Nota: Si no has llegado a la parte del juego en la que Elina habla con Cray, Ryu y Nina en su 'prisión', no leas la nota del final. Podría contener spoiler.

Elina se había despertado tarde, algo curioso en ella.

Se desperezó durante unos minutos, para luego recordar que tenía una cita. Cuando pensó en la palabra 'cita', se sintió algo desorientada. La verdad es que no sabía nada sobre Cray hasta la noche anterior.

Un mensaje había llegado por medio de Nina. Una cita, o más bien, un encuentro. Cray necesitaba decirle algo, y le había pedido que se vieran en un café al que solían ir frecuentemente cuando salían, cosa que no había pasado ya en semanas.

-Cray se ha decidido.-Susurró, mientras cepillaba su cabello. Había olvidado que ya se le hacía tarde.

Nina había sido sincera con ella, y le había confesado lo que sentía por Cray. No sólo ella, Ursula le había declarado la guerra psicológica desde su primer día escolar.

Lo triste era que se preguntaba si realmente era mejor dejar libre a Cray, y no opinar sobre el pequeño problema.

Se despidió de sus padres, y deseó hacerlo también de Nina, pero ella aún seguía dormida.

Hacía apenas unos días que había adoptado esa costumbre, la de decir adiós. Presentía el futuro, aunque no sabía exactamente cómo sucedería. Sus sueños cada vez eran más monstruosos, y todos le señalaban a lo mismo: la muerte.

Salió a toda prisa de su casa, no importándole el clima lluvioso. Si vería a alguien por última vez, prefería que fuera a Cray, y si algo no tenía, era tiempo.

Tenía tanta prisa que no notó aquél enorme autobús que iba a toda prisa, justo por donde ella cruzaba. Lo último que vio fue una luz cegadora, y luego no supo nada más.

Se encontró en el vacío blanco, como si de un cuarto invisible se tratase. Miró a los lados, para encontrarse con una niña. Tenía el cabello azul, y un traje ostentoso, parecido al de una princesa.

-Todavía no.-Dijo la niña, y tomó de las manos a Elina.-Te veré pronto, por eso, aún no.

La luz cegadora regresó tan sólo por un segundo, y Elina abrió los ojos.

Se encontró en los brazos de Cray, y se puso de pie, sintiéndose avergonzada.

Cray lucía pálido, y se notaba el miedo en su rostro.

-Es bueno que te hayas retrasado, si no, no habría venido a buscarte.-Cray suspiró, y rascó su nuca.

Elina le respondió con una sonrisa, y agradeció así a su salvador. Si alguien cambiaría su futuro, ése sería Cray.

-Elina, te amo.-Soltó Cray, sin razón alguna. Sólo sintió que tenía que decirlo al momento. Nunca cambiaría a Elina por nadie más, por más que quisiera a Ursula y a Nina, ninguna de ella significaba tanto para él como Elina.

Elina inhaló hondo, y exhaló más tranquila. Sentía como si ya hubiese vivido esa escena, pero ésta vez todo sería diferente.

-Lo sé.-Respondió, tomó la mano de Cray, y la apretó fuertemente. No lo dejaría ir nunca más.

Ésta vez la princesa había sido rescatada a tiempo, y había tenido su final feliz. El destino podía ser cambiado, y lo aprendió ése día.

La melodía de la princesa no sonaba a muerte ésta vez, sino a cuento de hadas.

Gracias, Yuki, por seguir leyendo el fic. Y gracias a todos los demás que leen, aunque no dejen review. Para mí es suficiente con que disfruten la lectura.

"La melodía de la princesa" es una referencia a "Pavane for a dead princess", que es la canción que suena al morir Elina.

La niña de la inconsciencia de Elina vendría siendo Mina, de BOF 2. Acabo de terminar de jugarlo (Otra vez), y quizás introduzca un poco de cosas, pero no muchas, sobre esa saga.