Volverte a ver

Orgullo y prejuicio

Ambos respiraban de forma acelerada, había sido tan vertiginosa la situación, desde la entrada de los comando por el techo de la mezquita, luego el abrazo a su amigo y los ojos de Booth, clavados en ella, esos ojos que pasaron del amor desbordante en su pecho, a la furia incontenible en menos de cinco segundos.

Levantó su rostro mientras aun intentaba sacar la respiración y lo miró, estaba tan exhausto como ella, pero su expresión más que de cansancio era de rabia contenida – Booth– dijo de forma casi imperceptible, mientras se acercaba a él – No, no, no digas nadaestiró su mano hacia ella deteniendo el avance de la mujer por la habitación – Booth, yo… –era tan extraña la situación, sentía angustia, como si de alguna forma se sintiera culpable por todo lo que había ocurrido en el último año. De forma instintiva llevó su mano al cuello, buscando la medalla de San Cristóbal, pero al no encontrarla comenzó a desesperarse, a mirar al suelo, a su al redor – ¿Buscas esto?De un bolsillo el ex – ranger, sacó la cadena y se la mostro - Pensé que la había extraviado, no te imaginas lo que ha significado…

Seeley ya no pudo contener la furia de lo estaba en su pecho, había movilizado cielo y mar para encontrarla, cobrado favores hasta al mismo presidente de USA, incluso intentó quitarse la vida por ella… - ¿Qué no sé lo que ha significado?, ¿me lo estás diciendo a mí? el hombre se puso de pié frente a ella, ambos eran altos, pero en esos momentos la antropóloga se sintió de no más de 20 centímetros frente a su cara – La noche que me dejaste en tu apartamento, con esa escuálida nota que decía, en un año, frente a la fuente, me destrozaste Brennan, no sé cómo diablos me repuse a esa inesperada partida… Quise creer que los años de amistad y lo que ocurrió entre nosotros aquella noche, había hecho caer la muralla de tu vida, creí que de alguna manera verdaderamente creías en mi El hombre miró al techo, pasándose la mano por el pelo e intentando contener de alguna manera la avalancha de sentimientos que luchaban por salir de una vez por todas – Tuve que continuar mi vida a medias, me fui a Afganistán, sin siquiera saber si podría volver en un año, intente llamarte, pero cada vez que lo hacía y que se lograba comunicar la maldita operadora, alguno de tus descubrimientos estaba por sobre mí. Luego y sin más te envié un telegrama, que se dé buena fuente recibiste Sacó de su bolsillo el diario y lo levanto frente a su cara, ella palideció, si tenía su bitácora, él ya lo sabía todo - jamás una respuestaintentó buscar en su racionalidad alguna objeción que fuera convincente para su interlocutor, pero nada justificaba no responder a tan abierta muestra de preocupación y sinceridad- Seeley, por favor, déjame expli…- Desesperado tomó el diario y buscó una página en específico – ¡Explicar!, Explicar que?… ¿Quieres que lea tus propias palabras, a la mañana siguiente de dejarme solo en tu cama? – la antropóloga negaba, ella sabía perfectamente bien lo que escribió durante esa mañana mientras que el avión despegaba – No, Booth, no por favorSolo un poco, un poco de lo que él sintió, era lo que necesitaba transmitirle – Estoy segura, que él podrá salir adelante sin mí, estoy segura habrá una mujer que le dé todo aquello que yo no puedo, pero aun así mi corazón y aunque sé que este es solo un musculo, duele mucho. Me costó tanto dejar su calor, saber por fin que era real que las leyes de la física podían romperse de esa forma, sentirme completa como jamás lo sentí con ningún otro… Que de mi boca haya salido su nombre en medio del placer que me provocó estar bajo su piel cálidacomenzó a acercarse mientras ella estaba en pleno shock, paralizada y no pudo movilizar un dedo, ni mucho menos negar – Perfecto, eso me dice que puedo seguir leyendo… - Buscó una hoja más, mientras se pegaba a ella – Puede que jamás se lo diga, pero él es único del que me he enamorado, será el amor de vida… -A estas alturas la cara de ambos era separada sólo por un diminuto espacio, donde sus respiraciones aun agitadas chocaban y sumando a la furia que él contenía y la desesperación creciente de ella, sentían el deseo correr en su interior. El agua salada de las lágrimas de Brennan ya comenzaban a rodar por sus mejillas y no anhelaba nada más que los labios que ahora la acusaban, por todos y cada uno de sus errores – No imaginaras lo que fue verte a través del vidrio de helicóptero y luego de un avión alejándote de mí… De lo que amo más en este mundoy el golpe a la conciencia de la antropóloga fue demasiado, le fallaron las piernas al momento en que Booth la sujetaba por la cintura y de forma delicada, casi como si de porcelana se tratara, rozó sus labios con los de ella, marcado la respiración y dejando escurrir su propia pena en la piel de su compañera, un beso… Eso necesitaba para permanecer vivo, hasta que su rabia se disipara, con su mano derecha acercó el rostro de su compañera y beso con ira, esas joyas de labios debían ser marcados, era terrible querer ser el dueño de una mujer indomable, pero solo por hoy lo necesitaba, se separó luego de momento y juntó sus rostros y fue peor aún,cuando nuestro plan que ya estaba trazado y estaba siendo ejecutado, para que no corrieras ningún riesgo, fue interrumpido por Danny, Dios, no pude soportar verte en brazos de alguien máspoco a poco, la culpa que sentía Huesos, se fue esfumando – ¿Todo este número… Fue por celos?, ¿Todo esto, es porque crees o te sientes mi dueño?Ahora los papeles se invertían, era el hombre que sentía la culpa a flor de piel, pero no lo admitiría – No cambies el tema… No solo tiene que ver con que me esté volviendo loco de celos por Danny, tiene que ver con que hasta hoy y aunque he repasado mil veces las páginas de este diario, no logro creer en tus sentimientos, no logro saber qué demonios sientes por míella intentó tomarlo de las manos, pero esté de forma brusca y despectiva retiró su brazo, lastimando de rebote a su compañera – Boothle dio la espalda – Es mejor que me vaya, necesito aclararme y tu… Mejor le digo a Danny que vengatomó el picaporte de la puerta y abrió sin dejar de mirar hacia adelante – Ahora no estoy seguro de querer pasar un minuto más contigo… Ni siquiera en la habitación…

