Capítulo 9: Change.
HOLA A TODOS ¿CÓMO ESTÁN?, YO ME ENCUENTRO PERFECTAMENTE BIEN, BUENO, AQUÍ ME TIENEN DE VUELTA, PARA LOS FANÁTICOS DE "DOS MUNDOS" DÉJENME DECIRLES QUE LA HISTORIA ESTÁ MUERTA, NO PUEDO SEGUIRLA, NO PORQUE NO PUEDA, ES MÁS BIEN DEBIDO A ACONTECIMIENTOS QUE HAN SUCEDIDO EN LA SERIE QUE TERMINARON POR MATAR PARA MÍ A TAN BUENA FRANQUICIA, NO ES MALA, ES BUENA, CLARO, SI PASAR EL RATO QUIERES.
MIS FUNDAMENTOS SON: AL TRATAR DE GENERALE O CREARLE UNA HISTORIA PROFUNDA TERMINARON CREANDO UNA VERSIÓN DE DC CON SUS 3 JOKER PERO DE HORA DE AVENTURA, SI BIEN, NO CARECEN DE TANTO SENTIDO PUES TIENEN RELACIÓN UNAS CON OTRAS LE FUERON AGREGANDO CONTENIDO UN TANTO… FORZOSO EN BÚSQUEDA DE IDEAS, TAL ES EL EJEMPLO DE LA SAGA "ELEMENTALS", LA IDEA NO ES MALA, PERO LA MANERA EN QUE LO ABORDARON TAN ABRUPTA ME PARECIÓ DEMASIADO, CLARO, TODO ESTO ES PERSONALMENTE, RESPETO Y ENTIENDO SI A USTEDES LES ENCANTO, NO ES MALA, PERO CON TANTA HISTORIA SE PERDIÓ ALGO QUE TENÍA LA SERIE EN UN PRINCIPIO: UNA HORA DE AVENTURA.
CADA CAPÍTULO ERA UNA AVENTURA ORIGINAL, DIVERTIDA E INCLUSO EMOTIVA, DONDE EL PROTAGONISTA SUFRÍA DESVENTURAS PERO LAS SOBREPONÍA CON SU ESFUERZO Y BUEN CORAZÓN. LA SERIE SE TORNÓ UN TANTO OSCURA EN MI OPINIÓN PARA SU CLASIFICACIÓN, TOCANDO TEMAS UN TANTO… FUERTES PARA NIÑOS, LO CUAL A MÍ ME PARECE BIEN VER, PERO TAMPOCO PONDRÉ A VER A MI SOBRINO DE 3 AÑOS A VERLA, NO AL MENOS LOS MÁS RECIENTES, PUES EL HECHO DE QUE TE DIGAN DESCARADAMENTE EL MUNDO SE ACABARA POR UN HOLOCAUSTO NUCLEAR ES DURO, CLARO, TAL VEZ ALGUNOS NO LE ENTIENDAN PERO OTROS SI, DE HECHO, YO ME PUSE UN POCO DEPRESIVO.
CONSIDERO ABSOLUTAMENTE NECESARIO HABLAR DE ESTO PORQUE HAY ALGUNAS PERSONAS QUE ME SIGUIERON DESDE "HDA", LA HISTORIA MURIÓ POR SÍ SOLA, MI ARGUMENTO PARA LA TRAMA FUE ABOFETEADO, ESCUPIDO Y VIOLADO POR EL NUEVO CONTENIDO DE LA SERIA, HACIÉNDOLA PARECER UN FIASCO, UN FRAUDE, QUE CUALQUIER FAN QUE VE LA SERIE Y LEA MI HISTORIA ME DIGA: AMIGO, TU HISTORIA NO TIENE NADA QUE VER CON LA SERIE, ES UN ASCO, DEDÍCATE A OTRA COSA Y SIENTO QUE ES MEJOR DARLA POR TERMINADA QUE SEGUIR, ES MI PRIMERA HISTORIA Y ME DUELE ENORMEMENTE EL DEJARLA ASÍ PERO YA NO ME TRAE SATISFACCIÓN EL HACERLA CON LO AHORA OCURRIDO CON LA SERIE, PUES CN SE ENCARGÓ DE MATAR A ESE NIÑO ALEGRE QUE PASABA UN RATO DE AVENTURAS PARA PONER A UN CHICO LÚGUBRE, DEPRESIVO EN BUSCA DE LA DEFINICIÓN DE SÍ MISMO MIENTRAS LUCHA CON SUS PROBLEMAS EMOCIONALES, LOS CUALES IGNORA EN SU GRAN MAYORÍA EN LUGAR DE ENFRENTARLOS, ESE NO ERA EL FINN DEL CUAL EMPECÉ A ESCRIBIR, SÉ QUE ES HIPÓCRITA YA QUE EL MÍO ES UNA COPIA EXACTA AL ACTUAL, PERO DÉJENME DECIRLES QUE, AL FINAL, ESE PEQUEÑO NIÑO SONRIENTE, DESPISTADO Y DE BUEN CORAZÓN SIGUE ALLÍ, PERO YA NO ESTARÁ EN MIS LETRAS.
SIN NADA MÁS QUE DECIR LOS DEJO CON LA HISTORIA. PD: NO DEJARE LA OTRA HISTORIA, SOLO QUE SUS CAPÍTULOS SERÁN MÁS TARDÍOS, POR NO DECIR LENTOS Y LARGOS EN PUBLICAR.
/
El cambio, un proceso por el cual todas las cosas del universo están sujetas, nada es fijo, nada es inamovible, ni siquiera nuestros sentimientos, eso que nos define como personas, pues un momento podemos ser felices al grado del éxtasis total y absoluto y al otro podemos encontrarnos en la desesperación, la miseria y la depresión. Como la luna que se posa en el cielo nocturno adornada por las estrellas todas las noches y como el sol que brilla sobre nosotros les puedo asegurar que es así, yo de primera mano he sido víctima de dichos cambios.
