Hola! Cómo están? Aquí viene la estresada de mí por culpa de los exámenes -.- Parece que nunca me doy un respiro… (más bien, parece que no me lo dan =P). Estoy y voy a estar liada con exámenes durante todo el mes de marzo… Aunque cada vez queda menos!^^
Por suerte, he conseguido sacar un rato para terminar de escribir este capi y subirlo, así que, aquí les traigo el capi IX!^^
Muchas gracias por leer y comentar el capi anterior! Veo que se van haciendo hipótesis y demás… Ya se verá qué pasa! XD
Este capi me ha quedado, al final, más largo de lo que pensaba, pero espero que no se les haga pesado.
Disfruten leyendo!^^
**..**
Capítulo IX: Chicas
-¿Qué tal todo en el médico, Sakura?
-Bien, mamá.
-¿De verdad?
-Sí, no hay ningún problema. Estoy perfectamente…
-Ah, sí, bien…-sonrió-Más tarde llamaré al médico a ver qué me dice.
"¿No me cree o es que necesita una corroboración profesional para quedarse tranquila?", en tal caso…
-…Me voy a hacer los deberes.
-Oh, claro, cariño. Tienes que estar al día. Ahora que no faltas ninguno…
¿Por qué tenía que hacer aquel tipo de comentarios? Intentaba por todos los medios olvidar dolores pasados, y empezar a vivir de otra manera. Y ella lo único que hacía era preocuparse, hacerme recordar, asustarme pensando que podría volver a pasarme algo…
"No le des más vueltas", ni tampoco al asunto de Gaara…
Me encerré en mi habitación. Era extraño. Llegar a casa. Salir de ella. Hacer deberes. Estudiar. Y esto se volverá una rutina… Me seguía pareciendo extraño.
Me senté frente al escritorio y encendí la lámpara de mesa. Saqué los deberes. Añoré tener a Sasori a mi lado para que me ayudara con las dudas…
"Venga, Sakura, ¿realmente no puedes hacer nada sola?"
…Ejercicio 1.
*.*.*
-Buenos días, Sakura. ¿Qué hay con esa cara tan larga?
-Creo que Sakura está empezando a entender el por qué se suele odiar el madrugar…
-…Yo no lo habría expresado mejor-dije.
En realidad, me había acostado pronto pensando que tendría que madrugar y necesitaba estar descansada (solían decirme que tenía que acostumbrarme a eso), pero no había conseguido dormir muy bien. Tal vez alguna pesadilla, pero, de ser así, no lo recordaba. Ahora intentaba disfrutar del colegio. No como antes. No pensar en el antes.
Entré en clase. Le miré. Sonreí.
-Buenos días, Sasuke.
Me miró. Nuestras miradas unidas. ¿Se querían decir algo más?
-Buenos días-respondió.
Me senté en mi sitio, a la espera del comienzo de un nuevo día.
"Espero que no me saquen hoy a la pizarra a corregir…", porque la mayoría de los ejercicios estaban, o bien mal hechos (seguro. Salían resultados poco plausibles) o sin hacer ante la falta de imaginación para hacerlo mal.
La campana sonó.
-Bien, recordar que los exámenes están a la vuelta de la esquina. Llevar el temario al día si luego no queréis llevaros una sorpresa-y con esto se despidió el profesor.
-Nosotras nos vamos-anunciaron Ino, Tenten e Hinata.
Los demás también lo hicieron.
-Hasta mañana.
Me dirigí a la biblioteca.
En cuanto me vio entrar, sonrió. Una vez más, con un libro entre sus delgadas manos. ¿Tanto necesitaba abstraerse del mundo que le rodeaba con una buena lectura?
-Sasori-senpai, ¿qué tal?
-Eso debería preguntarlo yo-dijo, mientras me sentaba frente a él.
-¿Mm?
Le miré, pero él seguía mirando el libro.
-¿Q-qué tal… en el hospital?
Entonces recordé lo tenso que se puso al decirle que tenía que ir allí, aunque tan solo fuera por una revisión.
