DISCLAIMER: Todos los personajes de Harry Potter no me pertenecen (si así fuera creánme que no existiriani HBP ni DH ¬¬) Yo solo los utilizo para m diverción y la diversión de uds. La saga de Haryr Potter pertenece a JKR y a la WB. No pretendo lucrar con ellos y solo los usos para mi diverción.
9
Después y antes de esa noche
Hermione se levantó sobresaltada de aquel sueño, se encontraba sudando y su piel temblaba. ¿Acaso había tenido una…?
No podía creer que todo hubiese salido mal, si solo había sido una simple poción.
Sacudió la cabeza para dispersas todas esas imágenes tan…sofocantes.
A penas eran las seis de la mañana, y su primera clase comenzaba a las nueve, por eso odiaba el horario del Instituto, cada día las clases eran a diferentes horas, y hoy, cuando necesitaba distraerse, tenía que esperar tres horas más.
Aún sus labios seguían latentes quemándole cada parte de su tersa piel. Esas caricias y el éxtasis que él le hizo alcanzar la habían llevando a la gloria, y no lo podía creer.
Su cabellera castaña se había mezclado con el sudor de su cuerpo, y aquella satisfacción por besar sus labios seguía aún presente.
Miró a sus compañeras de cuarto, todas estaban dormidas, y rogaba con que los gritos que había lanzado se hubiesen quedado ahí, en el sueño.
Sus manos seguían temblando cuando bajo por las escaleras para sentarse en su butaca favorita. Es que no podía creer que todo eso hubiese ocurrido, o mejor dicho, soñado. Ni mucho menos con él, si se suponía que no lo amaba.
"Seguramente es un escape de tu inconciencia, Hermione" se repetía cansinamente en su interior "Es solo por la culpa, que tuviste ese…sueño"
- Un sueño muy vivido – dijo a lo bajo, perdiéndose entre el fuego ya consumido.
Harry se sentía incomodo a su lado, pues creía que en cualquier momento explotaría y haría algo indebido de lo cual se iba arrepentir después.
De cuanto en cuanto la miraba de reojo, pues extrañamente se veía extraordinariamente hermosa comiendo ese pedazo de pollo en salsa.
Se mordió el labio para dejar de pensar en aquella noche donde sus almas llegaron al clímax, y concentrándose más de lo debido en su pedazo de carne, suspiro.
- ¿Seguro que estas bien? – la voz de Ronald lo sacó de sus cavilaciones, y sobresaltado, asintió.
- Sí, sí, solo es que…
- ¿Estabas pensando en Hermione? – aquella pregunta le causo un profundo agujero en su pecho, como de culpa por haber violado las dos palabras que un día le había confesado a Hermione.
- Eh…no, pensaba en…yo…Ron, lo que pasa es que anoche…
- ¡Hola Harry! – su voz lo sobresalto aún más, y le sonrió con timidez.
Pudo notar como su amigo lo miraba de reojo, primero a el y luego a su hermana, y por ultimo agachaba la mirada para retirarse de la mesa.
- ¿Dormiste bien? – ¿Acaso era una pregunta retórica? ¿En que diablos estaba pensando esa niña después de lo ocurrido anoche?
- Eh…si bien, supongo.
- Te vez nervioso, ¿Te avergüenzas de algo? – el moreno negó.
- No, es solo que…me siento extraño.
- Es normal – asintió Ginevra – A todos nos pasa – y le poso una mano sobre su palma, al tiempo que le sonreía.
Harry asintió, y suspiro recordando el dulce sabor de sus labios…
····················
La rubia estaba apretando con tanta fuerza el vaso, que con un poco más lo quebraba.
No podía creer que existiesen mujeres tan tercas como Ginevra, que no entendiesen que un hombre no les pertenecía, que habían perdido la guerra.
Ella sabía que si no la hubiese seguido, en estos momentos Harry estaría con la cabeza hecha un lío…
"Con el pretexto de que aquel espejo era mágico y el cual hacia lucir más bella a la persona en el exterior, Luna pudo entregarle el arma con la cual podría mantener muy de cerca a Ginny, siendo separadas en las noches por kilos y kilos de paredes.