Mi vida siempre fue caótica, así me gustaba, la seriedad me provocaba sarpudillo y la monotonía un veneno mortal que se filtraba por mis venas. Nada podía ser igual para mí y con ello dedique toda mi vida a hacer cosas diferentes, probar de todo, vivir de todo. Nunca fui exactamente una persona normal, poseo una particularidad muy extraña, mis ojos, amarillos con iris rojo, como los ojos de algún demonio o monstruo que se esconde en las noches, intimidante y tenebroso a percepción de cualquiera.
Nunca he sido una persona exactamente hermosa, mi aspecto desaliñado es el principal causante, pero a su vez mi principal arma, a principios de mi vida me percataba de cosas que otros no, veía el mundo diferente, de cabeza, me llamaban raro, yo los llamaba cuadrados a ellos, ¿Cómo era posible que no lo vieran? Era tan simple, tan sencillo, pero todos le temen al cambio, a lo diferente, al caos.
No nací con privilegios ni lujos, de hecho, todo lo contrario, decadencia, pobreza, crueldad y miedo era lo que me esperaba todos los días, hasta que decidí dejar de luchar, no, no me rendí, más bien decidí aprovechar dicha corriente a mi favor cual molino de agua, con el tiempo, aprendí a desviar dicha corriente a mi favor, más bien a mi capricho, tuve que aprender el gran arte de mentir, engañar, traicionar y robar, talentos que se me dieron estupendamente bien, pero no era suficiente, no, para lograr mi más grande deseo debía pensar en más., algo más grande.
Siempre considere el estudio como algo ridículo, sin fundamentos y una pérdida total de tiempo y lo sigo creyendo, si no naces para algo no te esfuerces en ello, no desperdicies vida en algo que realmente no te sirve, para mi desgracia tuve el infortunio de llevar el tortuoso proceso de sentarme en una silla y esperar… durante cinco minutos.
Mi mente era tanto rara como especial, buena memoria, excelente razonamiento deductivo e ideas esporádicas y creatividad sin igual, aprendía lo que necesitaba y luego me iba, vi tantas cosas que serían imposibles de enumerar, claro, ver tanto te hace conocer a muchas personas, personas interesantes de las cuales me aproveche y luego deseche, no porque no fuera malo o quisiera hacerles mal, no, simplemente les hice ver a todos el mundo y a mis pobres victimas un innegable y cruel hecho, la realidad. Es perra cruel que empaña la verdadera felicidad con su realismo, haciéndote despertar para luego caer, fue la primera lección que aprendí, si la realidad es mala solo cámbiala.
De seguro pensaran ¿Qué acaso no tenías amigos?, la respuesta es sí, lo recuerdo bien, lo conocí en uno de mis tantos viajes, era terco, testarudo, aguafiestas de primera, ni siquiera recuerdo la universidad en la que lo conocí, solo estuve allí una semana, pero esa semana fue enriquecedora para mí, durante ese tiempo me dedique a molestar a ese tipo, pero también aprendí de él, resulto no ser tan cascarrabias como lo pensé, era divertido, extrovertido, un lunático genio amante de las bromas, hicimos un montón de cosas locas, incluso después de irme de aquella escuela lo seguí frecuentando, pues era el único que me comprendía, solo difería conmigo por el lado de hacerle mal a las personas pero lo aceptaba, de ser lo contrario me hubiera preocupado demasiado nuestras semejanzas.
Cambiando de tema, ¿se han enamorado alguna vez? Yo sí, fue tanto malo como bueno, maravilloso como aterrador, sentía una felicidad y calidez en mi corazón que nunca sentí antes, la amaba, la amaba más que cualquier otra cosa, amaba cada una de sus virtudes y defectos, los cuales eran demasiado pocos, simplemente perfecta, su nombre: Celestia. Tardaría mi tiempo en darme cuenta de que no lo era.
Fueron años maravillosos los que pasamos juntos, era mayor que ella pero no parecía importarle, mi caótico ser estuvo a raya durante mucho tiempo con el único objetivo de no causarle problemas, eso sí, lo interesante y extrovertido no me lo quitaría ni Dios, descubrí un nuevo lado mío que no conocía, el estar con ella me hacía pensar que, de ser ella, no me molestaría pasar largos y aburridos días, aunque nunca lo fueron.
Conocí a más personas, volvía a encontrarme a viejos conocidos debido a ella, pero solo dos sabían de lo nuestro, su hermana menor, Luna y un pequeño rayito de sol que me llamaba con cariño papá, su hija, Sunny, una pequeña brillante, tierna y dulce niñita que ella había adoptado. Los cuatro juntos, no era un mal cuadro, la madre, la tía rebelde, el tío loco y la niña, teníamos buena dinámica, pero como ya había dicho, todo está sujeto al cambio, y lo que paso fue un cambio para mal.
Celestia había dejado muy en claro que su trabajo, su deber, estaba por encima de su propia vida desde el primer día que la conocí, no me importo, lo que me daba me bastaba, pero su obsesión por el trabajo la consumía día con día, ni siquiera su propia hermana era un impedimento, ambas habían perdido a sus padres cuando Celestia era una adolescente, apenas lo suficiente mente mayor, Luna apenas era una niña, pero pudo notar desde que se la presentaron que una oscuridad crecía dentro de ella, la cual se iba haciendo más grande con el paso del tiempo, la razón, su propia hermana mayor que la eclipsaba en todo, lo peor era que el mundo entero no se molestaba en disimularlo al ser comparada una y otra vez, solo Celestia era la única que no lo sabía al parecer.
