Volví !, si aunque no lo crean, me demore una semana o un poco más o menos, ya no lo sé. Estoy feliz, el miércoles entro a estudiar así que estoy muy motivada. Ese capitulo no es muy largo como los otros, pero lo necesitaba hacer para unir algunos puntos y aclarar varias cosas que quedaron en el aire después del pasado.
Uyyy no saben lo feliz que me sentí a ver todos los reviews que recibí, las alertas y favoritos. Son maravillosas, no saben el bien que hacen en vida... En fin de verdad las adoro, les respondí a todas si mal no estoy. A las que no tienen cuenta, ojala se hiciesen una para responder en privado, pero lo haré por acá. Gracias también por los mensajes privados que me llegan, son geniales.
Eso sería, las quiero mucho, éxito en está semana y nos vemos el lunes de la próxima, para ver el siguiente capitulo de Incidente Aislado, pero recuerden, también depende de los reviews, ese es mi motor para seguir, aunque los capítulos ya están listos. En fin no sigo más para no darle la lata y se vayan a leer rápidamente.
Besitos para todas, nos leemos pronto y cuídense :)

Mer: Muchas gracias por darle una oportunidad a mi fic y me alegro mucho de que te encante. No me odies, les aseguro que no las haré sufrir por mucho tiempo, además este fic como dice es Romance, no Drama xD. Yo creo que será el único que verán que escribo cursilerías, porque no soy así. Me gusta más el drama, el sufrimiento y los finales lacrimógenos... besitos bonita y espero que este capitulo te encante :)


Avanzando

− ¡Rose! – un leve grito la saco de la interesante lectura que estaba llevando a cabo en ese momento − ¡Rose ven! – se levantó lentamente y arrastro los pies mientras salía de su cuarto.

− ¿Qué ocurre? – un leve carraspeo la saco de su estado de flojera − ¿Lily?

− Mm… Hola – la pelirroja sonrió, mientras dejaba a su bebe en el suelo, para que pudiera investigar – Leo, saluda a Rose – el pequeño de ojos celeste se acercó caminando lento e inseguro, pero sosteniéndose de los muebles que adornaban el living, pero supo llegar donde la chica.

Brad abandono la sala, con una inclinación de cabeza y sonriéndole a las dos.

− Mi pequeño hermoso ¿Cómo estás? – lo tomo en brazos y sintió los bracitos regordetes rodear su cuello – está grandísimo Lily – Camino hacia donde su prima y la abrazo fuertemente.

− Si, está muy bueno para comer, pero ha sido un quebradero de cabezas desde que se largó a caminar – le contó a su prima sin dejar de sonreír.

− Me imagino – se sentó e insto a su prima a hacer lo mismo – Teniendo de papá a Lorcan, sería extraño que no fuera inquieto.

− Si – Lily sonrió, pero algo en su cara denotaba que las cosas no iban bien o como si algo tuviera atrapado en la garganta. Obviamente, no tuvo que esperar mucho para saber que pasaba – Me caso.

− Lo veía venir – Rose le paso un brazo por los hombros, mientras soltaba al pequeño que comenzaba a moverse desesperado, por ir a tomar las frutas artificiales que adornaban la mesa de centro.

− Digamos que las cosas cambiaron mucho – Lily comenzó a sobarse las manos – Cuando tú te fuiste, todo estaba muy mal. Yo no quería verlo y él no insisto por hacerme cambiar de opinión. En cierto modo lo había perdido, pero la vida da segundas y terceras y cuartas oportunidades. Comenzamos a tener coqueteos leves mientras él iba a ver a Leo.

− ¿Te reconquisto de a poco? – Lily negó con la cabeza.

− Fue mutuo. Yo empecé a ponerme bonita cuando sabía que vendría – la chica se sonrojo – De repente aparecía para ver a Leo y se quedaba conversando conmigo. Sin darnos cuenta, a las salidas que tenía con nuestro pequeño, me invitaba a mí y salíamos los tres – puso una mirada boba – Lo pasábamos mejor que nunca y conversábamos de todo.

− Que lindo – Rose la miro feliz – Supe que entraste a estudiar ¿verdad?

