A/N: Este One-Shot es un poco triste al inicio, pero todo se vuelve feliz al final *.*
Manuel Uchiha y Just Kogan, este lindo y cariñoso One-Shot es para ambos ;)
Talking To The Moon - Bruno Mars
Un joven rubio de ojos verdes estaba sentado en el patio trasero de su nueva casa en Los Ángeles, California. Veía de una forma melancólica a la resplandeciente y hermosa luna que estaba en la cima del cielo en la noche que podía sentirse lúgubre para el desconocido de ojos verdes, pero sabía que no tenía que sentirla así.
Kendall, que es así como se llama el rubio, se acomodó de una mejor forma sobre el pasto cubierto de rocío antes de ver con mayor detenimiento a la luna. No sabía porque le traía tantos recuerdos felices que tuvo hace algunos meses; pero luego recordó que no era el recuerdo en sí, sino que más bien era la persona con la que creó el recuerdo.
En su mente al instante apareció la silueta de un cuerpo masculino que era más robusto y bajo que él. Al aclararse mejor la visión de la figura masculina, Kendall sonrió con amor y tristeza. Aquella silueta era de su ex-novio; Logan.
Logan era un chico muy lindo y cariñoso, con cuerpo algo robusto y tenía estatura promedio para un hombre, cabello marrón y ojos chocolate; también tenía una hermosa sonrisa con adorables hoyuelos que nunca antes había sido ignorada por el rubio.
Kendall luego miró hacia el suelo, no sabiendo con exactitud qué más pensar. Claro, Logan es el amor de su vida, pero este no era un momento apropiado para pensar en él. Tuvo que dejar ir a Logan, no porque Logan le estuviese engañando, no era que su relación empezase a decaer, no porque tenías muchos problemas recientemente… Pensándolo mejor, era esto último.
En realidad no eran problemas comunes, sino que era uno y que tal vez superase a los que una pareja de novios común esté acostumbrado a tratar. Pues el problema entra Kendall y Logan no era nada más y nada menos que la distancia.
La distancia, la malvada en una relación amorosa entre 2 personas en distintos lugares de la superficie en la que los seres humanos llaman tierra. La razón por la cual Kendall estaba muy separado de su querido novio se debía a que un famoso productor de música le había ofrecido hacer algunos demos con él por su capacidad vocal y su liderazgo innato.
La verdad a todo este caso, es que uno de sus 2 amigos (James y Carlos) había querido audicionar para convertirse en una estrella del pop. Se supone que ir Los Ángeles era el sueño de James, no suyo. Pero su amigo dijo que se lo había ganado, aunque no haya tenido ni una intención en tomar el papel.
A Kendall no le importaba ir a Los Ángeles para convertirse en una estrella en la música pues, como él mismo diría, es una oportunidad única en la vida y no tenía que dejarla pasar. Así que para poder ir, tuvo que hablar con Logan y decirle que no podrían estar juntos, pues tarde o temprano uno podría lastimar al otro y eso es algo que no estaba dispuesto a tolerar o hacerle pasar a su amado de cabello azabache.
Lo que le sorprendió, y lastimó, a Kendall fue que Logan lo tomase de una forma serena, como si no le importase en lo más mínimo que no se volverían a ver durante mucho tiempo. Y así, después de 15 días, Kendall se encontraba sentado en el pasto con mirada triste viendo a la luna.
-¿Por qué no le dolió cuando le dije que ya no podríamos estar juntos?- El rubio le empezó a hablar a la luna, como si el satélite artificial del planeta Tierra tuviese las respuestas a todas las preguntas que se le ocurriesen.
-¿Por qué no trató de detenerme? ¿Acaso no le importaba en realidad?- Una lágrima se escapó de uno de sus ojos, haciendo que viese a la luna más resplandeciente de lo que en realidad estaba.
-Si en verdad me amase, me hubiese detenido, ¿verdad?- Kendall cuestionó viendo al resplandeciente satélite.
