Gracias a todas por sus comentarios, realmente, me inspiran a seguir la historia!, consejos, ideas, criticas, lo que sea es bienvenido, espero que les guste este capitulo!


Los días fueron pasando, lentos, tranquilos… Rachel vivía con miedo, triste, haber hablado todo eso y haberse mostrado la había sacado de ese caparazón que había creado para evadir esos problemas, no se creía lo suficientemente fuerte como para resistir todo, no sola, pero ahí estaba Quinn, siempre con una sonrisa y un bombón para antes de dormir. Esa rubia la completaba, cuando se despedía parecía que Quinn se llevaba una parte de ella, que volvía solo con la rubia al final del día. Charlaba con Judy que continuaba trabajando por la noche y agradecía que Rachel se estuviera quedando en su casa, tenía con quien hablar, y compartir, aparte de con ella misma.

Se acercaba el día para partir a casa de Will y Rachel cada vez estaba más nerviosa, Judy lo notó y en cuanto la morocha se le separó por un minuto para ir al baño, llamó a Quinn.

Q- Hola ma. Que pasa?

J- Cariño, creo que Rachel está muy nerviosa respecto al viaje, y además no ha salido de aquí desde que llegó…- Rachel había pedido unas "mini Vacaciones" en el trabajo y no dudaron en dárselas.- por que no la sacas a tomar un poco de aire cuando llegues?

Q- ough… claro mamá! Dile que se aliste que le tengo una sorpresa… gracias

J- nada que agradecer cariño, te dejo por que está viniendo, nos vemos, te amo.

Q- nos vemos.

Rachel volvía como ida, realmente necesitaba algo y no sabía que, nada la llenaba, vivía aterrada de que Finn volviera a aparecer por esa puerta, estuviera abierta, y la lastimara a ella o a Judy, o peor, a Quinn…

Judy ya no sabía que hacer, estaba tan preocupada por Rachel… aunque no tenía idea del motivo por el que la morocha estaba así, y Quinn repetía todo el tiempo que trancaran la puerta, la rubia le había dicho que luego le contaría, pero cada vez que se veían también estaba Rachel, y no podían hablar de eso frente a ella, pero de todas formas quería ayudar a la morocha que se estaba convirtiendo en parte de la familia.

J- Rachel cariño…

R- mmhh?

J- debes alistarte, en una hora llega Quinnie y me dijo que tenía una sorpresa para ti…- al ver la cara de asombro de la morena, y que quedaba como paralizada, la agarró del brazo y la llevó al cuarto.- vamos, que te tiene una sorpresa! Preparate que no te dará el tiempo!

Dijo esto y salió de la habitación dejando a una confundida Rachel que como por inercia buscaba que ponerse, no sabía que era la sorpresa, ni si saldrían, ni a donde lo harían, por lo tanto no tenía idea de que usar.

Buscó por cuarenta minutos, y nada le venía bien, hasta que encontró un vestido que le pareció hermoso, era como los que utilizaba en la secundaria y se le iluminó el rostro, se lo probó y le quedaba bien, estaba maravillada, fue al baño para peinarse y maquillarse, y cuando estuvo lista para salir de allí, vio un espejo de cuerpo entero… no pudo contener las lágrimas y todos los recuerdos la bombardeaban … se aferró fuerte a una toalla que encontró para ahogar el llanto, pero no podía, quería huir, lejos, tan lejos que nadie la pudiera encontrar, quería olvidar todo, ser otra persona, quería cambiar de vida con cualquier indigente de algún semáforo, o con algún camionero, no quería ser ella, le dolía, y no encontraba fuerzas para salir de esa situación.

Judy no escuchaba a Rachel desde hacía un buen rato, pero trató de no darle importancia, al fin y al cabo estaba arreglándose, y a lo mejor tardaba mucho haciendo eso.

La puerta se abrió y Quinn llegó a la casa con una leve sonrisa.

J- Tardaste más hija…

Q- ah si, lo siento, fui a comprar algunas cosas, y Rach?

J- estaba arreglándose, pero lo está haciendo casi desde que terminamos de hablar por teléfono.

Q- ah, voy a ver como está…- la cara de Quinn siempre estaba como preocupada y su madre no aguantó más.

J- Hija, vas a decirme que es lo que le pasa a Rachel.