Le miré de hito en hito.
-…Bien. Solo una revisión. Nada de lo que preocuparse.
-Ah…Me alegro…-entonces, como dando el tema por zanjado (tal vez ni siquiera hubiera querido sacarlo, en primer lugar, pero lo hizo por educación), cerró el libro, me miró y sonrió-¿Pudiste hacer todo sin mí, Sakura?
Resoplé.
"No le des más vueltas, Sakura"
-En realidad, me gustaría decir que sí… Pero, es bastante más difícil de lo que parece. Tú lo haces parecer fácil, senpai.
-Todo es fácil si lo ves desde ese punto de vista. Aunque haya cosas que son difíciles de comprender por el simple hecho de que no tienen comprensión.
Le miré.
-¿A qué te refieres con eso último?
-…A nada. Y bien, ¿por dónde empezamos? Cuando acabemos, quiero hablarte de un libro que…
Había una pregunta que quería hacer, pero, sentía que aquel no era el momento apropiado… Todavía no nos conocíamos demasiado… Y, de todas formas, no es de mi incumbencia… ¿verdad?
*.*.*
-¡Por fin viernes!
-Yo no cantaría victoria tan pronto… Ni siquiera hemos empezado la primera clase.
-Deja de ser tan pesimista, Ino.
-Soy realista. Aún quedan horas para poder decir que realmente ha acabado la semana…
-No pienso hacer nada en todo el fin de semana.
-Pues deberías estudiar, burro.
-Nah, además, hoy tenemos entrenamiento, y lo más probable es que haya partido el sábado… Kiba y yo seremos convocados y daremos un espectáculo.
-¡Seguro! De la risa que daréis-Ino y Tenten reían.
-Que poco apreciáis el arte-respondió Kiba.
-No hagas caso a los chicos, Sakura-me dijo entonces Ino-No saben ni de lo que hablan la mayoría de las veces.
-…-no dije nada. En realidad, no tenía ganas de que se acabara la semana. ¿Por qué? Pues porque llegaría el fin de semana y, ¿qué? ¿Permanecería en casa sin nada mejor que hacer que estudiar? No los vería… No quiero estar sola. Aun con papá y mamá…
-Oh, ¡se me ha ocurrido una idea!
-Miedo nos das, Tenten…
Como si tratara de imitar a Tsunade-sama, Tenten dio un golpe en la cabeza a Naruto y Kiba. Me miró y sonrió.
-¿Qué te parece si esta tarde vienes a verme trabajar?
Me quedé a cuadros.
-¿V-verte trabajar…?
-Quiero decir, es una cafetería, después de todo, así que puedes tomarte algo… Ino e Hinata lo hacen alguna vez, ya que ellas entran a trabajar un poco más tarde que yo…
-Es verdad-habló Ino-¡Podría ser una tarde de chicas! Aunque luego tengamos que trabajar…-añadió.
Me miraron con una amplia sonrisa. Yo aún no salía de mi asombro.
"Una tarde de chicas…", eso es algo que las amigas adolescentes suelen hacer, ¿no?
-¿Y bien?
Entonces me di cuenta de que esperaban mi respuesta. Y yo, como tonta, me había quedado embobada.
-P-pues…-me sonrojé un poco debido a la vergüenza-No sé…
-Venga, ¡anímate, Sakura!
-Pero…
"Quieres ir, Sakura, no lo niegues"
-Pero…tendría que hablar con mis padres y…
-Oh, claro, tú tienes padres a los que pedir permiso…-¿lo decían con resentimiento o con el ligero alivio de ser más "libres" respecto a cosas como estas que yo?-Pero, pensábamos ir directamente, así que…
-¿Cómo les aviso, entonces?-pregunté.
Me miraron con incredulidad y después rieron. Hinata tuvo la decencia de no reírse.
-Sakura, ¿en qué siglo vives? ¡Existen teléfonos móviles!
-…Pues siento no tener uno-sé perfectamente lo que son. Papá y mamá siempre han tenido uno cada uno, pero, a mí nunca me habían dejado tener uno, primero, porque todavía era muy pequeña, según ellos, y segundo, y no por ello menos importante, porque era caro.