Cuando la había visto desabotonándose la blusa y mirando al espejo seductoramente, sabía que estaba planeando algo, y dejando la otra cara del espejo en la mesita de noche, agarró su túnica y bajo por las escaleras.
Era un honor para ella ser la "consejera" en los momentos de desdicha del joven Potter, por lo cual, el camino desde la sala común de Ravenclaw hasta la de los menesteres era mucho más corta que desde la sala de Gryffindor, llegando con unos segundos antes que Ginny.
Escondida tras una vieja armadura, sonrió para sus adentros por ser tan intuitiva. Pues cuando apareció la puerta blanca que una vez le sirvió de protección cuando se sentía decaída, supo que lo que deseaba Ginevra Weasley era estar con Harry, literalmente.
Justo en el momento en que su mano se poso en la perilla y la giro para abrir la puerta, la rubia salio de su escondite y la apunto con la varita.
- Yo soy tu amiga, Ginny, y como tal debo evitar que hagas cualquier estupidez.
- ¡Luna!- exclamó la aludida – ¿Pero que haces aquí? ¿Cómo...?
- Eso no importa – la cortó con brusquedad – Lo que importa es que sueltes la puerta y dejes en paz a Harry.
- ¡Pero Luna, se supone que eres mi amiga! – Exclamó la Gryffindor muy ofendida - ¡Deberías apoyarme!
- Te apoyaría si Harry te fuera correspondido – le aclaro su amiga sin bajar la varita – Por favor Ginny, entiende, Harry ya no es tu destino, ¡Déjalo en paz!
Pero la pelirroja estaba empecinada a conseguir a Harry como diera lugar, y negando con la cabeza, la fulmino con la mirada.
- Pueda que esta vez hayas ganado, pero no siempre estarás ahí para guardar el lugar de esa asquerosa de Granger…si te descuidas, seré la señora de Potter antes de que la profesora Hooch grite quidditch – y con el labio fruncido dio media vuelta y se perdió de vista…"
- ¡Luna! – era la tercera vez que Ron la llamaba, pues la rubia se encontraba tan absorta en sus pensamientos que la voz del pelirrojo se tornaba muy lejana.
- ¡Ron! – exclamó la Ravenclaw sonriéndole con timidez. - ¿Qué te trae por acá?
- Eh, bueno, vengo porque mi amigo Harry y mi hermana están hablando.
- Y te molesta, ¿Verdad?
- Bueno, no del todo, tu sabes que yo quiero mucho a Ginny y no podría verla con otro si no es con Harry, pero…el tuvo su rollo con Hermione y pues no quiero que ella se convierta en plato de segunda mesa.
Luna asintió. Eso era lo que adoraba de Ron, que no veía la maldad que corría por las venas de su hermanita y la trataba de protegerla a toda costa
- Sí, claro, a nadie le gusta que se metan con su familia, ¿verdad? – comentó con aquella voz soñadora que siempre la caracterizaba.
Ron sonrió, y luego comenzaron hablar de…cualquier cosa.
Luego de terminar de habla con Ginny, se sintió extraño, era como si ella no recordara nada de lo sucedido, era como si nunca hubiera pasado.
"Sentir su frenético corazón palpitar cerca de su oído cuando lamía con destreza uno de sus senos, fue la más bella melodía que jamás hubiese escuchado, una melodía que se quedaría impregnado en sus recuerdos parra siempre…
Cuando los primeros rayos del sol entraron por la ventana e iluminaron su sereno rostro, estiró el brazo para sentir el cálido cuerpo que horas atrás había sido suyo. Pero sorprendió al encontrar el otro lado de la cama vació y sin vida.
Se sintió extraño y pensó en una buena razón para que se hubiese marchado. Creyó que quizás los habían descubierto, y su corazón se congelo al imaginar lo que diría McGonagall por tener sexo en el colegio, pero lo que más le asusto fue el solo pensar en como reaccionaría Hermione si se enterara de lo sucedido.
Meneo la cabeza de un lado a otro, y se sintió culpable por haber manchado de cierto las dos palabras que un día le había dicho.
¿Será que después de su despedida ya no sentía lo mismo por ella?
¿Será que Ginny era la mujer correcta?
