The Escort
Disclaimer: Twilight no me pertenece. La historia es de RobMyDream.
.
N/A: Advertencia la historia todavía contiene representaciones sexuales y lenguaje explícitos, entrar con precaución.
.
.
Hearing Damage
BPOV
Estoy fascinada por el paisaje que va pasando por mi cabeza. Apoyo mi mejilla contra el frío cristal y dejo que mi mente se quede en blanco. Bueno, yo quiero que esté en blanco, pero es mi corazón el que está causando que mi mente piense en cosas que no quiero pensar. Hay un campo de trigo que estamos pasando. Me recuerda a la gente en un concierto, balanceándose hacia atrás, el viento lanzando las cañas de oro. No veo nada de civilización, sólo el cielo azul, campos de oro y algunas nubes.
Cuando desperté esta mañana, cuando abrí mis ojos y me encontré en mi pequeña habitación, tan solitaria y pintoresca; vi mi futuro de nuevo. Miré en el espejo de encima del lavabo de mi cuarto de baño mientras me lavaba la cara: El hematoma negro un poco más oscuro, un poco más púrpura. El dolor en su mayoría era fácil de ignorar, pero todavía seguía allí, sin lugar a dudas. Lo que vi mirándome, no era la chica que vino una vez a Chicago. Posiblemente, me he ido lejos. Soy una completa extraña para mí misma. Mi papá vería el cambio de inmediato. Yo sé que lo haría. Es por eso que no estoy segura de si me voy a casa o no.
Le dije a Edward que lo llamaría, pero ahora se está haciendo tarde y no sé si puedo. Supongo que no puede hacer daño. Le hubiese dicho lo que sucedió, pero sería como añadir otra manzana a la pila, otra y quizás todas ellas caerían al suelo. Otra razón, por la que no puedo estar con él. La más importante, es que yo no soy quien digo que soy.
Incluso si existiera la posibilidad de que pudiera estar con él, si él me quisiera de esa forma, ¿le gustaría la verdadera yo? O soy una tonta por pensar que soy tan diferente de la Bella que una vez fui.
El hombre que me lastimó, el que me dijo que era inútil, el que me golpeó, me pateó y me dijo que nunca sería nada más que... una puta. Él me dio miedo. Nunca tuve una razón en toda mi vida para tener miedo o temor por mi vida hasta él. No me di cuenta de la vida protegida que tenía.
Forks no era para nada como Chicago, tal vez así es como llegué allí. Yo quería algo diferente a donde yo estaba, porque la hierba es siempre más verde, por supuesto. Ángela y yo habíamos planeado este viaje desde la escuela secundaria. Yo quería tanto salir de mi pequeño pueblo e ir a alguna parte y ser audaz, tal vez convirtiéndome en una acompañante estaba tomando esa audacia demasiado lejos.
Mirando atrás, realmente me preguntaba qué me hizo tan desesperada que tendría sexo con extraños por dinero. No me criaron para ser de esa manera. Por supuesto, tal vez ninguna chica es criada de esa manera. Seguramente no. Me gustaría poder dormir. Dormir y despertar de vuelta en casa, tal vez habría ido a la Universidad de Washington. Creo que la verdad se perdió en alguna parte. La razón por la que estoy aquí.
Cuando llegué aquí me entusiasmó encontrarlo. Fue la razón. Él fue la razón. Una pequeña ciudad, enamorada del niño rico en mi escuela secundaria. Lo vi en mi primer año, él era un estudiante de segundo año. Me quitó más que la respiración. Tomó mi corazón, mi alma, mi cordura. Todo. Yo quería tocarlo, y encontré maneras para tocarlo. Indiscretamente. Al pasar junto a él en el pasillo, un pequeño roce en contra de su bíceps desnudo mientras él estaba en su camino al gimnasio. Se dio la vuelta y me miró rápidamente guiñándome un ojo y continúo. Mi día sería el mejor de la historia, debido a ese toque.