− Si y ahí está el detonante para que Lorcan me pidiera volver – Lily soltó un suspiro. Estaba realmente enamorada – Un día se dejó caer en mi Universidad para que fuéramos a comer afuera con Leo. Venía con este pequeño en brazos, cuando vio que un compañero mío me daba un pequeño pedazo de pergamino. Cuando revise el papel, era claramente un número de teléfono y no pude evitar ruborizarme – Lily se rió un momento – Lorcan me vio y se puso como basilisco. Se acercó adonde estaba yo y empezó a decirme que como yo podía andar recibiendo papeles de desconocidos, que tenía un hijo. Yo le trataba de explicar que no entendía porque ese chico me había dado el número, pero Lorcan no escuchaba.

− No te creo – dijo Rose estupefacta – Tu obviamente reaccionaste y le dijiste un par de verdades.

− En realidad no – volvió a sonreír como tarada – Estaba tan sorprendida, no esperaba que hiciera eso. Lorcan no es de los novios celosos. Es como esos que te dicen entre bromas que le molesta tal cosa, pero no es algo como "oye no lo veas" ¿entiendes? – Rose asintió – Además yo pensaba que él ya me veía como amiga y me encontraba desesperada por eso. Comenzaba a sufrir nuevamente al ver ningún avance en nuestra relación. No quería convertirme en su mejor amiga… − Lily la miro complicada – Lo siento, no quise decir eso.

− Tranquila Lily – le respondió Rose, mientras hacía gesto con las manos restándole importancia.

− EE… entonces eso nos sirvió para salir de la monotonía que se estaba volviendo nuestra relación – Lily se sonrojo furiosamente, preocupando a Rose.

− ¿Qué pasa? – pregunto.

− Ese mismo día, deje a Leo con mis papas y fui a mi ex departamento con Lorcan – Lily remojo sus labios – hicimos el amor muchas veces.

− Wow, tuviste una reconciliación de tomo y lomo – Lily asintió.

− Luego de eso hablamos, me contó todo. Desde el día que se dio cuenta que le gustaba, los malabares que hizo para conquistarme. La ayuda que le brindaron mis hermanos y primos, sin contar la ayuda de los chicos. Lo mal que se sentía cuando yo estaba en Hogwarts y él en la universidad. Las veces que las mujeres se le acercaron, pero el decidió decir que no… me contó la verdadera historia de lo que paso en Ibiza y de lo que vio Britanny – soltó el aire – Y le creí. Fue tan sincero en todo, no pude dudar. Me estaba comportando como una idiota y sentir que lo perdía me hizo valorar lo que teníamos, sin contar que mamá me dio una reprimenda gigante.

− Y te juro que en este momento me lo estoy imaginando – Lily asintió melancólicamente.

− Cuando saco el tema de que teníamos un hijo, que no podíamos estar perdiendo el tiempo en tonteras, porque estás afectaban a nuestro bebe, no pude más que darle la razón. Eso sí me dijo que comprendía nuestra situación, porque fuimos padres muy jóvenes, pero que eso no nos quitaba responsabilidad de nuestros hechos. Como toda madre, tenía la razón.

− Y no sabes cuánto la apoyo – Rose la abrazo, mientras miraba al pequeño, dejarse caer al suelo, para tomar asiento y jugar con las frutas – Se ve hermoso.

−Es la luz de mi vida Rose. Sin él no soy nada – el pequeño se dio vuelta a mirarla y balbuceo algo – Dice manzana. Le gusta esa fruta.

Lo vio llevarse la manzana plástica a la boca, para luego contraer su rostro en un gesto de disgusto.

− Mala zana – Rose no aguanto las ganas y se tiro a besarle las mejilla – Se.

− Te dice Se. Todo el tiempo procuro mostrarle fotos tuyas – Rose no pudo contener la emoción – No te largaras a llorar ¿verdad?

− Como crees, simplemente me entro una basurita al ojo – se froto los ojos − ¿Cómo está mi madre?

− Tía Herms está bien, al parecer se va a tomar unas vacaciones – Rose la miro gratamente sorprendida – Hablaron algo sobre una segunda luna de miel y que Hugo se haría cargo de la casa.

− ¿Sigue con Tophi? – Lily asintió.

