Ya era de tarde, el sol se escondía en el horizonte y los tripulante del thousand sunny llegaban uno a uno después de realizar sus tareas en el pueblo, estaban reunidos en la cocina en donde un muy serio Zoro (aunque siempre lo está), observaba y refunfuñaba por ser el único que no podía salir del barco por orden de la navegante.

-ya Zoro deja de hacer pucheros, es por tu bien y el de toda la tripulación

-que bien ni que ocho cuartos yo quiero salir no soy un cobarde para estarme escondiendo- decía un Zoro muy furioso

-¡ya basta! Nadie está diciendo que seas un cobarde solo queremos evitar mayores problemas, y no pienso tener esta discusión de nuevo contigo.

-¡¿y quién te crees para dar órdenes tú no eres el capitán?!-

-¡No le grites a Nami-san maldito marimo!-

-¡tu Cállate cejas de sushi!- esto ya le sobrepasó que se metiera el cocinero a la discusión y sólo para defender a Nami una vez más, por eso es que se puso de pie y salió de la cocina dando un portazo.

-Tsk! Porque tiene que siempre defender a sus damas, maldito cocinero pervertido, como me duele que las prefiera –

-¿Zoro te encuentras bien?

-si Robin estoy bien, pero creo que lo de la confesión no va a resultar, bueno en realidad nunca he tenido la esperanza que funcione y lo acabo de confirmar, Sanji es completamente hetero y aunque he tratado de ser más amable y llamarlo por su nombre, no hice ningún cambio en su forma de verme para el sigo siendo el marimo. Demonios cada vez me deprimo más Tsk!

-tranquilo Zoro Todo va a estar bien tienes que seguir con esto, no te puedes echar atrás.

-Robin es obvio que me va a rechazar no podría soportarlo

-¡ya Zoro! Acabas de decir que no eres un cobarde demuéstralo, que nada te da miedo ni siquiera a un rechazo, no sabes lo que va a pasar, tal vez y resulta mejor de lo que esperas y si no al menos no te quedaras no la duda de saber que hubiese pasado.

-está bien Robin tienes razón, y ¿compraste todo?

-claro que si Zoro tu déjamelo a mi pero me tendrás que ayudar

-está bien dime que tengo que hacer

Pues veras…

_en la cocina_

El resto ya casi todos estaba sentados a la mesa para comenzar a comer el cocinero ya estaba terminando la cena, aunque su concentración no estaba 100% dirigida a lo que preparaba, sino que la compartía con cierto peli verde con quien había vuelto a pelear, después de haber estado llevándose bien últimamente, y que dicho sea de paso le tenía tan confundido con sus sentimientos. Y ahora sobre todo se sentía inquieto y hasta triste pues después de discutir con Zoro, Robin había ido a hablar con él y este hecho hizo que a Sanji le diera una puntada en el pecho, ¿qué era eso que sentía?, ¿Por qué le molestaba tanto que el marimo pasara últimamente tanto tiempo con la arqueóloga?, Sanji estaba casi convencido de que esos dos tenían algo y eso de alguna manera le molestaba y dolía, la cosa era por quien ¿por Robin o por Zoro?

-o-

Cada cual había estado metido en sus asuntos, y nadie vio en todo el día ni a Zoro ni a Robin, pero sabían que estaban juntos, encerrados en el cuarto de entrenamiento.

-bien Zoro ya sabes que hacer, yo le enviare una nota diciéndole a Sanji que se dirija al lugar que hemos elegido y tu estarás esperando allí, cuando el te vea por favor se lo más amable con él y dile que estas en son de paz, no se vaya a creer que es un duelo y terminen peleando.