Q- pero ..

J- Ahora Quinn.

Quinn le resumió la historia a su madre que escuchaba atónita, ocultó la parte de que el había estado en su casa buscándola, y de todos los golpes que la morena tenía por el cuerpo. Si no se lo contaba no se libraría nunca de ella y tenía que ir a ver como estaba Rachel.

Entró al cuarto y vio mucha ropa sobre la cama y el piso, pero no había rastro de Rachel, hasta que vio el baño y golpeó la puerta, nadie respondía, golpeó más fuerte.- Rach, soy Quinn, me puedes abrir?...- apenas terminó de decir eso cuando Rachel abría la puerta y se lanzaba a sus brazos, llorando. Quinn estaba perpleja, que le pasaba? No le preguntó, simplemente entraron al baño, cerraron la puerta y se sentaron en el piso de nuevo. Rachel se calmó bastante rápido, estar sentada con la rubia que le acariciaba el pelo y le decía que todo estaría bien, la hacían sentir segura. Tímidamente esperando cualquier reacción, Quinn finalmente preguntó que había pasado.

Rachel no dijo nada, simplemente se levantó con un mar de lágrimas en los ojos, y Quinn pudo ver su espalda descubierta, su nuca, ya que la morena se había hecho un lindo moño, los brazos marcados, y ya ninguna podía contener las lágrimas. Quinn no soportaba verla de esa manera, quería correr y denunciarlo, pero Rachel no estaba preparada para eso, no podía verse al espejo sin explotar, tampoco podría enfrentarlo en un juzgado, además estaba aterrada, y si lo denunciaba y lo hallaban inocente? Lo primero que el haría sería correr a buscarla y tenía mucho miedo.

Quinn se acercó y la abrazó por la cintura, al contacto la morocha cerró los ojos, y se relajó un poco.

Q- Rach… quiero que confíes en mi… ves todas esas marcas?

Rachel asintió resignada.

Q- estas marcas lo único que me demuestran, y deben demostrarte a ti, es lo fuerte que eres, cada vez que las veas, no pienses en todo lo mal que te ha ido, piensa en lo fuerte que has sido para vivir con ello, y estarlo superando, piensa que eres tan fuerte que no hay futuro imposible para ti. Eres la persona más fuerte que conozco si? Y quiero verte sonreír.

La morena se giró quedando de frente a Quinn.

R- sabes algo?... si no estuviera sufriendo tanto, y pudiera amar a alguien… si no tuviera el corazón en una cueva, me casaría contigo…

Lo dijo en tono de broma, pero a Quinn se le escapó una sonrisa, una sonrisa que quería expresar: algún día te casarás conmigo Rachel Berry.

Q- bueno futura esposa, te traje algo, vamos que se nos hace tarde.

Volvieron a la habitación y allí había una hermosa blusa de mangas largas, y un hermoso pantalón negro ajustado, bastante ajustado en realidad, y unos zapatos de tacón negros, los más lindos que Rachel había visto en mucho tiempo. Quedó como petrificada, Quinn le había comprado todo eso, cuanto había gastado? No podía aceptar todo eso. Quinn lo notó y cuando la morena fue a hablar la interrumpió.

Q- mira, lo vas a aceptar por que sinó voy a sentirme despreciada, y dolida, es un regalo, te lo vas a poner, y nos vamos a ir.

"ay rubia, que me estás haciendo?" pensó Rachel mientras tomaba la ropa y se metía en el baño.

Quinn se alistó en la habitación para no perder el tiempo, estaban masomenos iguales, y Rachel lo notó enseguida.

R- no tienes calor?

Q- un poco

R- entonces ponte algo fresco!

Q- así estoy bien, además si dejo al descubierto más de mi piel, nadie se me podrá resistir y tendría que dejarte sola en mitad de la noche… a no ser que quieras que eso pase…

R- me encanta esa ropa, te queda perfecta, nos vamos?

Ambas sonrieron, se despidieron de Judy y salieron al auto, Rachel no sabía a donde iban, sería una sorpresa… cuando llegaron al lugar, era como un pub, estacionaron y Rachel se agachó para acomodarse bien los zapatos, cuando Quinn miró a la puerta de entrada al pub lo reconoció, ahí parado, coqueteando con una pobre chica que no tenía idea de a quien tenía al lado, la rubia rápidamente reaccionó poniendo en marcha el auto de nuevo y saliendo de allí con una confundida Rachel.