-¡Pues deberías tener uno!-parecía que me lo reprochaban…-Tranquila. Puedes usar el mío o el de alguna de nosotras para llamar a tus padres-me miró con cara de circunstancias-Sabes el número de tu casa, ¿verdad?
-¡Claro que sí!-repliqué, un tanto molesta-Lo que pasa que a estas horas estarán trabajando, así que…
-¿No te sabes el número de su móvil?-preguntó amablemente Hinata, como siempre.
-Pues…no-negué con la cabeza-Pero me lo apuntaron, y siempre llevo esa nota conmigo por si…
-¿Por si te pierdes?-ahogaron una carcajada-¡Como si fueras una niña pequeña!
-…-me callé. Sí, supongo que seguía siendo y pareciendo infantil, y el hecho de que mis padres me siguieran tratando como una niña no ayudaba en absoluto.
-Toma-Tenten me ofreció su móvil-Úsalo.
Tenía la sensación de que se había callado un comentario tipo "Pero, sabes usarlo, ¿no?"
-…-lo cogí sin mediar palabra y me alejé de allí para poder hablar cómodamente (con Naruto y Kiba hablando a gritos sería difícil poder escuchar algo).
Me quedé mirando el móvil. ¿Yo también debería tener uno de estos? Más bien, creo que debería tener uno de estos, pero, ¿me dejarían mis padres? ¿O me lo comprarían, siquiera? No, sería mucho gasto…
Sabía que mamá me lo pondría más difícil, por lo que probé a llamar a papá. Marqué el número y esperé. Al quinto pitido alguien cogió el teléfono.
-¿Sí?-era la voz de papá.
-Mm… Hola, papá, soy yo, Sakura… Esto…
-Lo siento, cariño. Me pillas en un mal momento. Tengo mucho trabajo, así que…-se oía la voz de otras personas en la sala donde debía estar-Si quieres consultar algo, habla con tu madre, ¿de acuerdo?
-Eh, esto… Vale…
-Bien. Adiós. Nos vemos luego. Besos.
Y colgó.
Ahora, lo más importante era el trabajo…
Suspiré y marqué el que sería el número del móvil de mamá. Al tercer pitido, alguien lo cogió. Mi madre.
-¿Sí…?
-Hola, mamá, soy yo, Sakura. ¿Te pillo en mal momento…?
-No. Está bien. ¿Qué pasa, cariño? ¿Desde dónde estás llamando?
-Eh… El móvil de una amiga.
-…-no dijo nada al respecto, tal vez temiendo que yo le pidiera que me comprara uno. Ella siempre había sido así.-Y… ¿Qué querías? Aún quedan clases, ¿no?
-Eh, sí… Es que es la hora del recreo, así que…
-¿Y bien?-parecía impaciente, no sé si por prisa o qué sé yo.
-Te llamaba… Para preguntarte si… Si podría salir esta tarde con mis amigas… Ya que es viernes…
-Mm… ¿Con tus amigas?
-Sí. Ya sabes…-no tenía por qué explicar nada respecto a eso.
-¿Y adónde pensáis ir?-¿aquello era un interrogatorio?
-Pues… Al centro de la ciudad. Tal vez vayamos a ver tiendas…
-…No gastes dinero en tonterías, ¿de acuerdo?
-… ¿Eso es un sí?
-Sí, pero, ten mucho cuidado, ¿me has oído? Y te quiero en casa antes de las ocho y media. ¿Te ha quedado claro?
-…Sí, mamá.
-Pues, que te lo pases bien.
Y colgó.
Sentí algo de impotencia mirando la pantalla del móvil de Tenten, que tenía como fondo de pantalla una foto suya en la que salía con Neji.
"No gastes, no te hagas daño, no tardes", las tres reglas para esta tarde…
-¿Y bien? ¿Qué te han dicho?-me preguntaron cuando me reuní con ellas.