El corazón de la antropóloga se quebrajó, no había pensado en nadie más durante el último año… ¿El último?, Booth, ya sabía la verdad… No había nadie más en su mente desde los últimos cinco años y aunque intentó sacarlo de ahí, ni el buzo, ni el botánico… Ni mucho menos Sully, lo habían logrado.

Se recargó en la puerta al salir, aun sentía furia en su interior, no pudo controlar los celos al ver a Temperance rodeando el cuello del otro agente.

Por el final del pasillo aparecía Ángela, quien se acercaba con un folder en la mano, al verla simplemente siguió por el lado contrario, sin detenerse siquiera a saludar, abrió la puerta de su habitación y se lanzó en la cama boca abajo, se sentía como cuando su padre llegaba ebrio y lo golpeaba; no sabía si algo estaba bien o se estaba volviendo color de hormiga, volvió a tomar el diario en sus manos… ¿Aun podía confiar en las palabras ahí escritas ahí?. Se volteó sobre si y toco sus labios, estos palpitaban, el rose con el aliento de Huesos habia encendido su piel, ahora quemaba el contacto de hace algunos momentos. Horas antes se sentía tan seguro de aquel sentimiento que los unía y ahora no estaba seguro de nada, solo que esto terminara pronto y poder sentarse a hablar con ella, sus palabras no representaban su sentir, él la amaba con todo, podría dejar trabajo, amigos e incluso familia, si ella se lo pedía… ¿Por qué tenía que todo ser tan difícil, cuando se trataba de Huesos?, porque si fuera fácil, no valdría todo el esfuerzo…