R- creí que iríamos ahí.

Q- ah pues era para despistarte… vamos a ir a otro lado mejor.

Estuvieron quince minutos viajando hasta que estacionaron en un lugar un poco oscuro y lleno de arboles. Entraron a una cabaña y mientras Rachel se sentaba Quinn hablaba con la recepcionista que le dio una llave.

Tomó a la morocha de la mano y la llevó hasta el lugar, era una hermosa cabaña, apartada de las demás, con una hermosa vista. Preparó una pequeña mesita que había en la sala, y llamó a la recepción, diez minutos después tenían un exquisito plato de ravioles de verdura con salsa para cada una. La morocha se levantó al baño un minuto, lo que le dio a Quinn el suficiente tiempo para avisar a su madre que no volverían hasta la mañana siguiente, además quería que estuviera al tanto, Finn ya había estado en su casa una vez, y no sabía si el las había visto, podía ir de nuevo, y hacerle daño a su madre. Que le había pasado? Como había podido cambiar de esa forma? O realmente era un subnormal, o no estaba del todo bien… herir así a una persona, la rubia no entendía que pasaba y estaba tan asustada como Rachel, o más aún. Solo se tranquilizó cuando s madre le dijo que se quedaría en la casa de su vecina. Quería ser fuerte para su hija, pero también estaba muy preocupada.

La morocha volvió y se sentó relajada, tenía una expresión diferente en la cara, estaba más distendida y tranquila.

Q- hey, que pasó dentro de ese baño?

R- nada… por que preguntas?

Q- volviste algo… diferente?

R- Te quiero Quinn.

Los ojos de la rubia casi se salen de sus cuencas, no sabía que responder…

Q- También te quiero Rach, mucho, pero a que viene eso?

R- a nada, es solo que me di cuenta…

Q- de que?

R- recién cuando estaba en el baño, me di cuenta de que hacía mucho tiempo no me levantaba tranquila de una cena, sin dar explicaciones, hacía mucho tiempo que no me sentía bien, segura… linda. – dijo tímidamente- No tienes idea desde hace cuanto que no me arreglaba para salir por que nadie me invitaba a hacerlo, ni me preparaba sorpresas y ninguna de esas cosas. Ya te lo he dicho, pero no me voy a cansar de repetirlo nunca… GRACIAS Quinn, en serio. No se como puedo agradecerte todo lo que haces por mi… eres mi super- héroe.

Los ojos de Quinn se pusieron llorosos- mira que si lloras lloraré también-

Q- Rachel,

R- dime super héroe

Q- Te amo.

El silencio inundó la sala. Rachel estaba muda, feliz pero las palabras no salían de su boca.

Q- no tienes que decir nada, simplemente quería que lo supieras

R- yo… Quinn, realmente me gustaría responderte, te adoro y sos lo mejor que me ha pasado en muchísimo tiempo, es solo que, ya no me conozco, y no puedo ponerle un nombre a la mitad de las cosas que siento… pero hay algo que siempre quiere que esté contigo, y siento eso desde que te conocí. No… no quiero apresurar nada, ni decir algo que a lo mejor luego descubra que no es así, pero te adoro Quinn y lo mejor de toda esta situación, es que puedo tenerte conmigo todo el tiempo.

La charla siguió, realmente se estaban sincerando, les hizo demasiado bien. Se acostaron mirando las estrellas por el gran ventanal de la habitación y se durmieron plácidamente, Quinn abrazando a Rachel por la cintura, con sus manos entrelazadas.

El sonido del celular de Quinn las sacó de ese sueño lleno de paz que habían conseguido, dándole un beso en la mejilla a Rachel, se levantó y agarró su celular, mientras se encerraba en el baño para hablar tranquila y que la morocha pudiera seguir durmiendo.

Q- mamá?

J- Quinn, no puedes venir con Rachel a casa, no ahora, tienes que darme unas horas.

Q- por que? Que pasó?

J- me quedé a dormir en casa de Sharon,- Sharon era la vecina y amiga de Judy- volví recién a la casa para desayunar y, tu solo, no la traigas todavía, yo te aviso si?