− La llevo a la Madriguera para presentársela a los abuelos. Todos quedaron encantados, es muy señorita – Rose se encontraba feliz – Va muy en serio con ella. Tienen ganas de viajar a Sudamérica a conocer las ruinas de no sé dónde.

− Las Incas.

− Esas mismas – Rose seguía en el suelo, mientras el pequeño se encaramaba por sus piernas para poder sentarse ahí – Vine a buscarte.

− ¿Cómo? – la ex griffindoriana la miro confundida.

− Mi matrimonio será algo muy simbólico. Quiero tener solo a mi familia – Rose seguía sin comprender – Me caso el 2 de enero y quiero que estés ahí.

− Pero Lily, es muy complejo que vaya. Yo entro el 5 de enero a estudiar, luego de las vacaciones.

− Lo voy a proponer de otra manera – Lily la miro fija y seriamente – Necesito que estés allí, acompañándome. Eres un pilar fundamental en mi vida y no podría casarme si no estás presente.

− Lo sé, pero siento que no estoy preparada para volver – Lily movió su cabeza, en un gesto de cansancio.

− Te estás comportando como una idiota ególatra – Rose la miro desconcertada, mientras Lily hablaba furiosa – Nadie te va a juzgar, pero déjame decirte que lo que hiciste fue una canallada.

− Lily, tu no entiendes nada – Los ojos de Rose llamearon.

− Lo destrozaste, volviste a hacerlo – Lily se paró – Tengo claro que tú nunca le desearías a nadie sufrir como lo hiciste, pero si pudiste hacérselo a él.

− ¿Qué querías que hiciera? ¿Decir que sentía algo, cuando en realidad no estaba para nada segura de como se lo tomaría?

− ¿Entonces porque te acostaste con él? – le contra pregunto.

− Porque quería – Rose agacho la cabeza.

− Si, pero no pensaste en lo que él quería – Lily se acercó para tomarla de los hombros − ¿Venganza?

− Amor – Rose sintió sus ojos aguarse "¿Por qué otra vez?", pensó.

− ¿Y lo dejaste ir? – Lily soltó el aire – No entiendo.

− Lo deje ir, porque tengo miedo a sufrir – respondió con la voz trémula.

− ¡Pero ahora él sufre! Vine todo el camino en el avión preparándome mentalmente para no decir nada, para omitir comentarios sobre Scorpius, pero verte aquí, con tu rostro de siempre ir de víctima, me exaspera. Aunque no lo deseaste, le provocaste mucho daño.

− ¡Como él me lo hizo a mí! – Lily asintió como comprendiendo.

− Así que si era venganza. Me molesta y duele saberlo. Nunca lo espere de ti – La menor de las Potter se giró lentamente para tomar su bolso y luego se acercó a su hijo – Ahora entiendo a Astoria.

− ¿Cómo?

− Ella te odia. No quiere verte ni en fotografías – Rose sintió que el corazón se le paraba – Y yo haría lo mismo, si alguien hiciese sufrir de esa manera a mi hijo.

− Por Facebook él se ve bien – Lily bufo.

− ¿Y Facebook es un fiel emisor de lo que sentimos? – Rose negó – Tu ya no lo conoces, pensé que las cosas serían distintas y que habías madurado.

− No me puedes hablar de maduración, cuando tú fuiste la que termino una prospera relación por culpa de una situación estúpida y sin siquiera escuchar las explicaciones – Lily la miro furiosa.

− Y me arrepiento. Lorcan es lo mejor que me ha pasado en la vida, como hubiese sido Scorpius en la tuya – Tomo a su hijo – Me voy, espero que te encuentres bien.

− Lily espera – dijo la chica, interponiéndose entre la puerta y su prima – Tu por nada no viniste a Estados Unidos.

− Quería invitarte a mi matrimonio − ¿Quería? ¿Acaso ahora no?

− Ok, ahí estaré – Lily agacho la cabeza.

− Si así lo deseas. Ya no sé qué pensar – paso por su lado – que tengas una buena semana.

− Lily, no me hagas esto – sollozo la pelirroja – No sé qué hacer. Vivo en una burbuja desde hace seis meses.