Se removió en la cama, desesperado. Pensando quizás en si lo que había hecho era lo correcto"
En toda la clase de Transfiguración no se pudo concentrar porque luchaba el deseo incontenible de ir y ahorcarla con sus propias manos.
No podía creer que Luna fuese tan…incomprensiva, si ella más que nadie sabía lo mucho que había sufrido por Harry y ahora que lo tenía en sus manos no lo iba a dejar que se escapara tan fácilmente.
"Ni mucho menos con una zorra como Granger" dijo en su interior con los puños apretados…
ºººººººººº
"Luego de recibir la carta de Luna, y pensar meticulosamente su consejo, bajó con estrépito las escaleras y rogó para que ella aún se encontrara en el Aula de Pociones
- ¡Hermione! – Exclamó la joven cuando la vio entrar – No deberías estar a tan altas horas de la noche fuera de tu dormitorio. Si la directora te descubre…
- Profesora, necesito…- balbuceó un segundo mientras buscaba las palabras adecuadas - De su ayuda – concluyó mordiéndose el labio inferior.
La pelirroja arqueó las cejas, e invitándola a que tomara uno de los asientos al frente de su escritorio, dijo:
- ¿Qué clase de ayuda, Hermione?
- Pues…se que estoy violando todas las reglas del Instituto, pero…nadie más que usted me puede ayudar…necesito…
- ¿Necesitas? – la apremió la joven para que continuara. La castaña se mordió el labio y resoplando con fastidio, dijo:
- ¿Se acuerda de esa pócima para el sueño? – le preguntó con timidez.
La profesora asintió.
- Sí, me acuerdo que hiciste un magnifico ensaño – Hermione sonrió, y volviendo a suspirar, continuó.
- Bueno…usted dijo que…esa pócima servía para comunicarse con alguien que uno deseara en sueños, ¿Verdad? – Ella asintió – Bueno…me preguntaba si…no sé… ¿me podría dar un poco de esa pócima? - la mujer de profundos ojos dorados y nariz ganchuda, chasqueo la lengua.
- Sabes muy bien que eso esta prohibido – le recordó la mujer muy seria – Y ningún profesor puede dar pócimas o enseñar conjuros a los estudiantes si no estrictamente académico.
Hermione asintió, y sintiéndose como una tonta le ofreció disculpas.
- Lo siento profesora, fui una tonta al pensar que usted me ayudaría. Sé que esta prohibido y podría meterse en un gran apuro si la directora se entera. Perdone mi ignorancia – e incorporándose del asiento se dirigió hacia la puerta, pero la profesora McTreyn la detuvo.
- Pero yo no dije en ningún momento que no te iba a colaborar – y guiñándole un ojo sacó un pequeño frasquito del bolsillo de su túnica y se lo entregó con una amplia sonrisa. – Ya sabes como se toma, ¿Verdad? – Granger asintió – Muy bien, lo que tiene la botella es suficiente para una sola noche. Cuando termines de ingerirla destruye el frasco, pues tú más que nadie sabes que esto esta prohibido.
- Sí profesora…¡Muchas gracias! – y dándole un fuerte abrazo, se fue.
- ¡Buena suerte! – le gritó la mujer antes de que se perdiera por uno de los pasillos…
Al llegar a su dormitorio agradeció que ninguna de sus compañeras se hubiese levantado para ir al baño, pues le hubieran causado un gran dilema si se hubiesen enterado de que no se encontraba en el.
Corriendo las cortinas que cubrían su cama, se metió en ella y las volvió a cerrar.
Suspirando profundo sacó el pequeño frasco del bolsillo y lo miro meticulosamente.
La profesora McTreyn tenía razón, el contenido del frasco era suficiente para que pudiera hablar con el durante toda la noche.
Meciéndolo de un lado a otro pudo ver como el líquido violeta empezaba hacer pequeñas burbujas, y lo destapó cuando estuvo segura que ya había agitado lo necesario.
Con un profundo suspiró se mordió el labio y antes de llevarse el frasco a los labios, dijo en un susurro – Morfeo, Morfeo, tú que eres el Dios del sueño permíteme encontrarme con Harry. Permite que nuestras almas se encuentren, pues anhelo conversar con el y saber como se encuentra.