-Pues…-le devolví el móvil a Tenten, quien se lo guardó-Me han dicho que sí.
-¡Genial!
Agaché la cabeza.
-Sí…
En realidad, me sentía aliviada. Y sorprendida. No pensé que me fueran a dejar ir…
"¿Por qué? ¿Ahora también tienes miedo de tus padres…Sakura?"
…Simplemente, pensé que no querrían que su "delicada" hija saliera con aquellas "amigos" que, según ellos, me habían abandonado…
Las palabras de mi madre resonaron con fuerza en mi cabeza.
"-¿Esos que dejaron de venir a visitarla…? ¿Son amigos?-murmuró mi madre."
Esos que ahora están a mi lado.
*.*.*
Entonces caí en la cuenta de que había alguien más a quien avisar…
-Lo siento mucho, Sasori-senpai, pero… Mis amigas…
-Nah, no te preocupes. Además, después de todo, es viernes. Es un rollo tener que quedarse una hora más en el instituto un viernes.
"No si es para algo que te gusta"
-¿Entonces…?
-No es como si me tuvieras que pedir permiso.
Sonreí.
-Supongo. Pero, tenía que decírtelo. Además, parece como si fueras mi hermano mayor…-uno que ayuda a su hermana pequeña con los deberes, con quien comparte aficiones…
Esbozó una amplia sonrisa, que no supe interpretar, teniendo en cuenta lo que dijo tras esto.
-No querrías tener un hermano como yo.
*.*.*
-¿Tienes abono transporte, Sakura?
Negué con la cabeza.
-Pero tengo dinero para el viaje de ida y vuelta-y poco más… Yo no era como ellas, no tenía un sueldo que ganar, ni siquiera una paga que darme mis padres.
Después de despedirnos de todos (Naruto y Kiba tenían entrenamiento de fútbol y Neji tenía trabajo como Vicepresidente del Consejo Estudiantil, aun siendo viernes), tanto Ino como Tenten, Hinata y yo, nos encaminamos a una parada de autobús. Cogimos la línea que iba al centro.
Por suerte había asientos, por lo que Ino y Tenten se sentaron juntas y, en los dos asientos contiguos, Hinata y yo. No paraban de hablar de estudios, carreras… Yo miraba distraída por la ventana.
Me preguntaba qué estaría haciendo Sasuke a aquellas horas. Le había visto salir con Karin, y eso, aunque no dijera nada, me molestaba un poco (bastante).
-Sakura.
-Eh, ¿sí?
-Dale el botón. Nuestra parada es la siguiente.
-Ah, sí…
Pulsé el botón rojo, y se encendió la luz de "Parada Solicitada".
Nos bajamos con bastante gente (tampoco es que hubiera mucha en el autobús), ya que era el centro, y, al parecer, mucha gente aprovecha a ir de compras un viernes por la tarde.
Tuve un latigazo de nostalgia en mi pecho al ver a mi alrededor, aquel al que creía conocer. Me llevé la mano a mi muñeca izquierda, donde descansaba atada aquella cinta roja. La tienda donde había sido comprada ya no estaba más allí. Ahora había una librería. Un escaparate diferente, un reflejo diferente en él, y aun así, me resultaba interesante su interior.
Siempre me habían gustado los libros, porque como solía no poder hacer mucho, malgastaba el tiempo leyendo, sobre todo en el hospital. Aunque, tampoco es que haya tenido muchos libros a lo largo de mi vida… Ahora, podía ir a una biblioteca, e intercambiar opiniones con alguien más.
Muchas cosas habían cambiado, por lo que me dejé guiar por ellas, comentando de vez en cuando, para ser partícipe de la conversación que estaban teniendo.
-¡Ya hemos llegado!-Tenten se giró para sonreírme-Aquí es donde trabajo. La cafetería "Hana". Vamos, ¡entrad!
No era un lugar demasiado grande, pero tampoco demasiado pequeño. Me recordaba a aquella heladería en la que alguna ocasión había ido con mi madre a tomar un helado después de una "satisfactoria" revisión médica, porque se encontraba relativamente cerca del hospital.
