CARLIE

Y ahora que hago? Me como esto o... que?, me pregunté mientras miraba una hamburguesa que Charlie cocinó especialmente para mi. Anunció con mucha ceremonia que le había puesto el tocino bajo el queso chedar para que se gratinara y la cortó en cuatro pedazos como si fuera un pastel o algo asi, las acomodó en partes separadas y puso papas de bolsa entre las separaciones de los cortes y las bañó en Tabasco. Luego me entregó el plato preparado con una gran y orgullosa sonrisa.

El sabia que era mi primer comida humana y no podría estar mas contento que se el quien me diera aquella comida.

-Que tiene ella que no tenga yo?

-Ella solo es el nuevo juguete de Jacob.

-Claro que no. El la ve diferente.

-Pero es hija de Charlie, solo se la quiere tirar para llegar a Bella.

Me quedé mirando la hamburguesa mientras escuchaba a las antiguas amigas de mi madre hablar de mi. Espera, dijeron "juguete nuevo de Jacob"?

Tomé un cuarto de hamburguesa y lo mordí tratando de parecer normal y no hacer gestos. Una explosión de sabor estalló en mi boca. Era jugoso, picante, pegajoso y crujiente al mismo tiempo. Por un momento olvidé donde estaba y a las víboras que hablaban de mi. Mastiqué el bocado y lo tragué rápidamente para dar otra mordida.

La comida humana es increíble!

Por que tardé tanto tiempo en intentar alimentarme de ella, ah si. Por que la primera cosa que Carlisle trató de darme fue formula para bebés y sabia a rayos y olía peor.

Pero esto, esto es genial. Tiene todos los grupos alimenticios, tiene carne jugosa, verdura fresca, lácteos... Y las papas fritas de bolsa que tanto dicen que son dañinas y todas las calorías que tienen... a alguien como yo las calorías le hacen los mandados. Cuando menos supe estaba recolectando las migajas del plato con mi dedo indice.

Tomé la lata de refresco que Sue me había dado y la bebí de un trago. Las burbujas estallaron en mi lengua, creando todo un festival con fuegos artificiales.

Comida, dulce y deliciosa comida humana.

Ahora si, que decían esas inferiores humanas sobre mi? Ah si, que soy el nuevo juguete de Jacob.

Que?

Miré de reojo a Jessica, Angela y Lauren y seguían susurrando y mirándome a hurtadillas. Yo sabia sobre ellas, Angela era la mejor del grupo, a papá le caía bien y que decir de mamá, pero Jessica y Lauren eran otra cosa. Ang se había casado con Ben, Lauren y Jessica seguían solteras y habían salido con Jacob, me lo dijeron las chicas en El Circulo. Solo salió con ellas un par de veces hace algunos años, casi recién salido de la academia de policía y ahora se aseguraban de que yo supiera que era el nuevo juguete de Jacob siendo que el no había salido con nadie en mas de un año.

Que es esto? Un drama juvenil de The CW?

Bueno, Jacob era mio e iba a reclamar mis derechos sobre el, pero primero me divertiría un poco. No, espera, primero tengo que tener otra hamburguesa, esta vez... una doble y mas Tabasco.

Tabasco!

Me gusta decirlo enrollando la lengua Tah-baaas-coooh.

Me levanté de mi asiento y me acerqué a Charlie quien me miraba sumamente feliz.

-Y? Te gustó? - levantó una ceja, tratando de lucir serio.

-Sip - asentí.

-Tu mamá dijo que no comes esas cosas.

-Nop - negué con la cabeza.

-Quieres otra?

-Sip - asentí de nuevo, pero esta vez sonriendo y casi salivando.

-Esa es mi niña! - se levantó de su asiento dejando su plato bajo el cuidado de Sue.

-No, esta bien, es tu cumpleaños. Solo dime como y yo lo hago - sugerí no muy segura, pues me creía capaz de comerme la carne cruda con Tah-baaas-coooh.

-Yo lo hago - dijo una voz tras de mi y el mismo placer que me dio al descubrir que me gustaba la comida humana y la Tabasco, me recorrió al escucharlo.

Giré para mirar a Jacob y me señaló con una mano la gran parrilla a unos metros de nosotros.

-Cual es su pedido, señorita?