-si si ya se, tranquila seré muy educado y amable, no quiero que nada salga mal-

-Está bien Zoro entonces me voy a preparar el lugar, mientras tu ve a arreglarte

-si mamá… ¬_¬

-0-

Robin ya tenía todo preparado, solo faltaba enviarle a Sanji el mensaje y darle a Zoro la pócima que le dio la extraña anciana, toma un lápiz y un papel y escribe un mensaje corto y claro y discretamente lo deja en el mueble de la cocina que Sanji mas utiliza, y antes de salir toma una botella de sake,

Faltaban cerca de hora y media para la cita, así que la morena pensó que ya era hora de comenzar, abrió la botella de sake y vertió toda la pócima que estaba en el frasco, luego la volvió a cerrar y se dirigió a donde estaba el peli-verde.

-bien, ya he terminado con los preparativos, toma para que te tranquilices- dice la morena dándole la botella de sake

-gracias Robin - toma la botella la destapa y toma todo el contenido de un solo trago

-wow! Si que estás nervioso

-emm… si bastante

- ok no te preocupes, todo saldrá bien

_mientras en la cocina_

Sanji había estado recogiendo unas mandarinas para utilizarlas en el desayuno del día siguiente, dejando su carga en la encimera se da cuenta de un papel doblado, lo toma y lee su contenido.

"Sanji:

Te espero al anochecer a unos 700 metros hacia el este por la orilla del mar"

"Se puntual"

Bueno alguien le quería ver a solas, la pregunta es ¿quién? y ¿para qué? Podría ser una broma de Usopp y Luffi, bueno mas de Usopp Luffi no podría hacer nada muy elaborado aparte de esconderse y asustar a alguien no le da para más, tal vez sea buena idea no asistir, pero también le da curiosidad saber quién es el autor de la nota Podría se Nami y no necesariamente para burlarse de él ¿o Robin? Aunque lo cree posible ya que últimamente está muy junta al marimo, mmm… el marimo ¿podría ser él? No imposible o ¿tal vez si? (vamos cocinero decídete, que problemas existenciales tienes ¬¬) bueno lo podría estar citando para que asista al lugar con la guardia baja y atacarlo por la espalda, después de todo sus peleas han disminuido últimamente, puede ser todo parte de un plan para este momento… umm… por eso el marimo y la arqueóloga están juntos, ya que un plan así no se le podría haber ocurrido al cabeza de alga (querido Sanji estas cerca pero te equivocaste un poquito?)

Ok estaba decidido, que nadie diga que el cocinero de los sombreros de paja es un cobarde, asistirá a la hora y lugar acordados, e ira listo a todo estas son sus opciones de posibles situaciones.

1.- si es una broma le enseñara al bromista que con él no se juega.

2.- si es una de sus damas para declararle su amor, aceptara sus sentimientos como todo un caballero; y

3.- si es el marimo queriendo atacarlo desprevenido, disfrutara de una buena pelea pateándole el trasero y demostrándole que es más fuerte que el.

(Creo que te falto una opción Sanji baka!)

Bueno de todas las opciones por alguna razón deseaba que fuera la última, desde un tiempo que tiene bronca por culpa del espadachín ya que no puede sacárselo de la cabeza, aun no entiende que es lo que pasa desde que llegaron a esa isla que no comprende por qué se altera tanto al escuchar o ver al marimo, se siente nervioso y confundido, ok es obvio que no le es indiferente, de lo contrario no le hubiese molestado saber que ese tal Hiryu besó al peli verde, si hasta lo ha comparado con sus damas y eso ya es extraño.

-ahhh! Maldito marimo que me hace dudar!

(Y le vuelven los problemas existenciales, que drama contigo ¬¬ decídete de una vez)

_al anochecer en el lugar de la cita_

-bueno hasta aquí estamos Zoro

-Robin te dije que no tenias por que acompañarme.

-claro, y estaba a punto de no venir hasta que me di cuenta que ibas en dirección contraria, a este paso dejarías plantado al cocinero…

- cof! cof! … gracias Robin (¬/¬)

-de nada (n_n)

-pero Robin como empiezo

-creo que lo mejor será ir directo al grano, en cuanto llegue debes dejarle en claro tus sentimientos sin rodeos-

Pensamiento de Robin "es mejor que esto se solucione rápido porque en unos veinte minutos se cumplirán las cinco horas plazo antes del segundo efecto de la pócima"

-bueno yo ya me voy, haz caso a todo lo que te he dicho, ah y ¿ves esa mesa de ahí, la que esta media oculta?, es toda para ustedes disfrútenla y el regalo que me pediste comprarle esta aquí- entregándole una cajita envuelta en papel de regalo.