Él nunca me trató como alguien inferior. Siempre cortés, siempre amable, siempre seguro, siempre obligado a ser todo. Él era el epítome del éxito. Su sonrisa me derretía, pero yo era demasiado tímida para decirle alguna vez una palabra y aunque él me vio, realmente no me veía. Tenía muchas otras para tener su atención y tiempo. Yo era sólo una de las caras desconocidas en la multitud del instituto de Forks.
Él era Edward Anthony Cullen. Un estudiante recto, más popular que todo, su familia es rica, exitoso, generoso, con clase, y encima, completamente a otro nivel. Como si estuviera en el balcón del tercer piso de un hotel de 5 estrellas y yo estuviera abajo en la calle, con los ojos muy abiertos hacia él, esperando que me pidiera subir, pero sabiendo de que incluso en sus mejores intenciones, yo estaba demasiado lejos de él para escuchar mis gritos. Nunca me molestó eso.
Yo sabía que él y yo no estábamos destinados a cruzarnos. Así que cuando finalmente llegamos a Chicago para ir a la escuela, tuve una especie de olvido acerca de él. Bueno, eso no es cierto tampoco. Nunca pude olvidarlo. Su último año, sí, ¿cómo podría olvidarlo? Yo estaba en mi casillero el último día de mi tercer año, el último día de su último año. Habíamos dejado la escuela para el verano. Yo iba a tener que esperar a Charlie porque mi camioneta estaba arruinada. Así que esperé en el interior en este día de lluvia y miré a través de mi anuario. Ahí es cuando él caminaba por el pasillo.
Lo mire y él sonrió. "Hola, Bella." Él sabía mi nombre, sí, me olvidé un tiempo que me habló. Dijo mi nombre. Estábamos solos en el pasillo y él sonrió y dijo mi nombre.
"Hola, Edward." Apenas hablé en un susurro mientras me sentaba paralizada en sus preciosos ojos verdes, se arrodilló a mi nivel en el suelo. Pude oler su colonia y sus labios estaban tan cerca.
"¿Quieres que firme tu anuario?" Me preguntó. Me emocioné como si estuviera recibiendo el autógrafo de mi celebridad favorita. Yo asentí, sabiendo que hablar era bastante inútil. Sólo quería concentrarme en su voz y su piel. Flexionando sus músculos debajo de la camisa sin mangas. Su pelo salvaje, yo quería tocarlo. Espera, ¿por qué me estaba hablando? Recordé, respirando agitadamente. Se escuchó un ruido fuerte en el pasillo vacío. Fingió no darse cuenta mientra buscaba a través de mi anuario para encontrar su foto.
Cerrándolo y entregándomelo de vuelta, él sonrió de nuevo. "Ahí tienes chica linda, creo que estarás pegada aquí otro año." Asentí con la cabeza aturdida. Él podía decir 3x9=27 y yo habría sido feliz para siempre. Se mudó a finales del verano. Yo no sabía dónde. Toda su familia se fue. Edward era sólo un niño, pero nunca lo sabrías por mirarlo. Era como si el cielo no pudiera nunca dejar al descubierto a este muchacho hermoso estar triste o deprimido. Él siempre brilló. A cambio, la gente reflejaba su alegría de vuelta a él. Todos amaban a Edward Cullen. Yo también.
Yo sabía que este simple enamoramiento desvanecería en el tiempo. Pensé que lo haría, hasta Chicago, hasta que extraña y desesperada decisión por trabajar en On The Down-Lows. ¿Cuándo la escuela se convirtió más importante que mi dignidad? ¿Qué voy a hacer?
Está oscuro ahora, una señora mayor está sentada junto a mí hablándome a distancia y realmente no estoy escuchándola. Tengo hambre. Tengo mi teléfono celular en la mano con firmeza, pensando en volver a encenderlo. Lo hago. Ella está preguntándome dónde voy, y no sé qué decirle. En realidad no es de su incumbencia, pero sé que ella está tratando de ser amable.
Ajusto la pequeña almohada detrás de mi cabeza y giro un poco lejos de ella. Las estrellas están saliendo en el cielo. Me encantan las estrellas. Miro mi teléfono para encontrar 56 llamadas perdidas. En su mayoría de Edward. Algunas de Ángela, una de Alice. ¿Qué estoy haciendo?