Otra pequeña víctima del estilo de vida de Celestia fue su propia hija, casi no pasaba tiempo con ella, cayendo en Discord, pues luna se distanciaba cada vez más hacia una senda oscura sin retorno, era aún joven, pero su irada estaba llena de desprecio e ira. No me molestaba cuidarla, me la pasaba genial enseñándole cosas, jugar con ella, incluso conseguí que mi viejo amigo el barbado le regalara un tomo autografiado, la quería como si fuera mi hija, me destrozo el corazón el separarme de ella.
Un día yo y Celestia peleamos, Luna se había ido hace tiempo, no recuerdo haber discutido así jamás con alguien, ella estaba enojada, yo estaba... furioso, sabía que lo nuestro no duraría mucho tiempo más, pero aun así trate de prolongarlo, no quería, deberás no quería, pero ella tuvo la última palabra, terminó conmigo debido a mí forma de ser, el clásico no eres tú, soy yo pero al revés.
Oh las cosas que nos dijimos, cielos, deberás se había terminado, me fui y continúe en donde deje mi vida, causar caos, lo poco de humanidad que me quedaba lo termine de romper junto a la relación al cual estuve encadenado tantos años, e ver sufrir a los demás y probar mi punto era una dicha que aliviaba mi locura, bueno, ya estaba loco pero al igual que una droga el hacerle saber a los demás lo errados que estaban con sus vidas se volvió mi razón de ser.
Había pasado algún tiempo cuando alguien llamó a mi puerta, algo raro, nadie sabía dónde vivía salvo alguien, abrí la puerta rápidamente encontrándome a una niña empapada, con una mirada llena de oscuridad y sin brillo, el verla con esa expresión hizo que algo dentro de mi mente se rompiera, le haría daño, mucho daño, no a ella, sino al responsable, Celestia, sabía que algo tenía que ver, lo averiguaría y la haría pagar, esa era mi nueva meta, verla sufrir, romperse, que su mundo se hiciera pedazos.
/
Discord se haya sentado en su escritorio con la mirada en el techo, sus brazos hacia atrás aguantaban su peso, había terminado de hablar y ahora se encontraba analizando sus propias palabras, frente a él, en un sofá, se encontraba la subdirectora del plantel, Luna, lo miraba inquisitiva, también analizando las palabras del alocado ex de su hermana.
-Sabes, cuando acepte el hacernos auto terapia pensé que sería yo la más beneficiada – dijo Luna en tono suspicaz y cansado.
-Ninguno diría nada, ese era el trato primor – le decía en tono coqueto el psicólogo mientras se bajaba de su escritorio y se ponía de pie.
-Oh, ¿arruine tu fengshui o lo que sea? – decía con pena más que fingida su jefa.
-En absoluto querida, solo que no está de más decir que todo lo dicho en nuestras sesiones es estrictamente confidencial, tuviste tu turno de hablar, me tocaba a mí, pero si me permites serte sincero, el hecho de que sigas autocastigándote por lo que hiciste como una forma de expiación me parece de las formas más bajas de terapia.
-Lo que yo haga no es de tu incumbencia – dijo de forma cortante la subdirectora.
-Es de mi incumbencia si una amiga sufre de forma psicológica, los pecados que hayas cometido son del pasado, deja de martirizarte con ellos, no quiero que vayas a pasar por lo mismo.
Las palabras serias de Discord asombraron a Luna, pocas veces se portaba así y cuando lo hacía era que lo decía demasiado en serio.
-¿Incluso esa vez? – preguntó Luna en tono mordaz y lujurioso.
Discord casi se ahoga con su propia saliva.
-Incluso esa vez – dijo una vez recuperado de la conmoción.
–Una mala noche y malas decisiones.
-Oye, todos cometemos errores – decía sin importancia el loco profesor – aunque tampoco te oí quejarte.
-Tú eras el despechado y yo estaba enojada con mi hermana.
-Ambos queríamos herirla, aunque muy en el fondo lo que sentíamos era soledad, ya no importa.
-¿Entonces le podemos decir? – inquiero Luna en tono seductor.
-Absolutamente no – respondió Discord sin perder serenidad.
-Secundo, aunque no me importaría hacerlo de nuevo – decía con malicia la subdirectora mientras se levantaba y acortaba entre ella y su extraño terapeuta.
-Huy, parece que la chica mala sigue allí – le seguía el juego el psiquiatra.
Ambos estaban muy cerca del otro, de no ser por la diferencia de altura sus rostros estarían casi pegados. De un momento a otro, ambos, comienzan a reír, rompiendo con toda la atmosfera de la habitación, para ellos era un juego, un juego de seducción que siempre realizaban cada vez que se reunían, claro, todo a escondidas de la máxima autoridad de la escuela.
-Cambiando de tema ¿Cómo te va con esa niña?
-¿Por qué siempre debes de arruinar el momento? – decía malhumorado el de los ojos rojos – y la respuesta es mal, apenas me quite de encima a toda la parvada de buitres que querían mi cadáver, incluyendo tu hermana.
-No seas llorón, has estado peor, pero si quieres hablar de otra cosa quiero hacerte una pregunta.
-Lo que sea para dejar de hablar de Shy – Discord quiso darse una bofetada al instante.
La boca de Luna formo una línea dura mientras sus ojos miraban de forma acusadora al hombre frente a ella, hubiera continuado su interrogatorio sobre aquella jovencita pero él había aceptado responder a una pregunta que nunca había tenido respuesta.
-¿Por qué ayudaste a Sunset a emanciparse? – soltó de golpe.
Discord se aleja un par de pasos, cruza sus largos brazos y mira de forma fulminante a su superiora, por un leve momento pareciese que sus ojos destellan de un rojo intenso. No era la primera vez que Luna observaba aquella mirada en Discord, pero seguía siendo escalofriante, por suerte ella también tenía algo parecido, de un momento a otro la suave mirada de Luna cambia a una totalmente agresiva, frunce el ceño mientras sus pupilas se contraían, algo que ambos tenían en común, ojos peculiares, ya varios estudiantes se han enfrentado a la mirada de pesadilla de la subdirectora y ninguno quiso volver a su oficina.
