¡Hola a todos! Lamento muchísimo la tardanza lo que paso fue que se me estropeo la computadora y tardaron como unos cuantos días desde el inicio de Febrero y fin del mes en arreglarlo. Ya estoy re-contra atrasada.

Aquí presentándome con otro nuevo capítulo y les agradezco de todo corazón los comentarios que me ponen en cada capítulo del fic, muchísimas gracias por eso. En otras noticias, he decidido que el fic tendrá más capitulo pero depende de cómo termine, les aviso esto para que no queden dudas.

Tengo muchos deseos de seguir continuando este fic porque esto surgió de mi pasión por el voleibol desde que tengo memoria aunque lo deje por un buen tiempo debido a un accidente que tuve lo que me impidió el seguir jugando pero de todas formas me divertí mucho de hacerlo con mis amigas.

Disclamer: South Park no es mío, es propiedad de su respectivo creador y yo solo los uso con sin fines de lucro. Lo único que me pertenece es esta historia y los personajes inventados.


Capítulo 9: Rutina.


En la clase dos de quinto año, Kenny McCormick de dieciocho años. Estaba durmiendo en su pupitre en plena hora de inicio del recreo, la escena era bastante graciosa y más aun durmiendo con la cabeza arriba Algunos estudiantes comenzaron a reírse en voz baja para no despertar al chico pero "cierta" persona se le ocurrió una idea bastante estúpida e infantil.

—Token rápido antes de que se levante...—dijo Clyde señalando al rubio y trataba de no reírse en voz alta.

—Sí, ya voy...—dijo el mencionado con un marcador permanente y no puedo evitar disimular un risa pequeña.

Y con el marcador negro estuvo a punto de rayarle e hacerle dibujos en el rostro de McComrick aprovechando que este cayó en sueño de comer el almuerzo. Pero un grito inesperado hizo que los dos amigos se sobresaltaran del susto y que el rubio inmortal se despertara inesperadamente.

—¡Kenny, despierta! ¡Tienes que ayudarme en algo!—exclamo Stan entrando al curso de compañero.

—¡Si ya voy!—exclamo el rubio para irse corriendo hacia su amigo dejando a Clyde refundando cosas molestas al afroamericano.

Mientras tanto, en la clase cuatro de quinto año y donde asistía la libero del equipo, Bebe. Ella junto con Red y Wendy, quienes asisten a la misma clase que la joven y hablaban muchas cosas sobre deportes —especialmente voleibol—y también de jugadoras famosas que aparecían en las revistas mensuales e incluso leían cada párrafo de las entrevistas con ellas. Cada jugadora tenía su propia habilidad especial en la que se la denomina muy fuerte y las escuelas notables con un nivel muy alto comparada con las otras. Que seguramente llegaran a enfrentarse en algún partido oficial.

De por sí, había muy pocos estudiantes dentro de la clase, alrededor de diez personas que charlaban entre sí sobre algo que han hecho durante varios días o comían su almuerzo durante el recreo y aprovechando hasta que finalizara la hora. Hubo un tranquilo momento de paz y lejos de los estudios, pero fue entonces cuando algo interrumpió en el ambiente de toda la clase y ese algo fue que la rubia rizada "armo" escándalo por un artículo que vio en la revista junto con sus amigas.

—Vanessa Ackerman... ¡Te tengo muchísima envidia!—exclamo la libero del equipo a los cuatro vientos y todos se voltearon a verla tras escuchar ese grito.

—Es tan hermosa, ¿qué tiene ella que yo no tenga?—comento la pelirroja sin apartar la mirada en la revista.

—Disculpen...—dijo la joven Testabuguer y sin intenciones de interrumpir a sus amigas —. Pero... ¿Quién es "Vanessa"?

Las dos chicas miraron a Wendy con una cara de "¿Me estas jodiendo, verdad?" Red y Bebe se intercambiaron las miradas, únicamente estaban sorprendida por el hecho de que su capitana no conozca a una jugadora prodigio como la acaban de mencionar. La pelinegra estaba confundida por la manera en como la miraban e incluso estuvo a punto de decirles algo, pero la rubia rizada se le adelanto a los gritos. Y nuevamente los que estaban presentes en el salón se voltearon para ver qué pasaba, pero a otros le restaron importancia de los que hablaran las chicas.

—¡Wendy! ¡¿No sabes nada sobre Vanessa Ackerman?!

—No.—respondió negando con un interrogante en su cabeza.

—Es una jugadora del mismo año que nosotras y asiste a la escuela de Cleveland en Seattle...—dijo Red todavía desconcertada por la respuesta de la pelinegra.—¡Y es la estrella del equipo!

—¿En serio?—pregunto todavía con el mismo semblante desde el principio.