Recuerdo de nuevo el día que llamé a Edward por primera vez. Fue antes de que me diera cuenta de quién era. No me sonaba familiar, tal vez debería. Cuando llegó a mi apartamento ni siquiera me pareció familiar al principio. No fue sino hasta que mis nervios se calmaron, luego mientras me puse de pie antes de desnudarse, me golpeó como un ladrillo. Yo rogaba para que no me reconociera, pero supongo que no había mucha oportunidad de que de todos modos. Yo apenas estaba registrada en su mundo en la escuela. No me molesta esto tampoco. Él era demasiado agradable para molestarse.
Yo no tenía ninguna intención de decirle que nos conocíamos entre sí, debido a que estaba bien. Sólo no era importante. Nosotros realmente no teníamos una historia que compartir y de la cual reírnos. Además, si se acordaba de mí ¿podía que ser una acompañante le haría pensar mal de mí? Supongo que eso no tiene sentido. Él vino a mí, yo no he ido a él.
Mierda, el tono distintivo de mi teléfono suena en mi mano. Mi corazón salta. Es Ángela, la señora a mi lado está tratando de mirar la pantalla de mi teléfono. Me vuelvo más hacia la ventana. Me está poniendo de los nervios. "Hola, Ángela."
"¿Estás en casa?"
"No."
"Bella, vuelve, ven y quédate con Eric y conmigo. No tienes que irte."
"Lo sé." Ni siquiera sé por qué me voy. Esta mañana se trataba no saber a dónde Bella se fue y ese nombre que él usó. Una puta. No me importaba ser llamada una acompañante, pero una puta parece traer todo tipo de connotaciones negativas. Entonces, mientras luchábamos, él decidió que no valía la pena violar. Solo 'olvídalo'. Él me dijo disgustado y me dio una patada antes de correr hacia la puerta. Supongo que fue un tipo de consuelo que, aparte de Mike Newton, sólo había sido Edward. De alguna manera esto me hizo sentir mejor.
Yo no entendía por qué me sentía tan mal por tener otro cliente en la noche. Lo hice, pero no lo hice. Quiero decir, yo era sólo un desahogo sexual para Edward, pero porque lo conocía y era agradable. Porque una vez lo amé o pensaba que lo hacía, me hizo mejor. Podía darme el lujo de ir a la escuela y podía dormir con mi amor de la secundaria, ¿Qué era mejor que eso? Supongo que me sentía mal por todas estas razones, además no sólo era una puta, pero era una puta mentirosa. Definitivamente, yo no sabía dónde iba Bella Swan.
"Bella, ¿qué pasa con la escuela?" Sí, ¿qué pasa con la escuela? Tenía tres años más para obtener mi título de publicidad. Yo ni siquiera me había retirado todavía, así que podría darme la vuelta.
"No lo sé todavía, no he decidido." Le dije, mientras miraba que la señora de mi lado bajaba del tren.
"¿A qué distancia estás, podríamos ir por ti?" Ella me pidió en pánico.
"No, estoy al menos a la mitad de Iowa, no te preocupes." Le dije mirando al monitor del autobús. Era como esos monitores de las terminales del aeropuerto que te dicen qué avión esta aterrizando o despegando. Este mostraba nuestro camino a través del país. Una llamada en espera está sonando en mí.
"Ángela, te llamaré más tarde ¿de acuerdo?"
"Muy bien cariño, por favor, ten cuidado y llama a tu papá."
"Lo haré." Ella corta y yo hago clic sobre la segunda llamada y mantengo el teléfono en mi oreja. La recepción está confusa, pero puedo oír su suave voz de terciopelo.
"¿Isa? ¿Isa? ¿Estás ahí cariño?" Quiero decir algo, pero estoy congelada. No sé qué decir. Una lágrima resbala por mi mejilla. Miro a la figura de la sombra de los pasajeros de delante y al lado de mí. Preguntándome brevemente si ellos alguna vez han hecho una decisión tonta como la que yo parecía tener.
"Hola." Finalmente respondo, sin saber si la persona ha decidido colgar.
"Dios, ¿dónde estás? Te he estado llamando todo el día. ¿Estás bien, estás herido? ¿Qué está pasando?" Su voz se está empezando a romper, yo estoy captando cada palabra. Servicio de mierda.
No sé qué decirle, solo estoy tan contenta de oír su voz. Estoy de nuevo enamorada de él, al igual que la secundaria, pero ahora sé que la sensación de tocarlo, me hace amarlo, y necesito más. Yo nunca obtendría más de él ahora. Debería saberlo. Él está a kilómetros de mí y cada decisión que he tomado me ha llevado a este lugar.
Yo solía creer en el karma, que lo que viene se va. Yo creía en la suerte también, y que si has puesto algo libre y vuelve a ti es tuyo, si no vuelve, nunca fue tuyo para empezar. Por algún milagro volvió a mí. La vida que elegí para llevar, me llevó de nuevo a él. Sin duda, ¿no era sólo una coincidencia?
"Isa, por favor, háblame." La conexión es más clara ahora. "Dime dónde estás, iré por ti y puedes quedarte en mi casa, vamos a salir de esto juntos."
"No me debes nada, Edward."
"Sé eso, chica bonita." Mi corazón salta en mi pecho. ¿Se acuerda de mí? No, por supuesto que no. No importa, me recuerdo.
"Sé que no nos hemos estado viendo desde hace mucho, pero debí habértelo dicho antes de que te fueras." Qué, qué podía posiblemente decir.
"Que me estoy enamorando de ti." Él me responde como si hubiera oído mis pensamientos. Sonrío. Entonces me golpea. Dijo amor. Dijo que se está enamorando de mí. ¿Cómo puede estar seguro? ¿Siento lo mismo? Por supuesto que sí, siempre lo he hecho. Incluso cuando yo no tenía derecho, lo amé.
"Estoy demasiado lejos." Yo lamento, sobre todo hablando en voz alta a mí mismo, aunque el teléfono sigue presionado a mi oído. Estoy tratando de susurrar, porque la gente alrededor de mí se va a dormir. Yo veo un signo de fronteras del Estado que nos da la bienvenida a Dakota del Sur. Son casi las 11:30 pm. Si yo pudiera bajar lo haría.
"¿Dónde estás?" Él pide y puedo decir que está nervioso por mí.
"Dakota del Sur, en un tren. Camino a casa, supongo."
"¿Vives en Dakota del Sur?"
"No."
"Oh, ¿entonces donde?, ¡Iré donde quiera que estés!" Él dice que con certeza firme. Sonrío a su optimismo.
"Me voy a casa al Estado de Washington." Finalmente exhalo fuertemente y me retuerzo en la silla, cansada de sentarme.
"Wow, eso es de donde soy yo." Yo estoy, por supuesto, no sorprendida por su revelación.
"Isa, aunque no me conozcas, ¿podrías amarme, te parece?" Siempre puedo. Me digo a mí mismo.
"Lo hago, Edward, de alguna manera, lo hago." Puedo oírlo dejar escapar un suspiro largo y lento. Le oigo un 'Gracias a Dios' en voz baja.
"Voy a subir a un avión y encontrarme contigo allí, probablemente estaré allí antes de ti, y vamos a volver a estar juntos. ¿Está bien?" Debería volver, pero no tengo el dinero para vivir allí. Para ir a la escuela, el propietario del club tomó mi último cheque de pago por violación al contrato de Edward, sólo el cliente puede cancelar un contrato.
Sinceramente le digo. "No puedo permitirme el lujo de ir a la escuela allí y ya no puedo ser más una acompañante."
"Dios, nena, yo nunca te dejaría trabajar allí de nuevo. Quiero decir, sé que no depende de mí, pero si yo fuera tu novio, no me gustaría que lo hicieras."
"Como dije, te puedes quedar conmigo."
"Voy a ir a ver a mi padre de todos modos, podría ser más de un día, no te preocupes por mí."
"Oh. Eso es probablemente una buena idea."
"Edward, mi batería se está agotando, morirá antes de llegar allí, y debería irme. Yo te llamo cuando llegue a Forks." Mierda, ahora que he hecho, ¿por qué dije Forks? Le oigo repetir el nombre varias veces.