Durante un par de minutos ambos se dedicaron a verse mutuamente de forma amenazante, dejando en claro que ninguno sedería, por su parte Discord había caído en el juego de ella y se culpaba por haberle prometido contestarle cualquier cosa, pues a pesar de ser un charlatán, mentiroso y embustero, era un hombre de palabra, aunque claro, nunca jugaba limpio.
-¿Vas a decirle a nuestra querida Molestia? ¿Eh? Vas a ir a corriendo a decirle la nueva información que conseguiste, woof woof.
-Me ofende que creas que esto lo hago por mi hermana, si ella tanto quisiera ella lo haría, pero ni con todos los recursos a su disposición pudo hallar algo, fuiste un gran abogado en ese juicio, de hecho me ayudo en aquel entonces el contribuir a tu victoria sobre mi hermana, pero siempre tuve esa duda ¿Por qué?
Flash back.
Luna se hallaba sentada en el estrado esperando a ser interrogada por el ex maniático novio de su hermana, su hermana había armado un excelente caso, tenía todo a su favor, trabajadora, un miembro proactivo de la comunidad, excelente persona en todos los sentido al grado de dar asco. Por otro lado estaba Discord… era Discord.
-Señorita Luna ¿usted considera responsable a su hermana? – cuestionó Discord de forma suspicaz.
-¿Qué estará pensando? – Pensó Luna – así es – respondió.
-¿Cuido de usted cuando ambas quedaron huérfanas?
-Si.
-¿Cree que es buena madre?
-Señor Draconequs, al grano – afirmó el juez cansado por la hora y media de juicio en los cuales el abogado había estado dando vueltas y vueltas a asuntos triviales.
-De acuerdo, su señoría – reverenció Discord - ¿Usted considera que dejar sola a una niña durante días es sinónimo de buena madre?
-¡Objeción! – exclamó Celestia.
-A lugar – dijo de inmediato el juez.
-Supongo que no – respondió Luna.
-¿La dejaba mucho tiempo sola? – una sonrisa torcida se dibujaba en su boca.
-Sí – Luna tuvo que aguantar las ganas de sonreír.
-¿Mucho tiempo?
-Mucho.
-Señoría – interrumpió Celestia - aclare durante mi interrogatorio hacia la Señorita Luna los motivos de mi ausentismo, debido a la perdida de nuestros padres tuve que tomar decisiones por ambas, para poder salir adelante, actualmente mi trabajo me demanda gran parte de mi tiempo, pero le puedo asegurar que Sunset Shimmer no carece de nada en su vida.
-Salvo amor – contraataco Discord dejando helada a Celestia – Señorita Luna ¿se sentía sola durante ese tiempo en que su hermana no estaba?
-Si – respondió Luna fingiendo tristeza aguantando las ganas de reír.
Celestia estaba absorta, nunca espero que su hermana se pusiera en contra suya, ella debía ser la clave de su caso pero ahora jugaba en contra suya, por Dios era su hermana ¿Cómo podía estarle haciendo eso?
-Señoría termine con la testigo, quisiera llamar al próximo – habló Discord de forma orgullosa.
Luna bajo del escenario y se dirigió a los asientos, quería verlo todo en primera fila. Al pasar al lado de su hermana le brindo una sonrisa, una mezcla de cómplice y satisfacción, las facciones de Celestia se endurecieron al darse cuenta del innegable hecho, su hermana la había traicionado.
-Llamo a Celestia al estrado – dijo en voz alta el endemoniado abogado.
Todos quedaron enmudecidos y anonadados, más aun la propia mencionada que a paso lento se acercó a su nuevo asiento como si caminara a la horca. Después de hacer el juramento todos esperaban ansiosos que diría ahora este oscuro y personaje contra una figura pública tan querida.
-Celestia ¿podría decirme porque adoptó a Sunset Shimmer? –preguntó el de los ojos rojos.
-Cuando visite una fundación de ayuda a los niños sin hogar la observe, una niña tierna y dulce que leía un libro de números, solo con mirarla supe que debía estar con ella, tan necesitada de amor, amor que yo podía brindarle, como usted ya sabe, no puedo tener hijos, así que tan pronto como pude hice los tramites y la adopte como mi hija.
Discord ya había oído esa historia, el jurado parecía conmovido, eso era lo que quería, sus labios dibujaron una sonrisa de oreja a oreja y siguió.
-Usted también perdió a sus padres ¿eso tal vez influyó en su decisión por adoptarla?
-En absoluto, si bien sé que es algo doloroso ella nunca los llegó a conocer a sus progenitores, mi decisión por adoptarla no tiene nada que ver.
-Pero conoce la tristeza de no tenerlos ¿verdad?
-…Si.
-Ahora déjeme preguntarle ¿acaso el ausentarse por lagos periodos de tiempo es sano para ella, dejarla sola? – inquirió mientras sus ojos se expandían.
-Nunca ha estado sola, antes la cuidaba mi hermana, usted mismo y ahora lo hace mi pareja actual, Sombra – contesto sin inmutarse.
Discord pudo sentir como su sangre hervía al escuchar el nombre de la actual pareja de Celestia, tuvo que controlarse a sí mismo para que no se notara la vena en la frente que le palpitaba.
-¿Están casados?
-No –afirmó de inmediato.
-No entiendo mucho sobre custodias pero estoy casi seguro de que dejar a un niño que se encuentra a tu cuidado a otro en cuestión no es indició de responsabilidad, más bien creo que usted se deslinda de ella, Celestia.
-Yo no deslindo mis responsabilidades como madre – Celestia tuvo que aguantar las ganas de gritar.
-Deja a su hija por largos periodos de tiempo, la deja al cuidado de terceros, sabiendas de su condición no le brinda lo más importante, amor paterno, la pobre es huérfana de ambos padres y usted la deja en soledad.