Q- mamá vas a decirme que es lo que pasa!

J- está bien, pero que Rachel no vaya a escucharte, ni grites, ni reacciones fuerte, está bien?

Quinn asintió como si su madre pudiera verla, y cuando notó que no había dicho nada, respondió finalmente.

J- vine a la casa, estaba la puerta abierta, y eso me confundió… yo la cerré por que tu hace días no paras de repetirme que lo haga, tuve miedo de que hubiera alguien dentro así que fui por Sharon y me acompañó a entrar, cariño la casa está dada vueltas, es un desastre, muchas cosas están rotas, no vamos a tocar nada hasta que venga la policía y lo vea todo.

Q- maldito idiota! Estás bien mamá? Diablos, como se le ocurre? Que le pasa a ese animal? Por que no la deja tranquila? Lo odio mamá, le voy a romper la cara.

J- no, tu vas a calmarte, te vas a cuidar y cuidar a Rachel, mientras yo arreglo esto para que puedan volver… por que no hablas con Santana? Y la ves un rato, pasan un tiempo juntos, con Brittany también… hija esto es difícil, y no podemos dejar a Rachel sola, pero tampoco podemos ponernos en riesgo, imaginate que estuviéramos las tres en casa, que hubiera pasado?

Q- no quiero ni pensarlo.

J- bueno, entonces hazme caso, yo me encargo de todo. Te amo cariño

Q- también a ti mamá. Gracias

J- Realmente la quieres verdad?

Q- con el alma mamá…

J- Lo se, cuidate. Nos vemos

La llamada finalizó, y Quinn no sabía que hacer, así que le hizo caso a su madre y llamó a Santana.

S- Amiga perdida! Como estás?

Q- asustada.

S- que pasa?

Q- es una historia demasiado larga sabes? Puedo ir con Rachel a pasar el día contigo y con Britt?

S- que preguntas son esas Fabray, mueve tu esqueleto para acá en este momento.

Salió del baño y se encontró con una confundida Rachel que la esperaba desde hacía rato.

Q- Era Santana, me dijo que fueramos a pasar el día con ellas, y le dije que quería pasarlo contigo pero no paró de insistir hasta que le dije que si… no te molesta? Por que si es así la llamo y hacemos otra cosa.

R- está perfecto Quinn.- le regaló una sonrisa y un pequeño abrazo, se estaban acostumbrando a abrazarse todo el tiempo, y les hacía bien.

Q- Rach… puedo preguntarte algo? Se que no es el mejor momento y no quiero que te pongas mal, pero realmente muchas cosas me intrigan y quiero saber…

R- No se si estaré preparada pero si puedo lo respondo, y si no puedo te doy un abrazo… te parece?

Q- absolutamente.- ambas se sonrieron- Rach… por que cuando usaste ese chaleco y se veían tus brazos no tenías ninguna marca?

Rachel suspiró, le debía esas respuestas a la rubia, todas las respuestas del mundo, así que se armó de valor y comenzó a hablar.

R- yo si las tenía Quinn, simplemente las maquillaba, no podía permitir que nadie me viera así, yo tampoco podía permitírmelo, el día que notaste las líneas violetas en mi cuello, olvidé maquillarlas, nunca me había olvidado de alguna hasta ese día. Y cuando me diste tu piyama sentí que ya no podía ocultarlo más, y menos a ti, así que quité toda la base y todo se vió…

Q- te hizo alguna otra cosa Rachel?

Quinn estaba seria, demasiado, todo le dolía, intentaba ordenar sus pensamientos mientras decidía como torturar a esa basura que se hacía llamar ser humano.

Rachel estaba en silencio, no podía decir nada, no sabía que era peor, si recordar todo, o ver a la rubia sufrir al escucharla confesar esas cosas… no pudo hablar, así que la abrazó, como había dicho en un principio. Quinn tomó esto como un si.

Q- si no me lo dices debe ser por algo…- susurró abrazandola aún más fuerte- y no puedo imaginarme algo peor que esto… en realidad si puedo pero no quiero saberlo, no puedo saber que te hizo algo aún peor…

R- ahora yo te tengo una pregunta- dijo mientras intentaba aminorar la tensión del ambiente.- por que tu hermoso pelo a veces es rubio y a veces está rosa?

A Quinn realmente le hizo gracia aquello.