Kendall se pegó en la frente cuando algo sumamente inteligente se le ocurrió. -¿Por qué no le prepuse que viniese conmigo a Los Ángeles?- Cerró sus ojos, dejando escapar un leve suspiro. -¿Acaso eso es lo que quería que le preguntase?- El chico de ojos verdes arqueó una ceja ante la luna.
-¡Vamos! Di algo.- Alzó sus manos en estilo de acusación a lo que le hablaba en el cielo. –Dime aunque sea una razón como para hacerme saber que tomé la decisión correcta al venir a convertirme en una estrella de la música y si valió la pena perder al chico que más amo.- Le dijo con voz frustrada, cansada y triste.
Después de no obtener respuesta, que sabía que no conseguiría, se cubrió los ojos con las manos para tratar de detener las lágrimas que sabía que derramaría.
Lo que no sabía el rubio es que atrás de él, escondido en una esquina, una persona lo observaba atentamente con una sonrisa triste en su cara. Ésta persona se acercó con parsimonia y silencio a la figura temblante del chico rubio. Se colocó detrás de su espalda y con sus manos apartó las del de ojos verdes de su rostro, usando las suyas para limpiar el rastro que las salinas lágrimas que habían caído de sus ojos color de jade.
-Gracias Katie.- Kendall le agradeció a su hermana que le había limpiado las lágrimas; pero no era su hermana la persona que limpió sus ojos.
-No soy Katie.- Dijo una voz masculina.
Kendall reconocería esa voz en cualquier lugar que la escuchase, esa era la voz más linda y cálida que había escuchado aunque fuese masculina; era la voz de Logan. Como para cerciorarse de que había escuchado bien y que no estaba imaginándose esa tierna voz, Kendall apartó las manos que cubrían sus párpados y se dio la vuelta, solamente para toparse con el rostro del chico que amaba aún cuando solamente tenía la joven edad de 16 años.
-Logan.- Kendall dijo sin aliento, no podía creer que el amor de su vida estuviese ahí para reconfortarlo a pesar de que terminaron.
-Hola Kendall.- Logan dijo antes de inclinarse y unir sus labios a los del rubio, la sensación recorría por su cuerpo haciendo erizar su piel.
Kendall inmediatamente correspondió el beso, pero luego se apartó. -¿Qué haces aquí Logan?- Kendall cuestionó a lo que ahora se le podría decir amigo.
Logan se vio lastimado por la pregunta de Kendall. -¿Qué? ¿No quieres que esté aquí?-
Kendall al momento vio su error. –No, no me refería a eso. Me refiero a qué haces aquí en Los Ángeles. Pensé que no me querías volver a ver por terminar contigo para poder venir a convertirme en una estrella de la música.-
Logan le sonrió con esa linda sonrisa que era únicamente de él. –Eso no impide que te siga amando.-
Kendall pensó un momento antes de preguntar. –Pero bueno, ¿por qué viniste? No creo que nadamás haya sido para darme un beso.-
–No.- El moreno se sonrojó. –La verdad es que vine para quedarme.- Dijo en voz baja.
-¿Qué?- El chico de ojos verdes no podía creerlo, no podía estar pasando por más que eso lo hiciese feliz.
-Vine para quedarme. Vine a estudiar medicina a Stanford.- Eso hizo sentir triste a Kendall, pensó que había sido un tonto al creer que Logan se había mudado por él; que tonto fue. –Además, no quería estar muy lejos de mi novio.-
-¿Novio? ¿Ya tienes novio en tan solo estos 15 días?- Kendall estaba enojado, no pensó que Logan se olvidaría de él tan fácilmente y en tan poco tiempo.
Logan sonrió, le parecía gracioso ver el desconcierto evidente por todo el rostro del chico que amaba. –Bueno, no tan oficialmente. Pues no sabes si éste quiera corresponder por más que lo vine a buscar hasta su casa y lo reconforté.-
Kendall se relajó al instante y rió ligeramente; el novio de Logan era él. –Ayyy Logan, siempre eres tan lindo.- Dijo antes de besarlo en su mejilla. –Claro que diría que sí, ese chico sería un tonto si te dijese que no.-
-¿Entonces serás mi novio otra vez?- Logan lo cuestionó, solamente para dejar en claro el punto.