-bueno nos vemos, tu puedes Zoro- se despide dándole un abrazo y un beso en la mejilla. La morena se aleja hasta cierto punto en el que el peli verde no pudiera ver cuando se escondiera entre medio de unos arbustos, no es por ser curiosa ni metida, es que se tenía un extraño sentimiento que la inquietaba tal vez solo eran los nervios, se quedaría allí y cuando estuviera segura que nada malo pasaría se marcharía.

Por su parte Zoro también se fue a ocultar, hasta el momento en el que llegue el cocinero.

_ El encuentro_

Sanji estaba llegando, estaba n el lugar y momento determinado, ahora a esperar al autor de la nota. De repente sintió un sonido a sus espaldas, rápidamente se voltea y se encuentra frente a frente con Zoro

-valla marimo así que eras tú el de la nota

-si, Sanji fui yo quien te cito aquí

-bien pues déjame decirte que lo que hallas planeado no te funcionará.

-¿Qué?

-lo que oíste, ¡no te dejare ganar!- lanzándose a atacar al peli verde con sus patadas, y este esquivándolas

-¡espera Sanji lo entendiste mal!

-oh no, lo entendí muy bien así que ahora ¡atente a las consecuencias!

-¡que no Sanji! Fíjate bien no tengo mis katanas conmigo- demostrando que no las tenía (bueno con una mano en la espalda ya que tenia oculto el regalo) para evitar precisamente un malentendido así Zoro prefirió dejarlas en el barco-

-si no las tienes porque tienes una mano en la espalda que ocultas- intentando ver atrás de él.

-es otra cosa pero no son mis katanas

-¡entonces para que me citaste cabeza de musgo!

-¡Oi! Yo no te he insultado desde que llegaste

-está bien, entonces ¿porque me citaste?, si es para hacerme alguna broma te juro que lo pagaras

- ¡que no! Te llame para decirte algo

-decirme que

-¡que me gusta alguien!

-¿Qué? ¿Te gusta alguien?

-¡si!

-ahhh! Ya se vienes a decirme que te gusta Robin-san y que me aleje de ella, pues te equivocas, te puede gustar quien quieras pero no por eso me alejare de nadie, ¡escuchaste!- ok eso colmo la paciencia del espadachín.

-no idiota! Te cite para decirte que me gustas, que estoy enamorado de ti, que se me acelera el corazón cada vez que te veo, que no soporto como babeas por cuanta mujer se te acerca y que me duele cada vez que peleamos, pero aunque me duele al mismo tiempo me gusta pues son los únicos momento en los que puedo tocarte y tengo tu total atención ¡idiota!

Ok el cocinero estaba en estado de shock, de todas las posibles situaciones nunca se espero esta (ja! te lo dije…)aun no podía asimilar lo que acababa de escuchar ¿el marimo lo amaba? ¿A él? ¿Enserio? No podía ser

-De-debe ser un broma, ¿es una broma verdad?

-¿te parezco que estoy bromeando?

-pe-pero somos hombres, tu eres Hombre, n-no puede ser a mí me gustan las mujeres esto está mal.

-sabes que eres un completo idiota, ten es para ti-

Golpeándole en el pecho con el regalo, y yéndose del lugar ¿hacia el bosque? Dirigiéndose en sentido contrario al que se encuentra el barco, mientras Sanji bastante sorprendido observa el paquete de regalo que le aventó Zoro, y decide abrirlo-

-¿que es esto?- el regalo era un oso de peluche contraje de cocinero y en su cuello colgaba un collar con una insignia pirata una calavera y cruzándose una cuchara y una paleta.

-pero porque… -se preguntaba el cocinero-

-porque te ama, ¿no lo oíste?

-Robin-san…

Fin capitulo 9