Q- es que es rubio, a veces, uso una especia de tinta que se va con el agua para que quede rosa y hacerme la rebelde sin causa.

R- los rebeldes son mas sexys cuando tienen una causa, nunca te dijeron eso Fabray?

Q- yo ya tengo mi causa.

R- y cual es?

Q- su nombre es Rachel.

R- basta, vas a hacer que me fugue contigo… Santana nos espera no es así?

La tarde con Santana y Brittany había sido espléndida, hacía tanto que no se divertía así, las ocurrencias de la bailarina la dejaban sin habla, seguía siendo tan inocente como siempre, pero con una inteligencia que dejaba a todos boquiabiertos.

Rachel y Brittany chapoteaban en la piscina llena de patos amarillos inflables y de goma que la dueña de casa tenía en la misma. Quinn y Santana miraban embobadas desde una mesita toda la situación.

S- es tan hermosa.

Q- si que lo es.

S- me vas a decir que es lo que pasó? Por que estabas asustada? Por que vives pegada a Rachel de la noche a la mañana? Que está pasando?

La rubia dudó, no sabía si debía contarle, estaba abusando de la confianza de Rachel y no se sentía bien al hacerlo, pero Santana la había ayudado y tenía derecho a saber. No le contó los detalles, le dijo que habían terminado y Finn no la trataba bien, pero Santana captó que era más que eso y dejó de preguntar.

Volvían a casa de Quinn luego de un día realmente agotador, se notaba, Rachel se había dormido casi enseguida que se subió al coche. Llegaron a la casa y Quinn se quedó observando a esa preciosa morocha que descansaba en el asiento de al lado. Le quitaba el habla, pero tenían que entrar a la casa, estaba anocheciendo, y no era bueno estar en la puerta, solas, de noche.

Q- Rach.. cariño, llegamos, no puedo cargarte hasta la casa…

R- está bien, solo por que me lo pides así.

Entraron, Rachel medio dormida corrió a la habitación mientras Quinn se detuvo a hablar con su madre.

Q- como está todo?

J- le expliqué la situación a la policía, y como el hermano de Sharon trabaja en la comisaría logró que pusieran una patrulla en la cuadra, entre su casa y la nuestra… no tienes idea de lo que era esta casa hoy a la mañana… como está ella?

Q- no sabe nada, no quiero que se asuste, ella me dijo sabes?, me dijo el primer día que el la iba a buscar… yo, yo no se que hacer, tiene que estar a salvo mamá…- la rubia sollozaba y perdiendo la fuerza abrazó a su madre buscando una respuesta.

J- Sabes mi amor? Esto es complicado, difícil y peligroso, estas personas no están bien, tampoco debes odiarlas, por que tienen un problema, una persona que está bien no hace tanto daño a otra, tu solo disfrutala, cuidala, mimala y cuidate tu… si?- la rubia asentía como una niña pequeña, tenía que ser fuerte, debía hacerlo por Rachel.- Con todo el amor que tu le tienes va a superarlo más rápido de lo que se imaginan… ahora sube con ella que debe estar extrañándote…- le guiñó un ojo y la incitó a subir.

Abrió la puerta y ahí estaba Rachel, en su cama, mirando hacía la puerta esperando a la rubia mientras abrazaba una almohada.

Q- creo que alguien me reemplazó, mejor duermo en el sillón…

R- como te va a reemplazar una almohada? Ven aquí que tengo sueño.

Q- por que no te dormiste entonces? Venías roncando en el auto

R- te estaba esperando, no quería dormir sin ti, pero si no te gusta que lo haga, la próxima vez no te espero.

Q- ay ya cállate Rachel.- dijo mientras se metía en la cama y la morena con una sonrisa inmensa le daba la espalda.- ah no, ya estoy cansada de esto.- Rachel la miró estupefacta.- siempre te pones de espalda y tengo que abrazarte… yo también necesito cariño sabes?

La morocha captó enseguida el mensaje, y se giró para quedar frente a frente con Quinn, la abrazó por la cintura y sus frentes se chocaban.

R- buenas noches héroe- susurró sobre su nariz mientras le depositaba un tierno beso.

Q- Te quiero tanto.


Espero les haya gustado! y sigan dejando sus comentarios! me han dado muchas ideas (: