Fruits Basket
Cap 9.
"Momento de calma"
Ya habían pasado un par de meses desde el anuncio de los chicos en la mesa y desde la boda de ambos… la verdad es que ninguno de los dos esperaba semejante felicidad sobre todo en las condiciones de los dos pero, así les había tocado una nueva y feliz vida.
Pero…
La escena es de madrugada toda fria, helada, humeda y pegajosa, de esas en que uno tiene los ojos cerrandose en plena calle… en fin, el caso era que una figura oscura cubierta por una gabardina hasta el suelo, caminaba en zigzag medio cayendose, buscando…
Parecia un borracho, mas no lo era… oh no, nada que ver, en este caso, se trataba de un chico desvelado toda la noche con chillidos y gruñidos a su lado, llamados de una exigencia y un apetito nocturno extraño que obviamente el, como esposo, tenía que satisfacer a toda costa… Hasumi se aferro al borde de la puerta de la tienda de 24 horas mientras respiraba profundo, suplicando casi no quedarse dormido de pie, ya que tenía bastante tiempo que no podía pegar ojo, puesto que sus "pequeños" amores así le pedían.
Entro despacio mientras la cajera lo veía con dudas y por si acaso, con un dedo en el botón que de seguro llamaria a toda la policía del distrito; Hasumí pudo distinguir el temor en la mujer, así que tan solo tosió y puso lo que esperaba fuera una sonrisa de inocencia y no una mueca terrorifica…
-Mi esposa esta esperando bebes…
Palabra magica, apenas dijo esto la mujer en la caja suspiro aliviada y comenzo a reir.
-Vaya!... pues felicidades, la verdad es que no es el primer padre primerizo que viene a estas horas, pero siempre dan miedo… o la mayoría de las veces- se disculpo la mujer
-Como sabe que soy primerizo?- dijo sorprendido Hasumi puesto que según el, nadie podria distinguir tal cosa
La cajera rio de nueva cuenta mientras se dirigía hacia el y le acercaba una silla para que descansara
-Los que ya tienen tiempo siendo padres, generalmente llegan mas descansados y directamente a lo que quieren llevar- sonrio y Hasumi la imito con una pequeña gotita en la nuca- ahora digame, su esposa le encargo algo en especial?
-No la verdad- confeso el chico tomando un sorbo del café que la muchacha le había llevado para despertarle un poco mas- solamente que no sea algo que le de frio- a esto la cajera lo miro algo confusa mientras Hasumi reia nerviosamente con una mano en la nuca- es que… digamos que es muy sensible al frio ^^U
-Entiendo ^^- sonrio la cajera- dejemelo todo a mi, usted solo espere y yo traere algo que estoy bien segura que le gustara a su pareja
El chico asintio obedientemente mientras la mujer se retiraba y comenzaba a buscar por toda la tienda, los alimentos tan buscados por el chico nocturno; el pelicastaño suspiro un poco mientras miraba su reflejo a través de la ventana y tal vez, un poco mas alla, donde una delgada linea color azul se aclaraba dando a entender que el calido y radiante sol que tanto amaba su Ayame estaba por salir.
De nuevo sonrio, pero esta vez para si… el pensar en su Aya-chan le hacia sentir lleno y feliz, mas feliz de lo que jamás hubiera pensado desde que lo corrieron de casa… no podía creer lo afortunado que era al tenerle ahí, a su lado con su siempre tan animado (y algo extrovertido) carácter…
Parecia que la suerte al fin le sonreia… en parte tendria que agradecerle a su hermana, de no haber sido por ella probablemente jamás hubiera conocido a Ayame… o tal vez si, pero no como lo conocio… probablemente le hubiera visto por Hatori, pero no hubiera tratado directo con el…
Bueno, si, también tendria que agradecerle a Hatori, después de todo, ellos se odiaban pero fue el quien le brindo el permiso para cuidar de Ayame después del incidente del baño y todavía mas, se estaba encargando a escondidas y en contra de las reglas de su familia, de cuidar a los dos pequeños retoños que cada dia estaban mas grandes y pesados en la ya voluminosa panza del serpiente. Definitivamente aquel seria un año muy interesante. Un ruido lo distrajo de todo lo que pensaba y se giro para encontrarse con la señorita que estaba etiquetando, marcando y metiendo todos los alimentos de la cinta de la caja registradora a la bolsa de compras.
-Ya estan sus compras señor, puede pagarme mañana que este mas despierto y pueda contar el dinero- sonrio la muchacha mientras Hasumi se desperezaba un poco y colocaba el vasito de café desechable en la basura
-Muchas gracias- dijo cargando las bolsas y agitando un poco la cabeza- le prometo que apenas este bien consciente, vendre a pagarle
-Si, esta bien- dijo la chica mientras lo despedia en la puerta- solo tenga cuidado!
El chico asintio con la cabeza, mientras regresaba a su casa caminando a trompicones entre el peso y la torpeza de aun tener sueño; lentamente caminaba hasta llegar a reconocer la puerta de vidrio que era la entrada de su amada librería.
No pudo evitar fruncir un poco el ceño, al notar los ojos y los colmillos maliciosamente dibujados con tinta lavable blanca sobre los antes relucientes cristales… definitivamente esa travesura estaba firmada "Hatori" por donde quiera que la viese… Parecia ser que ni en la madrugada su pobre establecimiento estaba tranquilo; una sonrisa traviesa aparecio en el rostro de Hasumi… bien, si guerra era lo que queria… se había metido con el dueño del establecimiento equivocado…
Metio la mano en la bolsa que cargaba y arrojo un frasquito oscuro contra la pared del jardin de Hatori, que estaba por encima de un tendedero donde colgaba la pulcra y blanquisima bata de medico que tanto gustaba de usar en si Hatori…
Ojala que su seguro cubriera una buena tintoreria porque dudaba de que ese jugo de uva se quitara tan facil ahora…
Entro lentamente a la librería, probablemente Ayame se hubiera vuelto a dormir después de tener que esperar a que los alimentos llegaran; cerro la puerta lentamente y apenas habia puesto el pie sobre el primer peldaño de la escalera, cuando…
-HASUMI! DONDE ESTABAS, TENGO HAMBRE AUN!
Ayame había salido de pronto de la cocina (a espaldas de Hasumi, lo cual obviamente, le provoco un susto de muerte) y Hasumi estaba tirado en el suelo, con la mayoria de las compras encima.
-A… Ayame… crei que ya estarías dormido- dijo sonriendo un poco mientras Ayame se recargaba en el marco de la puerta de la cocina, con esa pose tan coqueta que siempre acostumbraba hacer desde niño
-Con el hambre que tengo?... deberia darte vergüenza dejarme en tal estado de hambre que creias que se me olvidaria- dijo el peliblanco con una mano en la frente y un tono dramatico, que solo consiguieron que Hasumi riera quedo- y la gracia esta en…?
-Lo siento Aya, es solo… que te ves muy bien- dijo dirigiendo su mirada mas debajo del rostro de su amado, donde el ya sabía, que escondia el mas grande secreto de ambos… que para ese entonces, con el tamaño de cintura que tenia Aya era extraño que siguiera siendo secreto
-Hmm… gracias- dijo levemente sonrojado el serpiente- pero aun asi, tengo hambre- dijo mientras recogia las compras y se las llevaba a la cocina- veamos que dulces me trajiste…
Hasumi se enderezo y se levanto del suelo mientras Ayame comenzaba a sacar todas las cosas de sus empaques y comenzaba a comer; su pareja se dirigio a la silla frente a el y comenzo a observarlo comer sin detenerse, algo que desde hacia unos meses comenzaba a ser mas seguido
-No crees que comer tanto te hara daño? ^^U
-No
Ayame se detuvo a medio comer mientras Hasumi comenzaba a hacer bizcos… aparentemente se estaba quedando dormido sobre la mesa… pobre, desde que andaban juntos, siempre hacia lo posible por complacerlo… asi que, que mas…
Ayame se acerco y lo recargo bien en la mesa, antes de llevarse los alimentos de ahí.
-Duerme bien Hasu-chan… porque mañana tenemos que ir a la tienda, son mentiras eso de que el dinero se puede lavar, la lavadora ya no sirve ¬¬
Apenas Ayame salio de la cocina Hasumi abrio los ojos y se puso las manos sobre la cabeza
-Lavado de dinero… quien demonios se lo dijo!?
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En otra de las casas Sohma, Shigure sonreia riendose para si mismo… se habia despertado con un sentimiento divertido entre la madrugada… y creia saber el por que…
Por su parte, Akito no podia dormir… su plan estaba por llevarse a cabo. Se giro sobre su sitio, ya casi saboreando el dolor y la angustia que produciria… nada como un par de victimas nuevas e inocentes para ponerle fin a la paz que en esos momentos, Ayame y Hasumi llevaban…
Hacia tiempo habia enviado a uno de los tipos que trabajaban para el a la casa de Hasumi, ya varios rumores le habian llegado sobre el hecho de que el serpiente ahora vivia con otro chico y este hecho le resultaba tentadoramente curioso… Acaso alli habria otra oportunidad para separar y herir a otra pareja?... no habia hecho algo similar desde lo de Hatori y lo de Kyo y esto parecia un muy buen momento para intentarlo nuevamente… para repartir su sufrimiento con su familia…
Akito sonrio tan solo de imaginar lo que vendria… ni lo esperaban ni sabrian que fue lo que paso pero… acaso la vida no era para sufrirla?... pues bien, el mismo se encargaria de que no lo olvidaran…
TBC