− "No me hagas esto" – la pelirroja pensó un momento – Esa frase alguien la repitió durante mucho tiempo, con su rostro desencajado. Creo que mereces un poco de incomprensión para lograr avanzar. Cuídate.

Se largó con su hijo, sin un abrazo ni un beso. Solo con una frase preparada y una palabra de aliento.

− Perdón – y volvió a llorar.

O.O

− Te ves guapísimo – la voz de Albus lo saco de sus pensamientos.

− Fue el comentario más gay que he escuchado – respondió el aludido – Pero igualmente gracias cuñado.

− ¿Estás nervioso? – pregunto el moreno, mientras se apoyaba en el pilar del lugar.

− No, ósea creo que después me pondré nervioso. Cuando este a solas con Lily – las carcajadas resonaron en el lugar.

− Dudo que puedas ponerte nervioso en ese instante. La chica ya te conoce entero – Dijo Nott mientras miraba su celular.

− Y yo la conozco a ella – sonrió picaron.

− Que no se te olvide que es mi hermana – le recordó James, logrando sacar otra par de carcajadas.

− Ok, ok. ¿Están listos? – pregunto una voz femenina.

− Siempre Dominique – respondió Zabinni, mientras se acercaba a su novia, tomándola de la cintura y besando su boca – no me celaras por verme tan guapo.

− No, porque después te tendré para mi privadamente – le beso el mentón y se dirigió a los demás – Cinco minutos, o sino la novia se nos volverá loca.

− Ya está loca – grito Albus.

− Estoy nervioso – dijo Hugo, mientras trataba de ordenar un poco su vestimenta.

− Yo estoy ansioso – acoto Scorpius.

− ¿Así que hablas? – dijo sonriendo Nott, ganándose un amoroso dedo del medio – Vamos chicos y Lorcan, es tu noche.

− Sí.

Unos acordes comenzaron a sonar, llenando el lugar. El canto de un hombre empezó a alborotar los ánimos afuera, gritos femeninos.

− ¡Joder, la vamos a romper! – Grito Zabinni, siendo el primero en salir a escena.

Sexy and I Know it

Se pararon en fila, mirando al frente, viendo muchas mujeres gritando como locas al ver a tantos hombres, altos y fuertes, con máscaras sobre sus rostros y solo un pantalón cubriendo sus cuerpos.

La música comenzó a sonar fuertemente, los primero en salir al frente fueron Zabinni, Hugo y Nott, pasando sus manos por sus torsos. Las mujeres los miraban desesperadas, añorando la oportunidad para tocar más de lo debido. Se tiraron hacia atrás.

Luego vino el turno de Albus con Lysander, los cuales se pusieron espalda con espalda, mientras movían las caderas al son de la música, las chicas comenzaron a chillar desesperadas.

Un poco más allá.

− Como que esos cuerpos los conozco – dijo una confundida Roxanne, mientras miraba a Dominique casi revolcándose en el suelo por culpa de la risa.

− Yo también lo reconozco – prosiguió Lucy, mirando consternada la escena – Ese es Nott, Zabinni, Hugo, Albus, Lysander, Lorcan, Scorpius y James.

− ¿Qué mierda hace James allá arriba? – Pregunto enojada Violeta – Si en cinco segundos más no baja, juro por Merlín y Morgana que lo mato.

− Paren con los celos, o me van a decir que se ven feos bailando tan seximente – dijo Lily. Todas la miraron sorprendida – Estoy esperando que salga mi hombre a demostrarle a todas que es el más guapo del mundo, pero que se va conmigo a casa y a mi cama.

Todas asintieron.

Volviendo al lugar de los hechos

James se acercó al borde del escenario y apunto hacia donde estaba su chica, logrando vislumbrar un leve sonrojo. Comenzó a pasar sus manos por el borde del pantalón, ganándose miradas lujuriosas por parte de "novias" y amigas que venían a ver ese show de tal calidad actoral.

No llego a mucho, porque su turno había acabado y ahora venía el de Scorpius.

El rubio comenzó a causar más sensaciones de las que se esperaban. El torso esculpido a mano, logro provocar más de algún orgasmo visual, cuando lentamente desabrocho su pantalón y comenzó a juguetear con el botón, las mujeres comenzaron a gritar desenfrenadas. Estaba dejando la escoba en el lugar.