Morfeo, Morfeo, acúname en tus brazos y guíame hasta él, y no permitas que nada ni nadie nos despierte hasta que el alba entre por nuestros ojos – y con otro profundo suspiro dejó que aquel liquido dulce y su vez amargo, cruzara su garganta y llegara hasta la boca de su estomago.
- Harry – fue lo último que dijo antes de quedarse profundamente dormida.
Nunca en su vida había visto la sala de los Menester tan bella, pues el paisaje que reflejaba era hermoso a pesar de que fuese solo un recinto con varias mesitas de noche, una cama y muchas velas.
"Que lugar más extraño para encontrarme con el" pensó mientras caminaba con parcimonia hasta la cama.
Al llegar a la cama su corazón se contrajo al ver a Ron en vez de Harry, y quiso alejarse pero sus piernas no respondían.
"Seguro este es tu destino, Hermione" pensó con tristeza, mientras lo observaba tumbado en la cama y con los ojos cerrados.
"Harry y yo no nacimos para estar juntos, esa es la ley" y como si una fuerza sobrehumana la condujera hasta su lecho, se fue acercando y con parsimonia se posó sobre su cuerpo.
Por un momento creyó que su mente le estaba jugando alguno de sus ridículos jugos mentales, peor luego comprendió que ese seguramente era su destino.
Al sentir el peso de su cuerpo sobre el de él, abrió los ojos y sonrió al espectáculo que estos le proyectaban. Ella también soltó una amplia sonrisa y se dejo perder en aquellos orbes azules como el océano.
Su cabello rojizo se veía más espectacular que antes, y aquellos labios, delgados y provocativos como siempre, se fueron uniendo a los suyos.
Sintió como si en aquellos momentos solo existieran ellos dos, sintió como si el mundo se hubiese esfumado bajo sus pies.
Quería separarse, correr lejos, pero su magnetismo la tenía cautiva, era presa de sus deseos.
Al bajar sus ojos notó como el camisón que llevaba puesto dejaba vislumbrar unos perfectos músculos gracias a su escondida habilidad por el Quidditch y aquellos meses que corrieron peligros junto a…movió la cabeza de un lado a otro para que su nombre no se dibujara en su mente.
Sentía como su respiración golpeaba contra sus mejillas, y un leve cosquilleo atravesó su nuca cuando las inquitas manos de Ron resbalaron por sus hombros hasta blusa, quitándole los botones del camisón.
- ¡Te amo! – le susurró Ron Weasley, causando que la castaña soltará un pequeño gemido.
Sus carisias la estremecían, y sabía que muy pronto estaría obligada a corresponderle con la palabra.
Cuando su camisón estuvo en el suelo, las manos de Hermione se dirigieron hasta la camisa de Ron y con brusquedad lo despojó de ella, dirigiéndose con urgencia hacía sus pantalones.
No sabía porque sentía esos deseos incontrolables de que la hiciera suya, de que la despojara por completo e inspeccionara cada centímetro de su cuerpo.
Solo sabía que lo quería, y no podía hacer nada para evitarlo.
Hermione percibió que su acompañante sentía la urgencia que esta tenía porque la poseyeran, y agarrándola por la cintura la subió lo suficiente para poder despojarla de su ropa intima, pues era lo único que los separaba por completo.
Cuando se sintió completamente desnuda, le sonrió, y dándole un profundo beso se dejo llevar por las emociones que este le hacía sentir.
La urgencia de sentirse mutuamente no se hizo la de esperar, y llenándose de besos profundos y apasionados, sus manos comenzaron a explorar territorios nunca antes travesados.
Cuando aquello no era suficiente para saciar la sed, se separaron contra su voluntad; mientras que el pelirrojo la agarraba con ternura para cambiar de posición.
Ahora era Hermione quien sintió todo el peso de su cuerpo sobre el suyo, y sonriéndole notó como el Weasley comenzaba atrasar una larga caminata de besos hasta la cavidad de la feminidad.
Soltó un profundo gemido cuando su lengua rozó el valle de lo prohibido, y dejándose llevar por besos y más tarde por las profundas embestidas, dejó que su alma se trasportara hasta el ápice del éxtasis.
