Tatuaje

-Ron-

-Mmm-

-¿Puedes mirarme por un momento?

De mala gana, Ron levantó la cabeza del ensayo(o intento de ensayo) en el que llevaba trabajando casi dos horas para ver qué quería Hermione. Harry se acababa de ir a dormir y Ginny se encontraba en la biblioteca estudiando para sus TIMOS; ahora sólo quedaban ellos dos en la Sala Común de Gryffindor.

El pelirrojo se sorprendió al darse cuenta que Hermione lo miraba seriamente. Tenía el entrecejo ligeramente fruncido y los labios apretados, como si estuviera pensando en algo muy importante. El chico esperó unos minutos a que su amiga hablara, pero al poco rato se impacientó al ver que esta no decía nada.

-¿Qué pasa?-

Hermione respiró hondo antes de hablar.

-¿Somos amigos, verdad?-preguntó la muchacha.

Ron la miró, desconcertado. ¿Qué clase de pregunta era esa? Por supuesto que eran amigos

-Por supuesto Hermione. Los mejores amigos.

La chica se quedó en silencio unos momentos antes de hablar de nuevo.

-Si somos amigos, entonces supongo que podemos ser completamente honestos el uno con el otro.

Ron sintió cómo aumentaban los latidos de su corazón. ¿De que quería hablar Hermione, que necesitaban ser sinceros? El muchacho tragó saliva, asustado.

-Este…está bien. ¿De qué quieres hablar?

-¿Me prometes ser completamente sincero?- preguntó la joven.

Ron asintió, nervioso. ¿Acaso le iría a preguntar algo de todo el fiasco con Lavender? ¿Por qué lo había hecho, quizá?

-¿Dónde tienes el tatuaje del Micropuff?-soltó Hermione de repente.

Ron le lanzó una mirada asesina, mientras sus orejas se volvían de un rojo intenso. Hermione estalló en risas y se agarró el estómago, completamente divertida.

-No es divertido-espetó Ron, furioso.

Hermione trató de controlar sus risas con gran dificultad. La muchacha se limpió las lágrimas de los ojos, antes de dirigirse a Ron.

-Vamos Ron, prometiste ser sincero conmigo. ¿No me vas a decir donde lo tienes?- preguntó y luego empezó a reírse de nuevo, con más fuerza.

-Es una broma estúpida que Ginny se inventó-dijo Ron, enojado. No pensaba quedarse ahí, para que Hermione siguiera burlándose de él. Así que tomó sus cosas y se levantó enfadado de su asiento.

-Ron-lo llamó Hermione, conteniendo la risa- Es una broma. No te enojes.

El muchacho no le hizo caso y siguió su camino hacia el dormitorio de los chicos. Sin embargo, antes de pisar el primer escalón, sintió la pequeña mano de Hermione en su muñeca y un escalofrío lo recorrió. Ron se volteó y vio que su amiga le dirigía una enorme sonrisa.

-¿Si te ayudo con el ensayo me perdonarás?

Ron estuvo a punto de decir que no, pero la hermosa sonrisa de Hermione lo hizo cambiar de opinión.

-Vale-

Los dos caminaron de vuelta a la mesa en la que habían estado trabajando, la mano de Hermione aún en la muñeca de Ron, lo que provocaba que este último se sintiera en las nubes. Una vez que ambos estuvieron sentados, la muchacha soltó a Ron y el agradable calor que había estado sintiendo, desapareció; para la enorme decepción del muchacho. Hermione empezó a escribir en el pergamino del chico y ambos se quedaron en silencio durante un rato.

-¿Ron?

-¿Sí?

-¿Me prometes que si algún día te tatúas un Micropuff me lo vas a contar?

-Ese día nunca llegará, Hermione.

La muchacha soltó una risita y los dos continuaron trabajando apaciblemente en silencio.


Nota del autor:Se suponre que esta escena sucede horas después de que Ginny les cuenta que Romilda Vane ha preguntado si Harry tiene tatuado un hipogrifo.