Se giró y levantando las manos, pudieron apreciarse los músculos de la espalda, "gracias piscina" chillaron algunas. Movió su trasero al ritmo de la música, mientras sus pantalones comenzaban a bajarse escandalosamente. La parte trasera del bóxer ya se vislumbraba.

Todos los demás tomaron sus pantalones de las costuras, pero antes de sacarlos, le dieron el pase a Lorcan.

Este llego y tomo una silla que estaba a la orilla. Mientras busco con la mirada a su mujer y la encontró sonriendo como una loca feliz.

Se acercó a ella y la tomo de la mano, para luego sentarla sobre la silla.

Comenzó a bailarle eróticamente, mientras sus amigos atrás se movían sensualmente. Lily se tapó los ojos risueños. Lorcan sonrió feliz. El chico abrió sus piernas, poniendo el cuerpo sentado de su chica bajo el. Le hizo un baile más personal y erótico. Tomo su mano y se la reposo sobre su pecho. Lily pasó los dedos a lo largo de su cuerpo y acerco su boca al ombligo, besándoselo. Lorcan sintió un leve cosquillo en su parte baja.

La música estaba llegando a su punto máximo y cuando llego al "clímax" todos se despojaron de sus pantalones.

El griterío fue intenso. Roxanne estaba anonadada y algo sentida, Violeta y Lucy refunfuñaban en contra de Dominique, y está ultima solo podía aplaudir alabando esos cuerpos de ensueño.

− Te amo – Susurro Lily, para luego quitarle la máscara y besarlo lentamente.

− Yo más mi pequeña. Yo más.

La música termino, pero los chillidos no. Lily aprovecho de entrar con ellos a los camarines.

− Fue genial ¿a quién se le ocurrió la idea? – pregunto Lily.

− A mí – una voz conocida entro al lugar, para luego posar sus brazos alrededor de su novio. El guapo moreno.

− Quién más – Rezongo Violeta y corrió a abrazar a su novio − ¿Cómo dejas que te vean así?

− Amor, es para que nadie desvirgue tus ojos, aparte de mi – respondió James, ganándose una carcajada por parte de su novia y todos los presentes.

− Se veían guapísimos, ¿a qué no? – dijo Dominique.

− Es verdad – Lucy se dejó abrazar por detrás – A pesar de que no me gustó mucho el que te miraran, acepto que fue espectacular. Creo al llegar a casa, deberías repetirlo para mostrarte las falencias que encontré en el baile.

− Opino parecido – dijo Lily − ¿Tu Roxanne?

− Todavía me encuentro sorprendida, pero fue una linda sorpresa – Lysander le guiño un ojo, logrando que se sonrojara – No sé cómo descubrieron de inmediato quienes eran. Yo no me percate hasta que Lucy lo dijo.

− Es que no conoces por completo a tu chico entonces – el rojo furioso tiño nuevamente las mejillas morenas de la chica.

− Roxy me conoce lo suficiente ¿verdad? – La chica asintió, ganándose un fuerte abrazo y un leve beso su coronilla – déjenla en paz.

Un golpeteo resonó en la puerta.

− Lo hicieron asombroso ¿de verdad no quieren que les pague? –Todos negaron – Gracias a ustedes he ganado el triple de lo que gano siempre, sin contar que muchas mujeres allá afuera quieren sus números para despedidas de solteras en casas.

− Eso no se dará, ya que esto lo hicieron solo por nosotras – dijo Lily y el hombre se levantó de hombros.

− Será. Se hubiesen hecho un dineral. En fin los dejo que disfruten – se giró para largarse – Ah y otra cosa, afuera hay dos chicas que dicen conocerlos.

− No conocemos a nadie más – respondió Lorcan.

− Yo les decía, porque una es pelirroja igual que ustedes y la otra es rubia, como tú – se prendieron las ampolletas. Victorie y Molly.

− Dígales que pasen – Pidió Lily.

En un segundo, el pequeño camarín, se volvió más minúsculo de lo normal, ya que no eran solo dos las personas que entraron.

− ¡Teddy! – grito la menor de los Potter, para luego lanzarse a los brazos de su primo político − ¿Cuándo llegaste?