-Ella es una niña lista y brillante, ella lo entiende perfecta mente, mi trabajo…
-Su trabajo… de allí el problema señorita, no importa que tan listo y brillante, todos necesitan de ese sentimiento de ser queridos y créame, su hija, no lo recibe.
Discord saca una documentación de su extraño maletín en forma de guitarra.
-Después de realizarle diversas pruebas psicológicas a Sunset se ha determinado que la pobre sufre de estrés postraumático derivado del aislamiento, el sobre esfuerzo en su pobre ser por exigirse a sí misma también la ha llevado a un colapso mental, haciéndola incapaz de declarar en este juicio, una pobre niña víctima del abandono por parte de su irresponsable madre.
Celestia casi le arranca las hojas de la mano para leerlas por sí misma, sus ojos se van expandiendo más y más con cada renglón.
-¿Quién ha realizado estas pruebas? ¡¿Dónde está mi hija?!
-En un centro de apoyo privado para niños que sufrieron maltrato.
-¿Con que autorización? Yo nunca acepte nada de esto.
-Me temo que no es necesario – decía Discord sacando unos lentes de media luna para leer un par de hojas – al ser menor de edad la joven puede ser intervenida por autoridades gubernamentales en caso de presentarse evidencias de maltrato.
-Quiero verla.
-Me temo que eso no será posible – decía Discord mientras guardaba sus anteojos – diversos psicólogos, incluyéndome, afirman que si el objeto de dicho estrés se presentase delante de la menor sufriría un episodio o un posible colapso por lo cual se recomienda que la susodicha en cuestión evite contacto alguno con su "madre".
-¡No puedes hacer esto! – Vocifero Celestia, todo su autocontrol se había ido – no tienes ningún derecho, ella es mi hija.
-Por favor Celestia, ten un poco de dignidad – decía Discord tomando el papel de la voz de la razón – después de todo, no le pertenecemos a nadie.
-¿Por qué me haces esto? ¿Qué tienes en mi contra?
-¿En su contra? ¿Yo? ¿Cómo cree usted que me pondría en su contra? ¿Qué ganaría yo? – decía con malicia mientras esbozaba una macabra sonrisa.
-No tengo que escuchar nada más – sentenció el juez – declaro a la acusada culpable.
El martillo de madera golpeo de forma seca, dando por terminado aquel largo juicio, Celestia sintió como su alma la abandonaba y su corazón se hacía pedazos, los murmullos empezaban a inundar el salón mientras que para sus adentros, Discord, bailaba de júbilo por su victoria sobre Celestia, aunque claro, no terminaría allí, su venganza contra ella aun no acababa.
-La menor, Sunset Shimmer, deberá de llevar a cabo un proceso de recuperación en una institución gubernamental…
-Perdóneme su señoría, pero ella ya la está recibiendo de una privada.
-El estado no puede permitirse pagarse algo así para una menor.
-Y no tiene que hacerlo, la culpable puede pagar muy ben cualquier tratamiento para la niña ¿no le parece justo Celestia?
Celestia solo pudo asentir con la cabeza.
-… De acuerdo – afirmó el juez – la menor llevara un seguimiento de recuperación y tan pronto se oficialmente recuperada en términos clínicos el estado se encargara de su cuidado hasta cumplir la mayoría de edad.
Fin del flashback.
-Sunset no estuvo ni un año en terapia cuando la declararon clínicamente estable, de hecho, casi de inmediato fue inscrita a un internado, de hecho, siempre estuvo en alguno hasta los catorce hasta que se declaró legalmente independiente, pero debido a su historial debía de estar llevando a cabo constante periodos de prueba hacia un mayor, mi hermana movió todos sus hilos para ser ella misma la supervisora, todo iba bien hasta el incidente de hace un año.
-La agresión hacia aquel maestro – siguió Discord.
-Así es, debido a ello fue deportada y su estado "independiente" fue puesto en tela, de no ser porque ella ganó el juicio contra el maestro de seguro hubiera terminado en prisión.
-Pero aun así fue extraditada y su condición de "independiente" quedo gravemente dañada, muchos pensaron de hecho que había sufrido algún tipo de recaída psicológica, una secuela de lo que le sucedió en su infancia.
-Es por eso que la mandaron de vuelta a Equestria, claro, más precisamente en la ciudad donde se encuentra su supervisora legal.
-Creo que Sunny hubiera preferido terminar presa.
-Eso lo dudo.
-Y aquí estamos.
-Completando la frase del otro.
-Raro ¿no?
-Peculiar.
-Pero tal vez un poco interesante.
-No me volveré a acostar contigo – Luna enreda sus manos detrás de cuello del profesor, quedando de puntillas.
-Ni yo querida, ni yo – dijo Discord suavemente mientras rodeaba con sus grandes manos la cintura de Luna y se inclinaba un poco para estar más cerca del rostro de su jefa.
-Si ya terminaron de coquetear te espero en el coche, Luna – dijo una voz demasiado familiar para desgracia de ambos.
Tanto Luna como Discord voltearon hacia la entrada donde se hallaba la directora y jefa de la escuela, recargada sobre el marco y mirándolos con su cara de póker libre de emociones. Discord lanza a luna hacia adelante haciéndola caer sobre el sofá, su cara mostraba cierto grado de pánico.
-Celestia, que placer el verte ¿hace cuánto estabas allí? – decía fingiendo un tono amable el ahora alocado y nervioso concejero.
-No mucho, pero si quieren los dejo para que tengan "un tiempo de diversión" – decía mecánicamente la directora para luego tomar su camino dando largas zancadas.
-¡Espera hermana, puedo explicarlo! – gritaba Luna saliendo tras su hermana con prisa cerrando la puerta tras de sí.
Discord se dejó caer en el piso mientras cubría su rostro con el antebrazo.
