La Fuerza del Pasado
UnrealDreams
Capítulo 9
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Mini cargada con un gran cesto con muchas verduras y hierbas volvía por el camino de tierra a la casa, habían construido un invernadero a cierta distancia para tener verduras frescas, y también había ido al callejón Diagon a comprar nuevos ingredientes de pociones para el Señorito Harry.
Había pasado rápidamente en su opinión casi un año, en unos días más el señorito cumpliría años, ella y Wini estaban planeando que podrían regalarle a este, sonrió ensoñadoramente mientras se acomodaba la pequeña capa de viaje que Harry les había mandado a hacer para las dos, las dos elfinas realmente estaban muy contentas con su nuevo hogar, aunque al principio no estaban tan seguras de como tomarse la amabilidad del señorito, realmente habían terminado por disfrutar de su vida. Existían veces que se preocupaban cuando este se agotaba demasiado, y ellas tenían prácticamente que arrastrarlo de vuelta a la cama para que descansara o casi meterle la comida a la boca porque se le olvidaba comer.
Un sonido hizo que Mini saliera de sus pensamientos y sus orejitas se alzaran buscando saber de donde provenía, frunció el ceño al ver que un matorral cercano se movía, se colocó alerta, entonces, un niño calló a mitad del camino jadeando entre cortadamente, Mini se sintió espantada, no debía de pasar de los diez años, y supo que era un mago por su túnica destrozada y manchada de sangre –¡Oh dios! – Pensó y desapareció rápidamente para ir en busca del amo Harry.
Harry se encontraba en ese momento entrenando espada con un muñeco encantado para ello, cuando el grito de la elfina le hizo casi saltar.
-¡Amo Harry, amo Harry! – Chilló Mini entrando en el cuarto, Harry detuvo el entrenamiento mirando extrañado a la elfina, no era normal que ella le llamara "amo" ni que se notara tan preocupada.
-Mini ¿qué pasa? – Le preguntó extrañado pasándose el dorso de la mano por la frente para secarse el sudor.
-Amo Harry, un niño, un niño herido en el camino rápido – Gritó la elfina y desapareció, Harry no esperó más explicaciones y también desapareció siguiendo a la criatura, cuando llegó al lugar y vio a Mini haciéndole señas y señalándole el cuerpo caído, de inmediato corrió en esa dirección, y se inclinó para verle bien.
-¡Dios!, Mini prepara uno de los cuartos, dile a Wini que lleve el botiquín al cuarto – Le dijo y la elfina asintió desapareciendo. Harry cargó en brazos al chico y corrió de vuelta a la casa, no quería aparecerse ya que podría causarle más dolor al chico. Miró al muchacho que estaba entre sus brazos, estaba muy pálido y frío, no podía asegurar como era ya que estaba lleno de tierra, lodo y sangre, pero lo que sí detecto fue la mordida en su hombro, la mordida de un hombre lobo. Frunció el ceño y se apresuró.
Para cuando llego al cuarto Wini y Mini ya estaban ahí y habían preparado el baño, Harry sin pensarlo se metió con todo y niño bajo la regadera, limpiándole toda la suciedad, y de paso que agarrara un poco de calor con el agua caliente. Cuando le vio más o menos limpio salió y con un movimiento de varita le colocó ropa seca y limpia y lo acostó en la cama. Tomó el botiquín y pronto con ayuda de una de sus pociones, limpió la herida y la adormeció, cogió una aguja e hilo especial y con gran cuidado cerró la herida, sus habilidades en primeros auxilios fueron lo primero que había puesto en práctica y mejorado rápidamente. Dejó la zona sin venda para que respirara. Recogió otras pócimas para que regenerara la sangre que perdió, otra para dormir sin soñar y un revitalizante e hizo beberlas al chico.
Suspiró quedamente, no podía hacer más por ahora, le acomodó cuidadosamente en la cama y le secó el cabello, que era de un castaño claro y lacio por completo. Miró a las dos asustadas elfinas y les sonrió tranquilizadoramente.
-Estará bien, ahora sólo necesita descanso ¿pueden cuidarlo? Voy a ir a ver de donde vino – Les pidió a las elfinas que asintieron y Harry salió de vuelta al bosque que rodeaba su casa intentando seguir las huellas del chico, aunque lo que encontró no era lo que había esperado, a varios kilómetros se encontró con una abandonada mochila llena de sangre con lo que seguramente eran las pertenencias del chico, pero ya no quedaban rastros del lobo que le había mordido, sin embargo, Harry tenia una sospecha del autor de aquella atrocidad. Con la mochila cargando volvió a la casa, no podía hacer más hasta saber quien era el niño y ese pequeño no despertaría por lo pronto.
Harry volvió encontrándose con que Mini preparaba la cena y Wini vigilaba el sueño del chico, Harry dejó la mochila en la habitación y Wini se encargó de limpiarla.
- Debería llamarle a un doctor señorito Harry – Murmuró Wini mirándole desde su posición en la silla junto a la cabecera de la cama, Harry asintió también de acuerdo, pero primero quería que el chico despertara y le dijera al menos su nombre y por qué, evidentemente, había huido de casa, no quería meter al muchacho en problemas llevándolo al hospital.
- Lo llamaré más tarde Wini, por ahora infórmame si se despierta, volveré a mi entrenamiento – Le dijo antes de sonreírle y salir del cuarto, por ahora los médicos de todas maneras no podían hacer nada más que él, si había sido un hombre lobo quien le había mordido sólo quedaba esperar a ver si sobrevivía. Cosa que realmente esperaba Harry, hecho un último vistazo por sobre su hombro al pequeño niño que dormía pacíficamente, en esa enorme cama, antes de salir del lugar para seguir con su entrenamiento no debía desaprovechar ni un minuto.