Y a la madrugada, dos cuerpos, alcanzaron la gloria…"
Sabía que desde hacía una hora el profesor Swan les estaba dando una clase práctica sobre como cambiar el color del agua cuando les fuese necesario, pero aquel sueño no la dejaba concentrarse en la clase, pues sus gemidos mezclados con los de Ron ocupaban toda su cabeza.
- ¡Señorita Granger! – la llamó el profesor por enésima vez, pero fue su compañera de pupitre la cual la sacó de su ensimismamiento trasportándola al mundo real.
- ¡¿Si?! – exclamó, pegando un respingo por la sorpresa.
El hombre de avanzada edad y ojos profundamente azules, chasqueó la lengua.
- Le estaba preguntando si en su antigua escuela le enseñaron otro método para cambiar el color del agua – Hermione miró a sus compañeros, y mordiéndose el labio trato de no observar aquellos orbes azules, pues si los veía sabía que su rostro se iba a dibujar en su mente.
- Ah…- balbuceó, al tiempo que le daba la vuelta a las paginas de un libro – Yo…eh…la verdad…eh…no me acuerdo muy bien si lo enseñaron, pues…yo…
- ¡No importa! – Exclamó el hombre un poco irritado por la desconcentración de una de sus mejores alumnas – Mmmm, señor Gallagert, ¿me podría decir la diferencia entre el encantamiento Colors Solenm y el conjuro Colors Totallis? - la castaña no tuvo oportunidad de escuchar la respuesta de su compañero, pues el rostro de Ron volvió a ocupar toda su mente…
ºººººººººººººººººººº
Igual que Hermione, Harry se encontraba en un ensimismamiento total en la hora de Pociones, por lo cual en vez de agregar hortalizas frescas a su poción para el insomnio, agregó pedacitos de bubotuberculos causando una ligera explosión.
- Lo siento, profesor – se disculpó el moreno al ver que todos sus compañeros lo comenzaban a reprochar por haberlos ensuciado con las cenizas del humo.
- Cof-cof…no importa señor, Potter, todo está bien – le sonrió el profesor Slughorn boleando la mano con indiferencia.
- ¡¿Cómo que esta bien?! – Espetó Malfoy desde el fondo del aula - ¿Acaso no ve como ensució todo? ¡Hasta a mi caldero le cayeron sucias cenizas!
- No es mi problema que no sepa utilizar un sencillo conjuro de limpieza, señor Malfoy – le dijo el profesor Horace meneando su cómico estomago – Porque por lo que veo la mayoría de sus compañeros ya limpiaron las cenizas de sus calderos.
Malfoy bufó con rabia, y cruzándose de brazos miro con displicencia a Harry.
- Potter, al parecer te hace mucha falta tú noviecita Granger, ¿Verdad? – Dijo, con una sonrisa picara en el rostro - ¿Qué? ¿Todavía la extrañas?
- ¿Porque mejor no te callas, Malfoy? – le preguntó Ron mirándolo con recelo – Y mete las narices en tus asuntos.
- Pero miren, si es Weasley defendiendo a su noviecito. Weasley, ¿Qué se siente ser traicionado por tu mejor amigo y tu novia? ¡Debe ser terrible!, ¿verdad?
- ¡Eres un hijo de la…!
- ¡Ron, para! – Le ordenó Harry agarrándolo por el antebrazo – No vale la pena.
- ¿Ves, Harry? Yo te dije mil veces que había sido un error haberlo salvado de esos mortífagos, te dije que seguiría siendo el mismo canalla de siempre – le dijo el pecoso zafándose de su brazo con brusquedad – Pero no, tu siempre queriendo ser el héroe.
- ¡Bellatrix lo iba a matar! – le recordó el ojiverde con los labios fruncidos - ¿Acaso querías cargar con una muerte a tu nombre, sabiendo que éramos los únicos que estábamos ahí para salvarlo?
- Pues hubiese sido preferible que…
- ¡Chicos, chicos! Ya se acabó la hora – les anunció Slughorn levantando los brazos – Eh…pueden retirase – Harry agarró su mochila, y mirando de soslayó a Ron, salió del aula como una bala.
Sí, agradecía al bosque y sus peligros por haberlos unido de nuevo, pero el sabía que su amistad ya no era la misma de antes y le daba nostalgia perder a alguien como él.