—¡¿Qué tipo de reacción es esa?! ¡Por supuesto que lo es y además que su escuela ha ganado los tres campeonatos consecutivos e incluyendo el torneo nacional en generaciones atrás!

—¿Y son... buenas?—pregunto torpemente y Red se palmeo la frente.

—¡Wendy, eres tan despistada!—exclamo Bebe agarrándose las dos mano a la cabeza y la pelinegra seguía sin entender la situación.

McCormick caminaba por los pasillos y silbando un canción junto con una pelota de voleibol en su brazo izquierdo. Hace un par de minutos le había pedido a sus compañeros de que si podían practicar pases y recepciones con el después de las clases, pero le han rechazado porque tenían planes para esa tarde. No pudo evitar el frustrarse mucho por ello, pero se le prendió el foco ya que había cierta persona que no rechazo su propuesta de practicar.

—¡Oye, Craig...!—comento Kenny al entrar en la puerta de la clase tres de cuarto año y llamo a su amigo, quien estaba sentado en su pupitre.

—Olvídalo.—le dijo tajantemente y mostrándole el dedo medio como de costumbre.

—¡Mierda, si todavía no te dije nada!—exclamo el rubio muy molesto y Tucker le devolvió la seña nuevamente—¡Argh, a la mierda!

...

Sin embargo, se cruzó con Mika en los pasillos y le pregunto si después de clases podría ir a su casa para poder hacer la tarde de francés. La castaña respondió que si podría venir y le dijo que su madre no iba a estar por la tarde porque tenía un turno con el medico a esa hora, Kenny no tardo en disimular su lujuria al saber que los dos iban a estar totalmente solos. Mikayla no se había dado cuenta de ello.

—¿Podemos descansar un minuto?—pregunto bostezando un poco y dejo su lapicera sobre l la mesa.

—Claro.—le respondió con una dulce sonrisa y el rubio se sonrojo completamente.

En esos momentos de descanso, había un silencio que rondaba toda la habitación de la castaña y su novia estaba empezándose a incomodar un poco e incluso sus mejillas se pusieron rojas. Realmente le incomodaba el silencio y ni siquiera podía estar más quieto que nunca. De pronto, se le prendió el foco por una idea que tuvo y se dispuso a preguntárselo a la castaña.

—Oye, Mika.

—¿Si?

—Tu...¿Cómo te sientes cuando realizas un saque o un remate?—pregunto tratando de disimular su sonrojo en frente de la chica.

—Pues, me siento genial como si estuviera al "100%" —respondió poniendo una mano en su mentón y eran pocas veces que la gente se sintiera así.

—Los saques son como un "Whoosh" y remates como un "Bam!" por así decirlo ¿verdad?—comento haciendo unos extraños movimientos de manos algo exagerado, su novia soltó una pequeña risa por eso.

—No entendí lo que dijiste pero creo que es lo que uno siente al tocar el balón. —comento mientras se pasaba una mano en su cabello y a los pocos segundos se escuchó el gruñido del estómago del rubio, quien se avergonzó por eso—.Veo que tienes hambre…iré por unos snacks que tengo en la cocina.

—Gracias...—le agradeció el inmortal tomándose un descanso de los estudios. Cuando la chica se paró para ir a buscar los aperitivos, Kenny no pudo disimular y sonrojarse tras ver el cabello de la castaña, era totalmente largo hasta la cintura—"Esta más hermosa desde primer año..."

Pensó rápidamente en ir tras ella, también se paró y se fue de la habitación para acompañar a su novia. Sin embargo, al entrar en la cocina y temprano en la tarde, el lugar tenía a una persona inesperada.

A la vista de la figura, Kenny gruño. Con la boca llena de comida y las mejillas infladas, quien les dio la cara, era el mismo que se adentró en la casa de Mikayla y sin que sonara la alarma contra los ladrones, relegando sus deberes a otros hasta amanecer haciéndolos por él, justamente hablamos del anticipado Eric Cartman. Estudiante de cuarto año de la escuela secundaria de South Park y no le preocupaba para nada de lo que haga en el futuro después de graduarse el año que viene, tan vago como lo es desde que era pequeño.

—¡Bastardo! ¡¿Por qué estás aquí?!—exclamo McCormick muy furioso con su presencia.

Nuevamente gruño y una vena en la sien se le hizo presente en la frente, frente al obeso castaño, en la mesa había múltiples bolsas de aperitivos totalmente vacíos y con pequeñas migas de comida que probablemente era justo la comida que Mikayla le iba a dar a su novio luego de que le ayudara con los deberes de Francés y al parecer este chico acabo comiéndoselo todo e incluso el solo, eso fue la gota que derramo el vaso y desgraciadamente hizo que Kenny se enojara una vez más. Estos dos nunca se llevaron bien y jamás de los jamase se volverán amigos en ningún momento.