Ángela encontró a Brennan hecha un mar de lágrimas, sentada en el suelo a los pies de la cama – Cariño ¿Qué pasa?– Huesos solo levanto su mirada a la única amiga que le quedaba, lo que vio la peli-crespa no le gustó para nada, sus ojos eran casi blancos, Temperance jamás había estado con los sentimientos a flor de piel; ¿Esto era lo que verdaderamente su amiga quería esconder del mundo?, una mujer tan delicada, frágil y dulce, debajo de una capa de racionalidad y vida perfectamente controlada – CariñoSólo se acercó la abrazó fuertemente, la doctora soltó el llanto que contenía desde los 15 años, lloró como nunca lo hizo en el pasado, lloró por su madre, por su padre y el abandono de su familia, dejó correr el cauce de todas aquellas frustraciones que se prohibió sentir, el rechazo impuesto al único amor… Podría soportar cualquier prueba que le pusiera adelante, pero no, jamás el rechazo de su único y gran amigo. Tras unos minutos donde los sollozos y pequeños gritos contenidos acompañaron las lágrimas, Ángela la contuvo en su pecho – Se cariño, que no te gusta hablar de tus sentimientos, sé que te cuesta hablar de ti… Pero aquí estoy contigo… Ahora y en mil años estaré para ti, porque te quiero y eres parte de mi familiaUn último suspiro, hizo que Brennan comenzará con la perorata que jamás pensó – Llevo años pensando que soy una carga, llevo años pensando que no hay nadie para mi… Hasta que conocí a Booth, sólo hasta antes de mi viaje a las Molucas, me pude dar cuenta de lo que verdaderamente significa para mí, me gustaría pasar con él, los próximos 70 años de mi vida y aunque suene irracional y poco científico de mi parte, quisiera vivir la muerte con élÁngela por fin respiró tranquila, por fin su mejor amiga pudo liberar su corazón y comprender el amor que sólo con la mirada le había profesado al Bombón de su compañero – ¡ay! Cariño, no sabes lo feliz que me hace que por fin te hayas dado cuenta… ¿Y eso es lo que te ha hecho llorar?La oji-azul negó y nuevamente una mueca de llanto se posó en su cara – Luego de tanto esperar, al parecer es tarde… Él ya no cree que lo pueda amarLa morena se puso de pie un tanto nerviosa, mordiendo su mano y sacando un poco de rabia - ¿Pero cómo diablos puede dudar de tu amor?Brennan la observó y sonrió de forma melancólica – Durante el rescate, Danny apareció primero y yo sólo pude atinar a abrazarlo y agradecerle el rescateÁngela concatenó los acontecimientos y llegó a única e ineludible solución - ¿Celos?y Temperance afirmó, con un leve movimiento de su cabeza, ya no quería hablar, a menos que fuera con él… Ya no quería escuchar nada más que su voz y sentir su presencia en el cuarto – Ángela… Podrías… - Se acercó a la puerta y con una sonrisa sincera se volteó a decir – Claro cariño, yo me encargaré.

Por su bien y el del futuro de ambos debía contener y dejar fluir toda esa rabia, pero ¿y si aunque dijera amarlo ya no deseaba estar con él?, Claro, un perfecto estúpido y luego, luego estaba Danny, esa mirada insidiosa, esos ojos que me decían he ganado y no hay nada que puedas hacer – Por un demonioY en un arranque de frustración golpeó la mesa de té, que se encontraba a su lado, respiró profundo… Un toque en su puerta lo saco momentáneamente de sus cavilaciones, de mala gana se acercó a la puerta, no lo vio venir, al momento de abrir, un puño se había atravesado en su mandíbula y lo hizo trastabillar, para caer de espaldas en frente al pórtico – Seeley Joseph Booth, soy capaz de perdonarte casi cualquier cosa en este mundo, menos la lágrimas derramadas de mi casi hermana, te lo diré solo una vez y te juro que si no lo solucionas, haré que Jack use toda su influencia del Grupo Cantiléver para eliminarte de la faz de la tierraEl agente, aun no salía de su estupor por el discurso de Ángela, cuando una segunda enbestida vino sobre él, mientras que la mujer se colocaba sobre él y lo tomaba de la solapa – Te permito dudar sobre la inteligencia de Brennan, te permitiré dudar incluso de tu Dios, pero jamás te permitiré que dudes del amor que ella te profesa… Si leíste bien esas páginas, debes saber que ella no se ha involucrado en nada serio desde que te conoció, ni siquiera Sullivan fue algo real para ella… Y prueba de esto, es que se quedó única y exclusivamente por ti… Aunque haya dicho que fue por su trabajoUn corto circuito en la información que le entregó su casi cuñada y la quijada adolorida fue lo que necesito para percatarse de su error – Ángela... gracias por aclaramelo– La mujer sonrió, un alivio más para su frágil corazón – Bien, así me gusta BombónLe ayudo a ponerse de pié y le dio un beso en la mejilla – Ahora, ve a arreglar el desastre que dejaste en la habitación de TÚ huesos y mañana, quiero los detalles picantes.