Pues con Ron había pasado momentos increíbles, y siempre le había servido de apoyo en sus momentos de crisis.
Mientras bajaba por las escaleras de caracol, se tropezó con Ginny, la cual se encontraba leyendo al parece Corazón de bruja, ya que estaba muy concentrada que no lo vio bajar.
- ¡Ah, Harry! – Exclamó la pelirroja, ruborizándose al ver que aquellas orbes esmeraldas la estaba observando con insistencia – Eh, no te vi.
Harry asintió, y desviando su vista al artículo que su ex novia estaba leyendo, arqueo las cejas.
Lo único que alcanzaba a ver era el titulo rezado en grandes letras negras y cursivas, junto a un pequeño párrafo escrito al parecer por una psicóloga bruja:
¿Cómo conseguir a un hombre en 5 días?
Muchas de ustedes estarán suspirando quizás por unos fornidos músculos que en estos momentos no les pertenecen, ¿Verdad?
Pero no se preocupen, Corazón de Bruja y la Institución para Adolescentes y Mujeres Desesperadas por conseguir Novio, les tiene una solución.
Luego de un arduo estudio dónde se investigo a más de 500 brujos de todas las edades y sabores, descubrimos por fin los secretos que hacen que un hombre se convierta en un perrito faldero.
¿Y que creen? Corazón de Bruja y la IAMDN ( Institución para Adolescentes y Mujeres Desesperadas por conseguir Novio) Recopilaron los 40 secretos mejor guardados por los jóvenes brujos y las 20 tácticas sexuales que les gusta a ellos que nosotras hagamos.
Así que llegó el momento de que dejes la desesperación aún lado, y leas desde la página 15 a la 20, los 40 secretos y como a ellos les gusta ser tratados. E igualmente si quieren ser una fiera en la cama, no olviden ir a la pagina 45 y leer las 20 tácticas para mantener con ganas a un hombre en el acto sexual…
Harry no pudo seguir leyendo, pues lo demás se encontraba oculto tras el brazo de Ginny.
La pelirroja al ver que el moreno se encontraba leyendo el artículo que hace unos segundos había visto, cerró la revista con brusquedad y le sonrió con nerviosismo.
- ¿Qué…qué haces por aquí? – le preguntó titubeando.
Harry chasqueó la lengua y borrando de su mente aquel pequeño articulo, sonrió.
- Nada, acabo de salir de la clase de Pociones y me dirigía al prado para…respirar aire fresco.
Ginny asintió.
- Ah, me encantaría acompañarte, Harry, pero desgraciadamente tengo clases – le comentó subiendo un escalón más y quedando un poco más cerca de el – Pero…cuando termine si quieres podemos hablar.
Harry se mordió el labio. No la había invitado a que caminaran juntos por el prado, pues lo último que quería era hacer algo de lo que más tarde se iba arrepentir, pero aquella proximidad no lo ayudaba de amucho.
Aquella bestia que había rugido de placer la noche anterior, se comenzaba a remover en su interior pidiendo más, y este no podía controlarla.
Ginny le estaba diciendo algo, pero lo único que podía ver eran sus provocativos labios carnosos moviéndose, al tiempo que su cabello danzaba al son del viento y expedía aquel olor a flores silvestres que tanto la caracterizaba.
Sus ojos se posaron en los pechos de la Weasley, y tragando saliva desvió su vista hacia el suelo, pues no podía permitir que sus impulsos lo controlaran.
- ¿Me estas escuchando, Harry? – la dulce voz de la pelirroja lo sacó de su pequeña fogosidad, y asintiendo, sonrió.
- ¡Excelente!, entonces después de clases nos vemos frente al lago – y dándole un beso en la mejilla (lo cual le causo un ligero cosquilleo en su nuca) desapareció escaleras arriba.
Después de clase iban a…¿qué? No podía permitir verse a solas con la joven, pues el sabía que aquella bestia no iba a controlar el impulso de besarla y quizás de repetir lo mismo de esa noche.
Cuando iba abrir la boca para decirle a Ginny que era mejor no versen después de clase, notó que ya no estaba.
"Maldición" pensó con rabia dando un puñetazo en el aire.