—¿Qué te pasa, pobretón? ¿Acaso interrumpí tu "casi" cogida con la perra que tienes como novia?—pregunto de forma burlona al terminar de tragar la comida.

—¡Maldita sea! —Fue entonces que perdió la cordura, fue hasta él y lo tomo del cuello de la camiseta—¡No vuelvas a hablarle de esa manera a Mika! ¡¿Me oíste?!

—¡Espera un segundo! ¡¿Cómo has entrado si la puerta principal estaba cerrada?!—pregunto muy sorprendida con todo lo que acabo de pasar.

—Entre por la ventana del living, puta.—respondió con el mismo semblante que antes y Kenny luchaba para no ir hasta a él y romperle la maldita cara a golpes.

En el día de hoy, Eric se sentía totalmente aburrido ya que Heidi estaba con una amiga suya para poder hacer los deberes de la escuela y presentarlos mañana a la primera hora que tienen. Por lo que no iba a poder pasar la tarde con el como siempre. Se rindió a la idea de echar un vistazo a la casa de la castaña y la ventana del living no se encontraba cerrada, así que Cartman fácilmente entró a la habitación, y entonces planeo solo en salir de ahí… pero de pronto detuvo sus pasos. En la cocina había algo que hacia valer la pena el quedarse y no tenía dinero para comprar algo de comer y así que decidió quedarse hasta el punto de buscar algo para no morir de hambre.

Y esa explicación hizo que la ira del rubio inmortal aumentara una vez más.

—¡¿Quieres decir que has estado aquí todo este tiempo?! —exclamo la armador nuevamente sorprendida.

—¡Sera mejor que te vayas antes de que yo te saque a patadas!—grito con la cara completamente roja de la rabia y señalo la puerta para que se marchara.

—Ya, ya me voy. Adiós pobretón y adiós puta. —dijo abriendo la puerta y por una extraña razón parecía muy feliz luego de irse.

—Este gordo de mierda, me las va a pagar...—dijo alzando un puño y de pronto observo a su novia, quien tenía una mirada inexpresiva desde que Cartman dejo su casa—¿Mikayla? ¿Qué sucede?

—I-Ido—respondió con una lagrima en el ojo izquierdo y su voz estaba quebrada, ni siquiera aparto la mirada a la mesa e incluyendo el montón de papeles arrugados alrededor de la mesa en donde

—¿Eh? ¿Que se ha ido?—pregunto alzando una ceja ya que no entendió nada lo que dijo la castaña.

—¡Los snacks que tenía arriba de la mesa! ¡Tu amigo se lo comió todo!—grito a los cuatro vientos y consiguiendo completar toda la frase incompleta.

Ante ese grito, Kenny se encontraba entre aturdido y furioso, apretó fuertemente los puños hasta el punto de salírsele una vena. Y su rostro se oscureció del todo por la rabia y una vena se le hizo presente en la sien, simplemente estaba totalmente encabronado más de lo que siempre el gordo lo hacía enojar en numerosas ocasiones pero esta vez ha ido demasiado lejos. Por lo que acaba de pasar y lo que dijo su novia, hubo un silencio por treinta segundos hasta que...

—¡Culón hijo de su madre! ¡Voy a romperte toda la cara a golpes hasta que me ardan los puños! —grito a todo pulmón y continuo con una serie de insultos e amenazas de querer golpearlo.

De todo ese griterío, también combinaba el sonido de la sonata de su estómago y gruñido que podrían causar que el dormitorio temblara, resonó en el aire sobre todo el vecindario. Y las personas que caminaban cerca de ahí, se asustaron enseguida por eso y se preguntaban que fue todo ese ruido. Hasta a algunos niños y bebes se echaron a llorar por ese poderoso grito, sus madres trataban de calmarlos y sin éxito alguno, solo lloraban más fuerte que antes.

Ni siquiera paraban de preguntarse qué demonios era el responsable de aquel grito y de todo ese escándalo, claramente por culpa del culón y sus estupideces como siempre pasaban. El castaño hizo una seña de amor y paz luego de alejarse a unas cuantas cuadras de la casa del armador del equipo y de su novio que no paraba de insultar al gordo a más no poder. Y ni le dio importancia si el rubio iba a querer golpearlo, ni tampoco le importaría estar en una camilla del hospital con el rostro machacado por los golpes. ¿Qué mierda lo hacía tan feliz?

Al día siguiente, justo en la segunda hora del recreo. Cartman caminaba por los pasillos pero en vez de estar feliz como ayer, hoy se mostraba con un semblante de adolorido y molestia porque el rubio inmortal le dio el golpe de venganza por lo que hizo en casa de Mikayla y rezaba para que Heidi no lo viera con ese estado. Ya que se podría preocupar como toda pareja y además que entre los dos se intercambiaban palabras acarameladas y muy cursis, algo que causaba demasiado cáncer para los amigos de Cartman y las amigas de Heidi.