"Isa, antes de irte ¿Cuál es tu nombre? ¿Tu verdadero nombre? ¿Quieres decirme?"
"¿Por qué necesitas saber?" Le pregunto esperando que se acuerde de mí y sabiendo que no lo hará.
"Porque, quiero una relación real contigo y quiero conocerte. Necesito conocerte."
"¿De veras?"
"Sí, niña bonita, lo necesito." Le oigo reír.
"Edward, ¿te acuerdas de tu último día en la secundaria?" Seguramente no lo hace.
"Ahh seguro, ¿por qué?"
"¿Te acuerdas firmando el anuario de una niña después de la escuela ese día?"
"Mmm, sí, vagamente." Momentos de silencio pasaban mientras yo veo otra barra de mi teléfono celular desaparecer. No debería estar jugando ahora, pero me ha hecho sentir mejor. Estoy tan contenta que he decidido hablar con él, saber que él me podría amar. Todavía no lo entiendo. Espero que hable, imaginándolo pasar frenéticamente sus dedos por el cabello. Pensando, pensando. Sonrío mientras lo escucho haciéndose preguntas en voz baja.
"Te voy a perder pronto, Edward. Me limitaré a llamar cuando llegue a casa."
"No, espera, dame un segundo."
Sonrío e imagino su bella sonrisa, su mirada seductora juguetona, y su demandante y suave voz. Lo oigo maldecir y luego vuelve a mí. Su memoria infinita finalmente saca la conclusión correcta. Justo antes de que mi última barra desaparezca y pienso que lo he perdido para bien. Él dice mi nombre.
"¿¡Bella!" Anuncia en pánico, la última barra se borra de la pantalla delante de mí. Cierro mi teléfono y lo presiono a mi corazón. Sí, mi Edward, soy yo.
.
.
EDITADO.
Gracias a sparklinghaledecullen por betear el cap!
O.O Wow! ¿Que creen que pasará? Eh?
Lo siento mucho, sé que dije que actualizaría ayer, pero como siempre pelie con mi mamá, cuando se enoja con alguien la agarra conmigo porque yo nunca le respondo.. simplemente la escucho y luego me voy… y me dice que no hago nada, pero resulta que en toooodo mi tiempo libre cuido a mi hermano de un año y medio! Paso más tiempo yo con él que cualquier otra persona.. soy yo la que le enseña cosas.. prácticamente soy yo la que lo cria! y me dolio mucho lo que me dijo, por eso ayer no subí cap me sentía realmente mal y para no ponerme a llorar (porque soy muy sentimental :$) me puse a leer un fic que hace tiempo quería leer.. (con eso se me olvida todo) y cuando vi la hora ya eran las 23.30 y me quedaba una hoja por traducir y el ciber lo cerraban a las 12.. cueck así no alcance a salir de mi casa! (tengo q ir al ciber porque rompi mi pendrive de internet) y recién llegó mi mamá del trabajo asi q le deje a mi hermano y salí! Me llevo bien con ella.. pero a veces no la soporto quiere controlarlo todo! (y no lo digo de rebeldía..¬¬! mi papa piensa lo mismo!)
Aw q bien se siente descargarse! LO SIENTO MUCHO! Entre mañana y el miércoles subiré el próximo capitulo.
Hubo cambio.. ya tengo todos los caps corregidos asi que actualizare como siempre! :D
.
Deysi Maria: Gracias por tu preocupación! Si es genial que Edward se haya dado cuenta de sus sentimientos y más todavía que sean correspondidos. Ahí tienes un poco de la explicación de Bella. Creo que todos amaremos más a Edward el siguiente cap. Besos y abrazos. Te espero en el prox cap ;)
Tsukisaku: jaja lo siento.. creo que todas quedamos igual! Pero al menos nos aclara los sentimientos de Edward!.. algo es algo no? Besos!
ALLY CULLEN: De nada! Ya ves que no se fue realmente por que quisiera.. si no que no le quedaba otra..ya veras que no tendremos q esperar mucho :P Besos.. hasta el prox!
v. cullen: bueno creo que en este capitulo queda claro que tenias razón! Si fue el cliente.. besos!