Kendall simplemente abrió sus brazos a Logan, y el moreno se arrojó hacia adelante en ellos, para que su novio le diese un gran y cálido abrazo que había extrañado demasiado en ese medio mes. El rubio le dio un beso en la cabeza al de cabello azabache.
-Entonces, ¿cómo fue que llagaste hasta aquí?- Kendall le preguntó, apretando más el cuerpo de Logan al suyo; se le había olvidado lo bien que se siente tener a Logan en sus brazos.
Logan se dejó llevar por el abrazo, disfrutando del calor corporal de su, nuevamente, novio. –La verdad es que vine a terminar la secundaria aquí y luego hacer la universidad en Stanford. Hace años que le pedí a mis padre que me dejasen venir a Los Ángeles para hacer la universidad.- Logan le explicó. –Pero eso se los pedí antes de que empezásemos a salir como pareja y entonces olvidé a Stanford, no quería irme de tu lado. Pero después se presentó esta oportunidad y…- Kendall lo interrumpió.
-Entonces, ¿fue por eso que no te pusiste triste, porque ya lo tenías más o menos planeado?- Kendall lo cuestionó.
Logan se sonrojó ligeramente. –Sí, pero tuve que convencer a mis padres para dejarme terminar la secundaria aquí, pues no soportaría estar lejos de mi Kenny.- Su rostro se volvió más rojo, eso había sido tan cursi.
-Awww Logan, tengo que admitir que no soportaría mucho tenerte tanto tiempo tan lejos.- Le dio un beso amoroso.
-Y es así como estaremos juntos, ¿o creíste que te desharías de mí tan fácilmente?- Logan preguntó con tono travieso.
Kendall se rió fuertemente; ese era su Logan. –No, no lo creí y además no te dejaría ir.- Le dio otro beso en los labios.
Después de unos minutos de silencio, Logan le preguntó algo. –Kenny, ¿qué hacías aquí afuera tan sólo?-
Kendall bajó la vista un poco avergonzado. –Estaba hablando con la luna.- Le respondió al chico en sus brazos.
-¿Por qué?- Logan le preguntó confundido.
-Trataba de hallar una respuesta a las preguntas que estaban en mi cabeza.-
-¿Qué preguntas?-
-Le preguntaba el porqué no habías sufrido ante nuestra relación terminada; por qué no habías tratado de detenerme; si me amabas en realidad.- Kendall le dijo las preguntas que le hizo a la luna, luego vio que cada una había herido a Logan. –Pero ahora que te tengo aquí en mis brazos, sé que esas preguntas son más tontas de lo que parecen.- Le sonrió adorablemente.
-Sí. Si no hubiese tenido este plan desde hace tiempo, créeme que me hubiese puesto a llorar cuando terminamos.- Logan le admitió.
-Es una suerte de que seas tan inteligente.- Kendall dijo antes de que Logan lo besara.
Y se quedaron ahí sentados sobre el pasto húmedo por el rocío, acurrucándose en el cuerpo del otro para brindarse calor mutuamente en el medio de la oscura y friolenta, pero tranquila, noche. Mientras miraban a la luna, cada uno le hacía sus preguntas mentalmente al satélite para poder reflexionar y pensar en su futuro con el chico que tenían muy de cerca.
Ambos pensaron una pregunta muy importante para lo que les depararía el futuro, pensaron un simple pero significativo '¿Estaré con él para el resto de mi vida?'. Y aunque los satélites y ningún planeta podía brindar una respuesta, todo el especio sideral sabía que Kendall y Logan estarían juntos para el resto de sus vidas, dándose todo el amor que podrían encontrar en lo más profundo de sus almas.
A/N: Sí, lo sé, soy tan cursi c:
-Fernando