—¡Auch! Maldito pobretón de mierda...—comento a penas podía hablar con los labios hinchados.

Mikayla también estaba en los pasillos y estaba hablando de algo muy divertido junto con sus amigas de su clase. Noto al joven que caminaba y maldiciendo cosas en voz baja, recordó que era el mismo chico que entro a su casa y acabo comiéndose todo los snacks e incluso eso desato ira de McCormick. La castaña frunció el ceño por eso, ella es una persona muy amble y sociable pero conocía perfectamente a su novio, no le gustaba para nada de que el usara la violencia para vengarse de alguien y en este caso el gordo siempre es víctima de los golpes.

Vio a su novio, quien estaba bebiendo una lata de gaseosa y se acercó a él con semblante de molestia luego de recordar todo lo que el rubio grito la tarde anterior.

—Kenny...—comento la castaña—¿Qué hiciste?

—¿Eh?—pregunto sobresaltándose del susto por como su novia lo miraba.

—Acabo de ver como ese mismo chico que entro a mi casa con montón de golpes, ¿qué fue lo que hiciste?—volvió a preguntar con el ceño fruncido.

—Y-yo puedo explicarlo...—La chica tan solo se dio media vuelta y todavía muy enojada seguida por Kenny, quien sudaba a mares—¡Espera, lo digo en serio! ¡Puedo explicártelo!

Las chicas tuvieron una reunión en el gimnasio casi a la media noche pero antes de eso, cada una le mando un mensaje a sus padres de que llegarían a casa un poco tarde y que no se preocuparan. De ser así, los adultos podrían recurrir a la policía, aunque por lo menos ellos vigilaban cuando los estudiantes ingresaban a la hora correspondiente y así podrían evitar la mayor inseguridad de los ciudadanos e incluso los secuestros que ocurren por la noche, causaba mucha preocupación para los padres con sus hijos.

—Bueno chicas, reúnanse.—dijo la entrenadora luego de tocar el silbato para que todas las chicas formar un circulo—.Presten atención, a partir de la semana que viene se llevara a cabo el Inter-High en el gimnasio metropolitano de Denver.

Luego de la noticia de que van a participar por primera vez en los partidos oficiales. Todas se pusieron de acuerdo en tomar el día de hoy y los dos fines de semana para poner a prueba sus habilidades y mejorar más su resistencia, esas dos cosas eran muy importantes para cada jugadora en distinto deporte. Y cabe mencionar que esta podría ser su gran oportunidad de poder avanzar a las Nacionales aunque no será para nada fácil.

—¡Nos vemos mañana!—Bebe se despidió de su compañera con una mano.

—¡Adiós!—dijo la pelinegra devolviéndole el mismo gesto y se fue a la derecha para irse a su casa.

Finalmente llego el día en el que se iban a presentar en partidos oficiales, su primera vez. Todas estaban entre emocionadas y nerviosas a la vez pero estas cosas nunca se debían tomar a la ligera, ya que podrían cruzarse con muchos oponentes fuertes en su camino. Tenían que entrenar muchísimo antes de que se lleve a cabo el Inter-High y así pueden demostrarle a todo el mundo lo grandiosas que son, comenzarían a tener cierta admiración por ellas y su manera de jugar al voleibol

Pero había algo que estaba rondando en la cabeza de la pelinegra y precisamente era acerca de aquella conversación que tuvo con sus compañeras sobre las escuelas que van a participar en el Inter-High y había solo una que le llamo totalmente la atención. Y eso que apenas pudo escuchar de ellas y se sorprendió demasiado como para saber que fueron y son una escuela muy fuerte en generaciones atrás, se estaba impacientando por saber quiénes eran en realidad.

Cleveland High School…

—Así que es la escuela más fuerte de Seattle y van a presentarse para el Inter-high de este año...—se decía a si misma mientras caminaba rumbo a su casa—, Vanessa...Vanessa Ackerman, la estrella del equipo de Cleveland...

Fin

¡Espero que les haya gustado! Bueno y ahora si es donde las chicas van a jugar en partidos oficiales. Así que esta vez tendré que entrenar muchísimo mi imaginación para variar (?) ok no, solo estaba exagerando, de nuevo agradezco por todos los comentarios que han escrito acerca de esta historia.

Sentí que a las chicas no les están tomando mucha importancia y que la mayoría de los Fics son de Yaoi acerca de Style, Creek, Bunny y entre otras. A mí me gusta el Yaoi de South Park y cabe mencionar que también que puedo escribir hetero en muchas veces, realmente me da tristeza por ver que nadie escribe sobre ellas, no lo digo para insultar. Es solamente lo que siento y también no me gusta que traten de "puta" a Wendy en las historias.

En fin, dejen sus reviews y...¡Nos vemos en el siguiente capítulo!