Aquel sitio era acogedor, con algo de bullicio, como cualquier local, con una decoración que, para mi gusto, era muy bonito (¿no era infantil?). Tampoco es que hubiera mucho que decir. Tampoco es como si yo entendiera mucho de decoración o interiorismo.
-Coged una mesa, chicas-habló Tenten-Yo me voy a cambiar. Mi turno empieza en unos minutos.
Y la perdí de vista tras una puerta en la que ponía "Solo personal autorizado", esa puerta que todo local tenía, y que mi madre me había prohibido siempre abrir y aventurarme a ver (aunque la que siempre me había picado la curiosidad era la de "No entrar". Parecía pedir a gritos que entrara).
-Puf-Ino se dejó caer en una silla con un resoplido-Otra semana más…
-Sí-Hinata asintió.
-Y, eh… ¿Vosotras no trabajáis hoy?-preguntó intentando no sonar indiscreta.
-Sí. Pero entramos algo más tarde que Tenten. Por eso, aprovechamos a relajarnos aquí un poco antes.
-Ah…
Al poco tiempo, Tenten vino a tomarnos nota, con un curioso uniforme. Soso, pero bonito. Hinata e Ino pidieron helado y batido.
-¿Y qué hay de ti, Sakura?
-Pues… Nada.
-¿Nada?
-Es que solo llevo dinero para pagar el viaje de vuelta en autobús…
-No te preocupes, yo pago tu parte-se ofreció entonces Ino.
-Oh, no, no hace falta…
-Tenten, ¡un helado de chocolate y vainilla para la indecisa de aquí!
-¡Marchando!
…No me gusta estar en deuda con nadie.
-Te lo devolveré, Ino.
-No hace falta. Los amigos hacen este tipo de cosas de vez en cuando.
Me quedé embobada con el helado que me trajo Tenten. Era enorme, o al menos nunca había comido uno tan grande.
-Ya que paga Ino, pues te traigo el extra grande.
-Ey, que ese es más caro.
-¡No seas rácana, Ino!
Una explosión de sabor inundó mi boca con el primer bocado (era en tarrina y con cucharilla). Hacía… años, literalmente, que no comía un helado.
-Oye, ya sabéis lo que queréis hacer de mayor, ¿no?
-Claro-respondieron al unísono, como si fuera lo más normal del mundo a nuestra edad…
-¿Y Neji, por ejemplo?
-Oh, el creo que quiere ser abogado…
-¿Abogado?
-Sí. Creo que tal vez es por Tenten… Ya sabes, después de lo que pasó con su tío…
-A nadie le gustan las injusticias-declaró Hinata.
No había dicho nada al respecto pero, Tenten siempre llevaba cubierta las muñecas, ya sea por manga larga, por guantes, por muñequeras… Desde que intentó suicidarse por culpa de su tío, que abusó de ella cuando se quedó a su cargo por la muerte de sus padres en un accidente.
"Y aun así, sigue adelante. Cosa que tú también deberías hacer, Sakura"
-¿Qué hay de Naruto y Kiba?
-Ah… Esos dos parece que solo viven para el fútbol. Aunque tal vez Kiba se decante por veterinaria… Ya sabes, por lo que quiere a los animales como Akamaru y tal… Pero tampoco es como si él hubiera dicho algo al respecto.
-¿Y…Sasuke?
Intercambiaron una mirada antes de hablar Ino al respecto.
-Pues… creo que quiere ser doctor.
Algo se removió en mi interior.
-¿P-por…qué?
Ino apoyó el codo en la mesa y la mejilla en su mano. Me miró fijamente.
-¿No te puedes hacer una idea?
-…
-Oh-exclamó entonces Hinata-Lo siento chicas, pero tengo que irme ya… O sino llegaré tarde.
-Oh, mierda, yo también-masculló Ino-Bueno, Sakura, aquí tienes el dinero para la cuenta.
-Y el mío-añadió Hinata.