-Sí que la cagaste, Discord.
/
Celestia conducía su auto sin decir nada, a su lado, su hermana, nerviosa, jugueteaba con el tablero tamborileando con sus dedos en secuencia, no sabía que decirle, si bien no tenía por qué justificarse aún no podía quitarse la culpa, después de todo hizo muchas cosas para dañarla, pero acostarse por despecho con el ex de su propia hermana estaba en el límite, aquí y en cualquier parte.
-Quería decírtelo.
-¿Qué cosa? – decía Celestia haciéndose la desentendida.
-Ya sabes… lo de Discord y yo.
-Sé que se reúnen en secreto, nunca me importó.
-No es eso, fue por… acostarme con él.
-Eso ya lo sabía.
-¡¿De verdad?!
-No.
Luna sintió de pronto que el vehículo empezaba a cobrar velocidad.
-Tienes todo el derecho a estar enojada.
-¿Por qué lo estaría? – Preguntaba curiosa la mayor – yo ya no salía con él y tú y él son libres de hacer lo que quieran.
Las palabras de Celestia hubieran bastado para convencer a Luna de la idea y del hecho que a su hermana no le molestaba en absoluto, claro, si no fuera porque el auto seguía incrementando su velocidad.
-Sé que aun sientes cosas por él pero seamos razonables…
-Estoy siendo razonable – el velocímetro alcanzó los 200km/hr.
-Creo que sería mejor ir un poco más despacio – a ese punto Luna ya estaba asustada.
-Oh vamos, a ti te gusta las emociones fuertes y yo estoy de humor para algo así en este momento.
-Si me gustan, pero creo que esto es un poco excesivo – decía aferrándose al asiento como si su vida dependiera de ello.
-Que es la vida sin un poco de emoción – Celestia esquivaba coches de manera magistral sin perder ni un atisbo de velocidad.
-¡Celestia, por todo lo que es santo, frena el puto coche!
-WHOOOOOOOOOJUUUUUUUUUUUUUU.
-¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhh!
-Llegamos – el auto se detuvo en seco frente a la residencia de las directivas.
Luna salto del auto y se arrojó al jardín, abrazando con sus brazos y piernas la querida tierra, importándole poco el llenarse de césped y tierra del jardín.
-No exageres, no fue tan malo – decía Celestia pasando a su lado mientras se dirigía a su casa.
-¡Estás loca! – le gritó Luna.
/
Discord se encontraba en el estacionamiento a punto de subir a su auto, de color oxido y de apariencia vieja, estaba tan sumido en sus pensamientos que no noto la sombra bajo sus pies.
-Discord – dijo una delicada y melodiosa voz, una voz que perseguía en sueños al alocado consejero.
Discord se gira hacia atrás sus ojos rojos se encuentran con unos calipso que lo miraban con inseguridad, su día no podía empeorar.
-No deberías estar aquí – dijo con seriedad el maestro.
-Lo siento – musito la amante de los animales – sé que te metí en problemas.
-Eso sería poco, Dios, no debería ni hablarte.
-Por favor, no me ignores.
-No te ignoro, te evito – corrigió el maestro - ¿tienes idea de lo que hiciste?
-Si – dijo débilmente la amante de los animales.
-Si lo sabes entonces deberías…
-Pero no me importa.
Discord quedó helado.
-Llevo un tiempo con estos sentimientos, sentimientos por ti, sé que solo soy una niña y tú eres un hombre mayor, pero ya lo sabías ¿no?
Para desgracia del maestro era cierto, no quiso aceptarlo pero ahora debía de ser sincero, ya lo había notado, esa cercanía entre ambos, la forma en que ella lo miraba, diablos, lo sabía y no hacía nada, debía alejarse, alejarla, pero si lo hacía…
-Estarías solo – dijo Fluttershy leyendo sus pensamientos.
-Suena tonto si lo dices de esa forma.
-Tenías miedo, es normal, le temes al cambio a pesar de que siempre pensaste que eras un ser de cambio. Lo eres, pero no dejas de ser humano, Discord, ¿sabes porque decidí acercarme más a ti?
-No.
-Porque me veía en ti, yo nunca fui alguien extrovertida, pero comprendía lo que era la soledad, el no tener a nadie, ni un amigo, hasta que un día conocí a una increíble chica que se convirtió en mi mejor amiga, ella me dio fuerzas, ánimos para cambiar y superarme, sigo siendo aquella niña tímida pero gracias a ella soy la yo de ahora.
-¿Pero entonces tu…?
-Sí, lo hice para ayudarte, pero te fui conociendo y con el tiempo nos volvimos amigos, nunca pensé realmente que algo así llegara a pasar, pero me alegro, me alegro haber sido esa persona que te ayudo a cambiar.
-Pero tú no me vez como un amigo.
-Te veo como un amigo y un hombre.
-Dios, eres una niña Fluttershy, puedo ser literalmente tu padre.
-Mis sentimientos no cambiaran.
-Entonces este es el adiós.
-Creo que ambos sabemos que no queremos eso.
Discord quedo helado.
-Tú no lo sabes.
-Lo sé, lo sé porque te conozco mejor que nadie, incluso mejor que tú mismo.
-¿Qué, por todos los infiernos, me estas proponiendo?
Fluttershy toma la mano de su profesor.
-No te pido nada, solo te pido que no te alejes, que sigamos haciendo las mismas cosas que hacíamos antes, charlar, cuidar a los animales, reírnos como lo hacíamos antes, solo eso.
La mente de Discord, que ya de por si era un caos, literalmente se volvió aún mucho peor, conocía muy bien a aquella tímida e inocente chiquilla, el hecho de que ella hubiera aparecido frente a él y decirle todo eso requirió de cada fibra de voluntad que poseía todo su cuerpo. Frente a él se encontraba una joven hermosa proponiéndole algo que en ningún sentido era correcto, debía decirle que no, romper contacto con ella y posiblemente cambiar su lugar de trabajo para así más volver a verla, pero muy en el fondo ella tenía razón en algo, ella lo conocía mejor que nadie.
