no perdió detalle de sus facciones. ¿Estaba siempre tan tranquilo cuando rompía con alguien? Ella rió con ironía. Hace una semana no sabía nada de él, no le importaba si asistía a las prácticas o andaba de vago. No le importaba que dejara a su novia al terminar la semana. Nada de eso le importaba, pero ahora, ese día en especial no sabía cómo terminaría.
—Rukia.
La pronunciación de su nombre la sacó de su letargo, caminando los últimos pasos que los separaban. Decidió comportarse como siempre.
—¿Qué haces aquí, baka?
—Esperarte, pensé que no llegarías.
Él hizo una mueca de sonrisa, no había más tiempo que perder. Con todo el valor que sentía dentro de su cuerpo comenzó a hablar.
—Mañana… —Rukia lo miró y siguió—, a partir de mañana quiero que sea diferente. No, sé que puede ser diferente, no estoy seguro de lo que piensas ahora pero yo…
Ichigo apretó sus puños sin saber cómo continuar. Y ella vio el momento indicado que tanto había esperado desde la tarde anterior.
—No pude enamórame de ti, rompamos —repitió ella con voz neutra. Los ojos de Ichigo se abrieron al escuchar la misma frase que él decía a cada término de la semana. No dijo nada, sólo miró que Rukia comenzaba a sonreír—. Me alegro de que no hayas dicho eso, Ichigo.
Kuchiki no bajó la mirada ni la desvió.
Ella sabía que existía el miedo, pero también el valor. Aquel valor que fue reuniendo día a día para aceptar sus sentimientos, y en esa tarde, todo ese valor le ayudó a decir lo que sentía en voz alta. No le importaba no ser correspondida, por qué su decisión estaba tomada. Rukia no era una persona indecisa, estaba determinada a luchar por ese amor. Esperaba que con el tiempo y su esfuerzo, Ichigo le correspondiera. No se inmutó al decir el resto.
—Sal conmigo, Ichigo.
¡¿He?! Kurosaki pensó estar en una dimensión desconocida. Primero rompía sus esperanzas al tirar los boletos y ahora le pedía que saliera con él. Sin salir del asombro, ella continúo. No era buena para esas cosas empalagosas, pero le diría lo que en verdad sentía, lo que pasaba por su mente y corazón.
—Te quiero… —respondió de manera directa ante la mirada perpleja de Kurosaki—. Cuando llegue la próxima semana, no quiero que seamos sólo compañeros de clases en el club, o conocidos. No quiero ser una más en tu lista de novias, ni mucho menos que evites mis llamadas por estar con otra.
Sí, rompió los boletos no para dar todo por terminado, sino para demostrarle que eso era pasado y que podían comenzar desde cero. Sin malos recuerdos de discusiones sin sentido. Al comprender, Ichigo por fin salió de su aturdimiento.
—Bastante ingenioso, Rukia.
— ¿Ingenioso? —lo aceptó—. Sí, porque si espero hasta el lunes, las chicas que te están esperando tomaran ventaja. No quiero que elijas a otra persona —ella frunció el ceño—. Y nada de este juego de amor semanal de fantasía, quiero salir de verdad contigo —desvió un poco la mirada—, esperare tu respuesta, pero si sales con otra persona antes de dármela…
No obstante la frase quedó incompleta al sentir como los brazos de Ichigo la rodeaban, soltó la sombrilla por la impresión, sintiendo como las gotas de agua mojaban sus ropas, pero eso poco le importó. Sus pensamientos seguían aferrados al desconcierto de sentir esos brazos alrededor de su cuerpo dándole el calor que el agua fría le quitaba.
—¿Ichigo?
Él negó ligeramente para que lo dejara hablar, Rukia cayó permitiéndoselo. Si ella le correspondía, él tenía en valor para regresarlo.
—Ya que parecer ser la hora de las "confesiones" —trató de burlarse de sí mismo para no parecer nervioso—. Todo éste tiempo no me has dado la oportunidad de decírtelo.
—¿El qué?
Ichigo bajó pausadamente hasta el oído de su novia.
—Yo también te quiero, Rukia. En verdad te quiero.
Ella parpadeó sorprendida—. ¿En serio?
—Por supuesto —fue su turno de desviar la mirada a otro punto que no fueran esos curiosos ojos violetas—. Y escúchalo bien porque no soy de las personas que lo diga todo el tiempo.
Esperó un insulto, un golpe o algo similar, menos otra pregunta -para él- sin sentido.
—¿Más que a Riruka?
Kurosaki frunció el ceño. ¿Por qué siempre tenía que meter a Riruka? ¿Acaso Rukia estaba celosa? ¿Sentía lo mismo que él, al conocer a Kaien? No podía negarlo, ese sentimiento en verdad llegaba a causar malestar. Sonrió, quitándole un mechón negro que se pegaba a su cara por la lluvia.
