Cap 8. Si sigues así de lento te lo van a quitar, Cap.
Los puños envueltos en vendas golpeando el saco de arena era el único sonido que se percibía en la sala. El silencio era tan atronador que incluso el capitán aprendió a utilizar un Mp3 para no encontrarse solo en él ya que cada vez que cerraba los ojos en ese abrumador silencio podía ver los expresivos ojos avellana de Tony mirándole con una decepción y tristeza tan honda que parecía ahogarse en ellos, cada vez que cerraba los ojos veía esos mismos orbes castaños llenos de miedo debajo suya mientras el alzaba su escudo y cada vez que cerraba los ojos volvía a escuchar esas duras palabras llenas de desesperación dirigidas a su persona por aquel hombre que lo miraba con dolor. El sonido del saco rasgándose y cayendo al suelo lo sacó de sus pensamientos. Suspiró algo exasperado por la fragilidad de estos y se dirigió al armario a por otro.
-Te sigues torturando. -Sonó claramente la voz de la joven bruja. -Lo sé, lo noto.
Steve alzó la vista por encima de su hombro para ver a la joven apoyada en la puerta de la sala. -No te he oído entrar. -Se limitó a decir desganado.
-Con lo concentrado que estabas en tus pensamientos dudo que te enteraras de algo. -Bromeó la chica intentando sacar una sonrisa a su amigo.
Steve sonrió levemente, pero con un tinte melancólico que no pasó desapercibido para la joven maximoff.
-Le hechas de menos, ¿Verdad? -Afirmó wanda observándolo inquisitivamente. -Más incluso de lo que echaste de menos a Barnes cuando creíste que había muerto.
El rubio la miro confuso con sus orbes azules, pero no negó la afirmación, solo permaneció en silencio reflexionando sobre los que le había dicho la castaña. Ella siguió allí parada esperando una respuesta que nunca llegó y finalmente suspiró algo cansada.
-Si sigues así de lento te lo van a quitar capitán. -Dijo la hechicera antes de salir del gimnasio.
El soldado la observó irse sin comprender lo que le decía y volviendo a la rutina de golpear el saco mientras las imágenes de la pelea con Stark volvía a su mente. "Dios, ¿Por que me afecta tanto?" Se preguntaba mentalmente dando golpea cada vez mas fuertes y secos al saco. "Incluso cuando pelee con Buck no me afectó ni la mitad de esto" Siguió con su monólogo interno sin percatarse de la entrada de Clint y Sam al gimnasio. " Es como si Stark fuera especial, como si su mirada fuera suficiente para desarmarme, como si el no saber como está y con quién me comiera por... dentro" Una absurda idea se le paso por la cabeza "Amor" Por unos segundos permaneció quieto asimilando lo que se le acaba de ocurrir y comprendiendo las palabras de Wanda. Él estaba enamorado de Tony, por eso no podía dormir por las noches, por eso no podía quitarse su imagen de la cabeza, por eso siempre pedía a Natasha que le informara del estado del filántropo.
-¡Dios! ¡Como he podido ser tan imbecil! -Gritó tirando el saco de un solo golpe y apoyándose en la pared aún mareado por descubrir su amor hacia el filántropo.
Sam y Clint se le acercaron preocupados por el repentino grito de steve.
-Hey, cap, ¿estas bien? - Dijeron los dos al unísono.
Steve negó con la cabeza tapando su cara con las manos. -Soy imbécil, ¿Como no me pude dar cuenta hasta ahora? -Continúa ignorando a los dos hombres que lo miraban preocupados.
-¿Darte cuenta de que? - Preguntó Clint intuyendo ya la respuesta.
-De mis sentimientos -bufó molesto con sigo mismo.- De lo que sentía... siento por Stark.
Sam y clint se miraron con amplias sonrisas y comenzaron a reírse a carcajada pura ante un estupefacto capitán que se iba enfurecido con cada carcajada "¿Su sufrimiento era motivo de burla?". Aun con la risa en la boca y con lágrimas en los ojos, Sam se acercó al rubio y lo tomo del hombro dándole un ligero estrujon.
-A buenas horas te das cuenta, steve. -Dijo limpiándose las lágrimas.
El aludido lo miro sin comprender y está vez fue Clint quien le contestó.
-Era muy obvio que te gustaba, básicamente lo seguías a todas partes con la mirada y era el único que te hacía perder los estribos. Aún me acuerdo de tu cara cuando apareció por la torre borracho y con el olor de otro hombre en su camisa, creí que lo ibas a matar allí mismo -Sonrió al ver la muesca de disgustó del capitán. -Y ahora que lo sabes, ¿Por que no lo llamas y arreglas las cosas con él?
Steve lo miro con un brillo de esperanza en los ojos.
-Pero, él no ha llamado aunque tiene el movil desde hace seis meses.
-¡Estamos hablando de Stark! - Exclamó el mas moreno.- Es lo más orgulloso que hay, no llamará, lo más probable es que esté esperando tu llamada por orgullo.
Steve sonrió al darse cuenta de que sus amigos tenían razón. -Está bien, voy a llamarle.
Los otros dos hombres le aplaudieron y animaron a hacerlo, pero, antes de poder dar tan siquiera un paso en dirección al teléfono, una sulfurada wanda apareció por el pasillo con un brillo de desesperación en los ojos. Los tres hombres corrieron al encuentro de la chica que luchaba por recuperar el aliento.
-Lo... lo... han... lo... -Balbuceaba entrecortadamente por la falta de oxígeno.
-Tranquilízate, Wanda, recupera el aliento antes de hablar. - Dijo Steve ofreciéndole una botella de agua que la chica bebió de un sorbo recuperando la voz.
-Lo han secuestrado, Steve -Dijo la muchacha aferrándose a la camiseta del rubio.- Han secuestrado a Tony.
Steve palideció recibiendo la noticia como un barreño de agua fría. -¿Que? -Fue lo único que pudo balbucear.
-Lo siento, Steve, lo siento -Repetía una y otra vez la joven hechicera. El supersoldado apartó a la joven saliendo a toda prisa en dirección a la sala de comunicaciones donde lo esperaba T'Challa quien estaba hablando con Natasha por videoconferencia. En una de las pantallas se podía ver la imagen de un Tony semi desnudo amordazado y atado a una silla mirando despectivamente a la cámara. El rubio soltó un jadeo al ver la imagen y no pudo evitar acercarse a la pantalla y tocarla
-Steve, -Se escuchó la voz de la pelirroja. -tienes que venir de inmediato aquí.
Steve la miro aún confundido y antes de que pudiera preguntar nada Natasha siguió hablando.
-No te preocupes por los tratados, el secuestro de Stark ha sido la gota que colmó al vaso, se han roto, los tratados ya no existen.
Steve miro a T'challa que le confirmó lo dicho por la espía. Sin dudarlo ni un segundo más se giró a toda prisa para ir a prepararse. -Saldré en menos de una hora. - Afirmó decido a salvar a su amado millonario. -Aún tengo muchas cosas que hablar con él.