Nadie nunca se había interesado tanto por él, ni siquiera Celestia lo llegaba a comprender del todo, la única persona de la que realmente disfrutaba de su compañía era aquella jovencita amante de los animales, lo aceptaba cual era, sin peros ni excusas, si la alejaba, posiblemente jamás encontraría a nadie que lo comprendiera, era un grandísimo estúpido.
-De acuerdo – aceptó el maestro – no me molestaría volver a lo de antes pero – Discord tomó aire a continuación – jamás te daré eso que deseas, no puedo ni quiero, no te veo ni te veré de esa forma jamás.
-No podría pedírtelo – dijo con serenidad la de ojos calipso.
-Bien.
-Nos vemos mañana Discord.
Fluttershy abraza de improviso a su profesor, Discord solo queda estático en su sitio sin moverse ni para devolver el abrazo.
-Cuídate Fluttershy, nos vemos.
Discord sube a su auto y arranca dejando sola en el estacionamiento, ella lo sigue con la mirada despidiéndose con un ademan de su mano. De un momento a otro sus piernas cedieron bajo su peso, lo había hecho, había hablado con él y él había aceptado, había ganado. Le tomó la determinación de toda su vida el pararse frente a él y hablarle, liberando así también una gran carga y peso de su pecho. Habló con el corazón y fue correspondida. Bueno, en cierta forma, lo que ella había dicho era cierto, pero también se aplicaba para ella misma, gracias a él y a sus constantes pláticas y encuentros fue cambiando, la hacía más fuerte, segura de sí misma, la hacía olvidar sus temores, estaba mal, si, indiscutiblemente, pues se había enamorado de su profesor.
/
Las personas cambian todo el tiempo, eso es innegable, no tiene que ser exactamente bueno ni exactamente malo, solo es cambio, nos guste o no, nada es fijo ni eterno, ni siquiera el amor, tu no decides a quien amar ni quien te ama, simplemente pasa, eso es lo que pensaba Spike.
Actualmente se encontraba en casa de Applebloom junto al resto de las cmc, tenían un trabajo en grupo y para fortuna de él no fueron a casa de Sweetie Bell, no quería que se presentarse alguna situación en la que ambos estuvieran solos, mucho menos en un lugar que le traía tantos recuerdos.
-Spike, nos estas escuchando – llamó Applebloom al peli verde.
-¿Eh?... perdón, ¿Qué decías? – dijo el único chico de la habitación.
-Últimamente estas en las nubes – le reprendió Scootaloo - ¿en qué piensas?
-En nada en general – mintió Spike.
-¿tal vez en una chica? – preguntó al aire la pelirroja.
Spike se pone tenso ante la inocente pregunta de su compañera de clases, delatándose así mismo delante de todas, llamando la atención de una de las presentes.
-Una chica ¿eh? – Dijo maliciosamente la deportista del grupo – cuéntanos un poco más.
Sweetie observaba expectante sin decir nada, después del incidente de la playa había decidido contarles a sus amigas sus sentimientos por el despistado hermano menor de Twilight, claro, omitiendo el contarles el hecho de que salía con su hermana. Por su parte sus amigas le dieron todo el apoyo que ella ya esperaba, incluso que la ayudarían para hacer que ella y el peli verde se volvieran más cercanos.
-No hay ninguna chica, solo pienso en… cosas.
-Eres pésimo mintiendo – contrataco Applebloom – adelante, todos somos amigos ¿no?
-Oigan, que yo no ando preguntándoles cosas de chicas.
-Eso es diferente, vamos no seas gallina – lo retaba Scootaloo.
-Ya chicas, déjenlo, que no ven que el pobre siente pena – salió Sweetie en su defensa – ¡Lo tengo!
La cantante saca su móvil en busca de cierta aplicación.
-Tengo una aplicación llamada "my secret", el teléfono hace una pregunta totalmente al azar y aquel que lo sostenga tiene que responder.
-¿Cómo funciona eso? – preguntó curiosa Applebloom.
-El teléfono mide los temblores que tiene el usuario, como su pulso y nivel de humedad de la mano, si nota que estas nervioso es porque mientes.
-Un detector de mentiras portátil, vaya maravilla – dijo emocionada Scootaloo.
Obviamente todo estaba ya preparado, lo tenían perfectamente ensayado desde que idearon el verse en casa de la granjera, todo armado por la propia Sweetie Bell, el único defecto que esto era el hecho de que las preguntas eran totalmente al azar, si hubieran jugado algún juego como verdad o reto correría el riesgo de ser demasiado obvia con sus preguntas, pero si era un teléfono el que lo hacía no habría problema.
-Adelante, Spike, empieza tú.
Spike toma dudoso el teléfono, si con eso se sacaba de encima a las niñas haría lo que fuese. El teléfono inició un conteo, señal de que el juego estaba a punto de iniciar.
-"Alguna vez has visto una chica desnuda" – sonó una voz mecánica del teléfono.
Las niñas casi se atragantaban con su propia saliva, ¿Qué clase de pregunta era esa?
-Eh….
El sonido de la alarma del teléfono hizo presencia dejando helado al pobre muchacho y estáticas a las niñas.
-¡Pervertido! – gritaron todas.
-¡Esperen lo puedo explicar! – decía exaltado el de cabello verde.
-No habrá sido a alguna de nosotras ¿verdad? – dijo en tono amenazante la de cabello morado.
Antes de que se pudiera responder la alarma volvió a activarse, Spike casi deja caer el teléfono al piso.
-¡Te mato! – exclamó Scootaloo.
-Espera Scoot – tal vez sea de la vez del incidente donde Diamond me hizo aquella broma – se apresuró a decir Sweetie.