-Una hamburguesa doble con doble queso y doble tocino, con lechuga, tomate, mayonesa, kétchup*, mostaza y pepinillos.

-No cebolla?

-Charlie no le puso eso, así que nop. Creo.

-Buena elección.

Tomó las carnes con el queso gratinado sobre el tocino y las colocó en la base del pan tomo el recipiente de las verduras que Sue y yo habíamos cortado por la mañana y encima de ellas puso los pepinillos, al pan superior les puso la mostaza, kétchup y mayonesa y me entregó una enorme bolsa de papas cerrada. Cortó mi hamburguesa en cuatro partes como lo hizo Charlie.

Quería sentarme de nuevo en mi solitaria silla al final del jardín, pero el negó con la cabeza. Tuve que esperarlo hasta que se preparó una igual -he de admitir que verlo cocinar es sexy-. Luego me guió a una mesa al otro lado del jardin que se habia desocupado y abrió la bolsa de papas, saco un puño y lo colocó en mi plato y otro en el suyo. Comimos en silencio solo mirando la comida. Bueno yo estaba mirando la comida, el me veia a mi. Lo se por que lo sentía en cada célula de mi ser.

Mi cuerpo estaba despierto, consciente y alerta. Todo me llamaba hacia el. Estaba dividida en dos, en mi hamburguesa y en Jacob. Justo que ahora no pensaba alejarme de nuevo de el, un nuevo amor llegaría a mi vida. Comida humana.

Me sentía tan normal, tan... humana. Estaba a su lado haciendo algo que las personas han hecho desde el inicio de los tiempos y me sentía normal. No tenia miedo de ser descubierta, ya que ahora comía como cualquier humana.

A partir de ahora estaría al lado de Jacob Black 24/7, el era mio, yo era suya... Al menos hasta septiembre cuando me fuera de Forks. A donde me dijera que fuera, lo haría. Si quería ir a fiestas en la playa, iría. Si quería estar todo el dia en la sala de Charlie viendo partidos de fútboly bebiendo cerveza, yo seria quien le llevara cada bebida.

-Jake, mi auto no quiere andar... lo revisarías por mi? - murmuró Lauren rompiendo abruptamente nuestro cómodo silencio donde me imaginaba nuestras siguientes semanas juntos.

Su aparición me hizo enfurecer, unos celos enfermizos se anudaron en mi pecho y antes de que Jake respondiera yo hablé.

-Como que tu auto no enciende? No te has ido del jardín en toda la tarde, solo has estado hablando de mi y de como soy el nuevo juguete de Jacob.

Que en el nombre de todo lo sagrado me ha poseído como para hablar como una perra celosa?!

Jessica y Lauren boquearon como pececitos fuera del agua, Angela abrió los ojos, lucia asustada.

-Yo... nosotras no...

-Tengo buen oído, chicas. Y mas cuando hablas a un metro de mi. Hola, creo que no nos hemos presentado, tu eres Angela, cierto? - extendí mi mano hacia la única amiga de mamá.

Ella me miró aun asustada pero asintió con una sonrisa tomando mi mano.

-Bella y Edward te enviaron saludos cuando les dije que vendría.

-En serio? Oh, wow... Ellos como están?

-Bien, ya sabes viviendo en Alaska investigando sabrá Dios que. Tu eras su novio o algo así cierto? - miré a Jacob quien no había dicho nada sobre nada, pero cuando mencioné su pasado con Bella se atragantó con las papas fritas que se estaba robando de mi plato.

A lo lejos escuché como la manada soltaba carcajadas y decían:Mira su cara! y Atrapado!

-No! Yo no era novio de Bella, era su amigo, solo eso - se defendió Jake luciendo asustado y avergonzado.

-Cierto. Bueno... pueden retirarse chicas -hice un gesto despectivo con la mano-. Un gusto conocerte Angela.

Después de que Angela, Jessica y Lauren se alejaran de nosotros Jacob me miró entrecerrando los ojos.

-Por que hiciste eso?

-Hacer que?

-Alejar a Lauren de mi.

En serio tenia que preguntar? Soy el objeto de su impronta, pero creo que no le de dicho que ya no voy a alejarme de el.