Ahora tenía que pensar en algún método para mantener su mente ocupada mientras se encontraba a solas con ella, pues no iba a permitir que sus impulsos lo controlaran.
"Pero quizás es un buen momento para preguntarle porque esta tan tranquila luego de lo de anoche" le dijo aquella voz imprudente que aparecía en los momentos menos propios.
Harry asintió, y bajando por las escaleras se dirigió a los terrenos.
No sabía si era porque estaba haciendo mucho calor, cosa muy probable a esas alturas del año, o era porque tener a la pelirroja cerca causaba que su temperatura se elevara a 80º.
- No sé, Harry, pero se me es muy difícil esos hechizos…no sé, quizás tu puedas ayudarme en ellos – y acercándosele peligrosamente, acción que no ayudaba en su autocontrol, lo miro a los ojos- ¿Qué dices? – aquellos ojos marrones profundamente brillantes lo deslumbraron por completo, haciendo recordar la noche anterior.
- Eh…si, claro…eh…si quieres…
- ¡Genial! – exclamó la pelirroja con una sonrisa.
Harry tragó saliva, y mirando hacia el lago, suspiro.
- Gi-Ginny – la llamó sin mirarla aún a los ojos.
La joven arqueó las cejas y se acercó aún más a el.
- Dime, Harry.
- Ah…- sabía que si levantaba el rostro y se encontraba con esos orbes marrones iba a perder el control, y quizás la despojaría de nuevo en ese mismo lugar.
- Ginny, yo…con respecto a lo de ayer…- comenzó a decir tragando saliva.
- ¿Lo de ayer? – Preguntó la pelirroja un poco confundida - ¿A que te refieres?
¿Acaso aquella niña lo quería volver loco? Si por lo que el respecta aún los gemidos seguían latentes en sus oídos, ¿Cómo podía haber olvidado eso?
- Ya sabes, lo de anoche – le dijo Harry sin mirarla aún.
- ¿Lo de anoche? – Volvió arrepentir la joven, acercándose peligrosamente – No sé de que hablas, ¿Me ayudas a recordar?
Sintió con temor como sus carnosos labios se acercaban a su mejilla e iban ascendiendo hasta el lóbulo de su oreja. Cerrando los ojos trato de mantener el control, pero le era difícil cuando sus impulsos querían agarrarla y besarla con pasión.
- Gi-Ginny…yo…creo que…cre-ceo que…n-no es ah…el…el lugar propicio para…ah…algo así…
- ¿Y porque no? – le preguntó la chica susurrándole al oído. Aquel pequeño viento le causo un leve cosquilleo, y mojándose los labios hizo acopio de su mayor autocontrol.
- Gi-Ginny…lo de anoche, tenemos que hablar de eso…yo…
- ¿Qué sucedió anoche? – cuando la joven se separo del muchacho, Harry por fin pudo verla, y noto en aquellos ojos marrones brillantes que en realidad no sabía lo que había sucedido ayer.
- Ahh, yo…olvídalo – e incorporándose del frío suelo sacudió su túnica y fue de regreso a Hogwarts, dejando a una pelirroja desconcertada y mordiéndose el labio porque no le había robado un beso.
HOLA A TODOS...
Como han estado?
Espero que esten muy bien, y ps nada, solo espero que les haya gustado el chap, no me tarde esta vez mucho, vrdd? jejej.
Bueno, les tengo que comentar que estoy escribiendo ya el epilogo y si dios quiere este fic tendrá eso o menos de 20 capitulos, así que espero que lo sigan.
Moment de contestar rews...
Rochelle Kuchiii
Hola Rochelle, me alegra que t este gustando, espero que mente t guste este chap...
saludos.
vivi-chan
Hola vivi! Te acuerdas que dije que todo ténía una razón? pues bueno, la explicación d esa razón la podrás encontrar en el pro chap nn
saludos.
zoe love potter
abusejEJEJE, hola Zoe.
Primero que nada, sorry si interrumpi tu sueño, jejej, solo espeor que no te hayas trasnochado. Segundo, bueno, diej k todo tenía una razón no?? la explicación la veras en el prox chap nn
espero que t haya gustado este chap.
besos
bye!!
OK ESO ES TODO...MUXOS BESOS BYE!!
LO KERUUU!!1
EMMA.