—Ella no tiene nada que ver con esto, no me interesa. Eres muy lenta, Rukia, te quiero más que a Riruka, más que a nadie.
La de brunos cabellos intentó decir alguna objeción, pero los labios de él fueron más rápidos en advertir sus intenciones, optando por callarlos con un beso. Un beso en donde le respondía cualquier duda que aún mantuviera dentro de ese testaruda cabecita. Se habían olvidado por completo de la lluvia, las gotas de agua seguían empapándolos. No tenían un atardecer de fondo, ni las aves cantando o los niños riendo por todas partes. Estaba oscuro por las nubes grises, hacía frio y eran los únicos que se atrevían a permanecer bajo el agua.
Y aún de esa manera, no necesitaba finales de cuentos de hadas. Para ellos, ese momento parecía perfecto.
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I&R
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Una nueva mañana de lunes. El sol irradiaba brillo interrumpiendo su cómodo sueño. No sólo la luz natural perturbó su descanso, también el estrepitoso sonido del celular irrumpió por toda la habitación. Alzó la mano tanteando al aparatito sobre la mesita de noche. Cuando lo encontró, lo acercó a su rostro para ver el mensaje. Por alguna razón le pareció un deja vu.
Rió ligeramente al ver el nombre en la pantalla, y más al leer el sencillo mensaje.
"¿Te desperté? Creo que sí, pero antes de que me insultes, déjame decirte que si no te levantas, llegaras tarde"
Rukia lo dejó a un lado antes de estirarse entre las sabanas. Un segundo después lo volvió a tomar para contestar el mensaje, sus dedos se movieron con rapidez escribiendo pocas palabras. Al terminar lo colocó en su anterior lugar.
Parecía hora de levantarse.
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I&R
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Al caminar por la estación sintió su móvil vibrar, sacándolo del bolsillo de su pantalón se detuvo a leerlo. Las comisuras de sus labios se levantaron ligeramente al revisar el escrito.
"Me has despertado, te has vuelto un tonto muy responsable. Tendrás que esperarme".
Kurosaki negó ligeramente, Rukia era única y por eso le encantaba. Cerró el móvil para guardarlo, miró su reloj, cercándose a una columna para esperar su llegada. Los minutos le pasaron bastante rápidos. Muchas chicas de la escuela pasaban saludándolo, algunas de ellas lo veían y reían confidentes con sus amigas que iban al lado, seguramente al ser lunes esperaban abordarlo al entrar al Instituto. Lástima para ellas que alguien más inteligente se les había adelantado.
—¡Buenos días!
El pelinaranja giró al escuchar esa voz inconfundible.
Rukia estaba parada a unos pasos, mirándolo con esos brillantes ojos zafiros y riendo. Ella caminó hasta él y entrelazó sus manos para comenzar a caminar. A Ichigo no le sorprendió, la apretó con más fuerza. Ignoraban a los demás alumnos que los veían con una mueca, entre sorprendida e incrédula. Ninguno de los dos era muy dado a dar muestras de cariño, ambos iniciarían desde cero. Por primera vez podían darse ese lujo; Rukia porque admitía ese sentimiento tan fuerte, e Ichigo porque al fin había encontrado a la persona que en verdad amaba. Aquella "cajita de sorpresas" que se robó su corazón y lo guardó en su interior para ser sólo de ella. Y él estaba de acurdo en entregárselo.
Con una nueva semana por iniciar. Una vez más caminando juntos, uno al lado del otro, empezarían una nueva semana.
Y ésta vez, con un amor que -ambos sabían- sobrepasaría los siete días.
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Fin
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No sé que puedo decir, mas que ya se termino XD
Sip, un fin sencillo para una historia sencilla :3
¡MUCHAS GRACIAS!
Sin ustedes no habría llegado hasta aquí, en verdad les agradezco mucho su apoyo, sus comentarios, sus favoritos y sus alertas n.n
En estos momentos le agradezco a las personas del capítulo anterior, a: Lilyy-Chaan, Otonashi Saya, Akisa, lovetamaki1, kiaru87, Clan Yuki, Guest, Anahis, nessie black 10, Riku, Mei Fanel, LeslymaY, Guest2, Guest3, Guest4, Any-chan15, Koral Kurosaki, , metitus, Dan Yagami (x6 :3), kaii-chn, NelIra, Ethereld, 00Katari-Hikari-chan00, joyanegra, dddd, vanne (x5 :3), amelie-ru14ku13, Naoko tendo y as sejmet.
Espero encontrarnos pronto en mi próximo proyecto de esta parejita y que me vuelvan a dar una oportunidad n.n, por ahora es todo, pero estoy haciendo un pequeño epilogo que dará por terminado este proyecto n.n
Ahora sí, nos vemos y gracias otra vez!
Y por último, un review? o.O?
Gracias x leer n.n