-Desde que llegaron han hablado cosas de mi y hablado mal de ti, según ellas estaban hablando en susurros pero estaban a un metro de distancia. Dijeron que era tu nuevo juguete... Que solo te acercaste a mi para llegar a Bella... Es... es eso cierto?

A pesar de que sabia que no era verdad... tenia que preguntar. No quería que me usara utilizando la excusa de la impronta.

-No! Por supuesto que no, Carlie. He querido llegar a ti desde que causé tu accidente, pero no por ella. He de admitir que la amé y deseé que me eligiera a mi y no a Edward, odié que ella lo haya elegido, que haya preferido convertirse en una chupasangre, pero ahora... Ahora no me podría importar menos lo que haya elegido, espero que ella este bien. Pero ahora contigo... debes elegirme,tienes que elegirme, por que no hay nadie mas, no hay competencia. Duele como el infierno saber que eres el único objeto de impronta que no quiere estar con su lobo.

Sus ojos negros suplicantes y llenos de ferocidad me atraparon. Nunca había escuchado a nadie hablar con tanta pasión y desesperación. Me desgarró el corazón, el estaba sufriendo por mi actitud.

Abrí la boca pero nada salió de ella, mas que un estúpido balbuceo.

-Jacob yo...

No pude decirle que yo también quería estar con el y hacia poco había decidido que iba a estarlo, pues la lluvia no pudo esperar y cayó sobre nosotros y el resto de la fiesta como un diluvio.

La gente comenzó a correr hacia el interior de la casa de Charlie entre gritos y risas. Jacob también se puso de pie y me tendió la mano, al tomarla sentí ese delicioso calor en mi pecho como cada vez que estoy en contacto con el.

Al entrar a casa le ayudé a Sue a repartir toallas limpias para los que se quisieran secar, no se por que hicieron tanto escándalo, la lluvia en Forks es tan común como un día soleado en LA. Tal vez por que ese día había sido hermoso, el sol salió por la mañana y el resto del día estuvo nublado sin siquiera una gota y de la nada salió un diluvio.

Mientras Charlie le daba las gracias a todos sus invitados por haber asistido mientras salían por la puerta principal, fue el turno de Jessica de hacer un movimiento estúpido con Jacob.

Iba a usar la misma estúpida técnica de Lauren. Dios, que poca imaginación!

Y que horribles celos! Odio como lo miran, el es mio y es hora de que todos lo sepan. Sobre todo el.

Desde la puerta de la casa de Charlie vi como Jake ayudó a su padre a subir a su viejo Rabbit y cuando metió la silla de ruedas al portaequipaje, bajé los escalones.

-Jacob! - grité acercándome a el casi corriendo bajo el diluvio y me lancé a sus brazos como en una ridícula comedia romántica que Emmett ama.

Sus ojos negros me miraron chispeantes, su cuerpo cálido era demasiado bueno como para dejarlo ir... nunca en la vida. El era mio y de nadie mas, por un momento quise creer que al saber la verdad no me mataría. Por un momento deseé ser una chica humana normal para que el me quisiera por siempre.

-Jake yo... Estoy asustada - susurré mirando sus labios.

-No te haré daño, Carlie - murmuró alejando mi cabello empapado de mi cara con su mano izquierda, mientras la derecha se aferraba aun mas a mi cintura.

Lo harás, algún día lo harás.

-Te prometo... te juro por mi vida que nunca, óyeme bien, nunca... no importa que... jamas te haré daño. Solo quiero cuidarte, protegerte, amarte... Me dejarías hacerlo?

Asentí con demasiada rapidez, por que realmente lo deseaba, lo necesitaba.

Lentamente bajó la cabeza con la mirada clavada en mis labios, por un pequeño instante subió la mirada a mis ojos y de nuevo la bajó a mis labios. Cerré mis ojos cuando sus cálidos y carnosos labios hicieron contacto con los míos cayendo en un hechizo que rayaba en lo enfermizo.

Quería una vida con el, quería que el me aceptara tal y como era. Me vi con el dentro de muchos años y el aun amándome...

Ojala fuera verdad.

*Kétchup, cátchup o cátsup, también conocida como salsa de tomate


Dedicado a las lindas Little Perverts que me han pedido que lo continúe.
Especialmente a:
Fanfics RxJ
JakeStark