-Esto…-ellas ya se habían levantado y se estaban poniendo las chaquetas-¿Nos veremos luego?
-Lo siento-Hinata se disculpó-Me temo que a mí no. Yo termino más tarde. A lo mejor hasta tengo que coger un taxi desde el estudio, así que…
-Ah… Vale, pues, hasta…-"¿Cuándo? Mañana no hay clase…"-…luego, Hinata.
Ella asintió y salió por la puerta después de mandar un gesto de despedida a Tenten.
-A mí sí me ves luego-habló Ino-Cuando Tenten acaba su turno, se pasa a recogerme a la peluquería y volvemos a casa juntas en autobús.
"A casa…"
-Vale, pues nos vemos luego.
-Sí.
Cogió la mochila y se despidió de Tenten también antes de irse.
Miré mi helado a medio derretir. Yo no tenía nada que hacer… Y tampoco sabía qué quería hacer en el futuro. Tampoco es como si ahora importara mucho…
"Pero, llegará el día en que tenga que pensar sobre ello… Y elegir. Tomar decisiones. Como las personas adultas"… porque ya no soy una niña.
Como no tenía nada mejor que hacer (como ya es costumbre), hice hueco en la mesa y saqué los deberes del fin de semana y me puse a hacerlos.
"Esta es mi tarde de viernes…", después de todo, las "chicas" de las tarde de chicas estaban ocupadas…
-Ey, Sakura.
-¿Mm?
Alcé la vista de mi cuaderno y me encontré con Tenten.
-Llevas toda la tarde ahí enfrascada. ¿No estás cansada?
-Bueno… No había mucho más que hacer…
-Lo siento-se disculpó-Pero es que he estado muy ocupada y apenas te he prestado atención…
-No es nada, tranquila, es normal. Estabas trabajando.
-De todas formas, los viernes especialmente hay mucha más clientela… Por lo que no podía escaquearme.
-Ja, ja. Supongo que tienes razón.
-Bueno, estoy a punto de terminar mi turno por hoy. ¿Me pagas la cuenta y vamos a por Ino?
-Claro.
La tarde estaba cayendo, al igual que el sol en el horizonte. Aún quedaba tiempo para llegar a casa… No podía permitirme llegar tarde la primera vez que me dejan salir con las amigas. Si no, no habría segunda vez…
-¿Aquí es donde trabaja Ino?
-Así es. Podrías venir un día a que te corte el pelo o te pinte las uñas, ¿no?
-Sí, bueno… Ya me lo cortó la última vez…
-Cierto.
Esperamos un rato fuera, mientras Tenten me contaba anécdotas de su trabajo, hasta que por fin Ino salió del establecimiento.
-¡Siento haberos hecho esperar, chicas!
-Nada. Anda vamos, que tenemos que andar un buen trecho hasta la parada del autobús…
Nos encaminamos hacia la parada. Me dolían un poco los pies, y eso que había estado la mayor parte de la tarde sentada. Estaba algo cansada, pero no podía detenerme.
-Por cierto, he estado pensando…-Ino y yo la miramos-¿Qué te parecería trabajar en "Hana", Sakura?
Di un respingo.
-¿¡Q-qué!
-Sé que tú, en concreto, tienes mucho que estudiar y tal… Por lo que solo sería los viernes, que es cuando más ayuda necesitamos, porque vienen muchos clientes…
-Es una buena idea-la secundó Ino-Y así podrías comprarte una mochila nueva, ¡o incluso un móvil! Bueno claro, si ahorras bastante dinero y eso…
Entrecerré los ojos. ¿Era una manera sutil de decirme que me cambiara de mochila porque daba vergüenza ajena con ella, o porque realmente quería darme razones para aceptar la propuesta de Tenten? Y del móvil no hablemos…
-Sí, bueno… Tendré que hablarlo con mis padres…
-Oh, cierto, tus padres…
"Sí, mis padres"
Llegamos a la parada y allí nos quedamos esperando. Espero que tarde un poco… Porque todavía tengo algo de tiempo y no quiero volver a casa…tan pronto.