-Sí, aunque no fue mi intención – corroboró el ya de por si asustado chico.
Esto calmó un poco la ira de Scoot, pero aun así no dejaba de mirar mal al chico frente a ella. Para fortuna de Spike ya no sostenía el teléfono, de no ser así lo hubieran descubierto, la verdad era que la primera vez que vio a una chica desnuda, no seis chicas desnudas fue cuando recién se conocieron sus hermanas mayores, todo fue un mero accidente, un día entro sin tocar dentro de la pequeña boutique de Rarity y encontró a todas las chicas, y para desgracia suya a su propia hermana, desnudas, ninguna le dirigió la palabra en una semana después de ello.
-Sigues Scoot – le pasó el teléfono Spike – o tienes miedo.
Tomando el teléfono un poco dudosa por lo que le preguntaría, se preparó mentalmente para cualquier interrogante, claro, salvo el siguiente.
-"¿Cuál es tu color favorito?"
-Azul.
La alarma se activó.
-Rojo.
De nuevo.
-…Verde.
Otra vez.
-… Rosa – dijo en voz baja mientras temblaba de coraje al mismo tiempo que su rostro adoptaba distintas tonalidades de escarlata.
El teléfono no hizo ningún sonido, de hecho, nadie en la habitación lo hizo, nadie esperaba un color tan… "femenino" por parte de su atlética amiga, algo no tan… de ella.
-Mi turno – dijo Applebloom tomando el teléfono.
-"¿Comida favorita?" – preguntó el móvil.
-Manzanas – un hubo respuestas por parte del teléfono.
-¡Hey! – exclamaron Spike y Scootalo al teléfono, la pregunta para su amiga fue demasiado sencilla en comparación de la ellos.
-Es tu turno Sweetie – le pasó el teléfono la pelirroja.
-De acuerdo – dijo confiada al ver lo fácil de las preguntas anteriores.
-"¿Te gusta alguien?" – soltó fríamente el teléfono.
No hizo falta que dijera nada, el teléfono mismo empezó a emitir su molesta alarma delatando a su nerviosos poseedor y a su pequeño secreto. Spike miraba asombrada a la hermana menor de su ex, debía admitir que tenía mucha curiosidad. Por su parte sus amigas estaban boquiabiertas, literalmente el teléfono le devolvió el tiro por la culta a su propia dueña.
-Cambiare de pregunta – dijo Sweetie tecleando un par de cosas en su móvil.
-Eso es trampa – se quejó Spike.
-Es una opción, si no quieres responder a una pregunta puedes cambiarla por otra – dijo tranquilamente la cantante.
-¡Pudiste decirme! – le recriminó Scootalo.
-Ok, vuelve a preguntar – dijo Sweetie a su móvil.
-"¿Te gusta alguien de la habitación?"
Si antes había caído en un hoyo ahora se había ido de cabeza contra un risco. Al instante el teléfono volvió a disparar su alarma solo que esta vez más fuerte e insistente que nunca, sin pensarlo dos veces, la dueña toma el teléfono y lo arroja contra la pared haciéndolo mil y un pedazos.
-Creo que ya no quiero jugar.
….
….
-Creo ya es tarde, nos vemos luego chicas – dijo Spike mientras se ponía de pie.
-Adiós, Spike – dijeron todas menos Sweetie Bell que yacía en su sitio como una estatua.
Al salir el chico de la habitación la pobre cantante adquirió un tono rojo chillón mientras le salía humo de las orejas, desmayándose casi al acto, siendo socorrida por sus leales amigas. Por su parte, Spike, quien se encontraba caminando por el sendero de Sweet Apple Acress pensaba en aquella impactante revelación, no podía ser cierto, debía se runa broma ¿o no?
-Bueno, supongo que no puedo decir nada, no soy quien para juzgar – se decía a si mismo Spike – pero me pregunto quién le gustará ¿Applebloom o Scootaloo?
HOLA GENTE COMO ESTÁN, YA CASI 20 DÍAS DESDE MI ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN, LOS MOTIVOS DE MI RETRASO SE DEBE A QUE MI ÁREA DE TRABAJO SE UBICA EN UN ÁREA RURAL SIN ACCESO A INTERNET Y A QUE ME PICO UN JODIDO PUTO CIEN PIES, DESCUIDEN, ESTOY BIEN, PERO NO PUDE USAR BIEN MI MANO DERECHA TODO EL DÍA, ESO SÍ, ATENTOS AL DÍA DOMINGO 24, SI BIEN QUERÍA SUBIRLO EL DÍA 25 DE SEPTIEMBRE PARA EL CUMPLEAÑOS DE UN SEGUIDOR DE LA HISTORIA NO PODRE DEBIDO A QUE NO CUENTO CON INTERNET EN LA COMUNIDAD.
SEGURAMENTE PENSARAN ¿QUÉ SE FUMÓ ESTE AHORA QUE NOS SALE CON UNA FLUTTERSHY VALIENTE? SOLO LES RECUERDO QUE NUESTRA AMANTE DE LOS ANIMALES LUCHA DESDE SU PRIMERA APARICIÓN EN LA SERIE POR SUPERAR SU DEBILIDAD, SU TIMIDEZ, DEMOSTRÁNDOLO EN ESTA TEMPORADA CUANDO FUE CONFRONTADA POR LOS FANS DEL DIARIO DE LA AMISTAD, POR SU PARTE DISCORD ES TODO LO QUE ESCRIBÍ Y MÁS, ES UN POCO INSEGURO SOBRE CIERTAS CUESTIONES SENTIMENTALES A PESAR DE SU FORMA DE SER Y PARA DESGRACIA SUYA ES MUY INFLUENCIADO POR LA JOVEN DE OJOS CALIPSO, SIN MÁS QUE DECIR Y AGREGAR LES DESEO LO MEJOR Y NOS LEEMOS PRONTO.