− Hoy en la mañana – le beso la frente – No todos los días se casa la más pequeña de mi hermosa familia, así que pedí unos días de vacaciones.

− Sin ti trabajando en las misiones me siento desprotegida – Dijo Lily acurrucándose en su pecho. Victorie se acercó.

− Yo me siento excelente con él a mi lado. Mi pequeño está feliz por tener a su padre todo el día – hablo la rubia abrazándolo por la cintura, mientras Teddy posaba su cabeza en la de ella.

− Uy, me siento tan bien – siguió la pelirroja, mientras corrió a los brazos de Molly que la miraba feliz.

− Yo igual, extraño estar en casa – dijo con nostalgia la guapa pelirroja sonriendo a destajo – Es emocionante que den este gran paso, pero no dejo de pensar que se me está pasando el tren.

− No Molly. Ya llegara tu príncipe azul – Victorie se acercó a ellas.

− Louis me aviso que mañana vendría a quedarse en la Madriguera – le aviso la rubia – Lo extraño montones. Nunca espere que se fuera a vivir con su novio luego de tres meses saliendo. Me siento abandonada.

− Pero solo vive en Escocia, está al lado – replico Dominique – No es como Rose que vive a la mierda del mundo.

Un silencio abismante se hizo presente en la sala.

− Viajando en avión, todos estamos cercas – trato de arreglarla Lysander, aunque estaba complicado.

− ¿Va a venir? – pregunto Teddy. Lily negó con la cabeza.

− Cuando la fui a ver, nos dijimos cosas feas y dudo que aparezca – Scorpius que estaba un poco más atrás, se giró y tomo aire lentamente, para luego soltarlo de la misma manera. No quería que nadie se diera cuenta que estaba tratando de fingir tranquilidad luego de escuchar ese nombre, sin embargo, todos los presentes tenían un mínimo nivel de sospecha, aunque no dijeron nada.

− Bueno, no sería la primera vez – dijo Victorie, para luego acercarse a saludar a todos – Chicos deberían ponerse ropa. Afuera hace frio y no quiero que se constipen para el matrimonio de mi querida peque.

− No me digas peque, viejita – Victorie la miro asesinamente y a la par levantaba su dedo.

− Juro que te amo – ironizo la guapa rubia – Apúrense, tengo ganas de parranda.

− A alguien se le acaban de soltar las trenzas * − susurro Zabinni.

− Te escuche cuñadito y si, hoy ando desatada. Hace más de un año que no salgo de fiesta por el embarazo y posterior nacimiento de mi hijo – busco a James – Tú tienes que hablar en privado conmigo. AHORA.

− Estás completamente desquiciada Victorie. No necesito otra madre – la rubia levanto una ceja.

− Vio, ¿me lo prestas cinco minutos? – La chica asintió – Cuando entre quiero ver a todos vestidos y con sus mejores rostros de felicidad – miro a Scorpius y alzo sus cejas – Sobre todo tú, que tienes cara de funeral. Exijo verte desenfrenado hoy con todas las chicas.

− Sip, está loca – repitió solemne Scorpius. Victorie se acercó y le dio un zape.

− Igual me quieres. Ah y ahora que me acuerdo – camino hacia su esposo – Teddy ¿Te conte que cuando iba en sexto y Scorpius en primero, él se me declaro?

Scorpius se puso tan rojo como el granate y comenzó a toser.

− Era pequeño Victorie, no deberías decir esas cosas – la chica lo miro con la ceja alzada – Con respeto de tu marido, sigo encontrándote hermosa, pero mi corazón está ocupado.

Todos guardaron silencio. Casi como si se tratase de un duelo.

− Hay una chica en mi vida y llevamos más de un mes saliendo. Creo que vamos en serio.

Los vítores no tardaron en escucharse, pero un rostro se quedó pasmado sin emitir comentario.

− Lily ¿qué pasa? – pregunto Lorcan confundido.

− Rose viene para acá en este mismo instante y se trajo a Adams.

Mierda.


* Soltar las trenzas: Es como volverse loca, dejar se hacerse la señorita, para convertirse en una desenfrenada gozadora de fiestas y cosas así.