-Oye, Tenten… ¿Puedo hacerte una pregunta?-hablé.
-Claro. ¿De qué se trata?
-… ¿Estás…saliendo con Neji?
Las dos se quedaron a cuadros, y entonces estallaron en carcajadas. Yo me quedé perpleja entonces.
-Oh, claro, ella… No lo sabe…
-… ¿Podríais dejar de reíros?-dije un tanto molesta.
-Eh… Sí, Sakura, estoy saliendo con Neji-Tenten tenía una amplia sonrisa en su rostro, y parecía resplandecer-Hacía tiempo que me gustaba… Pero no fue hasta hace poco que los sentimientos fueron recíprocos. En realidad… ¡Dentro de muy poco cumplimos un año de salir juntos!
-Felicidades, Tenten-canturreó Ino-¿Y tenéis pensado hacer algo especial ese día?
-Pues… Todavía no lo hemos hablado, ya que aún queda tiempo y estamos de exámenes y ocupados… Pero supongo que sí, que algo haremos.
-¿Como…?-Ino sonreí de manera extraña.
-En realidad… Tal vez haya llegado el momento.
-¿Mm?-me mostré confusa-¿El momento de qué?
Se me quedaron mirando.
-¡El momento de hacerlo, por supuesto!
-¿Hacer…?-entonces caí en la cuenta de a "qué" se referían, y me sonrojé debido a la vergüenza.
"… ¿Es esta ya la edad para algo así?"
Ambas rieron.
-Pero qué inocente eres, Sakura.
-…-una vez más, permanecí callada.
-Ey, mirad, ahí llega nuestro autobús.-se le veía a lo lejos, y fui capaz de distinguir el número.
-Ah, no, lo siento, no es el mío-dije.
-¿Eh?-ahora las confusas fueron ellas.
-Para llegar a mi casa… Tengo que coger otra ruta.
-Ah, claro, ya no vienes con nosotras al orfanato… Pero, entonces, ¿no te importa esperar sola? Es que aún tenemos que hacer deberes y tal… Y tenemos que ayudar con la cena…
-Sí. No os preocupéis por mí. Aún es pronto-aún no había anochecido…
-Entonces, ¡nos vemos!
Se subieron en el autobús y se despidieron de mí a través del cristal.
Esbocé una sonrisa para despedirlas, pero tan pronto como el autobús se perdió de vista la sonrisa desapareció de mi rostro.
Porque, después de todo, me sentía sola sin ellos… Sin los jóvenes del orfanato…
Suspiré.
"Vamos, Sakura, no puedes siempre depender de ellos. Habrá momentos en los que estés o no sola. Tienes que vivir con ello. No seas niña", sí, es verdad…
Solo queda esperar…como siempre (en este caso, al autobús). Como todavía no era muy tarde, había aún bastante gente por las calles, paseando. Incluso niños…
Veía personas ir y venir, pasar de largo, mientras yo permanecía quieta, de pie, esperando llegar a una casa vacía y sobre protectora…
Entonces, fue cuando le vi, entre la multitud. Cabello negro azabache, ojos oscuros y profundos, fuertes hombros, espalda bien erguida, piel blanca como la nieve. No podía ser cierto…
Entonces, nuestras miradas se cruzaron. La incredulidad tintó sus ojos al verme, al igual que yo al verle a él.
Apenas nos separaban unos metros. Abrió la boca para decir algo.
-… Sakura… ¿Eres tú?-murmuraron sus labios. Su voz había cambiado. ¿Realmente era…?
-… ¿Sai?
**..**
Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!
Nuevas oportunidades se le presentan a Sakura… La relación con sus padres sigue siendo algo…. ¿extraña? Y no hablemos de Sasuke… (me da no sé qué darle tan "poco" protagonismo XD). Ha sido una curiosa tarde de chicas, y Sakura no puede estar en todo, por desgracia… Y… a quien ha visto… ¿Es Sai! O.o
Si quieren saber cómo sigue, dejen sus reviews!
Muchas gracias por todo!
Bye~!^^
